“En la antigüedad Dios pasó por alto la ignorancia de la gente acerca de estas cosas, pero ahora él manda que todo el mundo en todas partes se arrepienta de sus pecados y vuelva a él”
(Hch.17:30) NTV
El arrepentimiento es la primer condición para entrar en el Reino de Dios.
El primer paso para llegar a ser un cristiano verdadero y un discípulo de Cristo es el arrepentimiento (Mt.3:2 / Mt.4:17 / Lc.13:5 / Mt.6:12 / Hch.2:38).
El mensaje de Juan el Bautista fue claro: El que se arrepiente y ordena su vida con Dios, va a ver las bendiciones de Dios en su vida y va a ser una bendición para el mundo (Mt.3:2.11). Juan el Bautista fue un nuevo profeta con el mensaje de los profetas del Antiguo Testamento (Joel 2:12 / Is.55:7 / Ez.33:11 / Ez.33:15).
Un elemento clave del mensaje de Jesucristo era el arrepentimiento (Mt.4:17 / Mt.12:41 / Mt.21:29:32)
Los apóstoles predicaban el arrepentimiento como primer paso para acercarse a Dios y conectarse con su Salvador (Hch.2:38 / Hch.3:19 / Hch.11:18 / Hch.20:21 / Hch.26:20 / 2Cor.7:10).
El arrepentimiento es un ejercicio que un creyente nunca debe dejar a un lado – cada vez que ve un pecado o un comportamiento que no agrada a Dios debe confesar sus pecados y experimentar el perdón de Dios (1Jn.1:7-9).