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sábado, 12 de mayo de 2018

Un grave error - la falsa confianza


"Dos hombres subieron al templo a orar; uno era fariseo y el otro recaudador de impuestos. El fariseo puesto en pie, oraba para sí de esta manera: "Dios, te doy gracias porque no soy como los demás hombres: estafadores, injustos, adúlteros; ni aun como este recaudador de impuestos. "Yo ayuno dos veces por semana; doy el diezmo de todo lo que  gano." Pero el recaudador de impuestos, de pie y a cierta distancia, no  quería ni siquiera alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: "Dios, ten piedad de mí, pecador." Os digo que éste descendió a su casa justificado pero aquél no; porque todo el que se ensalza será humillado, pero el que se humilla será ensalzado" (Lc.18:10-14) LBLA

De esta parábola podemos aprender:

  • Tanto el fariseo como el recaudador de impuestos buscaban acercarse a Dios y ser aceptados por ÉL. Podemos decir que su búsqueda de Dios era honesta - cómo lo es en el caso de la mayoría de la gente hoy día.
  • El fariseo confiaba que su religiosidad, sus diezmos y ofrendas, sus buenas obras, el ir al templo, el orar, el ayuno, el tratar de vivir una vida moralmente recta, etc., eran suficientes para su salvación (Mt.3:7-10 / Gal.3:10).
  • El fariseo confiaba en sí mismo, se comparaba con otros y pensaba que con ese comportamiento estaba por encima del resto de la gente. El fariseo no pide nada, el solo muestra lo aparentemente bueno que es. No se ve a sí mismo cómo Dios lo ve y no ve el orgullo que lo está eliminando. Su oración es larga y parece que trata de convencer a Dios para que lo acepte basado en su obras.
  • El recaudador de impuestos no tenía mucho que ofrecer. Lo único que tenía era su bancarrota espiritual. Tenía todo una lista de cosas que lo dejaban mal parado. No se atrevía a acercarse, la vergüenza lo tenía cautivo, la culpa lo condenaba.
  • El recaudador de impuestos, no quedándole nada que ofrecer, no mirando a nadie con quien compararse, confió en la misericordia y en el perdón de Dios. Su oración es corta y al punto. Éste sale justificado, perdonado, aceptado.
  • Aquel que se auto-justificó salió vacío y el que se auto-condenó salió siendo aceptado, perdonado

Hoy día mucha gente va a sentarse en un edificio llamado iglesia asumiendo que por su membresía a una iglesia, por haberse bautizado, por dar diezmos y ofrendas, por sus ayunos y oraciones, por tratar de vivir relativamente bien van al cielo o que por estas acciones pueden impresionar a Dios para que sus oraciones sean contestadas. No es que estas personas no estén buscando sinceramente a Dios, pero la verdad es que no entienden de qué trata la verdadera relación con Dios. Muchos piensan que lo que ellos hacen es lo que importa para ser gente aceptada por Dios - asistir todas las semanas a culto, leer la Biblia regularmente, dar el diezmo, tratar de ser gente decente.

La realidad es que la salvación no es el producto de buenas acciones. Somos pecadores desde nuestro nacimiento y no estamos 'programados' para hacer cosas buenas que nos hagan aceptos delante de Dios. Y ningún esfuerzo humano es suficiente para impresionar a Dios, solamente nuestra confianza (fe) en Él (Rom.3:22-26 / Rom.11:32 / Ecl.7:20 / Gal.3:22 / 1Jn.1:8-10).

Es cuando reconocemos que somos pecadores y que necesitamos de la misericordia de Dios, y cuando nos arrepentimos de nuestros pecados y cuando creemos que Cristo cuadró nuestra cuenta que teníamos pendiente, es cuando nacemos a una nueva vida sembrada en Cristo (2Cor.5:17 / Ef.2:1-10 / Mr.16:16 / Jn.3:14-18 / Jn.5:24 / Jn.6:27-29,35,40 / Hch.13:39 / Hch.15:7-9 / Rom.4:5,16 / Rom.10:9-10 / Gal.3:22).
Desde el momento que confiamos en Cristo el Espíritu Santo habita en nosotros. Es ese Espíritu Santo que llega a ser el motor en nosotros que nos motiva, nos empodera y nos lleva a hacer cosas que a Dios sí le agradan (Gal.3:14 / Jn.7:37-39 / Hch.2:38 / Hch.10:45-47 / Jud.1:19-20 / Tit.2:11-14 / Ef.2:10).

GRACIAS A DIOS podemos tener una relación íntima con Dios basada en Cristo y no en nuestras obras. Esta relación es posible cuando admitimos que somos pecadores, declaramos nuestra propia bancarrota y cuando confiamos en Cristo nuestro redentor. La nueva vida se verá reflejada luego en nuestros hechos.
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lunes, 23 de abril de 2018

Liberación de la preocupación



"Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que El os exalte a su  debido tiempo, echando toda vuestra ansiedad sobre El, porque El tiene cuidado de vosotros" (1Pe.5:6-7) LBLA

"No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho. Así experimentarán la paz de Dios, que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús" (Filp.4:6-7) NTV

"Así que no se preocupen por el mañana, porque el día de mañana traerá sus propias preocupaciones. Los problemas del día de hoy son suficientes por hoy" (Mt.6:34) NTV (lea: Mt.6:19-34).

Preocupación / Afanes - DEFINICÓN: En realidad se trata de una preocupación constante que mantiene nuestra mente ocupada, no importa dónde estemos y qué estemos haciendo. No se trata de aquella preocupación por cumplir con cosas normales como son el pago de las cuentas  pendientes. Se trata de aquella preocupación que cansa, produce estrés y acarrea enfermedades de todo tipo, son afanes por aquellas cosas que no podemos cambiar ni controlar no importa cuánto nos  preocupemos.
Personas andan constantemente preocupadas por diferentes asuntos (financieros, personales, familiares, de trabajo, etc.) son personas que tienen un alto riesgo de experimentar diferentes enfermedades o cualquier problema de nervios.
Afanes (Merimnao – griego) significa tener miedo, tener preocupaciones excesivas. Se trata de un temor finamente dosificado relacionado con problemas, tareas, asuntos de provisión y necesidades.

Las preocupaciones en la vida de una persona son reales y son muy variadas, pero muchas tienen que ver con temores por el mañana:

[1] ¿Qué será del mañana? (Mt.6:34): "Pero buscad primero su reino y su justicia, y todas estas cosas os serán  añadidas. Por tanto, no os preocupéis por el día de mañana; porque el día  de mañana se cuidará de sí mismo. Bástele a cada día sus propios  problemas" (Mt.6:33-34) LBLA 
  • Puedo enfermarme y ¿cómo lo pagaré?
  • Puedo morir pronto
  • Puedo perder mi trabajo y ¿cómo pago las cuotas de la deuda?
  • Puedo experimentar un accidente y ¿será que el seguro cubre todo?
  • Puede ser que no pueda pagar el arriendo
  • Puedo llegar a viejo y no tener una pensión adecuada
  • Puede ser que pierda mis ahorros, ya que los tiempos son malos

[2] El hombre quiere seguridad y tiene temor de perderla y confía entonces en cosas que no dan seguridad verdadera (Mt.6:19-20): "»No almacenes tesoros aquí en la tierra, donde las polillas se los comen y el  óxido los destruye, y donde los ladrones entran y roban. Almacena tus tesoros en el cielo, donde las polillas y el óxido no pueden destruir, y los ladrones no entran a robar" (Mt.6:19-20) NTV  (Mt.13:22 / Lc.10:41 / 1Cor.7:32

[3] Otras preocupaciones tienen que ver con preocupaciones por la provisión para las necesidades diarias. ¿Cómo me irá a mí hoy? (Mt.6:25): "»Por eso les digo que no se preocupen por la vida diaria, si tendrán suficiente alimento y bebida, o suficiente ropa para vestirse. ¿Acaso no es la vida más que la comida y el cuerpo más que la ropa?" (Mt.6:25) NTV
  • Todo se pone más caro. El gobierno quiere más impuestos. ¿Será que sí me alcanza el dinero para éste mes?
  • ¿Qué cocinaré yo hoy? ¿Será que sí tengo todos los ingredientes en casa? ¿Será que sí alcanzo a tener la comida lista para cuando lleguen los hijos del colegio?
  • ¿Cómo me irá hoy en el trabajo? ¿Estará mi jefe de buen humor? ¿Cómo me tratarán mis colegas?
  • ¿Será que sí alcanzo a cumplir hoy con todos los trabajos? ¿Será que tendré suficiente trabajo hoy?

[4] El temer lo que la gente piensa de uno o temer lo que la gente le pueda hacer: "Temer a la gente es una trampa peligrosa, pero confiar en el SEÑOR significa  seguridad"  (Prov.29:25) NTV (Gn.12:11-13 / Gn.20:2,11 / Gn.26:7 / Ex.32:22-24 / 1Sam.15:24 / Mt.10:28 / Mt.26:69-74 / Jn.12:42 / Jn.19:12-13 / Gal.2:11-13)

Algunas de estas cosas son en realidad asuntos pequeños. otras de mayor impacto, pero que constantemente están golpeando a la puerta de nuestra mente. Son cosas que llenan nuestros pensamientos y nos mantienen esclavizados, nuestros sentimientos son influenciados negativamente por ellos, nuestra vida de oración sufre, el gozo desaparece. Preocupaciones incorrectas encadenan nuestros pensamientos y nos impiden usar nuestras fuerzas para servir debidamente a Dios.

¿Qué dice la Biblia al respecto? ¿Qué camino propone la Biblia para tratar con las preocupaciones/afanes? 
¿Qué solución hay para salir de esta esclavitud?

Si usted quiere ser liberado/a de las falsas preocupaciones deberá tener en cuenta las siguientes verdades:

[1] Entienda lo que no son las falsas preocupaciones. Para entender lo que Jesús piensa en respecto a los afanes es bueno ver de lo que no se trata:

  • No se trata de no pensar en el futuro o pensar que entonces la pereza es algo correcto. Si leemos en Mt.6:34 que dice que no nos debemos afanar por el día de mañana, ya que cada día tiene su propio afán, no está hablando de nunca pensar en el futuro. Trata más bien de no vivir aterrorizados por el mañana.
Este versículo no nos da la luz verde para andar completamente despreocupados o ser irresponsables en la vida. Planear y hacer provisión sabia para el futuro es una manera para librarse de cierto estrés que puede surgir al no tener una vida ordenada. 
La hormiga recoge en verano para tener algo en el invierno. La vida tiene sus inviernos y no hay nada malo si se hacen las provisiones respectivas (Prov.6:6-11).
La pereza lleva con el tiempo a la falta de las provisiones necesarias para la vida (Prov.24:30-34). Si esto ocurre, no podemos culpar a Dios por el estado en el que  vivimos, ya que simplemente estamos cosechando los resultados de una vida  desordenada.
La pereza y el temor a arriesgarse le quitaron al hombre infiel lo poco que tenía (Mt.25:26).
El ejemplo de las aves nunca admite que la pereza sea una característica de madurez espiritual  especial (Mt.6:26). Pensar: “El Señor ya lo hará” y con ello disculpar la pereza, es un pecado.  Las aves trabajan fuertemente, pero están libres de afanes.

  • No se trata de no ser ambicioso/deseoso. Ambición es un fuerte deseo de alcanzar algo en la vida. Claro que en este orden de ideas debe aclararse cuáles son las metas y cuáles son los motivos por los cuales se lucha y se ambiciona - ¿son estas metas válidas?. No toda meta es digna de ser ansiada.
Dios tiene un plan para cada uno de nosotros (E.2:10). Además nos ha dado Dios responsabilidades en la familia, en la sociedad y de ayudar al necesitado. No debemos ser una carga para otras personas, especialmente si uno sí es capaz y goza de salud para poder trabajar (1Tes.4:9-12 / 2Tes.3:11-13). Dios espera que seamos ambiciosos trabajando y así poder bendecir a otros. Vea el ejemplo de Pablo en 2Cor.11:27-28).
El ejemplo de Martha en Lc.10:41 muestra como una persona puede estar preocupa en un cierto momento por las cosas equivocadas. Las prioridades habían sido cambiadas.

[2] ¿De qué se está hablando?

Existen cosas en la vida que no podemos cambiar (Mt.6:27): "¿Acaso con todas sus preocupaciones pueden añadir un solo momento a su  vida?" NTV

Al referirse Jesús a los afanes, está hablando de aquel temor que tiene que ver con cosas que el humano no puede cambiar o manipular. Esta clase de preocupaciones nos roban tiempo y energía que podríamos estar invirtiendo de una manera más inteligente (Mt.6:33).

Entienda los argumentos de Jesús contra los falsos afanes. El dice que la vida es más que comida y bebida (Mt.6:25).

  • Si nos afanamos, no hemos entendido de qué se trata la vida. Frecuentemente nos afanamos por  cosas de poca importancia y por cosas insignificantes como son la comida, la bebida, el vestido,  la casa, el carro, el computador, el clima, etc. En estas cosas se invierte una gran cantidad de  tiempo y de dinero con la esperanza de que estas cosas le den a la vida el verdadero sentir y el  gozo anhelado. Lo cierto es que todas estas cosas perecen y se pudren o son robadas (Mt.6:19-20).
La mayoría de los temas en las revistas tienen que ver con temas como:
  • el vestir (la moda)
  • dietas
  • ¿qué hacer para mantenerme en forma? (adelgazar 11 cm. sin moverse un cm.)
  • pastillas para problemas sexuales
  • éxito en la carrera
  • la gente no se da cuenta, que los temas con los que ocupa gran parte de su tiempo y por los que se afanan en gran manera, son cosas que envejecen, pasan y se pudren.

Jesús nos quiere aclarar de alguna manera, que si nos preocupamos por cosas que no son  trascendentes estamos viviendo una vida que no da en el blanco en lo que tiene que ver con el verdadero sentido de la vida.
El sentido de la vida está en que lleguemos primero a ser cristianos dedicados a Dios,  tengamos una relación dinámica con nuestro creador y le sirvamos de corazón y también le sirvamos al prójimo.
Si solamente trabajamos para comer y beber, la vida de verdad no tiene sentido y algo no  anda bien en la vida.

El problema del hombre rico (Lc.12:16-21) no fue la buena cosecha, ni la riqueza en sí. Parece que el hombre trabajó para poder llegar a cosechar semejante cantidad. El fue diligente y en cierta manera ambicioso. El que haya tenido todas esas riquezas no era el problema. El problema más bien radica en creer que las riquezas significaban la vida. El invirtió en algo que no trascendía (Mt.6:19-20).

  • El hombre es más valioso que los animales (Mt.6:26). Las aves son un ejemplo para la capacidad divina en proveer.  El provee para las aves de manera sobrenatural y por medios dados en la naturaleza. Eso no da indicios de que las aves no trabajan, de hecho ellas están bien ocupadas consiguiendo lo que necesitan.

El humano es más valioso que los animales: Este es un argumento de lo menor a lo mayor, de lo bajo a lo más alto. En Mt.6:25 el argumento iba del mayor a menor. 
Si Dios se preocupa por las aves, entonces ¿cómo no se va a preocupar por los  hombres? Compare: Mt.10:29-31 / Mt.12:12 / Lc.12:7.24.

¿Por qué es que somos más valiosos? Porque somos creados a la imagen de Dios y porque fuimos redimidos por Su sangre
La pregunta que ahora surge es: ¿Por qué entonces nos afanamos tanto por cosas materiales que nos desvían de los propósitos verdaderos de Dios para nuestra vida? ¿Por qué entonces no nos  preocupamos por lo que sí vale en la vida?

  • Hay cosas que no podemos influenciar o cambiar, no importa cuanto  nos afanemos (Mt.6:27). Este argumento enfatiza lo desamparados y desvalidos que somos como humanos.
Existen grandes cantidades de cosas en la vida que no podemos cambiar por medio de los afanes. Hay cosas que se salen de nuestro control (Mt.5:36).
Afanes no nos hacen más grandes, o más lindos, tampoco alargan nuestra vida – más bien la acortan. Afanes por la comida y por la bebida no garantiza que mañana tengamos todas esas cosas.
Recuerde a aquellas personas que por inundaciones, temblores o terremotos, huracanes, incendios, etc. pierden todo en un momento - hay cosas que no están bajo nuestro control. Algunos afanes son simplemente una pérdida de tiempo.

  • Dios es bueno y se interesa por las necesidades de los hombres  (Mt.6:28-30). En estos versículos encontramos una vez más un argumento de lo menor a lo mayor.
Dios no solamente es capaz de proveer para el hombre las cosas que este necesita, sino que Dios también quiere proveer para el hombre (Mt.7:7-11 / Stg.3:17 / Stg-1:5).

Si tenemos afanes, entonces debemos ir con ellos a la presencia de Dios y presentárselos en oración, ya que Dios quiere preocuparse por nosotros (Filp.4:6-7). El que cree en Dios también confía que Dios le proveerá para sus necesidades básicas. La cita en Filipenses además nos muestra que sí podemos orar cuando sentimos una necesidad. La diferencia está en que no nos  quedamos con los afanes, sino que los volcamos sobre Dios para que nosotros no nos dejemos llevar por los falsos afanes.
Si nosotros le damos a nuestros hijos buenas dádivas, entonces cuánto más nuestro Padre celestial dará cosas buenas a Sus hijos. Nunca olvide: ¡Dios es bueno para con usted!

  • Afanarse no es una manera de vida de una creyente cristiano (Mt.6:31-32). Afanarse, y afanarse de manera especial por las cosas materiales es una señal de la gente del mundo, de aquellos que no creen en Dios. Como creyentes hemos sido llamados a vivir una vida diferente.
Existen muchas cosas en la vida por las cuales nos podemos afanar, pero antes de permitir que seamos atados con ataduras que Dios no pretendió para nuestra vida debemos examinarlas cuidadosamente y dejar a un lado los afanes que nos destruyen.

  • Entienda cómo es que puede dejar de afanarse por cosas que no valen la pena.
    • Invierta tiempo, energía y dinero en el Reino de Dios (Mt.6:19-24 /  Mt.6:33). Nuestro afán debe ser el Reino de Dios y Su justicia. ¿Cómo podemos buscar primero las cosas  del Reino de Dios.
      • Preocúpese que su relación con Dios esté siempre bien y en nivel alto (Filp.2:12-13).  Revise los ejemplos de Martha y María (Lc.10:38-42) y del hombre rico en Lc.12:16-21.
      • Sirva a Dios de todo corazón (Mt.6:24) y no al dinero. Trate de entender Su voluntad para su vida y esfuércese en cumplir con Su voluntad.
      • Sirva al prójimo predicando el Evangelio a aquellos que aun no conocen del Señor. Y ayude a aquellos que tienen necesidades (Mt.19:21 / Lc.12:33-34 / 1Tim.6:17-19).
      Vea algunos ejemplos de personas que buscaron primeramente el Reino de Dios:
* Salomón (1Re.3:11-13)
* La viuda y Elías (1Re.17:13)
* La parábola de la perla (Mt.13:44-46)

  • Aproveche el día de hoy para hacer lo mejor de el (Mt.6:34). No tenemos control de nuestro futuro. Constantes afanes por las cosas de mañana nos desvían de  aquello que es importante y de lo que debemos hacer hoy (Ecl.2:22-26).
  • Humíllese delante de Dios y Ore a Dios, entréguele su hoy y su mañana. Pida ayuda para manejar el día de hoy de la mejor manera posible (1Pe.5:7 / Filp.4:6-7 / 1Sam.1 / 1Sam.30:6 / 2Cron.33:12-13 / Sal.34:5-7 / Sal.55:17,22 / Sal.62:8 / Porv.16:3 / 1Tes.5:17-18).

Conclusión:
  • Afanes falsos nos desvían la atención de lo que de verdad es importante.
  • Afanes falsos son una tontería, no es inteligente afanarse, ya que no produce nada bueno.
  • Afanes falsos los podemos suplantar por afanes correctos
  • ¿Cuál verdad llegó a ser hoy importante para usted?
  • ¿Cómo puede usted aplicar esta verdad a su vida?
  • ¿Qué promesa quiere expresar hoy a Dios?
  • Ore a Dios de acuerdo a Filp.4:6-7
  • Decida buscar las cosas del Reino de Dios - ¿Cómo lo va a hacer? Sea específico.

jueves, 11 de enero de 2018

Transformación Espiritual

‘Y el que me ve, ve al que me ha enviado’ (Jn.12:45). / ‘Hijos míos, por quienes de nuevo sufro dolores de parto hasta que Cristo sea formado en vosotros’ (Gal.4:19)

(Jn.14:9-10 / Hebr.1:3 / Jn.8:12 / Jn.9:5 / Mt.5:14-16)

De todo creyente en Cristo se espera que cambie más y más a la imagen de Jesús, su carácter debe cambiar. La pregunta que se nos presenta es ¿cuánto de la imagen nuestra ya revela la imagen que Dios quiere que revelemos? (Gal.4:19 / Filp.2:15).

martes, 27 de diciembre de 2016

Frente a tanta incertidumbre - JESÚS NO CAMBIA

'Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre' (Hebr.13:8) (NTV)

No es nada nuevo cuando se dice que vivimos en un mundo que cambia constantemente y que además no es perfecto. A veces cambia más rápido de lo que nos gusta - y no siempre cambia para bien. Sistemas, estructuras, circunstancias externas, la tierra, el mundo entero - todo cambia. Igualmente en el caso de los líderes y las personas (tanto en el mundo en general como en la iglesia), estas vienen y van. Nosotros cambiamos - la vida tiene sus etapas, nos envejecemos, la salud puede experimentar cambios drásticos. ¿Y quién puede frenar todo esto, evitarlo o escapar de ello?