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sábado, 4 de agosto de 2018

Cuida tu corazón


"Con toda diligencia guarda tu corazón, 
porque de él brotan los manantiales de la vida" 
(Prov.4:23) LBLA

El libro de Proverbios hace un llamado serio en cuanto al cuidado de nuestro corazón. Dice que de él 'mana la vida' o cómo lo traduce LBLA 'brotan los manantiales de la vida'. La NTV lo expresa de la siguiente manera: 'determina el rumbo de la vida'. Nuestras palabras, nuestros pensamientos, nuestras decisiones, nuestras actitudes, nuestras acciones, nuestros valores y prioridades son determinadas por lo que hay en nuestro corazón (Hebr.12:15).

La Palabra de Dios nos da a entender claramente que los frutos que una persona produce en su vida, dependen de las raíces (Rom.11:16 / Stg.3:12 / Prov.4:23). Un árbol malo no puede producir buenos frutos (Mt.7:16-20). Por lo contrario, si el árbol es bueno va a producir buenos frutos (Mt.12:33 / Lc.6:43-44).
Del corazón es que salen las diferentes cosas que se manifiestan en la vida - el corazón es la raíz del humano (Mt.15:17-20 / Mt.12:34). Dios le dio al hombre el potencial para dar buenos frutos en su vida, pero en algún momento dado, algo pasó y los frutos que el hombre produce por naturaleza son malos (Is.5:2-4 / Jer.17:9 / Jer.2:21). Es solamente con la intervención de Dios que una fuente amarga puede ser cambiada en una fuente de agua dulce (Ex.15:22-25 / 2Re.2:19-22).

Una vez que hayamos permitido que Dios limpie nuestro corazón debemos tomar en serio el llamado a mantener el corazón limpio y seguir en el camino recto (1Cor.6:11 / 1Jn.1:7-10 / Sal.56:13 / Ef.5:8). El llamado es a proteger nuestro corazón de toda maldad, de amargura, envidia, odio, ira, idolatría, etc. Si estas cosas invaden, contaminan y controlan nuestro corazón, entonces no debemos sorprendernos que las decisiones que tomamos no sean las mejores. (Hebr.3:12 / Hebr.12:15 / Prov.23:19 / Jos.6:18 / Ef.5:3 / Col.3:5). Hay que cuidar lo que sembramos en nuestros corazones - eso nos eleva a dimensiones divinas o nos hunde en la desgracia (Gal.6:7 / Filp.4:8).
Si el corazón está lleno de Dios, de Su amor, de Sus valores, entonces saldrán de él palabras buenas, sanas, verdaderas, llenas de amor.

También hay que guardar nuestra vida de cierta gente mala que aporta a la contaminación de nuestro corazón. Igual hay que alejarse de relaciones insanas, de actividades cuestionables, y de todo aquello que entra por los ojos u oidos y que no es bueno o puro (Sal.1 / Prov.1 / 1Cor.15:33 / 1Cor.5:6 / Prov.13:20 / 2Tim.2:16-18 / 2Pe.2:2,18-20).

Tomemos este llamado en serio y protejamos con todo el necesario esfuerzo nuestro corazón para que de él broten cosas lindas, amables, cosas que agradan a Dios. Esto nos va hacer bien a nosotros y va a dar gloria a Dios. Sembremos las cosas del Espíritu y cosecharemos el fruto del Espíritu Santo (Gal.6:5-10).

"Y ahora, amados hermanos, una cosa más para terminar. Concéntrense en todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo bello y todo lo admirable. Piensen en cosas excelentes y dignas de  alabanza" (Filp.4:8) NTV

OREMOS: "Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce los pensamientos que me inquietan. Señálame cualquier cosa en mí que te ofenda y guíame por el  camino de la vida eterna" (Sal.139:23-24) NTV (Sal.139:1 / Sal.26:2 / Prov.17:3).
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miércoles, 16 de mayo de 2018

El enfoque ministerial bíblico - la gente



“Jesús estaba enseñando en una de las sinagogas un día de reposo, y había allí una mujer que durante dieciocho años había tenido una enfermedad  causada por un espíritu; estaba encorvada, y de ninguna manera se podía enderezar. Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, has quedado libre de tu enfermedad. Y puso las manos sobre ella, y al instante se enderezó y glorificaba a Dios. Pero el oficial de la sinagoga, indignado porque Jesús había sanado en día de reposo,  reaccionó diciendo a la multitud: Hay seis días en los cuales se debe trabajar; venid, pues, en  esos días y sed sanados, y no en día de reposo. Entonces el Señor le respondió, y dijo: Hipócritas, ¿no desata cada uno de vosotros  su buey o su asno del pesebre en día de reposo y lo lleva a beber? Y ésta, que es hija de Abraham, a la que Satanás ha tenido atada durante dieciocho  largos años, ¿no debía ser libertada de esta ligadura en día de reposo? Y al decir El esto, todos sus adversarios se avergonzaban, pero toda la multitud se  regocijaba por todas las cosas gloriosas hechas por El. ”. (Lc.13:10-17) NTV.

Mt.6:19-20 / Mt.19:21 / Hebr.10:34 / Hebr.11:24-26 / Job 31:24 / Lc.12:21

Dios es quien nos ha elegido o seleccionado para ser Sus hijos y Sus servidores, Él es quien ha estado detrás de nosotros, Él es quien primero ha invertido en nosotros y nos llama a ser parte de la familia de Dios, pero también nos llama a ser parte del equipo que cumple con la gran comisión plasmada en Mt.28:18-20. 

Cuando Jesús llamó a Sus primeros discípulos les dijo que le siguieran porque Él iba a hacer de ellos pescadores de hombres (Mt.4:19 /  Mr.1:17 / Lc.5:10-11 / 1Cor.9:20-22). El plan de hacer de Sus discípulos personas que son pescadores de hombres radica en la visión de Dios y en su cumplimiento, la visión de poblar el  cielo con gente de toda nación, lengua y tribu que adora al único verdadero Dios (Apoc.5:8-14 /  Apoc.7:9-10 / Rom.11:25). 

La cita de Jn.15:16 nos dice que Jesús nos ha encargado que  vayamos y traigamos frutos duraderos. El encargo tiene como fin unos resultados con aspecto trascendental, frutos con valor eterno en contraposición a lo temporal y perecedero. Traer este  tipo de frutos es una marca de un verdadero discípulo de Cristo y, además, son éstos los frutos que dan gloria al Padre en el cielo (Jn.15:8). Claro que surge inmediatamente la pregunta: ¿cuáles  son los frutos que permanecen?

En uno de mis viajes a Guatemala estuve hospedado en la vieja capital Antigua que fue impactada  en 1976 por un terremoto. En un paseo por la ciudad observé una ruina de lo que fue en su  momento una iglesia grande y que fue destruida en aquel episodio trágico. En el pasado esta iglesia debió haber sido una construcción impresionante, pero ahora, después del terremoto, solo quedaban las ruinas de la misma. En esa vieja edificación, en su momento, se había invertido mucho dinero, esfuerzo y tiempo y después de semejante tragedia no quedó sino el recuerdo. No  quiero dar la impresión de que no se requiera de ciertas edificaciones para ciertos propósitos en la vida; sin embargo tenemos que admitir que hay cosas en la vida en las que invertimos esfuerzo, dinero y tiempo, que al final no representan frutos duraderos. Cuando perdemos el enfoque de lo que vale a largo plazo o de lo que es verdaderamente trascendental, entonces nos podemos hallar invirtiendo en el lugar equivocado y de un momento a otro perderlo todo. La iglesia tiene que  cuidarse de no invertir en el lugar y en las cosas equivocadas, en cosas que no representan, a la  luz de la eternidad, frutos duraderos.

EL EJEMPLO DE JESÚS:

El ejemplo de Jesús en Su ministerio. El preparó a Sus discípulos para ser pescadores de hombres y no constructores de monumentos y mucho menos monumentos para sí mismos (Mr.3:14-15 / Mt.4:19 / 1Sam.15:12). Jesús siempre vivía enfocado en el  ministerio a la gente (Mt.9:35-38 / Mt.14:14 / Mt.15:32 / Hebr.4:15). Dios ama a la gente y por eso dio Su vida en rescate por el mundo (Jn.3:16 / 1Tim.2:1-4). Al final, envió a  Sus discípulos al mundo a hacer discípulos (Mt.28:18-20). La visión de Dios es gente y no necesariamente edificios o programas:
  • Jesús le ministró a la gente y a sus necesidades (Mt.9:35). El recorría ciudades y aldeas (salía a ver dónde estaba la gente) y enseñaba y predicaba el Evangelio. Además, sanaba a los enfermos y liberaba a los oprimidos por el diablo. La predicación del Reino de Dios estaba acompañada de las  manifestaciones del poder de Dios.
  • El vio a la gente que tenía que ser alcanzada (Mt.9:36 / Jn.4:34-38). Jesús vio a este mundo como un campo listo para la cosecha. El reconocía cual era la verdadera necesidad de la gente. Jesús reconocía que había mucho trabajo. La gente tiene que ser alcanzada, de otra manera se pierde la cosecha. Jesús consideraba las reglas humanas, los legalismos y las estructuras religiosas rígidas como un impedimento para alcanzar a la gente y ministrarles con Su gracia, misericordia, amor y poder - por eso criticaba a los fariseos (Lc.13:10-17).
  • Jesús tenía compasión divina por los perdidos (Mt.9:36 / Mt.14:14 / Mt.15:32  / Hebr.4:15) porque andaban como ovejas sin pastor. Con eso identifica Jesús el corazón del problema – no tenían quien los guiara. Y recordemos que para encontrar las ovejas perdidas hay que salir y encontrarlas. Y solo gente puede ganar a gente para el Reino de Dios.
  • En Mt.9:35-38 nos lleva Jesús a ver la gran necesidad entre la gente y las grandes oportunidades que existen para ganar gente para el reino de Dios. Asimismo nos revela el secreto para poder ayudar a esta gente necesitada. Lo que se necesita son OBREROS. Obreros es gente formada y entrenada para alcanzar a la gente. La cosecha no la puede recoger una sola persona, es necesario entrenar y liberar gente al ministerio. Jesús muestra la necesidad más profunda y nos involucra en el proceso de proveer obreros para la mies. Estos obreros  están en la iglesia local y deben ser preparados para que puedan ser enviados a  hacer la obra del ministerio (Ef.4:10-16 / 2Tim.2:2).
  • Jesús pasó más mucho tiempo acercándose a la gente y hablando con ella. El Señor Jesús no estaba obsesionado por Sus tareas o metas, a pesar de que sabía que sólo tenía tres años para entrenar a doce hombres que siguieran con el movimiento religioso que iba a transformar al mundo. El modelo de nuestro Señor era  seguir vendando heridas, aun hallándose en medio de una insoportable presión por cumplir con Sus tareas y metas (Col.1:28-29).1

EL ENFOQUE DEL APÓSTOL PABLO:

El apóstol Pablo tenía muy claro lo que debía ser el enfoque en su vida y en su ministerio, él estaba concentrado en producir frutos espirituales invirtiendo en la gente (Rom.1:13 / 1Tes.1:9-10 / 2Tim.4:17 / Hch.21:19 1Cor.9:2 / 2Cor.10:13-16), él entendía  claramente cuál había sido su llamado (1Cor.3:9 / Filp.2:19-21), él quería ver en todo momento  vidas cambiadas por el poder del Evangelio de Cristo (Col.1:6 / Col.1:10 / Gal.4:19 / Filp.4:17),  él sabía que esos son los frutos que traen gloria a Dios (Filp.1:11 / Ef.1:12-14).

El llamado de Pablo a Timoteo. El entrenamiento y la multiplicación de líderes es para tocar a la gente y hacer de ellas las personas que llegan a ser lo que Dios quiere que sean (1Tim.2:1-4 / 2Tim.2:2 / Gal.4:19 / 2Cor.3:18).

LA ENSEÑANZA DEL APÓSTOL PEDRO:

Pedro entendía claramente que la gente es la iglesia y la iglesia es la gente (1Pe.2:5). El templo que se está construyendo en el Nuevo Testamento no es un templo hecho con piedras sino con gente. La gente perteneciente a Jesús es llamada por Pedro: piedras vivas. Ese es el templo espiritual del Nuevo Testamento que se llama ‘la iglesia’. 
La iglesia en general es además un sacerdocio santo llamado a ofrecer sacrificios  espirituales y aceptables delante de Dios (1Cor.3:16 / 1Cor.6:19 / 2Cor.6:16 / Ef.2:20-22 / Hebr.3:6). 
En este templo espiritual Jesús es la Piedra angular, aquella que da la referencia para todo el templo y Él es la Piedra que lo une todo. Jesús es quien da las pautas en esta edificación espiritual (Ef.2:20). Leemos, además, que Cristo es el  Fundamento (1Cor.3:9-11). 
Jesucristo da dones a la iglesia para que ésta sea capacitada, para que se edifique al servirse mutuamente como Dios lo desea y para que lleguemos a ser gente cambiada a la imagen de Cristo (Ef.4:10-16). 

LA TAREA DE LA IGLESIA:

Al fin de cuentas, el invertir en la gente es a lo que Dios nos ha llamado (Mt.28:18-20 / Mt.9:35-38).
La iglesia, definitivamente, no es un edificio de piedras o de madera. Nosotros no ‘vamos a la iglesia’, nosotros somos la  iglesia (Hch.17:24). A veces mostramos cierta reverencia o nos comportamos de cierta  manera en ciertos lugares que llamamos ‘iglesia’, pero a la vez tratamos muy mal a aquellos que de verdad son la iglesia de Dios.
  • El propósito de los ministerios en la iglesia. Los líderes y los ministerios en la iglesia existen para invertir en la superación personal y espiritual de los creyentes, para capacitar  a la gente y, para que la gente cumpla con los planes de Dios en ellos y con ellos: Ef.4:11-16. Existe una gran necesidad de dar permiso a los creyentes en una iglesia para ministrar como Jesús quiere que ellos sirvan y no levantar barreras que restrinjan indebidamente el ministerio de toda la iglesia.
Los líderes en una iglesia están llamados a preparar al pueblo de Dios para que éste crezca, sea cada día más como Jesús y sea capacitado y liberado para hacer la obra del ministerio, escuchando la voz de Dios, sanando a los enfermos, echando fuera demonios y predicando el Evangelio de Jesucristo  (Mt.10:1-8 / Mr.16:18 / Hch.4:9-10). 
Este es el tipo de gente que todo líder debe estar levantando y multiplicando; se trata de levantar gente que está totalmente comprometida a  ser cada día más como Jesús a ser movilizada para cumplir la misión restauradora y  multiplicadora de Jesús en este mundo.
  • La verdad arriba presentada, nos lleva a concluir que el ministerio de la iglesia es en primer lugar  un ministerio a la gente y es un ministerio de la gente entre sí. Esta verdad tiene conclusiones muy  prácticas. Esto significa que en la práctica todo ministerio, esfuerzo, energía, inversión, etc., que  se hace en el marco de la vida de la iglesia, es primeramente un esfuerzo hacia la gente y para la  cosecha.
Todos los creyentes cristianos deben participar en la cosecha de almas. La idea y el enfoque de fondo en cuanto al ministerio de los líderes en una iglesia es el de invertir en la gente, ayudándoles a ser más como Jesús y a hacer lo que Jesús hizo (Ef.4:10-16). 
Como líderes no podemos estar solo preocupados porque nuestros presupuestos cuadren o porque los números de asistencia sean los esperados, o porque se cumplan ciertas reglas (Lc.13:10-17). Más bien y sobre todo debemos recordar que Jesucristo murió y resucitó para salvar a los perdidos y que nos llamó a nosotros a buscar a esos perdidos, desdichados y sin esperanza humana, para que sean ganados para Cristo y que todo creyente llegue a ser todo lo que Dios quiere que sea  (Mt.9:35-38 / Mt.10:6 / 1Tim.2:1-4 / Gal.4:19 / Ef.4:10-16). 
Dios quiere ver el cielo poblado con gente rescatada por Jesucristo y que adora al único verdadero Dios (Apoc.5:8-14 /  Apoc.7:9-10).

El verdadero trabajo de la obra del ministerio no es llevar a que se cumpla con el trabajo, sino a que se utilice el trabajo para alistar a la gente. El rendimiento es secundario. Todos los eventos y actividades de nuestra iglesia son una oportunidad para que el discipulado y el entrenamiento se enfoquen en un ser humano.2

TRABAJO EN GRUPO:
  • Anote a continuación tres lecciones o verdades que ha aprendido en esta sesión. Comparta cada una de las lecciones con su grupo y explique por qué le son importantes para usted:
  • ¿Qué elementos, dinámicas, entendimientos, entrenamientos, acciones, etc. deben implementarse para que la iglesia sea una iglesia enfocada hacia afuera y hacia a la gente? ¿Cuáles son los desafíos para llegar a ser una iglesia enfocada hacia afuera y hacia la gente?
  • ¿Cuán importante es que la iglesia conozca las verdaderas necesidades de la comunidad en la que se encuentra? ¿Por qué es esto importante en el contexto de esta lección?
  • ¿Hay alguna cosa que usted debe corregir en su vida? ¿Algún pecado del cual debe arrepentirse? ¿Hay algo que usted puede implementar en su vida y ministerio a fin de cumplir con el llamado de Dios?  Aclare:
  • ¿Qué pasos o decisiones debe tomar para corregir una visión equivocada del ministerio?  ¿Qué cosas puede corregir en su comportamiento, visión, entendimiento, preparación como miembro del Cuerpo de Cristo (la Iglesia) para avanzar en el cumplimiento de la gran comisión?
  • Anote a continuación una oración a Dios que incluya lo arriba aprendido y anotado. Sea específico en sus oraciones:
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miércoles, 9 de mayo de 2018

La necesidad de obreros para la cosecha

 Café, listo para ser cosechado - Líbano TOLIMA-Colombia

"A sus discípulos les dijo: ‘La cosecha es grande, pero los obreros son pocos. Así que oren al  Señor que está a cargo de la cosecha; pídanle que envíe más obreros a sus campos’"  
(Mt.9:37-38) (Nueva Traducción Viviente)

"Ahora bien, Cristo dio los siguientes dones a la iglesia: los apóstoles, los profetas, los  evangelistas, y los pastores y maestros. Ellos tienen la responsabilidad de preparar al  pueblo de Dios para que lleve a cabo la obra de Dios y edifique la iglesia, es decir, el  cuerpo de Cristo" (Ef.4:11-12) (Nueva Traducción Viviente)

1Cor.3:9 / Filp.2:19-21 / Col.4:11/ 1Tes.5:12-13

En el año 2010 fuimos testigos de uno de los rescates más impresionantes de los últimos  tiempos, el rescate de los 33 mineros que quedaron atrapados en la mina en Chile a más de 600 metros de profundidad.1 Este evento nos muestra por un lado que los seres humanos pueden llegar a estar en situaciones complicadas que requieren de un rescate urgente, ya que de otra manera no podrían sobrevivir esas situaciones. Por el otro lado aprendemos de esta historia en particular que los seres humanos tienen un valor inmenso por lo cual vale la pena hacer el mejor esfuerzo para rescatarles. Cuando aquel rescate se llevó a cabo no se buscaba oro ni cobre ni algún otro material precioso. Toda la inversión era por amor a la gente y el valor y aprecio que se les tenía a los mineros. En aquel rescate, hombres y mujeres, con sus diferentes capacidades y habilidades, aportaron dinero, tiempo, conocimientos, energía y estructuras funcionales para ver a los mineros sanos y salvos. Esta  labor no se pudo hacer por el esfuerzo de una sola persona, fue la unión de muchos factores y de personas que se dedicaron a trabajar y a hacer algo que nunca jamás se había visto en la historia de la humanidad. El gozo que producía ver a cada minero cuando uno tras otro de ellos salía a la superficie, era el premio inmensurable por los esfuerzos y el dinero invertido en esa acción de rescate. Sin esos hombres y mujeres entregados al rescate de los mineros, éstos nunca hubieran  vuelto a ver la luz del sol; ellos habrían muerto trágicamente y, sin el esfuerzo de estos rescatistas, el mundo habría visto una imagen trágica de la humanidad egocéntrica e incapaz por no haber intentado rescatar a los mineros.

LA VISIÓN DE DIOS:

El enfoque de la vida y del ministerio de Jesús es salvar al mundo que anda perdido y que  requiere de un rescate urgente. Un día veremos en el cielo gente de todos los pueblos, razas y  naciones adorando al único y verdadero Dios, al Creador del cielo y de la tierra (Apoc.7:9-10 /  Apoc.5:8-14 / Rom.11:25). Para que ésta visión divina sea una realidad, Dios envió a éste  mundo, como primer misionero, a Su Hijo para cumplir básicamente con dos propósitos  fundamentales:
  • Morir para rescatar a los seres humanos de su estado de perdición (Jn.3:16 /  Rom.6:23 / Mr.10:45).
  • Entrenar a un grupo de hombres que fuera capaz, después de la resurrección de  Cristo, de ir por todo el mundo llevando el mensaje divino de la salvación en Cristo a  todas las naciones, tribus, lenguas y pueblos (Mt.4:18-22 / Mt.10:1-4 / Lk.5:1-11). Jesús  establece claramente que para alcanzar el mundo se requiere de gente bien preparada para que alcance a la gente que está cerca y a la que está lejos.
    • Cuando Jesús comenzó el entrenamiento de estos hombres, estos no eran personas perfectas, pero sí eran personas que tenían potencial. Aun requerían de formación, pero representaban la base para un movimiento de alcance mundial. Ellos eran parte de los primeros frutos de la cosecha (Mt.4:18-22 /  Mt.9:9). Jesús no construyó edificios ni creó una organización, el edificó gente y esto lo hacía donde quiera que iba.
    • Jesús formó y entrenó a Sus discípulos, los hombres para la cosecha, dándoles un buen ejemplo que ellos debían seguir (Mr.3:14 / Mt.4:23 /  Mt.9:35-36 / Jn.13). Los discípulos pudieron ver en Jesús cómo debe ser la vida del líder y cómo es que debe funcionar ese líder que ministra al estilo de Jesús.
    • Jesús formó a Sus discípulos enseñándoles los principios del Reino de Dios  (Mt.5 a Mt.7 / Mt.10 / Mt.13 / Mt.18 / Mt.24 a Mt.25). Él usó en cada una de las situaciones y contextos un método diferente para transmitir las verdades que Él  quería que los discípulos entendieran. También les dio oportunidades prácticas  para aprender de las experiencias (Mt.10:1s) e invirtió en el carácter de Sus  discípulos (Jn.13).
    • Jesús finalmente los envió. Jesús encomendó a los discípulos a ir por todo el  mundo y hacer discípulos de todas las naciones – para eso precisamente los  entrenó (Mt.28:18-20 / Mr.3:14).

LA NECESIDAD DE OBREROS:

Jesús reconoció la necesidad de obreros para la cosecha (Mt.9:35-38). Jesús dice que la mies es grande, pero los obreros son pocos (Mt.9:37). Sin obreros bien entrenados y formados la mies no puede ser recogida (2Tim.2:21 / 2Tim.3:16-17 / Hch.9:36 / 2Cor.9:8). 
Para ministrar a la gente se requiere de gente capacitada que ministre como Jesús lo hizo. Existe una gran necesidad de obreros y este problema se viene dando desde mucho tiempo atrás y se encuentra en todo lugar. La falta de obreros en todos los niveles es una de las quejas más grandes  entre los líderes de hoy día. Es importante entender que esos obreros que Dios y la iglesia requieren para que la mies pueda ser cosechada deben ser preparados en y para la  iglesia y, esos obreros, están en la iglesia local y desde allí deben ser enviados (2Tim.2:2  / Ef.4:11-16).
Es en esta área de la iglesia donde se deben concentrar los trabajos, las inversiones económicas, la visión, los diálogos, las preocupaciones y cualquier otra cosa que se haga o se pretenda hacer en la iglesia. Los líderes de la iglesia tienen la responsabilidad de formar y entrenar a los creyentes en general para que estos hagan la obra del ministerio. Si los líderes no cumplen con esta labor, estando solo preocupados por levantar una iglesia sin hacer discípulos al estilo de Jesús, entonces están fallando en producir y en ayudar a producir frutos duraderos que honren a Dios.

En el caso del liderazgo de la iglesia se dice que una de las pruebas de un liderazgo efectivo en la iglesia es si entrena e invierte en los que le siguen para que ellos lleguen a hacer cosas  similares a las que el líder hace. De alguna manera resume el apóstol Pablo esta idea en 2Tim.2:2,  cuando escribe: “Y lo que has oído de mí en la presencia de muchos testigos, eso encarga a  hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros” (LBLA). 
El liderazgo espiritual permite que los que él ha entrenado puedan llegar a hacer aun cosas mayores  (Jn.14:12). Lo que debe motivar al liderazgo de una iglesia a invertir en la gente de la iglesia es la visión de Dios de alcanzar al mundo para el Reino de Dios, poblar el cielo y aumentar la multitud de adoradores de Jesús. Esa visión no se cumple si solo son unos cuantos los que creen estar llamados a hacer la obra del ministerio. Todo esfuerzo y toda inversión que no apunte a que gente sea preparada para la obra del ministerio y para que se cumpla la visión de Dios es un esfuerzo y una inversión que no resulta en frutos duraderos y tiene en el fondo muy poco sentido.

Si queremos seguir fielmente el ejemplo de Jesús, entonces la formación y el entrenamiento de los creyentes para el ministerio práctico en la iglesia y en el mundo es parte de ese plan de ganar al mundo para Cristo (Mt.4:19 / Mt.10 / Mr.1:17-18). 
Formar y entrenar obreros para la cosecha es una parte vital en la vida de una iglesia si es que queremos hacer lo que Jesús hizo y si queremos producir frutos que permanezcan.

Alguien dijo: 'Si queremos ser parte relevante en la cosecha de estos tiempos, entonces el formar/entrenar/equipar a líderes responsables e idóneos es el camino a seguir. Asegurar los frutos de la cosecha ocurre a través de iglesias sanas y líderes que modelan la vida y el ministerio de Cristo'

TRABAJO EN GRUPO:
  • Anote a continuación tres lecciones o verdades que ha aprendido en esta sesión. Comparta cada una de las lecciones con su grupo y explique por qué le son importantes para usted:
  • LEA la historia en Éxodo 18 y tome el tiempo para dialogar en grupo. Hablen sobre las lecciones acerca del liderazgo que nos enseña este ejemplo. Hablen sobre las soluciones sugeridas y los pasos que son necesarios dar para cambiar situaciones similares:
    • Describa el panorama que el suegro nota al observar a Moisés en el ejercicio de su liderazgo. ¿Qué adjetivos se le vienen a la mente cuando observa este panorama? ¿A qué se debe ese panorama?
    • Describa el estilo de liderazgo de Moisés – anote adjetivos que describen el estilo de liderazgo que observa acá. ¿Qué consecuencias produce el estilo de liderazgo de Moisés para él mismo y para el pueblo?
    • ¿Cuál es la sugerencia del suegro para solucionar el problema? ¿Cuáles son los argumentos para tal solución? ¿Qué resultados se esperan al aplicar la sugerencia?
    • ¿Qué tipo de personas debe escoger Moisés? Anote las palabras que hablan de las características necesarias y lo que eso implica. ¿Por qué son esas características importantes? ¿Son esas características también importantes para el liderazgo de hoy día? Explique
    • ¿Existe alguna similitud con el panorama actual en su iglesia o denominación? Explique 
¿Qué solución propone para la situación actual en su iglesia o denominación? ¿Por qué? ¿Qué retos/barreras/dificultades se van a presentar para llevar a cabo la propuesta?
  • COMPARE Éxodo 18 con Números 11. Parece que la historia se repite: Moisés de nuevo está  tratando de llevar la carga solo. Parece que un problema en algún momento solucionado no significa que para siempre está solucionado.
    • ¿Cuál es la queja de Moisés en este momento? ¿Cuál es la razón de que Moisés se encuentre de nuevo en una situación de estas?
    • ¿Qué lección nos enseña este pasaje en cuanto a la necesidad de la expansión de liderazgo en una organización?
    • ¿Cuál es la solución divina al problema?
  • ¿Qué pasos o decisiones debe tomar para corregir una visión equivocada del ministerio? ¿Qué cosas puede corregir en su comportamiento, visión, entendimiento, preparación como miembro del Cuerpo de Cristo (la Iglesia) para avanzar en el cumplimiento de la gran comisión?
  • Anote a continuación una oración a Dios que incluya lo arriba aprendido y anotado. Sea específico en sus oraciones:
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miércoles, 18 de abril de 2018

JESÚS: "Dejen que los niños vengan a Mí"

"Entonces le trajeron algunos niños para que pusiera las manos sobre ellos y orara; y los discípulos los reprendieron. Pero Jesús dijo: Dejad a los niños, y no les impidáis que vengan a mí, porque de los que son como éstos es el reino de los cielos. Y después de poner las manos sobre ellos, se fue de allí" (Mt.19:13-15) LBLA

  • Para Jesús los niños no son un estorbo y no le molestan en ningún momento (Mt.19:13-14 / Mr.10:14 / Mt.18:10). Jesús está siempre interesado en la generación joven - Él ora por ella y les da promesas de bendición (Gn.15:18 / Gn.17:7-8 / Juec.13:7 / 1Sam.1:11,22,24 - 1Sam.2:18 / ). Advertencia: Que nosotros no seamos sorprendidos y descubiertos como quienes estorban a los niños en el proceso de acercarse a Dios o que ellos sean impedidos en venir a Jesús por no enseñarles debidamente y a tiempo los caminos de su Creador. Peor aun si hacemos que estos pequeños que confían en Dios tropiecen y caigan en pecado - la aflicción que nos espera es seria (Mt.18:6-7 / Mr.9:42 / Lc.17:1-2 / Rom.14:13,21 / 1Cor.10:32-33 / Ef.6:4 / Col.3:21).
  • Jesús usa a los niños como ejemplo de humildad, dependencia, inocencia y sencillez (Mt.19:14 / Mt.11:25 / Mt.18:3 / 1Pe.2:1-2 / 1Cor.14:20 / Rom.16:19). Los niños no se creen sabios y sabelotodo, sino que son personas que están abiertas a aprender, a ser instruidos (Mt:11:25 / 1Pe.2:1-3). Esta actitud debe marcar siempre nuestra vida y relación con Cristo.
  • Ser como un niño en actitud no significa ser infantil o inmaduro. Dios nos llama a ser gente madura en cuanto a la comprensión de los asuntos espirituales - en cuanto a los asuntos relacionados con nuestra relación con Dios y la vida piadosa. PERO se espera que en actitud seamos humildes y dependientes de Dios, dispuestos a aprender y prestos a vivir alejados del pecado (1Cor.14:20 / 1Cor.3:1-2 / 1Cor.13:11 / Ef.4:14-15 / Filp.1:9 / Hebr.5:12-13 / Hebr.6:1-3 / 2Pe.3:18 / Sal.119:99).
  • La generación de padres está llamada a instruir, enseñar, formar a la nueva generación para que teman a su Dios y Creador y Salvador - lo debemos hacer con paciencia, sabiduría, visión, verdadero amor y con responsabilidad (Dt.6:7 / Dt.4:9-10 / Dt.11:19 / Gn.18:19 / Ex.12:26-27 / Sal.78:4-6 / Sal.71:18 /Sal.78:4-7 / Prov.19:18 / Prov.22:6 / Ef.6:4 / 2Tim.1:5 / 2Tim.3:15 / Hebr.12:7-10).

CONSIDERACIONES

Se estima que actualmente alrededor del 30% de la población latinoamericana es menor de 15 años de edad. Esta no es solamente una estadística. Esto muestra un desafío misionero y ministerial que tenemos en Latino-América.

¿Qué estamos haciendo actualmente como iglesia para alcanzar y discipular a esta generación? ¿Tenemos un plan claramente delineado para invertir los valores cristianos en esta generación? ¿Refleja el presupuesto de nuestra iglesia que los niños y jovenes sí son importantes? Reflejan nuestras edificaciones que los niños sí tienen un lugar importante en nuestra iglesia? ¿Estamos preparando debidamente a obreros para este campo misionero y ministerial?

  • OREMOS por obreros íntegros, con buena reputación, conocedores de la Palabra de Dios y llenos del Espíritu Santo que van a trabajar en este campo ministerial.
  • OREMOS por los niños y adolescentes que sean protegidos de las influencias del humanismo, de la rebelión, de los valores anti-cristianos. Que sean protegidas sus vidas, sus almas.
  • OREMOS para que en las iglesias los niños encuentren amigos sanos y padres que los aman y los guíen por los caminos de la Verdad.
  • OREMOS por las familias. Que la familia sea fortalecida con los valores cristianos. Que los adultos sean un ejemplo que impacta las vidas de los niños y adolescentes para vida.
  • OREMOS para que en las iglesias se establezcan (o se fortalezcan) planes/procesos sólidos y sanos de discipulado de niños y adolescentes.

Nicolás von Zinsendorf (1700-1760), quien fue grandemente influenciado en su niñez por el movimiento pietista propagado en su momento por la universidad de Halle (Alemania) desarrolló una pasión por la gente no alcanzada con el Evangelio y que vivía en otros lugares del mundo. Siendo todavía niño, la pasión de Zinsendorf fue extraordinaria. A los 10 años de edad fundó un club con sus amiguitos. Este club fue llamado "La orden de la semilla de mostaza"; y tenía como objetivo la piedad personal, la ayuda a damnificados, la unidad cristiana y la evangelización del mundo. Zinsendorf llegó a visitar el Caribe e inspiró en muchos una gran preocupación por las personas necesitadas de Cristo. Muchos de los que fueron inspirados por Zinsendorf llegaron a establecer obra evangélica en el Caribe, en la India, en la Guyana Holandesa, en los EEUU, en Nicaragua.
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jueves, 11 de enero de 2018

¿Qué significa andar en la luz?

“Y este es el mensaje que hemos oído de El y que os anunciamos: Dios es luz, y en El no hay tiniebla alguna. Si decimos que tenemos comunión con El, pero andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad; mas si andamos en la luz, como El está en la luz, tenemos comunión los unos con los otros, y la sangre de Jesús su Hijo nos limpia de todo pecado. Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, El es fiel y justo para perdonarnos los pecados y para limpiarnos de toda maldad. Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a El mentiroso y su palabra no está en nosotros” (1Jn.1:5-10) LBLA

El llamado es claro: debemos caminar en la luz para poder tener comunión con Dios y para poder también tener comunión los unos con los otros (1Jn.1:3-7). ¿Pero que significa caminar en la luz si no soy perfecto y tengo pecado? Además se me dice que si no admito que tengo pecado me estoy engañando a mí mismo. ¿Cómo puedo entonces tener comunión con Dios si soy un pecador? ¿Cómo llego a ser un hijo de luz y un caminante en la luz para poder así disfrutar de la comunión con Dios y de la comunión de los unos para con los otros?

Multitudes, Compasión, Misión

“Y cuando vio las multitudes, subió al monte; y después de sentarse, sus discípulos se acercaron a El. Y abriendo su boca, les enseñaba, diciendo:” (Mt.5:1-2) LBLA

En medio de toda su carrera sobre la tierra Jesús veía las multitudes y no era indiferente frente a ellas. El las veía como ovejas sin pastor, personas necesitadas, gente sin dirección (Mt.9:36). Tanto en Mt.5:1-2 como en Mt.9:36 el vió las multitudes y fue movido a compasión, y además sabía que él solo, en su humanidad, nunca iba a poder alcanzar a todas las personas. El entendió la necesidad de apartarse para estar a solas con sus discípulos (Mt.5:1-2) y de prepararlos para hacer de ellos pescadores de hombres (Mt.4:19), discípulos que van a servir a las multitudes.

Transformación Espiritual

‘Y el que me ve, ve al que me ha enviado’ (Jn.12:45). / ‘Hijos míos, por quienes de nuevo sufro dolores de parto hasta que Cristo sea formado en vosotros’ (Gal.4:19)

(Jn.14:9-10 / Hebr.1:3 / Jn.8:12 / Jn.9:5 / Mt.5:14-16)

De todo creyente en Cristo se espera que cambie más y más a la imagen de Jesús, su carácter debe cambiar. La pregunta que se nos presenta es ¿cuánto de la imagen nuestra ya revela la imagen que Dios quiere que revelemos? (Gal.4:19 / Filp.2:15).

sábado, 7 de enero de 2017

Cómo estudiar la Biblia

“Qué alegría para los que no siguen el consejo de malos, ni andan con pecadores, ni se juntan con burlones; sino que se deleitan en la ley del SEÑOR meditando en ella día y noche. Son como árboles plantados a la orilla de un río, que siempre dan fruto en su tiempo. Sus hojas nunca se marchitan, y prosperan en todo lo que hacen” (Sal.1:1-3) NTV

Sal.119:11,15,97-99 / Jos.1:8 / 1Tim.4:13-15 / Dt.17:19 / Prov.2:1-5 / Mt.13:51-52 / Jn.5:39 / Hch.17:11 / 2Tim.2:15-17

La Biblia es el libro más leído en toda la historia. La Biblia no es un libro como muchos otros, tampoco es mera historia o una gran obra de literatura. La Biblia fue escrita para que podamos conocer a Dios y Su voluntad. Ella también es poderosa porque quien abraza el mensaje de Dios para los seres humanos experimenta transformación de su vida y un cambio de corazón. La Biblia nos fue dada para que la leamos, para que meditemos en ella y para que obedezcamos los mandamientos de Dios para así vivir una vida que agrada al Rey y que nos hace aptos para toda buena obra (2Tim.3:14-17 / 2Tim.4:1-5).

Plan 40 días ... leyendo todo el Nuevo Testamento

¿ACEPTA EL RETO?

Leer la Biblia regularmente va a impactar su vida, le enseñará lecciones de vida, le guiará a experimentar consuelo, dirección, exhortación y paz en tiempos turbulentos. También le ayudará a crecer en su fe y a cambiar a la imagen de Jesús, y llegar a ser apto para toda buena obra.
¿Sabía usted que aproximadamente dos tercios de los cristianos nunca han leído todo el Nuevo Testamento?

jueves, 4 de agosto de 2016

Pensamientos – renovando la mente


 “Somos humanos, pero no luchamos como lo hacen los humanos. Usamos las armas poderosas de Dios, no las del mundo, para derribar las fortalezas del razonamiento humano y para destruir argumentos falsos. Destruimos todo obstáculo de arrogancia que impide que la gente conozca a Dios. Capturamos los pensamientos rebeldes y enseñamos a las personas a obedecer a Cristo” (2 Cor.10:3-5) NTV

Hch.4:25 / Rom.1:21 / 1Cor.1:19 / 1Cor.3:19-20 / Gn.8:21 / Sal.139:2 / Prov.24:9 / Is.55:7 / Is.59:7 / Mt.15:19 / Hebr.4:12 / Mt.9:4 / Lc.24:38 / Hch.8:22

La guerra más grande que se está librando en nuestros días no es la de una nación contra otra nación. La guerra que se lleva a cabo en nuestro mundo interior, más exactamente en el mundo de nuestros pensamientos, es la lucha más álgida y la que afecta nuestro estilo de vida, los hábitos que tenemos y las decisiones que tomamos. Si queremos hacer decisiones buenas y vivir una vida que marca la diferencia, entonces debemos entender el mundo de nuestros pensamientos y cómo tratar con ellos.
La batalla en nuestros pensamientos no se soluciona con una simple oración. La Biblia habla de la necesidad de renovar la mente. Esta renovación es un proceso de toda la vida. Todo cristiano debe trabajar en cambiar su manera de pensar y ajustarla a la manera bíblica. Nuestro estilo de vida es un reflejo de lo que pasa en nuestra mente (Rom.12:1-2 / Rom.13:14 / Ef.4:22-24 / Col.1:21 / Col.3:10).

lunes, 2 de diciembre de 2013

El principio de la siembra y de la cosecha

Enseñanza dada por Richard Casteel durante el evento de CICSA Norte
- Consulta, diálogo, entrenamiento de parejas para enriquecimiento de parejas pastorales y pastorear a matrimonios/familias pastorales 
- Notas tomadas por Paul J. Otremba (otremba@gmail.com)

EL PRINCIPIO DE LA SIEMBRA Y DE LA COSECHA 
(Gal.6:8-9) 
(Aplicado al Matrimonio y a la familia / Aplicable a todas las áreas de nuestra vida)

Nuestra vida es como un jardín, o como una finca, que debe ser cuidada, cultivada, mantenida. El fruto de nuestro jardín es el resultado de lo que sembramos y de cómo cuidamos nuestros jardín.