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lunes, 6 de abril de 2020

mantenga su distancia


Una de las expresiones que hemos escuchado en estos días del COVID-19 es "distanciamiento social". Debemos quedarnos en casa para estar alejados de posibles focos de contagio. Debemos mantener una distancia prudente hacia la otra persona y debemos cuidar también otras recomendaciones; todo para que no nos infectemos y en dado caso que no infectemos a otros. HAY QUE MANTENER DISTANCIA por protección de nuestra salud física. 

La Biblia también nos habla de mantener una distancia saludable hacia ciertas cosas, situaciones y personas. Estar cerca de ellas puede ser peligroso. La organización mundial UNICEF publicó en Facebook una frase que dice: "Cuida tu salud mental como lo harías con tu salud física". Yo añadiría a esa frase la siguiente: "Cuida to salud espiritual como lo harías con tu salud física". Precisamente de eso habla la Biblia; de cuidar la salud espiritual, la salud mental y la salud física. La Biblia también nos dice que una de las maneras para cuidarnos es manteniendo una distancia saludable con los focos de peligro espiritual, mental y físicos. Es impresionante leer que en estos tiempos de COVID-19 existe un incremento considerable en los accesos a páginas pornográficas, que la violencia doméstica se está propagando peor que el virus, que los divorcios aumentaron, etc. Es obvio que hay peligros que llegan a ser mucho más destructores que un COVID-19, y de ellos nos debemos distanciar definitivamente.

  • Debemos mantenernos alejados de los ídolos y de todo lo que tiene que ver con ocultismo y la falsa religión.
"Por tanto, amados míos, huyan de la idolatría" (1Cor.10:14) NBLA - 1Cor.10:7,14 / 1Cor.10:20-21 / 1Jn.5:21 / Apoc.2:14 / Apoc.21:8 / Apoc.22:15.

  • Debemos mantenernos alejados de las malas compañías, de gente que tiene en mente hacer cosas malas y que no temen a Dios.
"¡Cuán bienaventurado es el hombre que no anda en el consejo de los impíos, Ni  se detiene en el camino de los pecadores, Ni se sienta en la silla de los  escarnecedores, ...!" (Sal.1:1) NBLA - Prov.4:14-15 / Prov.1:10 / Rom.16:17 / 1Cor.15:33 / 2Cor.6:14-18 / 2Tes.3:6,14 / 2Tim.3:1-7 / 2Tes.3:6.

  • Debemos mantenernos alejados de la mujer extraña (adúltera / y ¿porqué no también decir del hombre adúltero?).
"Aléjate de la adúltera; no te acerques a la puerta de su casa, para que no entregues a otros tu vigor, ni tus años a gente cruel" (Prov.5:8-9) NVI - Prov.6:23-29 / Ef.5:11 / 1Cor.5:11.

  • Debemos mantenernos alejados de las personas que enseñan falsas doctrinas.
"Si alguien los visita y no lleva esta enseñanza, no lo reciban en casa ni le den la bienvenida, pues quien le da la bienvenida se hace cómplice de sus malas obras" (2Jn.1:10-11) NVI - Apoc.18:2-5 / 1Tim.6:5 / Tit.1:9-11 / 2Pe.2:3,15 / Rom.16:17-18 / 2Tes.3:6.

  • Debemos mantenernos alejados de todo pecado y de todo aquello que nos incita a una vida desordenada y de maldad.
"Los que encubren sus pecados no prosperarán, pero si los confiesan y los abandonan, recibirán misericordia" (Prov.28:13) NTV - Rom.6:1 / Rom.2:4 / Gal.5:13 / 2Tim.2:22 / 1Tim.6:11 / 1Cor.6:18.


"Pero tú, Timoteo, eres un hombre de Dios; así que huye de todas esas maldades. Persigue la justicia y la vida sujeta a Dios, junto con la fe, el amor, la perseverancia y la amabilidad. Pelea la buena batalla por la fe verdadera. Aférrate a la vida  eterna a la que Dios te llamó y que confesaste tan bien delante de muchos testigos. Te encargo delante de Dios, quien da vida a todos, y delante  de Cristo Jesús, quien dio un buen testimonio frente a Poncio Pilato, que obedezcas este mandamiento sin vacilar. Entonces nadie  podrá encontrar ninguna falta en ti desde ahora y hasta que nuestro Señor Jesucristo regrese" (1Tim.6:11-14) NTV

ASIMILANDO (2 Timoteo 3:16-17)


[1] ¿Qué lecciones aprendió durante este estudio? ¿Qué escuchó que Dios le impresionaba o hablaba durante este estudio?

[2] ¿Qué pasos va a tomar para ejecutar lo aprendido? Sea específico. ¿Cuándo va a comenzar con la aplicación de las lecciones en su vida y ministerio? ¿A quién le va a rendir cuentas acerca del proceso de ejecución de las lecciones?

[3] ¿Cuáles desafíos cree usted que va a enfrentar en la aplicación de las lecciones en su vida y ministerio? ¿Qué cosas ve usted como favorables para la aplicación de las lecciones?

[4] ¿Con quién va a compartir lo aprendido en esta lección? ¿Cuándo le compartirá?

[5] Anote a continuación una petición de oración relacionada con la sesión y la lección. Comparta con otros su petición y permita que ellos oren con usted.

sábado, 10 de agosto de 2019

restaurando al caído (Gal.6:1-5)

Una mirada de cerca a la cita en la carta a los Gálatas capítulo 6

"Hermanos, aun si alguno es sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradlo en un espíritu de mansedumbre, mirándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado. Llevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo. Porque si alguno se cree que es algo, no siendo nada, se engaña a sí mismo. Pero que cada uno examine su propia obra, y entonces tendrá motivo para gloriarse solamente con respecto a sí mismo, y no con respecto a otro. Porque cada uno llevará su propia carga" (Gal.6:1-5) LBLA

¿Cuál debe ser la actitud de la iglesia frente a un hermano que ha caído en la tentación? ¿Qué debemos hacer frente a tal situación? Podemos fácilmente tomar una posición equivocada y reaccionar con crítica, rechazo, alejamiento, avergonzarlo, aislarlo, divulgar rumores o aun calumniarlo. PERO también podemos seguir otra ruta y considerar las recomendaciones que el apóstol Pablo sugiere acá en la carta a los Gálatas.

[1] CUALQUIERA PUEDE SER SORPRENDIDO:

En estos versículos no se especifica el tipo de pecado. No importando el tipo de pecado, cualquier hermano puede ser sorprendido - tomado por sorpresa, no lo planeó ni lo esperaba, pero ocurrió. 
"La palabra que usa Pablo (paráptóma) no quiere decir un pecado consciente, sino un resbalón como el que podría dar cualquiera en una carretera helada o en un sendero peligroso" (William Barclay).

Ningún creyente anda completamente libre de pecado. Los deseos pecaminosos aun obran en el creyente y cada quien debe andar alerta para no caer en tentación (Gal.5:16-28). Especial atención requieren aquellos pecados que mantienen a un creyente atrapado. Pablo no está llamando a no tratar con los pecados, tampoco llama a esconder o ignorar las faltas que en su momento van a dañar la vida del creyente y la de aquellos que él influencie. 

[2] EL LLAMADO A RESTAURAR:

Como sea, si un hermano es atrapado en una falta o pecado, ¿qué debemos hacer? El apóstol Pablo claramente nos llama a restaurar al caído.
Restaurar significa remendar, equipar completamente, reparar, poner el miembro dislocado en su posición correcta, hacer regresar; también describe el trabajo de un cirujano cuando extirpa un tumor de una persona.

Es obvio que hay un camino correcto y un camino incorrecto al tratar al hermano caído. Recordemos que todos somos de alguna manera vulnerables y debemos cuidarnos. Es de suma importancia que la iglesia esté atenta a aquellos que por cualquier razón son sorprendidos en alguna falta (transgresión, paso en falso, desviación de la rectitud y de la verdad, ofensa, pecado) para ayudarles y para que no terminen en el lugar equivocado o en la perdición total. 

La ayuda debe hacerse en el espíritu correcto para no espantarlo, avergonzarlo y finalmente perderlo. El ministerio de la restauración es el ministerio de Dios, y Dios nos ha llamado a ese ministerio. Nuestra reacción frente a las faltas de otros creyentes no debería contener pensamientos de cómo podemos salir de éste. Más bien estamos llamados a ayudar al hermano, a ganarlo para que siga en el camino de la verdad y en la comunión con la iglesia.

La restauración busca ayudar al hermano a escapar de las trampas de diablo: "Y el siervo del Señor no debe ser rencilloso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido, corrigiendo tiernamente a los que se oponen, por si acaso Dios les da el arrepentimiento que conduce al pleno conocimiento de la verdad, y volviendo en sí, escapen del lazo del diablo, habiendo estado cautivos de él para hacer su voluntad" (2Tim.2:24-26) LBLA

[3] CONSEJOS PARA QUIEN RESTAURA:

[A] El apóstol Pablo escribe y dice que los espirituales están llamados a restaurar siguiendo los pasos correctos en la actitud correcta (Gal.6:1-3 / Hebr.5:13-14 / Mt.18:15-20)
Pablo comenzó en Gal.5 haciendo un llamado a todos los creyentes cristianos a andar en el Espíritu manifestando los frutos del Espíritu. Ahora viene y nos da unos consejos prácticos acerca de cómo andar en el Espíritu evitando el orgullo y la envidia, específicamente en cómo ayudar con mansedumbre al hermano que ha sido sorprendido en una falta. 
Según lo que nos viene enseñando el apóstol acerca del andar en el Espíritu, el espiritual es:
  • aquel que produce los frutos del Espíritu (Gal.5:22-23);
  • aquel quien vive personalmente una vida crucificada con Cristo y que vence las pasiones y los deseos de la naturaleza pecaminosa (Gal.5:24);
  • aquel quien vive en el Espíritu buscando agradar a Dios huyendo de las pasiones juveniles (Gal.5:16,25 / Gal.6:6-10 / Rom.8:4-5);
  • aquel quien vive en humildad y en paz con los hermanos (Gal.5:26 / Lc.14:10 / Filp.2:1-3 / Gal.5:15 / Stg.3:14-16 / 1Pe.5:5); el espiritual no se cree demasiado importante como para no juntarse con los que han fallado; tampoco se cree mejor que el resto de los cristianos (Gal.6:3).
  • y el espiritual restaura con mansedumbre - mansedumbre es uno de los frutos del Espíritu (Gal.6:1 / Gal.5:23).
[B] RESTAURAR CON UN ESPÍRITU DE MANSEDUMBRE: Hay que restaurar en un espíritu de mansedumbre (dócil, manso, es una expresión de ternura y gracia sin alcahuetar; es el equilibro entre demasiada ira y ser demasiado blando; se usa de un animal domado; es fuerza bajo un perfecto control) (Ef.4:1-2 / Mt.5:5 / 2Tim.2:25 / 1Cor.4:21 / Tit.3:2 / Mt.11:29). 
Pablo sugiere que no nos acerquemos al hermano con dureza, rechazo, espíritu de superioridad o ataque, sino con una sincera y amorosa preocupación. Recordemos la manera como Jesús trató a Pedro en diferentes ocasiones (Mt.14:22-33 / Jn.21:15-19).

"El peligro de los que están tratando de vivir de veras la vida cristiana es que tienen la tendencia de jugar duramente las caídas de los demás. Hay un elemento de dureza en muchas buenas personas. Hay muchas buenas personas a las que no se puede ir a llorar en su hombro, o a confesarle una experiencia de fracaso o derrota; mostrarían muy poca simpatía. Pero Pablo dice que, si una persona da un traspiés, el verdadero deber cristiano es ayudarla a que se ponga en pie otra vez" (William Barclay).

[C] El restaurador se mira así mismo para no caer en la trampa de predicarle a otros y él mismo ser finalmente descalificado (Gal.6:1,3 / Mt.7:1-5 / 1Cor.9:27 / 1Cor.13:1-3 / 2Cor.13:5-6). 
Todos los creyentes son tentados (1Cor.10:13 / 2Pe.3:17) y todos somos vulnerables. Eso nos llama a ayudar de la manera como nosotros queremos que nos ayuden en dado caso.
    • Ninguna persona es mejor que la otra (Gal.6:3). Todos los humanos son pecadores y dependen de Dios (Rom.3:23 / Rom.6:23). No hay lugar para que alguien se crea mayor que otros (Mt.23:12 / Rom.12:16 / 2Cor.10:12).
    • Tanto el que restaura como el que es restaurado se pueden acercar a Dios solamente por medio de Cristo Jesús (Lc.18:11 / Gal.2:15-21 / Ef.2:11-22).
    • Debemos vivir en un constante auto-examen. Nada nos trae más gozo, paz y autoridad que el tener una conciencia limpia (Mt.7:1-5 / 2Cor.13:5 / Lam.3:40 / Sal.119:59 / 1Cor.11:28,31 / Hebr.12:15 / 1Jn.3:20-21).
[D] COMPARTIENDO LAS CARGAS: Nos ayudamos mutuamente al llevar las cargas de los otros. Es verdad que no podemos solucionarle todos los problemas a la gente; no somos Dios (Mt.8:17 / 1Pe.2:24). Pero así como Cristo nos da la mano para ayudarnos, para ser perdonados, para ser restaurados; igualmente nosotros podemos extender la mano con compasión, en oración, con perdón, con animo, con exhortación, con ayuda práctica (Jn.13:34-35 / Gal.5:13-14 / Ex.23:5 / Num.11:11-12 / Dt.1:12 / Is.58:6 / Lc.11:46 / Rom.15:1).

Cada quien es responsable por su propia vida y tendrá que rendir un día cuentas a Dios (Gal.6:5 / Mt.12:36 / Mt.18:23 / Rom.14:12 / 2Cor.5:10). 

Hay una clase de carga que tiene que ver con el prójimo - esta tiene que ver con cumplir la ley de Cristo amando al prójimo, teniendo un sincero interés por el prójimo, sirviendo y ayudando al prójimo en el Espíritu de Cristo. 

La otra carga es la personal; nadie puede llevar esta por mí; son obligaciones que yo debo cumplir y ninguno otro lo puede hacer por mí.

La iglesia tiene la responsabilidad de ayudar al hermano errante, pero cada individuo debe tomar su responsabilidad personal en cuanto a tratar con el pecado y las tentaciones.
Es como cuando vamos de paseo y cada quien lleva su morral, pero en dado momento le ayudamos al compañero, especialmente en el momento en el cual el recorrido se torna difícil y el compañero está cansado o anda herido por los desafíos del camino - esto obedece a la ley de Cristo (Gal.5:14 / Jn.13:34 / Jn.15:12).
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viernes, 2 de agosto de 2019

¿lo aceptaría?

"Pero, cuando Pedro llegó a Antioquía, tuve que enfrentarlo cara a cara, porque él estaba muy equivocado en lo que hacía. Cuando llegó por primera vez, Pedro comía con los gentiles que son cristianos, quienes no estaban circuncidados. Pero después, cuando llegaron algunos amigos de Santiago, Pedro no quiso comer más con esos gentiles. Tenía miedo a la crítica de los que insistían en la  necesidad de la circuncisión. Como resultado, otros cristianos judíos imitaron la hipocresía  de Pedro, e incluso Bernabé se dejó llevar por esa hipocresía. Cuando vi que ellos no seguían la verdad del mensaje del evangelio, le dije a Pedro delante de todos los demás: «Si tú, que eres  judío de nacimiento, dejaste a un lado las leyes judías y vives como un gentil, ¿por qué ahora tratas de obligar a estos gentiles a seguir las tradiciones judías?" (Gal.2:11-14) NTV


HAY DOS COSAS QUE EN LA COMUNIDAD CRISTIANA REPRESENTAN DESAFÍOS ESPECIALES:


[1] Uno de estos desafíos es tener una preocupación sincera por el bienestar del otro, una preocupación que en caso dado llega al punto de ir y confrontar al hermano de la manera correcta, si es que éste anda por caminos equivocados y con actitudes malsanas (Gal.6:1 / Is.35:3-4 / Ez.34:16 / Mt.18:12-15 / Lc.15:4-7,22--32 / Stg.5:19-20 / 1Jn.5:16 / Jud.1:22-23).
  • El propósito de esto es la restauración, es querer ver al hermano bien y rescatarlo del camino equivocado. El hermano SÍ nos debe preocupar (Gn.4:9). Es verdad que el hermano es responsable por su vida y toma finalmente las decisiones para su vida. También es verdad que él no nos puede culpar de cosas por las cuales él es responsable (Dt.24:16 / 2Re.14:6 / Jer.31:29-30). Aun así, nosotros sí debemos, con preocupación sincera y de la manera correcta, buscar ayudar al hermano cuando vemos que anda por caminos equivocados y que lo llevan a la perdición o destrucción. El interés por el bienestar del hermano es nuestro deber cristiano - la confrontación en amor y en humildad construye y no destruye (Gal.6:1 / Jn.13:34-35).
  • La manera cómo procedemos en el caso y en los momentos de confrontación, la actitud, el momento y la manera como lo hacemos son todos temas de vital importancia. El apóstol Pablo lo describe en la carta a los Gálatas de la siguiente manera: "Amados hermanos, si otro creyente está dominado por algún pecado, ustedes, que son espirituales, deberían ayudarlo a volver al camino recto con ternura y humildad. Y tengan mucho cuidado de no caer ustedes en la misma tentación. Ayúdense a llevar los unos las cargas de los otros, y obedezcan de esa manera la ley de Cristo. Si te crees demasiado importante para ayudar a alguien, sólo te engañas a ti mismo. No eres tan importante. Presta mucha atención a tu propio trabajo, porque entonces obtendrás la satisfacción de haber hecho bien tu labor y no tendrás que compararte con nadie. Pues cada uno es responsable de su propia conducta" (Gal.6:1-5) NTV

[2] El otro desafío tiene que ver con la manera cómo recibimos el ser corregidos. ¿Cómo respondemos cuando un hermano se nos acerca porque tiene una preocupación sincera y válida acerca de nuestro comportamiento? ¿Lo aceptamos?CLARO, mucho depende de cómo se nos acerca el hermano y del carácter del hermano. Pero digamos que él es un hermano de buen carácter. ¿Aceptaríamos la reprensión, la corrección? Tristemente notamos que muchos cristianos en tales casos se ofenden y se alejan diciendo: "No juzgue".Hoy en día no se enfatiza mucho el tema de la humildad, del arrepentimiento y de la corrección. Más bien se enfatiza todo lo relacionado con los temas de la auto-estima, de la auto-realización y del sentirse bien a cualquier precio. Muy poco se habla del sacrificio y de la obediencia a Dios (Lc.9:23 / Mt.7:15-27).
  • La Biblia habla de 'reprender' (poner en evidencia; convencer, refutar, exponer) al que anda por sendas equivocadas o en pecado - esto debe ser una dinámica natural en la iglesia por el bien de la gente que es parte de la congregación. Esto debe hacerse con el propósito de ser fortalecidos en cuanto a nuestra fe (1Tim.5:10 / 2Tim.4:2 / Tit.1:13 / Mt.18:15 / Lc.3:19 / Jn.3:20 /Ef.5:11).
  • El mismo Señor corrige a sus hijos (Hebr.12:5-11 / Apoc.3:19 / Dt.8:5 / Jer.10:24 / Jer.30:11 / Jer.31:18 / 1Cor.11:32).
  • No nos conviene rechazar la corrección (Prov.3:11-12 / Prov.15:10,32 / Hebr.12:7-12).
APLICACIÓN:¿Qué lecciones aprendió durante este estudio? Escriba una o dos frases completas que resuman las lecciones aprendidas.

¿Debe arrepentirse de algo? - sea específico/a ¿Qué pasos debe tomar para ser obediente a los mandatos de Cristo? Sea específico.


Anote a continuación una petición de oración; y use este asunto para orar en este instante a Dios.


Comparta con una persona lo aprendido en esta lección. ¿A quién le compartirá? ¿Cuándo le compartirá?

domingo, 2 de diciembre de 2018

CAPACIDADES vs CARÁCTER

"Y lo que has oído de mí en la presencia de muchos testigos, eso  encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a  otros" (2Tim.2:2) LBLA

Cuando el apóstol Pablo le escribe a Timoteo desafiándolo a reproducirse en otros para que el ministerio pueda experimentar crecimiento y avance, él claramente coloca el tema del carácter sobre las capacidades o aptitudes. No es que las capacidades, dones, aptitudes, talentos y carisma no tengan un valor importante, pero la realidad es que el carácter viene primero. Timoteo es llamado a invertir en gente fiel para que luego sean preparados para la práctica del ministerio mismo. No se trata de ver dónde están las personas con grandes capacidades y luego tratar de hacer de ellas gente fiel y comprometida con Cristo. El texto en 2Tim.2:2 más bien nos sugiere que debemos encontrar a gente que ama al Señor y luego entrenarlos para el ministerio. Entendemos que el carácter también debe seguir cambiando. Sin embargo, no es aconsejable invertir en alguien quien tiene deficiencias considerables en su carácter y liberarlo al ministerio. 

Ministerios no han fracasado necesariamente por la falta de habilidades o capacidades, sino más bien por temas del carácter y de integridad. Capacidades con seguridad son importantes, pero el carácter debe ir primero.

Cuando un líder fracasa es porque el líder desde mucho tiempo ha descuidado so vida interior, su carácter, su integridad, su entrega a Dios y la obediencia a los mandamientos de Dios (1Tim.1:18-20). Es precisamente por eso que el apóstol Pablo también le escribe a Timoteo diciéndole que debe cuidarse a sí mismo y a la doctrina para salvarse a sí mismo y a los que le escuchan (1Tim.4:16 / VEA TAMBIÉN: Lc.21:34 / Hch.20:28 / Tit.2:7 / 1Pe.3:15-16 / Filp.3:18-19 / 2Tim.3:1-6 / 2Pe.2:1-3,12-22).

‘Cualquiera que sea el llamado que un hombre pretende tener, si él no ha sido llamado a la santidad, él ciertamente no ha sido llamado al ministerio’ Charles H. Spurgeon.

DAVID
"Y él los pastoreó según la integridad de su corazón, y los guió con la  destreza de sus manos" (Sal.78:72) LBLA

Para desarrollar el potencial que Dios ha colocado en cada uno de nosotros, quienes somos discípulos de Cristo, y si queremos poder completar la tarea encomendada por Dios (Mt.28:18-20), es necesario que trabajemos en cambiar personalmente, en cambiar el carácter (viviendo en integridad, cambiando a la imagen de Jesús - Gal.4:19), y también debemos poner atención en desarrollar el área de las aptitudes (dones, capacidades, habilidades, conocimiento, etc. - 2Tim.3:16-17).  Esos dos elementos deben estar en un equilibrio sano para poder llegar a ser gente de influencia, así como Dios quiere que lo seamos (Mt.5:13-16 / 2Tim.3:16-17 /2Tim.2:21 /Tit.2:24 / Tit.3:1 / Hebr.10:24).

De David se dice que era perfecto en su corazón, su carácter estaba marcado por la integridad y la sinceridad. Esta característica de su corazón influyó en el manejo de su vida y en el gobierno de la nación (su ministerio). David era un adorador de Dios, un hombre conforme al corazón de Dios (Hch.13:22). El carácter bueno y una vida de integridad es la base para el llamamiento y para el ministerio de impacto (Sal.101:1-8 / 1Re.9:4-5 / 1Re.15:5 / 1Tim.1:12). De David sabemos además que tenía aptitud, o cómo lo dice Sal.78:72: 'guio al pueblo de Israel con la destreza de sus manos' (Sal.144:1 / Sal.18:34 / 2Sam.22:35).

ANANIAS
De Ananías no leemos mucho en la Biblia. Sin embargo, en Hch.9:10-19, leemos que él era un discípulo que ministró a Saulo, al recién convertido, y en Hch.22:12 dice el apóstol Pablo que Ananías era un hombre piadoso o devoto. Estos dos aspectos que aparecen en la vida de Ananías nos enseñan lo que Dios espera de un cristiano. Según el Nuevo Testamento son éstos los dos elementos clave que hacen de una persona un discípulo de Cristo: el carácter y la capacidad de servir al estilo de Jesús.
  
  • Creyentes en Cristo que viven en un balance sano, entre tener un carácter formado a la imagen de Cristo y las aptitudes ministeriales necesarias para servir / ministrar, son discípulos con un gran potencial para influir, dejan un legado, multiplican discípulos y llegan bien al final.
  • Un creyente que solo tiene grandes aptitudes, pero que no tiene un carácter cambiado a la imagen de Cristo es una persona con un gran potencial para destruir vidas y organizaciones y va a crear además todo tipo de situaciones caóticas.
  • Un creyente que tiene un buen carácter, pero que le faltan aptitudes, si es un cristiano que no ha sido debidamente entrenado, entonces va a ser un buen y agradable cristiano, pero también será un discípulo que no influencia mucho, su impacto va ser limitado.
  • Un creyente sin carácter y sin respectivas aptitudes no va  a ir muy lejos y no traerá los frutos que Dios espera de cada uno de sus discípulos (Jn.15).
Esforcémonos por ser discípulos de Cristo que reflejan la imagen de Jesús y que hacen el ministerio al estilo de Jesús, y para que así cumplamos el llamado de Dios: ‘Vayan y hagan discípulos a todas las naciones’

Existe una gran tentación de llamar a gente al ministerio por sus dones y capacidades sin examinar cuidadosamente el carácter. La necesidad de gente que ayude en los diferentes roles ministeriales es a veces muy grande y la desesperación por llevar a cabo ciertos proyectos nos llevan a 'emplear' a gente por sus capacidades sin poner mucha importancia en cómo viven su vida con Cristo. La falta de carácter en un equipo de trabajo tiene consecuencias desastrosas a largo plazo. Gente talentosa con poco carácter hace mucho daño al ministerio y al testimonio de una iglesia. La falta de carácter nunca se puede compensar con el entrenamiento de capacidades y habilidades - aunque estas también son necesarias y deben ser entrenadas.

Deleguemos el ministerio a los fieles que van a ser aptos e idóneos para el ministerio. Si invertimos el orden que nos sugiere el apóstol Pablo en 2Tim.2:2 acerca del desarrollo de liderazgo, puede ser que esto provea resultados rápidos a corto plazo, sin embargo, veremos que esto trae problemas desastrosos a largo plazo.

sábado, 4 de agosto de 2018

Cuida tu corazón


"Con toda diligencia guarda tu corazón, 
porque de él brotan los manantiales de la vida" 
(Prov.4:23) LBLA

El libro de Proverbios hace un llamado serio en cuanto al cuidado de nuestro corazón. Dice que de él 'mana la vida' o cómo lo traduce LBLA 'brotan los manantiales de la vida'. La NTV lo expresa de la siguiente manera: 'determina el rumbo de la vida'. Nuestras palabras, nuestros pensamientos, nuestras decisiones, nuestras actitudes, nuestras acciones, nuestros valores y prioridades son determinadas por lo que hay en nuestro corazón (Hebr.12:15).

La Palabra de Dios nos da a entender claramente que los frutos que una persona produce en su vida, dependen de las raíces (Rom.11:16 / Stg.3:12 / Prov.4:23). Un árbol malo no puede producir buenos frutos (Mt.7:16-20). Por lo contrario, si el árbol es bueno va a producir buenos frutos (Mt.12:33 / Lc.6:43-44).
Del corazón es que salen las diferentes cosas que se manifiestan en la vida - el corazón es la raíz del humano (Mt.15:17-20 / Mt.12:34). Dios le dio al hombre el potencial para dar buenos frutos en su vida, pero en algún momento dado, algo pasó y los frutos que el hombre produce por naturaleza son malos (Is.5:2-4 / Jer.17:9 / Jer.2:21). Es solamente con la intervención de Dios que una fuente amarga puede ser cambiada en una fuente de agua dulce (Ex.15:22-25 / 2Re.2:19-22).

Una vez que hayamos permitido que Dios limpie nuestro corazón debemos tomar en serio el llamado a mantener el corazón limpio y seguir en el camino recto (1Cor.6:11 / 1Jn.1:7-10 / Sal.56:13 / Ef.5:8). El llamado es a proteger nuestro corazón de toda maldad, de amargura, envidia, odio, ira, idolatría, etc. Si estas cosas invaden, contaminan y controlan nuestro corazón, entonces no debemos sorprendernos que las decisiones que tomamos no sean las mejores. (Hebr.3:12 / Hebr.12:15 / Prov.23:19 / Jos.6:18 / Ef.5:3 / Col.3:5). Hay que cuidar lo que sembramos en nuestros corazones - eso nos eleva a dimensiones divinas o nos hunde en la desgracia (Gal.6:7 / Filp.4:8).
Si el corazón está lleno de Dios, de Su amor, de Sus valores, entonces saldrán de él palabras buenas, sanas, verdaderas, llenas de amor.

También hay que guardar nuestra vida de cierta gente mala que aporta a la contaminación de nuestro corazón. Igual hay que alejarse de relaciones insanas, de actividades cuestionables, y de todo aquello que entra por los ojos u oidos y que no es bueno o puro (Sal.1 / Prov.1 / 1Cor.15:33 / 1Cor.5:6 / Prov.13:20 / 2Tim.2:16-18 / 2Pe.2:2,18-20).

Tomemos este llamado en serio y protejamos con todo el necesario esfuerzo nuestro corazón para que de él broten cosas lindas, amables, cosas que agradan a Dios. Esto nos va hacer bien a nosotros y va a dar gloria a Dios. Sembremos las cosas del Espíritu y cosecharemos el fruto del Espíritu Santo (Gal.6:5-10).

"Y ahora, amados hermanos, una cosa más para terminar. Concéntrense en todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo bello y todo lo admirable. Piensen en cosas excelentes y dignas de  alabanza" (Filp.4:8) NTV

OREMOS: "Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce los pensamientos que me inquietan. Señálame cualquier cosa en mí que te ofenda y guíame por el  camino de la vida eterna" (Sal.139:23-24) NTV (Sal.139:1 / Sal.26:2 / Prov.17:3).
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sábado, 28 de julio de 2018

La esperanza en los sufrimientos



"Es por esto que nunca nos damos por vencidos. Aunque nuestro cuerpo está muriéndose, nuestro espíritu va renovándose cada día. Pues nuestras dificultades actuales son pequeñas y no durarán mucho tiempo. Sin embargo, ¡nos producen una gloria que durará para siempre y que es de mucho más peso que las dificultades! Así que no miramos las dificultades que ahora vemos; en cambio, fijamos nuestra vista en cosas que no pueden verse. Pues las cosas que ahora podemos ver pronto se habrán ido, pero las cosas que no podemos ver permanecerán para siempre" (2Cor.4:16‭-‬18) NTV

El creyente cristiano y en especial los servidores/ministros del Señor enfrentan momentos difíciles y sufrimientos en la vida (2Cor.4). El apóstol Pablo menciona en sus cartas algunas de las cosas que él vivió. Él dice: Somos vasijas frágiles de barro, presionados por dificultades, estar perplejos (estar sin recursos, en apuros, sin saber qué hacer), perseguidos, sufriendo el desgaste del cuerpo, en peligros de muerte, etc. Sin embargo, el apóstol dice que nunca se da por vencido (perder el ánimo, carecer de valor) (2Cor.4:1,16). Para que Pablo pueda decir algo así debe tener un poder especial que lo sostiene y una visión diferente de la vida. ¿Qué es lo que Pablo tiene y que lo convierte en una persona con mucha esperanza en medio de tantas adversidades? El pasaje de 2Cor.4 nos da alguna luz de aquello que sostenía a Pablo en medio de las aflicciones que enfrentaba. 

[1] La presencia de Dios y el conocimiento de Dios (2Cor.4:6-7). La presencia de Dios en el vaso frágil hace que seamos algo especial, seamos fuertes, capaces y gente con esperanza. Su presencia nos transforma a los que hemos nacido de nuevo en nuevas criaturas (2Cor.5:17 / Ef.4:24 / Col.3:10 / 2Pe.1:4 / Jn.10:10 / Jn.3:16). Somos mortales y no nos podemos salvar a nosotros mismos ni cambiar por nuestras propias fuerzas: La presencia de Dios en nuestra vida como creyente hace la diferencia (2Cor.5:1,4 / Mt.28:18-20 / Gn.28:15)

[2] La esperanza de la manifestación del poder de Dios en su vida y en su cuerpo mortal (2Cor.4:7-12). El creyente enfrenta muchas y diferentes aflicciones y desafíos a lo largo del camino, pero el poder de Dios está a su disponibilidad para fortalecerlo en el hombre interior para marcar la diferencia, tener victoria y servir efectivamente en medio de circunstancias difíciles (Hch.1:8 / Hch.4:7-8,24-31 / Jn.14:16-18 / Ef.3:16 / Col.1:11 / 1Sam.30:1-6)

[3] El espíritu de fe (2Cor.4:13). En medio de las aflicciones y sufrimientos es fácil perder la fe en Dios, la tentación de dejar el camino de la verdad se torna en una gran tentación. Si el creyente pone su mirada en las dificultades y no en las promesas del Señor y en Su poder, entonces las cosas se tornan críticas y peligrosas. Solo la mirada en Jesús ayuda al creyente a salir adelante (Sal.116:10 / Rom.10:17 / Ef.6:16 / Stg.1:5-6 / Hebr.12:1-3).

[4] La esperanza de la resurrección de entre los muertos (2Cor.4:14). El creyente vive negándose a sí mismo y dejando a un lado la vida pecaminosa por amor a Dios y por cumplir con los mandamientos de Dios y sus planes para la vida - entendiendo que los planes de Dios son para vida. También entiende que un día morirá y que resucitará para vida eterna. Esta esperanza lo sostiene y lo mantiene en la carrera sirviendo al prójimo y enfrentando todos los desafíos de la vida y del ministerio con la ayuda y el poder de Dios. Esta esperanza se basa en que Jesucristo fue resucitado (Jn.5:25,28-29 / Jn.11:25 / Hch.24:15 / Rom.8:11 / 1Cor.6:14 / 1Cor.15:19-22 / 2Cor.4:14 / 1Tes.4:16-18).

[5] La necesidad de otros y ver la gracia de Dios obrando en ellos y a través del ministro, y sus resultados - todo esto es suficiente motivación para seguir firme en la fe (2Cor.4:15). Tanto el  ministro sincero como el creyente verdadero sufren lo que sea por amor a otros y por ver a Dios siendo glorificado. La satisfacción que produce el servir a otros y ver la gracia de Dios operando en la vida del prójimo sostiene al creyente en medio de los sufrimientos (Jn.21:16 / 1Cor.15:58 / Gal.6:10). Cuando servimos a Dios de manera sincera en medio de la oscuridad, entonces Dios es glorificado (Mt.5:16 / Jn.15:8 / 1Cor.6:20 / 1Pe.2:9)

[6] La esperanza de la gloria eterna lo sostiene (2Cor.4:16-18). Pablo escribe este pasaje para específicamente ayudarnos a no perder las esperanza, para que nunca nos demos por vencidos. El dice que nuestro cuerpo físico se va desgastando, se envejece, se debilita, se enferma. Sin embargo, el hombre interior del creyente en Cristo cambia continuamente para bien, es renovado cada día. Pablo sigue y dice que los sufrimientos acá en la tierra son pasajeros y livianos (aunque esto no lo percibimos todas las veces de esa manera). El peso de la gloria eterna no se compara con los sufrimientos pasajeros. Las aflicciones son cambiadas por la gloria eterna. Pablo nos anima a poner nuestra mirada en las cosas invisibles, ya que lo que nos rodea y nos aflige y que parece de gran peso nos jala para abajo. TAMBIÉN nos dice que los sufrimientos son una herramienta (producen, obran, consiguen, producen mediante esfuerzo) que nos prepara para la eternidad y añaden a la gloria que vamos a vivir - tienen un efecto positivo y eterno incalculable. Los sufrimientos tienen una recompensa eterna si sufrimos como cristianos - podemos decir que quien más sufre acá el peso de la gloria eterna será mayor (Mt.5:12 / Rom.5:3-5 / 2Tes.1:4 / Hebr.12:10-11/ Stg.1:3-4 / Stg.1:12 / Lc.6:23 / 1Pe.1:7-8 / 1Pe.5:10). La dirección de nuestra mirada juega un papel muy importante como fuente de desánimo o de ánimo y fortaleza (Hebr.11:25-27 / Rom.8:24-25 / Hebr.12:1-3).
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jueves, 14 de junio de 2018

Sufrimientos: oportunidad para crecer en santidad


"¿Acaso olvidaron las palabras de aliento con que Dios les habló a ustedes  como a hijos? Él dijo: 'Hijo mío, no tomes a la ligera la disciplina del Señor y no te des por vencido cuando te corrija. Pues el SEÑOR disciplina a los que ama y castiga a todo el que recibe como hijo'. Al soportar esta disciplina divina, recuerden que Dios los trata como a sus propios hijos. ¿Acaso alguien oyó hablar de un hijo que nunca  fue disciplinado por su padre? Si Dios no los disciplina a ustedes como lo hace con todos sus hijos, quiere decir que ustedes no son verdaderamente sus hijos, sino ilegítimos. Ya que respetábamos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, entonces, ¿acaso no deberíamos someternos aún más a la disciplina del Padre de nuestro espíritu, y así vivir para siempre? Pues nuestros padres terrenales nos disciplinaron durante algunos años e hicieron lo mejor que pudieron. Pero la disciplina de Dios siempre es buena para nosotros, a fin de que participemos de su santidad. Ninguna disciplina resulta agradable a la hora de recibirla. Al  contrario, ¡es dolorosa! Pero después, produce la apacible cosecha de una vida recta para los que han sido entrenados por ella" 
(Hebr.12:5-11) NTV

El Padre celestial, en Su amor, nos cuida y busca lo mejor en nosotros y para nosotros. Aun en los momentos más difíciles que podamos vivir en la vida, Él está cerca y busca transformar nuestras vidas para que vivamos una vida que marca la diferencia. Él no busca darnos golpes para destruirnos. Él siempre busca nuestro bienestar.

Sin embargo, El Señor sí nos disciplina - Él usa circunstancias externas para disciplinar, corregir, formar a aquel a quien Él ama. Muchas veces nos sentimos en tales situaciones difíciles y de dolor como si Dios no nos amara o nos sentimos menos amados o como si Dios estuviera lejos de nosotros. Pero la verdad es otra. La realidad es que la disciplina nos confirma como hijos de Dios. 
Dios no está buscando causarnos dolor, dificultades, aflicciones, sino más bien está preocupado en salvarnos y llevarnos a que seamos todo lo que Él quiere que seamos y que tengamos vida eterna. Dios no nos quiere dejar a la deriva y caminando por caminos errados.
La disciplina es corrección, pero también es enseñar, entrenamiento y formación. Las experiencias exteriores de dolor, sea que hayan sido causadas por nuestra culpa o no, se tornan en herramienta para Dios para conseguir Sus buenos propósitos en nosotros - fortalecernos en nuestra fe, crecer en santidad, crecer en nuestra dependencia de Él, etc.
Un llamado importante que encontramos en estos versículos es el de no despreciar la disciplina y el de no dejarnos desanimar por ella. Debemos tomar la disciplina en serio y permitir que cumpla con su cometido divino (Hebr.12:5 / Jer.32:33 / Jer.2:30 / Jer.5:3 / Apoc.16:11 / Hch.7:51)

Si como hijos de Dios, como aquellos que han sometido su vida al Señor, somos disciplinados, entonces no es porque Dios nos tiene bronca o nos desprecia, sino porque nos ama. Si nuestros padres terrenales, quienes nos dieron la vida física, nos tratan con disciplina por amor y por el interés de que no lleguemos a ser bastardos e hijos desordenados, cuanto más el Padre celestial, quien nos dio la vida espiritual, nos tratará de la misma manera. Dios no solo busca que nos vaya bien acá en esta vida, Él busca lo mejor para nosotros para la vida eterna. Los padres terrenales lo hicieron de acuerdo a lo que ellos pensaron que era lo mejor para nosotros en la vida. El Padre celestial sí sabe lo que es bueno para nosotros en todo tiempo. Sin disciplina el mundo estaría en una mayor situación caótica. El mundo requiere de disciplina, de instrucción, de formación, de corrección.
No somos perfectos, somos pecadores y frecuentemente tomamos decisiones equivocadas que nos llevan por caminos de muerte. Dios no quiere nuestra destrucción, sino nuestra vida, vida eterna y por eso trata con nosotros para encaminarnos por las sendas de vida (Hebr.12:7 / Stg.1:12 / Stg.5:11 7 1Pe.2:19 / Lc.10:27-28).

El propósito de la disciplina divina, que es por amor, es que lleguemos a ser participantes de Su santidad. Aunque la disciplina es dolorosa en su momento, al final llega a producir un fruto agradable - "la cosecha de una vida recta" (Mt.13:23 / Sal.34:14). Todo sufrimiento y aflicción tiene como fin el que seamos cambiados a la imagen de Dios, que crezcamos en santidad y vivamos una vida recta (Lv.11:45 / Lc.1:74-75 / 2Cor.7:1 / 1Pe.1:16 / 2Pe.3.11 / Rom.12:1-2). Si en medio de las circunstancias difíciles aprendemos a someternos a Dios de todo corazón, entonces veremos, que estos momentos que sirven como herramienta disciplinadora, nos cambian para ser gente que marca la diferencia y dan gloria a Dios (2Cor.1:8-9).

"Por lo tanto, renueven las fuerzas de sus manos cansadas y fortalezcan sus  rodillas debilitadas. Tracen un camino recto para sus pies, a fin de que los débiles y  los cojos no caigan, sino que se fortalezcan. Esfuércense por vivir en paz con todos y procuren llevar una vida  santa, porque los que no son santos no verán al Señor. Cuídense unos a otros, para que ninguno de ustedes deje de  recibir la gracia de Dios. Tengan cuidado de que no brote ninguna raíz  venenosa de amargura, la cual los trastorne a ustedes y envenene a  muchos. Asegúrense de que ninguno sea inmoral ni profano como Esaú,  que cambió sus derechos de primer hijo varón por un simple plato de  comida. Ustedes saben que después, cuando quiso recibir la bendición de  su padre, fue rechazado. Ya era demasiado tarde para arrepentirse, a pesar  de que suplicó con lágrimas amargas" 
(Hebr.12:12-17) NTV


APLICACIÓN:
¿Cómo se siente usted cuando pasa por momentos difíciles en la vida? - ¿Se siente amado o menos amado? ¿Por qué?

¿Está usted actualmente sufriendo o pasando por una aflicción? ¿Cómo puede usted aprovechar esta situación para acercarse más a Jesús en vez de alejarse de Él?

¿Tiene usted una persona de confianza con al cual puede compartir lo que está viviendo para orar juntos?
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viernes, 4 de mayo de 2018

El poder de una conciencia limpia

INSTRUMENTO ÚTIL en las manos de Dios al servir con una conciencia limpia:
"Doy gracias a Dios, a quien sirvo con limpia conciencia como lo hicieron mis antepasados, de que sin cesar, noche y día, me acuerdo de ti en mis oraciones, deseando verte, al acordarme de tus lágrimas, para llenarme de alegría" (2Tim.1:3-4) LBLA

El apóstol Pablo lo tiene claro; el servir a Dios con una conciencia limpia es un asunto de suma importancia y una herramienta indispensable y poderosa para un ministerio eficaz, y para el progreso espiritual (1Tim.1:3,18-20).

Una mirada de cerca al tema:

DEFINICIÓN: Una conciencia limpia es aquella libertad de espíritu hacia Dios y hacia otros, que viene del conocimiento de que la santidad de Dios no ha sido ofendida a través de pensamientos o hechos que uno cometió. Tener una conciencia limpia es sinónimo de vivir en integridad. Una persona íntegra es una persona que tanto en sus actividades externas como en sus disposiciones internas no es aborrecible delante de Dios (Noé - Gn.6:9 / Abraham – Gn.17:1 / Job 1:8).

  • En las cartas a Timoteo se nos enseña que la meta de toda predicación es el amor que nace de un corazón puro (purificado por fuego, limpio de impurezas, inocente, libre de toda culpa) y de una buena (buena, agradable, feliz, honorable) conciencia (1Tim.1:5). 
    • Como predicadores nos tenemos que preguntar si lo que enseñamos y predicamos aporta a que los creyentes vivan una vida de integridad de acuerdo a los parámetros de Dios - esta pregunta también debemos aplicarla a nuestra vida personal (no se trata de predicar legalismos y una religiosidad falsa, es vivir una vida que marca la diferencia alineada con los valores de Dios) (Gal.4:19 / Rom.13:14 / Ef.4:24).
  • Pablo es muy claro en decir que algunos ministros fracasan por no poner atención en mantener una buena conciencia. Al rechazar (como una acción deliberada echan lejos de sí mismo, arrojan afuera) la buena conciencia, entonces fracasan. Al no seguir los impulsos de la conciencia que advierte o afirma de acuerdo a la verdad de Dios, llegar a amar más el pecado que la vida íntegra, entonces su fe naufraga (1Tim.1:19). 
    • Normalmente un líder cristiano es descalificado y tiene que dejar el ministerio cuando falta a los principios de integridad. Muy pocas veces alguien tiene que dejar sus responsabilidades o su liderazgo a raíz de la falta de dones o capacidades. Aunque los dones y las capacidades son de suma importancia, observamos que la integridad en la vida de un líder es el fundamento para un liderazgo de impacto.
    • El Salmo 15:1-5 describe la integridad y nombra las características clave de la misma (Compare con: Is.33:15 / Ex.18:21 / Sal.24:4 / Dan.6:1-4 / Filp.1:10 / Mt.5:8).
  • Pablo es ejemplo de alguien quien ha servido a lo largo de su vida con una conciencia limpia (2Tim.1:3 / Hch.23:1). Pablo dice haberse esforzado por tener siempre una conciencia limpia (Hch.24:16 / Rom.9:1 / 2Cor.1:12).
  • Los líderes dignos de ser ministros se guardan para mantener una conciencia limpia y así ser ministros de verdad, honrosos, buenos ejemplos con verdadera autoridad. No se trata de solo confesar la verdad, también hay que vivirla. "De la misma manera, también los diáconos deben ser dignos, de una sola palabra, no dados al mucho vino, ni amantes de ganancias deshonestas, sino guardando el misterio de la fe con limpia conciencia" (1Tim.3:8-9) LBLA.
  • Una conciencia mala o cauterizada (el pecado los tiene marcados; o están marcados por el pecado) representa un gran peligro para el servidor y su relación con Dios, y es una plataforma o un ambiente favorable para hacer crecer malas doctrinas y para excusar vivir vidas hipócritas (vidas dobles) - se hace entonces sensible a inspiraciones de espíritus engañadores y a demonios que alejan al creyente de la fe (1Tim.4:2).
    • Lo que ocurre es que cuando vivimos en pecado y si no lo confesamos, entonces nos salimos de la protección divina y nos exponemos a la influencia demoníaca. Desobediencia a Dios es rebelión y rebelión es igual a hechicería. Hechicería es exponerse a la influencia del diablo (1Sam.15:23). El pecado da lugar al diablo en nuestra vida y por eso leemos el llamado a no dar lugar al diablo abriéndole puertas por medio de pecados no confesados (Ef.4:26-27).
  • El ejemplo de Himeneo (1Tim.1:18-20) muestra que su fracaso comienza en el momento que rechaza el mantener una buena conciencia y deja de pelear la buena batalla. Según la analogía que usa Pablo acá: El permitió fisuras u orificios en su barco espiritual y por eso naufraga en cuanto a la fe. Más adelante leemos que Himeneo es portador de falsas doctrinas que lo han llevado a una conducta indebida (2Tim.2:16-18).

Un hombre con una conciencia limpia es un instrumento útil para el Señor (Hebr.9:14 / 2Tim.2:21). Si un servidor de Cristo no quiere fallar en su tarea, debe tener mucho cuidado en su vida y cuidar tener una conciencia limpia (1Tim.3:9).
La relación íntima con Dios y con el prójimo estará afectada al tener una conciencia sucia y un corazón de doble ánimo. Por eso la Biblia hace el llamado a limpiar los corazones (1Jn.1:7-9 / Stg.4:8).

¿CÓMO OBTENER UNA CONCIENCIA LIMPIA? - "Si decimos que tenemos comunión con El, pero andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad; mas si andamos en la luz, como El está en la luz, tenemos comunión los unos con los otros, y la sangre de Jesús su Hijo nos limpia de todo pecado. Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, El es fiel y justo para perdonarnos los pecados y para limpiarnos de toda maldad" (1Jn.1:6-9) LBLA LEA TAMBIÉN: Porov.28:13 / 2Cron.7:14 / Sal.32 / Sal.38 / Sal.51 / Mt.5:21-26).

Vea también: https://caudalesdevida.blogspot.com.co/2013/08/el-arrepentimiento.html
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jueves, 5 de abril de 2018

Creciendo en Gracia

"Por tanto, amados, sabiendo esto de antemano, estad en guardia, no sea que arrastrados  por el error de hombres libertinos, caigáis de vuestra firmeza; antes bien, creced en la  gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A Él sea la gloria ahora y  hasta el día de la eternidad. Amén" (2Pe.3:17-18) LBLA

Creciendo en Gracia y en Conocimiento de Dios - Lecciones de vida en la Segunda carta de Pedro

UN ESTUDIO BÍBLICO - recomiendo leer todas las citas bíblicas acá anotadas para mayor beneficio y mejor entendimiento del tema

Pedro termina su carta apuntando hacia el mismo concepto que planteó al comienzo de su carta -  el crecimiento y el desarrollo continuo de la verdadera religión o vida en Cristo. Es un  llamado a marcar la diferencia como verdaderos hijos de Dios (2Pe.1:2,8-9).
La vida en Cristo, y todas sus virtudes, requiere de cuidado, de ser cultivada, de desarrollo paciente. Toda virtud  puede comenzar pequeña como la semilla de la mostaza, pero con el cuidado respectivo crecerá. Las virtudes cristianas no se dan por arte de magia, requiere de esfuerzo y de cuidado como un jardín requiere de cuidado para finalmente ver los respectivos frutos.
Si un cristiano no se  esfuerza en el crecimiento espiritual personal, entonces no avanza y sigue inmaduro y se expone a muchos peligros.

  • Si seguimos la enseñanzas de Pedro vemos que él nos anima a estar apegados a las Escrituras para experimentar la firmeza en la fe y vivir una vida fructífera (2Pe.1:12-21). 
  • También nos advierte de algunos de los peligros para el avance y progreso cristiano. El habla del peligro de los falsos maestros que con sus herejías nos desvían de la verdad y de un estilo de vida que agrada a Dios (2Pe.2:1-22). 
  • Pedro finalmente vuelve a animarnos a seguir pensando sanamente y vivir una vida recta que agrada a Dios. En vista de la eminente segunda venida de Jesucristo debemos poner  mayor atención a vivir de manera santa y obediente a Dios para no caer en trampas y terminar peor que antes (2Pe.2:20-22 / 2Pe.3).
  • La importancia de crecer en el conocimiento de Dios (Col.1:10) - conocer su carácter, Sus  pensamientos, Sus propósitos, etc., todo esto nos ayuda y fortalece en la fe, y nos da dirección en cuanto al entendimiento de Sus caminos, mandamientos, expectativas, y nos ayuda en el progreso  espiritual (Jn.17:3 / 2Cor.2:14 / 2Cor.4:6 / Ef.1:17 / Ef.4:13 / 2Pe.1:2-3,8 / 1Jn.5:20).

Algunas consideraciones respecto a nuestra tan gran salvación:

1. LA BASE DE NUESTRA SALVACIÓN: La base de nuestra salvación es el amor de Dios y la obra redentora de Jesucristo. Nuestra parte es recibirle o creer en Él. La  salvación es por gracia por medio de la fe (Jn.3:16 / Rom.5:8-10 / Rom.6:23 / Ef.2:1-10 / Hch.4:12 / 1Tim.1:15-16 / 1Jn.1:1-2 / 2Pe.1:1-2)

2. LA SEGURIDAD DE LA SALVACIÓN: Confiando en las promesas de Dios acerca de  Su salvación podemos estar seguros de la vida eterna.
Los que creen en Jesús tienen el derecho de ser hijos de Dios. Los que creen en Cristo no  serán condenados (1Jn.5:10,13 / Rom.8:15-17 / Jn.1:12 / Jn.3:18 / 2Cor.5:1 / Gal.4:6 /  2Pe.2:1-10).

3. EL PROPÓSITO DE NUESTRA SALVACIÓN: Todo el que ha nacido de nuevo es  una nueva persona (2Cor.5:5,17). Somos hechura suya creados en Cristo Jesús  para buenas obras que Él de antemano ha preparado (Ef.2:10).
Su gracia nos impulsa a vivir una vida que marca la diferencia:

  • [1] apartándonos de un estilo de vida pecaminoso y demostrando la naturaleza divina en el diario vivir (2Pe.1:4 / 2Pe.3:11,14 / Gal.4:19), y
  • [2] comprometiéndonos a hacer buenas obras (Tit.2:11-14). Todo creyente está  llamado a estar involucrado en la obra de Dios, a ser productivo y útil (Ef.2:10 / Ef.4:11-16 / 1Pe.2:4-5 / 2Pe.1:8-11 - crecimiento espiritual y productividad van de la mano).
  • [3] Hemos sido elegidos a ser adoradores en espíritu y en verdad, dónde sea que estemos y donde Dios nos  haya colocado (Jn.4:22-24 / Filp.4:18 / 1Pe.2:5 / Rom.12:1 / Hebr.13:15-16 /  2Cor.4:15 / 1Pe.4:11 / 1Cor.10:14 / 2Re.5).

4. EL CRECER EN NUESTRA SALVACIÓN (crecer en gracia): Como hijos de Dios estamos llamados a crecer, a avanzar y a llegar a ser todo lo que Dios quiere que seamos - Él obra en  nosotros el deseo y nos da el poder para hacer lo que a Él le agrada. Por medio de Su gracia es posible vivir de acuerdo a nuestra nueva naturaleza (2Pe.1:3-4 / Filp.1:6 / Fil.2:13 /  Hebr.13:21 / Ef.4:15 / Col.1:10 / 2Tes.1:3).
Como Sus hijos tenemos la responsabilidad de responder a Su amor y a Su obra en nosotros con obediencia, deshaciéndonos de toda mala conducta y vistiéndonos de la nueva naturaleza (2Pe.1:5-11 / 1Pe.1:18-25 / 1Pe.2:1  / Ef.2:17-32 / Ef.4:20-32 / 2Pe.3:17-18 / Col.3:12) y preparándonos para toda buena obra (2Pe.1:8 / Ef.2:10 / Ef.4:10-16  / 1Cor.12 / 1Pe.4:10 / Col.2:19).

5. LAS PROVISIONES DIVINAS PARA EL CRECIMIENTO EN LA GRACIA:

  • [1] El arrepentimiento y el confesar los pecados para recibir perdón y  mantener la comunión con Dios y con el prójimo en alto (2Pe.3:9 / 1Jn.1:8-9 / Stg.5:13-18 /  Prov.28:13).
  • [2] La Palabra de Dios que nos es útil para ser enseñados, exhortados,  corregidos, animados, advertidos y para prepararnos para toda buena obra (2Pe.1:12-21 / 2Pe.3:2 / 2Tim.3:16-17 /  1Pe.2:1-3 / Jn.15). Note la importancia de una hermenéutica sana e equilibrada (2Pe.3:16 / 2Tim.2:15). Fuimos llamados a crecer en el conocimiento de Dios, ya que este nos lleva a crecer en la gracia y en la paz para con Dios (2Pe.1:2,8 / 2Pe.3:18 / 2Pe.2:20 / Jn.17:3 / Ef.1:17 / FIlp.3:8 / Col.1:10 / Col.3:10).
  • [3] La Plenitud del Espíritu Santo que nos empodera para vivir una vida que marca la diferencia y para servir eficazmente (Ef.5:15-20 / Hch.1:8 / Gal.5:22-25 /  2Pe.1:3).
  • [4] La comunión con otros cristianos y la dinámica de dar y recibir que se  genera en una congregación al servirnos los unos a los otros (Ef.4:11-16 /  Hebr.3:13 / Hebr.10:24-25 / Hch.2:42 / 1Cor.14:3 / 1Tes.4:18 / 1Tes.5:11).

6. LOS PELIGROS PARA EL PROGRESO EN LA SALVACIÓN: La Biblia habla de varias cosas que no solamente pueden afectar nuestro crecimiento espiritual - el crecer en la gracia, sino que  también nos alejan de Dios y finalmente nos pueden llevar al punto del naufragio en cuanto a la fe (2Pe.2:20-22 / 1Tim.1:18-20).

  • [1] Errores doctrinales que son divulgados por gente perversa o engañada y que llevan a que el creyente pierda las bases firmes de su fe - la fe por medio de la cual es salvo (Ef.2:1-10). Frecuentemente  llevan las falsas doctrinas a comportamientos pecaminosos o indebidos que alejan al creyente de Dios (2Pe.3:17 / 2Pe.2:1-3,12-22 / Ef.4:14-15 / 1Tim.4:1-2). 
  • [2] Fallar en el cuidado del desarrollo espiritual personal; el llamado es a  crecer y no solamente a no caer, sino a aumentar, a añadir - siempre estar en progreso (2Pe.1:2-11 /  2Pe.3:17-18 / 1Pe.2:1-2 / Ef.4:15).
  • [3] No poner atención en vivir una vida marcada por la integridad. El  pecado aleja al creyente de Dios y de otros cristianos. Al no atender las  advertencias de su conciencia, ésta entonces se cauteriza, es endurecida, se hace insensible a las cosas de Dios. Pues mantener una conciencia limpia guarda nuestra fe en Cristo. El pecado que cauteriza la conciencia y del cual una persona no se arrepiente aleja a la persona de Dios hasta el punto que puede rechazar al  Hijo de Dios (Hebr.6:4-12 / 2Pe.2:18-22 / 1Tim.1:18-19 / Filp.3:18-19 /  1Tim.4:1-2 / 1Tim.6:9 / Hebr.13:18).
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sábado, 13 de enero de 2018

La gracia redentora y empoderadora

"Pero Dios es tan rico en misericordia y nos amó tanto que, a pesar de que estábamos muertos por causa de nuestros pecados, nos dio vida cuando levantó a Cristo de los muertos. (¡Es sólo por la gracia de Dios que ustedes han sido salvados!) Pues nos levantó de los muertos junto con Cristo y nos sentó con él en los lugares celestiales, porque estamos unidos a Cristo Jesús. De modo que, en los tiempos futuros, Dios puede ponernos como ejemplos de la increíble riqueza de la gracia y la bondad que nos tuvo, como se ve en todo lo que ha hecho por nosotros, que estamos unidos a Cristo Jesús. Dios los salvó por su gracia cuando creyeron. Ustedes no tienen ningún mérito en eso; es un regalo de Dios. La salvación no es un premio por las cosas buenas que hayamos hecho, así que ninguno de nosotros puede jactarse de ser salvo. Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás" (Ef.2:4-10) NTV

La gracia salvadora nos enseña que la salvación eterna no depende de obras o esfuerzos hechos por los humanos sino de la misericordia divina que otorga/regala el perdón, la vida eterna y la salvación. El hombre responde con fe en Jesús y en Sus promesas - somos justificados gratuitamente. La parte del humano es abrazar ese regalo de Dios (Ef.2:5-10 / Rom.3:22-26 / Rom.4:14 / Rom.11:6 / Jn.3:14-18,36 / Jn.5:24 / Jn.6:35,40 / Hch.13:39 / Hch.15:7-9 / Hch.16:31 / Gal.3:14,22 / 1Jn.5:10-12).

Sin embargo, es importante notar que la gracia recibida no nos hace perezosos e inactivos. La gracia de Dios nos empodera para vivir una vida que marca la diferencia. De hecho, la Biblia dice lo siguiente respecto a la gracia y sus efectos sobre nosotros los que creemos en Cristo como nuestro Salvador y Señor:

  • Ella impide que nos gloriemos de algo que creemos que podemos hacer en favor de nuestra salvación (Ef.2:8). Un regalo es un regalo y por éste no se paga. La gloria es para Dios quien nos da el relgao de la vida eterna.
  • La gracia bien entendida y recibida causa que tengamos una actitud favorable, una personalidad agradable (Ln.2:40 / Lc.4:22 / Col.4:6). La gracia cambia nuestro carácter. La gracia nos muestra nuestra dependencia de Dios. Ella nos muestra el amor de Dios y cómo vivir para agradarle a ÉL.
  • Ella nos empodera para trabajar en el ministerio para Dios - obra para que seamos celosos de buenas obras (Tit.2:11-15 / 1Cor.15:10 / 2Cor.8:6 / Rom.1:5 / Rom.12:6 / 1Cor.3:10 / Gal.2:9 / Ef.2:10 / Ef.3:7). La gracia además nos otorga dones para el servicio (1Cor.12). 
  • Ella nos lleva a ser generosos (1Cor.16:3 / 2Cor.8:6,19 / 2Cor.9:8). Recibimos gracia, por eso podemos dar, ser generosos. La generosidad no nace porque con ella queremos manipular a Dios, sino porque es parte de una vida cambiada por Dios, es una acción de agradecimiento, es una expresión de la nueva vida. 
  • La gracia bien entendida y recibida nos mueve a dejar el pecado y a ser obedientes a Dios (Rom.6:14-17 / Tit.2:11-15).

“La gracia barata es la predicación del perdón sin requerir arrepentimiento, el bautismo sin la disciplina de la iglesia, la Comunión sin la confesión, la absolución sin la confesión personal. La gracia barata es la gracia sin discipulado, es la gracia sin la cruz, es la gracia sin Jesucristo  vivo y encarnado” (Dietrich Bonhoeffer en El Costo del Discipulado)

"Porque la gracia de Dios se ha manifestado, trayendo salvación a todos los hombres, enseñándonos, que negando la impiedad y los deseos mundanos, vivamos en este mundo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación de la gloria de nuestro gran Dios y Salvador Cristo Jesús, quien se dio a sí mismo por nosotros, para REDIMIRNOS DE TODA INIQUIDAD y PURIFICAR PARA SI UN PUEBLO PARA POSESION SUYA, celoso de buenas obras. Esto habla, exhorta y reprende con toda autoridad. Que nadie te menosprecie" 
(Tit.2:11-15) LBLA


martes, 3 de noviembre de 2015

El Arrepentimiento



“En la antigüedad Dios pasó por alto la ignorancia de la gente acerca de estas cosas, pero ahora él manda que todo el mundo en todas partes se arrepienta de sus pecados y vuelva a él” (Hch.17:30) NTV

Mt.3:1-2 / Mt.4:17 / Mt.12:41 / Mt.21:29-32 / 1Re.8:47 / Ez.18:30-32 / Ez.31:11 / Hch.2:38 / Hch.3:19 / Hch.11:18 / Hch.20:21 / Hch.26:20 / 2Cor.7:10 / Hebr.6:1 / 2Pe.3:9 / Apoc.2:5

El arrepentimiento es la primer condición para entrar en el Reino de Dios. El primer paso para llegar a ser un cristiano verdadero y un discípulo de Cristo es el arrepentimiento (Mt.3:2 / Mt.4:17 / Lc.13:5 / Mt.6:12 / Hch.2:38).

jueves, 20 de noviembre de 2014

Sabiduría para la Vida - Arrepentimiento



"Los que encubren sus pecados no prosperarán, pero si los confiesan y los abandonan, recibirán misericordia" (Prov.28:13) NTV

1. Prosperar (tsaleaj en hebreo) significa triunfar, tener éxito, salir adelante o avanzar. El diccionario expositivo de Palabras del Antiguo Tetsamento de W. E. Vine en e-Sword dice al respecto: El término expresa la idea de una empresa de «éxito» (lo contrario de fallida) (Gn.24:21). 

viernes, 9 de agosto de 2013

El Arrepentimiento



“En la antigüedad Dios pasó por alto la ignorancia de la gente acerca de estas cosas, pero ahora él manda que todo el mundo en todas partes se arrepienta de sus pecados y vuelva a él” 
(Hch.17:30) NTV



Mt.3:1-2 / Mt.4:17 / Mt.12:41 / Mt.21:29-32 / 1Re.8:47 / Ez.18:30-32 / Ez.31:11 / Hch.2:38 / Hch.3:19 / Hch.11:18 / Hch.20:21 / Hch.26:20 / 2Cor.7:10 / Hebr.6:1 / 2Pe.3:9 / Apoc.2:5