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jueves, 24 de abril de 2025

Escuchar, Aprender y Obedecer: claves para el crecimiento espiritual

La importancia de escuchar y aprender de la Palabra de Dios es fundamental para cualquier discípulo de Cristo. En la vida cristiana, no solo se trata de oír las enseñanzas, sino de ponerlas en práctica y vivir de acuerdo con los mandamientos divinos. El escuchar debe convertirse en un compromiso a obedecer y a servir. La fe se fortalece al guardar y aplicar la verdad en nuestro día a día. A continuación, presento estos principios esenciales que nos guían en nuestro crecimiento espiritual:

“Llamó Moisés a todo Israel y les dijo: "Oye, Israel, los estatutos y decretos que yo pronuncio hoy en vuestros oídos. Aprendedlos y guardadlos, para ponerlos por obra” (Deuteronomio 5:1) RV1995


  • Ahora somos animados a aprender los mandamientos y decretos (Josué 1:8 / Salmo 1:1-3 / Proverbios 2:1-5 / Colosenses 3:16). Aprender es más que solo saber, es estar entrenado, adiestrado, acostumbrado para la acción. Es saber usar y aplicar la verdad en el diario vivir: "Que el mensaje de Cristo, con toda su riqueza, llene sus vidas. Enséñense y aconséjense unos a otros con toda la sabiduría que él da. Canten salmos e himnos y canciones espirituales a Dios con un corazón agradecido" (Colosenses 3:16) NTV.

  • Además, somos llamados a guardar los mandamientos. Guardar tiene la idea de cuidar, proteger, vigilar. La doctrina sana y su enseñanza preservan la fe cristiana y animan a una vida que marca la diferencia y nos hace aptos para toda buena obra (2 Timoteo 3:16-17). También tiene la idea de retener (Génesis 37:11; 41:35 / Salmo 119:11 / Proverbios 3:1): "He guardado tu palabra en mi corazón, para no pecar contra ti" (Salmo 119:11) NTV.

  • También somos llamados a obedecer los mandamientos. Si no ponemos por obra la Palabra de Dios, entonces todo lo arriba mencionado no tiene mucho valor (Josué 1:7 / Deuteronomio 29:9; 5:32-33; 6:6 / 1 Crónicas 22:13 / Mateo 7:24-27; 28:20 / 1 Juan 2:3-4): "Todo el que escucha mi enseñanza y la sigue es sabio, como la persona que construye su casa sobre una roca sólida. Aunque llueva a cántaros y suban las aguas de la inundación y los vientos golpeen contra esa casa, no se vendrá abajo porque está construida sobre un lecho de roca. Pero el que oye mi enseñanza y no la obedece es un necio, como la persona que construye su casa sobre la arena. Cuando vengan las lluvias y lleguen las inundaciones y los vientos golpeen contra esa casa, se derrumbará con un gran estruendo" (Mateo 7:24-27) NTV.

ASÍ QUE HAGAMOS LO QUE JESÚS NOS MANDÓ:Enseñen a los nuevos discípulos a obedecer todos los mandatos que les he dado” (Mateo 28:20) NTV.

El llamado a escuchar, aprender, guardar y obedecer la Palabra de Dios es un pilar central en el discipulado. No se trata solo de adquirir conocimiento, sino de vivir de acuerdo con los principios divinos que nos guían hacia un crecimiento espiritual auténtico. Al poner en práctica estos mandamientos, no solo fortalecemos nuestra propia fe, sino que también inspiramos a otros en su camino hacia Cristo. Así que, comprometámonos a ser no solo oyentes, sino hacedores de la Palabra, construyendo nuestras vidas sobre la roca firme de sus enseñanzas.

CONVERSEMOS:

[1] ¿Qué significa para usted "escuchar con atención" la Palabra de Dios, y cómo puede cultivar una actitud de escucha activa en su vida diaria?

[2] ¿De qué manera está aplicando en su vida diaria lo que aprende de la Palabra de Dios, y qué desafíos enfrenta al intentar obedecer sus mandamientos?

[3] ¿Cómo puede ayudar a otros a aprender y obedecer la Palabra de Dios, y qué impacto cree que esto tiene en su crecimiento espiritual?

jueves, 2 de septiembre de 2021

el meollo del discipulado

Si pensamos que escuchar una buena prédica es todo lo que hay que hacer, entonces nos estamos engañando, somos personas necias que construyen la vida sobre arena, seremos infructuosos porque la buena semilla no pudo crecer, resultamos no ser verdaderos discípulos (LEA y reflexione: Mt.7:24-27 / Mt.12:50 / Mt.13:1-9,18-23 / Mt.28:18-20 / Stg.1:22-24 / Stg.3:13-18 / Sal.111:10). 

Tengamos en cuenta que leer y estudiar la Biblia solo para comprender alguna verdad no es suficiente. La Biblia es para aplicarla. Escuchar un sermón, -no importa cuan bueno haya sido ni como haya sido presentado y si al escucharlo se nos pararon los pelos de punta y nuestras emociones fueron excitadas-, no sirve de nada si no aplicamos las verdades de Dios en nuestro diario vivir (1Jn.3:18). La persona que de verdad ha escuchado la Palabra de Dios no debe olvidar lo que Dios le ha mostrado, debe ir y aplicarla, y producir los frutos del Espíritu de Dios en su vida.

Está claro, la salvación es por gracia, es un regalo de Dios por medio de Jesucristo. Sin embargo, el creyente nacido de nuevo se preocupa por expresar la nueva vida en el diario vivir (Filp.2:12-16 / Tit.2:11-15 / Mt.12:50). El sermón del monte y todos los mandamientos de Cristo revelan el carácter de Dios y son para obedecerlos (Gal.4:19) - la marca de un verdadero discípulo y de todo discipulado radica en esta verdad (Mt.28:18-20 / Mt.7:15-27 / Mt.5:19-20 / Stg.1:21-25 / Jn.14:23-24 / Sal.119 Tit.3:8 / Lc.11:27-28 / Jn.13:17 / 1Jn.3:21-24 / Sal.1 / Sal.119).

Es bueno asistir y participar de las dinámicas de una iglesia (Hebr.10:25), pero eso es solo una parte de todo un proceso. Qué tal si en vez de contar asistentes o gente conectada preguntamos: ¿Cómo aplicó lo que escuchó, leyó, estudió y entendió de la Biblia? ¿Cómo podemos animarnos los unos a los otros a obedecer (más que solo asistir) y demostrar los resultados de nuestra salvación (Filp.2:12-16)?

"..., vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. ... (Mt.28:19-20) NVI.

ASIMILANDO
no dude en leer los contextos de los textos
[1] Lea los textos bíblicos referenciados arriba: ¿Cuál es el mensaje central de estos textos? Qué dicen acerca de Dios? ¿Qué dicen acerca de los humanos? ¿Qué mandamientos debo tener en cuenta?
[2] ¿Qué significan estos pasajes para nosotros hoy día? ¿Hay algo de lo cuál deba arrepentirse? ¿Hay algo que deba cambiar en su vida, alguna actitud, alguna costumbre? ¿Qué pasos debe tomar para cumplir con el mandato de Cristo? 
[3] Use este devocional/estudio para reflexionar y dialogar al respecto con otra persona, con la familia o un grupo pequeño. ¿Con quién, cómo y cuándo quiere compartir lo aprendido?
[4] ORE(n) a Dios Padre en el cielo usando estos versículos.

martes, 6 de octubre de 2020

mirando el espejo (Stg.1:19-25)

 


"Mis amados hermanos, quiero que entiendan lo siguiente: todos ustedes deben ser rápidos para escuchar, lentos para hablar y lentos para enojarse. El enojo humano no produce la rectitud que Dios desea. Así que quiten de su vida todo lo malo y lo sucio, y acepten con humildad la palabra que Dios les ha sembrado en el corazón, porque tiene el poder para salvar su alma. Pero no sólo escuchen la palabra de Dios, tienen que ponerla en práctica. De lo contrario, solamente se engañan a sí mismos. Pues, si escuchas la palabra pero no la obedeces, sería como ver tu cara en un espejo. Te ves a ti mismo, luego te alejas y te olvidas cómo eres. Pero, si miras atentamente en la ley perfecta que te hace libre y si la pones en práctica y no olvidas lo que escuchaste, entonces Dios te bendecirá por tu obediencia" (Stg.1:19-25) NTV.

Hay quienes odian los espejos, pero creo que a todos nos conviene que pasemos cerca de un espejo antes de salir a la calle. Una mirada al espejo nos puede decir mucho - si estoy bien peinado, si la camisa está bien, si la cara está limpia. En esos momentos podemos intervenir y arreglar lo que no está como lo deseo. Pero un momento, no es el espejo quien me hace el trabajito de poner las cosas en su lugar, eso sí es una decisión mía. Yo debo moverme. Si me retiro pensando que las cosas se ordenan por sí solas, entonces estoy muy equivocado. 

Parece que la iglesia en tiempos de Santiago tenía un problema - los cristianos escuchaban la Palabra de Dios, pero había una distancia entre escuchar y obedecer. ¿Cierto que esto nos suena conocido? Parece que también tenemos ese problema. Escuchar la Palabra de Dios y no vivir según ella es una enfermedad bastante propagada y un gran desafío. ¿Cómo explicamos eso? Vemos, entendemos, aprendemos, sabemos, reconocemos y sabemos enseñarlo, pero algo nos detiene ponerlo en práctica. ¿Qué es lo que nos detiene? ¿Qué debo tener en cuenta para que al escuchar y entender lo que debe cambiar finalmente resulte en verdadera transformación? Es obvio que el resultado de la enseñanza bíblica no es la acumulación de conocimiento, de certificados y diplomas. ¿Cierto que el conocimiento es solo una etapa hacia el resultado? La meta tampoco es sentirse bien o emocionado, o que se le paren los pelos de punta. La bendición, la verdadera libertad, la transformación radica en la obediencia a la Palabra de Dios - así lo sugiere Santiago.

La mirada atenta e intencional es uno de los primeros pasos para ver transformación (Stg.1:25). Alejarnos de lo que nos distrae, nos desvía o detiene, y luego alimentarnos con lo correcto, son pasos en la dirección correcta (1Pe.2:1-2 / Sal.1:1-3). Finalmente el tomar la decisión de obedecer nos lleva a ser constructores sabios, gente que construye sobre fundamentos sólidos y terminando resistiendo las tormentas de la vida (Lc.6:47-49 / Jn.13:17).

Padre eterno, como un verdadero discípulo tuyo escucharé atentamente tu voz, no me rebelaré contra tus mandatos, viviré en el temor a Dios siguiendo fielmente tus enseñanzas. Me dedicaré sin pereza a meditar en las enseñanzas de tu Palabra. Tendré mucho cuidado de cómo vivo y de lo que enseño. Me mantendré firme en lo que es correcto por el bien de mi propia salvación y la de quienes me oyen. Gracias Padre celestial, porque no solamente me das el deseo, sino también el poder para hacer lo que a ti te agrada.

(c) PJO - https://caudalesdevida.blogspot.com

jueves, 7 de mayo de 2020

oye - aprenda - acción

“Llamó Moisés a todo Israel y les dijo: "Oye,  Israel,  los estatutos y decretos que yo pronuncio hoy en vuestros oídos. Aprendedlos y guardadlos,  para ponerlos por obra (Dt.5:1) RV1995
 
  • Llamado a escuchar con atención la Palabra de Dios. Se trata de escuchar con la disposición a responder correctamente a los mandamientos de Dios (Sal.34:11 / Prov.1:5.8.33 / Mt.13:12 / Lc.8:18 / Jn.10:27 / Hebr.5:11 / Apoc.1:3).
"Vengan, hijos míos, y escúchenme, y les enseñaré a temer al SEÑOR" (Sal.34:11) NTV.

  • Llamado a aprender los mandamientos y decretos (Jos.1:8 / Sal.1:1-3 / Prov.2:1-5 / Col.3:16). Aprender es más que solo saber, es estar entrenado para la guerra. Es saber usar/aplicar la verdad en el diario vivir.
"Que el mensaje de Cristo, con toda su riqueza, llene sus vidas. Enséñense y aconséjense unos a otros con toda la sabiduría que él  da. Canten salmos e himnos y canciones espirituales a Dios con un corazón agradecido" Col.3:16) NTV.

  • Llamado a guardar los mandamientos. Guardar tiene la idea de cuidar, proteger, vigilar. La doctrina sana y su enseñanza preservan la fe cristiana y animan a una vida que marca la diferencia (2Tim.3:16-17). También tiene la idea de retener (Gn.37:11 / Gn.41:35 / Sal.119:11 / Prov.3:1).
"He guardado tu palabra en mi corazón, para no pecar contra ti" (Sal.119:11) NTV.

  • Llamado a obedecer los mandamientos. Si no ponemos por obra la Palabra de Dios, entonces todo lo arriba mencionado no tiene mucho valor (Jos.1:7 / Dt.29:9 / Dt.5:32-33 / Dt.6:6 / 1Cron.22:13 / Mt.7:24-27 / Mt.28:20 / 1Jn.2:3-4).
"Todo el que escucha mi enseñanza y la sigue es sabio, como la  persona que construye su casa sobre una roca sólida. Aunque llueva a cántaros y suban las aguas de la  inundación y los vientos golpeen contra esa casa, no se vendrá abajo porque está construida sobre un lecho de roca. Pero el que oye mi enseñanza y no la obedece es un necio, como la persona que construye su casa sobre la arena. Cuando vengan las lluvias y lleguen las inundaciones y los vientos golpeen contra esa casa, se derrumbará con un gran estruendo" (Mt.7:24-27) NTV.

ASÍ QUE HAGAMOS LO QUE JESÚS NOS MANDÓ: “Enseñen a los nuevos discípulos a obedecer todos los mandatos que les he dado” (Mt.28:20) NTV.

viernes, 12 de octubre de 2018

¿Cómo están nuestros oídos?



"Pues Dios habla una y otra vez, aunque la gente no lo reconozca" (Job 33:14) NTV - Leer todo Job 33

"»¡Oh, Jerusalén, Jerusalén, la ciudad que mata a los profetas y apedrea a los mensajeros de Dios! Cuántas veces quise juntar a tus hijos como la gallina protege a sus pollitos debajo de sus alas, pero no me dejaste" (Lc.13:34) NTV

"Pues llegará el tiempo en que la gente no escuchará más la sólida y sana enseñanza. Seguirán sus propios deseos y buscarán maestros que les digan lo que sus oídos se mueren por oír. Rechazarán la verdad e irán tras de mitos" (2Tim.4:3-4) NTV

  • PARA SER BUENOS OIDORES de la voz de Dios debemos prestar atención a Su Palabra (Lc.11:31 / Ecl.5:1 / Hebr.5:11). Debemos ser gente rápida para escuchar y lentos para hablar (Stg.1:19). María se sentó a los pies de Jesús para escuchar Sus enseñanzas y Jesús alabó su actitud (Lc.10:39). Tener sincero interés (hambre) por escuchar la Palabra de Dios lleva a que finalmente escuchemos el mensaje de Dios, aquel mensaje que trae verdadera salvación (Hch.10:33 / Hch.13:42-43 / Hch.7:51-54).
  • HAY COSAS QUE TAPAN LOS OÍDOS espirituales - por ejemplo: Dejarse llevar por los propios deseos y buscar que estos sean satisfechos a nuestra manera (2Tim.4:3-4 / Jer.7:23-24). Negarse (Excusarse, evadir - Lc.14:18-19) el escuchar la Palabra de Dios porque hay otros intereses que predominan (Hebr.12:25 / Lc.13:34 / Lc.15:28 / Sal.81:11 / Jer.44:4-6 / Zac.1:4 / Mt.22:3 / Hch.3:14-15). Preferir las cosas malvadas y la mentira - esto inhabilita el escuchar la verdad de Dios. Amar más la oscuridad que la luz (Jn.8:43-44 / Jn.3:19 / Prov.1:24-30). Odiar el conocimiento de Dios y no temer a Dios (Prov.1:29). Tener un corazón endurecido; el corazón se ha hecho insensible por preferir los deseos pecaminosos y por apartarse voluntariosamente de la verdad siguiendo mitos  - (tienen dificulta en recibir y comprender) (Mt.13:15 / Jn.8:43-44 / Hch.7:57).

"Entonces se dijeron el uno al otro: «¿No ardía nuestro corazón cuando nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?»" (Lc.24:32) NTV

"Inclina mi corazón a tus testimonios y no a la ganancia deshonesta" (Sal.119:36) LBLA

lunes, 30 de julio de 2018

Escuche - Mire - Obedezca

ESCUCHE BIEN - MIRE ATENTAMENTE - PRACTIQUE EL ARREPENTIMIENTO:

Cuando escucha la Palabra de Dios, cuando la estudia, cuando medita en ella, entonces permita que ella de lleve al arrepentimiento (cambiar de rumbo).

Si nos exponemos a la Palabra de DIos vamos a notar que ella con gran frecuencia nos muestra lo que no anda bien en nuestra vida - expone nuestros pecados. En el momento que la Palabra de Dios toca su corazón, si despierta su conciencia, si revela su estado incorrecto en relación con Dios y el prójimo, entonces no dude en parar un momento y arrepentirse de sus pecados - confesándolos, pidiendo perdón, si es necesario hacer restitución y dándole un nuevo rumbo al asunto y a la vida. La verdad de la Palabra de Dios nos hace verdaderamente personas libres.

"Pero no sólo escuchen la palabra de Dios, tienen que ponerla en práctica. De lo contrario, solamente se engañan a sí mismos. Pues, si escuchas la palabra pero no la obedeces, sería como ver tu cara en un espejo. Te ves a ti mismo, luego te alejas y te olvidas cómo eres. Pero, si miras atentamente en la ley perfecta que te hace libre y si la pones en práctica y no olvidas lo que escuchaste, entonces Dios te bendecirá por tu obediencia" (Stg.1:22-25) NTV

lunes, 4 de junio de 2018

Escuchar para obedecer - no se engañe

"No solo escuchen la palabra de Dios; tienen que ponerla en práctica. De lo contrario, solamente se engañan a mismos. Pues, si escuchas la palabra pero no la obedeces, sería como ver tu cara en un espejo; te ves a ti mismo, luego te alejas y te olvidas cómo eres. Pero si miras atentamente en la ley perfecta que te hace libre y la pones en práctica y no olvidas lo que escuchaste, entonces Dios te bendecirá por tu obediencia." Stg.1:22‭-‬25 NTV

Leer, meditar, estudiar y entender la Palabra de Dios, aceptar la voluntad de Dios como buena para su vida, no es suficiente. Debemos recordar el mandamiento de Jesús y el cual fue reiterado por Santiago estamos llamados a ser hacedores y no simplemente oidores de la Palabra. La obediencia es la clave en el proceso de ser un discípulo de Cristo (Mt.7:24-27 / Mt.28:18-20 / Stg.1:22-25).

Rara vez alguien obedece automáticamente o por naturaleza. Frecuentemente debemos tomarnos el tiempo no solo para digerir lo que hemos leído, meditado o estudiado, sino también debemos tomar tiempo para planificar cómo es que vamos y podemos obedecer prácticamente la voluntad de Dios.

¡Planee atentamente obedecer, no solamente escuchar! 

jueves, 11 de enero de 2018

Correr para ganar (Hebr.12:1-3)

Todo deportista compite porque tiene en mente llegar a la meta y si es posible, ganar la medalla. En el fútbol de nada sirve un buen juego si al final no hay goles que se meten en el arco contrario. De un barco que sale a la mar se espera que no solamente salga bien del puerto de partida, sino que también llegue bien al puerto de destino.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Transformación Espiritual



‘Y el que me ve, ve al que me ha enviado’ (Jn.12:45)
‘Hijos míos, por quienes de nuevo sufro dolores de parto hasta que Cristo sea formado en vosotros’ (Gal.4:19)

(Jn.14:9-10 / Hebr.1:3 / Jn.8:12 / Jn.9:5 / Mt.5:14-16)

De todo creyente en Cristo se espera que cambie más y más a la imagen de Jesús, su carácter debe cambiar. La pregunta que se nos presenta es ¿cuánto de la imagen nuestra ya revela la imagen que Dios quiere que revelemos? (Gal.4:19 / Filp.2:15).

martes, 17 de noviembre de 2015

El Bautismo en Agua



“Por lo tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Enseñen a los nuevos discípulos a obedecer todos los mandatos que les he dado. Y tengan por seguro esto: que estoy con ustedes siempre, hasta el fin de los tiempos»”.
(Mt.28:19-20) NTV

Hch.2:38-39 / Hch.2:41 / Hch.8:12-16 / Hch.8:36-38 / Hch.9:18 / Hch.10:47-48 / Hch.16:15-33 / Hch.19:3-5


D
espués de haber dado el paso de fe aceptando a Cristo como Señor y Salvador, y haber encontrado el perdón de los pecados, uno de los primeros pasos importantes que todo nuevo creyente puede dar es el bautismo en agua. Con el bautismo en agua el creyente se identifica con la muerte y resurrección de Cristo como la base de su salvación. Con el bautismo en agua el creyente hace una confesión pública de que quiere seguir a Cristo y no seguir viviendo una vida entregada al pecado y la desobediencia – el creyente está declarando su muerte a los deseos pecaminosos y separación de Dios, y anuncia que se sumerge en los caudales de vida de Dios que lo llevan a vivir una vida que marca la diferencia (Rom.6 / 2Cor.5:14-16 / Gal.2:20 / Gal.3:27 / Col.2:12).

miércoles, 4 de noviembre de 2015

El Tema de la Fe



“Porque por gracia ustedes han sido salvados mediante la fe; esto no procede de ustedes, sino que es el regalo de Dios, no por obras, para que nadie se jacte. Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica” (Ef.2:8-10) NVI


Rom.3:22-26 / Rom.4:5.16 / Rom.10:14 / Rom.10:17 / Col.2:12 / Hch.14:27 / Hch.16:14 / Hch.15:8-11


El escritor de Hebreos describe la fe de la siguiente manera: “La fe es la confianza de que en verdad sucederá lo que esperamos; es lo que nos da la certeza de las cosas que no podemos ver” (Hebr.11:1) NTV.  Primeramente debemos entender que la fe no está basada en cosas que podemos ver, oler, palpar o saborear (2Cor.5:7). De hecho, la Biblia nos enseña que primero viene la fe y luego el ver (Jn.11:39-40).
La fe bíblica está basada en la Palabra de Dios y en nuestra respuesta a la misma (Rom.10:14-21 / 1Tes.2.13 / 2Tes.2:13-14 / 1Pe.1:23-25).  Esta fe en Dios, además, es nutrida y fortalecida con la Palabra de Dios (1Pe.2:1-2 / Ef.4:15 / 2Pe.3:18).

viernes, 2 de enero de 2015

El servidor y el precio que debe pagar



Tengan la misma actitud que tuvo Cristo Jesús. Aunque era Dios, no consideró que el ser igual a Dios fuera algo a lo cual aferrarse. En cambio, renunció a sus privilegios divinos; adoptó la humilde posición de un esclavo y nació como un ser humano. Cuando apareció en forma de hombre, se humilló a sí mismo en obediencia a Dios y murió en una cruz como morían los criminales’ (Filp.2:5-8) NTV

(Sal.40:6-8 / Hebr.10:7-9)

Jesús mismo nunca pidió algo de sus discípulos que Él mismo no haya hecho. Jesús pagó un precio alto, no solo al venir a este mundo dejando el cielo, sino en todo su recorrido sobre la tierra. Él estaba enfocado en hacer la voluntad de Su Padre y finalmente murió en la cruz en total obediencia a Dios para así abrir el camino de la vida para aquellos que estaban perdidos en el pecado, que se iban a arrepentir y creer en El (Lc.22:42 / Jn.6:38 / Hebr.10:7-10).

martes, 10 de junio de 2014

Discípulos verdaderos son hacedores de Su Palabra

Mt.28:18-20 – la importancia de la obediencia en el proceso de discipulado

El discipulado o el ser discipulado está directamente relacionado con aprender a ser obediente. Mateo termina su Evangelio anotando lo que llamamos la Gran Comisión (Mt.28:18-20). En ella nosotros leemos que hemos sido comisionados a hacer discípulos. Esto lo hacemos bautizando a los creyentes y enseñándoles a obedecer los mandatos de Cristo. Con esto en mente concluimos que:

lunes, 2 de diciembre de 2013

El principio de la siembra y de la cosecha

Enseñanza dada por Richard Casteel durante el evento de CICSA Norte
- Consulta, diálogo, entrenamiento de parejas para enriquecimiento de parejas pastorales y pastorear a matrimonios/familias pastorales 
- Notas tomadas por Paul J. Otremba (otremba@gmail.com)

EL PRINCIPIO DE LA SIEMBRA Y DE LA COSECHA 
(Gal.6:8-9) 
(Aplicado al Matrimonio y a la familia / Aplicable a todas las áreas de nuestra vida)

Nuestra vida es como un jardín, o como una finca, que debe ser cuidada, cultivada, mantenida. El fruto de nuestro jardín es el resultado de lo que sembramos y de cómo cuidamos nuestros jardín.

martes, 13 de agosto de 2013

Entrenamiento Espiritual



“No pierdas el tiempo discutiendo sobre ideas mundanas y cuentos de viejas. En lugar de eso, entrénate para la sumisión a Dios. ‘El entrenamiento físico es bueno, pero entrenarse en la sumisión a Dios es mucho mejor, porque promete beneficios en esta vida y en la vida que viene’.” (1Tim.4:7-8) NTV

viernes, 9 de agosto de 2013

El Arrepentimiento



“En la antigüedad Dios pasó por alto la ignorancia de la gente acerca de estas cosas, pero ahora él manda que todo el mundo en todas partes se arrepienta de sus pecados y vuelva a él” 
(Hch.17:30) NTV



Mt.3:1-2 / Mt.4:17 / Mt.12:41 / Mt.21:29-32 / 1Re.8:47 / Ez.18:30-32 / Ez.31:11 / Hch.2:38 / Hch.3:19 / Hch.11:18 / Hch.20:21 / Hch.26:20 / 2Cor.7:10 / Hebr.6:1 / 2Pe.3:9 / Apoc.2:5


martes, 6 de agosto de 2013

La Biblia y su significado para mi vida


La manera como pienso respecto a la Biblia y el lugar que le doy a la misma en mi vida tiene mucho peso a la hora de tomar decisiones. La manera como pienso respecto al valor de la misma influye en el momento de establecer opiniones, convicciones y estilo de vida.

jueves, 1 de agosto de 2013

La visión y la misión de Dios

LA VISION DE DIOS: Gente de toda nacion, lengua, tribu adorando a Dios. Cuando echamos un vistazo al cielo nos damos cuenta que Dios salva a gente de toda nación, tribu, lengua, etc. para que ahora y un día en el cielo estén dando alabanzas, adoración y gloria a Dios (Apoc.7:9-10 / Apoc.5:8-14 / Rom.11:25). La visión de Dios debe ser también nuestra visión, nada más y nada menos. El ver a Dios glorificado debe ser el motor que nos empuja a invertir tiempo, dinero, fuerzas, etc., para ver gente llegando a los pies de Cristo y adorando a Dios Creador del cielo y la tierra.

lunes, 29 de julio de 2013

Llamado frente a la Palabra de Dios

Llamó Moisés a todo Israel y les dijo: "Oye,  Israel,  los estatutos y decretos que yo pronuncio hoy en vuestros oídos.  Aprendedlos y guardadlos,  para ponerlos por obra” (Dt.5:1) RV1995