Mostrando entradas con la etiqueta salvación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta salvación. Mostrar todas las entradas

domingo, 19 de diciembre de 2021

vino a lo que era suyo, pero . . .

"Vino a lo que era suyo, pero los suyos no lo recibieron. Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios" (Jn.1:11-12) NVI.

Me impresiona que el gran Rey venga a lo suyo, pero los suyos no lo reciben. Navidad no es solamente una historia de felicidad. Esta también es la historia marcada por el rechazo, el desinterés, la ceguera y aun por la hostilidad. No solamente no había lugar en la posada para Jesús y su familia (Lc.2:7); en los corazones de algunos, como en el de Herodes, había enemistad abierta (Mt.2:13). 

Los religiosos de aquel tiempo, los que debían comprender los tiempos, se sienten amenazados y cuestionados por el Maestro. Ellos desafiaron Su autoridad. Él no cabía en sus planes e ideas (Mt.21:23-27). Los fariseos ven que el Maestro andaba haciendo el bien, sanando a los enfermos, liberando a los endemoniados, alentado al decaído. Sin embargo, no se arrepienten, no creen y no le siguen. Más bien se reúnen para tramar cómo matarlo  (Mt.12:14 / Mr.3:6 / Lc.6:11 / Jn.5:18 / Jn.10:39 / Jn.11:53,57). "¡Oh, Jerusalén, Jerusalén, la ciudad que mata a los profetas y apedrea a los mensajeros de Dios! Cuántas veces quise juntar a tus hijos como la gallina protege a sus pollitos debajo de sus alas, pero no me dejaste" (Mt.23:37) NTV. Qué historial.

Finalmente, después de un juicio cuestionable, basado primero en una serie de testigos falsos y otros comprados, y basados en una declaración del propio Jesús: "Te exijo, en el nombre del Dios viviente, que nos digas si eres el Mesías, el Hijo de Dios. Jesús respondió: —Tú lo has dicho. Y, en el futuro, verán al Hijo del Hombre sentado en el lugar de poder, a la derecha de Dios, y viniendo en las nubes del cielo" (Mt.26:63-64) NTV., logran matarlo y piensan que con eso la historia había llegado a un final (Mt.27:1). Pero ellos calcularon mal. El Rey es levantado de entre los muertos. La tumba no lo pudo contener. Aun así, lo seguían rechazando y preferían creer una mentira que abrazar la verdad (Mt.28:1-15). Qué terquedad. 

No todo es oscuridad. Hay aquellos que lo recibieron y lo reciben, que creyeron y que hoy creen en Su nombre. A ellos el Maestro les da el derecho de ser hijos de Dios (Jn.1:12). Las primeras testigos de la resurrección del Maestro tienen un reencuentro con Él. La decepción, la frustración, la desesperación, las dudas, todo huye. Ellas ven al resucitado y corren hacia él, abrazan sus pies y lo adoran (Mt.28:9). Igual lo hicieron en su momento los sabios del oriente (Mt.2:1-12). Igual lo hacen el cielo y las multitudes redimidas por la sangre del Cordero de Dios (Apoc.5:11-14 / Apoc.7:9-10).

Jesús soportó todo tipo de hostilidad. Esta no lo desvió de su plan, tampoco renunció a su visión. El amor por el mundo, por usted y por mi, fue el motor de su perseverancia (Jn.3:16 / Hebr.12:1-3). Sí, Él fue rechazado y despreciado, fue golpeado y azotado, fue oprimido y tratado con toda crueldad, condenado injustamente, herido a muerte, enterrado como criminal. Él podría haber renunciado. Sin embargo, lo que sufrió y soportó hace posible que muchos sean contados entre los justos porque Él cargó con los pecados de ellos (Is.53)."Debido al gozo que le esperaba, Jesús soportó la cruz, sin importarle la vergüenza que ésta representaba. Ahora está sentado en el lugar de honor, junto al trono de Dios" (Hebr.12:2) NTV.

Hoy me uno a todos aquellos que le "rinden los honores de un soldado victorioso, porque se expuso a la muerte. Fue contado entre los rebeldes. Cargó con los pecados de muchos e intercedió por los transgresores" (Is.53:12) NTV.

Vengan, adoremos e inclinémonos delante del Señor. No endurezcamos nuestros corazones. Oh, si tan solo escucháramos hoy Su voz y nos rindiéramos ante el Gran Rey (Sal.95:6-11 / Mt.2:1-11). Y no renunciemos al enfrentar oposición y rechazo. Sigamos Su ejemplo de perseverancia y de firmeza en la fe (1Pe.1:6-12 / Hebr.12:1-3). Trabajemos con entusiasmo y pasión para el Señor porque nada de lo que hacemos para el Señor es inútil (1Cor.15:58).

viernes, 2 de abril de 2021

el intercambio - Jesús o Barrabas


"Ahora bien, era costumbre del gobernador cada año, durante la celebración de la Pascua, poner en libertad a un preso, el que la gente pidiera. Uno de los presos en ese tiempo era Barrabás, un revolucionario que había cometido un asesinato durante un levantamiento. La multitud acudió a Pilato y le pidió que soltara a un preso como era la costumbre. «¿Quieren que les deje en libertad a este “rey de los judíos”?»  —preguntó Pilato. (Pues ya se había dado cuenta de que los principales sacerdotes habían arrestado a Jesús por envidia). Pero, en ese momento, los principales sacerdotes incitaron a la multitud para que exigiera la libertad de Barrabás en lugar de la de Jesús" (Mr.15:6-11) NTV

Jesús ya había sido tomado preso. Los que lideraron esa acción fueron los líderes espirituales de aquellos tiempos, los sacerdotes, los escribas, el tal Concilio Supremo (Mr.15:1). Jesús fue llevado preso a la casa del Sumo Sacerdote de Israel donde fue falsamente acusado. Pero no encontraban evidencias para una justa acusación. La única razón para que lo declararan culpable fue la declaración de Jesús en la que afirmó ser el Mesías, el YO SOY (Mr.14:61-64). Fue en ese momento que comenzaron a humillarlo escupiéndole en la cara, vendándole los ojos y dándole puñetazos.


El siguiente paso que tomaron los acusadores fue llevar a Jesús delante de las autoridades civiles, pero Pilato tampoco pudo encontrar alguna razón sustentada para condenar a Jesús. Sin embargo, Pilato - y a pesar de la advertencia de su esposa quien le mandó decir que no se metiera con ese hombre - finalmente lo entrega para que fuera crucificado. 


Pero antes de entregar a Jesús para ser crucificado ocurre un episodio con un preso. Su nombre fue Barrabás, un 'revolucionario que había cometido un asesinato durante un levantamiento'; era un hombre que había escogido la violencia para imponer sus ideas políticas. Barrabás había sido tomado preso, acusado y condenado a muerte. En ese día, tanto Barrabás como Jesús iban rumbo a la muerte - uno de ellos lo merecía el otro no. 


Por esos tiempos era costumbre que para la Pascua se liberara a un preso. Pilato usó esa costumbre pensando que Jesús podría salir librado. Uno se imagina que al tener que escoger entre esas dos opciones van a librar a Jesús. Pero la muchedumbre reunida y agitada decide y pide que el ilegal, el corrupto, el asesino, el revolucionario sea librado. Barrabás con seguridad entendió que acababa de ser intercambiado: el ilegal por el legal, el mentiroso por La Verdad, el amargado por el amoroso, el injusto por el Justo. 


La cruz de Cristo nos revela que allí ocurrió un intercambio. Derek Prince en su libro: 'El Intercambio en la Cruz' escribe acerca del intercambio:


  • Cargó con nuestros pecados para que nosotros pudiéramos ser perdonados. Él fue herido para que podamos recibir sanidad: "Él mismo cargó nuestros pecados sobre su cuerpo en la cruz, para que nosotros podamos estar muertos al pecado y vivir para lo que es recto. Por sus heridas, son sanados" (1Pe.2:24) NTV. (Is.53:4-6,11 / Jn.1:29 / Hebr.9:28).


  • Fue hecho pecado por nosotros para que fuéramos hechos justicia de Dios: "Al que no cometió pecado alguno, por nosotros Dios lo trató como pecador, para que en él recibiéramos la justicia de Dios" (2Cor.5:21) NVI. "Porque también Cristo murió por los pecados una sola vez, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, muerto en la carne pero vivificado en el espíritu" (1Pe.3:18) LBLA. (Rom.5:18).


  • Jesús murió por nosotros para que tengamos vida, Su vida: "Pero vemos a aquel que fue hecho un poco inferior a los ángeles, es decir, a Jesús, coronado de gloria y honor a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios probara la muerte por todos" (Hebr.2:9) LBLA.


  • Se hizo pobre para que mediante su pobreza pudiera hacernos ricos: "Porque conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que siendo rico, sin embargo por amor a vosotros se hizo pobre, para que vosotros por medio de su pobreza llegarais a ser ricos" (2Cor.8:9) LBLA. (Stg.2:5 / Rom.8:32 / Rom.11:12 / Ef.3:8 / 1Tim.6:18).


  • Jesús fue abandonado para que nosotros podamos disfrutar ahora y para siempre la presencia de Dios: "A eso de las tres de la tarde, Jesús clamó en voz fuerte: «Eli, Eli,  ¿lama sabactani?», que significa: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has  abandonado?»" (Mt.27:46) NTV. (Mt.28:18-20 / Ef.1:5-6 / Jos.1:5 / Is.41:10).


  • Jesús cargó las maldiciones que estaban sobre nosotros para que nosotros podamos recibir Sus bendiciones: "Pero Cristo nos ha rescatado de la maldición dictada en la ley. Cuando fue colgado en la cruz, cargó sobre sí la maldición de nuestras fechorías. Pues está escrito: «Maldito todo el que es colgado en un madero». Mediante Cristo Jesús, Dios bendijo a los gentiles con la misma bendición que le prometió a Abraham, a fin de que los creyentes pudiéramos recibir por medio de la fe al Espíritu Santo prometido" (Gal.3:13-14) NTV. (Gal.3:6-9 / Rom.4:3-17).


Barrabás fue librado físicamente de la condena. Luego desaparece de la historia bíblica. No vuelve a ser mencionado en la Biblia. ¿Qué habrá pasado con él? ¿Habrá seguido a Cristo después de haber oído de Su resurrección? ¿Habrá considerado poner en práctica las demandas de Jesús? Lo que sí sabemos es que Barrabás fue dejado en libertad y ahora tenía la libertad para tomar una decisión clave en su vida. Él tuvo la oportunidad de empezar su vida de nuevo, no solamente como libre físicamente en una sociedad que lo había condenado por asesino, sino también en una vida nueva con Dios, llena de gracia y de paz. ¿Cuál habrá sido la decisión de Barrabás?


Igualmente que Barrabás nosotros todos tenemos la libertad de decidir lo que vamos a hacer con esta verdad de la sustitución: Jesús muere por mí. Podemos pasar sin darle gran importancia o podemos hacer una pausa en nuestro caminar por este mundo y creer en el nombre del Señor Jesucristo y ser salvos.


Como Barrabás somos pecadores, cada cual tiene su propia historia (Rom.3:23). No nos salvamos tratando de idear una salida a nuestro problema. La única solución es la del sustituto - el intercambio. Pero como dijo Jesús a Nicodemo: “Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que sea levantado el Hijo del Hombre, para que todo aquel que cree, tenga en Él vida eterna. Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en Él, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Jn.3:14-16).


Y algo más: Jesús ha resucitado de entre los muertos, Él vive y obra hoy en cualquiera que se acerca a Él para hacerlo Señor y Salvador de su vida.


ORACIÓN:

'Mi Padre en el cielo, yo estaba condenado a muerte, igual que Barrabás. No había nada que hubiera podido hacer para librarme de esta condena. De hecho, merecía la muerte así como dicen las Escrituras: "Pues la paga que deja el pecado es la muerte" (Rom.6:23) NTV. Pero gracias a Jesús, quien dejó atrás el cielo para venir a esta tierra y cargar con todos mis pecados, las maldiciones que estaban sobre mí, mi culpabilidad, mi perdición. Ahora me bendices con perdón, con vida, con bendiciones de todo tipo y con Tu presencia - "pero el regalo que Dios da es la vida eterna por medio de Cristo Jesús nuestro Señor" (Rom.6:23) NTV. Gracias Jesús por ese intercambio que ocurrió en aquella cruz. Nunca quiero perder esta visión. Me entrego a Ti para amarte y servirte.'


"Pues a Dios, en toda su plenitud, le agradó vivir en Cristo y, por medio de él, Dios reconcilió consigo todas las cosas. Hizo la paz con todo lo que existe en el cielo y en la tierra por medio de la sangre de Cristo en la cruz. Eso los incluye a ustedes, que antes estaban lejos de Dios. Eran sus enemigos, estaban separados de él por sus malos pensamientos y acciones. Pero ahora él los reconcilió consigo mediante la muerte de Cristo en su cuerpo físico. Como resultado, los ha trasladado a su propia presencia, y ahora ustedes son santos, libres de culpa y pueden presentarse delante de él sin ninguna falta" (Col.1:19-22) NTV.


ASIMILANDO


[1] ¿Qué ha aprendido después de leer y estudiar este mensaje? ¿Qué le está diciendo Dios al reflexionar acerca de esta lección? ¿Qué necesita hacer usted al respecto? ¿Hay algo de lo cual deba arrepentirse? ¿Hay algo que deba cambiar en su vida, alguna actitud, alguna costumbre? ¿Qué pasos va a tomar para cumplir con el mandato de Cristo? 


[2] Use este devocional/estudio para reflexionar y dialogar al respecto con otra persona, con la familia o un grupo pequeño. ¿Con quién y cuándo quiere compartir lo aprendido?


[3] ORE(n) a Dios Padre en el cielo usando estos versículos. ¿Cómo pueden orar los unos por los otros?


martes, 30 de marzo de 2021

la muerte de Cristo nos impulsa

 

No fueron los clavos los que lo sujetaron a la cruz, 
sino su amor por ti y por mí.

El amor de Cristo, ese amor que hizo que Él viniera a este mundo para morir por nosotros y para rescatarnos (Jn.3:16), ese amor no nos deja otra opción que salir y anunciarle a otros las buenas noticias acerca de la salvación en Cristo; además nos impulsa a no vivir más para nosotros mismos, sino para Cristo, para honrarlo y adorarlo. No despreciamos la gracia ni la consideramos como sin valor. Todo lo contrario, ella nos constriñe a seguir la ruta de vida en Cristo permitiendo su jefatura/señorío. ¿Quién manda en mi vida? ¿Busco lo mejor para mí o vivo para Dios? ¿Veo a la gente a mi alrededor como Cristo la ve o solo veo mis intereses? ¿Para quién y para qué vivo?

BIBLIA

Lea y Medite - Lea y Medite

"Sea de una forma u otra, el amor de Cristo nos controla (obliga). Ya que creemos que Cristo murió por todos, también creemos que todos hemos muerto a nuestra vida antigua (Ya que uno murió por todos, entonces todos murieron). Él murió por todos para que los que reciben la nueva vida de Cristo ya no vivan más para sí mismos. Más bien, vivirán para Cristo, quien murió y resucitó por ellos" (2Cor.5:14-15) NTV.

"He sido crucificado con Cristo, y ya no vivo yo sino que Cristo vive en mí. Lo que ahora vivo en el cuerpo, lo vivo por la fe en el Hijo de Dios, quien me amó y dio su vida por mí. No desecho la gracia de Dios. Si la justicia se obtuviera mediante la ley, Cristo habría muerto en vano" (Gal.2:20-21) NTV.

(LEA TAMBIÉN: Ef.4:17 / 1Pe.1:14-15 / Rom.12:1 / Rom.14:7-9 / Tit.2:14 / Hebr.13:20-21)

ASIMILANDO

no dude en leer los contextos de los textos

[1] ¿Qué dicen estos textos? ¿Qué significan estos pasajes para nosotros hoy día? ¿Hay algo de lo cuál deba arrepentirse? ¿Hay algo que deba cambiar en su vida, alguna actitud, alguna costumbre? ¿Qué pasos debe tomar para cumplir con el mandato de Cristo? 
[2] Use este devocional/estudio para reflexionar y dialogar al respecto con otra persona, con la familia o un grupo pequeño. ¿Con quién y cuándo quiere compartir lo aprendido?
[3] ORE(n) a Dios Padre en el cielo usando estos versículos.
.

lunes, 28 de septiembre de 2020

Si no fuera por Jesús, ningún pecador tendría esperanza (Lc.18:9-14)


Si no fuera por Jesús, los pecadores no tendrían cómo rehacer su vida. En esta historia leemos de dos hombres que van al templo -al mismo templo- a orar. Sin embargo, salen de allí con diferentes resultados. ¿Cómo así? ¿No es que la oración siempre mueve la mano de Dios? (lea Lc.18:9-14). Del fariseo, de un hombre religioso y un maestro de la ley, esperamos que vaya al templo a orar, que sepa cómo acercarse a Dios, que tenga una buena conexión con Dios y que nos instruya cómo conectarnos debidamente con Dios. Pero, orar consigo mismo, 'bañarse' en su ego mientras se acerca a Dios, el creerse mejor que todo el mundo y el deseo insaciable de impresionar a la gente con sus 'credenciales', con su aparente espiritualidad y elocuencia, lo llevó a segregarse de los que aparentemente no daban con su talla y a generar un ruido extraño que impedía que la oración llegara a los oídos de Dios (Lc.7:39 / Lc.15:2 / Lc.15:30 / (Lc.19:7 / Mt.6:5). Me parece tremendo que alguien se acerque a Dios y trate de convencer a Dios de la maldad del otro para así pasar la prueba personalmente. ¿Por qué se acerca el fariseo a orar atacando al pecador, haciéndolo sentir peor de lo que ya está, enviando mensajes subliminales discriminatorios y partidistas? ¿No conoce el fariseo las condiciones y las maneras correctas para acercarse a Dios? ¿Es que nos ganamos algún puesto especial por ciertos esfuerzos religiosos o por posiciones, títulos y credenciales? ¿Quién nos da el permiso para despreciar al que metió la pata?

El publicano, el recolector de impuestos, el ladrón, el estafador, el traicionero, hombre tenido en baja estima y evitado por la gente, consciente de sus malas decisiones y malos procederes recurre a la única dirección donde podría haber alguna esperanza y para encontrar ayuda. ¿Sí será escuchado? ¿O será que Dios también lo hace sentir persona de segunda clase, persona no grata? El paquete que este hombre tiene que ofrecer no impresiona a nadie. De hecho, él mismo no podía con esa carga. Avergonzado y totalmente arrepentido no se atreve a levantar la mirada al cielo. ¿Y será que a esa distancia física, moral y espiritual Dios sí lo escucha? ¿Y qué de esa oración nada impresionante? - "Oh, Dios, ten compasión de mí, porque soy el pecador". Como sea, es una declaración de bancarrota y de un fracasado. ¿Admitir que necesito ayuda? Como sea, en la gran necesidad: Si Dios no perdona, ¿entonces quién?

El fariseo y el publicano hablaron. Ahora queremos escuchar a Dios. Estábamos esperando este momento. No necesitamos una votación ni una recopilación de opiniones humanas; el veredicto del Alto es lo que finalmente vale y trae paz. Pero, espere, a quien le dice algo es al pecador: "Justificado delante de Dios". ¿Cómo así? ¿Sobre cuál fundamento? No olvidemos: "Dios nos ha mostrado cómo podemos ser justos ante él sin cumplir con las exigencias de la ley. . . . cuando ponemos nuestra fe en Jesucristo. . . ." (Rom.3:21-24). 

 ¿Y el fariseo? Admitámoslo, él también es pecador. Compararnos con nuestros semejantes no es un buen camino a seguir. Al acercarnos a Jesús notamos que lo más brillante de las personas es oscuro junto al Gran Yo Soy. Creo que todos debemos orar honestamente la oración del publicano.

PADRE BUENO, no sé que pensamos cuando tratamos de impresionarlo con cosas que nos parecen como buenas - con ciertas 'credenciales' y acciones. Eso no Te conmueve. Solo Tú conoces nuestros corazones y sabes muy bien lo que allí se esconde. "¿Cómo puedo conocer todos los pecados escondidos en mi corazón? Límpiame de estas faltas ocultas. ¡Libra a tu siervo de pecar intencionalmente! No permitas que estos pecados me controlen. Entonces estaré libre de culpa y seré inocente de grandes pecados. Que las palabras de mi boca y la meditación de mi corazón sean de tu agrado, oh SEÑOR, mi roca y mi redentor" (Sal.19:12-14).

viernes, 11 de septiembre de 2020

Si no fuera por Jesús, la mujer hubiera sido apedreada


Si no fuera por Jesús, la mujer sorprendida en adulterio hubiera sido apedreada (Jn.8:2-11). Sí, aquella mujer había pecado - pues se dice que había sido sorprendida en adulterio, había evidencias inequívocas, ella no podía negar lo ocurrido. Me imagino que la mujer se sentía fracasada, triste, culpable, avergonzada (imagínese a un grupo de hombres señalándola públicamente), y no veía salida de escape. Todo salió a la luz. Y ahora había sido condenada de acuerdo a la ley. Interesante notar que nadie le dio importancia por conocer el nombre de esta mujer. Fue tratada como un caso o como una cosa.

La solución que ofrecían los líderes religiosos predicadores y defensores de la ley era la muerte. Ah, y recordemos que fue Moisés quien ordenó apedrear a la gente que cometía este tipo de pecados. ¿Cierto que no vamos a cuestionar a Moisés y su autoridad? Como sea, estos líderes basaban el ejercicio de su autoridad en la crítica, en rastrear y en condenar al culpable en vez de extender compasión, en abrir puertas para una posible rehabilitación y restauración del pecador. En vez de ofrecer caminos de esperanza querían matar al enfermo.

Ahora, ¿respetará Jesús la ley o se aliará a la mujer inmoral condonando y fomentando el adulterio? ¿Seguiría siendo Jesús el amigo de los pecadores? Parecía que en este juego de ajedrez, no importando como decidía, Jesús finalmente saldría igualmente cuestionado.

Me impresiona que Jesús no está nervioso ni estresado, él tiene el control de la situación. Tranquilamente se inclina y comienza a escribir en la tierra. ¿Por qué lo hizo? ¿Qué habrá escrito? Esto siempre ha despertado mi curiosidad. ¿Le dio Jesús tiempo a los acusadores para reflexionar? ¿Pudo haber escrito algo parecido como lo de aquella escritura que apareció en la pared en tiempos del rey Belsasar (Dn.5): 'pesados en la balanza, pero no dan la medida'?

Los líderes perplejos insistían en que Jesús les diera una respuesta - finalmente Jesús los confronta: 'El que de ustedes esté sin pecado (o nunca haya deseado cometer el mismo pecado), sea el primero en tirarle una piedra'. Todo me parece como un partido de fútbol (la ley vs la gracia). Quién va a ganar?

La reacción de los acusadores no se hizo esperar, pero ¿por qué será que los de más edad se alejaron primero? Como sea, al final solo quedaron Jesús y la multitud que rodeaba a la mujer. Aquel quien la podía haber apedreado le dice: 'yo tampoco te condeno, vete y no peques más'.

Jesús quien la podía haber apedreado le muestra una salida de escape: JESÚS y este crucificado. Jesús es el Señor de segundas oportunidades, el Señor de la compasión y del perdón, el Señor quien de entre las piedras hace crecer vida.

PADRE ETERNO, no deseo que me encuentre en el lugar equivocado. Deseo ser un líder que con celo sincero por Tu Palabra no olvida la ley de la gracia y de la vida llevando perdón, esperanza y restauración en Cristo el crucificado a los que tropezaron. Todos deberíamos ser apedreados si no fuera por Tu Gracia. Ayúdame a ejercer mis funciones con actitud humilde y de tal manera que todo aquel que ha pecado y fracasado vea una salida basada en tu verdad y en tu amor, y que pueda ser verdaderamente sanado (Gal.6:1).

lunes, 7 de septiembre de 2020

Si no fuera por Jesús, Zaqueo no tendría esperanza

 


Si no fuera por Jesús, entonces Zaqueo no tendría esperanza ni salvación. Zaqueo era pecador, estafador, corrupto, traidor a la patria, despreciado, marcado por la sociedad, y del cual se prefería guardar un cierto distanciamiento social (Lc.19:1-10). Y quien se acercaba a él para ayudar era cuestionado - 'el que tiene discernimiento no se sienta a comer con semejante escoria', decían los que se creían buena gente (Lc.19:7 / Lc.5:30 / Lc.7:39). No había quien le diera una mano a Zaqueo.

Zaqueo era hombre rico, pero con un vacío interno. Había escuchado de aquel quien recibía a los desechados y a los pecadores. Al pasar Jesús por su ciudad se preguntaba si este le podría dar una mano. ¿Será que Jesús le podía dar una luz de esperanza, calmar la sed que tenía por ser perdonado y ser amado? Sin embargo, había demasiados impedimentos para acercarse a Jesús - la multitud de gente que lo alejaba a empujones y patadas; y su cierta limitación física no era favorable. Hasta que vio un árbol a donde subirse y así ver de lejos a aquel quien es tan diferente.

Como si tuviera un radar especial, Jesús ve a Zaqueo escondido entre las ramas del árbol, lo llama por su nombre y se invita a pasar el día en la casa de este desechado - esto lo hace Jesús a pesar de las críticas, los cuestionamientos y las falsas acusaciones de la gente. 

La luz llegó a la casa de Zaqueo. El amor, la aceptación y el perdón sincero nunca vivido caen sobre él como un balde de agua refrescante. Este baño de amor hace en Zaqueo lo que ninguna ley ni los reclamos ni las patadas pudieron hacer - el ordena su vida radicalmente.

En fiel cumplimiento a Su Misión, Jesús se metió en la casa del perdido, y del cual todos guardaban distanciamiento social, para traer salvación (Lc.19:10).

SEÑOR, tu me llamas a seguir tus pisadas. Ayúdame a ver la gente como tu la ves. Ayúdame a no ser un impedimento en el camino para los que te buscan. Ayúdame a amar como tu amas. Ayúdame a ser alguien quien siguiendo el camino de la cruz le da una mano a aquellos que lo requieren y a llevar el mensaje de la vida a los Zaqueos de hoy día.


domingo, 6 de septiembre de 2020

Si no fuera por Jesús, Judas no estaría en el cuadro


Si no fuera por Jesús, entonces Judas, quien lo iba a traicionar, no debería estar en este cuadro, mucho menos recibir el primer bocado. Pero siendo sinceros, tampoco Pedro quien lo iba a negar, ni los discípulos que se creían merecedores de los mejores puestos al lado de Jesús, ni aquellos discípulos que querían pedir que cayera fuego del cielo deberían estar en este cuadro. En realidad, ninguno de los discípulos debería estar sentado aquí - nosotros tampoco. El único que puede estar sentado allí es Jesús.

Si no fuera por la cruz, Jesús estaría solo sentado allí. El camino a la cruz es el camino que ofrece perdón, aunque me hieran una y otra vez; ama a quien no lo merece; hace el bien aunque me hayan hecho mal; da una nueva oportunidad aunque tenga que esperar; lava los pies del otro aunque este me patee; se interesa por los demás aunque mis intereses tengan que esperar; renuncia a sus privilegios por servir humildemente. Jesús siguió ese camino y por eso estoy en el cuadro de mi Señor - "GRACIAS JESÚS". Hoy Jesús no está solo (Jn.12:24 / Hebr.2:9-10). 

Admito: No es fácil seguir el camino de la cruz. Sin embargo, el apóstol Pablo nos llama a tener la misma actitud que hubo en Cristo (Filp.2:5). Cristo nos llama a tomar la cruz y a seguirlo. El camino de la cruz es el camino de la vida, de la paz, de la esperanza, de la verdadera comunión (Mr.8:34-38). "SEÑOR, ayúdame a seguir el camino de la cruz".

(la foto la tomé en Turquía - un tapete tejido a mano - réplica de un cuadro de Da Vinci)

viernes, 10 de abril de 2020

cuando veo la cruz


CUANDO VEO LA CRUZ:
"Pues a Dios, en toda su plenitud, le agradó vivir en Cristo y, por medio de él, Dios reconcilió consigo todas las cosas. Hizo la paz con todo lo que existe en el cielo y en la tierra por medio de la sangre de Cristo en la cruz" (Col.1:19-20) NTV.

CUANDO VEO LA CRUZ 
me doy cuenta lo terrible de mi pecado. Fueron mis pecados los que te clavaron a aquella cruz. No fueron los clavos los que te sujetaron a la cruz, sino tu amor por mí. No fueron tus pecados los que te llevaron por ese camino de aflicción - por mis pecados fuiste traspasado y golpeado. No retrocediste ni un poquito cuando enfrentaste el desprecio, el rechazo y el dolor. Todo lo hiciste por mi paz, por mi rescate y por mi sanidad. 
¡Gracias mi Señor!

CUANDO VEO LA CRUZ 
observo Tu total obediencia al Padre. Como nosotros fuiste tentado, pero nunca derrotado. Un sumo sacerdote que no tuvo que ofrecer primero sacrificios para sí mismo, todo fue por mi. Desde la cruz sonaron con claridad y autoridad aquellas palabras que sellaron mi redención: 'Todo se ha cumplido'. La cruz está vacía, igualmente la tumba. "La muerte ha sido devorada por la victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu victoria? ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? 
¡... Gracias a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo!" (1Cor.15:54-57) NVI.

CUANDO VEO LA CRUZ 
recuerdo lo que las Escrituras nos relatan acerca de aquel momento de gran dolor, rechazo, soledad, y de gran oscuridad que viviste mi gran Maestro. Fue en ese momento, en aquel instante más difícil de Tu paso por esta tierra, que el velo en el templo se rasgó. Momento oscuro para Ti, momento de luz y esperanza para mi. Experimentaste lo que significa el ser totalmente apartado. Ahora puedo vivir la eterna conexión con el Padre celestial, la dulce presencia de mi creador. 
¡Te alabo y te adoro mi Señor!

CUANDO VEO LA CRUZ 
noto que desde allí fluye tu amor inagotable hacia mí. Viniste a un mundo en descomposición para servir desinteresadamente, para hacer el bien, sanar, liberar y rescatar. Desde aquella cruz me ofreces el perdón, la vida eterna, nuevas oportunidades, esperanza y paz. Quiero tomar todos los días de ese caudal de vida que fluye desde aquella cruz. Es ese caudal que me sostiene, dirige, fortalece, impulsa. ¡Señor, no hay nadie como Tu!

CUANDO VEO LA CRUZ 
observo tus brazos abiertos que se extienden hacia mí para demostrarme que para ti soy de gran valor - en ti encuentro mi valor. Veo que me aceptas, así como soy; que te regocijas cuando estoy cerca y que sufres cuando me alejo de ti. La cruz me recuerda que he sido perdonado y que has comenzado una buena obra en mí. Tú tienes un plan para mi, un propósito que me da el norte. 
¡Señor, ayúdame a entender y seguir tus caminos, tus planes, tus propósitos!

CUANDO VEO LA CRUZ 
recuerdo que con una corona de espinos te hiciste rey por siempre. El camino hacia arriba fue primero el camino hacia abajo - el camino por el valle oscuro, de golpes, de rechazo, de humillación. No fueron las posiciones, los títulos o los privilegios los que Te hicieron grande. Te agachaste para servir con humildad y entrega, aún si esto le significó la muerte - la que para algunos les parecía ser el fin. Pero para Dios Tu obediencia, Tu actitud, Tu entrega, Tu humildad fueron las bases para establecer y afirmar Tu trono. El mundo, ahora y siempre, tiene que reconocer que no hay nadie más grande que Tú. 
¡Ayúdame a servir con la misma actitud!

CUANDO VEO LA CRUZ 
noto que ella está vacía. No sigues allí. Has resucitado por el poder de Dios. La muerte no te pudo contener; la has vencido. Y es ese mismo poder que has prometido dar a todo creyente. Ese poder me capacita para vivir en victoria, para marcar la diferencia y para servirte eficazmente. Escucho el llamado a seguir tus pisadas, a vivir una vida entregada a los propósitos de Dios sin importar el costo. Escucho el llamado al servicio marcado por el amor desinteresado, a vivir de tal manera que te honre y te adore de todo corazón. 
¡Heme aquí!

(C) - Paul J. Otremba -https://caudalesdevida.blogspot.com

(Is.53 / Jn.3:16 / Lc.15 / Filp.2:1-10 / Lc.9:23 / Hch.5:30 / 1Cor.1:18 / Gal.6:14 / Filp.3:18 / Col.1:20 / Col.2:14 / Hebr.12:1-3 / 1Pe.2:24)

jueves, 9 de abril de 2020

intercambio de coronas


"Y tejiendo una corona de espinas, la pusieron sobre Su cabeza, y una caña en Su mano derecha; y arrodillándose delante de Él, le hacían burla, diciendo: «¡Salve, Rey de los judíos!»" 
(Mt.27:29) NBLA

Jesús recibió la corona de espinos, aquella corona que representaba la maldición, la separación, la tierra infértil, el castigo, la muerte (Gn.3:18 / Juec.8:7,16 / Prov.22:5 / Is.5:6 / Is.7:23 / Oseas 10:8 / Mt.7:16 / Mt.13:7,22 / Hebr.6:8). Los soldados romanos pusieron sobre la cabeza de Jesús aquella corona de espinos para humillarlo y despreciarlo. Ellos se burlaron de Él y lo rechazaron. 

Jesús cargaba en ese momento la maldición que había sido generada por el pecado de los humanos. El no tenía por qué llevar esa corona. Pilato daba testimonio de que no había encontrado nada malo en Él (Mt.27:24). No, ese no era el camino para el verdadero Rey. Jesús NO ERA CULPABLE. 

Sin embargo, Él permitió que lo coronaran con aquella corona de maldición con la cual el hombre (yo) debía ser coronado. Él lo hizo para podernos coronar con justicia y vida. Él cargó con la maldición para que nosotros pudiéramos recibir la bendición de Dios: "Pero Cristo nos ha rescatado de la maldición dictada en la ley. Cuando fue colgado en la cruz, cargó sobre sí la maldición de nuestras fechorías. Pues está escrito: «Maldito todo el que es colgado en un madero». Mediante Cristo Jesús, Dios bendijo a los gentiles con la misma bendición que le prometió a Abraham, a fin de que los creyentes pudiéramos recibir por medio de la fe al Espíritu Santo prometido" (Gal.3:13-14) NTV.

"Fue despreciado y desechado de los hombres, Varón de dolores y experimentado en aflicción; Y como uno de quien los hombres esconden el rostro, Fue despreciado, y no lo estimamos. Ciertamente Él llevó nuestras enfermedades, Y cargó con nuestros dolores. Con todo, nosotros lo tuvimos por azotado, Por herido de Dios y afligido. Pero Él fue herido por nuestras transgresiones, Molido por nuestras iniquidades. El castigo, por nuestra paz, cayó sobre Él, Y por Sus heridas hemos sido sanados" (Is.53:3-5) NBLA.

Todo deportista compite esforzándose para recibir una corona. Esa corona, aunque pasajera y corruptible, representa honor y respeto (1Cor.9:25). El apóstol Pablo decía de los Filipenses y de los Tesalonicenses que eran su corona, el fruto de la labor en el nombre de Jesús; eso representaba para el apóstol gozo y satisfacción verdadera. De hecho, el anota diciendo que ellos son su corona de gloria. Pablo ya no andaba jactándose de las maldades que hacía. Ahora su vida era fructífera llevando a otros al conocimiento de la verdad y a la conexión con Dios (Filp.4:1 / 1Tes.2:19). 

También leemos de la corona de Justicia que Dios entregará a todos los que aman Su venida (2Tim.4:8 - Rom.3:25-26 / Rom.6 / Ef.6:14 / 2Cor.5:21). Santiago y Juan nos hablan de la corona de vida que recibiremos si perseveramos en la prueba. Esa corona es una promesa de Dios para todos los que le siguen fielmente y le aman hasta el final (Stg.1:12 / Apoc.2:10 - Jn.5:24-26 / Jn.3:15 / Jn.6:35). Pedro nos recuerda que a diferencia de la corona corruptible que recibe un atleta, la corona que reciben los seguidores de Cristo es una corona inmarcesible (1Pe.5:4). Jesús tomó la corona de muerte que nosotros merecíamos para darnos la corona de vida, de vida eterna.

Con la corona de espinos Jesús parece derrotado, pero ese no es el final. El Cordero de Dios vencerá, porque Él es el Señor de señores y el Rey de reyes, y los que están con Él son llamados, escogidos y fieles (Apoc.17:14 / Apoc.19:16). Él es el Alfa y la Omega, el Primero y el Último, el Principio y el Fin (Apoc.22:13). A Él sea toda la gloria, la honra y el poder: "Y oí decir a toda cosa creada que está en el cielo, sobre la tierra, debajo de la tierra y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay: «Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el dominio por los siglos de los siglos»" (Apoc.5:13) NBLA.

'PADRE CELESTIAL, 
CUAN AGRADECIDO estoy de que Jesús cargara esa corona de maldición para liberarme de toda maldición - una vez y por siempre. Todo lo hizo por amor. 
TE ENTREGO toda mi vida marcada de fracasos, de desobediencia, de rechazo, de sentimientos de inferioridad, de odio y venganza. ¡Perdóname Señor!
GRACIAS que Jesús cargó sobre sí la maldición y se hizo maldición para que yo ahora pueda ser liberado de las consecuencias del pecado y vivir una vida bajo la bendición de Dios. 
LIBÉRAME SEÑOR de toda maldición, de toda posible influencia mala y de cualquier sombra oscura que quiera sofocar la vida plena en Ti - lo pido en el nombre de Jesús. 
AHORA ME ENTREGO a Ti y decido obedecerte de todo corazón, todos los días. Deseo vivir bajo Tu bendición cuando estoy en casa y cuando estoy por fuera de casa.
GRACIAS SEÑOR por la cruz y las bendiciones que de ella se desprenden a mi favor. ¡GRACIAS!



ASIMILANDO (2 Timoteo 3:16-17)

[1] ¿Qué lecciones aprendió durante este estudio? ¿Qué escuchó que Dios le impresionaba o hablaba durante este estudio?

[2] ¿Qué pasos va a tomar para ejecutar lo aprendido? Sea específico. ¿Cuándo va a comenzar con la aplicación de las lecciones en su vida y ministerio? ¿A quién le va a rendir cuentas acerca del proceso de ejecución de las lecciones?

[3] ¿Cuáles desafíos cree usted que va a enfrentar en la aplicación de las lecciones en su vida y ministerio? ¿Qué cosas ve usted como favorables para la aplicación de las lecciones?

[4] ¿Con quién va a compartir lo aprendido en esta lección? ¿Cuándo le compartirá?

[5] Anote a continuación una petición de oración relacionada con la sesión y la lección. Comparta con otros su petición y permita que ellos oren con usted.

miércoles, 1 de abril de 2020

el EVANGELIO - CRISTO, y éste crucificado

Nos vamos acercando a aquella semana en el año en la cual recordamos de manera especial a Cristo, y éste crucificado. Es bueno parar y recordar los beneficios de la CRUZ. Acá encuentra un pequeño estudio acerca de este tema.


"Yo mismo, hermanos, cuando fui a anunciarles el testimonio de Dios, no lo hice con gran elocuencia y sabiduría. Me propuse más bien, estando entre ustedes, no saber de cosa alguna, excepto de Jesucristo, y de éste crucificado. Es más, me presenté ante ustedes con tanta debilidad que temblaba de miedo. No les hablé ni les prediqué con palabras sabias y elocuentes sino con demostración del poder del Espíritu, para que la fe de ustedes no dependiera de la sabiduría humana sino del poder de Dios" (1Cor.2:1-5) NVI

El apóstol Pablo decidió con toda claridad y determinación predicar solamente a Jesucristo, quien fue crucificado. Nadie puede jactarse delante de Dios de ser alguien grande o mejor que el resto del mundo y creer que por ello goza de beneficios especiales delante de Dios. Es Jesucristo la sabiduría para nuestro beneficio. Él nos hizo justos ante Dios, nos santificó, nos redimió. Y si alguien se quiere jactar que solamente se jacte del Señor (1Cor.1:29-31 / 1Cor.1:22-25 / Jn.17:3 / Gal.3:1-9 / Gal.6:14 / Filp.3:8-10).
  • por la muerte de Cristo es que somos redimidos, santificados y perdonados (Mt.26:28 / Jn.1:29 / 1Cor.15:3 / Hebr.9:26-28 / 1Pe.2:24 / 1Jn.1:7);
  • por la muerte de Cristo hemos sido aceptados y reconciliados con Dios, tenemos paz con Dios (Ef.1:6-7 / Col.1:20);
  • por la muerte de Cristo somos justificados y librados del castigo de Dios (Rom.5:9 / 1Tes.1:10 / 1Tes.5:9-10);
  • por la muerte de Cristo somos eternamente redimidos (Rom.3:24-25 / Col.1:14 / 1Tim.2:5-6 / Hebr.9:12 / 1Pe.1:18 / Apoc.5:9);
  • por la muerte de Cristo hemos sido librados de la muerte eterna (2Tim.1:9-10 / Hebr.2:9);
  • por la muerte de Cristo hemos sido librados de la condenación (Rom.8:34);
  • por la muerte de Cristo hemos sido librados de la maldición de la ley, de la muerte y separación de Dios (Gal.3:13 / Gal.4:4-5 / Col.2:14-15);
  • por la muerte de Cristo hemos sido librados del poder de la muerte y del diablo (Hebr.2:14-15 / Apoc.12:11);
  • por la muerte de Cristo somos sanados (Is.53:5);
  • por la muerte de Cristo él nos bendice con todas las cosas (Rom.8:32);
  • por la muerte de Cristo, aunque débiles en la fe, él nos salva (Rom.5:6 / 1Cor.8:11);
  • por la muerte de Cristo amados antes de ser salvos (Rom.5:8-10 / Ef.5:2);
  • por la muerte de Cristo somos atraídos a Dios y tenemos acceso a la presencia de Dios (Jn.12:32 / Hebr.10:19-20);
  • por la muerte de Cristo somos librados de una vida egocéntrica para vivir ahora una vida que marca la diferencia (2Cor.5:15 / Gal.2:20 / 1Cor.6:20 / 1Pe.2:24 / Ef.5:2 / 1Jn.3:16 / Tit.2:14 / Hebr.9:14 / 1Cor.5:7);
  • por la muerte de Cristo todos somos hechos uno en Cristo (Ef.2:13-14.16.18);
  • porque Cristo murió y resucitó Él tiene todo el derecho de ser exaltado como Rey y como Señor (Rom.14:9 / Filp.2:8-11 / Hebr.1:3 / Hebr.12:2).

Himno de George Bennard (1873-1958)

En el monte calvario estaba una cruz
emblema de afrenta y dolor
Y yo amo esa cruz do murió mi Jesús
por salvar al mas vil pecador.

CORO
¡Oh ! yo siempre amaré esa cruz,
en sus triunfos mi gloria será ;
Y algún día en vez de una cruz,
mi corona Jesús me dará.

Aunque el mundo desprecie la cruz de Jesús,
para mi tiene suma atracción,
porque en ella llevó el Cordero de Dios
mi pecado y mi condenación.

En la cruz do su sangre Jesús derramó,
hermosura contemplo en visión,
pues en ella el Cordero inmolado murió,
para darme pureza y perdón.

Yo seré siempre fiel a la cruz de Jesús,
sus desprecios con él sufriré ;
Y algún día feliz con los santos en luz,
para siempre su gloria tendré.

"Alaba, alma mía, al SEÑOR; alabe todo mi ser su santo nombre. Alaba, alma mía, al SEÑOR, y no olvides ninguno de sus beneficios. Él perdona todos tus pecados y sana todas tus dolencias; él rescata tu vida del sepulcro y te cubre de amor y compasión; él colma de bienes tu vida y te rejuvenece como a las águilas. El SEÑOR hace justicia y defiende a todos los oprimidos" (Sal.103:1-6) NVI.

domingo, 29 de marzo de 2020

el intercambio - Jesús o Barrabás


"Ahora bien, era costumbre del gobernador cada año, durante la celebración de la Pascua, poner en libertad a un preso, el que la gente pidiera. Uno de los presos en ese tiempo era Barrabás, un revolucionario que había cometido un asesinato durante un levantamiento. La multitud acudió a Pilato y le pidió que soltara a un preso como era la costumbre. «¿Quieren que les deje en libertad a este “rey de los judíos”?»  —preguntó Pilato. (Pues ya se había dado cuenta de que los principales sacerdotes habían arrestado a Jesús por envidia). Pero, en ese momento, los principales sacerdotes incitaron a la multitud para que exigiera la libertad de Barrabás en lugar de la de Jesús" (Mr.15:6-11) NTV

Jesús ya había sido tomado preso. Los que lideraron esa acción fueron los líderes espirituales de aquellos tiempos, los sacerdotes, los escribas, el tal Concilio Supremo (Mr.15:1). Fue llevado preso a la casa del Sumo Sacerdote de Israel donde fue falsamente acusado. Pero no encontraban evidencias para una justa acusación. La única razón para que lo declararan culpable fue la declaración de Jesús en la que afirmó ser el Mesías, el YO SOY (Mr.14:61-64). Fue en ese momento que comenzaron a humillarlo escupiéndole en la cara, vendándole los ojos y dándole puñetazos.

El siguiente paso que tomaron los acusadores fue llevar a Jesús delante de las autoridades civiles, pero Pilato tampoco pudo encontrar alguna razón sustentada para condenar a Jesús. Sin embargo, Pilato - y a pesar de la advertencia de su esposa quien le mandó decir que no se metiera con ese hombre - finalmente lo entrega para que fuera crucificado. 

Pero antes de entregar a Jesús para ser crucificado ocurre un episodio con un preso. Su nombre fue Barrabás, un 'revolucionario que había cometido un asesinato durante un levantamiento'; era un hombre que había escogido la violencia para imponer sus ideas políticas. Barrabás había sido tomado preso, acusado y condenado a muerte. En ese día, tanto Barrabás como Jesús iban rumbo a la muerte - uno de ellos lo merecía el otro no. 

Por esos tiempos era costumbre que para la Pascua se liberara a un preso. Pilato usó esa costumbre pensando que Jesús podría salir librado. Uno se imagina que al tener que escoger entre esas dos opciones van a librar a Jesús. Pero la muchedumbre reunida y agitada decide y pide que el ilegal, el corrupto, el asesino, el revolucionario sea librado. Barrabás con seguridad entendió que acababa de ser intercambiado: el ilegal por el legal, el mentiroso por La Verdad, el amargado por el amoroso, el injusto por el Justo.

La cruz de Cristo nos revela que allí ocurrió un intercambio. Derek Prince en su libro: 'El Intercambio en la Cruz' describe cuál fue aquel intercambio:
  • Cargó con nuestros pecados para que nosotros pudiéramos ser perdonados. Él fue herido para que podamos recibir sanidad: "Él mismo cargó nuestros pecados sobre su cuerpo en la cruz, para que nosotros podamos estar muertos al pecado y vivir para lo que es recto. Por sus heridas, son sanados" (1Pe.2:24) NTV. (Is.53:4-6,11 / Jn.1:29 / Hebr.9:28).
  • Fue hecho pecado por nosotros para que fuéramos hechos justicia de Dios: "Al que no cometió pecado alguno, por nosotros Dios lo trató como pecador, para que en él recibiéramos la justicia de Dios" (2Cor.5:21) NVI. "Porque también Cristo murió por los pecados una sola vez, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, muerto en la carne pero vivificado en el espíritu;" (1Pe.3:18) LBLA. (Rom.5:18).
  • Jesús murió por nosotros para que tengamos vida, Su vida: "Pero vemos a aquel que fue hecho un poco inferior a los ángeles, es decir, a Jesús, coronado de gloria y honor a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios probara la muerte por todos" (Hebr.2:9) LBLA.
  • Se hizo pobre para que mediante su pobreza pudiera hacernos ricos: "Porque conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que siendo rico, sin embargo por amor a vosotros se hizo pobre, para que vosotros por medio de su pobreza llegarais a ser ricos" (2Cor.8:9) LBLA. (Stg.2:5 / Rom.8:32 / Rom.11:12 / Ef.3:8 / 1Tim.6:18).
  • Jesús fue abandonado para que nosotros podamos disfrutar ahora y para siempre la presencia de Dios: "A eso de las tres de la tarde, Jesús clamó en voz fuerte: «Eli, Eli,  ¿lama sabactani?», que significa: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has  abandonado?»" (Mt.27:46) NTV. (Mt.28:18-20 / Ef.1:5-6 / Jos.1:5 / Is.41:10).
  • Jesús cargó las maldiciones que estaban sobre nosotros para que nosotros podamos recibir Sus bendiciones: "Pero Cristo nos ha rescatado de la maldición dictada en la ley. Cuando fue colgado en la cruz, cargó sobre sí la maldición de nuestras fechorías. Pues está escrito: «Maldito todo el que es colgado en un madero». Mediante Cristo Jesús, Dios bendijo a los gentiles con la misma bendición que le prometió a Abraham, a fin de que los creyentes pudiéramos recibir por medio de la fe al Espíritu Santo prometido" (Gal.3:13-14) NTV. (Gal.3:6-9 / Rom.4:3-17).

ORACIÓN:
'Mi Padre en el cielo, yo estaba condenado a muerte, igual que Barrabás. No había nada que hubiera podido hacer para librarme de esta condena. De hecho, merecía la muerte así como dicen las Escrituras: "Pues la paga que deja el pecado es la muerte" (Rom.6:23) NTV. Pero gracias a Jesús, quien dejó atrás el cielo para venir a esta tierra y cargar con todos mis pecados, las maldiciones que estaban sobre mí, mi culpabilidad, mi perdición, ahora me bendices con perdón, vida, bendiciones de todo tipo y con Tu presencia - "pero el regalo que Dios da es la vida eterna por medio de Cristo Jesús nuestro Señor" (Rom.6:23) NTV. Gracias Jesús por ese intercambio que ocurrió en aquella cruz. Nunca quiero perder esta visión. Me entrego a Ti para amarte y servirte.'

"Pues a Dios, en toda su plenitud, le agradó vivir en Cristo y, por medio de él, Dios reconcilió consigo todas las cosas. Hizo la paz con todo lo que existe en el cielo y en la tierra por medio de la sangre de Cristo en la cruz. Eso los incluye a ustedes, que antes estaban lejos de Dios. Eran sus enemigos, estaban separados de él por sus malos pensamientos y acciones. Pero ahora él los reconcilió consigo mediante la muerte de Cristo en su cuerpo físico. Como resultado, los ha trasladado a su propia presencia, y ahora ustedes son santos, libres de culpa y pueden presentarse delante de él sin ninguna falta" (Col.1:19-22) NTV.


ASIMILANDO (2 TIMOTEO 3:16-17)


[1] ¿Qué lecciones aprendió durante este estudio? Anote máximo tres lecciones aprendidas. ¿Qué escuchó que Dios le impresionaba, hablaba durante esta sesión?

[2] ¿Qué pasos va a tomar para ejecutar lo aprendido? Sea específico. ¿Cómo y cuándo va a comenzar con la aplicación de las lecciones en su vida y ministerio? ¿A quién le va a rendir cuentas acerca del proceso de ejecución de las lecciones?

[3] ¿Cuáles desafíos cree usted que va a enfrentar en la aplicación de las lecciones en su vida y ministerio? ¿Qué cosas ve usted como favorables para la aplicación de las lecciones?

[4] ¿Con quién va a compartir lo aprendido en esta lección? ¿Cuándo le compartirá?

[5] Anote a continuación una petición de oración relacionada con la sesión y la lección. Comparta con otros su petición y permita que ellos oren con usted.

lunes, 1 de abril de 2019

De tal manera amó - Jn.3:16


"Pues Dios amó tanto al mundo que dio a su único Hijo, para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna" (Jn.3:16) NTV

Hay versículos de la Biblia que son los favoritos de toda la gente, pero que al usarlos mucho parece que se tornan en frases vacías o en frases con muy poca profundidad o en simples expresiones religiosas; y perdemos la fascinación por ellos. Es importante parar y revisar estos versículos y estudiar de nuevo el mensaje que ellos nos comunican. A veces es necesario buscar citas paralelas es el mismo libro o carta para ver cómo son allí profundizados o aclarados. Uno de esos versículos en Jn.3:16. Les presento acá mis notas que escribía mientras volvía a meditar en este versículo tan conocido y recitado por la gente (Y como siempre, recomiendo leer todas y cada una de las citas bíblicas acá anotadas; es la Palabra de Dios que cambia nuestra vida):

1. El peligro: éste radica en que se pierda una persona. Todos estamos, por naturaleza, en el camino a la perdición.
    • La razón del peligro: Aunque la luz llegó al mundo, la gente ama más la oscuridad porque sus obras son malvadas. Además, la gente odia la luz porque temen ser descubiertos/expuestos. No somos gente que por naturaleza ama a Dios; no amamos a la luz ni a la santidad (Jn.3:19-21 / Rom.3:9.23 / Rom.1:28-32).
    • ¿Qué significa que el humano se pierde? El perderse tiene que ver con ser condenado - esto es una situación legal de juicio. Un juez dictamina un juicio. Quien no cree en Jesucristo es declarado culpable y es condenado (Jn.16:18).
    • El versículo en Jn.3:36 nos vuelve a reiterar que la persona que cree en el Hijo de Dios tiene vida eterna y los que no obedecen nunca tendrán vida eterna - la fe y la obediencia son parientes; la fe obedece y la obediencia es la expresión de la fe. Además, quien no cree permanece bajo el juicio de Dios - entonces la condenación es permanecer bajo la sentencia de perdición, de no ver la vida eterna.
    • ¿Qué incluye ese juicio? Todos los que adoran los dioses falsos beberán del vino de la ira de Dios, serán atormentados con fuego y azufre por siempre y sin alivio (Apoc.14:10-11).
    • Todos los que estarán en las tumbas escucharán un día la voz del Hijo de Dios y resucitarán; y los que han hecho el bien (obras nacidas en la fe en Cristo) resucitan para vida eterna. Los que continuaron en su maldad resucitan para sufrir el juicio - ese juicio se experimentará en un cuerpo (Jn.5:28-29).
    • La perdición entonces es: condenación (Jn.3:18); es permanecer bajo la ira de Dios (Jn.3:36); tormento (Apoc.14:10); es por siempre (Apoc.14:11 / Jn.3:36), se experimentará en un cuerpo (Jn.5:28-29).
2. El plan de Dios: Amó al mundo y dio a su unigénito Hijo.
    • El amor de Dios, al costo de la vida de Su Hijo, nos rescata de la ira de Dios. Dios nos rescata por el amor de Dios. Nuestro mayor problema no es la corrupción, el pecado, la enfermedad, el diablo, las guerras, etc. Nuestro mayor problema es el Dios Santo. Dios nos declara culpables y nos ha sentenciado a vivir bajo tormentos por siempre. SIN EMBARGO, es Dios mismo quien viene con Su Hijo y nos ofrece el rescate.
    • Dios tiene un Hijo. Para aclarar este tema y no entrar en debates innecesarios debemos ir a Jn.1:1-2.14. La Palabra existía desde el principio, estaba con Dios y era Dios, y esta Palabra se hizo carne - el Hijo de Dios no llega a ser o a existir a través de una procreación, el es eterno. Este es uno de los grandes misterios de la trinidad. El Hijo es co-eterno con el Padre y tiene las mismas características que Dios Padre (Hebr.1:1-3). Jesús es Hijo desde y por la eternidad; nosotros somos hijos de Dios por adopción (Gal.4:4-7). 
    • "De tal manera amo Dios al mundo" - "como Moisés levanto la serpiente": de la misma manera (esta expresión tiene el mismo significado). No habla de una cierta cantidad impresionante o medible de amor, sino de una manera/característica de amor. La manera es que Dios ofrece a Su Hijo como rescate. Para salvar vino - el Padre dio al Hijo para morir y pagar por el rescate de los humanos (Jn.12:27-33 / Rom.8:32 / Jn.18:11 / Rom.5:8-10 / 2Cor.5:19-21 / 1Jn.4:9-10). Los soldados exponen sus vidas para defender un pueblo. Los padres se sacrifican a diario por los hijos y su bienestar. ¿Pero quién muere por sus enemigos? - así es como Dios ama al mundo.
    • "Para que todo el que crea" - rico, pobre, hombre o mujer, terrible pecador o 'menos' terrible pecador; si cree en el Hijo de Dios recibe vida eterna. Este amor es para todos los humanos (Jn.3:14-16 / 1Tim.1:15-16). SIN EMBARGO, aunque Dios ama al mundo de una manera especial, a los que se acercan a Él por medio de la fe van a experimentar un amor aun más especial y único de Dios para con ellos (Jn.17:9.23 / Jn.14:21 / Jn.13:1 / Rom.8:32).
3. La responsabilidad del humano: creer - la salvación no es por obras.
    • ¿Cómo nos conecta con Dios el creer? El amor de Dios y la obra de Cristo no tiene efecto alguno en una persona sin la fe por medio de la cual podemos ser salvos. Lo que une el amor de Dios con la vida eterna es la fe en Cristo (Jn.3:36 / Gal.3:22).
    • "que todo el que crea en el" - está en forma presente, no en pasado; es una fe continua. Quien permanece en Su Palabra es un verdadero discípulo (Jn.8:31-32 / Jn.20:31).
    • Es importante notar en Jn.20:31 la mención del contenido de la fe: que Cristo es el Mesías, el Hijo de Dios. Pero cuidado, el diablo también cree esto (Lc.4:34). Es obvio que es necesario tener en cuenta más cosas que solo algunos hechos. ¿Qué es lo que el apóstol Juan dice cuando habla de creer en Cristo? Creer en Él es recibirlo - recibirlo como todo lo que Dios es en Él para nosotros (Jn.1:11-12). No es que ya entendamos quien es Dios en todas sus dimensiones, pero creemos en lo que ya se nos ha revelado acerca de Él; y mientras seguimos creciendo en conocimiento de Él vamos recibiendo lo que Él es para nosotros. Creemos en Jesús para no seguir con hambre o con sed. No es un mero creer de ciertos hechos. La fe es una acción continua, es un acercarse a Cristo, tiene que ver con obedecerlo como un estilo de vida (Jn.6:35 / Col.3:1-11).
4. El destino: La vida eterna para todo aquel quien cree en Jesucristo Salvador. 
    • Vida eterna, no es solamente la extensión de la existencia, sino la calidad de vida en Cristo (Jn.1:4 / Jn.14:6).
    • Es por medio de la Palabra de Dios (Jn.6:68 / Jn.17:20).
    • El que nos acerquemos a Cristo es un don (regalo) de Dios (Jn.6:44).
    • Es por medio de la unión con Cristo. Es importante permanecer el Él (Jn.15:5).
    • Es una realidad presente y no meramente futura. No estamos esperando recibir vida eterna, ya la tenemos (Jn.5:24).
    • Es una relación personal e íntima con Dios el Padre y con Cristo (Jn.17:3).
    • Esta relación no va a ser interrumpida por la muerte. Más bien vamos a experimentar en la muerte física la unión total con Cristo (Jn.11:25-26).
    • La última fase es la resurrección (Jn.6:40).
    • Es vida eterna (Jn.3:16).




martes, 2 de octubre de 2018

Jesús dijo: 'Tienen que nacer de nuevo'



"Respondió Jesús y le dijo: En verdad, en verdad te digo que el que no nace  de nuevo no puede ver el reino de Dios" (Jn.3:3) LBLA

"De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es ; las cosas viejas  pasaron; he aquí, son hechas nuevas" (2Cor.5:17) LBLA

Celebramos que la salvación que se nos ofrece por parte de Dios es totalmente una obra de Dios, una acción divina de misericordia y de amor para la redención de los humanos (Jn.3:16). No aportamos nada a ella con nuestras buenas obras (Ef.2:1-10). Jesús es el sustituto quien pagó por nuestros pecados. La salvación se nos ofrece como un regalo no merecido (Ef.2:4-5).
La respuesta humana adecuada a ese regalo es el arrepentimiento sincero por haberse rebelado contra Dios y la aceptación del mismo mediante la fe en Jesucristo el Salvador y Señor (1Pe.1:3 / 2Tes.2:13-14 / Hch.13:48 / Hch.15:9 / Ef.2:8).  
Una vez que nos acerquemos a Dios mediante Jesucristo 'nacemos de nuevo', la vieja vida ha pasado y una nueva vida ha comenzado (2Cor.5:17). El milagro del nacimiento de nuevo ocurre por medio de la Palabra de Dios que obra en nosotros, junto con el Espíritu Santo (Jn.3). El nuevo nacimiento es obra divina. Santiago lo describe de la siguiente manera: 'Él, por su propia voluntad, nos hizo nacer de nuevo por medio de la palabra de verdad que nos dio y, de toda la creación, nosotros llegamos a ser su valiosa posesión' (Stg.1:18.21) NTV (Jn.1:13 / 1Pe.1:23 / 2Tim.3:15).

Una vez que hemos entendido y respondido a estas maravillosas verdades, experimentamos el milagro interno llamado el 'nuevo nacimiento'. Esta verdad maravillosa nos debe llevar a presentar fielmente el evangelio. Las verdades del Evangelio deben permanecer puras y sin compromisos para que aquellos que las escuchan y responden debidamente, de hecho, “nazcan de lo alto” por el Espíritu de Dios (Jn.3:6 / Ef.1:13). Los cristianos no deben ser personas que simplemente han cambiado su opinión acerca de Dios o que simplemente sienten pena por sus pecados. Más bien, están destinadas a ser personas tan cambiadas por el Espíritu Santo que se puede decir que han "nacido de nuevo". ¿Qué ocurre cuando una persona nace de nuevo?
  • Ahora hay nuevos deseos y una nueva fuerza que nos mueve (Rom.8:9 / Gal.5:17 / 1Jn.3:9 / Col.2:11)
  • Llegamos a ser el templo del Espíritu Santo - El Espíritu Santo habita ahora en el creyente (1Cor.3:16 / 1Cor.6:19). Somos hijos de Dios (Jn.1).
  • Tenemos ahora una nueva mente enfocada en las cosas de Dios (Rom.8:6 / Gal.5:17).
  • Aunque seguimos con la libertad de decidir entre el bien y el mal, el Espíritu Santo ha puesto una nueva mente y un nuevo corazón en nosotros, a tal punto que ahora odiamos lo que hacíamos en el pasado y deseamos lo de Dios (Hebr.10:16 / Jer.31:33 / 1Jn.3:9-10 / 1Jn.5:18).
  • Un creciente amor por Dios y por el prójimo se manifiesta en el nacido de nuevo (1Jn.4:7 / 1Jn.5:1).
  • Un creciente amor por la Palabra de Dios (1Pe.2:1-3 / Sal.19:7-10 / Hebr.5:12-13).
"En presencia de Dios y de Cristo Jesús - quien un día juzgará a los vivos y a  los muertos cuando venga para establecer su reino - te pido  encarecidamente: predica la palabra de Dios. Mantente preparado, sea o no el tiempo  oportuno. Corrige, reprende y anima a tu gente con paciencia y buena  enseñanza" (2Tim.4:1-2) NTV

sábado, 29 de septiembre de 2018

Arrepentimiento - Fe - Salvación



"He tenido un solo mensaje para los judíos y los griegos por igual: la necesidad de arrepentirse del pecado, de volver a Dios y de tener fe en nuestro Señor Jesucristo" (Hch.20:21) NTV

De una persona que se acerca a Cristo se espera que reconozca su naturaleza pecaminosa y su necesidad urgente de un Salvador (Rom.3:21-26 / Rom.6:23). Esto debe ir acompañado de un verdadero arrepentimiento de sus pecados, de una sincera fe en Cristo y un aceptarle como el Salvador, cuya muerte y resurrección son la única provisión para la reconciliación del humano con Dios y para recibir la vida eterna.

El arrepentimiento es fundamental para entrar en el Reino de Dios, para llegar a ser un cristiano verdadero y para ser un discípulo de Cristo (Mt.3:2 / Mt.4:17 / Lc.13:5 / Mt.6:12 / Hch.2:38).

El mensaje de Juan el Bautista fue claro: El que se arrepiente y ordena su vida con Dios, va a ver las bendiciones de Dios en su vida y va a ser una bendición para el mundo (Mt.3:2.11). 
Un elemento clave del mensaje de Jesucristo era el arrepentimiento (Mt.4:17 / Mt.12:41 / Mt.21:29:32).
Los apóstoles predicaban el arrepentimiento como paso fundamental para acercarse a Dios y conectarse con su Salvador (Hch.2:38 / Hch.3:19 / Hch.11:18 / Hch.20:21 / Hch.26:20 / 2Cor.7:10).

Es importante entender que el arrepentimiento es más que solamente decir: ‘lo siento’. Es mucho más que solo sentirse mal por haber cometido un pecado. Según la enseñanza de la Biblia el arrepentimiento es una nueva manera de pensar que lleva a una nueva manera de actuar. Es un cambio completo en el pensar y en el actuar. Es una decisión que lleva a orientarse hacia Dios. El arrepentimiento es una decisión que lleva a acciones de obediencia a los mandamientos de Dios, ya que queremos ahora agradar a Dios y responder a Su amor para nosotros. (1Jn.5:1-3 / Jn.14:21-24 / Dt.10:12-13).

El sincero arrepentimiento produce un dolor tan profundo por haber ofendido a Dios que conduce tanto a una confesión de pecado como a una confesión de Jesús como Señor y Salvador; produce un firme alejarse del pecado como también lleva a la sumisión voluntaria a la autoridad de Cristo (2Cor.7:9-11). Alguien dijo: 'La gracia barata es la predicación del perdón sin esperar verdadero arrepentimiento'. Solo el arrepentimiento genuino produce frutos auténticos de un profundo cambio de vida - estos cambios son esperados de todos aquellos que siguen a Cristo (Mt.3:8 / Hch.26:20 / Rom.2:4-7).

El pecador, si es que quiere ser salvo de su condición de pecador, debe arrepentirse de sus pecados y debe asirse del Salvador de su alma: Jesucristo. La fe en Jesús es la condición clave que Dios exige del hombre para su salvación (Ef.2:8-10). Pero la fe es más que solo una confesión acerca de Cristo, es una fe que se identifica en el bautismo en agua con la muerte y resurrección de Cristo como la base de su salvación y lleva a la obediencia a los mandatos de Cristo que incluye el apartarse de un estilo de vida pecaminoso (Hch.2:37-38 / Lc.15:11s / Hch.8:35-38).

LA BUENA NOTICIA es que Jesús vino a este mundo para salvar a la gente de sus pecados. La Buena Noticia se resume de la siguiente manera: Cristo murió por nuestros pecados, no los de Él - Él no tenía pecados. Jesús pagó el precio por nuestros pecados y nos ofrece el perdón de nuestros pecados y la vida eterna - y lo mejor de todo, Él nos lo ofrece gratis. Es un regalo que solamente tenemos que aceptarlo o rechazarlo (Mt.1:21).

Aceptar la BUENA NOTICIA es nuestra decisión. Tenemos que admitir nuestra condición de pecadores y nuestra necesidad de un Salvador. Auto-medicarse o tratar de salvarse a sí mismo no funciona. Tampoco funciona pretender pagarle a Dios por la salvación o tratar de comprar de Él el perdón. Arrepentirse de sus pecados y creer en Jesús el Salvador es la única cura para semejante enfermedad mortal (Ef.2:8-10 / Rom.3:20.27-28 / Rom.9:16 / Rom.11:6 / 1Cor.1:29-31 / 2Tim.1:9 / Tit.3:3-5).

¿Ha abrazado usted la verdadera salvación en Cristo? Los que creemos en Jesús podemos festejar la tan grande salvación que tenemos en Jesús. ¡Demos gracias a Dios por el perdón de los pecados y la vida nueva en El!

viernes, 21 de septiembre de 2018

Justificados por Gracia


"Pero ahora, tal como se prometió tiempo atrás en los escritos de Moisés y de los profetas, Dios nos ha mostrado cómo podemos ser justos ante él sin cumplir con las exigencias de la ley. Dios nos hace justos a sus ojos cuando ponemos nuestra fe en Jesucristo. Y eso es verdad para todo el que cree, sea quien fuere. Pues todos hemos pecado; nadie puede alcanzar la meta gloriosa establecida por Dios. Sin embargo, con una bondad que no merecemos, Dios nos declara justos por medio de Cristo Jesús, quien nos liberó del castigo de nuestros pecados"  (Rom.3:21-24) NTV

En Romanos 3, Pablo explica que la justicia (estar en correcta relación con Dios) no está relacionada con el cumplimiento de las exigencias de la ley (Rom.3:21). Con esto quiere decir que el estar en buena relación con Dios no se alcanza a través de sistemas de conducta humana, sea que estén basados en la ley de Moisés o en otro código de conducta. Más bien, la salvación viene libremente por Su gracia, como regalo inmerecido (Rom.3:24).
Dios ha actuado en Cristo para proporcionar el único medio posible para la salvación de los humanos, y es totalmente inmerecido. Se puede obtener solo a través de la fe en Cristo. Su muerte, sepultura y resurrección son la base de nuestra salvación, y nada se le puede quitar y nada se le puede añadir. Es una cuestión de gracia (favor inmerecido) por parte de Dios y fe por el lado humano (Ef.2:1-10).

La Gracia está directamente ligada a Cristo. No fue solamente una corazonada de Dios que lo llevó en algún momento a expresar gracia, perdón, aceptación, todo en favor de nosotros los humanos. Para que la justicia fuera totalmente satisfecha era necesario que aquellos que pecaron, y todos pecaron (Rom.3:23), fueran castigados (Rom.6:23).
La única alternativa que existe para que los humanos pecadores no experimenten el castigo merecido es la muerte de Cristo, el Hijo de Dios - Cristo muriendo por nosotros (Hebr.9:12-15 / 1Pe.1:18-19 / 1Pe.2:24 / 1Pe.3:18 / 1Jn.4:10 / Apoc.5:9). La salvación de los pecadores es solamente a través de la gracia. No hay nada bueno en nosotros ni nada bueno podemos hacer para obtener el favor de Dios. La única salida es Cristo. Solo nos queda venir a Jesús y arrojarnos delante de ÉL, confiar en Su misericordia y amor infalibles, así como lo dice Su Palabra. Él nos compró con Su sangre. y nos ofrece vida eterna a todos aquellos que creen en Él.

A DIOS SEA LA GLORIA Y LA ALBANZA Y LA ADORACIÓN: ". . . para alabanza de la gloria de su gracia que gratuitamente ha impartido sobre  nosotros en el Amado. En El tenemos redención mediante su sangre, el perdón de nuestros  pecados según las riquezas de su gracia" (Ef.1:6-7) LBLA