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jueves, 9 de abril de 2020

fe práctica en tiempos de crisis


"Enseguida se formó una turba contra Pablo y Silas, y los funcionarios de la ciudad ordenaron que les quitaran la ropa y los golpearan con varas de madera. Los golpearon severamente y después los metieron en la  cárcel. Le ordenaron al carcelero que se asegurara de que no escaparan. Así que el carcelero los puso en el calabozo de más adentro y les sujetó los pies en el cepo. Alrededor de la medianoche, Pablo y Silas estaban orando y cantando himnos a Dios, y los demás prisioneros escuchaban" (Hch.16:22-25) NTV.

Pablo y Silas habían llegado a Filipo por mandato de Dios. Liberaron allí a una joven poseída de un demonio que con sus adivinaciones ganaba mucho dinero para sus amos.  Los comerciantes y las autoridades de la ciudad al ver que sus ganancias se habían esfumado arremeten contra los siervos de Dios. Ellos fueron humillados, golpeados severamente con varas de madera, fueron encerrados en el calabozo de más adentro, sus pies fueron atados a un cepo. Allí estaban aislados, humillados, sufriendo dolor, tratados injustamente, en un ambiente oscuro (no había luces, ni humo ni incienso) y rodeados de ladrones, de asesinos y de otros presos. Estos dos hombres sí que estaban viviendo momentos difíciles. Sin embargo, la fe de estos siervos de Dios no claudicó. Su fe se destacó en medio de un tiempo de crisis:
  • No los vemos respondiendo con amargura hacia Dios o hacia los que les estaban tratando mal, tampoco los vemos protestando. Ellos parecen más bien ser hombres que confiaban en la soberanía de Dios (Sal.105:16-17 / Hch.3:13-15). No dudaron del amor de Dios (Rom.8:35-39). Poder descansar en Dios en medio de la tormenta es un fruto de la fe verdadera (Gn.50:20 / Rom.8:28 / Mr.4:35-41).
  • En esas circunstancias difíciles, rodeados de la oscuridad, aguantando el dolor de la golpiza, soportando el frío, rodeados de gente mala, 'organizaron un culto' - estos dos hombres deciden en medio de sus angustias orar a Dios - al final es solo Dios quien en tales circunstancias puede intervenir y cambiar el rumbo o dar las fuerzas necesarias para aguantar cualquier cosa. Buscar a Dios en oración es un fruto de fe. No espere hasta que otros oren por usted (Sal.50:15 / Sal.91:15 / Mt.26:38-39 / Hebr.5:7 / Stg.5:13).
  • La alabanza que ellos elevaban a Dios no era la práctica de una acción religiosa para impresionar a Dios y así motivarlo a que se moviera. La alabanza era más bien la expresión de su fe en el Dios todopoderoso - "el fruto de labios que confiesan Su nombre" (Hebr.13:15 / Ef.5:18-20 / Sal.103).
  • Aquel ambiente de luz preparó el camino para la manifestación poderosa de Dios. Finalmente, Pablo y Silas bautizan al carcelero y a todos los miembros de su familia; porque habían creído en Dios. Estos apóstoles aprovecharon la oportunidad para llevar el Evangelio a un lugar oscuro y sin esperanza- llegaron allí por medio de circunstancias difíciles (Hch.16:25-40 / Ef.5:16 / Col.4:5 / Hch.11:19-21).
"Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien,  esto es, para los que son llamados conforme a Su propósito" (Rom.8:28) NBLA.

miércoles, 15 de mayo de 2019

DEPENDIENDO DE: ore - interceda - confiese - alabe


"¿Alguno de ustedes está pasando por dificultades? Que ore. ¿Alguno está feliz? Que cante alabanzas. ¿Alguno está enfermo? Que llame a los ancianos de la iglesia, para que vengan y que oren por él y lo unjan con aceite en el nombre del Señor. Una oración ofrecida con fe, sanará al enfermo, y el Señor hará que se recupere. Y, si ha cometido pecados, será perdonado. Confiésense los pecados unos a otros y oren los unos por los otros, para que sean sanados. La oración ferviente de una persona justa tiene mucho poder y da resultados maravillosos. Elías era tan humano como cualquiera de nosotros; sin embargo, cuando oró con fervor para que no cayera lluvia, ¡no llovió durante tres años y medio!" (Stg.5:13-17) NTV

Consejos divinos para cristianos en diferentes situaciones personales:

Introducción:   
  • Recuerdo aquel hombre en un retiro de hombres (Octubre ´95 en Santandercito ACJ) quien tenía un calculo en una glándula de la boca. Cuando otros hombres oraron por la sanidad y la intervención de Dios en su asunto, no demoró mucho tiempo cuando informa que expulsó ese calculo- El hombre mostró a todos los demás participantes el cálculo que había expulsado. 
  • En un cierto momento el rey David estaba mal emocional, espiritual y físicamente. Todo experimenta una solución cuando David confiesa sinceramente su pecado y cuando pide perdón a Dios. En ese momento su aflicción cambio de parecer (Sal.32 / Sal.38 / Sal.51) 
  • Todos nosotros podemos vivir momentos de todo tipo de aflicción. Algunas veces pasamos por tiempos difíciles a raíz de nuestra culpa y a veces no es nuestra culpa. La aflicciones son parte de la vida en la que vivimos. En esos momentos necesitamos herramientas para poder manejar la situación, poder vencer y salir adelante.
Dios nos da a través de Santiago unas herramientas efectivas para aquellos momentos de aflicción.

1.  La oración (Stg.5:13)

"¿Alguno de ustedes está pasando por dificultades?" 'Dificultades/Aflicción': habla de sufrir o pasar por momentos duros; cualquier situación que produce sufrimiento o dolor o angustia
  • Aquí vemos que los cristianos sí pueden experimentar momentos difíciles en su vida. Recordemos ejemplos como: Job (Job 1); Pablo en su viaje a Roma (Hch.27); Martha y Maria en el momento que muere Lázaro (Jn.11:11-44). El apóstol Pablo sufrió por predicar el Evangelio (2.Tim.2:9).
  • 'Alguno': A cualquiera le puede ocurrir el que tenga que pasar por dificultades. Por eso no critique ni condene cuando alguien esta viviendo alguna aflicción y usted por ahora le va bien.
  • El consejo de Santiago en tal situación: 'Que ore'. 
Santiago nos sugiere que en esos momentos debemos buscar a Dios en oración. Dios es siempre una buena dirección en tales momentos. En vez de resignarnos o alejarnos de Dios, debemos usar estos momentos como una motivación especial para buscar más de Dios en oración.
  • Ejemplos:
    • Los israelitas oraron por liberación de la esclavitud (Ex.2:23-25 / Ex.3:7-10). También oraron que fueran liberados de los ejércitos de faraón (Ex.14:10-30 / Neh.9:27).
    • El leproso ora por sanidad (Mt.8:2-3).
    • El salmista ora en momentos de angustia (Sal.116).
    • Pablo y Silas a medianoche en la prisión oraron (Hch.16:24-26).
    • Jesús sufrió mucho durante su estadía en la tierra y en esos momentos oraba al padre en el cielo (Hebr.5:7).
  • Aquel quien de verdad nos puede ayudar en momentos de aflicción es Dios, el nos puede consolar, guiar, sanar, liberar. Podemos acercarnos a Él con confianza (Sal.18:7 / Sal.50:15 / Sal.91:15 / Sal.118:5 / 2Cron.33:12-13 / Lc.22:44 / 2Cor.12:7-10).
"El SEÑOR dice: Rescataré a los que me aman; protegeré a los que confían en mi nombre. Cuando me llamen, yo les responderé; estaré con ellos en medio de las dificultades. Los rescataré y los honraré" (Sal.91:14-15) NTV

2. La intercesión  (Stg.5:14-16)

'¿Alguno está enfermo?': ¿está débil, tiene falta de fuerza, está enfermo? La expresión 'enfermo' habla tanto de debilidad física como espiritual o emocional; puede ser una enfermedad fuerte, estar cansado por el trabajo y el esfuerzo, cansado por la enfermedad (fisico: Jn.11:1-6 / Hch.9:37 / Filp.2:26 // emocional: Rom.4:19 / Rom.14:1 / 1Cor.11:30).
  • 'Que llame a los ancianos de la iglesia': Muchas veces se espera que los líderes sepan automáticamente que alguien está enfermo. La responsabilidad de llamar o hacer llamar es del enfermo.
Otro asunto a considerar seriamente: Cuidado con el turismo de iglesia en iglesia. Hay quienes buscan ayuda en todo lado, pero no necesariamente donde sus ancianos quienes sí lo conocen y le pueden ayudar verdaderamente. Muchas veces no se va donde los ancianos de la propia iglesia porque tiene con ellos una relación rota. Pero es este el momento apropiado para buscar el consejo de ellos y reparar cualquier relación dañada.
  • '... para que vengan y que oren por él y lo unjan con aceite en el nombre del Señor.': Aquí la oración es una oración intercesora - otros oran por el enfermo. El pedir que oren por uno tiene que ver con humildad, ya que el necesitado tiene que admitir que necesita apoyo de otros y tiene que admitir que no todo está bien.
La Biblia nos dice que el que se humilla a ese Dios lo levantará (1Pe.5:6).
  • La historia de Moisés que se genera durante la batalla con los amalecitas demuestra el poder de la oración intercesora (Ex.17:11-14).
  • El ungir con aceite es un símbolo y no tiene nada que ver con magia ni con un poder especial del aceite (Mr.6:13). El aceite nos está recordando que es el poder de Dios que sana. La clave es que se ora en el nombre del Señor - se ora porque Dios nos ha comisionado a orar los unos por los otros y donde hay dos o tres reunidos en Su nombre Él está presente.
    • Hay varios métodos que podemos usar, como por ejemplo imponer las manos en el nombre del Señor (Mr.16:18). Eliseo se acostó sobre el hijo de la sunamita y luego oró que Dios resucitara al hijo (2Re.4:33s). Naamán fue curado de la lepra al sumergirse siete veces en el río Jordán (2Re.5:1s). Jesús tocó al leproso y lo sanó (Mt.8:1-4). Jesús habló una palabra de sanidad y el sirviente del centurión se sanó (Mt.8:5-13). La sombra de Pedro sanaba a los enfermos (Hch.5:14-15). Pañuelos traídos de Pablo sanaban a los enfermos (Hch.19:11-12). 
    • Es importante que no nos enfoquemos en el modelo o método, sino en el ¡Sanador!  Mientras ministramos, Dios nos sorprenderá regularmente a través de CÓMO El sana a los enfermos. Pero siempre son sus sanidades.
    • Como iglesia fuimos llamados a orar por los enfermos - este llamado es para todos los seguidores de Cristo (Hch.3:6-8.12.16 / Hch.4:30 / Hch.5:15-16 / Hch.9:17-18 / Hch.9:24.40-42 / Hch.28:8- / Mr.16:18 / Mt.10 / 1Cor.12:9 / Stg.5:14-15).
La iglesia tiene el ministerio de sanidad y lo debe practicar en los diferentes servicios, en las visitas a hogares y hospitales, en llamadas telefónicas, por carta u otra comunicación (compare Mateo 8:5-8).
  • 'Una oración ofrecida con fe, sanará al enfermo': Jesús es el mismo, siempre (Hebr.13:8). Porque creemos en esa verdad oramos con confianza y esperamos que Él se manifieste con poder.
El SEÑOR sanará al enfermo; lo salvará, lo libera, lo protege, lo sana. ¡No es el poder de los ancianos!; tampoco es el poder del aceite y tampoco es la manera como se  ora ni las palabras religiosas; es el Señor quien hace la obra.
Por eso debemos darle a El la gloria por cualquier intervención de Él en nuestra vida.

"Estas señales milagrosas acompañarán a los que creen: expulsarán demonios en mi nombre y hablarán nuevos idiomas. Podrán tomar serpientes en las manos sin que nada les pase y, si beben algo venenoso, no les hará daño. Pondrán sus manos sobre los enfermos, y ellos sanarán»" (Mr.16:17-18) NTV

3.  La confesión  (Stg.5:15-16)

A veces tenemos problemas y debilidades tanto físicas como emocionales o espirituales que tienen como punto de partida un pecado o varios. La salida para poder experimentar sanidad en estos casos y ser restaurado es la confesión - reconocer, ponerse de acuerdo, profesar; reconocer o confesar públicamente los pecados (Mt.3:6 / Mr.1:5 / Hch.19:18 / Stg.5:16 / 1Jn.1:8 / Prov.28:13 / Lc.15:18-24).
Notamos en estas citas que la confesión ocurre hablando con otra persona - esto demuestra un acto de humildad; y el humilde recibe gracia (1Pe.5:6 / Stg.4:6). Vea los siguientes ejemplos: Acán (Jos.7:19); David (Sal.32 / Sal.38 / Sal.51); el pueblo de Israel (Num.21:7).

"Los que encubren sus pecados no prosperarán, pero si los confiesan y los abandonan, recibirán misericordia" (Prov.28:13) NTV

4. La alabanza (Stg.5:13)

'¿Alguno está feliz?': estar de buen espíritu (Hch.27:22-25). El que está de buen ánimo no es aquella persona que en el momento no tiene problemas o aflicciones, sino es más bien aquella persona que aún en medio de todo tiene confianza y buen ánimo.

'Que cante alabanzas': - tocar un instrumento con sus dedos; hacer una melodía; cantar. Aún en medio de las turbulencias podemos alabar a Dios porque sabemos que Dios es bueno y todo nos ayuda a bien. Estas alabanzas son un acto de fe y de seguridad en Dios. Las circunstancias exteriores no tienen porque afectarnos en nuestro hombre interior (Hch.16:25-26). Vea también: Sal.95:2 / Sal.105:2 / Ef.5:19).
  • El gozo es posible tenerlo en medio de la tribulación (Hab.3:17-19 / Hch.5:41-42 / Hebr.10:34 / 1Pe.4:12-14). 
Sin embargo, si nos va mal, no debemos tratar de tapar ese estado con una espiritualidad falsa y dar la impresión como si todo esta bien, diciendo „Gloria a Dios“. Debemos más bien humillarnos, ser sinceros, en caso dado expresar nuestro dolor a Dios y buscar Su ayuda.

"Alrededor de la medianoche, Pablo y Silas estaban orando y cantando himnos a Dios, y los demás prisioneros escuchaban. De repente, hubo un gran terremoto y la cárcel se sacudió hasta sus cimientos. Al instante, todas las puertas se abrieron de golpe, ¡y a todos los prisioneros se les cayeron las cadenas!" (Hch.16:25-26) NTV

"No se emborrachen con vino, porque eso les arruinará la vida. En cambio, sean llenos del Espíritu Santo cantando salmos e himnos y canciones espirituales entre ustedes, y haciendo música al Señor en el corazón. Y den gracias por todo a Dios el Padre en el nombre de nuestro Señor Jesucristo" (Ef.5:18-20) NTV

APLICACIÓN:

¿Qué lecciones aprendió durante este estudio? Escriba una o dos frases completas que resuman las lecciones aprendidas.

¿Debe arrepentirse de algo? - sea específico/a ¿Qué pasos debe tomar para ser obediente a los mandatos de Cristo? Sea específico.

Anote a continuación una petición de oración; y use este asunto para orar en este instante a Dios.

Comparta con una persona lo aprendido en esta lección. ¿A quién le compartirá? ¿Cuándo le compartirá?


martes, 7 de mayo de 2019

brotarán ríos de agua viva


"En el último día, el más solemne de la fiesta, Jesús se puso de pie y exclamó: --¡Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba! De aquel que cree en mí, como dice la Escritura, brotarán ríos de agua viva. Con esto se refería al Espíritu que habrían de recibir más tarde los que creyeran en él. Hasta ese momento el Espíritu no había sido dado, porque Jesús no había sido glorificado todavía" (Jn.7:37-39) NVI

La persona que decide creer y seguir a Cristo nace de nuevo por la obra del Espíritu Santo; el Espíritu Santo habita en ella y éste llega a ser un río de agua viva que no solo beneficia al creyente, sino que también salpica a aquellos que llegan a estar en su esfera de influencia (Jn.3:5-6 / Rom.8:9 / 1Jn.3:9 / Gal.4:6).

En el libro de los Hechos podemos observar que el Espíritu Santo juega un papel de suma importancia en la vida de los discípulos y de toda la iglesia. Los líderes estaban conscientes de la presencia del Espíritu Santo en aquellas reuniones en las que discutían asuntos de doctrina (Hch.15:28). Sin el poder del Espíritu Santo no debían partir los discípulos a las misiones (Hch.1:8); ellos debían esperar hasta ser revestidos con el poder del Espíritu Santo y luego salir como testigos de Cristo.
La iglesia en Antioquía fue guiada por el Espíritu Santo a enviar a Bernabé y a Saulo a la obra a la que los había llamado Dios (Hch.13:1-3). Más adelante vemos que la iglesia en Corinto experimentaba vívidamente la manifestación de los dones del Espíritu Santo. Pablo aclara que esos dones son para la edificación de la iglesia mientras los creyentes se sirven los unos a los otros (1Cor.12 y 14). En otra ocasión enfatiza el apóstol Pablo que es el Espíritu Santo el que produce el fruto del Espíritu (Gal.5:22-23).

Es obvio que el Espíritu Santo juega un papel muy importante en la vida del creyente y de toda la iglesia cristiana y su dinámica. Tampoco podemos olvidar el rol que tiene el Espíritu Santo frente al mundo. Allí convence de pecado y lleva a la gente a que se arrepienta de sus pecados, crea en el Señor Jesucristo y nazca de nuevo (Jn.16:7-11 / Jn.3).

No debemos sorprendernos de que el apóstol haga un llamado a los creyentes a estar siempre llenos del Espíritu Santo:
“Y no os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución, sino sed llenos del Espíritu, hablando entre vosotros con salmos, himnos y cantos espirituales, cantando y alabando con vuestro corazón al Señor; dando siempre gracias por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, a Dios, el Padre; sometiéndoos unos a otros en el temor de Cristo” (Ef.5:18-21) LBLA.

¿Cómo mantenernos llenos del Espíritu?
  • Orando y pidiendo regularmente a Dios por el Espíritu Santo, declarando una constante dependencia de Dios y de Su poder (Lc.11:13 / Hch.4:23-31 / Is.44:3-4 / Joel 2:28 / Jn.7:37-39).
  • Aseguremos estar continuamente unidos a Jesús – creciendo en el entendimiento de Dios y de Su voluntad por medio de la Palabra de Dios (Jn.15:1-15 / Mt.4:4 / Col.3:16 / 2Pe.1:3-4). Practicando obediencia a la Palabra de Dios es central en el proceso de mantenernos llenos del Espíritu.
  • Vivamos regularmente bajo la influencia del Espíritu viviendo una vida íntegra, de adoración a Dios y de gratitud a Dios (Ef.5:15-20 / Ef.4:30 / Sal.78:40 / Sal.95:10 / Is.63:10 / Mr.3:5 / Hch.7:51 / 1Tes.5:19 / Hebr.3:17).
  • Practicando la verdadera adoración a Dios. La oración igual nos va llenando una y otra vez (Hch.4:31 / Ef.5:15-20 / Rom.12:1 / Hebr.13:15-16).
  • Aprovechar los beneficios de ser parte de una congregación local y de las dinámicas ministeriales que allí ocurren (1Cor.12:7 / Ef.4:10s / 1Cor.14:1.39).

jueves, 11 de enero de 2018

La tarea del liderazgo - guiar a la adoración

“A El nosotros proclamamos, amonestando a todos los hombres, y enseñando a todos los hombres con toda sabiduría, a fin de poder presentar a todo hombre perfecto en Cristo. Y con este fin también trabajo, esforzándome según su poder que obra poderosamente en mí” (Col.1:28-29) LBLA

Entre todas las funciones que debe cumplir la iglesia del Nuevo Testamento, como son la predicación, la enseñanza, la evangelización, la comunión entre los hermanos, el servicio a los necesitados, etc., no debemos olvidar que la VERDADERA ADORACIÓN debe ocupar el lugar predominante en nuestra vida personal y en la vida de la iglesia. Es en el ambiente de la verdadera adoración al Dios Creador del cielo y la tierra que nace la motivación correcta para predicar, evangelizar y para cumplir cualquier ministerio (Hch.13:1-3). En el AMBIENTE DE LA ADORACIÓN somos llenos, y nos mantenemos llenos, del Espíritu Santo para vivir una vida que marca la diferencia (Ef.5:18-20).

Gente sabia adora al Rey (Mt.2:1-12)

“Hemos venido a adorar al rey” (Mt.2:2)

La historia de los sabios de oriente que encontramos en Mateo 2 puede llevar a que tengamos muchas preguntas acerca de la estrella y su procedencia, del lugar exacto de dónde venían, si de verdad eran 3 sabios o más, cuáles son sus nombres, etc. Podemos perder mucho tiempo especulando sobre estas cosas y no llegar a ninguna conclusión que edifique. Pero al mirar con más cuidado esta historia nos damos cuenta que lo realmente importante es que estos sabios, no siendo judíos, vinieron de lejos con el propósito de adorar al Rey que había nacido.

Recordar, Contar, Alabar

“Bendice, alma mía, al SEÑOR, Y bendiga todo mi ser Su santo nombre. Bendice, alma mía, al SEÑOR, Y no olvides ninguno de Sus beneficios” (Sal.103:1-2) NBLH  “Daré gracias al SEÑOR con todo mi corazón; Todas Tus maravillas contaré. En Ti me alegraré y me regocijaré; Cantaré alabanzas a Tu nombre, oh Altísimo” (Sal.9:1-2) NBLH

Como seguidores de Jesucristo tenemos el gran privilegio de experimentar a lo largo de nuestro caminar de la mano de Dios un sinnúmero de bendiciones. Sin embargo, es verdad que a pesar de todo lo bueno vivido somos personas que fácilmente olvidamos las cosas buenas y lo que Dios ha hecho – y nos tornamos en gente ingrata y frustrada. Definitivamente requerimos del llamado a recordar lo que Dios ha hecho en, para y con nosotros. Tenemos que parar y hacer una lista de las bendiciones recibidas. Ahora, no se trata de recordar solamente los hechos y las bendiciones. Se trata de recordar a aquel quien es la fuente de vida. En medio de cualquier bendición el centro debe seguir siendo el dador de la vida y de las bendiciones. Y a Él debe dirigirse toda gratitud, alabanza y adoración.

lunes, 28 de noviembre de 2016

Recordar, Contar, Alabar

"Bendice, alma mía, al SEÑOR, Y bendiga todo mi ser Su santo nombre. Bendice, alma mía, al SEÑOR, Y no olvides ninguno de Sus beneficios" (Sal.103:1-2) NBLH

"Daré gracias al SEÑOR con todo mi corazón; Todas Tus maravillas contaré. En Ti me alegraré y me regocijaré; Cantaré alabanzas a Tu nombre, oh Altísimo" (Sal.9:1-2) NBLH

Como seguidores de Jesucristo tenemos el gran privilegio de experimentar a lo largo de nuestro caminar de la mano de Dios un sinnúmero de bendiciones. Sin embargo, es verdad que a pesar de todo lo bueno vivido somos personas que fácilmente olvidamos las cosas buenas y lo que Dios ha hecho - y nos tornamos en gente ingrata y frustrada. Definitivamente requerimos del llamado a recordar lo que Dios ha hecho en, para y con nosotros. Tenemos que parar y hacer una lista de las bendiciones recibidas. Ahora, no se trata de recordar solamente los hechos y las bendiciones. Se trata de recordar a aquel quien es la fuente de vida. En medio de cualquier bendición el centro debe seguir siendo el dador de la vida y de las bendiciones. Y a Él debe dirigirse toda gratitud, alabanza y adoración.
Al 'no olvidar ninguno de Sus beneficios' (Sal.103:2) nos ayuda a mantener un corazón enfocado en lo trascendental, temeroso de Dios, agradecido y lleno de adoración a Dios. Consideremos algunas de las bendiciones:

  • No hay nada más grande en la vida que el REGALO DE LA SALVACIÓN en Cristo. Nosotros nunca podemos hacer lo suficiente para salvarnos a nosotros mismos. Cristo murió por amor a los seres humanos y por ver una humanidad perdida y alejada de Dios siendo reconciliada con su Creador (Jn.3:16 / Ef.2:1-10). Esta es la verdad que recordamos cada vez que celebramos la Santa Cena (1Cor.11:24-25).
  • Otra de las grandes verdades tiene que ver con el AMOR INCONDICIONAL DE DIOS. En medio de nuestras tormentas, y aunque no siempre andemos por los caminos que agradan a Dios, El nos asegura Su amor - Él siempre mantiene Su mano estrechada hacia nosotros (1Jn.4:9-10,16 / 1Jn.3:16 / Sal.31:19 / 1Cor.2:9 / Malq.1:2 / Dt.7:6-8). Nada nos puede separar del amor de Dios, tampoco las circunstancias ni los momentos difíciles en la vida, nada; aunque es en medio de estas cosas que dudamos del amor de Dios (Rom.8:28-39).
  • Algo que no reconocemos siempre como una bendición, pero que sí lo es, son los MOMENTOS DE PRUEBA. Aquellos que nos llaman la atención y que nos motivan a buscar a Dios y a volvernos a Él (Dt.8:1-8 / Stg.1:3 / 1Pe.1.7 / Hebr.12:5-8). Dios tiene un plan para nuestra vida, un PLAN PERSONALIZADO para cada uno de nosotros y no quiere que lo fallemos (Ef.2:10 / Is.48:17 / Sal.32:8).
  • Nuestro Dios, el Creador del cielo y de la tierra es DIOS PROVEEDOR, sustentador, guía, poderoso ayudador, consejero, etc. Sea que reconozcamos conscientemente o no su intervención, sea que lo experimentado sea una respuesta a nuestras oraciones o no, la verdad es: Dios nos bendice con la vida, con provisión, con protección, con oraciones respondidas, con sanidades, dándonos paz, etc., etc. (Dt.8:10-14 / Dt.32:18 / Lc.17:15-18). Y muchas de estas bendiciones también las experimentan aquellos que no preguntan por Él (Mt.5:45) - las bondades de Dios nos deberían llevar a todos a buscar a Dios (Rom.2:4 / Sal.130:3-4 / Lc.19:5-8 / 2Re.5:14-17).

Señor, no me quedaré callado, siempre de daré gracias. Gracias por Tu amor inagotable y por Tú bondad. Te adoraré con profunda reverencia. Tú eres mi fortaleza, mi escudo y mi ayudador; confío en Ti de todo corazón. Entiendo que darte gracias es un sacrificio que Te honra; por eso me acerco a Ti con gratitud y alabanzas a Tú nombre. Gracias porque estas cerca. Tú fidelidad perdura para siempre. Gracias por darme la vida, por contestar mis oraciones y por darme victoria.

"Así que ofrezcamos continuamente a Dios, por medio de Jesucristo, un sacrificio de alabanza, es decir, el fruto de los labios que confiesan su nombre" (Hebr.13:15) NVI