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miércoles, 1 de abril de 2020

el EVANGELIO - CRISTO, y éste crucificado

Nos vamos acercando a aquella semana en el año en la cual recordamos de manera especial a Cristo, y éste crucificado. Es bueno parar y recordar los beneficios de la CRUZ. Acá encuentra un pequeño estudio acerca de este tema.


"Yo mismo, hermanos, cuando fui a anunciarles el testimonio de Dios, no lo hice con gran elocuencia y sabiduría. Me propuse más bien, estando entre ustedes, no saber de cosa alguna, excepto de Jesucristo, y de éste crucificado. Es más, me presenté ante ustedes con tanta debilidad que temblaba de miedo. No les hablé ni les prediqué con palabras sabias y elocuentes sino con demostración del poder del Espíritu, para que la fe de ustedes no dependiera de la sabiduría humana sino del poder de Dios" (1Cor.2:1-5) NVI

El apóstol Pablo decidió con toda claridad y determinación predicar solamente a Jesucristo, quien fue crucificado. Nadie puede jactarse delante de Dios de ser alguien grande o mejor que el resto del mundo y creer que por ello goza de beneficios especiales delante de Dios. Es Jesucristo la sabiduría para nuestro beneficio. Él nos hizo justos ante Dios, nos santificó, nos redimió. Y si alguien se quiere jactar que solamente se jacte del Señor (1Cor.1:29-31 / 1Cor.1:22-25 / Jn.17:3 / Gal.3:1-9 / Gal.6:14 / Filp.3:8-10).
  • por la muerte de Cristo es que somos redimidos, santificados y perdonados (Mt.26:28 / Jn.1:29 / 1Cor.15:3 / Hebr.9:26-28 / 1Pe.2:24 / 1Jn.1:7);
  • por la muerte de Cristo hemos sido aceptados y reconciliados con Dios, tenemos paz con Dios (Ef.1:6-7 / Col.1:20);
  • por la muerte de Cristo somos justificados y librados del castigo de Dios (Rom.5:9 / 1Tes.1:10 / 1Tes.5:9-10);
  • por la muerte de Cristo somos eternamente redimidos (Rom.3:24-25 / Col.1:14 / 1Tim.2:5-6 / Hebr.9:12 / 1Pe.1:18 / Apoc.5:9);
  • por la muerte de Cristo hemos sido librados de la muerte eterna (2Tim.1:9-10 / Hebr.2:9);
  • por la muerte de Cristo hemos sido librados de la condenación (Rom.8:34);
  • por la muerte de Cristo hemos sido librados de la maldición de la ley, de la muerte y separación de Dios (Gal.3:13 / Gal.4:4-5 / Col.2:14-15);
  • por la muerte de Cristo hemos sido librados del poder de la muerte y del diablo (Hebr.2:14-15 / Apoc.12:11);
  • por la muerte de Cristo somos sanados (Is.53:5);
  • por la muerte de Cristo él nos bendice con todas las cosas (Rom.8:32);
  • por la muerte de Cristo, aunque débiles en la fe, él nos salva (Rom.5:6 / 1Cor.8:11);
  • por la muerte de Cristo amados antes de ser salvos (Rom.5:8-10 / Ef.5:2);
  • por la muerte de Cristo somos atraídos a Dios y tenemos acceso a la presencia de Dios (Jn.12:32 / Hebr.10:19-20);
  • por la muerte de Cristo somos librados de una vida egocéntrica para vivir ahora una vida que marca la diferencia (2Cor.5:15 / Gal.2:20 / 1Cor.6:20 / 1Pe.2:24 / Ef.5:2 / 1Jn.3:16 / Tit.2:14 / Hebr.9:14 / 1Cor.5:7);
  • por la muerte de Cristo todos somos hechos uno en Cristo (Ef.2:13-14.16.18);
  • porque Cristo murió y resucitó Él tiene todo el derecho de ser exaltado como Rey y como Señor (Rom.14:9 / Filp.2:8-11 / Hebr.1:3 / Hebr.12:2).

Himno de George Bennard (1873-1958)

En el monte calvario estaba una cruz
emblema de afrenta y dolor
Y yo amo esa cruz do murió mi Jesús
por salvar al mas vil pecador.

CORO
¡Oh ! yo siempre amaré esa cruz,
en sus triunfos mi gloria será ;
Y algún día en vez de una cruz,
mi corona Jesús me dará.

Aunque el mundo desprecie la cruz de Jesús,
para mi tiene suma atracción,
porque en ella llevó el Cordero de Dios
mi pecado y mi condenación.

En la cruz do su sangre Jesús derramó,
hermosura contemplo en visión,
pues en ella el Cordero inmolado murió,
para darme pureza y perdón.

Yo seré siempre fiel a la cruz de Jesús,
sus desprecios con él sufriré ;
Y algún día feliz con los santos en luz,
para siempre su gloria tendré.

"Alaba, alma mía, al SEÑOR; alabe todo mi ser su santo nombre. Alaba, alma mía, al SEÑOR, y no olvides ninguno de sus beneficios. Él perdona todos tus pecados y sana todas tus dolencias; él rescata tu vida del sepulcro y te cubre de amor y compasión; él colma de bienes tu vida y te rejuvenece como a las águilas. El SEÑOR hace justicia y defiende a todos los oprimidos" (Sal.103:1-6) NVI.

domingo, 29 de marzo de 2020

el intercambio - Jesús o Barrabás


"Ahora bien, era costumbre del gobernador cada año, durante la celebración de la Pascua, poner en libertad a un preso, el que la gente pidiera. Uno de los presos en ese tiempo era Barrabás, un revolucionario que había cometido un asesinato durante un levantamiento. La multitud acudió a Pilato y le pidió que soltara a un preso como era la costumbre. «¿Quieren que les deje en libertad a este “rey de los judíos”?»  —preguntó Pilato. (Pues ya se había dado cuenta de que los principales sacerdotes habían arrestado a Jesús por envidia). Pero, en ese momento, los principales sacerdotes incitaron a la multitud para que exigiera la libertad de Barrabás en lugar de la de Jesús" (Mr.15:6-11) NTV

Jesús ya había sido tomado preso. Los que lideraron esa acción fueron los líderes espirituales de aquellos tiempos, los sacerdotes, los escribas, el tal Concilio Supremo (Mr.15:1). Fue llevado preso a la casa del Sumo Sacerdote de Israel donde fue falsamente acusado. Pero no encontraban evidencias para una justa acusación. La única razón para que lo declararan culpable fue la declaración de Jesús en la que afirmó ser el Mesías, el YO SOY (Mr.14:61-64). Fue en ese momento que comenzaron a humillarlo escupiéndole en la cara, vendándole los ojos y dándole puñetazos.

El siguiente paso que tomaron los acusadores fue llevar a Jesús delante de las autoridades civiles, pero Pilato tampoco pudo encontrar alguna razón sustentada para condenar a Jesús. Sin embargo, Pilato - y a pesar de la advertencia de su esposa quien le mandó decir que no se metiera con ese hombre - finalmente lo entrega para que fuera crucificado. 

Pero antes de entregar a Jesús para ser crucificado ocurre un episodio con un preso. Su nombre fue Barrabás, un 'revolucionario que había cometido un asesinato durante un levantamiento'; era un hombre que había escogido la violencia para imponer sus ideas políticas. Barrabás había sido tomado preso, acusado y condenado a muerte. En ese día, tanto Barrabás como Jesús iban rumbo a la muerte - uno de ellos lo merecía el otro no. 

Por esos tiempos era costumbre que para la Pascua se liberara a un preso. Pilato usó esa costumbre pensando que Jesús podría salir librado. Uno se imagina que al tener que escoger entre esas dos opciones van a librar a Jesús. Pero la muchedumbre reunida y agitada decide y pide que el ilegal, el corrupto, el asesino, el revolucionario sea librado. Barrabás con seguridad entendió que acababa de ser intercambiado: el ilegal por el legal, el mentiroso por La Verdad, el amargado por el amoroso, el injusto por el Justo.

La cruz de Cristo nos revela que allí ocurrió un intercambio. Derek Prince en su libro: 'El Intercambio en la Cruz' describe cuál fue aquel intercambio:
  • Cargó con nuestros pecados para que nosotros pudiéramos ser perdonados. Él fue herido para que podamos recibir sanidad: "Él mismo cargó nuestros pecados sobre su cuerpo en la cruz, para que nosotros podamos estar muertos al pecado y vivir para lo que es recto. Por sus heridas, son sanados" (1Pe.2:24) NTV. (Is.53:4-6,11 / Jn.1:29 / Hebr.9:28).
  • Fue hecho pecado por nosotros para que fuéramos hechos justicia de Dios: "Al que no cometió pecado alguno, por nosotros Dios lo trató como pecador, para que en él recibiéramos la justicia de Dios" (2Cor.5:21) NVI. "Porque también Cristo murió por los pecados una sola vez, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, muerto en la carne pero vivificado en el espíritu;" (1Pe.3:18) LBLA. (Rom.5:18).
  • Jesús murió por nosotros para que tengamos vida, Su vida: "Pero vemos a aquel que fue hecho un poco inferior a los ángeles, es decir, a Jesús, coronado de gloria y honor a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios probara la muerte por todos" (Hebr.2:9) LBLA.
  • Se hizo pobre para que mediante su pobreza pudiera hacernos ricos: "Porque conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que siendo rico, sin embargo por amor a vosotros se hizo pobre, para que vosotros por medio de su pobreza llegarais a ser ricos" (2Cor.8:9) LBLA. (Stg.2:5 / Rom.8:32 / Rom.11:12 / Ef.3:8 / 1Tim.6:18).
  • Jesús fue abandonado para que nosotros podamos disfrutar ahora y para siempre la presencia de Dios: "A eso de las tres de la tarde, Jesús clamó en voz fuerte: «Eli, Eli,  ¿lama sabactani?», que significa: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has  abandonado?»" (Mt.27:46) NTV. (Mt.28:18-20 / Ef.1:5-6 / Jos.1:5 / Is.41:10).
  • Jesús cargó las maldiciones que estaban sobre nosotros para que nosotros podamos recibir Sus bendiciones: "Pero Cristo nos ha rescatado de la maldición dictada en la ley. Cuando fue colgado en la cruz, cargó sobre sí la maldición de nuestras fechorías. Pues está escrito: «Maldito todo el que es colgado en un madero». Mediante Cristo Jesús, Dios bendijo a los gentiles con la misma bendición que le prometió a Abraham, a fin de que los creyentes pudiéramos recibir por medio de la fe al Espíritu Santo prometido" (Gal.3:13-14) NTV. (Gal.3:6-9 / Rom.4:3-17).

ORACIÓN:
'Mi Padre en el cielo, yo estaba condenado a muerte, igual que Barrabás. No había nada que hubiera podido hacer para librarme de esta condena. De hecho, merecía la muerte así como dicen las Escrituras: "Pues la paga que deja el pecado es la muerte" (Rom.6:23) NTV. Pero gracias a Jesús, quien dejó atrás el cielo para venir a esta tierra y cargar con todos mis pecados, las maldiciones que estaban sobre mí, mi culpabilidad, mi perdición, ahora me bendices con perdón, vida, bendiciones de todo tipo y con Tu presencia - "pero el regalo que Dios da es la vida eterna por medio de Cristo Jesús nuestro Señor" (Rom.6:23) NTV. Gracias Jesús por ese intercambio que ocurrió en aquella cruz. Nunca quiero perder esta visión. Me entrego a Ti para amarte y servirte.'

"Pues a Dios, en toda su plenitud, le agradó vivir en Cristo y, por medio de él, Dios reconcilió consigo todas las cosas. Hizo la paz con todo lo que existe en el cielo y en la tierra por medio de la sangre de Cristo en la cruz. Eso los incluye a ustedes, que antes estaban lejos de Dios. Eran sus enemigos, estaban separados de él por sus malos pensamientos y acciones. Pero ahora él los reconcilió consigo mediante la muerte de Cristo en su cuerpo físico. Como resultado, los ha trasladado a su propia presencia, y ahora ustedes son santos, libres de culpa y pueden presentarse delante de él sin ninguna falta" (Col.1:19-22) NTV.


ASIMILANDO (2 TIMOTEO 3:16-17)


[1] ¿Qué lecciones aprendió durante este estudio? Anote máximo tres lecciones aprendidas. ¿Qué escuchó que Dios le impresionaba, hablaba durante esta sesión?

[2] ¿Qué pasos va a tomar para ejecutar lo aprendido? Sea específico. ¿Cómo y cuándo va a comenzar con la aplicación de las lecciones en su vida y ministerio? ¿A quién le va a rendir cuentas acerca del proceso de ejecución de las lecciones?

[3] ¿Cuáles desafíos cree usted que va a enfrentar en la aplicación de las lecciones en su vida y ministerio? ¿Qué cosas ve usted como favorables para la aplicación de las lecciones?

[4] ¿Con quién va a compartir lo aprendido en esta lección? ¿Cuándo le compartirá?

[5] Anote a continuación una petición de oración relacionada con la sesión y la lección. Comparta con otros su petición y permita que ellos oren con usted.

lunes, 28 de noviembre de 2016

Recordar, Contar, Alabar

"Bendice, alma mía, al SEÑOR, Y bendiga todo mi ser Su santo nombre. Bendice, alma mía, al SEÑOR, Y no olvides ninguno de Sus beneficios" (Sal.103:1-2) NBLH

"Daré gracias al SEÑOR con todo mi corazón; Todas Tus maravillas contaré. En Ti me alegraré y me regocijaré; Cantaré alabanzas a Tu nombre, oh Altísimo" (Sal.9:1-2) NBLH

Como seguidores de Jesucristo tenemos el gran privilegio de experimentar a lo largo de nuestro caminar de la mano de Dios un sinnúmero de bendiciones. Sin embargo, es verdad que a pesar de todo lo bueno vivido somos personas que fácilmente olvidamos las cosas buenas y lo que Dios ha hecho - y nos tornamos en gente ingrata y frustrada. Definitivamente requerimos del llamado a recordar lo que Dios ha hecho en, para y con nosotros. Tenemos que parar y hacer una lista de las bendiciones recibidas. Ahora, no se trata de recordar solamente los hechos y las bendiciones. Se trata de recordar a aquel quien es la fuente de vida. En medio de cualquier bendición el centro debe seguir siendo el dador de la vida y de las bendiciones. Y a Él debe dirigirse toda gratitud, alabanza y adoración.
Al 'no olvidar ninguno de Sus beneficios' (Sal.103:2) nos ayuda a mantener un corazón enfocado en lo trascendental, temeroso de Dios, agradecido y lleno de adoración a Dios. Consideremos algunas de las bendiciones:

  • No hay nada más grande en la vida que el REGALO DE LA SALVACIÓN en Cristo. Nosotros nunca podemos hacer lo suficiente para salvarnos a nosotros mismos. Cristo murió por amor a los seres humanos y por ver una humanidad perdida y alejada de Dios siendo reconciliada con su Creador (Jn.3:16 / Ef.2:1-10). Esta es la verdad que recordamos cada vez que celebramos la Santa Cena (1Cor.11:24-25).
  • Otra de las grandes verdades tiene que ver con el AMOR INCONDICIONAL DE DIOS. En medio de nuestras tormentas, y aunque no siempre andemos por los caminos que agradan a Dios, El nos asegura Su amor - Él siempre mantiene Su mano estrechada hacia nosotros (1Jn.4:9-10,16 / 1Jn.3:16 / Sal.31:19 / 1Cor.2:9 / Malq.1:2 / Dt.7:6-8). Nada nos puede separar del amor de Dios, tampoco las circunstancias ni los momentos difíciles en la vida, nada; aunque es en medio de estas cosas que dudamos del amor de Dios (Rom.8:28-39).
  • Algo que no reconocemos siempre como una bendición, pero que sí lo es, son los MOMENTOS DE PRUEBA. Aquellos que nos llaman la atención y que nos motivan a buscar a Dios y a volvernos a Él (Dt.8:1-8 / Stg.1:3 / 1Pe.1.7 / Hebr.12:5-8). Dios tiene un plan para nuestra vida, un PLAN PERSONALIZADO para cada uno de nosotros y no quiere que lo fallemos (Ef.2:10 / Is.48:17 / Sal.32:8).
  • Nuestro Dios, el Creador del cielo y de la tierra es DIOS PROVEEDOR, sustentador, guía, poderoso ayudador, consejero, etc. Sea que reconozcamos conscientemente o no su intervención, sea que lo experimentado sea una respuesta a nuestras oraciones o no, la verdad es: Dios nos bendice con la vida, con provisión, con protección, con oraciones respondidas, con sanidades, dándonos paz, etc., etc. (Dt.8:10-14 / Dt.32:18 / Lc.17:15-18). Y muchas de estas bendiciones también las experimentan aquellos que no preguntan por Él (Mt.5:45) - las bondades de Dios nos deberían llevar a todos a buscar a Dios (Rom.2:4 / Sal.130:3-4 / Lc.19:5-8 / 2Re.5:14-17).

Señor, no me quedaré callado, siempre de daré gracias. Gracias por Tu amor inagotable y por Tú bondad. Te adoraré con profunda reverencia. Tú eres mi fortaleza, mi escudo y mi ayudador; confío en Ti de todo corazón. Entiendo que darte gracias es un sacrificio que Te honra; por eso me acerco a Ti con gratitud y alabanzas a Tú nombre. Gracias porque estas cerca. Tú fidelidad perdura para siempre. Gracias por darme la vida, por contestar mis oraciones y por darme victoria.

"Así que ofrezcamos continuamente a Dios, por medio de Jesucristo, un sacrificio de alabanza, es decir, el fruto de los labios que confiesan su nombre" (Hebr.13:15) NVI

sábado, 30 de marzo de 2013

CELEBREMOS LA RESURRECCIÓN DE CRISTO


Estamos de acuerdo, la muerte de Jesús es de suma importancia. Al estudiar la vida de Jesús es maravilloso observar todo lo que El hizo durante Su ministerio en la tierra: sanidades, liberaciones, dio de comer a los hambrientos, convirtió agua en vino, caminó sobre las aguas y enseñó con autoridad la verdad de Dios. Pero todo lo que hizo nunca hubiera sido suficiente, si no hubiera dado Su vida como sacrificio para redención de los hombres (Mt.1:21 / 1Cor.15:3). Ninguna otra muerte puede darnos lo que nos da la muerte de Jesús. Su muerte cumplió con todos los requisitos divinos para redimir a la humanidad. Del correcto entendimiento de la cruz de Cristo depende la salvación de las almas humanas (Hebr.2:14):