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sábado, 29 de septiembre de 2018

Arrepentimiento - Fe - Salvación



"He tenido un solo mensaje para los judíos y los griegos por igual: la necesidad de arrepentirse del pecado, de volver a Dios y de tener fe en nuestro Señor Jesucristo" (Hch.20:21) NTV

De una persona que se acerca a Cristo se espera que reconozca su naturaleza pecaminosa y su necesidad urgente de un Salvador (Rom.3:21-26 / Rom.6:23). Esto debe ir acompañado de un verdadero arrepentimiento de sus pecados, de una sincera fe en Cristo y un aceptarle como el Salvador, cuya muerte y resurrección son la única provisión para la reconciliación del humano con Dios y para recibir la vida eterna.

El arrepentimiento es fundamental para entrar en el Reino de Dios, para llegar a ser un cristiano verdadero y para ser un discípulo de Cristo (Mt.3:2 / Mt.4:17 / Lc.13:5 / Mt.6:12 / Hch.2:38).

El mensaje de Juan el Bautista fue claro: El que se arrepiente y ordena su vida con Dios, va a ver las bendiciones de Dios en su vida y va a ser una bendición para el mundo (Mt.3:2.11). 
Un elemento clave del mensaje de Jesucristo era el arrepentimiento (Mt.4:17 / Mt.12:41 / Mt.21:29:32).
Los apóstoles predicaban el arrepentimiento como paso fundamental para acercarse a Dios y conectarse con su Salvador (Hch.2:38 / Hch.3:19 / Hch.11:18 / Hch.20:21 / Hch.26:20 / 2Cor.7:10).

Es importante entender que el arrepentimiento es más que solamente decir: ‘lo siento’. Es mucho más que solo sentirse mal por haber cometido un pecado. Según la enseñanza de la Biblia el arrepentimiento es una nueva manera de pensar que lleva a una nueva manera de actuar. Es un cambio completo en el pensar y en el actuar. Es una decisión que lleva a orientarse hacia Dios. El arrepentimiento es una decisión que lleva a acciones de obediencia a los mandamientos de Dios, ya que queremos ahora agradar a Dios y responder a Su amor para nosotros. (1Jn.5:1-3 / Jn.14:21-24 / Dt.10:12-13).

El sincero arrepentimiento produce un dolor tan profundo por haber ofendido a Dios que conduce tanto a una confesión de pecado como a una confesión de Jesús como Señor y Salvador; produce un firme alejarse del pecado como también lleva a la sumisión voluntaria a la autoridad de Cristo (2Cor.7:9-11). Alguien dijo: 'La gracia barata es la predicación del perdón sin esperar verdadero arrepentimiento'. Solo el arrepentimiento genuino produce frutos auténticos de un profundo cambio de vida - estos cambios son esperados de todos aquellos que siguen a Cristo (Mt.3:8 / Hch.26:20 / Rom.2:4-7).

El pecador, si es que quiere ser salvo de su condición de pecador, debe arrepentirse de sus pecados y debe asirse del Salvador de su alma: Jesucristo. La fe en Jesús es la condición clave que Dios exige del hombre para su salvación (Ef.2:8-10). Pero la fe es más que solo una confesión acerca de Cristo, es una fe que se identifica en el bautismo en agua con la muerte y resurrección de Cristo como la base de su salvación y lleva a la obediencia a los mandatos de Cristo que incluye el apartarse de un estilo de vida pecaminoso (Hch.2:37-38 / Lc.15:11s / Hch.8:35-38).

LA BUENA NOTICIA es que Jesús vino a este mundo para salvar a la gente de sus pecados. La Buena Noticia se resume de la siguiente manera: Cristo murió por nuestros pecados, no los de Él - Él no tenía pecados. Jesús pagó el precio por nuestros pecados y nos ofrece el perdón de nuestros pecados y la vida eterna - y lo mejor de todo, Él nos lo ofrece gratis. Es un regalo que solamente tenemos que aceptarlo o rechazarlo (Mt.1:21).

Aceptar la BUENA NOTICIA es nuestra decisión. Tenemos que admitir nuestra condición de pecadores y nuestra necesidad de un Salvador. Auto-medicarse o tratar de salvarse a sí mismo no funciona. Tampoco funciona pretender pagarle a Dios por la salvación o tratar de comprar de Él el perdón. Arrepentirse de sus pecados y creer en Jesús el Salvador es la única cura para semejante enfermedad mortal (Ef.2:8-10 / Rom.3:20.27-28 / Rom.9:16 / Rom.11:6 / 1Cor.1:29-31 / 2Tim.1:9 / Tit.3:3-5).

¿Ha abrazado usted la verdadera salvación en Cristo? Los que creemos en Jesús podemos festejar la tan grande salvación que tenemos en Jesús. ¡Demos gracias a Dios por el perdón de los pecados y la vida nueva en El!

lunes, 7 de mayo de 2018

En vísperas de la Segunda Venida de Cristo - lo que realmente importa


"El Señor no se tarda en cumplir su promesa, según algunos entienden la tardanza, sino que es paciente para con vosotros, no queriendo que nadie perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento. Pero el día del Señor vendrá como ladrón, en el cual los cielos pasarán con gran estruendo, y los elementos serán destruidos con fuego intenso, y la tierra y las obras que hay en ella serán quemadas. Puesto que todas estas cosas han de ser destruidas de esta manera, ¡qué clase de personas no debéis ser vosotros en santa conducta y en piedad, esperando y apresurando la venida del día de Dios, en el cual los cielos serán destruidos por fuego y los elementos se fundirán con intenso calor! Pero, según su promesa, nosotros esperamos nuevos cielos y nueva tierra, en los cuales mora la justicia" (2Pe.3:9-13) LBLA

Cuando comenzamos a hablar de la Segunda Venida de Cristo hay varios aspectos que debemos considerar para no perder el verdadero enfoque de la vida cristiana y del ministerio.

[1] El primer aspecto a tener claro es que es un tema del cual habla la Biblia con mucha claridad. Jesús afirmó y prometió que volvería otra vez (Hch.1:11 / Jn.14:1-3 / Mt.24:3-25.46). Los ángeles aclaran en Hch.1:10-11 que así como los discípulos vieron ir a Jesús personal y claramente, lo volverán a ver en Su Segunda Venida (Lc.24:50-51 / Hch.1:9-11 / Mt.24:36-44 / Mr.13:32-37 / Tit.2:13 / Hebr.9:28 / 1Jn.2:28).
Los escritores del Nuevo Testamento hablaban con claridad acerca del tema (1Tes.4:16-17 / Hch.3:21 / 1Cor.1:7 / Filp.3:20 / 1Tes.4:13-18 / 1Tes.5:1-22 / 2Tes.1:3-12 / 2Tes.2:1-17 / Tit.2:13 / Hebr.9:28 / 2Pe.3:12-14 / Apoc.1:7).
Si las promesas de Su primer venida se cumplieron, las promesas de la segunda venida se cumplirán igual - SUS PROMESAS SE CUMPLEN, tarde o temprano.

[2] Un segundo aspecto tiene que ver con los falsos anuncios del fin del mundo. Se oye frecuentemente de supuestas fechas del fin del mundo. Es peligroso caer en falsas especulaciones, en engaños y en un posible adormecimiento que lleva a no estar preparados (Mt.24:11-14 / Mr.13:22 /Lc.21:34 / 2Tes.2:1-12 / 2Pe.2:1-3 / 1Jn.4:1-2 / 2Pe.3:3-9). Jesús nunca dio fechas (Mt.24:36-42). NO PERDAMOS EL TIEMPO con especulaciones necias.

[3] El tercer aspecto que juega un papel es el anuncio de un incremento de desastres y eventos globales dramáticos (desastres, eventos globales económicos, sociales, religiosos y políticos (Mt.24 / Lc.21:28 / 1Tes.5:2-4). No sabemos cuán intensos llegarán a ser todos estos eventos antes de Su Venida. Y estar enfocados únicamente en cada uno de los eventos sin considerar su propósito nos puede llevar a desatender el aspecto práctico importante que tienen para nuestra vida como creyentes.
El enfoque de la Segunda Venida de Cristo no son los eventos dramáticos sino Cristo mismo. Jesucristo es el ALPHA y la OMEGA - El tiene la última palabra (Apoc.22:13). Jesús es la fuente de todo lo creado (Jn.1:3 / Col.1:16) y por medio de Él todo existe (Hebr.2:19). LA META ES QUE CRISTO SEA GLORIFICADO. Los detalles de los eventos que anteceden a Su venida son de alguna manera secundarios.

[4] El vivir a la luz de un sano entendimiento de la Segunda Venida de Jesús TIENE ASPECTOS PRÁCTICOS para nuestra vida. Por un lado nos anima [a] a vivir una vida que agrada a Dios. [b] Por otro lado nos llama a cumplir la tarea que Jesús nos ha encomendado (Filp.1:10 / Mt.24:3:14, 42-51/ 1Tes.5:13 / 2Tes.2:1-10 / 2Pe.3:14 / Hch.1:7-8).
En los días próximos a Su Venida existe para la iglesia una gran tentación, la del adormecimiento (Mt.24 / Mt.25). La verdad de la Segunda Venida de Jesucristo y todos los acontecimientos que le anteceden nos llevan a que nos concentremos a vivir una vida que marca la diferencia.

  • Dios nos LLAMA A TRABAJAR - Dios nos da talentos, además nos ha dado una tarea en este mundo; seamos fieles (Mt.25:14-30 / Rom.14:9-12 / Mt.24:14). La iglesia debe estar enfocada en estos tiempos en el cumplimiento de la tarea encomendada, y no dejarse distraer con temas secundarios o con asuntos que nos mantienen ocupados con lo superficial. Dios no quiere que alguno perezca. Es por eso que tenemos el llamado a testificar en todo lugar. Para poder cumplir con la tarea Dios nos equipa con el poder del Espíritu Santo ((Mt.28:18-20 / Hch .1:8 / 2Pe.3:9 / 1Tim.2:1-4 / 1Tes.2:19-20 / Hch.1:8).
  • Nos LLAMA A CUIDAR NUESTRAS RELACIONES interpersonales, en especial con los demás creyentes en Cristo (1Tes.3:12-13 / Mt.24:48-49 / Rom.12:9,10,17,21).
  • Importante: vivir en SANTIDAD (Rom.13:11-14 / 2Pe.3:11-14 / Col.3:4-5 / 1Jn.3:3).
  • Llamado especial a OBEDECER LA PALABARA DE DIOS (1Tim.6:12).
  • Estar siempre llenos de la PLENITUD DEL ESPÍRITU SANTO es la mejor preparación para Su Venida (Mt.25:1-13 / Ef.5:14-20 / Lc.10:38-42).
  • En todo ser FIELES en el servicio a Dios (Hebr.10:24-25 / 2Tim.4:1-2 / Mt.24:45-51).
  • El llamado a VELAR es importante; nos libra de tantos peligros que en los últimos tiempos tratarán de desviar nuestra atención y fidelidad a Cristo (1Pe.4:7 / 1Pe.5:8 / 1Tes.5:6).

"Y este evangelio del reino se predicará en todo el mundo como testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin" (Mt.24:14) LBLA
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jueves, 15 de octubre de 2015

Nuestro Dios - un Padre amoroso



“Ustedes, los que son padres, si sus hijos les piden un pescado, ¿les dan una serpiente en su lugar? O si les piden un huevo, ¿les dan un escorpión? ¡Claro que no! Así que, si ustedes, gente pecadora, saben dar buenos regalos a sus hijos, cuánto más su Padre celestial dará el Espíritu Santo a quienes lo pidan” (Lc.11:11-13) NTV

Sal.68:5 / Is.49:15 / Mt.7:9-11 / Sal.27:10 / Sal.103:13 / Prov.3:12 / Hebr.12:5-11


La idea o el concepto que nosotros tenemos de Dios marca la manera cómo nos acercamos a Él. A. W. Tozer dice al respecto: "El conocimiento de Dios es más esencial para el cristiano, y en verdad para todo el mundo, que el conocimiento de cualquier cosa: sí, incluso de todo lo demás. La mayoría de nuestros problemas resultan por falta de conocer a nuestro Dios. Muchas de nuestras consejerías y muchas de nuestras luchas internas no serían necesarias si entendiéramos quién es Dios. Que nuestra idea de Dios se aproxime lo más posible al verdadero ser de Dios es algo de inmensa importancia para nosotros".

sábado, 3 de octubre de 2015

La Palabra de Dios



 “Debido a esa experiencia, ahora confiamos aún más en el mensaje que proclamaron los profetas. Ustedes deben prestar mucha atención a lo que ellos escribieron, porque sus palabras son como una lámpara que brilla en un lugar oscuro hasta que el día amanezca y Cristo, la Estrella de la Mañana, brille en el corazón de ustedes. Sobre todo, tienen que entender que ninguna profecía de la Escritura jamás surgió de la comprensión personal de los profetas ni por iniciativa humana. Al contrario, fue el Espíritu Santo quien impulsó a los profetas y ellos hablaron de parte de Dios” (1Pe.1:19-21) NTV

Sal.19:7-11 / Sal.119:97-114 / Sal.119:30 / 2Tim.3:10 / Hebr.4:12

La manera como pensamos respecto a la Biblia y el lugar que le damos a la misma en nuestra vida tiene mucho peso a la hora de tomar decisiones. La manera como pensamos respecto al valor de la misma influye en el momento de establecer opiniones, estilo de vida, valores, convicciones, doctrinas, reglas y manejos de la iglesia.
Algunos piensan que la Biblia tiene la misma autoridad que las tradiciones humanas o ciertas reglas humanas. Otros la reducen a simples palabras humanas. También hay quienes creen que la opinión de la mayoría, o de alguna minoría, tiene el mismo o mayor valor que lo que dice la Biblia. Hay quienes ponen por encima de la Biblia opiniones, reglamentos o declaraciones humanas. Las consecuencias de tales consideraciones pueden ser bastante peligrosas.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

HLQJH - Anunciando la Buena Noticia

“El Espíritu del SEÑOR está sobre mí, porque me ha ungido para llevar la Buena Noticia a los pobres. Me ha enviado a proclamar que los cautivos serán liberados, que los ciegos verán, que los oprimidos serán puestos en libertad, y que ha llegado el tiempo del favor del SEÑOR.” (Lc.4:18-19) (Nueva Traducción Viviente)

sábado, 9 de febrero de 2013

ESTHER DAVILA - una historia de pasión, entrega y fidelidad

En mis viajes a NICARAGUA he oido a los líderes de la iglesia hablar de Esther Davila. Una mujer que sirvió a Dios. A través de su ministerio y servicio en Nicaragua se fundaron unas 17 iglesias Cuadrangulares. Una mujer totalmente sencilla, pero con pasión por Dios y por la gente perdida. Ella es un ejemplo de una persona común y corriente que creyendo en el DIOS GRANDE y dejandose usar por Dios hizo grandes proezas. 

Como sea... recomiendo que lea todo el artículo que escribieron Serafin y Alva Contreras sobre esta mujer. Esther Davila defintivamente nos reta a ser fieles a Dios, nos reta a dejar de quejarnos, y nos reta a hacer el ministerio al estilo de Jesús. Necesitamos hoy día más mujeres y hombres con esa pasión....

Esther... Mujer de Fibra y Alma | liderazgo | - Recursos Cristianos Gratis en Internet


jueves, 20 de diciembre de 2012

¿QUÉ SI HOY FUERA SU ÚLTIMO DÍA ?

La pura realidad es que no sabemos cuándo vuelve nuestro Señor Jesucristo por segunda vez (Mt.24:36), pero lo que sí es seguro es, que aquel que vino por primera vez, volverá una segunda vez (Hch.1:11). No podemos decir que mañana sea el día de su retorno, pero tampoco podemos decir que no podría ser el día de su regreso. Y si Él no viene mañana, existe la posibilidad que nosotros tengamos que ir a dónde Él está. Algún día será nuestro último día y cada día que pasa nos acerca más a aquel día. Si usted pudiera saber de alguna manera que hoy es su último día, antes de comenzar su eternidad, ¿cómo entonces viviría este día?


jueves, 8 de noviembre de 2012

Aprender a escuchar a Dios

“Yo soy el buen pastor; conozco a mis ovejas, y ellas me conocen a mí, como también mi Padre me conoce a mí, y yo conozco al Padre. Así que sacrifico mi vida por las ovejas. Además, tengo otras ovejas que no están en este redil, también las debo traer. Ellas escucharán mi voz, y habrá un solo rebaño con un solo pastor. (Jn.10:14-16) (Nueva Traducción Viviente)

Jn.10:27-28 / Jn.18:37 / 1Sam.3:1-10 / 1Sam.8:5-7 / 1Sam.9:17 / 1Sam.15:10 / 1Sam.16:1-12

Como discípulos de Cristo debemos entender que Dios aun habla hoy día y que Él quiere hablarle a Sus seguidores (Jn.10:15-16 / Jn.10:27-28 / Jn.18:37). Según las enseñanzas de Jesús Sus ovejas oyen Su voz  (Jn.10:27 / Jn.10:3). Para Jesús es normal que un discípulo de El oiga Su voz y le siga. Dios nos habla a través de Su Palabra, a través de sermones, por medio de otros cristianos, por medio del don de profecía, por medio de libros, tratados, grabaciones, música cristiana, etc. En todo nos quiere hablar de manera muy personal. Oír Su voz es un privilegio y por eso debemos aprender a escuchar la voz de Dios con claridad y luego obedecer lo que nos diga que hagamos.

Aprender a sanar a los enfermos

“Al llegar Jesús a casa de Pedro, vio a la suegra de éste que yacía en cama con fiebre. Le tocó la mano, y la fiebre la dejó; y ella se levantó y le servía. Y al atardecer, le trajeron muchos endemoniados; y expulsó a los espíritus con su palabra, y sanó a todos los que estaban enfermos, para que se cumpliera lo que fue dicho por medio del profeta Isaías cuando dijo: El mismo tomó nuestras flaquezas y llevó nuestras enfermedades” (Mt.8:14-17) (La Biblia de las Américas)

Mr.1:39-42 / Mt.10:1.8 / Mr.16:15-20 / Jn.14:12-14 / Hebr.13:8

Los Evangelios mencionan un gran número de episodios en los que Jesús sanó a los enfermos (Mt.8:14-17 / Mt.9:22 / Lc.6:10 / Mt.15:28 / Hch.2:22). Jesús no solamente sanó a los enfermos sino que también entrenó a sus discípulos a sanar a los enfermos. Jesús envía a sus servidores a predicar el Evangelio y a sanar a los enfermos (Mt.10:1.8 / Mr.16:15-20). Los apóstoles siguieren este ministerio una vez que Jesús había ascendido al cielo (Hch.3:6 / Hch.9:36). Además notamos que Dios da dones de sanidad a la iglesia para que a través de ellos, en la iglesia, los creyentes se ministren los unos a los otros (1Cor.12:9-10). Dios sí está interesado en sanar a los enfermos, es Su voluntad sanar a los enfermos.

Guiando a los cristianos al bautismo con el Espíritu Santo

“Pero recibirán poder cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes. Y serán mis testigos, y le hablarán a la gente acerca de mí en todas partes: en Jerusalén, por toda Judea, en Samaria y hasta los lugares más lejanos de la tierra” (Hch.1:8) Nueva Traducción Viviente

Lc.24:49 / Hch.1:8

Stanley M. Horton escribe que el programa de Cristo es que el Evangelio se extienda por todo el mundo (Hch.1:8). El poder para lograr llevar a cabo semejante tarea es el poder del Espíritu Santo. A través del libro de los Hechos hay una gran conciencia de la presencia del Espíritu Santo, los discípulos son guiados por Él, como también disfrutan de una relación especial con el Espíritu Santo. El bautismo con el Espíritu Santo que ellos experimentaron nunca llegó a ser una simple memoria de algo que ocurrió en el pasado. Siempre fue una realidad presente.[1]

Según Hch.1:8 el bautismo en el Espíritu Santo está directamente ligado al ministerio. El ministerio es un asunto que requiere de poder (Lc.24:49).

Guiando la gente a Cristo

El Espíritu del SEÑOR está sobre mí, porque me ha ungido para llevar la Buena Noticia a los pobres. Me ha enviado a proclamar que los cautivos serán liberados, que los ciegos verán, que los oprimidos serán puestos en libertad, y que ha llegado el tiempo del favor del SEÑOR. (Lc.4:18-19) (Nueva Traducción Viviente)

Lc.7:22 / Mt.11:5 / Lc.19:10 / Lc.5:32 / Mt.18:11 / Mt.9:35-38


Una de las tareas de Jesús sobre la tierra y para la cual Jesús fue ungido era la de predicar las Buenas Nuevas a la gente (Mt.11:5). El llamó a sus discípulos para hacer de ellos pescadores de gente (Mt.4:19). Dios quiere que todos lleguen al conocimiento de la verdad y que sean salvos (1Tim.2:1-4). Jesús envió a los discípulos que estaba entrenando a hacer lo mismo que Él estaba haciendo - Él veía la gran cosecha que debía ser recogida, quería que Sus discípulos se involucraran en la cosecha (Mt.9:35-38) y, quería que sus discípulos predicaran a la gente el mensaje del Reino de Dios con poder (Mt.10:7). Cuando Jesús está finalmente listo a partir y regresar donde Su Padre se dirige a sus discípulos y les encarga lo que llamamos la gran comisión (Mt.28:18-20 / Hch.1:8). Esta comisión no es solo para algunos pocos especialistas, sino para todos aquellos que son Sus discípulos. Todos llegamos a ser Sus embajadores y todos somos llamados a predicar el mensaje de la reconciliación (2Cor.5:18-21 / Hch.1:8).

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Jesús el rey que viene por segunda vez

... Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, vendrá de la misma manera, tal como le habéis visto ir al cielo’  (Hch.1:11)

(Mt.24:30 / Mt.25:31/ Jn.14:3 / 1Tes.1:10 / 1Tes.4.16 / 2Tes.1:7-10 / Apoc.1:7 / Rom.8:22-23)
  
La verdad de la segunda venida de Jesús está confirmada. Antes de que Jesús ascendiera al cielo afirmó que volvería otra vez (Hch.1:11 / Jn.14:1-3). Los escritores del Nuevo Testamento hablaban con claridad sobre el tema (1Tes.4:16-17 / Hch.3:21 / 1Cor.1:7 / Filp.3:20 / Tit.2:13 / Hebr.9:28 / 2Pe.3:12-14 / Apoc.1:7). El vivir a la luz de la segunda venida de Jesús tiene aspectos prácticos importantes para nuestra vida. Por un lado nos anima a vivir una vida que agrada a Dios y por el otro lado nos llama a cumplir la tarea que Jesús nos encomendó (Filp.1:10 / Mt.24:46 / 1Tes.3:13 / 1Tes.5:13 / 2Tes.2:1:7-10 / 2Pe.3:14). Sin embargo es interesante notar que existe un gran peligro al no tomar en serio esta verdad, de alguna manera nuestro caminar con Cristo va a experimentar un cierto adormecimiento. Es por eso que es de suma importancia que nos estén recordando la verdad del retorno de Jesús. En Mt.24 y Mt.25 notamos que Jesús reconoce la tendencia humana a no tomar muy en serio Su retorno. Para avivar en sus discípulos la esperanza de Su segunda venida Jesús usa diferentes instrucciones y parábolas. A través de estas instrucciones Jesús asegura que Sus discípulos se encuentren trabajando y esperando su retorno.

Jesús el Sanador

“Al llegar Jesús a casa de Pedro, vio a la suegra de éste que yacía en cama con fiebre. Le tocó la mano, y la fiebre la dejó; y ella se levantó y le servía. Y al atardecer, le trajeron muchos endemoniados; y expulsó a los espíritus con su palabra, y sanó a todos los que estaban enfermos, para que se cumpliera lo que fue dicho por medio del profeta Isaías cuando dijo: El mismo tomó nuestras flaquezas y llevó nuestras enfermedades” (Mt.8:14-17).

(Mr.1:39-42 / Mt.10:1.8 / Mr.16:15-20 / Jn.14:12-14 / Hebr.13:8)

Los Evangelios narran un gran número de episodios en los que Jesús sanó a los enfermos (Mt.8:14-17 / Mt.9:22 / Lc.6:10 / Mt.15:28 / Hch.2:22). Jesús no solamente sanó a los enfermos sino que también entrenó a sus discípulos a sanar a los enfermos. Jesús envía a sus servidores a predicar el Evangelio y a sanar a los enfermos (Mt.10:1.8 / Mr.16:15-20). Los apóstoles siguieron este ministerio una vez que Jesús había ascendido al cielo (Hch.3:6 / Hch.9:36). Además notamos que Dios da dones de sanidad a la iglesia para que a través de ellos en la iglesia se ministren los unos a los otros (1Cor.12:9-10).

Jesús el bautizador con el Espíritu Santo

 “Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán y fue llevado por el Espíritu en el desierto” (Lc.4:1)

(Lc.4:18 / / Hch.10:38 / Lc.4:1.14 / Mt.3:16 / Isa.11:2-4 / Mt.3:11 / Lc.24:49  / Hch.1:8 / Joel 2:28-32 / Hch.2:16-21)

Cuando observamos la vida y el ministerio de Jesús en los Evangelios nos damos cuenta que sin el poder del Espíritu Santo Jesús no hacía nada. Por medio del poder del Espíritu Santo es que anunciaba las Buenas Nuevas y sanaba a los enfermos, los milagros ocurrían y el Reino de Dios se manifestaba (Lc.4:18). La unción significa por un lado que Dios lo apartó para semejante ministerio, pero también nos dice que Dios lo empoderó para llevar a cabo el ministerio a la manera de Dios. Si Jesús requería de poder del Espíritu Santo, entonces cuánto más lo necesitamos nosotros Sus servidores que quieren hacer las cosas que Jesús nos ha llamado hacer y hacerlas a la manera que Jesús quiere que las hagamos.

Jesús el rescatista



‘… sabiendo que no fuisteis redimidos de vuestra vana manera de vivir heredada de vuestros padres con cosas perecederas como oro o plata, sino con sangre preciosa, como de un cordero sin tacha y sin mancha, la sangre de Cristo’ (1Pe.1:18-19).


En estos días se oye frecuentemente de secuestros de personas. Ellas son privadas de su libertad y en muchas ocasiones son sometidas a dolorosos maltratos. También se oye de las negociaciones entre las partes involucradas y a veces se pagan grandes sumas de dinero para que la persona secuestrada recobre la tan apreciada libertad.

La Biblia también habla de un rescate o de la redención. La “redención” (apolutrosis en griego) es un rescate mediante el pago de cierto precio (Tit.2:14 / 1Pe.1:18-19). Esta expresión revela las siguientes verdades sobre la salvación:
·         Que es una liberación.
  • Que es una liberación por medio de un pago.
La Biblia indica que la salvación de los humanos es por medio de un rescate divino (Tit.2:14).


 ¿Por qué tenemos que ser nosotros rescatados?

Es muy posible que no hayamos experimentado el que se nos haya privado de la libertad o que hayamos sido secuestrados y que alguien haya pagado por nuestro rescate, pero todo humano vive por naturaleza bajo un dominio que no le permite disfrutar la vida correctamente. Frecuentemente pensamos que somos gente libre porque hacemos lo que queremos sin que nadie nos pueda frenar, hacemos lo que nos gusta  y lo que aparentemente nos conviene, pero en verdad somos esclavos de cosas que hunden nuestra vida en tristeza, desesperación, culpabilidad, condenación, hábitos destructivos, etc. y de los cuales no nos podemos librar con nuestras propias fuerzas o recursos.

Dios creó al hombre con un propósito muy bien definido al retrato que hoy se nos presenta de la humanidad (Gn.1:27-28 / Ef.2:10). Además el hombre fue creado un ser libre. Tristemente uso esa libertad para desobedecer los mandamientos de Dios, él se decidió por el mal. Esa decisión trajo grandes tristezas a su vida y a toda la humanidad. El hombre quedó atrapado en un socavón del cual no se puede librar con sus propias fuerzas (Gn.3:1-10 / Rom.6:23).

En la Biblia encontramos las razones por las cuales todo humano llegó a estar en una situación que requiere un rescate:

·         El pecado alejó al humano de Dios y así también los alejó de todas las bendiciones que Dios había planeado para él (Rom.3:10-18 / Ef.2:1 / Stg.4:4).
o   Quien peca no da en el blanco. Dar en el blanco es darle la gloria a Dios (Rom.1:21 / Rom.11:36). El pecado es una transgresión de la ley (1Jn.3:4 / Rom.4:15). También es fallar en cumplir con la verdadera meta para nuestra vida que es Dios. “Hamartanein” empezó significando "errar el blanco", como, por ejemplo, cuando se dispara una flecha, que no acierta. Se puede usar respecto de habernos equivocado de carretera, de habernos fallado un plan, de habérsenos frustrado una esperanza o un propósito[1] (Rom.3:13 / Rom.7:14 / Gal.3:22 / 1Jn.1:8).
o   La historia del hijo pródigo ilustra muy claramente lo que puede ocurrir cuando hacemos lo que a nosotros nos parece bien sin tener en cuenta los principios del temor a Dios. El hijo pródigo resultó en una situación peor a la de los cerdos que él estaba cuidando (Lc.15).

·         Al desobedecer a Dios, el hombre se somete de alguna manera al dominio de Satanás y llega a ser esclavo de un amo que no busca el bien de la gente (Ef.2:2-3 / Jn.10:10 / Lc.4:18 / Hch.10:38 / Hch.26:18). El diablo ciega la mente a la verdad de Dios para que la gente no se salve (2Cor.4:3-4).

·         El hombre es esclavo del pecado (Rom.6:6.12.16 / Rom.7:14 / Ef.2:3). Por ejemplo.: Alguien quien prueba la droga solo para ver cómo es eso queda pronto atado a un vicio del cual no se puede librar tan fácilmente. Otros hábitos esclavizantes son el sexo perverso, el alcohol, mentir, robar.

·         El hombre es culpable ante Dios y ante los hombres (Hch.26:18 / Rom.3:23). Si el hombre lo acepta o no, la verdad es que él es culpable porque ha pecado y está mal con Dios, no tiene paz para con Dios y se siente condenado (Sal.38). Es por eso que a través de la religión el hombre trata de encontrar la paz. El quiere arreglar con dinero, con sus propias fuerzas e intentos su situación con Dios, pero no puede, el socavón en el que se encuentra lo tiene totalmente atrapado y no se puede salvar a sí mismo. La ayuda solo puede venir de afuera (Sal.49:6-15).

·         La ira de Dios está sobre el hombre y merece el castigo por la desobediencia a su Creador (Rom.1:18 / Ef.2:3 / Rom.6:23 / Rom.5:12 / Stg.1:15 / Gal.6:8). El castigo o la paga por el pecado es la muerte (Rom.6:23).

o   Existen tres tipos de muerte:
§ La muerte física, que es la separación de cuerpo del alma y del espíritu (Gn.3:19).
§ La muerte espiritual, que la separación del humano de Dios – no hay comunión con Dios aunque se viva físicamente (Lc.15:11 ss / Ef.2:1-3 / Col.2:13).
§ La muerte eterna, que es la separación de Dios por toda la eternidad (Apoc.20:14-15 / Lc.16:19-31).

Existen suficientes razones para entender que el hombre requiere de una ayuda urgente. A causa del pecado tenemos una historia de la humanidad llena de guerras, corrupción, dolor, etc. Y aunque veamos tantos avances científicos y sus respectivos beneficios, notamos que el hombre sigue con grandes problemas que muestran que no cumplió con el plan original de Dios para su vida.


 ¿Cuál es el precio pagado por la liberación de esa esclavitud?

Primero que todo debemos entender que para Dios el humano es de un valor muy apreciado y es un ser que El ama de todo corazón, y porque Dios valora al hombre tanto es por eso que hace cualquier esfuerzo para abrir el camino a Su salvación (Jn.3:16). Dios en Su amor planeó desde un principio el rescate del humano alejado de Dios. El diablo viene a robar matar y destruir, pero Dios quiere dar vida y ésta en abundancia (Jn.10:10-11). El amor de Dios por el perdido es la razón de la Navidad y de la Pascua, es la razón de la primera venida de Jesús a este mundo (Mt.1:21-22) y es la razón de su muerte y resurrección (Hebr.9:12-14 / 1Jn.2:2). El es Emmanuel: “Dios con nosotros” (Mt.1:23). Este es el mensaje verdadero de la Navidad y de la Pascua: Jesucristo vino a salvar a los pecadores (Lc.19:10).

Jesús vino a este mundo para derramar Su sangre y dar Su vida en rescate por los esclavizados al pecado y atados al diablo (Mt.20:28 / Mr.10:45). Su sangre garantiza el rescate.

La Biblia dice claramente que hemos sido comprados por precio (1Cor.6:20). La redención es por Su sangre (Ef.1:7). El se dio así mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad (Tit.2:14). La sangre de Jesús derramada en la cruz fue el precio pagado por el rescate (Hebr.9:12.14 / Hebr.9:23-28).

Nosotros no podemos rescatarnos (1Pe.1:18-19 / Sal.49:6-9), ni rescatar a nadie pagando plata o a través de esfuerzos humanos (Lc.16:19-31 / Ef.2:9 / Tit.3:3-5). El humano requiere de ayuda externa, mejor, de ayuda divina. El único precio válido como precio de rescate es la preciosa sangre del Cordero, del Señor Jesucristo.

Hay muchas cosas que podemos rescatar con dinero, como lo es cuando la policía decomisa un auto mal estacionado. El dueño tiene que pagar después una cierta suma de dinero para poder rescatar ese carro. Lo cierto es que el alma no se rescata con dinero ni por la ayuda de gente (Lc.16:19-31 / Ef.2:8-10), es la sangre de Cristo la que únicamente sirve para librar el alma de la perdición eterna.


 ¿Qué tengo que hacer para ser rescatado?

Por un lado debemos entender que si la ayuda no viene de afuera no podemos hacer nada. Es Dios el interesado en nosotros, Él es quien nos ama y para quien somos de gran valor y es por eso que Él se lanza a rescatarnos y nos extiende su gracia (Jn.3:16). Por el otro lado debemos entender que el humano debe tomar unos pasos para que ese rescate se haga efectivo en su vida. Si alguien se está ahogando y el socorrista le lanza el salvavidas, la persona que está en problemas debe agarrar el salvavidas, de otra manera no importa cuán bueno sea el salvavidas o si es de una buena marca.

El pecador, si es que quiere ser salvo de su condición de pecador, debe arrepentirse de sus pecados y debe asirse del Salvador de su alma: Jesucristo. La fe en Jesús es la única condición que Dios exige del hombre para su salvación (Ef.2:8-10). Pero la fe es más que solo una confesión acerca de Cristo. Es una fe que lleva a la obediencia y a una actividad que brota del corazón del creyente que procura seguir a Cristo como único Salvador y Señor. La fe lleva a hacer respectivas obras, las obras de un creyente:
·         “... Varones hermanos, ¿qué haremos? Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno...” (Hch.2:37-38). El arrepentimiento de los pecados es un asunto clave en el proceso de recibir a Jesús (Lc.15:11 ss /   ). El bautismo mismo no salva, pero el creyente está identificándose con la muerte, sepultura y resurrección de Jesús y está declarando que ahora es de Dios y le sigue a Él. El bautismo es una expresión inicial de nuestra fe en Jesús, de nuestro arrepentimiento y de la aceptación de Su muerte y resurrección como bases de nuestra salvación.
·         “Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes... y ambos descendieron al agua…” (Hch.8:35-38).
·         El apóstol Pedro hace un llamado a vivir de una manera diferente, si es que creemos en Jesús como Salvador y si es que hemos sido rescatados por la preciosa sangre de Jesús (1Pe.1:13-25). La liberación de Cristo no nos permite hacer lo que se nos da la gana. Ahora somos propiedad de Jesús y debemos poner atención a Sus deseos y pensamientos y seguirlos de corazón (Tit.2:11 ss / Rom.6:18.22).

¿QUÉ ES LA FE?
Se cuenta una historia de un hombre que andaba en una cuerda sobre las cataratas del Niágara empujando una carretilla llena de ladrillos. Hizo el viaje varias veces, empujando la carretilla por un lado y haciéndola volver. Al fin se detuvo para hablar con un grupo grande de espectadores. El preguntó: ¿cree alguien que yo puedo quitar estos ladrillos de la carretilla y meter allí una persona y volver a pasar sobre las cataratas? Con todo entusiasmo la multitud dijo que sí; ellos creyeron. Luego el hombre les preguntó: ¿Quién quiere ser el primer voluntario? El esperaba, mirándolos y nadie se hizo presente como voluntario. Realmente nadie creyó al punto que la Biblia llama “FE”.

Ellos tuvieron una creencia intelectual. Habían racionalizado la situación hasta pensar que tenían fe, pero no había fe verdadera, porque nadie quería arriesgar la vida entregándose al punto de meterse en la carretilla para pasar por el abismo en una cuerda, confiando en la capacidad de ese acróbata.

  
El concepto de la fe en el N.T. incluye tres elementos clave:
·         La fe implica el arrepentimiento verdadero, es decir, apartarse del pecado y volverse a Dios por medio de Jesús (Hch.17:30 / 2Cor.7:10 / Tit.2:11s / Lc.15:11s / Prov.28:13).
·         Significa creer y confiar firmemente en el Cristo crucificado y resucitado como Señor y Salvador personal y rendir la voluntad y entregar todo su ser a Jesucristo (Hebr.10:22).
·         Incluye obediencia a Jesucristo y a Su Palabra (Rom.1:5 / Hebr.5:8-9).

¿Ha usted abrazado la verdadera salvación en Cristo? Los que creemos en Jesús podemos festejar la tan gran salvación que tenemos en Jesús. Demos gracias a Dios por el perdón de los pecados y la vida nueva en El.


 ¿Cuáles son algunos de los resultados del rescate?

Aquella persona que estrecha la mano para recibir el regalo del rescate por medio de Jesucristo experimenta un cambio total de su vida. La vida de la mano de Jesucristo no será la misma que antes de la entrega a Cristo. La Biblia nos relata lo que cambia en la vida de aquel quien cree en Jesús como su Señor y Salvador personal:
·         Nace de nuevo (1Pe.1:22-23): “Creemos que el cambio que se verifica en el corazón y en la vida al tiempo de la conversión es real (Jn.3:3); que el pecador nace de nuevo en una forma tan gloriosa y transformadora que las cosas viejas pasaron y todas son hechas nuevas (2Cor.5:17); tanto que las cosas vanas que antes amaba, ahora son aborrecidas, mientras que las cosas santas que antes despreciaba, ahora son amadas y tenidas por sagradas y preciosas (Jn.15:19); y que ahora, habiéndosele imputado la justicia del Redentor (Gal.2:20 / Rom.3:24-25) y habiendo recibido el Espíritu de Cristo, nuevos deseos, nuevas aspiraciones, nuevos intereses y una nueva perspectiva de la vida, el tiempo y la eternidad, llenan el corazón del redimido (Sal.1:1-3) de tal manera que ahora su deseo es confesar abiertamente al Maestro y servirle, buscando siempre las cosas que son de arriba”. [Artículos de Fe de la Iglesia Cuadrangular por Aimee Semple McPherson].
·         Recibe el perdón de los pecados (Mt.26:28 / Lc.24:47 / Hch.10:43). El perdón significa que Dios absuelve al pecador de la condenación, no a raíz de algo que haya hecho el pecador, sino a raíz de la obra liberadora de Jesús (Sal.103:1-14 / Jn.8:1-11 – la mujer sorprendida en adulterio / Lc.15:11-24 – el hijo pródigo regresa a casa / Rom.5:9).
·         Es liberado del poder del pecado (Rom.6:6-7 / 1Cor.6:11). El creyente rescatado ya no está bajo la esclavitud del pecado. Mientras estaba alejado de Cristo seguía la corriente de este mundo operada por demonios (Ef.2:1 ss). Mientras seguía esa corriente del mundo era esclavo del pecado (Rom.6:16-22). Como creyente ya no anda más en plan de pecar, ni está bajo el dominio del diablo (Rom.8:31-39) ni bajo el dominio de tener que pecar. El creyente puede decir “NO” al pecado (Rom.6:12) y puede decir “SÍ” a Dios y vivir como Dios manda (Rom.6 / Rom.7 / Rom.8).
·         Otros cambios: Tiene una relación íntima con Dios (Rom.8:15) y un amor sincero a Jesús (Jn.14:15 1Jn.5:1). Posee un nuevo amor por las Escrituras (1Pe.2:2). Tiene una nueva conciencia de lo bueno y lo malo (Hebr.5:13-14). Experimenta odio hacia el pecado (1Jn.3:9). Posee un deseo de ser como Jesús (Rom.8:29). Los intereses de la vida cambian (Filp.3:7-8). Surge una nueva presión social de parte de aquellos que ven el cambio y que personalmente no quieren cambiar (1Pe.4:3-5). Tiene un verdadero amor por otros cristianos (1Jn.3:14). Hay un nuevo deseo de proclamar a Cristo a otras personas (Col.1:28-29 / Jn.3:16).
·         Y no podemos olvidar que hay gran gozo en el cielo por cada humano que se arrepiente de sus pecados y que cree en el Señor Jesús para salvación. Cualquier rescate es motivo de gran gozo, pero el rescate de un alma es motivo de mayor gozo (Lc.15:7.32).


Conclusión:
Hay un gran motivo para celebrar: Cristo borra el pecado. Esta es una gran noticia para cada humano. A finales de cada año la radio, la TV. y los periódicos frecuentemente resumen el año que termina hablando de lo bueno, lo malo y lo feo que ocurrió durante ese tiempo. ¿Cómo resume usted su vida hasta ahora? ¿Hay cosas que le gustaría eliminar después de hacerse ese examen?

Si acudimos a Cristo, el pasado queda perdonado y comenzamos una vida nueva. La sangre de Cristo aun tiene poder para rescatar a los humanos perdidos y perdonar pecados.

Si usted no es un cristiano creyente y si por primera vez quiere acudir a la fuente de la salvación, quien es Jesús, puede acercarse confiadamente a Cristo y someterse al borrador del pasado pecaminoso. También aquellos que son ya sus seguidores, pero que ven áreas en su vida que deben experimentar el poder liberador de Cristo, igual pueden acercarse a Jesús para ser liberados por medio del poder de la cruz: Sal.103:3 / Is.1:16 / 1Jn.1:9 / Prov.28:13.

La siguiente oración puede ayudarle a conectarse con Dios. Ore de todo corazón la siguiente oración sugerida:
¨Jesucristo, ven a mi vida.  Me arrepiento de mis pecados.  Perdóname por lo que he dicho y hecho que no ha estado bien. Te recibo como mi Salvador y Señor. Gracias por perdonarme. Amén.”

¡Celebre el rescate!



[1] Palabras Griegas del Nuevo Testamento en e-Sword.