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jueves, 9 de abril de 2020

el corazón en tiempos de crisis


"Recuerda cómo el SEÑOR tu Dios te guió por el desierto durante cuarenta años, donde te humilló y te puso a prueba para revelar tu carácter y averiguar si en verdad obedecerías sus mandatos" (Dt.8:2) NTV

En tiempos de crisis, de estrés especial, de circunstancias difíciles, salen ciertas cosas a la luz que revelan nuestro corazón. Puede ser que en esos momentos veamos la fe fuerte, nuestra confianza segura, un carácter que refleja la imagen de Jesús. Sin embargo, podríamos igualmente ver los temores, las dudas, los pecados. Si lo que usted ve no es lo bueno, entonces no entre en modo de negación, de disculpar o de espiritualizar el asunto. Tome en serio lo que ve y trátelo debidamente. No posponga trabajar en ello. Pida a Dios ayuda y dirección para resolver los temas del corazón dañado, lleno de dudas e ira y odio, o manejado por los deseos malos, o impulsado por una falsa autoestima u orgullo, etc. Si es necesario pida ayuda a un consejero cristiano maduro. Permita que Dios trate con usted en esos tiempos de crisis para salir de esta situación fortalecido, cambiado y firme en la fe (Dt.13:3 / Gn.22:1 / Ex.15:25 / 2Cron.32:31 / Sal.81:7 / Prov.17:3 / Stg.1:3 / 1Pe.1:7).

"Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce los pensamientos que me inquietan. Señálame cualquier cosa en mí que te ofenda y guíame por el camino de la vida eterna" (Sal.139:23-24) NTV.

sábado, 10 de agosto de 2019

restaurando al caído (Gal.6:1-5)

Una mirada de cerca a la cita en la carta a los Gálatas capítulo 6

"Hermanos, aun si alguno es sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradlo en un espíritu de mansedumbre, mirándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado. Llevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo. Porque si alguno se cree que es algo, no siendo nada, se engaña a sí mismo. Pero que cada uno examine su propia obra, y entonces tendrá motivo para gloriarse solamente con respecto a sí mismo, y no con respecto a otro. Porque cada uno llevará su propia carga" (Gal.6:1-5) LBLA

¿Cuál debe ser la actitud de la iglesia frente a un hermano que ha caído en la tentación? ¿Qué debemos hacer frente a tal situación? Podemos fácilmente tomar una posición equivocada y reaccionar con crítica, rechazo, alejamiento, avergonzarlo, aislarlo, divulgar rumores o aun calumniarlo. PERO también podemos seguir otra ruta y considerar las recomendaciones que el apóstol Pablo sugiere acá en la carta a los Gálatas.

[1] CUALQUIERA PUEDE SER SORPRENDIDO:

En estos versículos no se especifica el tipo de pecado. No importando el tipo de pecado, cualquier hermano puede ser sorprendido - tomado por sorpresa, no lo planeó ni lo esperaba, pero ocurrió. 
"La palabra que usa Pablo (paráptóma) no quiere decir un pecado consciente, sino un resbalón como el que podría dar cualquiera en una carretera helada o en un sendero peligroso" (William Barclay).

Ningún creyente anda completamente libre de pecado. Los deseos pecaminosos aun obran en el creyente y cada quien debe andar alerta para no caer en tentación (Gal.5:16-28). Especial atención requieren aquellos pecados que mantienen a un creyente atrapado. Pablo no está llamando a no tratar con los pecados, tampoco llama a esconder o ignorar las faltas que en su momento van a dañar la vida del creyente y la de aquellos que él influencie. 

[2] EL LLAMADO A RESTAURAR:

Como sea, si un hermano es atrapado en una falta o pecado, ¿qué debemos hacer? El apóstol Pablo claramente nos llama a restaurar al caído.
Restaurar significa remendar, equipar completamente, reparar, poner el miembro dislocado en su posición correcta, hacer regresar; también describe el trabajo de un cirujano cuando extirpa un tumor de una persona.

Es obvio que hay un camino correcto y un camino incorrecto al tratar al hermano caído. Recordemos que todos somos de alguna manera vulnerables y debemos cuidarnos. Es de suma importancia que la iglesia esté atenta a aquellos que por cualquier razón son sorprendidos en alguna falta (transgresión, paso en falso, desviación de la rectitud y de la verdad, ofensa, pecado) para ayudarles y para que no terminen en el lugar equivocado o en la perdición total. 

La ayuda debe hacerse en el espíritu correcto para no espantarlo, avergonzarlo y finalmente perderlo. El ministerio de la restauración es el ministerio de Dios, y Dios nos ha llamado a ese ministerio. Nuestra reacción frente a las faltas de otros creyentes no debería contener pensamientos de cómo podemos salir de éste. Más bien estamos llamados a ayudar al hermano, a ganarlo para que siga en el camino de la verdad y en la comunión con la iglesia.

La restauración busca ayudar al hermano a escapar de las trampas de diablo: "Y el siervo del Señor no debe ser rencilloso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido, corrigiendo tiernamente a los que se oponen, por si acaso Dios les da el arrepentimiento que conduce al pleno conocimiento de la verdad, y volviendo en sí, escapen del lazo del diablo, habiendo estado cautivos de él para hacer su voluntad" (2Tim.2:24-26) LBLA

[3] CONSEJOS PARA QUIEN RESTAURA:

[A] El apóstol Pablo escribe y dice que los espirituales están llamados a restaurar siguiendo los pasos correctos en la actitud correcta (Gal.6:1-3 / Hebr.5:13-14 / Mt.18:15-20)
Pablo comenzó en Gal.5 haciendo un llamado a todos los creyentes cristianos a andar en el Espíritu manifestando los frutos del Espíritu. Ahora viene y nos da unos consejos prácticos acerca de cómo andar en el Espíritu evitando el orgullo y la envidia, específicamente en cómo ayudar con mansedumbre al hermano que ha sido sorprendido en una falta. 
Según lo que nos viene enseñando el apóstol acerca del andar en el Espíritu, el espiritual es:
  • aquel que produce los frutos del Espíritu (Gal.5:22-23);
  • aquel quien vive personalmente una vida crucificada con Cristo y que vence las pasiones y los deseos de la naturaleza pecaminosa (Gal.5:24);
  • aquel quien vive en el Espíritu buscando agradar a Dios huyendo de las pasiones juveniles (Gal.5:16,25 / Gal.6:6-10 / Rom.8:4-5);
  • aquel quien vive en humildad y en paz con los hermanos (Gal.5:26 / Lc.14:10 / Filp.2:1-3 / Gal.5:15 / Stg.3:14-16 / 1Pe.5:5); el espiritual no se cree demasiado importante como para no juntarse con los que han fallado; tampoco se cree mejor que el resto de los cristianos (Gal.6:3).
  • y el espiritual restaura con mansedumbre - mansedumbre es uno de los frutos del Espíritu (Gal.6:1 / Gal.5:23).
[B] RESTAURAR CON UN ESPÍRITU DE MANSEDUMBRE: Hay que restaurar en un espíritu de mansedumbre (dócil, manso, es una expresión de ternura y gracia sin alcahuetar; es el equilibro entre demasiada ira y ser demasiado blando; se usa de un animal domado; es fuerza bajo un perfecto control) (Ef.4:1-2 / Mt.5:5 / 2Tim.2:25 / 1Cor.4:21 / Tit.3:2 / Mt.11:29). 
Pablo sugiere que no nos acerquemos al hermano con dureza, rechazo, espíritu de superioridad o ataque, sino con una sincera y amorosa preocupación. Recordemos la manera como Jesús trató a Pedro en diferentes ocasiones (Mt.14:22-33 / Jn.21:15-19).

"El peligro de los que están tratando de vivir de veras la vida cristiana es que tienen la tendencia de jugar duramente las caídas de los demás. Hay un elemento de dureza en muchas buenas personas. Hay muchas buenas personas a las que no se puede ir a llorar en su hombro, o a confesarle una experiencia de fracaso o derrota; mostrarían muy poca simpatía. Pero Pablo dice que, si una persona da un traspiés, el verdadero deber cristiano es ayudarla a que se ponga en pie otra vez" (William Barclay).

[C] El restaurador se mira así mismo para no caer en la trampa de predicarle a otros y él mismo ser finalmente descalificado (Gal.6:1,3 / Mt.7:1-5 / 1Cor.9:27 / 1Cor.13:1-3 / 2Cor.13:5-6). 
Todos los creyentes son tentados (1Cor.10:13 / 2Pe.3:17) y todos somos vulnerables. Eso nos llama a ayudar de la manera como nosotros queremos que nos ayuden en dado caso.
    • Ninguna persona es mejor que la otra (Gal.6:3). Todos los humanos son pecadores y dependen de Dios (Rom.3:23 / Rom.6:23). No hay lugar para que alguien se crea mayor que otros (Mt.23:12 / Rom.12:16 / 2Cor.10:12).
    • Tanto el que restaura como el que es restaurado se pueden acercar a Dios solamente por medio de Cristo Jesús (Lc.18:11 / Gal.2:15-21 / Ef.2:11-22).
    • Debemos vivir en un constante auto-examen. Nada nos trae más gozo, paz y autoridad que el tener una conciencia limpia (Mt.7:1-5 / 2Cor.13:5 / Lam.3:40 / Sal.119:59 / 1Cor.11:28,31 / Hebr.12:15 / 1Jn.3:20-21).
[D] COMPARTIENDO LAS CARGAS: Nos ayudamos mutuamente al llevar las cargas de los otros. Es verdad que no podemos solucionarle todos los problemas a la gente; no somos Dios (Mt.8:17 / 1Pe.2:24). Pero así como Cristo nos da la mano para ayudarnos, para ser perdonados, para ser restaurados; igualmente nosotros podemos extender la mano con compasión, en oración, con perdón, con animo, con exhortación, con ayuda práctica (Jn.13:34-35 / Gal.5:13-14 / Ex.23:5 / Num.11:11-12 / Dt.1:12 / Is.58:6 / Lc.11:46 / Rom.15:1).

Cada quien es responsable por su propia vida y tendrá que rendir un día cuentas a Dios (Gal.6:5 / Mt.12:36 / Mt.18:23 / Rom.14:12 / 2Cor.5:10). 

Hay una clase de carga que tiene que ver con el prójimo - esta tiene que ver con cumplir la ley de Cristo amando al prójimo, teniendo un sincero interés por el prójimo, sirviendo y ayudando al prójimo en el Espíritu de Cristo. 

La otra carga es la personal; nadie puede llevar esta por mí; son obligaciones que yo debo cumplir y ninguno otro lo puede hacer por mí.

La iglesia tiene la responsabilidad de ayudar al hermano errante, pero cada individuo debe tomar su responsabilidad personal en cuanto a tratar con el pecado y las tentaciones.
Es como cuando vamos de paseo y cada quien lleva su morral, pero en dado momento le ayudamos al compañero, especialmente en el momento en el cual el recorrido se torna difícil y el compañero está cansado o anda herido por los desafíos del camino - esto obedece a la ley de Cristo (Gal.5:14 / Jn.13:34 / Jn.15:12).
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lunes, 30 de abril de 2018

No apague; avive - el fuego del Espíritu Santo

"No apaguéis el Espíritu; no menospreciéis las profecías" (1Tes.5:20) LBLA : . . . "Y no entristezcáis al Espíritu Santo de Dios, por el cual fuisteis sellados para el día de la redención" (Ef.4:30) LBLA .. . . . "Vosotros, que sois duros de cerviz e incircuncisos de corazón y de oídos, resistís siempre al Espíritu Santo; como hicieron vuestros padres, así también hacéis vosotros" (Hch.7:51) LBLA

((COMO SIEMPRE, recomiendo tomar el tiempo para leer las citas bíblicas acá anotadas y sacar sus propias conclusiones))

Que el Espíritu Santo, el omnipotente Espíritu de Dios, pueda ser restringido por nosotros en sus operaciones tanto en la vida personal como en la iglesia es un tema que con seguridad nos sorprende.
Pero el apóstol Pablo nos llama en varias ocasiones a no apagar (1Tes.5:20) o entristecer (Ef.4:30 / Is.63:10 / Mr.3:5) el Espíritu Santo. Otras citas hablan de resistir al Espíritu Santo (Hch.7:51), de cansar a Dios (Is.7:13 / Is.43:24), de irritar a Dios (Ez.4:30). Esto definitivamente no es beneficioso para nosotros.
Es claro que el Espíritu Santo quiere obrar en y a través de nosotros. Sin embargo, es obvio que nosotros podemos restringir el fuego del Espíritu Santo y limitar su impacto en nuestra vida y en la vida de la iglesia.

¿CÓMO PODEMOS RESTRINGIR EL IMPACTO DEL ESPÍRITU SANTO?

  • "NO APAGUEN AL ESPÍRITU SANTO. No se burlen de las profecías, sino pongan a prueba todo lo que se dice. Retengan lo que es bueno" (1Tes.5:19-21) NTV - habla de resistir, dificultar, restringir (apagar, como se apaga un fuego) las operaciones del Espíritu Santo en la iglesia; especialmente al desestimar profecías (contarlas como nada o como sin sentido o de poco valor) o aun llegar a prohibir profecías (1Cor.14:37-39) o desestimar la predicación sana de la Palabra de Dios. La desobediencia y el rechazar las enseñanzas de la Palabra de Dios es calificado como rechazar a Dios, quien da el Espíritu Santo (1Tes.4:8). ENTONCES el apagar al Espíritu Santo tiene que ver con la manera cómo respondemos a las cosas que Dios nos dice en forma de profecías o a través de la predicación de la Palabra de Dios. 
    • IMPORTANTE notar que el no apagar el Espíritu Santo de ninguna manera significa dejar de probar o examinar si las cosas dichas son del Espíritu y si van de acuerdo a la Palabra de Dios; probar, discernir, examinar con el fin de aprobar (1Tes.5:21).
  • "NO ENTRISTEZCAN al Espíritu Santo de Dios con la forma en que viven" (Ef.4:30). De todo creyente en Cristo nacido de nuevo se espera que crezca en la salvación manifestando cada vez más la imagen de Dios en su vida (Gal.4:19 / Rom.13:14 / Ef.4.24 / Filp.2:5 / Col.3:10). La rebelión y el seguir a dioses falsos entristece el corazón de Dios (Sal.78:40); también el rehusar cumplir con los mandamientos de Dios (Sal.95:10 / Is.43:24 / Is.63:10 / Ez.16:43 / Hebr.3:10,17), como la dureza de corazón (M3:5 / Hch.7:51).
    • IMPORTANTE notar que no son solamente los pecados que a veces consideramos como 'tremendos', como lo son posiblemente todos aquellos relacionados con inmoralidad sexual, robo, asesinato, etc., sino que igualmente entristecen al Espíritu Santo aquellos pecados que con frecuencia descuidamos en tratar como pecados: lenguaje grosero y ofensivo, hablar cosas inútiles, amargura, furia, enojo, palabras ásperas, calumnias y toda clase de mala conducta (Ef.4:29-32).
  • "¡Pueblo terco! Ustedes son paganos de corazón y sordos a la verdad. ¿Se RESISTIRÁN PARA SIEMPRE AL ESPÍRITU SANTO? . . . Deliberadamente desobedecieron la ley de Dios, a pesar de que la recibieron de manos de ángeles" (Hch.7:51-53) NTV - A pesar de que Dios habla, insiste y persiste en hablarnos puede ocurrir que nosotros insistimos en no poner atención a sus llamados al arrepentimiento y a la obediencia para que nos vaya bien (Is.65:1-3 / Prov.1:24 / Mt.23:37 / Lc.13:34 / Lc.19:41-42 / Dt.5:29 / Ez.33:11). El endurecimiento del corazón frente a la palabra de Dios que nos llega una y otra vez es uno de los peligros más grandes (Sal.95:7-8 / Hebr.3:13,15). El endurecimiento del corazón, junto con la desobediencia a Dios nos pueden llevar a negar la fe, a negar a Dios y a perder todo (Hebr.10:26-29).

Debemos entender que sin el poder del Espíritu Santo y Su obra en nosotros no vamos a llegar muy lejos. Necesitamos Su poder para hacer la obra a la que Él nos ha llamado (Hch.1:8). Solo con su poder podemos vivir una vida que marca la diferencia - dependemos de Él totalmente para vivir una vida que le agrada y que sirve efectivamente (Col.1:10-12 / Ef.3:16-17 / Filp.4:13 / Hch.11:24). Por Su Espíritu recibimos cada quien dones para servir - los dones del Espíritu Santo son una señal de su presencia en nosotros (1Cor.12). Siempre debemos buscar estar continuamente llenos del Espíritu Santo (Ef.5:15-20 / Col.3:16 / Lc.11.13 / Hch.2:13-18). Es el Espíritu Santo quien produce en nosotros los frutos del Espíritu (Gal.5:22-25).

ASÍ QUE NO APAGUE, MÁS BIEN AVIVE EL FUEGO DEL ESPÍRITU SANTO.

jueves, 11 de enero de 2018

¿Qué significa andar en la luz?

“Y este es el mensaje que hemos oído de El y que os anunciamos: Dios es luz, y en El no hay tiniebla alguna. Si decimos que tenemos comunión con El, pero andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad; mas si andamos en la luz, como El está en la luz, tenemos comunión los unos con los otros, y la sangre de Jesús su Hijo nos limpia de todo pecado. Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, El es fiel y justo para perdonarnos los pecados y para limpiarnos de toda maldad. Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a El mentiroso y su palabra no está en nosotros” (1Jn.1:5-10) LBLA

El llamado es claro: debemos caminar en la luz para poder tener comunión con Dios y para poder también tener comunión los unos con los otros (1Jn.1:3-7). ¿Pero que significa caminar en la luz si no soy perfecto y tengo pecado? Además se me dice que si no admito que tengo pecado me estoy engañando a mí mismo. ¿Cómo puedo entonces tener comunión con Dios si soy un pecador? ¿Cómo llego a ser un hijo de luz y un caminante en la luz para poder así disfrutar de la comunión con Dios y de la comunión de los unos para con los otros?