Mostrando entradas con la etiqueta Mateo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mateo. Mostrar todas las entradas

martes, 15 de marzo de 2022

realidad actual y nuestro llamado

Un amigo me hizo una pregunta: ¿Qué piensa acerca de la situación actual en el mundo - acerca de Alemania, de la guerra entre Rusia y Ucrania, de todo lo que está pasando actualmente en el mundo? 

¿Cómo responder a semejante pregunta evitando respuestas pretenciosas y creer que puedo ofrecer una opinión que incluya todos los aspectos? Sin embargo, quiero ofrecer algunas reflexiones desde mi perspectiva limitada. Es verdad, vivimos tiempos muy difíciles. Existen muchas preguntas que no tienen respuestas. En tales situaciones, diferentes temores se extienden - aun entre los cristianos. ¿Qué pensar y cómo actuar frente a esas realidades? Muchos cristianos levantan la voz y anuncian que llegaron los últimos días - como si eso fuera una nueva noticia. ¿Es eso lo único que tenemos que ofrecer? 

[1] Lo primero que pienso es que la guerra entre Rusia y Ucrania no es la primer guerra en el mundo y probablemente tampoco será la última guerra. De hecho, tampoco es la única guerra que actualmente se está llevando a cabo. Es verdad que esta guerra preocupa mucho a los países del occidente que están involucrados y se ven directamente afectados. Las consecuencias de una guerra como la que esta viviendo Ucrania son incalculables. No sabemos a dónde puede llevar toda esta dinámica mundial. La incertidumbre es grande. A la guerra actual se añaden los desafíos de una pandemia, el anuncio de hambrunas en el mundo, los altos costos de vida, los desastres naturales en muchas partes del mundo, la creciente persecución de cristianos. Todo esto nos fue anunciado por Jesús, señales de los últimos tiempos (Mt.24).

[2] Tampoco es la primer vez que vemos a personas huyendo de zonas de guerra o de situaciones políticas y/o sociales críticas (solo recordemos hechos actuales en Venezuela, Siria, Centro América, África, etc.). Mis padres huyeron en la segunda guerra mundial, dejando atrás todo lo que tenían para nunca volver a vivir en sus entornos que los vieron crecer. Y en tierra lejana tuvieron que rehacer su vida. Es doloroso ver a tanta gente en el mundo buscando un mejor lugar para vivir y trabajar - es gente que ha perdido todas sus pertenencias, muchas veces han perdido a familiares, amigos y conocidos. Es triste ver como la locura de unos pocos afecta tan profundamente la vida de tantas personas. Extender la mano para ayudar a los necesitados es lo mínimo que podemos hacer como cristianos para tratar de aliviar la pena y el dolor de muchos. El llamado bíblico es claro (Mt.25:31-46): "Pues tuve hambre, y me alimentaron. Tuve sed, y me dieron de beber. Fui extranjero, y me invitaron a su hogar. Estuve desnudo, y me dieron ropa. Estuve enfermo, y me cuidaron. Estuve en prisión, y me visitaron” (Mt.25:35-36) NTV.

Sin embargo, admitamos, a veces nos invade una impotencia frente a tanta tragedia, dolor e incertidumbre, y frente a nuestras limitaciones. ¡Que Dios nos ayude! Aun así, abramos los ojos y miremos las oportunidades que se nos presentan y busquemos maneras cómo ayudar a quienes requieren de manos abiertas - manos generosas que ayudan (2Cor.8:1-4,7-9 / 2Cor.9:7-14 / Ef.4:28 / 1Tim.6:17-19 / Hebr.13:16 / Stg.1:27 / 1Pe.4:9-10 / 1Jn.3:16-19 / Dt.15:7-8). 

[3] A todo esto, y como si lo ya mencionado no fuera suficiente, hay que añadirle en estos tiempos los desafíos internos que afectan a la iglesia de Cristo en el mundo: los falsos profetas, los falsos maestros, los falsos mesías - gente que cree poder ofrecer soluciones fáciles y rápidas. Además vemos que todo tipo de pecado abunda por todas partes. No estamos tomando en serio la Palabra de Dios ni el temor del Señor (Prov.8:13 / Sal.34:11-14). La inmoralidad en el mundo ha crecido a dimensiones impresionantes, la familia se esta re-definiendo sin preguntarle al Creador acerca de Sus pensamientos y planes acerca de ella, matar a niños en el vientre de las madres es celebrado como victoria, la corrupción y la maldad -entre grandes y pequeños- son el pan de cada día. 

Tristemente vemos que todo esto también ha invadido a la iglesia. ¿Será esta la otra guerra que tenemos y a la cual no le ponemos suficiente atención? ¿Será esta la guerra más crítica? ¿Será lo que vemos en el mundo un simple reflejo de un mundo apartado de Dios?

Consideremos lo siguiente. En los tiempos de Noé la gente vivía desenfrenadamente, solo les importaba sus propias agendas, placeres y deseos. La gente no comprendía los tiempos de Dios y tampoco se preparó para lo que venía. La sorpresa fue grande cuando lo prometido por Dios -el diluvio- se hizo realidad (Mt.24:37-44). ¡Qué peligro si no cuidamos nuestro corazón y la manera cómo vivimos nuestra vida! (Prov.4:23 / Mt.15:19). 

Vivimos una batalla por la integridad, por el temor del Señor (1Tim.1:18-20 / Prov.8:13 / Sal.34:11-14 / Hch.5:11-16). Nos encontramos en una carrera en la cual queremos recibir el premio, pero, según lo que nos escribe el apóstol Pablo, solo lo obtendremos si vivimos según las reglas (2Tim.2:5). ¿Será que mucho de lo que vemos hoy en el mundo son las consecuencias de un mundo que no busca de Dios y que prefiere el pecado? 

"Puede ser que a veces yo cierre los cielos para que no llueva o mande langostas para que devoren las cosechas o envíe plagas entre ustedes; pero si mi pueblo, que lleva mi nombre, se humilla y ora, busca mi rostro y se aparta de su conducta perversa, yo oiré desde el cielo, perdonaré sus pecados y restauraré su tierra" (2Cron.7:13-14) NTV (2Cron.6:26-28 / Lc.4:25 / Joel 1:4-7 / Joel 2:25 / Nm.16:46-47 / Ez.14:19-21).

Debemos, como iglesia, arrepentirnos de nuestros propios pecados: por fallarle a Dios; por practicar religión buscando nuestras propias ganancias y no considerar al prójimo como Dios lo desea (Is.58 - verdadero ayuno). Por temer más a las personas que a Dios -buscando ciertos favores de ellas o temiendo el daño que estas nos puedan hacer, en vez de confiar en Dios y estar dispuestos a pagar el precio por vivir en integridad (Dn.3:10-18 / Is.59:3-7 / Jer.5:31 / Jer.6:13). Arrepintámonos de todo tipo de pecado.

[4] Sí, todo esto suena a Mateo 24. Jesús ya nos lo había dicho. Antes de Su Venida veremos tiempos muy difíciles. Pero también nos dice que no nos dejemos llevar por el pánico - ¡qué difícil es esto cuando vemos, escuchamos y leemos las noticias que nos bombardean a toda hora! Guardar la paz en el corazón de verdad se torna en un desafío, en una lucha que nos exige.

Bien hacemos en seguir la sugerencia de Pablo, el apóstol: 
"Regocíjense en el Señor siempre. Otra vez lo diré: ¡Regocíjense! La bondad de ustedes sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca. Por nada estén afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer sus peticiones delante de Dios. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará sus corazones y sus mentes en Cristo Jesús" (Filp.4:4-7) NBLA).

[5] ¡Qué tan fácil es también perder en semejantes tiempos el enfoque y olvidar aquello a lo que Dios nos ha llamado! En Mateo 24:14 leemos que en medio de todas las dificultades de los últimos tiempos 
"se predicará la Buena Noticia acerca del reino por todo el mundo, de manera que todas las naciones la oirán; y entonces vendrá el fin" NTV. 

La iglesia no debe olvidar que tiene una tarea encomendada. La verdad actual es que más del 45% de la población mundial actual no tiene acceso al Evangelio - y esto en un mundo tan conectado por los diferentes medios. Creo que Dios nos está llamando a revisar lo que nos está impidiendo avanzar y cumplir con la Misión de Dios (Mt.28:18-20). 

  • Que Jesús nos encuentre en estos tiempos trabajando en Sus campos, en vez de estar enredados en negocios no trascendentales que a Él no le agradan (Mt.24:45-51 / Mt.25:14-30 / Mt.9:35-38 / 2Tim.2:4).
  • Dios no desea que la gente se pierda, sino que llegue al conocimiento de la verdad y sea salva (1Tim.2:1-4).
  • Dios es paciente por amor a todo el mundo y no quiere que alguien sea destruido, Él quiere que todos se arrepientan (2Pe.3:9).

¿Está nuestro corazón sintonizado con el corazón de Dios? ¿Nos importan aquellos que aun no han sido alcanzados? Estamos más preocupados por nuestra comida que por hacer la voluntad del Padre?

"Mientras tanto,  sus discípulos le insistían:  --Rabí,  come algo. --Yo tengo un alimento que ustedes no conocen --replicó él. "¿Le habrán traído algo de comer?", comentaban entre sí los discípulos. --Mi alimento es hacer la voluntad del que me envió y terminar su obra --les dijo Jesús--. ¿No dicen ustedes: 'Todavía faltan cuatro meses para la cosecha'? Yo les digo: ¡Abran los ojos y miren los campos sembrados! Ya la cosecha está madura; ..." (Jn.4:31-35) NVI.

¿Qué estamos haciendo para cumplir cabalmente con la tarea encomendada? Oremos que el Señor de la cosecha envíe obreros a la cosecha, que toda la iglesia se involucre en la obra del ministerio - hoy más que nunca (Ef.4:11-16).

Jesús no ha olvidado Su venida, Él es paciente porque quiere que la iglesia viva en santidad y los aun no alcanzados sean alcanzados. Pedro, el apóstol, dice lo siguiente al respecto: "El Señor no tarda en cumplir su promesa, según entienden algunos la tardanza. Más bien, él tiene paciencia con ustedes, porque no quiere que nadie perezca sino que todos se arrepientan. . . . Dado que todo lo que nos rodea será destruido de esta manera, ¡cómo no llevar una vida santa y vivir en obediencia a Dios, esperar con ansias el día de Dios y apresurar que éste llegue! En aquel día, él prenderá fuego a los cielos, y los elementos se derretirán en las llamas. Pero nosotros esperamos con entusiasmo los cielos nuevos y la tierra nueva que él prometió, un mundo lleno de la justicia de Dios" (2Pe.3:9,11-13) NTV. Oh, apresuremos el día del Señor viviendo enfocados en la Misión de Dios y en vivir una vida santa. 

ORACIÓN: 
"SEÑOR eres mi pastor; tengo todo lo que necesito. En verdes prados me dejas descansar; me conduces junto a arroyos tranquilos. Tu renuevas mis fuerzas. Me guías por sendas correctas, y así das honra a tu nombre. Aun cuando yo pase por el valle más oscuro, no temeré, porque tú estás a mi lado. Tu vara y tu cayado me protegen y me confortan. Me preparas un banquete en presencia de mis enemigos. Me honras ungiendo mi cabeza con aceite. Mi copa se desborda de bendiciones. Ciertamente tu bondad y tu amor inagotable me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa del SEÑOR viviré por siempre" (Sal.23 NTV - personalizado - PJOJ).

"Que Dios tenga misericordia y nos bendiga; que su rostro nos sonría con favor. Que se conozcan tus caminos en toda la tierra y tu poder salvador entre los pueblos por todas partes. Que las naciones te alaben, oh Dios, sí, que todas las naciones te alaben. Que el mundo entero cante de alegría, porque tú gobiernas a las naciones con justicia y guías a la gente de todo el mundo. Que las naciones te alaben, oh Dios, sí, que todas las naciones te alaben. Entonces la tierra dará sus cosechas, y Dios, nuestro Dios, nos bendecirá en abundancia. Así es, Dios nos bendecirá, y gente de todo el mundo le temerá" 
(Sal.67) NTV.

jueves, 2 de septiembre de 2021

el meollo del discipulado

Si pensamos que escuchar una buena prédica es todo lo que hay que hacer, entonces nos estamos engañando, somos personas necias que construyen la vida sobre arena, seremos infructuosos porque la buena semilla no pudo crecer, resultamos no ser verdaderos discípulos (LEA y reflexione: Mt.7:24-27 / Mt.12:50 / Mt.13:1-9,18-23 / Mt.28:18-20 / Stg.1:22-24 / Stg.3:13-18 / Sal.111:10). 

Tengamos en cuenta que leer y estudiar la Biblia solo para comprender alguna verdad no es suficiente. La Biblia es para aplicarla. Escuchar un sermón, -no importa cuan bueno haya sido ni como haya sido presentado y si al escucharlo se nos pararon los pelos de punta y nuestras emociones fueron excitadas-, no sirve de nada si no aplicamos las verdades de Dios en nuestro diario vivir (1Jn.3:18). La persona que de verdad ha escuchado la Palabra de Dios no debe olvidar lo que Dios le ha mostrado, debe ir y aplicarla, y producir los frutos del Espíritu de Dios en su vida.

Está claro, la salvación es por gracia, es un regalo de Dios por medio de Jesucristo. Sin embargo, el creyente nacido de nuevo se preocupa por expresar la nueva vida en el diario vivir (Filp.2:12-16 / Tit.2:11-15 / Mt.12:50). El sermón del monte y todos los mandamientos de Cristo revelan el carácter de Dios y son para obedecerlos (Gal.4:19) - la marca de un verdadero discípulo y de todo discipulado radica en esta verdad (Mt.28:18-20 / Mt.7:15-27 / Mt.5:19-20 / Stg.1:21-25 / Jn.14:23-24 / Sal.119 Tit.3:8 / Lc.11:27-28 / Jn.13:17 / 1Jn.3:21-24 / Sal.1 / Sal.119).

Es bueno asistir y participar de las dinámicas de una iglesia (Hebr.10:25), pero eso es solo una parte de todo un proceso. Qué tal si en vez de contar asistentes o gente conectada preguntamos: ¿Cómo aplicó lo que escuchó, leyó, estudió y entendió de la Biblia? ¿Cómo podemos animarnos los unos a los otros a obedecer (más que solo asistir) y demostrar los resultados de nuestra salvación (Filp.2:12-16)?

"..., vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. ... (Mt.28:19-20) NVI.

ASIMILANDO
no dude en leer los contextos de los textos
[1] Lea los textos bíblicos referenciados arriba: ¿Cuál es el mensaje central de estos textos? Qué dicen acerca de Dios? ¿Qué dicen acerca de los humanos? ¿Qué mandamientos debo tener en cuenta?
[2] ¿Qué significan estos pasajes para nosotros hoy día? ¿Hay algo de lo cuál deba arrepentirse? ¿Hay algo que deba cambiar en su vida, alguna actitud, alguna costumbre? ¿Qué pasos debe tomar para cumplir con el mandato de Cristo? 
[3] Use este devocional/estudio para reflexionar y dialogar al respecto con otra persona, con la familia o un grupo pequeño. ¿Con quién, cómo y cuándo quiere compartir lo aprendido?
[4] ORE(n) a Dios Padre en el cielo usando estos versículos.

lunes, 17 de mayo de 2021

¿5 mujeres en la genealogía de Jesús?

Acompañame en esta reflexión acerca de las 5 mujeres que son mencionadas en la genealogía de Jesús, en el Evangelio de Mateo. Tóme el tiempo necesario para leer todo este 'post' que es un poco largo, medite y comparta lo que le llama la atención.

“El siguiente es un registro de los antepasados de Jesús el Mesías, descendiente de David y de Abraham: Abraham fue el padre de Isaac. Isaac fue el padre de Jacob. Jacob fue el padre de Judá y de sus hermanos. Judá fue el padre de Fares y de Zara (la madre fue Tamar). Fares fue el padre de Esrom. Esrom fue el padre de Ram. Ram fue el padre de Aminadab. Aminadab fue el padre de Naasón. Naasón fue el padre de Salmón. Salmón fue el padre de Booz (su madre fue Rahab). Booz fue el padre de Obed (su madre fue Rut). Obed fue el padre de Isaí. Isaí fue el padre del rey David. David fue el padre de Salomón (su madre fue Betsabé, la viuda de Urías). Salomón fue el padre de Roboam. Roboam fue el padre de Abías. Abías fue el padre de Asá. Asá fue el padre de Josafat. Josafat fue el padre de Yoram. Yoram fue el padre de Uzías. Uzías fue el padre de Jotam. Jotam fue el padre de Acaz. Acaz fue el padre de Ezequías. Ezequías fue el padre de Manasés. Manasés fue el padre de Amós. Amós fue el padre de Josías. Josías fue el padre de Joaquín y de sus hermanos (quienes nacieron en el tiempo del destierro a Babilonia). Luego del destierro a Babilonia: Joaquín fue el padre de Salatiel. Salatiel fue el padre de Zorobabel. Zorobabel fue el padre de Abiud. Abiud fue el padre de Eliaquim. Eliaquim fue el padre de Azor. Azor fue el padre de Sadoc. Sadoc fue el padre de Aquim. Aquim fue el padre de Eliud. Eliud fue el padre de Eleazar. Eleazar fue el padre de Matán. Matán fue el padre de Jacob. Jacob fue el padre de José, esposo de María. María dio a luz a Jesús, quien es llamado el Mesías. Todos los que aparecen en la lista abarcan catorce generaciones desde Abraham hasta David, catorce desde David hasta el destierro a Babilonia, y catorce desde el destierro a Babilonia hasta el Mesías” (Mt.1:1-17) NTV

El Evangelio de Mateo inicia con una genealogía para mostrar que Jesús viene del linaje mesiánico del hijo de David y que él es un hijo de Abraham (Mt.1:1-17 / Is.11:1-5). Esto quiere decir que Él va a traer la bendición de Abraham a todas las naciones - “Todas las familias de la tierra serán bendecidas por medio de ti” (Gn.12:3) NTV.

Mateo sigue el sistema legal judío al anotar la genealogía del padre de Jesús, aunque José era padre solo por adopción. Mateo quiere demostrar la existencia de una continuidad entre Jesús y el Israel del Antiguo Testamento.

Las genealogías no son las lecturas más entretenidas, pero sí nos pueden revelar ciertas cosas como el legitimar que un individuo es un heredero de una cierta familia o algún otro detalle interesante. En esta genealogía se mencionan 5 mujeres - no era normal incluir mujeres en una genealogía judía. ¿Por qué incluye Mateo a estas mujeres en la genealogía? ¿Por qué incluye mujeres con un cierto trasfondo cuestionable?

TAMAR - MT.1:3 / GN.38:1-30

Si Mateo no hubiera mencionado a Tamar, entonces nosotros posiblemente no le daríamos mucha importancia a la historia de Tamar. El que la haya mencionado Mateo en la genealogía que él presenta nos lleva a revisar la historia. Por aquellos tiempos, si se le moría a una mujer casada el esposo y si no tenía un hijo varón que proveyera para la madre, y por asuntos de honra (una mujer sin hijos era despreciada), entonces era costumbre que el suegro le diera al siguiente hijo como esposo para que este entonces le diera un hijo al primer esposo. Una especie de ‘seguro social’.

La historia nos cuenta que Tamar perdió su primer esposo (Er). Él muere porque era malo, así lo dice la Biblia. Ahora, era la responsabilidad de Judá, el suegro de Tamar, dar al siguiente hijo como esposo a Tamar, su nombre fue Onan. Onan tuvo sexo con Tamar, pero hacía todo lo posible para evitar que quedara encinta y así proveerle un heredero. Resulta que Dios también le quitó a este la vida. Judá está asustado y ahora no quiere darle el tercer hijo (Sela) como esposo a Tamar. Recordemos que según las reglas culturales Judá debía haberle dado a Sela como esposo a Tamar. Es obvio que Judá no fue muy bueno en levantar hijos temerosos de Dios. Tamar finalmente se refugia en la casa de su padre.

Sin embargo, las cosas no terminan acá. Tamar se disfrazó de prostituta y engañó a su suegro para que la embarazara. ¿Qué clase de hombre era Judá para que se acercara a una prostituta con intenciones de tener relaciones sexuales con ella? ¿Está él visitando una prostituta religiosa? Técnicamente ese es un acto de idolatría, un tipo de adoración a la diosa de la fertilidad. ¿No debería Judá estar en otro lado adorando al Eterno?

¿Y qué decir acerca de su matrimonio con una mujer cananea? ¿Será que la maldad de los hijos de Judá revela algo acerca del ambiente en esa familia y del estilo de vida de Judá mismo? ¿Estaba peligrando la promesa de Dios a Judá porque Judá y sus hijos estaban fallando (Gn.49:8-12)?

“El cetro no se apartará de Judá, ni la vara de mando de sus descendientes, hasta que venga aquel a quien le pertenece aquel a quien todas las naciones honrarán” (Gn.49:10) NTV.

Cuando Judá escucha que su nuera está embarazada está dispuesto a matarla según las leyes. ¿Está Judá aplicando diferentes maneras de medir - una manera para él y otra para Tamar? Cuando Tamar muestra las evidencias de quién es el padre de ese hijo es que Judá reconoce sus falsos caminos y procederes, y reconoce a Tamar como una mujer justa.

Tamar llegó a ser una mujer deshonrada por hombres. Ella andaba preocupada por su futuro y su honra. Ella entonces buscó una solución. Y aunque también podemos dudar de su proceder, lo que hizo era acorde con las reglas de Canaán. A pesar de todo, Dios la respalda, le muestra gracia y la lleva a ser una antecesora de Jesús. Es ella la que le da a Judá el hijo que permite que la línea de descendencia que Dios usó para traer a Su Hijo a este mundo no se viera interrumpida.

RAHAB - MT.1:5 / JOS.2:1-21 / JOS.6:22-25

Rahab fue una prostituta y una mujer gentil. Ella no debería ocupar un lugar en una genealogía judía. Su ocupación y su procedencia la descalificaban - no sabemos si era una prostituta religiosa dedicada a la idolatría o si su prostitución era negocio o ambas cosas. Sin embargo, ella llegó a ser parte del plan de Dios.

Primero vemos a una Rahab arriesgando su vida para salvar la vida de dos espías enviados por Josué, el hombre que le siguió a Moisés como líder de Israel. Rahab desafió la orden del rey de Jericó que decía que debía entregar a los espías - en cierta manera traiciona a su propio pueblo. Ella acoge a los espías en su casa y luego les ayuda a escapar.

A cambio, ella le pide a los espías que cuando invadieran la ciudad salvaran su vida y la de los miembros de su familia. Los enviados aceptaron la propuesta y pidieron que ella colgara una cuerda en la ventana para que en su momento ellos reconocieran la casa y no la destruyeran. Porque ella le ayudó a los espías, Dios proveyó para ella y para toda su familia el escape de la destrucción que pronto llegaría. Ahí no terminó todo. Finalmente ella termina casándose con un hombre antecesor del rey David y de José, esposo de María, madre de Jesús de Nazaret.

En Hebr.11:31 leemos: “Fue por la fe que Rahab, la prostituta, no fue destruida junto con los habitantes de su ciudad que se negaron a obedecer a Dios. Pues ella había recibido en paz a los espías” NTV.

Y en Stg.2:25 leemos como Rahab llega a tornarse en un ejemplo para nosotros: “Rahab, la prostituta, es otro ejemplo. Fue declarada justa ante Dios por sus acciones cuando ella escondió a los mensajeros y los ayudó a regresar sin riesgo alguno por otro camino” NTV.

RUT - MT.1:5 / RUT 4:1-6

También tenemos a Rut una moabita, hija de una nación gentil, casándose con un hombre judío. En el judaísmo la naturaleza de la descendencia era dada por la madre. Así que una no judía no daría vida a un hijo judío, aun si el padre era judío. Rut ya había estado casada. Su primer esposo había muerto.

Boaz (su madre fue Rahab), el hombre con el que se iba a casar Rut era un hombre rico. La cultura ya lo presionaba para que se casara con una mujer de su nivel. Rut estaba lejos de ser una mujer de ese nivel. Sin embargo, Boaz notó la actitud e integridad de Rut. Esas características parece que le valían más que todo lo que la gente pudiera pensar o decir. Finalmente se enamoró de Rut - una historia para una novela.

Es obvio que esta historia nos muestra que Dios obra a través de corazones sinceros, puros y de verdadera entrega a Dios. Dios usa circunstancias difíciles para ir tejiendo las historias de las personas. Rut llega a ser la abuela del rey David.

“Pero Rut respondió: No me pidas que te deje y regrese a mi pueblo. A donde tú vayas, yo iré; dondequiera que tú vivas, yo viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios será mi Dios. Donde tú mueras, allí moriré y allí me enterrarán. ¡Que Dios me castigue severamente si permito que algo nos separe, aparte de la muerte!” (Rut 1:16-17) NTV.

BETSABÉ - MT.1:6 / 2SAM.11:1-5 / 2SAM.12:24-25

Betsabé es aquella mujer con la que el rey David se involucró en una relación adúltera. Ese episodio casi destruye a David. Según la ley de Moisés ambos debían ser apedreados por semejante acto. Como sea, el acto no queda sin consecuencias. Ella por su lado pierde de manera infame a su esposo Uriah - David lo manda a matar en una batalla porque no cooperó en un asunto que le hubiera ayudado a David a tapar su pecado. A eso hay que añadirle el trauma que ella vive al perder aquel hijo, el fruto de la relación extramarital con David.

La historia sigue. David, después de su reconciliación con Dios, resulta casándose con Betsabé. Luego tienen otro hijo, Salomón. Aunque otros hijos de David hubieran podido reclamar el puesto de rey, es Salomón quien finalmente es declarado rey. Todo eso resultó a raíz de algunos movimientos políticos de Betsabé. Notamos que Dios usó todo ese desorden para hacer que Salomón llegara a ser el rey después de David - un rey muy sabio y con mucho poder.

“Luego David consoló a Betsabé, su esposa, y se acostó con ella. Entonces ella quedó embarazada y dio a luz un hijo, y David lo llamó Salomón. El SEÑOR amó al niño y mandó decir por medio del profeta Natán que deberían llamarlo Jedidías (que significa “amado del SEÑOR”) como el SEÑOR había ordenado” (2Sam.12:24-25) NTV.

Salomón significa ‘pacífico’. Según el profeta Natán lo deberían haber llamado Jedidías, que significa ‘amado del SEÑOR’ - esta es una manifestación poderosa del amor de Dios. Más tarde el pueblo iba a notar cuan bendecido era Salomón de parte de Dios; bendecido con dones, sabiduría y riqueza. No debemos olvidar que Salomón es un hijo que nace de una relación con una historia con capítulos muy sombríos. Definitivamente un ejemplo de la gracia y la misericordia de Dios.

MARÍA, LA MADRE DE JESÚS

- Mt.1:16 / Mt.1:18-21 / Lc.1:26-38

María, la madre de Jesús es un modelo de una mujer sometida, humilde y temerosa de Dios. Desinteresadamente se sometió a Dios y siguió Su llamado a ser la madre de Jesús. Hubo preguntas en cuanto a su integridad. Ella ya estaba comprometida o casi casada con José y de repente aparece embarazada. ¿Cómo pasó eso? ¿Qué leyes se iban a aplicar ahora? ¿Será apedreada? José hubiera podido aplicar la ley, pero decidió mantener todo en secreto y separarse de María. Dios frena los planes de José cuando le dice que se case con ella. José llega a ser el hombre que Dios usa para levantar al Hijo de Dios.

LECCIONES

Al leer y estudiar las historias de estas mujeres podríamos pensar que no merecen ser mencionadas ni tener oportunidad alguna para ser usadas por Dios en el Reino de Dios. Sin embargo, notamos que Dios es el Dios perdonador, Dios de segundas oportunidades, Él es el Dios de GRACIA, Él es el Dios que tiene un propósito para cada uno de nosotros, no importando la historia del pasado. Dios usa nuestras ruinas y las torna en una autopista para cumplir Sus planes.

Es Dios quien determina nuestro valor y es Dios quien perdona todos nuestros pecados; Él nos redime y nos puede usar igualmente como usó a estas mujeres. Muchas voces nos pueden decir lo contrario, pero Dios nos anima, nos muestra una salida y un futuro de Su mano.

“Al oír eso, los acusadores se fueron retirando uno tras otro, comenzando por los de más edad, hasta que quedaron sólo Jesús y la mujer en medio de la multitud. Entonces Jesús se incorporó de nuevo y le dijo a la mujer: -¿Dónde están los que te acusaban? ¿Ni uno de ellos te condenó? -Ni uno, Señor -dijo ella. -Yo tampoco -le dijo Jesús-. Vete y no peques más” (Jn.8:9-11) NTV.

Dios nos recuerda que para Él lograr sus propósitos puede usar a personas que nosotros no estimamos como dignas o a la altura. Las fallas de las personas no son más grandes que las capacidades de Dios de hacer de las ruinas un palacio para Su honra. Dios no suelta ni al más desviado - Su Gracia repara cualquier situación, si se lo permitimos.

AHORA ES SU TURNO: ¿Qué otra lección sugiere usted podemos aprender de estas historias? Anote sus respuestas en la sección "comentarios".

CONVERSEMOS

(diálogo en grupos pequeños o en familia):

[1] ¿Qué le llama la atención al leer este estudio bíblico? ¿Qué significan estos pasajes para nosotros hoy día? ¿Hay algo de lo cuál deba arrepentirse - algún pecado, actitud, pensamiento? ¿Hay algo que deba cambiar en su vida, alguna actitud, alguna costumbre, algún pensamiento? ¿Qué pasos va a tomar para seguir el camino con Cristo?

[2] Use este estudio para reflexionar y dialogar al respecto con otra persona, con la familia o un grupo pequeño. ¿Con quién y cuándo quiere compartir lo aprendido?

[3] ORE(n) a Dios Padre en el cielo usando estos versículos.

martes, 1 de diciembre de 2020

enfoque ministerial de Jesús

 

"Jesús recorrió todas las ciudades y aldeas de esa región, enseñando en las sinagogas y anunciando la Buena Noticia acerca del reino. Y sanaba toda clase de enfermedades y dolencias. Cuando vio a las multitudes, les tuvo compasión, porque estaban confundidas y desamparadas, como ovejas sin pastor" (Mt.9:35-36) NTV.

Cuando observo la vida y el ministerio de Jesús inmediatamente noto que su enfoque de vida y de ministerio era la gente y no las cosas. Jesús vino a este mundo para dar su vida en rescate por los humanos (Mt.9:12-13). En los capítulos 8 y 9 de Mateo leo una historia tras otra de cómo Jesús se acercaba a la gente, gente que muchas veces fue rechazada por la sociedad o por los mismos líderes religiosos de aquel tiempo (Mt.9:9-13) - Jesús se acercaba para sanarla, liberarla y traer esperanza. Impresiona ver que los fariseos no temían ajustar su teología para atacar a Jesús y desestimar su trabajo para con los necesitados. Pero hay que decirlo, tampoco conocían a Dios (Mt.9:32-34). ¿Cuál era el enfoque de los fariseos? ¿Qué pensaban ellos acerca de sí mismos y de su labor como líderes religiosos? ¿Cómo se compara la actitud de los fariseos con la de Jesús?

El capítulo 9 termina con una escena que revela el corazón de Jesús y Su deseo de alcanzar a todos. Él ve la necesidad de "expulsar" (enviar - 'ekbalo') a pastores obreros al campo donde estaban las multitudes necesitadas. Jesús no dijo que para poder alcanzar a la gente y ayudarla se requería necesariamente de dinero, de edificios o de programas especiales. Él pedía por obreros, ya que la necesidad urgente y principal eran pastores. Sin ellos la gente anda confundida y desamparada (Mt.9:35-38).

¿Será posible que en algún momento nos podemos desenfocar y caer en la tentación de invertir más de lo necesario en cosas que no representan, a la luz de la eternidad, tesoros duraderos? Seamos sinceros, es fácil priorizar la inversión de tiempo, dinero y esfuerzos en edificios, programas, reglas, proyectos, y descuidar los tesoros verdaderos, que según Jesús, son las personas - esa es la impresión que surge cuando vemos a los fariseos y sus actuaciones (Mt.9:12-13 / Mt.9:34 / Mt.11:19 / Lc.15:1-6 / Lc.13:10-17). ¿Cómo es posible que los fariseos se indignen al ver a Jesús alcanzándole la mano al descarriado, al enfermo, al endemoniado? ¿Cómo podemos llegar al punto de no ser considerados con los necesitados y descarriados, a ser gente falta de sincera compasión y preferir cumplir ritos religiosos vacíos por encima de ver por el prójimo? ¿No es una persona más valiosa que una oveja? (Mt.9:12-13 / Mt.12:12 / Mt.6:26 / Mr.3:4).

"Jesús recorrió todas las ciudades y aldeas de esa región, enseñando en las sinagogas..." (Mt.9:35). Jesús literalmente iba a todo lugar para cumplir con la tarea e ir tras la gente. Él iba a las ciudades y pueblos (Mt.9:35), al campo y a las montañas (Mt.5:1), a las sinagogas - si le daban oportunidad (Mt.9:35), a las orillas del mar (Mt.4:18), a las barcas (Mt.8:23), a las casas (Mt.8:14 / Mt.9:10). Notemos: la mayoría de los milagros no ocurrieron en el templo. Jesús salía a donde estaba la gente (Mt.4:23-24 / Mt.11:4-5 / Mt.14:14 / Mt.15:32 / Mr.6:56 / Hebr.4:15 / Hebr.5:2). Jesús predicó el mensaje del Reino de Dios, enseñó y sanó a los enfermos en cualquier lugar donde había gente deseosa de Su toque (Mt.9:35 / 2Tim.2:2 / 2Tim.4:2 / Hch.10:38-39 / Hch.11:19-30).

"Cuando vio a las multitudes, les tuvo compasión,. . . ". Él veía la multitud y les tuvo compasión (movido en las entrañas, es una compasión que mueve a una persona en lo más profundo de su ser) (Mt.9:13,36 / Mt.14:14 / Mt.15:32 / Mt.20:34), porque estaban confundidas (desmayadas) y desamparadas (derribadas), como ovejas sin pastor. La motivación de Jesús al ministrar, sanar, liberar y ayudar a la gente es la compasión. 

"... como ovejas sin pastor". Aunque habían líderes religiosos en Israel, estos no estaban preocupados por el bienestar de la gente, ellos más bien se aprovechaban de la gente, no ofrecían verdadera ayuda, cargaban a la gente con reglas y leyes humanas que los líderes mismos no cargaban - ofrecían una religión que era un impedimento para acercarse a Dios (Mt.9:32-34 / Lc.13:10-17 / Jn.8:1-11 / Ez.34:1-10). Jesús critica fuertemente a los líderes religiosos que no cumplen con su labor y que andan enfocados en sí mismos y que olvidan los aspectos más importantes de la ley: la justicia, la misericordia y la fe (Mt.23). Una crítica similar la leemos en el Antiguo Testamento (Ez.34:1-10). Jesús, por el otro lado, el buen pastor, estaba hambriento por ver a la gente siendo tocada por el poder de Dios (Jn.4:34-35 / Ez.34:11-16). ¿Qué intereses nos mueven cuando vemos a las personas? ¿Las vemos como Jesús la vio? ¿Cómo nos mueve el ver gente necesitada de Dios? ¿Extendemos la mano al confundido y desamparado como lo hizo Jesús?

"...pídanle que envíe más obreros a sus campos" (Mt.9:38). Jesús con seguridad no estaba pensando en enviar obreros como los que se describen en Mateo 23 y en Ezequiel 34. Jesús llamó y preparó a Sus discípulos para hacer de ellos pescadores de hombres y no constructores de monumentos (Mr.3:14-15 / Mt.4:19 / 1Sam.15:12). Jesús siempre vivía enfocado en el ministerio a la gente (Mt.9:35-38 / Mt.14:14 / Mt.15:32 / Hebr.4:15). Dios ama a la gente y por eso dio Jesús Su vida en rescate por el mundo y además entrenó a unos pocos para enviarlos a las naciones como sus embajadores predicadores del Reino de Dios - las Buenas Noticias (Jn.3:16 / 1Tim.2:1-4 / Mt.4:19 / Mt.28:18-20). Jesús compartió Su autoridad con los discípulos con el propósito de que sirvieran a otros con humildad y para que cumplieran con la misión de predicar las Buenas Noticias sanando, liberando y llevando esperanza en Cristo (Mt.10:1). La visión de Dios es gente y no necesariamente edificios, programas, proyectos. Y para completar esa tarea Jesús necesita a otra gente que va y hace lo que Jesús hizo (Apoc.7:9-10 / Jn.14:12 / Mt.10).

'Jesús pasó más tiempo acercándose a la gente y hablando con ella que en alguna otra actividad. El Señor Jesús no estaba obsesionado por Sus tareas o metas, a pesar de que sabía que sólo tenía tres años para entrenar a doce hombres que siguieran con el movimiento religioso que iba a transformar al mundo. El modelo de nuestro Señor era seguir vendando heridas, aun hallándose en medio de una insoportable presión por cumplir con Sus tareas y metas (Col.1:28-29)'.1

¿Son para mi las reglas eclesiásticas humanas, los legalismos y las estructuras religiosas rígidas más importantes que servir, amar y ministrar con gracia, misericordia, amor y poder a la gente? ¿Qué me impide hoy día el acercarme a las personas, especialmente a aquellas que pueden haber fallado, que me hirieron, que andan por caminos errados? ¿Qué me lleva a excluir a cierta gente de ser servida como Cristo lo haría, especialmente a aquellos que buscan ayuda?

Como líder no puedo estar solo preocupado por el presupuesto, por los números de asistencia o que se cumplan ciertas reglas (Lc.13:10-17). Nunca debo olvidar que Jesucristo murió y resucitó para salvar a los perdidos y que nos llamó a buscar a esos perdidos, desdichados y sin esperanza humana, para que sean ganados para Cristo y que todo creyente llegue a ser todo lo que Dios quiere que sea  (Mt.9:35-38 / Mt.10:6 / 1Tim.2:1-4 / Gal.4:19 / Ef.4:10-16). Dios quiere ver el cielo poblado con gente rescatada por Jesucristo y que adora al único verdadero Dios (Apoc.5:8-14 /  Apoc.7:9-10).

El verdadero trabajo de la obra del ministerio no es llevar a que se cumpla con el trabajo, sino a que se utilice el trabajo para alistar a la gente. El rendimiento es secundario. Todos los eventos y actividades de nuestra iglesia son una oportunidad para que el discipulado y el entrenamiento se enfoquen en un ser humano.2

¿Qué tanto aporta o frena un cierto evento, un programa, un edificio, los estatutos de una iglesia el ver gente salva, discipulada, involucrada en el ministerio, tocada por el poder de Dios? ¿Qué debe cambiar, ser ajustado o renovado?

ORO: Padre celestial, no deseo ser un constructor de monumentos. Y si me permites construir un edificio, planear un evento o establecer un programa, que sea entonces con el propósito de ayudar al cumplimiento de la Misión de Dios, para alcanzar las personas que Tu quieres tocar con Tu Evangelio y poder, y para ver vidas cambiadas que Te adoran a Ti. 

Perdóname porque frecuentemente veo la gente como instrumentos para un proyecto, en vez de ver el proyecto como una herramienta para bendecir a la gente.

Gracias Padre por aquellos que se me acercaron en algún momento y que aun se me acercan con el plan de acercarme a Ti - sin cobrar, sin exigir, sin calcular si ganaban algo con ello o no, si les caía bien o no. Ellos fueron para mi como el buen samaritano para el golpeado y herido por los ladrones (Lc.10:25-37). Aquel samaritano no dejó al herido en el piso, no tuvo pretextos personales o religiosos, su ayuda fue motivada por un profundo y sincero interés por el bienestar del afligido y por verlo recuperado.

Ayúdame Padre a ver a la gente como Tu la ves y a servir con la actitud con la que Cristo sirvió y sirve. Quiero ser Tu embajador para ver a la gente acercándose a Ti. Gracias por empoderarme para esa misión.

-------------------------

1 FINZEL, Hans. Los Líderes – sus diez errores más comunes. Puebla, México: Las Américas, A.C., 1998. P.42

2 BROWN, Daniel A. The other side of pastoral ministry. Gran Rapids, Michigan,: Zondervan, 1996. P.126 (Traducción hecha por el autor)

lunes, 23 de noviembre de 2020

no permitas que cedamos ante la tentación

 

"Y no nos dejes caer en tentación, sino líbranos del maligno" (Mt.6:13) NVI.

Mantener el curso correcto en la vida es un desafío, no podemos ser ingenuos y pensar que no vamos a enfrentar momentos que nos pueden provocar a tomar un rumbo equivocado. ¿Pero de dónde vienen esas provocaciones? ¿Es el diablo el único o existen otros elementos que nos pueden incitar a tomar decisiones malas? 

No hay duda, a veces viene el ataque de personas. Hay pecadores, gente malintencionada que nos quiere engañar y llevar por caminos claramente identificados como de muerte. Esta es gente que se quiere aprovechar injustamente de otros, dan mal ejemplo, incitan al mal, gente que hace mucho daño al prójimo y también así misma (Prov.1:8-19 / Sal.1:1-3).  Ahí está la mujer inmoral que con palabras dulces seduce al falto de discernimiento hundiéndolo en pozos de amargura y de mucho dolor (Prov.5 / Prov.7:21-23). ¿Y qué decir de los falsos maestros que con ideas y enseñanzas malas engañan e invitan a estilos de vida errados y corrompidos (1Cor.15:30-34 / 2Tim.2:16-18 / 2Pe.2:2,18-20 / Mt.18:6-9 )? Asimismo hay gente bien intencionada, pero equivocada y falta de conocimiento de los propósitos de Dios, como en el caso de Pedro cuando quiso evitar que Cristo fuera a la cruz; es gente que no discierne los caminos de Dios y cuyos consejos son equivocados (Mt.16:21-28 / 2Sa.19:22 / Mt.10:34-39). ¿Y qué de aquellos cristianos que hacen halagos de sus libertades y hacen tropezar a otros (Rom.14:13,21)?

Otro enemigo es ese algo en nosotros que constantemente nos está jalando o empujando a tomar decisiones equivocadas; estoy pensando en lo que la Biblia llama los deseos pecaminosos. Si estos no fueran un asunto tan serio -aún para los creyentes-, las tentaciones no serían tan peligrosas. Todos somos vulnerables porque todos tenemos aquellos puntos débiles, es ese viejo hombre que se corrompe según los deseos engañosos, es una fuerza que nos incita a violar las reglas de vida (Ef.4:22 / 1Pe.2:11 / Mr.4:19 / 1Tim.6:9 / Stg.4:1-3 / 1Pe.1:14 / 1Jn.2:16).

Y el diablo también juega un papel. Este anda como león rugiente buscando a quien devorar (1Pe.5:8 / Mt.13:39 / Lc.22:31 /  Ef.6:11 / Ef.4:27 / Job 1:8-11 / Job 2:3-6 / Apoc.12:10).

¿Y qué de Dios? ¿Cómo así que no nos metas en tentación? ¿Es que Dios tienta? Aclaremos, Dios no tienta a nadie ni nos incita a hacer el mal - Dios es bueno en todo y siempre es bueno (Stg.1:12-15). Pero la Biblia sí nos enseña que Dios nos puede someter a una cierta prueba o 'evaluación' para revelar nuestro corazón, nuestra entrega y fidelidad, y nuestra obediencia a Dios. Así lo hizo con Abraham (Gn.22:1 / Hebr.11:17) y con el pueblo de Israel (Ex.15:25-26 / Ex.16:4 / Dt.8:2 / Dt.13:3), y lo hace con nosotros (Prov.17:3 / 1Pe.1:7). Sin embargo, Dios nunca nos llama a tomar el rumbo equivocado. La prueba más bien muestra lo que ya existe. En el caso de Job notamos que lo que Dios conocía de este hombre iba a ser revelado a todo el mundo en medio de la prueba (Job 1). El diablo quería llevar a Job a la desgracia, pero Dios buscaba afirmar a Job en sus caminos caracterizados por el temor a Dios (1Cor.10:13 / 1Cor.7:5 / Stg.1:3-7,12).

El Espíritu Santo llevo a Jesús al desierto, pero fue el diablo quien buscaba la caída de Jesús. Padre quería más bien presentar al vencedor (Mt.4:1-11). Por eso oramos "líbranos del maligno"(Mt.6:13). El diablo es el acusador y calumniador y es él quien busca por todos los medios frustrar los planes de Dios (1Pe.5:8). 

Para que podamos resistir al diablo Dios nos da herramientas para defendernos contra toda acechanza del enemigo. Los siguientes puntos me parecen importantes y me han ayudado en el proceso de la resistencia al maligno: [1] Sometimiento a Dios y resistencia al diablo por medio de la Palabra de Dios (Stg.4:7). Jesús se sometió al Padre reconociendo y siguiendo la verdad de Dios; resistió al diablo declarando y ateniéndose a la Palabra de Dios para su situación particular (Mt.4:1-11). [2] No dar oportunidad al diablo evitando los caminos contrarios a lo que nos dice la Palabra de Dios (Ef.4:27) - que el maligno y su gente digan todo tipo de mal contra nosotros, pero que no encuentren ninguna evidencia, nuestro testimonio de vida es una defensa segura (1Pe.2:12 / 1Pe.3:16 / Mt.5:16. [3] Permanecer alertas y resistir firmes en la fe - creemos en la verdad de Dios; entendemos que somos pecadores redimidos por Su gracia; vivimos según Sus preceptos y amamos a Dios, aun si esto nos cuesta la vida (1Pe-5:8-9 / Apoc.12:9-11 / Ef.6:11-12). [4] Oramos que Dios no permita que cedamos a la tentación, que nos salve, nos libere, nos de una salida en cada tentación, nos preserve (mantenga a salvo) para que lleguemos bien a la meta (Mt.4:13 / Jn.17:15 / 2Tim.4:17-18 / 1Cor.10:13 / 2Cor.12:7-9 / 2Pe.2:9 / 1Jn.5:18-19 / Apoc.2:10 / Apoc.7:14-17 /  Prov.30:8).

Padre en el cielo, no permita que yo ceda ante la tentación. Aunque ésta trate de diferentes maneras desviar mi atención de Ti, no me deje a la deriva. Dame discernimiento y valor para tomar las decisiones correctas en todo tiempo (las decisiones correctas, aquellas que no son siempre populares, aquellas que a Ti te honran). Padre, que en toda tentación yo vea la salida y pueda resistir, salir victorioso y mantener el rumbo correcto. Nunca olvidaré que el que está en mi es mayor que el que está en el mundo - Tú siempre estas conmigo y nada me separará del amor de Cristo (1Jn.4:4 / Mt.28:20 / Rom.8:31-39). Líbrame de aquellas tentaciones que ponen en peligro mi fidelidad a Ti. Cuando vengan las pruebas, no permitas que ellas me aparten de ti, y líbrame del maligno.
.

lunes, 16 de noviembre de 2020

perdona nuestros pecados (Mt.6:12)

 


"Perdona nuestros pecados, así como hemos perdonado a los que pecan contra nosotros. . . . Si perdonas a los que pecan contra ti, tu Padre celestial te perdonará a ti. Pero, si te niegas a perdonar a los demás, tu Padre no perdonará tus pecados" (Mt.6:12,14-15) NTV.

Esta petición que encontramos en el "Padre Nuestro" es probablemente la que más nos exige. Ésta trata de aquel asunto que afecta nuestra relación con Dios y con el prójimo. La Biblia es clara en decirnos que somos pecadores. Además, si queremos arreglar relaciones dañadas, entonces este asunto debe ser tratado sinceramente y sin disculpas. Pero, ¿tengo que admitir que soy pecador y que necesito ayuda  - ayuda más allá del pan diario? ¿Es esta oración para todos o solo para unos cuantos terribles (lea Lc.18:9-14)? 

¿Nuestros pecados? Pues así es. Todos hemos pecado; nadie puede alcanzar la meta gloriosa establecida por Dios. No hay disculpa que valga. Como sea, tenemos que enfrentar esta realidad (Rom.3:10-19,23 / 1Jn.1:8-10). No damos en el blanco; fallamos en ser todo lo que debemos ser en la familia, en el trabajo, en la sociedad (Lc.15:18-21). De alguna manera quebrantamos la ley de Dios; constantemente traspasamos la linea que separa lo bueno de lo malo (Rom.5:14). A veces somos sorprendidos porque hemos bajado la guardia y caemos en la trampa (Gal.6:1 / Rom.11:11-12). 

"Todos nosotros nos hemos extraviado como ovejas; hemos dejado los caminos de Dios para seguir los nuestros" (Is.53:6) NTV. ¿O habrá alguien quien pueda decir que siempre cumplió a la perfección con todo lo que Dios pide? Si somos sinceros notamos que el pecado es un mal universal y todos estamos afectados (Gn.6:5 / Gn.8:21 / Mt.15:19 / Ef.2:1-3). Externamente podemos aparecer respetables, pero a los ojos de Dios todos necesitamos ayuda. Sí, esta oración es para todos los que entienden que son pecadores y desean ponerse a cuentas con Dios.

"El Padre celestial te perdonará a ti". La situación tiene salida. Jesús cuadró nuestra cuenta (Is.53:6). "La paga que deja el pecado es la muerte, pero el regalo que Dios da es la vida eterna por medio de Cristo Jesús nuestro Señor" (Rom.6:23 / Jn.3:14-17 / Jn.5:24). Gracias a Dios que en el nombre de Jesucristo tenemos salvación; nuestra relación con Dios (Hch.4:12 / Hch.10:42-43 / Mt.1:21 / Jn.14:6 / 1Tim.2:5-6 / Apoc.7:9-10). Bien hacemos en arrepentirnos de nuestros pecados, volver a Dios, confesar nuestros pecados y recibir el perdón de nuestro Salvador y Señor y ser limpiados de toda maldad (1Jn.1:8-10).

Pero aguarde, ¿cómo así? ¿Que nos perdone como nosotros perdonamos a los que nos ofenden? ¿Cierto que esto suena a salvación por obras? Y esta obra es demasiado pedir. ¿Quién puede cumplir con esta demanda? Sinceramente, ninguno de los mandatos de Cristo los puedo cumplir cabalmente partiendo de mis propias fuerzas y buenas intenciones. ¿No dice La Biblia que "nadie llegará jamás a ser justo ante Dios por hacer lo que la ley manda"? (Rom.3:20) NTV. ¿Y no es que la salvación es por gracia cuando creemos en Jesucristo (Ef.2:1-10)? Siendo francos, nada de lo que se nos dice en el Sermón del Monte lo podemos cumplir con nuestras propias fuerzas, no importa cuánta energía invirtamos (Gal.2:16 / Gal.3:11 / Sal.142:2). ¿Qué nos está entonces diciendo Jesús acá en el "Padre-Nuestro"?

Primeramente noto que el apóstol Pablo no hacía lo que hizo en sus propias fuerzas. Él nos dice que lo que él es lo es por la gracia de Dios y, fue capacitado por la gracia para trabajar mucho (1Cor.15:19). Es la gracia de Dios la que lo hizo competente, capaz, suficiente para cumplir con el llamado de Dios (2Cor.3:5-6). Por la gracia y por el poder de Dios pudo servir a Dios anunciando la Buena Noticia (Ef.3:7). Dios le dio fuerzas para llevar a cabo el ministerio encomendado y hacerlo a la manera de Dios (1Tim.1:11-12 / Rom.15:18-19). Además, notemos lo que escribe el apóstol acerca de nosotros: "Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás" (Ef.2:10) NTV.

Además leemos en Rom.1:5: "Por medio de Cristo, Dios nos ha dado a nosotros, como apóstoles, la gracia y la autoridad de anunciar por todas partes a los gentiles lo que Dios ha hecho por ellos, a fin de que crean en él y lo obedezcan, lo cual dará gloria a su nombre" NTV. Él menciona que 'Dios ha dado' para que posteriormente podamos hacer. Después menciona primero creer y luego obedecer - se trata de la obediencia que procede de la fe. 

Nosotros podemos y debemos vivir una vida que marca la diferencia porque la gracia de Dios nos trae salvación y nos instruye, entrena, enseña, disciplina, fortalece, empodera para vivir de tal manera que le agrademos a Dios en un mundo malo - es desde el pozo de la gracia experimentada que somos avivados, energizados, capacitados,  impulsados, empoderados para vivir agradando a Dios (Tit.2:9-15 / 2Tim.2:1). Solo al estar conectados a la vid es que podemos producir buenos frutos; separados de Jesús no podemos hacer nada (Jn.15:5). Viviendo por el Espíritu es que somos capaces de dejar de seguir los malos deseos de la naturaleza humana y más bien producir el fruto del Espíritu (Gal.5:16-26). Como hijos nacidos de nuevo por el Espíritu nos enfocamos en los deseos del Espíritu y así podemos vivir conforme al Espíritu que vive en nosotros (Rom.8:1-14).

Regresemos ahora a nuestro texto en el "Padre-Nuestro" - "Si perdonas a los que pecan contra ti, tu Padre celestial te perdonará a ti". Creo que para entender mejor lo que Jesús nos enseña acá debemos mirar de cerca la parábola que aparece en Mt.18:21-35. Recordemos: El primer y grande deudor clama por misericordia al rey al cual le debía una suma que no podía pagar. El rey sintió lástima y le perdona toda la deuda - no demanda la reparación. Luego este deudor perdonado se encuentra con un compañero que le debía una suma irrisoria, nada comparable con lo que le había sido perdonado por el rey. Sin embargo, éste no tuvo lástima de su compañero y lo hizo pagar toda la deuda. Este suceso no queda en el secreto y el rey escucha lo que había sucedido. 

El hombre perdonado e incapaz de perdonar es confrontado por el rey y le dice: "¡Siervo malvado! Te perdoné esta tremenda deuda porque me lo rogaste. ¿No deberías haber tenido compasión de tu compañero así como yo tuve compasión de ti?" (Mt.18:32-33) NTV. Como perdonado debería haber perdonado, pero no lo hizo porque no consideró lo que se le había perdonado, eso le impidió/estorbó extender perdón. La compasión experimentada personalmente de alguna manera no generó compasión hacia otros. Lo que se siembra se siega. La consecuencia es la pérdida del perdón. Jesús termina esta parábola declarando: "Eso es lo que les hará mi Padre celestial a ustedes si se niegan a perdonar de corazón a sus hermanos" (Mt.18:35) NTV. 

Padre en el cielo nos perdona sobre la base de lo que Cristo ha hecho por nosotros. El no espera que perdonemos para poder perdonarnos, pero una vez perdonados no podemos dejar de perdonar a los que nos ofenden. El perdonar debe ser la lógica consecuencia de haber sido perdonados - como hijos de Dios tenemos la base para perdonar. Si no perdonamos sufriremos consecuencias (Ef.4:32 / Ef.5:1 / Gn.50:17-21 / Rom.12:20-21 / 2Cor.2:7-10 / Col.3:12-13). 

"Mira, has sido sanado; no peques más, para que no te suceda algo peor" (Jn.5:14) NBLA. "Yo tampoco te condeno. Vete; y desde ahora no peques más" (Jn.8:11) NBLA. - 1Pe.2:1-5

Padre celestial, perdóname, tenga misericordia de mi, soy un pecador y necesito de Tu gracia. Gracias por Tu perdón. Hoy perdono a todos aquellos que me han herido o hecho mal - su deuda no se compara con la que me has perdonado. Soy Tu hijo y Tu me das la vida, la fuerza, las capacidades, la gracia para perdonar a todos los que me hieren, hablan mal de mi, cometen toda clase de mal contra mi o contra aquellos que amo; aunque repetidas veces lo tenga que hacer - les perdono. No quiero ser egocéntrico buscando el perdón tuyo y no querer dar perdón a otros - ayúdame a perdonar. Perdona mis pecados, yo perdono a los que pecan contra mi.

"Por el contrario, sean amables unos con otros, sean de buen corazón, y perdónense unos a otros, tal como Dios los ha perdonado a ustedes por medio de Cristo" (Ef.4:32) NTV.


viernes, 6 de noviembre de 2020

el pan de cada día

 "Danos hoy el alimento que necesitamos" (Mt.6:11) NTV

Esta oración, de manera sencilla, está pidiendo a Dios por la provisión diaria o por la provisión para el próximo día. No hay nada malo en pedir que Dios nos provea con lo necesario, de hecho, Jesús nos enseña a hacerlo. Sin embargo, es importante entender que esta petición nos está constantemente recordando que dependemos siempre de Dios, aun por las cosas básicas de la vida. Esta petición me recuerda que Él es mi proveedor y que podemos confiar en la ayuda de Dios día tras día.

Él es quien viste hermosamente las flores que hoy son y mañana ya no son; Él es quien se preocupa por alimentar a las aves que no plantan ni guardan en graneros. Padre en el cielo me cuida maravillosamente, igualmente lo hace con todos los que dependen de Él y confían en Él (Mt.6:25-34 / Lc.12:29-30 / Hebr.13:5-6). Claro, pedimos por la provisión diaria, pero oramos desde una posición de confianza en el Padre que está en el cielo, y no negamos la responsabilidad de trabajar diligentemente. Pedimos porque conocemos a nuestro buen Padre quien generosamente nos da todo lo que necesitamos (Mt.6:33).

Es el Señor quien nos guía, y aun en el desierto nos da el maná que requerimos para seguir adelante. Es verdad, no vivimos sólo de pan, sino de cada palabra que sale de la boca del Señor. Y precisamente, cuando pedimos por el pan diario, es que debemos recordar que dependemos de Él y que hacemos bien en poner atención obediente a cada palabra que sale de Su boca. Cuando andamos de la mano de Dios vamos a ver como Él nos lleva a buena tierra, con arroyos y lagunas, con fuentes de agua y manantiales que brotan a chorros de los valles y colinas y donde la tierra es fructífera (Dt.8:2-10). Qué equivocados podemos estar cuando olvidamos al Señor en nuestro diario vivir y si ponemos nuestra confianza y seguridad en nuestras propias fuerzas y energías (Dt.8:17). Sí, trabajamos y seremos diligentes en lo que requiere diligencia (Rom.12:11 / Prov.6:6-11 / 1Tes.4:11-12 / 1Tes.5:14), pero también entendemos que si Dios no edifica la casa, en vano trabajamos, y en vano nos levantamos de madrugada para conseguir preocupados el alimento. Dios da descanso a sus amados, y prospera nuestro camino (Sal.127:1-2 / Sal.3:5 / Sal.4:8 & Sal.1). Haremos planes, seguiremos adelante en los negocios, pero nunca haremos los planes sin Dios, no haremos alarde de nuestros propios planes ni nos jactamos de nuestras ideas, capacidades o fuerzas. Dios tiene el control, dependeremos de Él, y siempre confiaremos en Él (Stg.4:13-17 / Prov.27:1 / Lc.12:17-20). 'Padre en el cielo, danos el pan de cada día.'

EL ALIMENTO ESPIRITUAL:

También debemos desear y pedir a gritos el alimento espiritual que da vida y contribuye al verdadero crecimiento espiritual (1Pe2:1-3). Debemos deleitarnos y meditar de día y de noche en la Palabra de Dios, la cual es verdadero alimento (Sal.1:1-3). Como ya mencioné, Dios nos dice que el hombre no vive solo de pan, sino de cada Palabra que sale de la boca de Dios (Dt.8:3 / Mt.4:4).

Cuidado - existe un peligro. Podemos buscar alimento espiritual en el lugar equivocado. Muchas veces hasta estamos dispuestos a pagar mucho por aquello que no nos alimenta (Is.55:1-3 / Is.44:20). Hay cosas que no satisfacen ni alimentan - hay muchas ofertas que solo producen vacío, desesperación, frustración, desvío, destrucción (Os.12:1 / Lc.15:15-16 / Rom.10:2-3 / Filp.3.4-7 / Hebr.13:9). Hay cosas que simplemente no debemos comer. Sin embargo, hay una dieta que sí debemos cuidar - y ésta sí que es importante para la vida en la tierra como para la eternidad.  No se trata de comer nuestra dieta o cualquier dieta. Y aunque una dieta nos parezca buena, no quiere decir que es de verdad buena. Se trata de comer el pan que Dios quiere que comamos. Hay una dieta que lleva a la vida y una dieta que lleva a la muerte (Gn.2:16-17 / Sal.1:1-3).

Además, recuerde que el diablo siempre estará pendiente de ofrecernos otro alimento - él ofrece el alimento que promueve la duda, la vida desordenada, la rebelión contra Dios, la desnutrición espiritual y la muerte (Gn.3:1s / Jn.8:44).

Así que buscaré alimentarme con alimento sólido (Hebr.5:12-13 / 1Cor.3:1-3).

PADRE en el cielo, todos dependemos de Ti para recibir el alimento según nuestra necesidad. Tu provees y nosotros recogemos. Abres Tus manos para alimentarnos y quedamos sumamente satisfechos. Si Te alejas de nosotros entramos en pánico. Cuando nos quitas el aliento morimos. Cuando nos das aliento se genera la vida y la faz de la tierra se renueva (Sal.104:27-30). Tu rectitud es como las poderosas montañas, tu justicia, como la  profundidad de los océanos. Tú cuidas de la gente y de los animales  por igual, oh SEÑOR. ¡Qué precioso es tu amor inagotable, oh Dios! Todos los  seres humanos encuentran refugio a la sombra de tus alas. Los alimentas con la abundancia de tu propia casa y les permites beber del río de tus delicias. Pues tú eres la fuente de vida, la luz con la que vemos (Sal.36:5-9).

-

lunes, 2 de noviembre de 2020

hágase Tu voluntad

 "Venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo" (Mt.6:10 (NVI)

En un momento crucial, de mucho estrés y de gran relevancia en la historia, Jesús ora al Padre y dice: “Ahora Mi alma se ha angustiado; y ¿qué diré: “Padre, sálvame de esta hora”? Pero para esto he llegado a esta hora. Padre, glorifica Tu nombre»” (Jn.12:27-28) NBLA - (lea también - Mt.26:38-39 / Hebr.5:7).

En momentos de angustia es ‘lógico’ pensar en una oración que pida el rescate y el alivio pronto del dolor, del estrés, del peligro y de la adversidad. Sin embargo, Jesús, en tiempos de mucha angustia procede inmediatamente a alinear su oración con la voluntad y el propósito de Su Padre (Jn.12:27-28). Jesús no eleva su necesidad como prioridad de su oración sino el nombre de Dios Padre y Sus propósitos. Él quiere que el Padre en el cielo reciba la gloria final. Mientras Jesús pasaba por los momentos más oscuros de su vida terrenal, Dios Padre estaba completando la obra de salvación para toda la humanidad. En la hora más oscura de la estancia de Jesús sobre la tierra, el velo en el templo se rasgó y el camino al Padre fue liberado.

Jesús le enseñó a los discípulos, como también nos enseña a nosotros, a orar: “Padre nuestro que estás en los cielos, Santificado sea Tu nombre. - Venga Tu reino. Hágase Tu voluntad, Así en la tierra como en el cielo” (Mt.6:9-10) NBLA.

Orar de acuerdo a la voluntad de Dios nos lleva a orar con confianza y nos asegura una respuesta de Dios (1Jn.5:14-15 / 1Jn.3:22). La lectura de la Biblia es esencial para conocer la voluntad de Dios. Por eso podemos decir que una parte clave para orar bíblicamente tiene que ver con aceptar la Palabra de Dios (Jn.15:7 / Jos.1:8), y entender a la luz de la Palabra de Dios los tiempos y lo que Dios quiere hacer en cada situación (1Cron.12:32 / Mt.16:3 / Lc.12:56-57). 

Elías no oró por capricho para que dejase de llover por un tiempo. Elías discernió los tiempos; conocía el corazón de Dios y lo que había anunciado mucho antes. Él interpretó con la ayuda del Espíritu lo que Dios iba a hacer en ese momento y circunstancias, no usando versículos aislados y mal interpretados. Es entonces que este hombre común y corriente ora con autoridad, una autoridad no basada en títulos, trasfondos familiares especiales o palabras bonitas, sino basada en una vida vivida en la presencia de Dios - ya que separados de Dios nada podemos hacer (Stg.5:16-18 / 1Re.16:30-31,34 / 1Re.17:1 / 1Re.18:18,42-45). Elías, un hombre justo que aprendió a vivir en la presencia de Dios, ora de acuerdo a la Palabra de Dios pidiendo que Dios actúe de acuerdo a lo que había dicho - aunque eso no sea siempre popular (Dt.11:16-17). Elías buscaba un propósito más alto - que la gente que se había apartado de Dios se arrepintiera y volviera a Dios. Lea también Daniel en Dn.9:1-19.

‘La palabra de Dios es el alimento por el cual la oración es nutrida y hecha fuerte’ (E. M. Bounds).

El Espíritu Santo también nos ayuda cuando no sabemos cómo orar (Rom.8:26-27 / Ef.6:18 / Jud.1:20-21).

La oración enfocada en la Misión. Como líderes en una “Iglesia en Movimiento” necesitamos entender que nuestras oraciones deben ir más allá de un enfoque meramente centrado en las necesidades personales, en el aquí y ahora, en la conservación del status quo o en la bendición inmediata. Las oraciones deben crecer a un nivel más alto, a un nivel estratégico generado por una perspectiva eterna; ellas deben enfocarse en la Misión de Dios y su avance. El mantenerse enfocado en la Misión y en los propósitos de Dios, aun en tiempos de crisis y necesidad, ayuda a perseverar en el cumplimiento de ellos y a ver más allá del solo alivio de la tensión o de la necesidad presente. Nunca debemos olvidar que Dios puede más que solamente proveer para las necesidades actuales (2Re.3:5-18 / 1Re.3:11-13 / 1Re.17:13 / Ef.3:20 / Is.49:6 / Mt.6:31-34 / Jn.6:27).

En Hch.4:23-31 leemos acerca de la respuesta de los cristianos en un momento difícil. Ellos reconocen la situación difícil como algo que sí le puede ocurrir a los cristianos fieles. Pero ellos también reconocen la soberanía de Dios en los hechos vividos. Y rodeados de esas circunstancias el enfoque de su petición es en favor de la Misión. Ellos no oraron por un alivio de la persecución; tampoco oraron por la seguridad personal y familiar; tampoco oraron por provisión económica, sino por el avance del Reino de Dios. Es verdad que podemos orar por cosas personales; sin embargo, no limitemos el potencial de impacto.

En Mr.6:34-44 leemos acerca de Jesús y cómo él, en el desierto, alimentó a unos 5 mil hambrientos. Los discípulos estaban sinceramente preocupados por la multitud que no tenía qué comer. Además, se estaba haciendo tarde y la necesidad era grande. Los discípulos entonces se acercan a Jesús con la petición de que envíe a la gente a casa. Ellos querían solucionar la situación sin entender los propósitos más profundos de Jesús en esos momentos y circunstancias. ¿Cuántas veces nos parecemos a los discípulos?

En este orden de ideas, es bueno estudiar las oraciones del apóstol Pablo por las iglesias. El apóstol oraba por las iglesias enfocado en la Misión (Ef.1:15-23 / Ef.3:14-21 / Filp.1:3-11 / Col.1:3-14).

"Me deleito en hacer Tu voluntad, Dios mío; Tu ley está dentro de mi  corazón" (Sal.40:8) NBLA

"Mientras tanto, los discípulos le rogaban: «Rabí, come». Pero Él les dijo: «Yo tengo para comer una comida que ustedes no saben». Entonces los discípulos se decían entre sí: «¿Le habrá traído alguien de comer?». Jesús les dijo: «Mi comida es hacer la voluntad del que me envió y llevar a cabo Su obra" (Jn.4:31-34) NBLA.

-

martes, 27 de octubre de 2020

venga tu reino, . . .

 


"... venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo" (Mt.6:10) NVI.

Dios creó la tierra y puso en ella a los humanos para que como administradores dependientes de Dios manejaran los asuntos de la tierra - al comienzo todo era bueno a los ojos de Dios (Gn.1:25,31). Sin embargo, pronto aparecen algunos cambios. Los humanos nos dejamos engañar por Satanás y desobedecemos los mandatos de Dios. Las consecuencias de la desobediencia no tardan. Satanás toma el control de este mundo (1Jn.5:19 / Lc.4:6); el ambiente se altera y la muerte, la enfermedad, la discordia, la pelea, la injusticia, el desorden, la inmoralidad ejercen ahora dominio (Gn.3:17-19 / Is.24:5-6 / Rom.8:20-21 / Ef.2:3). Y la tendencia común de los humanos es hacia el mal (Gn.6:5-8 / Mt.15:19 / Rom.1:28-32 / Rom.3:23).

¿Se echó todo a perder? Gracias al gran Rey hay una luz de esperanza. Dios va en busca de Adán y de Eva para ayudarles en su problema - el Reino de Dios pronto comienza a influir sobre los asuntos de la tierra (Gn.3:8-9). La lucha para rescatar y restaurar lo perdido ha comenzado - Dios lidera este proyecto. 

Aunque Satanás sigue robando, matando y destruyendo (Jn.10:10 / 1Pe.5:8), el gran Rey viene con poder y autoridad para entrar en la casa del fuerte y saquear sus bienes - gracias a Dios hay alguien quien se le opone al insubordinado, al enemigo, y lo enfrenta con eficacia (Jn.12:22-32 / Col.2:13-15). Jesús entra en escena y reprime el poder y la influencia de Satanás. Además, Él nos da a los que en Él creemos autoridad y por eso podemos resistir al diablo (1Pe.5:8) y detectar sus maquinaciones (1Cor.2:11). Finalmente el enemigo será vencido por completo por el gran Rey (Apoc.20:1-4) y, entonces habrá un nuevo cielo y una nueva tierra (Apoc.21:1).

El plan original acerca del ejercicio de autoridad delegada en la tierra a través de los humanos experimentó un golpe, pero Dios nunca dejó la tierra a la deriva, siempre fue y es el Rey soberano quien ejerció y ejerce influencia en su historia y en sus eventos (Sal.96:10-13 / Sal.145:11). Por un tiempo escogió influir en el mundo por medio de un pueblo - Israel. Para ello escogió primeramente a Abram (Gn.12:1-3) y en su momento al Rey David - a través de él vendría el Rey de reyes cuyo reino no tiene fin (1Cron17:10-15). El enfoque de reino que tenía Israel era muy limitado; solo se enfocaban en sí mismos, en lo terrenal y en el ahora (Hch.1:1-8). Dios, sin embargo, tiene una perspectiva mucho más amplia. Su panorama acerca del reino de Dios tiene dimensiones que incluye a todas las naciones y tiene aspectos espirituales trascendentes.

El plan sigue su desarrollo, de repente se escucha una voz que clama en el desierto: "Arrepiéntanse de sus pecados y vuelvan a Dios, porque el reino del cielo está cerca" (Mt.3:1-2) - el reinado del Señor Dios sobre la gente y sobre el mundo que Él ha creado viene con poder. 

La expresión 'El Reino del Cielo' o 'El Reino de Dios' aparece frecuentemente en el Nuevo Testamento y es un tema central en el mensaje y ministerio de Jesús (Mr.1:14-15,38 / Lc.4:16-19,43 / Lc.8:1 / Mt.8:11). 

La segunda parte del versículo en mención (Mt.6:10) nos aclara lo que significa el Reino de Dios: 'hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo' - por eso podemos decir que el Reino de Dios es una sociedad donde la voluntad de Dios se cumple como se cumple en el cielo. Ese reino ya está entre nosotros (Lc.17:20-21 / Mt.12:28), pero el mundo está aun lejos de cumplir perfectamente la voluntad de Dios; la consumación del Reino está aun en el futuro; vivimos en una tensión entre el reino ya es, pero aun no lo es del todo (Mt.19:28 / Mr.10:30) - por eso oramos 'venga tu Reino' (Mt.6:10).

El Reino de Dios tiene que ver entonces con obedecer y someterse al Rey - tiene que ver con someter a Dios mi voluntad, mi corazón y toda mi vida. Aclaremos, no es un sometimiento que nace en la resignación ante un Dios lejano, desinteresado, que no cede y siempre gana. No, más bien nos sometemos por amor a un Padre que está en el cielo, que es bueno, que está cerca, quien es sabio, cuyos pensamientos son más altos que los nuestros, y en quien podemos confiar sin temor (Rom.8:32). Cuando vemos la cruz no podemos dudar del amor de Dios (Jn.3:16).

El reino se manifiesta liberándonos primeramente del poder de Satanás y reconciliándonos con Dios (2Cor.5:18-19 / Col.1:13-14) para vivir para la gloria de Dios (Ef.1:12). Como hijos de Dios somos cambiados a la imagen de Cristo (Gal.4:19 / Rom.12:1-2 / Mt.5 a Mt.7 - la ética del reino) y llamados a servirle motivados por amor (1Jn.4:7-11 / Jn.13:34-35 / 2Cor.8:8-9 / Ef.4:31-32), haciendo buenas obras que Dios dispuso de antemano (Ef.2:10 / Mt.5:16 / Col.1:10 / 2Tim.3:17 / Hebr.13:21). Como embajadores de Cristo y agentes de Su reino predicamos y enseñamos las verdades del reino con poder y autoridad, y oramos 'hágase tu voluntad Padre en la tierra como en el cielo' (Mt.28:18-20 / Hch.28:30-31 / Mt.10:8 / Lc.10:17 - compare con Gn.1:28 / Lc.5:17 / Hch.1:1 / Mt.16:18-19 / 1Cor.2:4-5). Con poder Jesús andaba sanando enfermos, liberando a los endemoniados, resucitando muertos (Mt.11:5 Lc.4:18-19). Jesús incluye a sus discípulos para acercar el reino a la gente otorgándoles autoridad para que hicieran lo mismo que Él hizo (Lc.10:1-24). 

Aguarde, hay un tema que debemos aclarar, ¿sanó Jesús a todos los enfermos en Israel? De todos los inválidos en Bethesda solo sanó a uno (Jn.5:2-9). Después de la ascensión de Jesús aun habían enfermos en Israel (Hch.3:2). La muerte no desparecerá sino hasta la Segunda venida de Jesucristo (Mt.24:3 / Lc.20:34-36). Estamos seguros, Su muerte en la cruz compró todo lo que Su reino provee para el cuerpo, el alma y el espíritu, la tierra y el mundo, etc. Sin embargo, toda esa provisión aun no se manifiesta completamente en la experiencia humana, no importando cuanta fe y autoridad tengamos en el Espíritu. Tenemos que entender que hay un período de espera hasta que la muerte definitivamente sea consumada (1Cor.15:26,54 / 2Cor.1:10 / Hebr.2:14-15 / Apoc.20:14 / Apoc.21:4). 

Notemos lo siguiente: Ya obtenemos el perdón completo y gratuito de Dios, pero todavía no hemos sido perfeccionados (Filp.3: 7-14). La victoria sobre la muerte ya es nuestra (1Cor.3:22), pero todavía tenemos luchas y también morimos (Filp.3:20-22 / Col.2:15 - 1Pe.5:8 / 1Tes.2:18 / Rom.6:14 - 1Jn.1:8). Ya hemos sido justificados y no enfrentamos condenación (Rom.8:1), pero aún hay un juicio futuro (2Cor.5:10). Hay provisiones que se desprenden de la cruz que podemos experimentar ahora, pero muchas veces son solo destellos y no siempre se manifiestan de la misma manera. Hay cosas que solo vamos a ver cuando Jesús regrese (Rom.8:23-25 / Rom.12:12 / Sal.37:7-9 / Hebr.6:12,15 / Hebr.10:36). Incluso el apóstol Pablo, bajo inspiración divina, no pudo comprender completamente el misterio de algunas de las acciones de Dios (Rom.9:6-33).

En una ocasión los discípulos no entendieron por qué no pudieron liberar a un endemoniado. La respuesta de Jesús fue que ese tipo de cosas solo pueden ser solucionadas por medio de oración (Mr.9:14-29). Es obvio que para tener un ministerio del reino efectivo la oración juega un papel muy importante (Lc.18:1 / Lc.5:16 / Mt.6:10 / Ex.32:7-14 / Nm.14:13-20 / 1Re.17 a 1Re.18). Por medio de la oración contribuimos y hacemos avanzar los asuntos del reino de Dios en la tierra. Así que, manos a la obra.

Algunas de las oraciones de reino apuntan hacia los siguientes temas: 

Es tu voluntad Padre que muchos lleguen al conocimiento de la verdad y sean salvos - 'hágase tu voluntad, Señor' (1Tim.2:1-4 / Lc.18:9-14 / Lc.10:2); es tu voluntad Padre equiparnos con el Espíritu Santo para que podamos servir con poder - 'hágase tu voluntad' (Lc.11:13 / Jn.16:5-15 / Hch.1:8); es tu voluntad Padre guiarnos por caminos correctos, tanto en mi vida personal como en el ministerio - 'hágese tu voluntad' (Mr.1:35-39); es tu voluntad Padre que yo persevere en medio de dificultades - 'hágase tu voluntad' (2Cor.1:11); es tu voluntad Padre que la iglesia sea valiente al predicar la Palabra de Dios con claridad, aun en medio de persecución - 'hágase tu voluntad, Señor' (Hch.4:31); es tu voluntad Padre que estemos alerta a los ataques del enemigo, le resistamos debidamente y salgamos victoriosos - 'hágase tu voluntad, Padre' (Ef.6:18-20 / 1Pe.5:8); es tu voluntad Padre que crezcamos en el conocimiento de Dios y Sus promesas, que cambiemos a la imagen de Dios - 'hágase tu voluntad, Señor' (Ef.1:15-23 / Ef.3:14-21 / Filp.1:9-11 / Gal.4:11); es tu voluntad Padre que las autoridades gobiernen buscando el bien del pueblo y que te honren a ti -'hágase tu voluntad, Señor' (1Tim.2:1-4 / Rom.13); es tu voluntad Padre que los líderes y la iglesia en general tengan puertas abiertas para hablar del misterioso plan acerca de Cristo - 'hágase tu voluntad, Señor' (Col.4:2-3 / Rom.15:30-32 / Ef.6:19 / Hebr.13:18-19).

.

martes, 20 de octubre de 2020

Padre . . .

 


'Padre nuestro que estás en los cielos, Santificado sea Tu nombre" (Mt.6:9) (lea Mt.6:1-18).

Los discípulos le pidieron a Jesús que les enseñara a orar. Es obvio que se habían dado cuenta que la vida de oración de Jesús era diferente a lo que conocían. Es que hay una manera incorrecta de orar y una correcta (Mt.6:5-6). Jesús entonces les presenta la oración o el bosquejo que encontramos en Mt.6:9-13 y en Lc.11:1-4. Aunque esta oración puede muy bien ser usada así como la encontramos para orar - siempre y cuando no se torne en una repetición vacía -, hacemos bien en verla también como un bosquejo, como una guía.

Que maravilloso es poder acercarme a ti Dios y entender que tu eres mi Padre. 'Padre nuestro' me anuncia inmediatamente la relación que tu Dios quieres tener conmigo y con aquellos que se acercan a ti. Tu eres el Padre que está en los cielos, tu estás por encima de todos y de todo, tu eres el único verdadero Dios. Si eres Padre, entonces tu también eres Dios cerca, Dios con nosotros (Mt.1:23). Eres el Padre de una gran familia (Jn.16:27). Qué privilegio ser miembro de esta familia. Es especial conocerte a ti Dios como el verdadero Padre eterno.

¿Qué clase de padre eres? Jesús nos dice que eres nuestro Padre en el cielo - Dios de amor y Dios santo, Dios majestuoso y lleno de poder. En tu santidad y majestad eres nuestro Padre. Por eso me acerco a ti con reverencia, admiración, temor y adoración. Llamarte Padre no me da el permiso para tratarte sin respeto o para vivir como quiera. Tu eres el Santo y yo soy llamado a honrar tu nombre - 'santificado sea tu nombre' (Mt.6:9 / Jn.5:23 / Jn.8:49 / Jn.15:8 / Rom.6:4).

Dios, cuando te llamo Padre siento confianza y seguridad. Padre, tu haces que el sol y la lluvia bendigan al malo y al bueno - mi Dios es generoso (Mt.5:45). Tu provees para los pájaros y para toda la naturaleza - cómo es que no vas a proveer para nosotros sus hijos (Mt.6:26,32 / Mt.10:29 / Jn.6:32). Tu das buenas dádivas a los que le piden. Cuando pedimos pan no nos das piedras - no eres tramposo (Mt.7:11). Tu te preocupas por los pequeños y despreciados - todos podemos acercarnos a Ti con confianza y seguridad (Mt.18:10-14). Solo Tu sabes cuándo es que regresa Cristo - los tiempos, también los míos, están en tus manos (Mt.24:36 / Hch.1:7). Tu me estás preparando una herencia en el cielo (Mt.25:34). Padre, Tu eres Dios perdonador - gracias por darme siempre nuevas oportunidades, me recibes con manos abiertas (Lc.15:21-22 / Lc.23:34). Tu levantas a los muertos - qué esperanza tenemos en Ti, aquí en esta tierra no termina todo (Jn.5:21). Eres un juez justo (Jn.8:16) y el buen maestro - enséñame a vivir de tal manera que te agrade a ti (Jn.8:28). Como Padre amoroso y verdaderamente interesado en mi bienestar me reprendes, me disciplinas, me corriges - gracias, tu quieres que viva y que participe de tu santidad. Padre me someto a ti al único verdadero Dios, dependo de ti (Hebr.12:3-17).

Así como Jesús estaba involucrado en el negocio de Su Padre, también yo quiero estar involucrado en ese negocio (Lc.2:49); así como tu Padre eres misericordioso, yo deseo aprender a ser misericordioso - aun con mis enemigos (Lc.6:35-36).

Padre en el cielo, oro por aquellos que aun no te conocen - que te conozcan y se enamoren de ti y de Jesucristo el Salvador. Oro por aquellos que no han tenido un padre terrenal bueno, y que más bien han experimentado abuso y rechazo, y que tienen una idea distorsionada de lo que es un padre, que puedan ver en ti la verdadera imagen de Padre y puedan ser sanados. Así como un padre se compadece de sus hijos, tu oh Dios Padre te compadeces de nosotros los que te tememos (Sal.103:13).

Pido que tu, Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre glorioso, me des el Espíritu de sabiduría y de revelación, para que te conozca cada día mejor (Ef.1:17).

Padre, de quien recibe nombre toda familia en el cielo y en la  tierra. Te pido que, por medio del Espíritu y con el poder que procede de tus gloriosas riquezas, me fortalezcas en lo íntimo de mi ser, para que por fe Cristo habite en mi corazón. Y pido que, arraigado y cimentado en amor, pueda comprender, junto con todos los santos, cuán ancho y largo, alto y profundo es el amor de Cristo; en fin, que conozca ese amor que sobrepasa mi conocimiento, para que sea lleno de la plenitud de Dios. Al que puede hacer muchísimo más que todo lo que pueda imaginar o pedir, por el poder que obra eficazmente en mi, ¡a ti sea la gloria en la iglesia y en Cristo Jesús por todas las generaciones, por los siglos de los siglos! Amén (Ef.3:14-21).


martes, 13 de octubre de 2020

conexión verdadera con la fuente de vida (Mt.6:1-18)

 


"¡Tengan cuidado! No hagan sus buenas acciones en público para que los demás los admiren, porque perderán la recompensa de su Padre, que está en el cielo. . . . Cuando ores, no hagas como los hipócritas a quienes les encanta orar en público, en las esquinas de las calles y en las sinagogas donde todos pueden verlos. Les digo la verdad, no recibirán otra recompensa más que ésa" (Mt.6:1,5) NTV. (*lea Mt.6:1-18*).

Jesús no está en el negocio del espectáculo religioso - los discípulos vieron eso muy pronto. Dios busca la verdadera conexión con el Padre celestial. Hacer sonar las trompetas, buscar el aplauso y la admiración de la gente al exponer públicamente mi tal espiritualidad es apuntar a lo pasajero, a lo terrenal, es la pérdida de la conexión con la fuente de vida (Mt.6:1,5). Así que orar y orar no es lo mismo. Recuerdo al fariseo, que después de orar salió del templo con manos vacías; y el publicano salió justificado (Lc.18:9-14). ¿Cuál es la diferencia? ¿Cuál es el resultado? ¿Qué es lo que deseo ver?

Jesús impresionó a las multitudes y a los discípulos de manera diferente. La gente se asombraba de sus enseñanzas porque lo hacía con verdadera autoridad, algo que no se veía entre los maestros de la ley religiosa de aquellos tiempos (Mt.7:28 / Lc.4:22). Su sabiduría y el poder para hacer milagros asombró a la gente de Nazaret, la ciudad donde creció (Mt.13:54 / Jn.7:15). Cuando Jesús calmó una tormenta los discípulos se preguntaron: '¿Quién es este hombre? ¡Hasta el viento y las olas lo obedecen!' (Mt.8:27). La vida de oración de Jesús, que ocurría frecuentemente en los lugares apartados, exhibía poder y autoridad verdadera (Mr.1:35  Mr.6:46-48 / Lc.4:42 / Lc.6:12 / Lc.22:39-46). Jesús entendía lo que es estar conectado en lo íntimo con la fuente de vida. Él sabía apartarse para estar alejado de todo bullicio interno y externo y pasar tiempo valioso a solas con el Padre. Desde aquella conexión con el Padre, quien ve en lo profundo de nuestros corazones, fluyen luego los caudales de vida a través de su vida. No me sorprende que los discípulos hayan entonces pedido que les enseñara a orar (Lc.11:1) - obviamente fue esa parte en la vida y en el ministerio de Jesús que más fascinó a los discípulos. Señor, deseo tener esa clase de conexión con la fuente de vida, con el Padre celestial.

Hacer con falsos motivos las cosas que Dios quiere que hagamos es grave, especialmente cuando tratamos de hacer las cosas, que decimos son para Dios, buscando nuestra gloria (Mt.6:1). ¿Será que le robamos así la gloria a Dios? La oración y el hacer votos a Dios son prácticas cristianas con las cuales sutilmente podemos tratar de impresionar al mundo sin verdaderamente estar conectados con Dios. Podemos hacer mucho ruido y sí, saldremos con una recompensa, pero, ¿con cuál recompensa (Mt.6:2,5,16)? Es obvio, no podemos cosechar en ambos lados.

A veces no tenemos porque no pedimos, pero más crítico es orar con propósitos equivocados (Stg.4:2-3). No hay duda, los judíos tomaban en serio el asunto de la oración. Sin embargo, leemos acerca de un problema serio que no solo les puede ocurrir a ellos, también a nosotros. Ellos no fallaban por no orar, sino por orar de manera equivocada. Ellos tenían todo un paquete de oraciones que usaban para orar en distintos horarios del día. No hay nada malo si oramos usando oraciones preestablecidas - lo he hecho y lo sigo haciendo, por ejemplo usando los salmos. El problema es cuando esas oraciones no van con el corazón y cuando se tornan formalistas, ritualistas y vacías. Pero cuidado, no critique. Examinémonos: ¿Son mis oraciones vanas repeticiones (aunque no hayan sido aprendidas de memoria), oraciones sin corazón, oraciones con un cierto aire de encantamiento, oraciones para ser admirado? ¿Son mis oraciones discursos - algo así como prédicas subliminales dirigidas a los que me escuchan? ¿Son esas oraciones verdaderas oraciones?

¿Importa el lugar dónde oramos? Muchos conectan la oración eficaz a ciertos lugares 'especiales', como pueden ser el templo o la sinagoga - y es verdad que ciertos lugares inspiran de manera especial a la oración. Como sea, lo que es cierto es que Dios no está confinado en un lugar particular. Así que no importa el lugar. Sin embargo, donde sea que oremos, si lo hacemos con los falsos motivos ya hemos recibido la recompensa y hemos perdido la conexión con Dios. La forma y el lugar no son tan importantes, pero sí el corazón, la actitud y el que las oraciones estén dirigidas sinceramente a Dios - es yo y Dios y Dios y yo en cualquier lugar.

Ah, y el tema de las oraciones largas y las frases repetitivas, aquellas con las cuales parece que tratamos de convencer a Dios - por lo menos así parece. ¿Son las oraciones largas más efectivas? ¿Revelan ellas una devoción más profunda? ¿Qué hacemos con lo que nos enseña Eclesiastés? - "No te apresures, ni con la boca ni con la mente, a proferir ante Dios palabra alguna; él está en el cielo y tú estás en la tierra. Mide, pues, tus palabras" (Ecl.5:2) NVI. ¿Es posible que algunas oraciones deban hacerse en silencio? ¿Es menos al final más? No tenemos que hipnotizar a Dios con vanas palabrerías - Dios Padre vive, esta presente, ve, sabe, escucha, responde y recompensa (1Re.18:26 / Hch.19:34 / Mt.7:7-11). Si conocemos mejor a Dios con seguridad veremos un cambio en nuestras oraciones. 

Pero, ¿qué diferencia hay entre oraciones marcadas por palabras repetidas una y otra vez y la oración perseverante? ¿Qué importancia tiene el tener buenos modelos en cuanto al proceso de aprender a orar?

SEÑOR, enséñame a orar.

martes, 15 de septiembre de 2020

si no fuera por Jesús, el leproso tendría los días contados


"Cuando Jesús bajó del monte, grandes multitudes lo seguían. Y se acercó un leproso y se postró ante Él, diciendo: «Señor, si  quieres, puedes limpiarme». Extendiendo Jesús la mano, lo tocó, diciendo: «Quiero; sé limpio». Y al instante quedó limpio de su lepra. Entonces Jesús le dijo: «Mira, no se lo digas a nadie, sino ve, muéstrate al sacerdote y presenta la ofrenda que ordenó Moisés, para que les sirva de testimonio a ellos" (Mt.8:1-4) NBLA.

El encuentro con Jesús que cambió la vida de un leproso - esta historia ocurre inmediatamente después de las enseñanzas del Sermón del Monte. Si no fuera por Jesús, el leproso tendría los días contados (Mt.8:1-4 / Mr.1:40-45 / Lc.5:12). Con una lepra avanzada este hombre vivía aislado, no tenía un futuro prometedor, estaba enfrentando una muerte lenta y muy dolorosa. Lo terrible, la gente ya lo consideraba prácticamente muerto. El leproso tenía que vivir distanciado de la sociedad aguantando una soledad horrible e insoportable (Lv.13:46). Nadie lo quería tener cerca. Frecuentemente le tiraban piedras para que permaneciera suficientemente lejos y no infectara o contaminara a los sanos. Lepra - una enfermedad que separaba brutalmente a una persona de sus semejantes. Es difícil comprender lo que todo esto hacía en su mente, sentimientos y emociones. La esperanza de ser sanado eran mínimas.

No sabemos el trasfondo de la enfermedad. ¿Fue un simple descuido y entonces se contagió? ¿O fue un pecado que llevó a esta enfermedad, como en el caso de Giezi o Uzías? - (2Re.5:1,27 / 2Cron.26:19-20). Como sea, la necesidad existía, era seria y la desesperación grande.

Pero aguarde un momento - el leproso se acerca a Jesús. ¿Atrevido? ¿Está desafiando las reglas sociales? ¿Y qué de la ley? ¿O será que entiende que ésta es su oportunidad para ver un cambio? El leproso ve en Jesús el rayo de luz que le da esperanza. ¿Pero querrá Jesús sanarlo? ¿Será que Jesús lo rechazará como lo hace el resto del mundo? Es obvio que cuando Jesús aparece nadie se debe sentir imperdonable ni incurable ni rechazado. Jesús llama: "Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso" (Mt.11:28) NVI.

El leproso ora: "Señor, si quieres, puedes limpiarme". Este hombre no demanda de Jesús la sanidad. El sabe que a Jesús no se le ordena. Una sumisión humilde y expectante a su soberana voluntad, y la confianza en Su Gracia, es la actitud correcta para acercarse a Jesús. Pero hay algo más. El hombre se postra ante Jesús - él comprende de alguna manera que Jesús no es cualquier persona; Jesús merece adoración, a él hay que rendirle tributo y por eso se postra delante de él (gr.: proskynein). 

Todos los tres Evangelios revelan algo de la intensidad y actitud de este hombre al acercarse a Jesús: Mateo nos dice que el se postró ('proskuneo' - adoró) (Mt.8:2), Marcos dice que el le suplicó cayendo de rodillas (Mr.1:40), Lucas dice que el leproso cayó rostro en tierra (Lc.5:12). El leproso entiende que si Jesús, el Hijo de Dios, no le ayuda, nadie lo hará. Él cree en el poder de Dios obrando a través de Jesús. "Puedes limpiarme" es más que sanidad física, es purificar y limpiar de toda mancha y de toda contaminación por el pecado, es restauración completa. La obra de Jesús siempre va más allá de lo visible y el ahora.

La ley decía que nadie se le podía acercar a un leproso. Todos debían mantenerse alejados - por lo menos dos metros. El contacto significaría exponerse a una contaminación seria y a las consecuencias respectivas. ¿Pero quién puede parar a Jesús cuando éste entiende lo que el Padre quiere hacer? Jesús no hacía nada por su propia cuenta; solo lo que veía hacer al Padre el Hijo lo hacía igualmente. Así como el Padre levanta a los muertos y les da vida, asimismo el Hijo da vida a los que Él quiere (Jn.5:19-21). 

Vemos a Jesús extendiendo su mano, y tocando a este hombre le dice las más maravillosas y esperanzadoras palabras que alguien puede escuchar: "Quiero; sé limpio". Jesús toca al intocable, perdona al imperdonable, sana al quien ningún otro puede sanar, aprecia al despreciado, ama al difícil de amar ( Mt.9:35-38 / Mt.14:14 / Mt.15:32 / Mr.2:17 / Mr.6:34 / Sal.103:13 / Is.63:9). Y allí donde Jesús pone la mano la muerte tiene que huir y la vida surge con poder (Hch.10:38). 

Aprendemos lo siguiente acerca de Jesús:
[a] Movido por compasión se preocupa por la persona en necesidad, aun por el más impuro.
[b] Jesús posee todo el poder de Dios para sanar física-, espiritual-, emocional- y mentalmente a la gente, aun a los más desesperanzados.
[c] También vemos a un Jesús sabio - él envía al sanado a ver al sacerdote quien iba a certificar la sanidad - este era el proceso que se requería para volver a la sociedad, y más aun, poder volver al templo a adorar.

PADRE CELESTIAL, qué terrible es cuando nos distanciamos de aquellos que Tú quieres tocar. Perdóname por no entender siempre Tu corazón y por la insensibilidad a la necesidad de aquellos que andan por un valle oscuro en su vida. Ayúdame a ser sensible a la necesidad del otro. Deseo escuchar Tu voz con claridad, entender las maneras y los momentos cuando deseas que yo sea Tu mano extendida para amar, consolar, sanar, restaurar.

ASIMILANDO

[1] ¿Qué nos quieren comunicar los textos arriba anotados? ¿Qué significan estos pasajes para nosotros hoy día? ¿Qué le está diciendo Dios a usted personalmente? ¿Hay algo de lo cuál deba arrepentirse? ¿Hay algo que deba cambiar en su vida, alguna actitud, alguna costumbre? ¿Qué pasos debe tomar para cumplir con el mandato de Cristo? 

[2] Use este estudio para reflexionar y dialogar al respecto con otra persona, con la familia o con un grupo pequeño. ¿Con quién y cuándo quiere compartir lo aprendido?

[3] ORE(n) a Dios Padre en el cielo usando estos versículos.