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martes, 27 de octubre de 2020

venga tu reino, . . .

 


"... venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo" (Mt.6:10) NVI.

Dios creó la tierra y puso en ella a los humanos para que como administradores dependientes de Dios manejaran los asuntos de la tierra - al comienzo todo era bueno a los ojos de Dios (Gn.1:25,31). Sin embargo, pronto aparecen algunos cambios. Los humanos nos dejamos engañar por Satanás y desobedecemos los mandatos de Dios. Las consecuencias de la desobediencia no tardan. Satanás toma el control de este mundo (1Jn.5:19 / Lc.4:6); el ambiente se altera y la muerte, la enfermedad, la discordia, la pelea, la injusticia, el desorden, la inmoralidad ejercen ahora dominio (Gn.3:17-19 / Is.24:5-6 / Rom.8:20-21 / Ef.2:3). Y la tendencia común de los humanos es hacia el mal (Gn.6:5-8 / Mt.15:19 / Rom.1:28-32 / Rom.3:23).

¿Se echó todo a perder? Gracias al gran Rey hay una luz de esperanza. Dios va en busca de Adán y de Eva para ayudarles en su problema - el Reino de Dios pronto comienza a influir sobre los asuntos de la tierra (Gn.3:8-9). La lucha para rescatar y restaurar lo perdido ha comenzado - Dios lidera este proyecto. 

Aunque Satanás sigue robando, matando y destruyendo (Jn.10:10 / 1Pe.5:8), el gran Rey viene con poder y autoridad para entrar en la casa del fuerte y saquear sus bienes - gracias a Dios hay alguien quien se le opone al insubordinado, al enemigo, y lo enfrenta con eficacia (Jn.12:22-32 / Col.2:13-15). Jesús entra en escena y reprime el poder y la influencia de Satanás. Además, Él nos da a los que en Él creemos autoridad y por eso podemos resistir al diablo (1Pe.5:8) y detectar sus maquinaciones (1Cor.2:11). Finalmente el enemigo será vencido por completo por el gran Rey (Apoc.20:1-4) y, entonces habrá un nuevo cielo y una nueva tierra (Apoc.21:1).

El plan original acerca del ejercicio de autoridad delegada en la tierra a través de los humanos experimentó un golpe, pero Dios nunca dejó la tierra a la deriva, siempre fue y es el Rey soberano quien ejerció y ejerce influencia en su historia y en sus eventos (Sal.96:10-13 / Sal.145:11). Por un tiempo escogió influir en el mundo por medio de un pueblo - Israel. Para ello escogió primeramente a Abram (Gn.12:1-3) y en su momento al Rey David - a través de él vendría el Rey de reyes cuyo reino no tiene fin (1Cron17:10-15). El enfoque de reino que tenía Israel era muy limitado; solo se enfocaban en sí mismos, en lo terrenal y en el ahora (Hch.1:1-8). Dios, sin embargo, tiene una perspectiva mucho más amplia. Su panorama acerca del reino de Dios tiene dimensiones que incluye a todas las naciones y tiene aspectos espirituales trascendentes.

El plan sigue su desarrollo, de repente se escucha una voz que clama en el desierto: "Arrepiéntanse de sus pecados y vuelvan a Dios, porque el reino del cielo está cerca" (Mt.3:1-2) - el reinado del Señor Dios sobre la gente y sobre el mundo que Él ha creado viene con poder. 

La expresión 'El Reino del Cielo' o 'El Reino de Dios' aparece frecuentemente en el Nuevo Testamento y es un tema central en el mensaje y ministerio de Jesús (Mr.1:14-15,38 / Lc.4:16-19,43 / Lc.8:1 / Mt.8:11). 

La segunda parte del versículo en mención (Mt.6:10) nos aclara lo que significa el Reino de Dios: 'hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo' - por eso podemos decir que el Reino de Dios es una sociedad donde la voluntad de Dios se cumple como se cumple en el cielo. Ese reino ya está entre nosotros (Lc.17:20-21 / Mt.12:28), pero el mundo está aun lejos de cumplir perfectamente la voluntad de Dios; la consumación del Reino está aun en el futuro; vivimos en una tensión entre el reino ya es, pero aun no lo es del todo (Mt.19:28 / Mr.10:30) - por eso oramos 'venga tu Reino' (Mt.6:10).

El Reino de Dios tiene que ver entonces con obedecer y someterse al Rey - tiene que ver con someter a Dios mi voluntad, mi corazón y toda mi vida. Aclaremos, no es un sometimiento que nace en la resignación ante un Dios lejano, desinteresado, que no cede y siempre gana. No, más bien nos sometemos por amor a un Padre que está en el cielo, que es bueno, que está cerca, quien es sabio, cuyos pensamientos son más altos que los nuestros, y en quien podemos confiar sin temor (Rom.8:32). Cuando vemos la cruz no podemos dudar del amor de Dios (Jn.3:16).

El reino se manifiesta liberándonos primeramente del poder de Satanás y reconciliándonos con Dios (2Cor.5:18-19 / Col.1:13-14) para vivir para la gloria de Dios (Ef.1:12). Como hijos de Dios somos cambiados a la imagen de Cristo (Gal.4:19 / Rom.12:1-2 / Mt.5 a Mt.7 - la ética del reino) y llamados a servirle motivados por amor (1Jn.4:7-11 / Jn.13:34-35 / 2Cor.8:8-9 / Ef.4:31-32), haciendo buenas obras que Dios dispuso de antemano (Ef.2:10 / Mt.5:16 / Col.1:10 / 2Tim.3:17 / Hebr.13:21). Como embajadores de Cristo y agentes de Su reino predicamos y enseñamos las verdades del reino con poder y autoridad, y oramos 'hágase tu voluntad Padre en la tierra como en el cielo' (Mt.28:18-20 / Hch.28:30-31 / Mt.10:8 / Lc.10:17 - compare con Gn.1:28 / Lc.5:17 / Hch.1:1 / Mt.16:18-19 / 1Cor.2:4-5). Con poder Jesús andaba sanando enfermos, liberando a los endemoniados, resucitando muertos (Mt.11:5 Lc.4:18-19). Jesús incluye a sus discípulos para acercar el reino a la gente otorgándoles autoridad para que hicieran lo mismo que Él hizo (Lc.10:1-24). 

Aguarde, hay un tema que debemos aclarar, ¿sanó Jesús a todos los enfermos en Israel? De todos los inválidos en Bethesda solo sanó a uno (Jn.5:2-9). Después de la ascensión de Jesús aun habían enfermos en Israel (Hch.3:2). La muerte no desparecerá sino hasta la Segunda venida de Jesucristo (Mt.24:3 / Lc.20:34-36). Estamos seguros, Su muerte en la cruz compró todo lo que Su reino provee para el cuerpo, el alma y el espíritu, la tierra y el mundo, etc. Sin embargo, toda esa provisión aun no se manifiesta completamente en la experiencia humana, no importando cuanta fe y autoridad tengamos en el Espíritu. Tenemos que entender que hay un período de espera hasta que la muerte definitivamente sea consumada (1Cor.15:26,54 / 2Cor.1:10 / Hebr.2:14-15 / Apoc.20:14 / Apoc.21:4). 

Notemos lo siguiente: Ya obtenemos el perdón completo y gratuito de Dios, pero todavía no hemos sido perfeccionados (Filp.3: 7-14). La victoria sobre la muerte ya es nuestra (1Cor.3:22), pero todavía tenemos luchas y también morimos (Filp.3:20-22 / Col.2:15 - 1Pe.5:8 / 1Tes.2:18 / Rom.6:14 - 1Jn.1:8). Ya hemos sido justificados y no enfrentamos condenación (Rom.8:1), pero aún hay un juicio futuro (2Cor.5:10). Hay provisiones que se desprenden de la cruz que podemos experimentar ahora, pero muchas veces son solo destellos y no siempre se manifiestan de la misma manera. Hay cosas que solo vamos a ver cuando Jesús regrese (Rom.8:23-25 / Rom.12:12 / Sal.37:7-9 / Hebr.6:12,15 / Hebr.10:36). Incluso el apóstol Pablo, bajo inspiración divina, no pudo comprender completamente el misterio de algunas de las acciones de Dios (Rom.9:6-33).

En una ocasión los discípulos no entendieron por qué no pudieron liberar a un endemoniado. La respuesta de Jesús fue que ese tipo de cosas solo pueden ser solucionadas por medio de oración (Mr.9:14-29). Es obvio que para tener un ministerio del reino efectivo la oración juega un papel muy importante (Lc.18:1 / Lc.5:16 / Mt.6:10 / Ex.32:7-14 / Nm.14:13-20 / 1Re.17 a 1Re.18). Por medio de la oración contribuimos y hacemos avanzar los asuntos del reino de Dios en la tierra. Así que, manos a la obra.

Algunas de las oraciones de reino apuntan hacia los siguientes temas: 

Es tu voluntad Padre que muchos lleguen al conocimiento de la verdad y sean salvos - 'hágase tu voluntad, Señor' (1Tim.2:1-4 / Lc.18:9-14 / Lc.10:2); es tu voluntad Padre equiparnos con el Espíritu Santo para que podamos servir con poder - 'hágase tu voluntad' (Lc.11:13 / Jn.16:5-15 / Hch.1:8); es tu voluntad Padre guiarnos por caminos correctos, tanto en mi vida personal como en el ministerio - 'hágese tu voluntad' (Mr.1:35-39); es tu voluntad Padre que yo persevere en medio de dificultades - 'hágase tu voluntad' (2Cor.1:11); es tu voluntad Padre que la iglesia sea valiente al predicar la Palabra de Dios con claridad, aun en medio de persecución - 'hágase tu voluntad, Señor' (Hch.4:31); es tu voluntad Padre que estemos alerta a los ataques del enemigo, le resistamos debidamente y salgamos victoriosos - 'hágase tu voluntad, Padre' (Ef.6:18-20 / 1Pe.5:8); es tu voluntad Padre que crezcamos en el conocimiento de Dios y Sus promesas, que cambiemos a la imagen de Dios - 'hágase tu voluntad, Señor' (Ef.1:15-23 / Ef.3:14-21 / Filp.1:9-11 / Gal.4:11); es tu voluntad Padre que las autoridades gobiernen buscando el bien del pueblo y que te honren a ti -'hágase tu voluntad, Señor' (1Tim.2:1-4 / Rom.13); es tu voluntad Padre que los líderes y la iglesia en general tengan puertas abiertas para hablar del misterioso plan acerca de Cristo - 'hágase tu voluntad, Señor' (Col.4:2-3 / Rom.15:30-32 / Ef.6:19 / Hebr.13:18-19).

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jueves, 1 de febrero de 2018

Llaves del Reino - Abrir Puertas - Preparar Camino

"Yo te daré las llaves del reino de los cielos; y lo que ates en la tierra, será1 atado en los cielos; y lo que desates en la tierra, será1 desatado en los cielos" (Mt.16:19) LBLA.

Pedro recibió las llaves del Reino (Mt.16:19). Mucho se habla sobre este asunto y lo que puede significar este versículo en la Biblia y a quién se le puede aplicar. Lo cierto es que de alguna manera todo líder y todo creyente tiene ciertas llaves en la mano y con ellas puede cerrar o abrir el acceso a las verdades del Reino de Dios. La Biblia habla muy claramente de la llave del conocimiento (Lc.11:52 / Mt.23:13 / Jn.9:24-34). La llave es el conocimiento. Este abre las puertas al Reino de los cielos. Jesús dice que el conocimiento de la verdad es la vida eterna (Jn.17:3). La llave para la vida es la verdad de Dios (Prov.4:13 / Prov.3:18). Esa llave no solamente la obtuvo Pedro.

Una llave existe para abrir o cerrar una cerradura o puerta. Vemos en la Biblia que por la falsa interpretación de la Biblia, o por una enseñanza o doctrina falsa, por legalismos, por una religiosidad falsa y llena de formalismos, si se complica el Evangelio, entonces un líder religioso o cualquier creyente puede cerrar la posibilidad a que la gente entienda correctamente la verdad de Dios - la verdad que los hará libres (Jn.8:32).
Los fariseos en los tiempos de Jesús habían impedido que la gente entendiera la verdad, la verdad que los llevaría a una relación viva con Dios. Estos fariseos más bien cargaban a la gente con reglas humanas que no llevaban al verdadero conocimiento de Dios ni a la verdad que los liberaba ni a la verdadera adoración. Si existe un pecado magno, entonces es el de mantener a la gente en la ignorancia u obstaculizar a que la gente acceda al conocimiento de la verdad (Lc.11:52 / Mt.23 / Mal.2:7 / Esd.7:10). El apóstol Juan dice en 2Jn.9 lo siguiente: "Todo el que se desvía de esta enseñanza no tiene ninguna relación con Dios; pero el que permanece en la enseñanza de Cristo tiene una relación tanto con el Padre como con el Hijo" (NTV). Ahí está la llave.

Los fariseos abrumaban a la gente con reglas, tradiciones, legalismos, religiosidad falsa; ellos impedían que la gente se acercara a Jesús, hablaban mal de Jesús, etc., y de esta manera cerraban las puertas al conocimiento de la verdad y a una relación viva con Dios - ellos no entraban y no dejaban entrar (Mt.23:13 / 2Jn.7-11). Además condenaban/amedrentaban/perseguían a la gente diciendo que eran ignorantes si seguían a Jesús y a la doctrina de los apóstoles (los apóstoles que habían estado con Jesús) (Jer.18:18 / Mt.21:31-32 / Jn.7:46-52 / Jn.9:22 / Jn.9:34). Los fariseos no estaban dispuestos a humillarse y a aprender. Ellos usaron su llave para cerrar el acercamineto a la vida.

"Los escribas bloqueaban el acceso a la Sagrada Escritura. Sus interpretaciones eran tan fantásticas que a la gente corriente le era imposible entenderlas. En manos de los escribas la Escritura se había convertido en un libro de enigmas. En su errado virtuosismo rehusaban ver el mensaje de las Escrituras para ellos mismos, y no se lo dejaban ver a nadie más. Ellos las habían convertido en algo exclusivo de los expertos y en un misterio tenebroso para todos los demás.
No pensemos que esto son sólo cosas del pasado. Sigue habiendo quienes les imponen a los demás unas obligaciones que ellos mismos no se sienten obligados a cumplir. Todavía existen personas para quienes religión no es más que legalismo. Y también hay supuestos eruditos que hacen la Palabra de Dios tan difícil que desconciertan a las personas corrientes, que ya no saben lo que deben creer ni cómo agradar a Dios" (William Barclay - Comentario al Nuevo Testamento)

Como maestros de la Biblia debemos recordar que tenemos una gran responsabilidad ante Dios, ya que seremos juzgados de una manera más estricta (Stg.3:1). El apóstol Pablo le escribe a Timoteo y le pide que se aferre al modelo de la sana enseñanza y que guarde con sumo cuidado la verdad que se le confió (2Tim.1:13-14). Le sigue exhortando y escribiendo que explique correctamente la palabra de verdad (2Tim.2:15). Hay quienes abandonan el camino de la sana enseñanza afirmando cosas que no tienen nada que ver con la verdad y desvían de la fe a algunas personas; todo lo hacen por seguir sus propios deseos; muchas veces por el temor a la gente y por agradar a la gente adaptan las enseñanzas (2Tim.2:16-18 / 2Tim.4:1-5). La verdad de Dios libera a la gente de las trampas del diablo (2Tim.2:25). Es la verdad de Dios que da sabiduría para recibir la salvación y para capacitar a todo creyente para la obra del ministerio (2Tim.3:14-17).
Es por eso que el apóstol Pablo le dice a Timoteo: "Predica la Palabra de Dios" (2Tim.4:2). Pablo se despidió de los creyentes de Éfeso diciendo que él no tiene la culpa si alguien sufre la muerte eterna porque él les declaró todo el propósito o consejo de Dios - todo ese propósito que tiene el poder para edificarlos y darles una herencia entre todos los santificados (Hch.20:24-32).

Usemos la llave de Dios, el conocimiento de la verdad, la sana doctrina, responsablemente, entendiendo que tenemos que rendir cuentas a Dios, y entendiendo que solamente la verdad de Dios es la que libera a las personas de las garras del diablo y las lleva a ser y hacer todo lo que Dios quiere de ellos. Aprendamos a interpretar bien las sagradas Escrituras, no sigamos mitos ni una religiosidad falsa. Esto es de vida o muerte.