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lunes, 1 de abril de 2019

De tal manera amó - Jn.3:16


"Pues Dios amó tanto al mundo que dio a su único Hijo, para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna" (Jn.3:16) NTV

Hay versículos de la Biblia que son los favoritos de toda la gente, pero que al usarlos mucho parece que se tornan en frases vacías o en frases con muy poca profundidad o en simples expresiones religiosas; y perdemos la fascinación por ellos. Es importante parar y revisar estos versículos y estudiar de nuevo el mensaje que ellos nos comunican. A veces es necesario buscar citas paralelas es el mismo libro o carta para ver cómo son allí profundizados o aclarados. Uno de esos versículos en Jn.3:16. Les presento acá mis notas que escribía mientras volvía a meditar en este versículo tan conocido y recitado por la gente (Y como siempre, recomiendo leer todas y cada una de las citas bíblicas acá anotadas; es la Palabra de Dios que cambia nuestra vida):

1. El peligro: éste radica en que se pierda una persona. Todos estamos, por naturaleza, en el camino a la perdición.
    • La razón del peligro: Aunque la luz llegó al mundo, la gente ama más la oscuridad porque sus obras son malvadas. Además, la gente odia la luz porque temen ser descubiertos/expuestos. No somos gente que por naturaleza ama a Dios; no amamos a la luz ni a la santidad (Jn.3:19-21 / Rom.3:9.23 / Rom.1:28-32).
    • ¿Qué significa que el humano se pierde? El perderse tiene que ver con ser condenado - esto es una situación legal de juicio. Un juez dictamina un juicio. Quien no cree en Jesucristo es declarado culpable y es condenado (Jn.16:18).
    • El versículo en Jn.3:36 nos vuelve a reiterar que la persona que cree en el Hijo de Dios tiene vida eterna y los que no obedecen nunca tendrán vida eterna - la fe y la obediencia son parientes; la fe obedece y la obediencia es la expresión de la fe. Además, quien no cree permanece bajo el juicio de Dios - entonces la condenación es permanecer bajo la sentencia de perdición, de no ver la vida eterna.
    • ¿Qué incluye ese juicio? Todos los que adoran los dioses falsos beberán del vino de la ira de Dios, serán atormentados con fuego y azufre por siempre y sin alivio (Apoc.14:10-11).
    • Todos los que estarán en las tumbas escucharán un día la voz del Hijo de Dios y resucitarán; y los que han hecho el bien (obras nacidas en la fe en Cristo) resucitan para vida eterna. Los que continuaron en su maldad resucitan para sufrir el juicio - ese juicio se experimentará en un cuerpo (Jn.5:28-29).
    • La perdición entonces es: condenación (Jn.3:18); es permanecer bajo la ira de Dios (Jn.3:36); tormento (Apoc.14:10); es por siempre (Apoc.14:11 / Jn.3:36), se experimentará en un cuerpo (Jn.5:28-29).
2. El plan de Dios: Amó al mundo y dio a su unigénito Hijo.
    • El amor de Dios, al costo de la vida de Su Hijo, nos rescata de la ira de Dios. Dios nos rescata por el amor de Dios. Nuestro mayor problema no es la corrupción, el pecado, la enfermedad, el diablo, las guerras, etc. Nuestro mayor problema es el Dios Santo. Dios nos declara culpables y nos ha sentenciado a vivir bajo tormentos por siempre. SIN EMBARGO, es Dios mismo quien viene con Su Hijo y nos ofrece el rescate.
    • Dios tiene un Hijo. Para aclarar este tema y no entrar en debates innecesarios debemos ir a Jn.1:1-2.14. La Palabra existía desde el principio, estaba con Dios y era Dios, y esta Palabra se hizo carne - el Hijo de Dios no llega a ser o a existir a través de una procreación, el es eterno. Este es uno de los grandes misterios de la trinidad. El Hijo es co-eterno con el Padre y tiene las mismas características que Dios Padre (Hebr.1:1-3). Jesús es Hijo desde y por la eternidad; nosotros somos hijos de Dios por adopción (Gal.4:4-7). 
    • "De tal manera amo Dios al mundo" - "como Moisés levanto la serpiente": de la misma manera (esta expresión tiene el mismo significado). No habla de una cierta cantidad impresionante o medible de amor, sino de una manera/característica de amor. La manera es que Dios ofrece a Su Hijo como rescate. Para salvar vino - el Padre dio al Hijo para morir y pagar por el rescate de los humanos (Jn.12:27-33 / Rom.8:32 / Jn.18:11 / Rom.5:8-10 / 2Cor.5:19-21 / 1Jn.4:9-10). Los soldados exponen sus vidas para defender un pueblo. Los padres se sacrifican a diario por los hijos y su bienestar. ¿Pero quién muere por sus enemigos? - así es como Dios ama al mundo.
    • "Para que todo el que crea" - rico, pobre, hombre o mujer, terrible pecador o 'menos' terrible pecador; si cree en el Hijo de Dios recibe vida eterna. Este amor es para todos los humanos (Jn.3:14-16 / 1Tim.1:15-16). SIN EMBARGO, aunque Dios ama al mundo de una manera especial, a los que se acercan a Él por medio de la fe van a experimentar un amor aun más especial y único de Dios para con ellos (Jn.17:9.23 / Jn.14:21 / Jn.13:1 / Rom.8:32).
3. La responsabilidad del humano: creer - la salvación no es por obras.
    • ¿Cómo nos conecta con Dios el creer? El amor de Dios y la obra de Cristo no tiene efecto alguno en una persona sin la fe por medio de la cual podemos ser salvos. Lo que une el amor de Dios con la vida eterna es la fe en Cristo (Jn.3:36 / Gal.3:22).
    • "que todo el que crea en el" - está en forma presente, no en pasado; es una fe continua. Quien permanece en Su Palabra es un verdadero discípulo (Jn.8:31-32 / Jn.20:31).
    • Es importante notar en Jn.20:31 la mención del contenido de la fe: que Cristo es el Mesías, el Hijo de Dios. Pero cuidado, el diablo también cree esto (Lc.4:34). Es obvio que es necesario tener en cuenta más cosas que solo algunos hechos. ¿Qué es lo que el apóstol Juan dice cuando habla de creer en Cristo? Creer en Él es recibirlo - recibirlo como todo lo que Dios es en Él para nosotros (Jn.1:11-12). No es que ya entendamos quien es Dios en todas sus dimensiones, pero creemos en lo que ya se nos ha revelado acerca de Él; y mientras seguimos creciendo en conocimiento de Él vamos recibiendo lo que Él es para nosotros. Creemos en Jesús para no seguir con hambre o con sed. No es un mero creer de ciertos hechos. La fe es una acción continua, es un acercarse a Cristo, tiene que ver con obedecerlo como un estilo de vida (Jn.6:35 / Col.3:1-11).
4. El destino: La vida eterna para todo aquel quien cree en Jesucristo Salvador. 
    • Vida eterna, no es solamente la extensión de la existencia, sino la calidad de vida en Cristo (Jn.1:4 / Jn.14:6).
    • Es por medio de la Palabra de Dios (Jn.6:68 / Jn.17:20).
    • El que nos acerquemos a Cristo es un don (regalo) de Dios (Jn.6:44).
    • Es por medio de la unión con Cristo. Es importante permanecer el Él (Jn.15:5).
    • Es una realidad presente y no meramente futura. No estamos esperando recibir vida eterna, ya la tenemos (Jn.5:24).
    • Es una relación personal e íntima con Dios el Padre y con Cristo (Jn.17:3).
    • Esta relación no va a ser interrumpida por la muerte. Más bien vamos a experimentar en la muerte física la unión total con Cristo (Jn.11:25-26).
    • La última fase es la resurrección (Jn.6:40).
    • Es vida eterna (Jn.3:16).




sábado, 29 de septiembre de 2018

Arrepentimiento - Fe - Salvación



"He tenido un solo mensaje para los judíos y los griegos por igual: la necesidad de arrepentirse del pecado, de volver a Dios y de tener fe en nuestro Señor Jesucristo" (Hch.20:21) NTV

De una persona que se acerca a Cristo se espera que reconozca su naturaleza pecaminosa y su necesidad urgente de un Salvador (Rom.3:21-26 / Rom.6:23). Esto debe ir acompañado de un verdadero arrepentimiento de sus pecados, de una sincera fe en Cristo y un aceptarle como el Salvador, cuya muerte y resurrección son la única provisión para la reconciliación del humano con Dios y para recibir la vida eterna.

El arrepentimiento es fundamental para entrar en el Reino de Dios, para llegar a ser un cristiano verdadero y para ser un discípulo de Cristo (Mt.3:2 / Mt.4:17 / Lc.13:5 / Mt.6:12 / Hch.2:38).

El mensaje de Juan el Bautista fue claro: El que se arrepiente y ordena su vida con Dios, va a ver las bendiciones de Dios en su vida y va a ser una bendición para el mundo (Mt.3:2.11). 
Un elemento clave del mensaje de Jesucristo era el arrepentimiento (Mt.4:17 / Mt.12:41 / Mt.21:29:32).
Los apóstoles predicaban el arrepentimiento como paso fundamental para acercarse a Dios y conectarse con su Salvador (Hch.2:38 / Hch.3:19 / Hch.11:18 / Hch.20:21 / Hch.26:20 / 2Cor.7:10).

Es importante entender que el arrepentimiento es más que solamente decir: ‘lo siento’. Es mucho más que solo sentirse mal por haber cometido un pecado. Según la enseñanza de la Biblia el arrepentimiento es una nueva manera de pensar que lleva a una nueva manera de actuar. Es un cambio completo en el pensar y en el actuar. Es una decisión que lleva a orientarse hacia Dios. El arrepentimiento es una decisión que lleva a acciones de obediencia a los mandamientos de Dios, ya que queremos ahora agradar a Dios y responder a Su amor para nosotros. (1Jn.5:1-3 / Jn.14:21-24 / Dt.10:12-13).

El sincero arrepentimiento produce un dolor tan profundo por haber ofendido a Dios que conduce tanto a una confesión de pecado como a una confesión de Jesús como Señor y Salvador; produce un firme alejarse del pecado como también lleva a la sumisión voluntaria a la autoridad de Cristo (2Cor.7:9-11). Alguien dijo: 'La gracia barata es la predicación del perdón sin esperar verdadero arrepentimiento'. Solo el arrepentimiento genuino produce frutos auténticos de un profundo cambio de vida - estos cambios son esperados de todos aquellos que siguen a Cristo (Mt.3:8 / Hch.26:20 / Rom.2:4-7).

El pecador, si es que quiere ser salvo de su condición de pecador, debe arrepentirse de sus pecados y debe asirse del Salvador de su alma: Jesucristo. La fe en Jesús es la condición clave que Dios exige del hombre para su salvación (Ef.2:8-10). Pero la fe es más que solo una confesión acerca de Cristo, es una fe que se identifica en el bautismo en agua con la muerte y resurrección de Cristo como la base de su salvación y lleva a la obediencia a los mandatos de Cristo que incluye el apartarse de un estilo de vida pecaminoso (Hch.2:37-38 / Lc.15:11s / Hch.8:35-38).

LA BUENA NOTICIA es que Jesús vino a este mundo para salvar a la gente de sus pecados. La Buena Noticia se resume de la siguiente manera: Cristo murió por nuestros pecados, no los de Él - Él no tenía pecados. Jesús pagó el precio por nuestros pecados y nos ofrece el perdón de nuestros pecados y la vida eterna - y lo mejor de todo, Él nos lo ofrece gratis. Es un regalo que solamente tenemos que aceptarlo o rechazarlo (Mt.1:21).

Aceptar la BUENA NOTICIA es nuestra decisión. Tenemos que admitir nuestra condición de pecadores y nuestra necesidad de un Salvador. Auto-medicarse o tratar de salvarse a sí mismo no funciona. Tampoco funciona pretender pagarle a Dios por la salvación o tratar de comprar de Él el perdón. Arrepentirse de sus pecados y creer en Jesús el Salvador es la única cura para semejante enfermedad mortal (Ef.2:8-10 / Rom.3:20.27-28 / Rom.9:16 / Rom.11:6 / 1Cor.1:29-31 / 2Tim.1:9 / Tit.3:3-5).

¿Ha abrazado usted la verdadera salvación en Cristo? Los que creemos en Jesús podemos festejar la tan grande salvación que tenemos en Jesús. ¡Demos gracias a Dios por el perdón de los pecados y la vida nueva en El!

sábado, 4 de agosto de 2018

Cuida tu corazón


"Con toda diligencia guarda tu corazón, 
porque de él brotan los manantiales de la vida" 
(Prov.4:23) LBLA

El libro de Proverbios hace un llamado serio en cuanto al cuidado de nuestro corazón. Dice que de él 'mana la vida' o cómo lo traduce LBLA 'brotan los manantiales de la vida'. La NTV lo expresa de la siguiente manera: 'determina el rumbo de la vida'. Nuestras palabras, nuestros pensamientos, nuestras decisiones, nuestras actitudes, nuestras acciones, nuestros valores y prioridades son determinadas por lo que hay en nuestro corazón (Hebr.12:15).

La Palabra de Dios nos da a entender claramente que los frutos que una persona produce en su vida, dependen de las raíces (Rom.11:16 / Stg.3:12 / Prov.4:23). Un árbol malo no puede producir buenos frutos (Mt.7:16-20). Por lo contrario, si el árbol es bueno va a producir buenos frutos (Mt.12:33 / Lc.6:43-44).
Del corazón es que salen las diferentes cosas que se manifiestan en la vida - el corazón es la raíz del humano (Mt.15:17-20 / Mt.12:34). Dios le dio al hombre el potencial para dar buenos frutos en su vida, pero en algún momento dado, algo pasó y los frutos que el hombre produce por naturaleza son malos (Is.5:2-4 / Jer.17:9 / Jer.2:21). Es solamente con la intervención de Dios que una fuente amarga puede ser cambiada en una fuente de agua dulce (Ex.15:22-25 / 2Re.2:19-22).

Una vez que hayamos permitido que Dios limpie nuestro corazón debemos tomar en serio el llamado a mantener el corazón limpio y seguir en el camino recto (1Cor.6:11 / 1Jn.1:7-10 / Sal.56:13 / Ef.5:8). El llamado es a proteger nuestro corazón de toda maldad, de amargura, envidia, odio, ira, idolatría, etc. Si estas cosas invaden, contaminan y controlan nuestro corazón, entonces no debemos sorprendernos que las decisiones que tomamos no sean las mejores. (Hebr.3:12 / Hebr.12:15 / Prov.23:19 / Jos.6:18 / Ef.5:3 / Col.3:5). Hay que cuidar lo que sembramos en nuestros corazones - eso nos eleva a dimensiones divinas o nos hunde en la desgracia (Gal.6:7 / Filp.4:8).
Si el corazón está lleno de Dios, de Su amor, de Sus valores, entonces saldrán de él palabras buenas, sanas, verdaderas, llenas de amor.

También hay que guardar nuestra vida de cierta gente mala que aporta a la contaminación de nuestro corazón. Igual hay que alejarse de relaciones insanas, de actividades cuestionables, y de todo aquello que entra por los ojos u oidos y que no es bueno o puro (Sal.1 / Prov.1 / 1Cor.15:33 / 1Cor.5:6 / Prov.13:20 / 2Tim.2:16-18 / 2Pe.2:2,18-20).

Tomemos este llamado en serio y protejamos con todo el necesario esfuerzo nuestro corazón para que de él broten cosas lindas, amables, cosas que agradan a Dios. Esto nos va hacer bien a nosotros y va a dar gloria a Dios. Sembremos las cosas del Espíritu y cosecharemos el fruto del Espíritu Santo (Gal.6:5-10).

"Y ahora, amados hermanos, una cosa más para terminar. Concéntrense en todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo bello y todo lo admirable. Piensen en cosas excelentes y dignas de  alabanza" (Filp.4:8) NTV

OREMOS: "Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce los pensamientos que me inquietan. Señálame cualquier cosa en mí que te ofenda y guíame por el  camino de la vida eterna" (Sal.139:23-24) NTV (Sal.139:1 / Sal.26:2 / Prov.17:3).
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sábado, 9 de junio de 2018

Los sufrimientos y las tragedias nos instan a vivir una vida ordenada


"En esa misma ocasión había allí algunos que le contaron acerca de los galileos cuya sangre Pilato había mezclado con la de sus sacrificios. Respondiendo Jesús, les dijo: ¿Pensáis que estos galileos eran más  pecadores que todos los demás galileos, porque sufrieron esto? Os digo que no; al contrario, si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente. ¿O pensáis que aquellos dieciocho, sobre los que cayó la torre en Siloé y los mató, eran más deudores que todos los hombres que habitan en Jerusalén? Os digo que no; al contrario, si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente" 
(Lc.13:1-5) LBLA

Algunos piensan que algunos sufren porque son más grandes pecadores o porque no tienen suficiente fe. Hay quienes llegan a pensar que eso es la verdad y pueden caer entonces en grandes sentimientos de condenación y de vergüenza. La verdad es que no sabemos siempre por qué estamos sufriendo. Sin embargo, es cierto que la Biblia nos da algunas razones generales de las razones del sufrimiento y su propósito.

En el relato que encontramos en Lucas 13:1-5 leemos de dos episodios en el que cierta gente sufrió:

  • el primero tiene que ver con un asesinato, es en realidad una masacre perpetuada por parte de Pilato. Él asesinó a algunas personas que estaban ofreciendo sacrificios en el templo y mezcló así su sangre con los sacrificios. No sabemos con exactitud quienes eran esos galileos - ¿eran revolucionarios que se oponían al sistema, eran ladrones, era gente que no quería pagar los impuestos al reino romano, eran religiosos, eran personas comunes y corrientes? No lo sabemos. Este episodio es lo que podemos llamar una atrocidad cometida por humanos, más específicamente por un gobierno.
  • el segundo episodio es un accidente, una calamidad - la torre de Siloé cayó sobre 18 personas y las mata. Estas personas pueden haber estado construyendo o reparando la torre - estaban siguiendo sus labores.

A veces tendemos a pensar que si algo así le pasa a una gente es porque debieron haber hecho algo terrible o cometido un pecado 'horrible'. Conectamos entonces inmediatamente el pecado con el sufrimiento. La respuesta de Jesús es clara: estos que sufrieron no son peores que el resto del mundo, y el resto del mundo no es mejor que los que sufrieron estas cosas. Tampoco es correcto pensar que de acuerdo a los pecados o el tipo de pecado que haya cometido una persona, ésta entonces sufrirá más o menos. Si el sufrimiento dependiera de nuestros pecados, entonces ninguno estaría vivo (Mt.7:4 / Hch.28:4 / Rom.3:10-18,23 / Rom.6:23 / Rom.8:6)

Jesús aclara enfáticamente que si nosotros los que aun vivimos y quienes no estamos actualmente viviendo esos sufrimientos o tragedias no nos arrepentimos de nuestros pecados, entonces igualmente vamos a perecer (ser destruidos totalmente, caer en la ruina). Todos somos pecadores y merecemos la muerte (Rom.6:13). Por eso debemos estar muy prestos a buscar el arrepentimiento mientras vivamos, mientras haya oportunidad - Dios nos ha dado tiempo adicional para poner las cosas en orden. El único camino para escapar de la perdición es el arrepentimiento (Hch.2:38 / Hch.3:19 / Hch.8:22 / Hch.17:30).
No necesariamente se dice que vamos a experimentar los mismos sufrimientos como los mencionados en estas historias, pero al final de la vida sí perderemos todo si no nos arrepentimos de nuestros pecados.

Cada vez que vemos sufrimiento o tragedias debemos recordar que lo mismo me puede pasar en cualquier momento y que por eso debo apurarme a auto-examinarme y en caso dado a arrepentirme de mis pecados y vivir una vida ordenada en Dios. 
Es terrible si vivo sufrimientos o si veo a alguien sufrir y eso no me lleva a examinarme y a buscar a Dios de todo corazón (Apoc.16:8-11). De nada sirve señalar a otros y no hacer un sincero auto-examen (Mt.7:4).

Los sufrimientos humanos (si los vivimos, vemos o si escuchamos de ellos) nos convocan a buscar a Dios en todo momento, a arrepentirnos de nuestros pecados, a vivir una vida ordenada delante de Dios recordando que todos podemos sufrir y experimentar cosas similares o peores.

Citas adicionales para considerar: 1Pe.4:17-18 / Job 22:5-16 / Jn.9:2 / Hch.28:4 / Lc.19:42-44 / Mt.23:35-38

APLICACIÓN:
¿Alguna vez ha sufrido o visto, escuchado de tragedias y de sufrimientos y te han llevado a revisar su propia vida? ¿Te ha llevado esta revisión de vida a arrepentirse de algo? Explique
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