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domingo, 2 de diciembre de 2018

CAPACIDADES vs CARÁCTER

"Y lo que has oído de mí en la presencia de muchos testigos, eso  encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a  otros" (2Tim.2:2) LBLA

Cuando el apóstol Pablo le escribe a Timoteo desafiándolo a reproducirse en otros para que el ministerio pueda experimentar crecimiento y avance, él claramente coloca el tema del carácter sobre las capacidades o aptitudes. No es que las capacidades, dones, aptitudes, talentos y carisma no tengan un valor importante, pero la realidad es que el carácter viene primero. Timoteo es llamado a invertir en gente fiel para que luego sean preparados para la práctica del ministerio mismo. No se trata de ver dónde están las personas con grandes capacidades y luego tratar de hacer de ellas gente fiel y comprometida con Cristo. El texto en 2Tim.2:2 más bien nos sugiere que debemos encontrar a gente que ama al Señor y luego entrenarlos para el ministerio. Entendemos que el carácter también debe seguir cambiando. Sin embargo, no es aconsejable invertir en alguien quien tiene deficiencias considerables en su carácter y liberarlo al ministerio. 

Ministerios no han fracasado necesariamente por la falta de habilidades o capacidades, sino más bien por temas del carácter y de integridad. Capacidades con seguridad son importantes, pero el carácter debe ir primero.

Cuando un líder fracasa es porque el líder desde mucho tiempo ha descuidado so vida interior, su carácter, su integridad, su entrega a Dios y la obediencia a los mandamientos de Dios (1Tim.1:18-20). Es precisamente por eso que el apóstol Pablo también le escribe a Timoteo diciéndole que debe cuidarse a sí mismo y a la doctrina para salvarse a sí mismo y a los que le escuchan (1Tim.4:16 / VEA TAMBIÉN: Lc.21:34 / Hch.20:28 / Tit.2:7 / 1Pe.3:15-16 / Filp.3:18-19 / 2Tim.3:1-6 / 2Pe.2:1-3,12-22).

‘Cualquiera que sea el llamado que un hombre pretende tener, si él no ha sido llamado a la santidad, él ciertamente no ha sido llamado al ministerio’ Charles H. Spurgeon.

DAVID
"Y él los pastoreó según la integridad de su corazón, y los guió con la  destreza de sus manos" (Sal.78:72) LBLA

Para desarrollar el potencial que Dios ha colocado en cada uno de nosotros, quienes somos discípulos de Cristo, y si queremos poder completar la tarea encomendada por Dios (Mt.28:18-20), es necesario que trabajemos en cambiar personalmente, en cambiar el carácter (viviendo en integridad, cambiando a la imagen de Jesús - Gal.4:19), y también debemos poner atención en desarrollar el área de las aptitudes (dones, capacidades, habilidades, conocimiento, etc. - 2Tim.3:16-17).  Esos dos elementos deben estar en un equilibrio sano para poder llegar a ser gente de influencia, así como Dios quiere que lo seamos (Mt.5:13-16 / 2Tim.3:16-17 /2Tim.2:21 /Tit.2:24 / Tit.3:1 / Hebr.10:24).

De David se dice que era perfecto en su corazón, su carácter estaba marcado por la integridad y la sinceridad. Esta característica de su corazón influyó en el manejo de su vida y en el gobierno de la nación (su ministerio). David era un adorador de Dios, un hombre conforme al corazón de Dios (Hch.13:22). El carácter bueno y una vida de integridad es la base para el llamamiento y para el ministerio de impacto (Sal.101:1-8 / 1Re.9:4-5 / 1Re.15:5 / 1Tim.1:12). De David sabemos además que tenía aptitud, o cómo lo dice Sal.78:72: 'guio al pueblo de Israel con la destreza de sus manos' (Sal.144:1 / Sal.18:34 / 2Sam.22:35).

ANANIAS
De Ananías no leemos mucho en la Biblia. Sin embargo, en Hch.9:10-19, leemos que él era un discípulo que ministró a Saulo, al recién convertido, y en Hch.22:12 dice el apóstol Pablo que Ananías era un hombre piadoso o devoto. Estos dos aspectos que aparecen en la vida de Ananías nos enseñan lo que Dios espera de un cristiano. Según el Nuevo Testamento son éstos los dos elementos clave que hacen de una persona un discípulo de Cristo: el carácter y la capacidad de servir al estilo de Jesús.
  
  • Creyentes en Cristo que viven en un balance sano, entre tener un carácter formado a la imagen de Cristo y las aptitudes ministeriales necesarias para servir / ministrar, son discípulos con un gran potencial para influir, dejan un legado, multiplican discípulos y llegan bien al final.
  • Un creyente que solo tiene grandes aptitudes, pero que no tiene un carácter cambiado a la imagen de Cristo es una persona con un gran potencial para destruir vidas y organizaciones y va a crear además todo tipo de situaciones caóticas.
  • Un creyente que tiene un buen carácter, pero que le faltan aptitudes, si es un cristiano que no ha sido debidamente entrenado, entonces va a ser un buen y agradable cristiano, pero también será un discípulo que no influencia mucho, su impacto va ser limitado.
  • Un creyente sin carácter y sin respectivas aptitudes no va  a ir muy lejos y no traerá los frutos que Dios espera de cada uno de sus discípulos (Jn.15).
Esforcémonos por ser discípulos de Cristo que reflejan la imagen de Jesús y que hacen el ministerio al estilo de Jesús, y para que así cumplamos el llamado de Dios: ‘Vayan y hagan discípulos a todas las naciones’

Existe una gran tentación de llamar a gente al ministerio por sus dones y capacidades sin examinar cuidadosamente el carácter. La necesidad de gente que ayude en los diferentes roles ministeriales es a veces muy grande y la desesperación por llevar a cabo ciertos proyectos nos llevan a 'emplear' a gente por sus capacidades sin poner mucha importancia en cómo viven su vida con Cristo. La falta de carácter en un equipo de trabajo tiene consecuencias desastrosas a largo plazo. Gente talentosa con poco carácter hace mucho daño al ministerio y al testimonio de una iglesia. La falta de carácter nunca se puede compensar con el entrenamiento de capacidades y habilidades - aunque estas también son necesarias y deben ser entrenadas.

Deleguemos el ministerio a los fieles que van a ser aptos e idóneos para el ministerio. Si invertimos el orden que nos sugiere el apóstol Pablo en 2Tim.2:2 acerca del desarrollo de liderazgo, puede ser que esto provea resultados rápidos a corto plazo, sin embargo, veremos que esto trae problemas desastrosos a largo plazo.

sábado, 7 de enero de 2017

Cómo estudiar la Biblia

“Qué alegría para los que no siguen el consejo de malos, ni andan con pecadores, ni se juntan con burlones; sino que se deleitan en la ley del SEÑOR meditando en ella día y noche. Son como árboles plantados a la orilla de un río, que siempre dan fruto en su tiempo. Sus hojas nunca se marchitan, y prosperan en todo lo que hacen” (Sal.1:1-3) NTV

Sal.119:11,15,97-99 / Jos.1:8 / 1Tim.4:13-15 / Dt.17:19 / Prov.2:1-5 / Mt.13:51-52 / Jn.5:39 / Hch.17:11 / 2Tim.2:15-17

La Biblia es el libro más leído en toda la historia. La Biblia no es un libro como muchos otros, tampoco es mera historia o una gran obra de literatura. La Biblia fue escrita para que podamos conocer a Dios y Su voluntad. Ella también es poderosa porque quien abraza el mensaje de Dios para los seres humanos experimenta transformación de su vida y un cambio de corazón. La Biblia nos fue dada para que la leamos, para que meditemos en ella y para que obedezcamos los mandamientos de Dios para así vivir una vida que agrada al Rey y que nos hace aptos para toda buena obra (2Tim.3:14-17 / 2Tim.4:1-5).

jueves, 4 de agosto de 2016

Seminario en VIDEO: "Haciendo lo que Jesús hizo"

"HACIENDO LO QUE JESÚS HIZO"

Ministrando bajo el poder del Espíritu Santo

SEMINARIO en VIDEO...

El seminario llamado: ‘HACIENDO LO QUE JESÚS HIZO’ es una herramienta muy práctica para equipar a los creyentes para un ministerio fundamentado en las Escrituras. A través del seminario se le está proveyendo al creyente un conocimiento claro sobre el Reino de Dios y cómo ministrar a la gente en el poder de Dios. Es una invitación a TODO cristiano a aprender cómo moverse en los asuntos sobrenaturales de los cuales Jesús dijo que podríamos hacer. ‘Haciendo lo que Jesús Hizo’ es, además, una excelente manera de comunicar y demostrar el Evangelio al mundo. Este material, con sus seis lecciones, es con seguridad un manual muy práctico para entrenar a los cristianos en un ministerio efectivo para llevar el Evangelio hasta el fin del mundo.

Material basado en el libro ‘HACIENDO LO QUE JESÚS HIZO’ de John y Sonja Decker (http://www.entrenamientoministerial.com)

Para ver los videos siga el siguiente LINK: VIDEOS-HLQJH

Contacto para Latinoamérica: Paul y Ulrike Otremba 

Si tiene preguntas respecto a este entrenamiento no dude en escribirnos. 
Si quiere organizar o saber cómo organizar un seminario de HLQJH en su iglesia, zona, distrito, entonces no dude en comunicarse a través de Email: xotrembax@yahoo.de
HACIENDO DISCÍPULOS,
........ DESARROLLANDO LÍDERES,
.............. PLANTANDO IGLESIAS,
..................... ALCANZANDO NACIONES.
>>> Estamos dedicados a la tarea de entrenar a toda la iglesia para la obra del ministerio <<<
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miércoles, 22 de abril de 2015

Diversidad de dones



Acerca de los dones espirituales se ha escrito mucho. Sin embargo, han resultado confusiones o contradicciones en cuanto a su práctica y uso en la iglesia de hoy día.  La Biblia dice que los dones son para la iglesia y, como ella todavía existe, entonces éstos aún están vigentes y son necesarios.


martes, 13 de agosto de 2013

Entrenamiento Espiritual



“No pierdas el tiempo discutiendo sobre ideas mundanas y cuentos de viejas. En lugar de eso, entrénate para la sumisión a Dios. ‘El entrenamiento físico es bueno, pero entrenarse en la sumisión a Dios es mucho mejor, porque promete beneficios en esta vida y en la vida que viene’.” (1Tim.4:7-8) NTV

miércoles, 27 de marzo de 2013

Ananías, un discípulo de verdad


De Ananías no leemos mucho en la Biblia. Sin embargo, en Hch.9:10-19, leemos que él era un discípulo que ministró a Pablo, y en Hch.22:12 dice el apóstol Pablo que Ananías era un hombre piadoso o devoto – estos dos aspectos son las marcas de un verdadero discípulo de Cristo. Según el Nuevo Testamento son éstos los dos elementos clave que hacen de una persona un discípulo de Cristo, el carácter y la capacidad de servir al estilo de Jesús.

jueves, 8 de noviembre de 2012

Aprender a escuchar a Dios

“Yo soy el buen pastor; conozco a mis ovejas, y ellas me conocen a mí, como también mi Padre me conoce a mí, y yo conozco al Padre. Así que sacrifico mi vida por las ovejas. Además, tengo otras ovejas que no están en este redil, también las debo traer. Ellas escucharán mi voz, y habrá un solo rebaño con un solo pastor. (Jn.10:14-16) (Nueva Traducción Viviente)

Jn.10:27-28 / Jn.18:37 / 1Sam.3:1-10 / 1Sam.8:5-7 / 1Sam.9:17 / 1Sam.15:10 / 1Sam.16:1-12

Como discípulos de Cristo debemos entender que Dios aun habla hoy día y que Él quiere hablarle a Sus seguidores (Jn.10:15-16 / Jn.10:27-28 / Jn.18:37). Según las enseñanzas de Jesús Sus ovejas oyen Su voz  (Jn.10:27 / Jn.10:3). Para Jesús es normal que un discípulo de El oiga Su voz y le siga. Dios nos habla a través de Su Palabra, a través de sermones, por medio de otros cristianos, por medio del don de profecía, por medio de libros, tratados, grabaciones, música cristiana, etc. En todo nos quiere hablar de manera muy personal. Oír Su voz es un privilegio y por eso debemos aprender a escuchar la voz de Dios con claridad y luego obedecer lo que nos diga que hagamos.

Guiando a los cristianos al bautismo con el Espíritu Santo

“Pero recibirán poder cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes. Y serán mis testigos, y le hablarán a la gente acerca de mí en todas partes: en Jerusalén, por toda Judea, en Samaria y hasta los lugares más lejanos de la tierra” (Hch.1:8) Nueva Traducción Viviente

Lc.24:49 / Hch.1:8

Stanley M. Horton escribe que el programa de Cristo es que el Evangelio se extienda por todo el mundo (Hch.1:8). El poder para lograr llevar a cabo semejante tarea es el poder del Espíritu Santo. A través del libro de los Hechos hay una gran conciencia de la presencia del Espíritu Santo, los discípulos son guiados por Él, como también disfrutan de una relación especial con el Espíritu Santo. El bautismo con el Espíritu Santo que ellos experimentaron nunca llegó a ser una simple memoria de algo que ocurrió en el pasado. Siempre fue una realidad presente.[1]

Según Hch.1:8 el bautismo en el Espíritu Santo está directamente ligado al ministerio. El ministerio es un asunto que requiere de poder (Lc.24:49).

Guiando la gente a Cristo

El Espíritu del SEÑOR está sobre mí, porque me ha ungido para llevar la Buena Noticia a los pobres. Me ha enviado a proclamar que los cautivos serán liberados, que los ciegos verán, que los oprimidos serán puestos en libertad, y que ha llegado el tiempo del favor del SEÑOR. (Lc.4:18-19) (Nueva Traducción Viviente)

Lc.7:22 / Mt.11:5 / Lc.19:10 / Lc.5:32 / Mt.18:11 / Mt.9:35-38


Una de las tareas de Jesús sobre la tierra y para la cual Jesús fue ungido era la de predicar las Buenas Nuevas a la gente (Mt.11:5). El llamó a sus discípulos para hacer de ellos pescadores de gente (Mt.4:19). Dios quiere que todos lleguen al conocimiento de la verdad y que sean salvos (1Tim.2:1-4). Jesús envió a los discípulos que estaba entrenando a hacer lo mismo que Él estaba haciendo - Él veía la gran cosecha que debía ser recogida, quería que Sus discípulos se involucraran en la cosecha (Mt.9:35-38) y, quería que sus discípulos predicaran a la gente el mensaje del Reino de Dios con poder (Mt.10:7). Cuando Jesús está finalmente listo a partir y regresar donde Su Padre se dirige a sus discípulos y les encarga lo que llamamos la gran comisión (Mt.28:18-20 / Hch.1:8). Esta comisión no es solo para algunos pocos especialistas, sino para todos aquellos que son Sus discípulos. Todos llegamos a ser Sus embajadores y todos somos llamados a predicar el mensaje de la reconciliación (2Cor.5:18-21 / Hch.1:8).