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sábado, 29 de septiembre de 2018

Arrepentimiento - Fe - Salvación



"He tenido un solo mensaje para los judíos y los griegos por igual: la necesidad de arrepentirse del pecado, de volver a Dios y de tener fe en nuestro Señor Jesucristo" (Hch.20:21) NTV

De una persona que se acerca a Cristo se espera que reconozca su naturaleza pecaminosa y su necesidad urgente de un Salvador (Rom.3:21-26 / Rom.6:23). Esto debe ir acompañado de un verdadero arrepentimiento de sus pecados, de una sincera fe en Cristo y un aceptarle como el Salvador, cuya muerte y resurrección son la única provisión para la reconciliación del humano con Dios y para recibir la vida eterna.

El arrepentimiento es fundamental para entrar en el Reino de Dios, para llegar a ser un cristiano verdadero y para ser un discípulo de Cristo (Mt.3:2 / Mt.4:17 / Lc.13:5 / Mt.6:12 / Hch.2:38).

El mensaje de Juan el Bautista fue claro: El que se arrepiente y ordena su vida con Dios, va a ver las bendiciones de Dios en su vida y va a ser una bendición para el mundo (Mt.3:2.11). 
Un elemento clave del mensaje de Jesucristo era el arrepentimiento (Mt.4:17 / Mt.12:41 / Mt.21:29:32).
Los apóstoles predicaban el arrepentimiento como paso fundamental para acercarse a Dios y conectarse con su Salvador (Hch.2:38 / Hch.3:19 / Hch.11:18 / Hch.20:21 / Hch.26:20 / 2Cor.7:10).

Es importante entender que el arrepentimiento es más que solamente decir: ‘lo siento’. Es mucho más que solo sentirse mal por haber cometido un pecado. Según la enseñanza de la Biblia el arrepentimiento es una nueva manera de pensar que lleva a una nueva manera de actuar. Es un cambio completo en el pensar y en el actuar. Es una decisión que lleva a orientarse hacia Dios. El arrepentimiento es una decisión que lleva a acciones de obediencia a los mandamientos de Dios, ya que queremos ahora agradar a Dios y responder a Su amor para nosotros. (1Jn.5:1-3 / Jn.14:21-24 / Dt.10:12-13).

El sincero arrepentimiento produce un dolor tan profundo por haber ofendido a Dios que conduce tanto a una confesión de pecado como a una confesión de Jesús como Señor y Salvador; produce un firme alejarse del pecado como también lleva a la sumisión voluntaria a la autoridad de Cristo (2Cor.7:9-11). Alguien dijo: 'La gracia barata es la predicación del perdón sin esperar verdadero arrepentimiento'. Solo el arrepentimiento genuino produce frutos auténticos de un profundo cambio de vida - estos cambios son esperados de todos aquellos que siguen a Cristo (Mt.3:8 / Hch.26:20 / Rom.2:4-7).

El pecador, si es que quiere ser salvo de su condición de pecador, debe arrepentirse de sus pecados y debe asirse del Salvador de su alma: Jesucristo. La fe en Jesús es la condición clave que Dios exige del hombre para su salvación (Ef.2:8-10). Pero la fe es más que solo una confesión acerca de Cristo, es una fe que se identifica en el bautismo en agua con la muerte y resurrección de Cristo como la base de su salvación y lleva a la obediencia a los mandatos de Cristo que incluye el apartarse de un estilo de vida pecaminoso (Hch.2:37-38 / Lc.15:11s / Hch.8:35-38).

LA BUENA NOTICIA es que Jesús vino a este mundo para salvar a la gente de sus pecados. La Buena Noticia se resume de la siguiente manera: Cristo murió por nuestros pecados, no los de Él - Él no tenía pecados. Jesús pagó el precio por nuestros pecados y nos ofrece el perdón de nuestros pecados y la vida eterna - y lo mejor de todo, Él nos lo ofrece gratis. Es un regalo que solamente tenemos que aceptarlo o rechazarlo (Mt.1:21).

Aceptar la BUENA NOTICIA es nuestra decisión. Tenemos que admitir nuestra condición de pecadores y nuestra necesidad de un Salvador. Auto-medicarse o tratar de salvarse a sí mismo no funciona. Tampoco funciona pretender pagarle a Dios por la salvación o tratar de comprar de Él el perdón. Arrepentirse de sus pecados y creer en Jesús el Salvador es la única cura para semejante enfermedad mortal (Ef.2:8-10 / Rom.3:20.27-28 / Rom.9:16 / Rom.11:6 / 1Cor.1:29-31 / 2Tim.1:9 / Tit.3:3-5).

¿Ha abrazado usted la verdadera salvación en Cristo? Los que creemos en Jesús podemos festejar la tan grande salvación que tenemos en Jesús. ¡Demos gracias a Dios por el perdón de los pecados y la vida nueva en El!

jueves, 11 de enero de 2018

Fundamentos que no se pueden cambiar

“Conforme a la gracia de Dios que me fue dada, yo, como sabio arquitecto, puse el fundamento, y otro edifica sobre él. Pero cada uno tenga cuidado cómo edifica encima. Pues nadie puede poner otro fundamento que el que ya está puesto, el cual es Jesucristo” 1Cor.3:10-11) LBLA

Prov.10:25 / Mt.7:25 / Ef.2:20 / 1Tim.6:19

La importancia de la teología bíblica

“Y en esto sabemos que hemos llegado a conocerle: si guardamos sus mandamientos. El que dice: Yo he llegado a conocerle, y no guarda sus mandamientos, es un mentiroso y la verdad no está en él; pero el que guarda su palabra, en él verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado. En esto sabemos que estamos en El” (1Jn.2:3-5) LBLA

El estudio de teología y de doctrina bíblica es considerado por algunos como no tan importante, o algo aburrido, algo de poca trascendencia y bastante complicado. De hecho, hay algunos que dicen que no es importante enseñar acerca de Dios, que lo más importante es experimentarlo.

La Biblia piensa muy diferente al respecto. Conocer a Dios es la vida: “Y ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú has enviado” (Jn.17:3) NVI.

Alguien dijo: No podemos amar a alguien si no lo conocemos. Y es verdad: ¿Cómo podemos amar a Dios si no lo conocemos?

Para aquellos que quieren experimentar la vida eterna y todo lo que se desprende de ella, el conocimiento bíblico de Dios (Su carácter, Sus principios y Sus Verdades de Vida) es un asunto indispensable (vea además: 1Jn.5:20 / Sal.9:10 / Oseas 6:3 / 2Cor.4:6 / 2Tes.1:8 / 1Jn.4:6).

La teología es el estudio sobre Dios. Es el esfuerzo por hacer declaraciones acerca de Dios que sean acordes con la verdad, coherentes y basadas en la auto-revelación de Dios.

La doctrina sana/bíblica equipa y prepara a la gente para vivir una vida de acuerdo a la voluntad de Dios – cumplir Sus propósitos y glorificarlo a Él (Rom.1:28 / Col.2:2 / 2Tim.2:25 / Tit.1:1 / 2Pe.1:3 / 2Pe.3:18 / 1Jn.2:3-4).

Conocer a Dios y la sana doctrina bíblica es el primer paso para vivir una vida que le agrada a Él (1Cor.15:34 / Hebr.5:12 a Hebr.6:3 / 1Cor.3:1-3 / Rom.1:28 / Col.1:10 / 1Jn.5:20).

Para poder ofrecer culto racional/inteligente a Dios es importante entender las verdades espirituales y el carácter de Dios. La mente debe ser renovada y así entendemos cuál es la voluntad de Dios para agradarle a Él (Rom.12:1-2).

El apóstol Pablo oraba por los creyentes para que crecieran en conocimiento de Dios y de la Verdad – obviamente estimaba el conocimiento correcto de Dios como algo importante, indispensable y urgente (Ef.1:17-23 / Ef.3:18-19 / vea también: Prov.2:5 / Jer.9:24 / Jn.17:26).


  • Nuestra relación con Dios depende totalmente del entendimiento correcto de Dios. El verdadero conocimiento de Dios es entender todo desde la perspectiva de Dios. Teología bíblica es crecer en el entendimiento de los pensamientos de Dios y conocer lo que a Él le agrada y lo que no le agrada (Jer.9:23-24 / Jn.17:3). La salvación depende de lo que oímos y de lo que creemos acerca de Dios (Jn.5:24).
  • Amar a Dios de la manera como Él quiere que lo amemos y no cómo nosotros nos lo imaginamos depende totalmente del conocimiento que tenemos de Él y de la doctrina (1Jn.2:3-4 / 1Tim.1:5 / 1Jn.4:7-14). Amar a Dios puede significar algo diferente para una persona que tiene un conocimiento limitado o incorrecto sobre Dios. Hay una conexión directa entre lo que creo y mi comportamiento y entre el conocimiento y el amar. Esta verdad demanda de todos aquellos que quieren agradar a Dios un estudio profundo de la doctrina sana y bíblica sobre Dios.
  • La doctrina sana y bíblica me ayuda a discernir entre lo bueno y lo malo (Hebr.5:12 a Hebr.6:3 / 1Cor.3:1-3). Es por eso que debemos avanzar en nuestra madurez espiritual poniendo atención concentrada a las enseñanzas bíblicas sanas, conocer a Dios y Sus caminos (1Pe.2:2 / Ef.4:15 / 2Pe.3:18).
  • La Palabra de Dios es la que nos lleva a ser personas aptas para toda buena obra (2Tim.3:16-17).
  • La verdad nos hará libres (Jn.8:31-32). La sana doctrina es la que nos lleva a una vida que marca la diferencia, libre de condenación, libre de ideas erradas en cuanto a la vida y el futuro eterno (1Jn.2:3-4).
  • Todo pensamiento debe ser sometido a la verdad de la Palabra de Dios (2Cor.10:5-6). Esta guerra es la guerra espiritual que muchos han descuidado. Es la guerra contra ideas y filosofías que no tienen nada que ver con la verdad de Dios, pero que cautivan nuestra atención y nos manipulan en nuestra toma de decisiones y en el estilo de vida que llevamos. Son las ideas contrarias al conocimiento de Dios (teología).
  • La doctrina falsa nos lleva a una vida desordenada (2Tim.2:16 / 2Pe.2:1-3 / Rom.1:28).

CONCLUSIÓN:
Desde el Edén vemos que la lucha ha sido una lucha por la verdad. El diablo atacó a Eva sembrando en ella mentiras sobre Dios y la vida, y fue así como los primeros hombres tomaron decisiones desastrosas para ellos mismos y para toda la humanidad (2Cor.2:11 / Gn.3).

El líder/pastor cristiano debe cuidar su vida y lo que enseña. El apóstol Pablo le hace el llamado a Timoteo a cuidar diligentemente su propia vida y lo que enseña – las consecuencias son de gran impacto; tenemos una responsabilidad seria (1Tim.4:16).

Timoteo debe ser además alguien quien maneja bien la Palabra de Dios porque la ha estudiado debidamente y sabe cómo transmitir la verdad de Dios correctamente (2Tim.2:14-26). Solamente así vamos a ser ministros aprobados por Dios y seremos agentes/facilitadores de cambio al estilo de Jesús.

“Por tanto, os doy testimonio en este día de que soy inocente de la sangre de todos, pues no rehuí declarar a vosotros todo el propósito de Dios” (Hch.20:26-27) NTV (Lea Hch.20:26-32).

viernes, 22 de enero de 2016

La oración – conexión con Dios



“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo el que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. ¿O qué hombre hay entre vosotros que si su hijo le pide pan, le dará una piedra, o si le pide un pescado, le dará una serpiente? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden?” (Mt.7:7-11).  LBLA


(Lc.18:1 / Jn.14:13-14 / Jn.15:7 / Jn.15:16 / Jn.16:23-24 / Stg.1:5-6 / Stg.5:15 / 1Jn.5:14-15)


El tema de la oración es un tema de gran importancia en la vida de un creyente y es un asunto clave en su relación con Dios. A través de la oración cooperamos con Dios y podemos ver cómo Dios interviene y cambia las cosas, las situaciones y las personas (Mt.9:35-38 / Mt.7:7-11 / Ex.2:23-25 / Ex.3:7-10 / Lc.11:1-13).  Pero la oración también cambia a los que oran. Si un creyente no ora está perdiendo una gran oportunidad de impactar al mundo y no permite que su propia vida sea tocada.


domingo, 20 de diciembre de 2015

La importancia de la teología bíblica y de la sana doctrina



“Y en esto sabemos que hemos llegado a conocerle: si guardamos sus mandamientos. El que dice: Yo he llegado a conocerle, y no guarda sus mandamientos, es un mentiroso y la verdad no está en él; pero el que guarda su palabra, en él verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado. En esto sabemos que estamos en El” (1Jn.2:3-5) LBLA

El estudio de teología y de doctrina bíblica es considerado por algunos como no tan importante, o algo aburrido, algo de poca trascendencia y bastante complicado. De hecho, hay algunos que dicen que no es importante conocer a Dios, que lo más importante es experimentarlo. La Biblia piensa muy diferente al respecto. Conocer a Dios es la vida: “Y ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú has enviado” (Jn.17:3) NVI.

viernes, 20 de noviembre de 2015

La Tan Gran Salvación



“Porque hermanos, no queremos que ignoréis acerca de nuestra tribulación que nos sobrevino en Asia; pues fuimos abrumados sobre manera más allá de nuestras fuerzas, de tal modo que aún perdimos la esperanza de conservar la vida. Pero tuvimos en nosotros mismos sentencia de muerte, para que no confiásemos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos; el cual nos libró, y nos libra, y en quien esperamos que aún nos librará, de tan gran muerte” (2Cor.1:8-10) RV60



Hch.4:12 / Hch.16:17 / Rom.1:16 / Rom.13:11 / 2Cor.7:10 / Filp.2:12 / 1Tes.5:9 / 2Tes.2:13 / 2Tim.2:10 / Tit.2:11 / Hebr.2:3 / Hebr.5:9 / Hebr.9:28 / 1Pe.1:5 / 1Pe.2:2






El plan de la salvación es tan simple que todos pueden entenderla y experimentar su poder. Solo hay
un plan de salvación (Hch.4:12) que satisface todas las necesidades espirituales de los hombres en todo el mundo. El corazón de la salvación se centra en una persona, la de Jesucristo (Hebr.2:14-17). Jesús es el mediador entre Dios y una criatura pecaminosa que requiere urgente ayuda (Job.9:32-33 / 1Tim.2:5).

martes, 17 de noviembre de 2015

El Bautismo en Agua



“Por lo tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Enseñen a los nuevos discípulos a obedecer todos los mandatos que les he dado. Y tengan por seguro esto: que estoy con ustedes siempre, hasta el fin de los tiempos»”.
(Mt.28:19-20) NTV

Hch.2:38-39 / Hch.2:41 / Hch.8:12-16 / Hch.8:36-38 / Hch.9:18 / Hch.10:47-48 / Hch.16:15-33 / Hch.19:3-5


D
espués de haber dado el paso de fe aceptando a Cristo como Señor y Salvador, y haber encontrado el perdón de los pecados, uno de los primeros pasos importantes que todo nuevo creyente puede dar es el bautismo en agua. Con el bautismo en agua el creyente se identifica con la muerte y resurrección de Cristo como la base de su salvación. Con el bautismo en agua el creyente hace una confesión pública de que quiere seguir a Cristo y no seguir viviendo una vida entregada al pecado y la desobediencia – el creyente está declarando su muerte a los deseos pecaminosos y separación de Dios, y anuncia que se sumerge en los caudales de vida de Dios que lo llevan a vivir una vida que marca la diferencia (Rom.6 / 2Cor.5:14-16 / Gal.2:20 / Gal.3:27 / Col.2:12).

miércoles, 4 de noviembre de 2015

El Tema de la Fe



“Porque por gracia ustedes han sido salvados mediante la fe; esto no procede de ustedes, sino que es el regalo de Dios, no por obras, para que nadie se jacte. Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica” (Ef.2:8-10) NVI


Rom.3:22-26 / Rom.4:5.16 / Rom.10:14 / Rom.10:17 / Col.2:12 / Hch.14:27 / Hch.16:14 / Hch.15:8-11


El escritor de Hebreos describe la fe de la siguiente manera: “La fe es la confianza de que en verdad sucederá lo que esperamos; es lo que nos da la certeza de las cosas que no podemos ver” (Hebr.11:1) NTV.  Primeramente debemos entender que la fe no está basada en cosas que podemos ver, oler, palpar o saborear (2Cor.5:7). De hecho, la Biblia nos enseña que primero viene la fe y luego el ver (Jn.11:39-40).
La fe bíblica está basada en la Palabra de Dios y en nuestra respuesta a la misma (Rom.10:14-21 / 1Tes.2.13 / 2Tes.2:13-14 / 1Pe.1:23-25).  Esta fe en Dios, además, es nutrida y fortalecida con la Palabra de Dios (1Pe.2:1-2 / Ef.4:15 / 2Pe.3:18).

martes, 3 de noviembre de 2015

El Arrepentimiento



“En la antigüedad Dios pasó por alto la ignorancia de la gente acerca de estas cosas, pero ahora él manda que todo el mundo en todas partes se arrepienta de sus pecados y vuelva a él” (Hch.17:30) NTV

Mt.3:1-2 / Mt.4:17 / Mt.12:41 / Mt.21:29-32 / 1Re.8:47 / Ez.18:30-32 / Ez.31:11 / Hch.2:38 / Hch.3:19 / Hch.11:18 / Hch.20:21 / Hch.26:20 / 2Cor.7:10 / Hebr.6:1 / 2Pe.3:9 / Apoc.2:5

El arrepentimiento es la primer condición para entrar en el Reino de Dios. El primer paso para llegar a ser un cristiano verdadero y un discípulo de Cristo es el arrepentimiento (Mt.3:2 / Mt.4:17 / Lc.13:5 / Mt.6:12 / Hch.2:38).

jueves, 22 de octubre de 2015

Jesús el Rescatista




‘Pues ustedes saben que Dios pagó un rescate para salvarlos de la vida vacía que heredaron de sus antepasados. Y el rescate que él pagó no consistió simplemente en oro o plata sino que fue la preciosa sangre de Cristo, el Cordero de Dios, que no tiene pecado ni mancha.
(1Pe.1:18-19) NTV

Jn.3:16 / Tit.2:14 / 1Pe.1:18-19 / 1Cor.6:20 / 1Cor.7:23
 
En estos días se oye frecuentemente de secuestros de personas. Ellas son privadas de su libertad y en muchas ocasiones son sometidas a dolorosos maltratos. También se oye de las negociaciones entre las partes involucradas y a veces se pagan grandes sumas de dinero para que la persona secuestrada recobre la tan apreciada libertad. Entonces se habla de un rescate.

sábado, 3 de octubre de 2015

La Palabra de Dios



 “Debido a esa experiencia, ahora confiamos aún más en el mensaje que proclamaron los profetas. Ustedes deben prestar mucha atención a lo que ellos escribieron, porque sus palabras son como una lámpara que brilla en un lugar oscuro hasta que el día amanezca y Cristo, la Estrella de la Mañana, brille en el corazón de ustedes. Sobre todo, tienen que entender que ninguna profecía de la Escritura jamás surgió de la comprensión personal de los profetas ni por iniciativa humana. Al contrario, fue el Espíritu Santo quien impulsó a los profetas y ellos hablaron de parte de Dios” (1Pe.1:19-21) NTV

Sal.19:7-11 / Sal.119:97-114 / Sal.119:30 / 2Tim.3:10 / Hebr.4:12

La manera como pensamos respecto a la Biblia y el lugar que le damos a la misma en nuestra vida tiene mucho peso a la hora de tomar decisiones. La manera como pensamos respecto al valor de la misma influye en el momento de establecer opiniones, estilo de vida, valores, convicciones, doctrinas, reglas y manejos de la iglesia.
Algunos piensan que la Biblia tiene la misma autoridad que las tradiciones humanas o ciertas reglas humanas. Otros la reducen a simples palabras humanas. También hay quienes creen que la opinión de la mayoría, o de alguna minoría, tiene el mismo o mayor valor que lo que dice la Biblia. Hay quienes ponen por encima de la Biblia opiniones, reglamentos o declaraciones humanas. Las consecuencias de tales consideraciones pueden ser bastante peligrosas.

jueves, 26 de junio de 2014

Discernir, Examinar, Investigar

"Y los de Berea tenían una mentalidad más abierta que los de Tesalónica y escucharon con entusiasmo el mensaje de Pablo. Día tras día examinaban las Escrituras para ver si Pablo y Silas enseñaban la verdad" (Hch.17:11) NTV

martes, 3 de junio de 2014

Creyendo las BUENAS NOTICIAS

Las Noticias del Reino de Dios son BUENAS NOTICIAS:
«No tengan miedo —dijo —. Les traigo buenas noticias que darán gran alegría a toda la gente. ¡El Salvador —sí, el Mesías, el Señor —ha nacido hoy en Belén, la ciudad de David! (Lc.2:10-11)
Las BUENAS NOTICIAS son buenas noticias porque Jesús vino a este mundo a salvar a los pecadores:
"Y tendrá un hijo y lo llamarás Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados." (Mt.1:21)
 

martes, 6 de agosto de 2013

La Biblia y su significado para mi vida


La manera como pienso respecto a la Biblia y el lugar que le doy a la misma en mi vida tiene mucho peso a la hora de tomar decisiones. La manera como pienso respecto al valor de la misma influye en el momento de establecer opiniones, convicciones y estilo de vida.

lunes, 29 de julio de 2013

Llamado frente a la Palabra de Dios

Llamó Moisés a todo Israel y les dijo: "Oye,  Israel,  los estatutos y decretos que yo pronuncio hoy en vuestros oídos.  Aprendedlos y guardadlos,  para ponerlos por obra” (Dt.5:1) RV1995