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Fundamentos que no se pueden cambiar

“Conforme a la gracia de Dios que me fue dada, yo, como sabio arquitecto, puse el fundamento, y otro edifica sobre él. Pero cada uno tenga cuidado cómo edifica encima. Pues nadie puede poner otro fundamento que el que ya está puesto, el cual es Jesucristo” 1Cor.3:10-11) LBLA

Prov.10:25 / Mt.7:25 / Ef.2:20 / 1Tim.6:19


Mientras que la visión, los métodos, los estilos, etc. particulares de una persona o de una iglesia pueden variar, hay verdades fundamentales en la vida cristiana y en la iglesia que no pueden cambiar. Si estos fundamentos cambian, entonces la iglesia pierde su rumbo. Acá algunas verdades fundamentales que no pueden cambiar:

– – – La autoridad absoluta de la Biblia. La Biblia y su mensaje están por encima de toda tradición, costumbre, autoridad humana o eclesiástica, sobre cualquiera impresiones, experiencias y sueños o “revelaciones”. (2Tim.3:16-17 / Hebr.4:12 / Rom.15:4 / 2Pe.1:19-21)

– – – La persona de Jesucristo. “Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre” (Hebr.13:8) (NTV). El SEÑOR es el mismo siempre. Su carácter no cambia (Stg.1:17 / Apoc.1:8). El poder es el mismo (Hch.1:8 / Is.41:4). El mensaje es el mismo (2Tim.3:16-17 / Mt.28:18-20). El llamado que nos hace es el mismo (Jn.14:12 / Mt.28:18-20 / Mt.10:7 / Mt.4:19). Las promesas son las mismas (Sal.103:17 / Mt.28:18-20)

– – – La obra gloriosa de salvación por medio de Jesucristo. La salvación por gracia basada en la muerte y la resurrección de Cristo (Ef.2:1-10 / Col.2:11-15 / Rom.5:9 / Rom.3:24-26 / Hebr.9:14)

– – – La prioridad absoluta de la alabanza y la adoración a Dios. Adoración a Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, el creador del cielo y de la tierra, a Él solamente la gloria; a ÉL toda adoración (Ef.5:19-20 / Rom.1:21 / Apoc.19:10 / Hch.3:12-13 / Hch.14:8-18)

– – – El ministerio acompañante del Espíritu Santo – vivimos dependientes de Su guía, de Su poder, de Su obra en nosotros. Sin Él nada podemos hacer (Ef.5:15-20 / Hch.1:8 / Jn.3 / Lc.4:1-14 / Jn.5:19-20).

– – – El sacerdocio de todos los creyentes (1Pe.2:9 / Apoc.1:6 / Apoc.5:10 / Joel 2:28-32 / Hch.2:17-21 / 1Cor.12 / Rom.12 / Ef.4::11-16). Todo creyente es revestido con poder del Espíritu Santo, recibe ciertos dones y capacidades; y está llamado a ser un servidor de Cristo en el lugar donde Dios lo ha puesto y a servir al prójimo en amor (Jn.13).

– – – El llamado a una vida santa alineada con los principios de Dios para una vida que marca la diferencia (2Tim.2:19 / Rom.12:1-2 / 2Cor.1:12 / 2Cor.7:1 / Ef.4:24 / 1Tes.3:13 / Hebr.12:10.14).

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