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lunes, 2 de noviembre de 2020

hágase Tu voluntad

 "Venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo" (Mt.6:10 (NVI)

En un momento crucial, de mucho estrés y de gran relevancia en la historia, Jesús ora al Padre y dice: “Ahora Mi alma se ha angustiado; y ¿qué diré: “Padre, sálvame de esta hora”? Pero para esto he llegado a esta hora. Padre, glorifica Tu nombre»” (Jn.12:27-28) NBLA - (lea también - Mt.26:38-39 / Hebr.5:7).

En momentos de angustia es ‘lógico’ pensar en una oración que pida el rescate y el alivio pronto del dolor, del estrés, del peligro y de la adversidad. Sin embargo, Jesús, en tiempos de mucha angustia procede inmediatamente a alinear su oración con la voluntad y el propósito de Su Padre (Jn.12:27-28). Jesús no eleva su necesidad como prioridad de su oración sino el nombre de Dios Padre y Sus propósitos. Él quiere que el Padre en el cielo reciba la gloria final. Mientras Jesús pasaba por los momentos más oscuros de su vida terrenal, Dios Padre estaba completando la obra de salvación para toda la humanidad. En la hora más oscura de la estancia de Jesús sobre la tierra, el velo en el templo se rasgó y el camino al Padre fue liberado.

Jesús le enseñó a los discípulos, como también nos enseña a nosotros, a orar: “Padre nuestro que estás en los cielos, Santificado sea Tu nombre. - Venga Tu reino. Hágase Tu voluntad, Así en la tierra como en el cielo” (Mt.6:9-10) NBLA.

Orar de acuerdo a la voluntad de Dios nos lleva a orar con confianza y nos asegura una respuesta de Dios (1Jn.5:14-15 / 1Jn.3:22). La lectura de la Biblia es esencial para conocer la voluntad de Dios. Por eso podemos decir que una parte clave para orar bíblicamente tiene que ver con aceptar la Palabra de Dios (Jn.15:7 / Jos.1:8), y entender a la luz de la Palabra de Dios los tiempos y lo que Dios quiere hacer en cada situación (1Cron.12:32 / Mt.16:3 / Lc.12:56-57). 

Elías no oró por capricho para que dejase de llover por un tiempo. Elías discernió los tiempos; conocía el corazón de Dios y lo que había anunciado mucho antes. Él interpretó con la ayuda del Espíritu lo que Dios iba a hacer en ese momento y circunstancias, no usando versículos aislados y mal interpretados. Es entonces que este hombre común y corriente ora con autoridad, una autoridad no basada en títulos, trasfondos familiares especiales o palabras bonitas, sino basada en una vida vivida en la presencia de Dios - ya que separados de Dios nada podemos hacer (Stg.5:16-18 / 1Re.16:30-31,34 / 1Re.17:1 / 1Re.18:18,42-45). Elías, un hombre justo que aprendió a vivir en la presencia de Dios, ora de acuerdo a la Palabra de Dios pidiendo que Dios actúe de acuerdo a lo que había dicho - aunque eso no sea siempre popular (Dt.11:16-17). Elías buscaba un propósito más alto - que la gente que se había apartado de Dios se arrepintiera y volviera a Dios. Lea también Daniel en Dn.9:1-19.

‘La palabra de Dios es el alimento por el cual la oración es nutrida y hecha fuerte’ (E. M. Bounds).

El Espíritu Santo también nos ayuda cuando no sabemos cómo orar (Rom.8:26-27 / Ef.6:18 / Jud.1:20-21).

La oración enfocada en la Misión. Como líderes en una “Iglesia en Movimiento” necesitamos entender que nuestras oraciones deben ir más allá de un enfoque meramente centrado en las necesidades personales, en el aquí y ahora, en la conservación del status quo o en la bendición inmediata. Las oraciones deben crecer a un nivel más alto, a un nivel estratégico generado por una perspectiva eterna; ellas deben enfocarse en la Misión de Dios y su avance. El mantenerse enfocado en la Misión y en los propósitos de Dios, aun en tiempos de crisis y necesidad, ayuda a perseverar en el cumplimiento de ellos y a ver más allá del solo alivio de la tensión o de la necesidad presente. Nunca debemos olvidar que Dios puede más que solamente proveer para las necesidades actuales (2Re.3:5-18 / 1Re.3:11-13 / 1Re.17:13 / Ef.3:20 / Is.49:6 / Mt.6:31-34 / Jn.6:27).

En Hch.4:23-31 leemos acerca de la respuesta de los cristianos en un momento difícil. Ellos reconocen la situación difícil como algo que sí le puede ocurrir a los cristianos fieles. Pero ellos también reconocen la soberanía de Dios en los hechos vividos. Y rodeados de esas circunstancias el enfoque de su petición es en favor de la Misión. Ellos no oraron por un alivio de la persecución; tampoco oraron por la seguridad personal y familiar; tampoco oraron por provisión económica, sino por el avance del Reino de Dios. Es verdad que podemos orar por cosas personales; sin embargo, no limitemos el potencial de impacto.

En Mr.6:34-44 leemos acerca de Jesús y cómo él, en el desierto, alimentó a unos 5 mil hambrientos. Los discípulos estaban sinceramente preocupados por la multitud que no tenía qué comer. Además, se estaba haciendo tarde y la necesidad era grande. Los discípulos entonces se acercan a Jesús con la petición de que envíe a la gente a casa. Ellos querían solucionar la situación sin entender los propósitos más profundos de Jesús en esos momentos y circunstancias. ¿Cuántas veces nos parecemos a los discípulos?

En este orden de ideas, es bueno estudiar las oraciones del apóstol Pablo por las iglesias. El apóstol oraba por las iglesias enfocado en la Misión (Ef.1:15-23 / Ef.3:14-21 / Filp.1:3-11 / Col.1:3-14).

"Me deleito en hacer Tu voluntad, Dios mío; Tu ley está dentro de mi  corazón" (Sal.40:8) NBLA

"Mientras tanto, los discípulos le rogaban: «Rabí, come». Pero Él les dijo: «Yo tengo para comer una comida que ustedes no saben». Entonces los discípulos se decían entre sí: «¿Le habrá traído alguien de comer?». Jesús les dijo: «Mi comida es hacer la voluntad del que me envió y llevar a cabo Su obra" (Jn.4:31-34) NBLA.

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jueves, 11 de enero de 2018

La Segunda Venida de Jesucristo - el punto clave

“Queridos amigos, ésta es la segunda carta que les escribo y, en ambas, he tratado de refrescarles la memoria y estimularlos a que sigan pensando sanamente” (2Pe.3:1) NTV – – LEA TODO el capítulo 3 de la segunda carta de Pedro.

Tenemos la promesa de Su Segunda Venida. Jesús mismo habló de ella (Mt.24:30 / Mt.25:31 / Mr.13:26 / Jn.14:3). Los apóstoles Pablo y Pedro escriben acerca de ella (1Tes.1:10 / 1Tes.4:16 / 2Tes.1:17-10 / 2Pe.3). Hay más citas bíblicas que hablan de la promesa de la Segunda Venida que de la Primera. Podemos estar seguros que Jesús vuelve por segunda vez.

Jesús nos enseña acerca de señales que anteceden a Su Venida (Mt.24). Pablo y Pedro igual mencionan señales de los últimos tiempos (1Tim.4:1-5 / 2Tim.3:1-9). Se habla de guerras y amenazas de guerra, de hambres y terremotos, de persecución, de falsos profetas que engañan a la gente, de un incremento del pecado, etc. Sabemos que estos acontecimientos aumentarán mientras nos acercamos a la Segunda Venida de Cristo. No sabemos hasta qué nivel de intensidad llegarán estos sucesos. Sin embargo, todas estas son señales que nos alertan y nos llaman a no perder el enfoque del llamado (Rom.13:11-13 / Mt.24:33-34 / 2Pe.3:11-13,17-18 / Mt.7:15 Filp.3:20 / 1Pe.2:12).

Hay quienes se burlan cuando se habla de la Segunda Venida de Jesucristo y del juicio final. Se ríen de la Verdad y viven una vida desordenada siguiendo sus propios deseos pecaminosos. Estos burlones creen que porque le ha tomado tanto tiempo a Jesús en regresar, entonces las cosas seguirán siempre igual y no hay de qué preocuparse. Estos olvidan que Dios tiene otro concepto de tiempo y que Dios sí cumple lo que promete y no dejará que el pecado avance descontroladamente sin ser castigado en su momento. Igual olvidan que Dios es paciente porque no quiere que la gente se pierda sino que llegue al conocimiento de la verdad y sea salva (2Pe.3 / 1Tim.4:1-2 / 2Tim.3:1 / Jud.1:18 / 1Tim.2:1-4).

Entonces, EL PUNTO CLAVE o determinante de la Segunda Venida de Jesucristo y del momento de la misma (recordemos que no hay fechas establecidas) radica finalmente en Su amor por los humanos – Dios quiere que todas las naciones escuchen el Evangelio y la gente sea salva (2Pe.3:15 / 1Tim.2:1-4 / Mt.24:14).
La señal que determina el fin es que el Evangelio del Reino se predique a todas las naciones (Mt.24:14). Aunque el pecado aumente y las señales que anuncian el pronto fin aumenten en cantidad e intensidad, Dios aun sigue interesado por las gentes y sigue paciente por amor a los humanos. Dios quiere que todos se arrepientan y sean salvos (2Pe3).

Como cristianos somos llamados a apresurar la venida del Señor (2Pe.3:12). Esto lo hacemos al vivir en santidad (2Pe.3:11) y al obedecer el mandamiento de ir y predicar las Buenas Nuevas del Reino a todas las naciones (Mt.24:14 /Mt.28:18-20 / 2Pe.3:15). No estamos llamados a encerrarnos o a aislarnos o a enfocarnos solamente en nuestro propio bienestar. Dios nos llamó personalmente y sigue llamando a la iglesia como un cuerpo a salir de sus 4 paredes e ir detrás de aquellos que aun no conocen el amor de Dios (2Cor.5:20 / Jn.20:21 / Hch.26:17-18 / Ef.6:20). En estos tiempos debe la iglesia cuidarse y no perder su rumbo y llamado. De todos los programas que tiene la iglesia ¿cuántos apuntan a ir detrás de los no-alcanzados y cuántos apuntan al mero cuidado de los ya alcanzados? ¿Debe cambiar algo?

“Por tanto, amados, sabiendo esto de antemano, estad en guardia, no sea que arrastrados por el error de hombres libertinos, caigáis de vuestra firmeza; antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A El sea la gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén” (2Pe.3:17-18) LBLA

Llamado - Responsabilidad - Privilegio: ORAR por los no-alcanzados

De los actualmente cerca de 7.4 billones de habitantes sobre la tierra 3.2 billones se consideran como ‘no-alcanzados’ con el Evangelio. Como gente ‘no-alcanzada’ se considera un grupo de personas que pertenece a la misma etnia (cultura, lenguaje, religión) y que puede ser tan grande como un par de centenares o varios millones y dicho grupo no tiene aun un grupo de iglesias suficientemente fuertes para que éstas puedan alcanzar a todo el grupo con el Evangelio. La mayor cantidad de los grupos ‘no-alcanzados’ son grupos musulmanes, hindúes y budistas y se encuentran mayormente en el Norte de África, en Asia Menor, en Asia y en las islas del Océano Pacífico.

Dejad a los niños que vengan a mí

“Entonces le trajeron algunos niños para que pusiera las manos sobre ellos y orara; y los discípulos los reprendieron. Pero Jesús dijo: Dejad a los niños, y no les impidáis que vengan a mí, porque de los que son como éstos es el reino de los cielos” (Mt.19:13-14) LBLA – Mt.11:25 / Mt.18:3

Se estima que actualmente alrededor del 30% de la población latinoamericana es menor de 15 años de edad. Esta no es solamente una estadística. Esto muestra un desafío misionero y ministerial que tenemos en latinoamerica.

Una guía de oración por las misiones

Misiones: Orando, compartiendo, dando, enviando

1. Oremos por obreros

“Entonces dijo a sus discípulos: La mies es mucha, pero los obreros pocos. Por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies” (Mt.9:37-38) (LBLA).

  • Oremos por más y mejores obreros que salen a alcanzar los no alcanzados.
  • Oremos por obreros que son sensibles a la voz de Dios, equipados con los dones del Espíritu Santo para ministrar efectivamente.
  • Oremos por obreros cuyas vidas son un ejemplo de una vida cristiana saludable y victoriosa.

2. Oremos por las autoridades

“Exhorto, pues, ante todo que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en autoridad, para que podamos vivir una vida tranquila y sosegada con toda piedad y dignidad. Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al pleno conocimiento de la verdad. Porque hay un solo Dios, y también un solo mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús hombre” (1Tim.2:1-5).

  • Oremos por los dirigentes políticos para que dirijan justa rectamente los asuntos de la nación o de la comunidad.
  • Oremos por cualquier otra autoridad religiosa y secular de la región o país para que permitan que el Evangelio sea divulgado sin impedimentos.
  • Oremos por la conversión de los gobernantes y bendigamos sus familias.

3. Oremos por puertas abiertas

“Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias; orando al mismo tiempo también por nosotros, para que Dios nos abra una puerta para la palabra, a fin de dar a conocer el misterio de Cristo, por el cual también he sido encarcelado…” (Col.4:2-3) (LBLA)

No demos por hecho que en todo lugar hay puertas abiertas. Muchos misioneros trabajan en países de acceso restringido, o en áreas resistentes al evangelio, y aunque haya puertas abiertas, aún puede haber corazones cerrados.

  • Oremos que Dios dirija a los misioneros a cruzar las barreras, y que encuentren los corazones preparados para recibir su Palabra.
  • Oremos que Dios abra las puertas para el ministerio, el compañerismo y la amistad.
  • Oremos para que los que están sirviendo sean dirigidos por el Espíritu Santo, y puedan reconocer estas oportunidades.
  • Oremos por una organización de iglesias nacionales que puedan alcanzar a todo el grupo étnico o a todo el país con el Evangelio de Jesucristo (Mt.28:18-20).

♦ 1Cor.16:9 / 2Tes.3:1-2 / Apoc.3:7-8 / Hch.14:27.

“… en los cuales el dios de este mundo ha cegado el entendimiento de los incrédulos, para que no vean el resplandor del evangelio de la gloria de Cristo, que es la imagen de Dios” (2Cor.4:4) (2Cor.10:23-5).

  • Oremos que Dios nos muestre cuáles son los poderes que reinan en la región por la que estamos orando y en la que queremos ver el mover de Dios.
  • Oremos derribando en el nombre de Jesús los poderes de las tinieblas que ciegan las mentes de las personas y que impiden que la gente entienda en Evangelio de Jesucristo.

4. Oremos por denuedo al compartir el Evangelio y que este se proclame sin impedimentos

“Oren también por mí para que, cuando hable, Dios me dé las palabras para dar a conocer con valor el misterio del evangelio,… Oren para que lo proclame valerosamente, como debo hacerlo.” (Ef.6:19-20) (NIV).

¿Por qué tenemos que orar que nuestros misioneros tengan denuedo? Ellos necesitan el valor para:

  • Ministrar efectivamente en otras culturas e idiomas.
  • Vencer la oposición de las fuerzas del mal.
  • Vencer el temor a pasar vergüenzas y fracasar.

♦ Hch.4:13.29.31 / Hch.9:27-29 / Hch.14:3 / Hch.19:8 / Hch.28:31 / Filp.1:20 / 1Tes.2:2.

“Finalmente, hermanos, orad por nosotros, para que la palabra del Señor se extienda rápidamente, y sea glorificada, así como sucedió también con vosotros.” (2Tes.3:1) (LBLA).

Los obstáculos tienen que ser removidos para que la Palabra de Dios fluya libremente. Satanás está empeñado en obstaculizar el trabajo de Dios, y tiene que ser resistido (Stg.4:7). Del mismo modo que Aarón y Hur sostuvieron los brazos de Moisés en la batalla contra los amalecitas (Ex.17:12) tú puedes sostener los brazos cansados de los misioneros con tus oraciones. Recuerda que nuestra lucha es contra las fuerzas espirituales que pueden atacar en cualquier área. (Ef.6:10-18).

♦ Hch.6:7 / Hch.12:24 / Hch.13:48-49 / Hch.19:19-20 / 1Cor.16:9 / 2Tim.2:9 / Hch.19:9-10 / 2Cor.1:8-10.

  • Oremos también que al ser predicada la Palabra de Dios, ésta predicación sea confirmada con señales y milagros (Mr.16:15-18).
  • Oremos que los misioneros encuentren la clave para poder alcanzar los corazones de la gente y llevarlos a entender el Evangelio de Dios (1Cor.9:19-22).
  • Oremos que por medio del Espíritu de Dios se produzca en la gente una insatisfacción profunda con la presente manera de vivir y que se produzca un hambre por conocer al Verdadero y Viviente Dios (Hch.17:25-26).

5. Oremos por protección

“….orad por nosotros…. para que seamos librados de hombres perversos y malos, porque no todos tienen fe…” (2Tes.3:2) (LBLA).

  • Oremos que Dios proteja a los que trabajan en Su obra de aquellos que buscan hacerles mal.
  • Oremos para que Dios cambie los corazones de aquellos que se oponen a Su Palabra y a Sus mensajeros.

♦ Rom.15:31 / 2Cor.1:8-10 / 1Tes.2:18 / 2Tim.4:17 / 2Cor.11:23 / Hch.16:22 / Hch.21:31 / Hch.28:3 / Rom.8:35 / 1Cor.4:11

Oremos por tiempos de refrigerio y confortación, por su vida personal espiritual, emocional, física.

“…y para que con gozo llegue a vosotros por la voluntad de Dios, y encuentre confortante reposo con vosotros” (Rom.15:32) (LBLA).

  • Oremos que los misioneros busquen al Espíritu Santo, y sean reconfortados por medio de Él.
  • Oremos que ellos tengan la disciplina de estudiar la Palabra de Dios, y de orar con fidelidad, para que Dios recompense su actitud en público.
  • Oremos para que ellos tengan buen compañerismo cristiano con otros creyentes.

♦ Mc.6:30-32 / Mc.1:35 / Hch.20:13.

6. Oremos por el apoyo de parte de los creyentes hacia los misioneros

“…que os esforcéis juntamente conmigo en vuestras oraciones a Dios por mí,…para que mi servicio a Jerusalén sea aceptable a los santos,” (Rom.15:30-31) (LBLA).

La cooperación y el apoyo son esenciales en las misiones, como también para el progreso en el trabajo.

  • Oremos por las iglesias, para que tengan genuino interés por las misiones y por la labor de los misioneros.
  • Oremos para que el apoyo económico hacia las misiones fluya, las ofrendas misioneras se incrementen y que el envío de más misioneros no se trunque por falta de dinero.
  • Oremos por buenas relaciones interpersonales entre los misioneros que están en el campo y por buenas relaciones entre los misioneros y las iglesias que los envían.

♦ 2Cor.1:11 / Col.4:12 / 1Cor.1:10 / Sal.133.

7. Oremos por la dirección y la ayuda de Dios en los viajes misioneros

“…y para que con gozo llegue a vosotros por la voluntad de Dios, y encuentre confortante reposo con vosotros” (Rom.15:32) (LBLA).

Los misioneros viajan frecuentemente, y su modo de transporte varía mucho. El viajar produce muchas veces tensiones.

  • Oremos por protección, por condiciones favorables, por visas y permisos, etc. que son cosas que ellos necesitan cuando viajan.

♦ Hch.27:41-43 / Rom.1:10-13 / 2Cor.7:13 / 1Tes.3:6-10 / 2Tim.1:16

Aliados en la oración

El apóstol Pablo era un misionero y un hombre de oración. Él oraba por aquellos que no conocían a Cristo. Oraba por los creyentes, y por las nuevas iglesias establecidas por su ministerio. Él también les pidió a los creyentes que oraran por él: “Les ruego, hermanos, por nuestro Señor Jesucristo y por el amor del Espíritu, que se unan conmigo en esta lucha, y que oren a Dios por mí” (Rom.15:30) (NVI).

El apóstol Pablo sabía también que la oración trae frutos:
“Él nos libró, y nos librará…… Mientras tanto, ustedes nos ayudan orando por nosotros. Así muchos darán gracias a Dios por nosotros a causa del don que se nos ha concedido en respuesta a tantas oraciones.” (2Cor.1:11-12).

En sus epístolas, Pablo dio instrucciones precisas de peticiones por las cuales los creyentes deben orar. Como “aliado” en oración de un misionero tú también serás parte del impacto que él cause alrededor del mundo. La guía de oración arriba presentada te puede servir para orar con efectividad y entendimiento. Use esta guía y conviértala en peticiones específicas de oración por tus amigos misioneros.

“Doy gracias a mi Dios siempre que me acuerdo de vosotros, orando siempre con gozo en cada una de mis oraciones por todos vosotros, por vuestra participación en el evangelio…” (Filp.1:3).

Gracias por orar.

Sugerencias para orar por una nación

A continuación encuentra una sugerencia de cómo podemos orar por nuestras naciones. Las citas bíblicas anotadas acá ayudan a dirigir nuestras oraciones. No olvide orar por su nación orando en el Espíritu (Rom.8:26-27 / Jud.20).


Use esta guía en sus oraciones personales, en grupos hogareños, células, en la iglesia, etc.
Dios nos llama a orar por nuestras naciones y ciudades:

“Y trabajen por la paz y prosperidad de la ciudad donde los envié al destierro. Pidan al SEÑOR por la ciudad, porque del bienestar de la ciudad dependerá el bienestar de ustedes” (Jer.29:7). 

“Ora de ese modo por los reyes y por todos los que están en autoridad, para que podamos tener una vida pacífica y tranquila, caracterizada por la devoción a Dios y la dignidad” (1Tim.2.2) 

“Dios amenazó con destruirlos, pero no lo hizo por Moisés, su escogido, que se puso ante él en la brecha e impidió que su ira los destruyera” (Sal.106:23)

SUGERENCIAS: Use las citas bíblicas que acompañan cada uno de los puntos sugeridos como base para sus oraciones/interecesiones.

[1] Por un verdadero arrepentimiento y un genuino avivamiento en el pueblo de Dios (2Cron.7:14  / Sal.119:37 / Hab.3:2 / 2Tim.1:6). Antes de orar por otros debemos orar por nosotros y nuestra relación personal con Dios (1Jn.1:5-10 / Prov.28:13 / Sal.32:3-5).

[2] Por la salvación de las almas - corazones cambiados llevan a familias cambiadas y luego a naciones cambiadas. Oremos que la iglesia no pierda el enfoque en las almas que aun no han sido alcanzadas con el Evangelio (1Tim.2:4 / Ez.18:32 / 2Pe.3:9). Oremos también para que obreros sean entrenados debidamente y enviados a la cosecha (Mt.9:36-38 / Mt.28:19-20 / Mr.16:20 / Hch.8:4).

[3] Porque la Palabra de Dios sea glorificada y predicada con claridad. Oremos igualmente para que la predicación de la Palabra de Dios sea acompañada por las manifestaciones del poder de Dios (2Tes.3:1 / Is.55:11 / Ef.6:19 / 1Tes.2:13 / Hch.4:33 / Hch.6:8 / Hch.19:11-12 / Rom.15:18-19). Por la protección de los predicadores. Oremos también para que con valor se predique el Evangelio en medio de circunstancias desafiantes (2Tes.3:2-3 / Is.54:17 / Hch.4:24-37).
Que la iglesia tenga una voz profética genuina (Prov.29:18 / Jer.3:15 / 1Sam.3:1).

[4] Por la institución familia (Mal.4:6 / Is.59:21 / Sal.112:1-2 / Dt.7:9-15 / Ef.5:21-33 / Ef.6:1-4). La institución familia está siendo atacada por falsos conceptos sobre familia, por los miles de abortos efectuados a diario, la perversión sexual, valores temporales, etc. Familias disfuncionales e insanas resultan en una nación débil.

[5] Por las autoridades y gobernantes (1Tim.2:1-4 / Sal.2:10-11 / Neh.1:11 / Sal.72:1 / Dn.4:27 / Dn.6:4-5). Dios bendice una nación que guarda los estándares de justicia. Oremos por líderes que andan en integridad (Prov.14:34 / Juec.2:6-14 / Is.60:12). Dios nos llama a orar por los gobernantes y las autoridades en una nación. Oremos que los líderes de la nación busquen el bien de la comunidad con equidad, justicia, libertad, respeto (1Tim.2.1-4 / Ez.13:5).

[6] Por la recuperación de los valores firmes en la nación (Prov.28:2 / Prov.29:2 / Prov.20:26-28 / 1Tim.2:2).

“No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús” (Filp.4.6-7)

¿Tiene usted otras sugerencias de cómo orar por una nación? Añada por favor las respectivas citas bíblicas a cada una de sus sugerencias.
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viernes, 22 de enero de 2016

La oración – conexión con Dios



“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo el que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. ¿O qué hombre hay entre vosotros que si su hijo le pide pan, le dará una piedra, o si le pide un pescado, le dará una serpiente? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden?” (Mt.7:7-11).  LBLA


(Lc.18:1 / Jn.14:13-14 / Jn.15:7 / Jn.15:16 / Jn.16:23-24 / Stg.1:5-6 / Stg.5:15 / 1Jn.5:14-15)


El tema de la oración es un tema de gran importancia en la vida de un creyente y es un asunto clave en su relación con Dios. A través de la oración cooperamos con Dios y podemos ver cómo Dios interviene y cambia las cosas, las situaciones y las personas (Mt.9:35-38 / Mt.7:7-11 / Ex.2:23-25 / Ex.3:7-10 / Lc.11:1-13).  Pero la oración también cambia a los que oran. Si un creyente no ora está perdiendo una gran oportunidad de impactar al mundo y no permite que su propia vida sea tocada.


martes, 29 de abril de 2014

Guía de oración por las misiones

1.     Oremos por obreros

 “Entonces dijo a sus discípulos: La mies es mucha, pero los obreros pocos. Por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies” (Mt.9:37-38) (LBLA).
  • Oremos por más y mejores obreros que salen a alcanzar los no alcanzados.
  • Oremos por obreros que son sensibles a la voz de Dios, equipados con los dones del Espíritu Santo para ministrar efectivamente.
  • Oremos por obreros cuyas vidas son un ejemplo de una vida cristiana saludable y victoriosa.

jueves, 13 de marzo de 2014

Guía de oración por los niños y jóvenes

A continuación encuentra una sugerencia de cómo podemos orar por los niños y jóvenes. Las citas bíblicas anotadas acá ayudan a dirigir nuestras oraciones. No olvide orar por la juventud orando en el Espíritu (Rom.8:26-27 / Jud.20).
Si usted tiene sugerencias adicionales con sus citas bíblicas respectivas, entonces hágamelo saber... mientras tanto OREMOS por nuestros jóvenes.
Use esta guía en sus oraciones personales, en grupos hogareños, células, en la iglesia, etc
OREMOS, OREMOS, OREMOS