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¿Qué significa andar en la luz?

“Y este es el mensaje que hemos oído de El y que os anunciamos: Dios es luz, y en El no hay tiniebla alguna. Si decimos que tenemos comunión con El, pero andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad; mas si andamos en la luz, como El está en la luz, tenemos comunión los unos con los otros, y la sangre de Jesús su Hijo nos limpia de todo pecado. Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, El es fiel y justo para perdonarnos los pecados y para limpiarnos de toda maldad. Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a El mentiroso y su palabra no está en nosotros” (1Jn.1:5-10) LBLA

El llamado es claro: debemos caminar en la luz para poder tener comunión con Dios y para poder también tener comunión los unos con los otros (1Jn.1:3-7). ¿Pero que significa caminar en la luz si no soy perfecto y tengo pecado? Además se me dice que si no admito que tengo pecado me estoy engañando a mí mismo. ¿Cómo puedo entonces tener comunión con Dios si soy un pecador? ¿Cómo llego a ser un hijo de luz y un caminante en la luz para poder así disfrutar de la comunión con Dios y de la comunión de los unos para con los otros?


DIOS ES LUZ: Todo el llamado parte de la verdad de que Dios es luz; en Él no hay tiniebla alguna – en el no hay pecado alguno (Stg.1:17). Para tener comunión con Dios debemos andar en la luz como Él está en la luz. La luz es la base de nuestra comunión con Él y no vivir en la luz afecta negativamente nuestra relación con Dios. El amor a Dios es otra de las bases de nuestra relación con Dios, y amarle tiene que ver con guardar Sus mandamientos (1Jn.4:7-8).

ESTABLECER PRIMERO EL CONTACTO CON LA LUZ: La Palabra (o el Verbo) estaba con Dios y ésta era Dios. Todo lo creado fue creado por medio de la Palabra, en ella estaba la vida y ésta vida es la luz de los hombres (Jn.1:1-4). ¿Cómo entonces produce esa vida luz en los hombres para que sean hijos de luz y vivan en la luz?
Jesús dice en Jn.8:12: “Yo soy la luz del mundo; el que me sigue (estar en el mismo camino) no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida” LBLA. Además se nos dice que el que cree en la luz llega a ser un hijo de luz – esto quiere decir que si creemos en la Palabra de Dios, en Jesús, en el Dios que es la luz; esto nos hace hijos de luz y nos lleva a ver la luz (Su gloria) y nos hace capaces para alumbrar en el mundo como hijos de luz. Jesús nos habilita para ser hijos de luz si le seguimos y si creemos en Él (Jn.12:36 / Jn.1:14 / 1Jn.2:8-11 / Ef.5:8 / 1Cor.6:11 / Ef.1:7 / Hebr.9:14 / Apoc.1:5).
Los fariseos y religiosos en los tiempos de Jesús no creían en Jesús y por eso no entendían y consecuentemente hacían las obras de las tinieblas y finalmente crucificaron a Jesús (Jn.8:44-45).

ANDAR EN LA LUZ: Si caminamos en la luz tenemos como resultado la comunión con Dios, la comunión los unos con los otros y la sangre de Cristo nos limpia de todo pecado (1Jn.1:6-7). Así que, ¿qué significa andar en la luz?
Aclaremos: Esto no significa que soy perfecto y sin pecado; porque si fuéramos personas sin pecado, entonces no habría pecados que deberían ser limpiados – recuerde que este texto está dirigido a creyentes.
Tampoco podemos caer en la idea equivocada y pensar que una persona puede tener comunión con Dios mientras sigue pecando sin reparos (1Jn.1:6-7). Es verdad que Juan no está hablando de una vida perfeccionista o de que el vivir en la luz es ser perfecto. ¿Entonces qué significa andar en la luz?
Juan nos dice que andar en la luz tiene que ver más bien que como hijo de Dios, como creyente sensible al Espíritu Santo, como hijo de luz, admito/reconozco que cuando he pecado o no ando en la verdad o noto que he fallado en amar al hermano (1Jn.2:8-10 / 1Jn.3:8-10) necesito ayuda inmediata y entonces lo primero que hago es correr y confesar mi pecado – admito que lo ocurrido es pecado que entirstece a Dios y que me hace daño (Apoc.3:17-18). El confesar los pecados y recibir el perdón se torna en un hábito que me mantiene en línea con Dios y con el prójimo – esto es andar en la luz.

Vivir en la luz es además humillarnos delante de Dios reconociendo la necesidad constante que tenemos de Él (1Pe.5:6-7). Es orar que Dios nos dé entendimiento de Su voluntad y que nos ayude a obedecer la Verdad (Ef.1:15-23 / Stg.1:22 / Sal.56:13 / Sal.89:15 / Is.2:5 / Rom.13:12 / Ef.5:8 / 2Jn.1:4 / 3Jn.1:4).
Andar en la luz es un esfuerzo continuo buscando que la fe en Cristo se exprese/manifieste en el diario vivir para una vida que marca la diferencia (1Jn.2:4 / 1Jn.4:20 / Jn.3:19-20 / Mt.7:22 / Stg.2:14-18 / Prov.2:13 / Prov.4:18-19).
PELIGRO: La persona que no admite ni confiesa su pecado y sigue en él experimentará cómo el Espíritu Santo es entristecido (Ef.4:30 / 1Tes.5:19 / Hebr.3:10,17 / Sal.95:10 / Is.7:13 / Is.63:10), su conciencia se cauteriza (1Tim.1:18-20 / 1Tim.4:2), luego comete con toda avidez pecados (Ef.4:19 / 2Pe.2:12-14,22), y al no poner atención a su conciencia finalmente naufraga en lo que toca a la fe (1Tim.1:18-20 / Apoc.3:3 / Filp.3:18-19).

¿Estás caminando en la luz o en la oscuridad?

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