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miércoles, 6 de marzo de 2019

Rendir cuentas es bíblico y es espiritual

“Yo te di la gloria aquí en la tierra, al terminar la obra que me encargaste. Ahora, Padre, llévame a la gloria que compartíamos antes de que comenzara el mundo. »Te he dado a conocer a los que me diste de este mundo. Siempre fueron tuyos. Tú me los diste, y ellos han obedecido tu palabra. Ahora saben que todo lo que tengo es un regalo que proviene de ti, porque les he transmitido el mensaje que me diste. Ellos aceptaron el mensaje y saben que provine de ti y han creído que tú me enviaste”(Jn.17:4-8) NTV 

“¿Alguno de ustedes está pasando por dificultades? Que ore. ¿Alguno está feliz? Que cante alabanzas. ¿Alguno está enfermo? Que llame a los ancianos de la iglesia, para que vengan y que oren por él y lo unjan con aceite en el nombre del Señor. Una oración ofrecida con fe, sanará al enfermo, y el Señor hará que se recupere. Y, si ha cometido pecados, será perdonado. Confiésense los pecados unos a otros y oren los unos por los otros, para que sean sanados. La oración ferviente de una persona justa tiene mucho poder y da resultados maravillosos” (Stg.5:13-16) NTV 

Jn.17 / Lc.16:2 / Mt.18:23 / Ez.20:36 / Ecl.11:9 / Ecl.4:9-10 / Mt.12:36 / 2Cor.5:10 / Gal.6:1-2 

Hay muchas directrices bíblicas acerca del rendimiento de cuentas y del hacernos responsables el uno al otro. Pero para muchos, la idea de revelar información personal parece restrictiva o incluso una invasión de la privacidad. El rendir cuentas parece un obstáculo para la búsqueda del placer, la prosperidad y el prestigio. La mayoría de las personas prefieren mantenerse aisladas y no involucrar a otros en sus negocios, mucho menos en su vida privada. La Biblia, sin embargo, deja en claro que los cristianos deben rendir cuentas y ser responsables los unos a los otros. El rendir cuentas en el cuerpo de Cristo es un principio bíblico. (Dr. Charles Stanley). 

EL EJEMPLO DE JESÚS:
Jesús fue enviado por su Padre con una misión específica. Llegando al final de Su recorrido en la tierra Jesús rinde cuentas al Padre quien lo había enviado. En Jn.17 notamos que Jesús por propia voluntad rinde cuentas de su trabajo realizado. Sabemos que Jesús no era un sospechoso de malos andares, sin embargo, Él pone sobre la mesa lo que hizo y los resultados. 

EL EJEMPLO DEL APÓSTOL PABLO:
El apóstol Pablo también rindió cuentas de su trabajo. Cuando regresó de su primer viaje misionero fue inmediatamente a la iglesia que lo había enviado e informó todo lo que Dios había hecho a través de ellos (Hch.14:24-28). 
La palabra ‘informar’ que aparece en Hch.14:27 significa: anunciar, dar aviso, dar cuentas (Diccionario Vine Nuevo Testamento en e-Sword) (Hch.15:4-6 / Hch.15:12 / Hch.21:19-22). Notamos que Pablo no tenía ningún problema en rendir cuentas de su vida y de su ministerio. Igual se presenta Pablo ante los líderes en Jerusalén para rendir cuentas en cuanto a lo que enseñaba (Gal.2:1-9). El saber que debemos rendir cuentas nos va a ayudar a vivir una vida diferente y a hacer el trabajo de acuerdo a lo que se espera de nosotros (Rom.14:12). El rendir cuentas nos ayuda a guardar una buena reputación (Prov.22:1), a mantenernos enfocados en aquello que sí tiene valor, y en cumplir con integridad la obra encomendada. 

¿Cuál es la importancia de rendir cuentas? (Lc.16:2 / Lc.12:42 / Rom.14:12)

Tanto en el mundo secular como en la iglesia se habla mucho de la necesidad de rendir cuentas para evitar la corrupción y la falta de integridad en las personas y en las instituciones. El rendir cuentas es esencial en toda sociedad. De alguna manera todos somos llamados a rendir cuentas: los ciudadanos, los políticos, el empleado, el estudiante, el profesor, etc. Si no cumplimos con una cierta ley de un país seremos llamados a rendir cuentas y en caso dado tenemos que sufrir las consecuencias de nuestras decisiones. 
Rendir cuentas es simplemente ser responsable. Gerentes deben rendir cuentas a la junta directiva respectiva, ancianos rinden cuentas a sus pastores, pastores rinden cuentas a sus supervisores, etc. El concepto de rendir cuentas es definido por el diccionario de la lengua inglesa (Nueva York, 1987) como: “Ser sujeto a la obligación de reportar, explicar o justificar; ser responsable ante alguien de algo”. 
El rendir cuentas es un acto en el cual una persona se somete al escrutinio, sea formal o informal, de otras personas o de sus autoridades, tomando la iniciativa de informar, anunciar o presentar lo que ha o lo que está ocurriendo en su vida y ministerio, dando libertad a los otros a indagar, hacer preguntas y en caso dado permitir ser confrontado para ser corregido. 
“Rendir cuentas significa desarrollar relaciones con otros cristianos que ayudan a promover verdadera espiritualidad, honestidad, obediencia a Dios, y que motivan una genuina evaluación del caminar personal con Dios y de las relaciones con el prójimo” (Marks of Maturity – biblical characteristics of a Christian leader de J. Hampton Keathly III, Biblical Studies Press, 1999).

Este concepto igual se encuentra en la Biblia y es una recomendación que Dios les da a todos los creyentes y a cada líder cristiano: 
  • Primero que todo debemos notar que la Biblia nos enseña que cada persona debe rendirle cuentas a Dios (Rom.14:12 / Ecl.11:9-10 / Ecl.12:14 / Lc.12:48). Toda persona debe responsabilizarse delante de Dios por sus pensamientos, hechos y actitudes. Los cristianos y los no-cristianos rendirán cuentas ante un Dios soberano (Rom.3:9-19 / Filp.2:9-11). Jesús aclaró que un día todos los humanos tendrán que rendir cuentas ante Dios (Mt.12:36). Si una persona no reconoce esta verdad tiende a desviarse y a gravitar hacia un estilo de vida pecaminoso, lleno de actos violentos y tiranos y permiten toda clase de maldades e inmoralidades.

  • La Biblia también nos dice que todos los creyentes somos parte de un cuerpo y que cada uno tiene una responsabilidad definida en este cuerpo (1Cor.12). De esta manera todo creyente está interconectado con el resto del cuerpo y no vive solamente para sí mismo. Esto igual vale para los líderes cristianos. Cada cual es responsable frente al prójimo. El hermano sí es importante para mí y yo debo ser importante para el hermano. Sí me debe interesar el bienestar del prójimo y al final mi bienestar será también de gran beneficio para el prójimo (Gn.4:9 / Gal.6:1-2). Si usted sabe de un amigo creyente que no anda bien y que anda contrario a lo que la Biblia enseña, entonces usted tiene la responsabilidad de ayudar a tal individuo a corregir su caminar, confrontándolo gentilmente, expresando perdón y animándolo a seguir los mandamientos de Dios - todo esto es posible si existe la disposición de rendir cuentas (Stg.5:16). Claro que nosotros también debemos estar dispuestos a ser confrontados y a recibir exhortación y reprensión si lo requerimos.

  • Otro aspecto de rendir cuentas es el de animar y edificar al prójimo. Todos requerimos de que alguien nos apoye, nos anime, nos de la mano en determinado momento de la vida. Un grupo al cual se le rinden cuentas no solamente se concentra en el tema de los pecados, en lo negativo, en las tentaciones, sino que también es un lugar en el cual se expresa un interés genuino por el otro ayudándole a crecer espiritualmente y dejándose ayudar (Hebr.10:24-25 / 1Tes.5:11). La Biblia sugiere que dos son mejor que uno (Ecl.4:9-10). Vivir la vida cristiana en un mundo secularizado no siempre es fácil. La cultura, los desafíos en el trabajo y en la vida en general tratan frecuentemente de desviar nuestra atención de aquellas cosas que son trascendentales. El pecado igualmente nos asedia, los deseos pecaminosos nos tientan a tomar decisiones que pueden destruir nuestras vidas y nuestras familias y puede acabar con nuestro ministerio. Todo en este mundo parece trabajar en contra de una vida santa delante de Dios. 
    • Por eso el libro de Proverbios reclama y dice: “Muchos son los hombres que proclaman su propia lealtad, pero un hombre de confianza, ¿Quién lo hallará?” (Prov.20:6). Es por eso que debemos tener en cuenta que la ayuda de otra persona nos puede colaborar a superar esta contradicción en la vida (Prov.27:17 / Prov.12:1). El versículo en Prov.27:17 nos hace ver que el crecimiento personal es agilizado por la contribución de otro. La vida simplemente requiere de la ayuda de otros para poder experimentar verdadera superación personal. Este versículo muestra que frecuentemente hay un abismo entre lo que decimos y lo que somos. Muchas veces decimos que amamos a Dios, pero al momento de sincerarse las cosas pueden sonar diferentemente. “La honestidad es un asunto de suma importancia para el hombre que lucha contra el pecado sexual. La honradez comienza al examinar uno mismo su corazón, sus pensamientos y sus acciones”. El sincerarse delante de otra persona es de gran beneficio en el proceso de proteger la vida de pecado o para salir de hábitos pecaminosos.
Muchas veces somos ciegos en cuanto a nuestros propios pecados y al posible desvío que estamos viviendo. Viendo la amonestación de Natán a David en 2Sam.12:5-6 notamos que David pudo ver fácilmente el pecado en la vida del hombre de la historia que menciona Natán, pero no pudo ver su propio pecado hasta que Natán le reveló directamente y le hizo ver que ésta historia era en realidad su propia historia (2Sam.12:7). 

Vea otras confrontaciones anotadas en la Biblia: 
  • Saúl fue confrontado y llamado a rendir cuentas. Samuel confronta a al rey Saúl a raíz de su desobediencia a los mandamientos de Dios. Lo triste es que Saúl nunca se arrepintió de sus malas decisiones y de su desobediencia (1Sam.13:13 / 1Sam15:19.23).
  • Elías confrontó a Acab respecto a su mal vivir. No fue Elías el que trajo el problema sobre Israel sino Acab (1Re.18:18). Acab no se arrepintió de sus malos caminos y murió (1Re.21:19-20).
  • Juan el Bautista amonestó a Herodes (Mt.14:4). Herodes tristemente tampoco pensó en cambiar su vida.
  • El apóstol Pablo confrontó a Pedro en un momento en el que Pedro había dejado principios bíblicos por agradar a un grupo de gente (Gal.2:14).
  • Jesús confrontó a los fariseos quienes no vivían la religión pura y santa (Mt.23). Jesús limpia el templo (Mt.21:12-17).
  • Jesús además nos enseña un camino para ayudarle a un hermano que se desvió para que sea restaurado (Mt.18).
 ¿Y qué pensar en el caso de nosotros? 
  • Vemos fácilmente la paja en el ojo del prójimo, pero no vemos la viga en nuestra propia vida (Mt.7:1-5). Por eso requerimos de alguien quien nos ayude a ver lo que no anda bien con nosotros para así poder tomar decisiones que llevan a la vida y no a la muerte.
  • Lea la historia del fariseo y del publicano (Lc.18:9-14). El fariseo creyó que él era mejor que ese otro pecador terrible y no se dio cuenta que su propia actitud era completamente hipócrita.
  • Vea también la historia de los escribas en el caso de la mujer sorprendida en adulterio (Jn.8:1-9). Los fariseos que acusaban a aquella mujer no vieron lo que pasaba en su propia vida y los problemas que tenían, hasta que Jesús los hizo reflexionar. Requerimos de gente que nos haga reflexionar en el momento correcto. Ya que muchas veces somos ciegos a nuestros propios pecados y faltas, debemos agradecer si tenemos amigos como en el caso de David quien tuvo a Natán. Gente que nos ama tanto y que se preocupa por nosotros, siendo sensibles a Dios, para dejarse usar en el momento y en la manera correcta para hacernos ver lo que nosotros no vemos (nos ayudan a ver los puntos ciegos). Estas son personas que además tienen suficiente valor para desafiarnos en cuanto a nuestro comportamiento. Al mismo tiempo debemos tener en la vida a una persona que tenga el derecho de preguntarnos y confrontarnos respecto a nuestra relación con Dios y con el prójimo, alguien a quien le rendimos cuentas de verdad. 
  • También tenemos que reconocer que el rendir cuentas es de gran ayuda, ya que tendemos a parecer como ovejas que andan por su propio camino, nos dejamos engañar y nos alejamos de aquello que es bueno para nosotros (Mt.10:6 / Mt.18:12 / Is.53:6 / Jer.50:6 / 1Pe.2:25). Hacer discípulos significa enseñar a otros a que obedezcan a Dios y este asunto no se puede llevar a cabo sin una cierta medida de rendimiento de cuentas. El rendir cuentas promueve el liderazgo servidor (Ef.4:11s / Hebr.13:17 / 1Pe.5:1-4). Una de las marcas de un liderazgo servidor es que cuida lo que se le ha encomendado (1Cor.4:1-2). El rendir cuentas protege tanto al líder como a las ovejas (Hebr.13:17 / 1Tes.5:12 / 1Tim.3:1-5). 

El caso de Salomón:
En el caso de Salomón vemos que le faltaba un Natán. En 1Re.10 vemos la gloria de Salomón, pero en 1Re.11 leemos que Salomón tenía un problema profundo. Eso nos enseña que el capítulo 10 no garantiza que no haya posibilidad de un capítulo 11. 
Esto nos lleva a concluir que cada día debemos dirigir nuestro corazón a Dios. Somos vulnerables y existen peligros para todos. Debemos ser honestos y hablar con gente en quien confiamos sobre las vulnerabilidades en nuestra vida.
Nos podemos preguntar si la historia de Salomón en el capítulo 11 se hubiera podido evitar si Salomón hubiera tenido un Natán en su vida. Puede ser que Salomón no veía la necesidad de tener un Natán, ya que él tenía tanta sabiduría y nadie le podía enseñar algo.

Leyendo 2Sam.7 y 2Sam.12 vemos que David abrió primero su corazón y su vida a Natán. A raíz de ese hecho Natán tenía una puerta abierta para confrontar a David. 

APLICACIÓN: 

Las personas evitan la responsabilidad por varias razones: el orgullo, la prepotencia, la ignorancia, el miedo y la autosuficiencia. Este es un enfoque peligroso para la vida. Nuestro enemigo conoce nuestras debilidades y sabe cómo explotarlas. Con el apoyo y la ayuda de amigos podemos prevalecer. Hay fortaleza al aceptar las dinámicas saludables en el cuerpo de Cristo. 
  • ¿Tiene usted un grupo o persona a la cual le rinde cuentas regularmente? ¿Pueden ellos hacerle las preguntas delicadas? Explique 
  • ¿Cuáles asuntos hay que considerar para un rendimiento de cuentas saludable? 
  • ¿Cómo se ve una organización si nadie le rinde cuentas a nadie? 
  • ¿Qué impedimentos existen en su organización para un rendimiento de cuentas saludable? ¿Qué debe mejorar o qué debe cambiar para que se dé ese rendimiento de cuentas?
No importa el cargo o la posición en la iglesia. Es tiempo que seamos responsables y que no nos engañemos creyendo que no somos vulnerables. Necesitamos de gente a la que le rendimos cuentas sinceramente. No le debemos dar lugar al diablo con una vida secreta untada de maldad. 
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domingo, 2 de diciembre de 2018

CAPACIDADES vs CARÁCTER

"Y lo que has oído de mí en la presencia de muchos testigos, eso  encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a  otros" (2Tim.2:2) LBLA

Cuando el apóstol Pablo le escribe a Timoteo desafiándolo a reproducirse en otros para que el ministerio pueda experimentar crecimiento y avance, él claramente coloca el tema del carácter sobre las capacidades o aptitudes. No es que las capacidades, dones, aptitudes, talentos y carisma no tengan un valor importante, pero la realidad es que el carácter viene primero. Timoteo es llamado a invertir en gente fiel para que luego sean preparados para la práctica del ministerio mismo. No se trata de ver dónde están las personas con grandes capacidades y luego tratar de hacer de ellas gente fiel y comprometida con Cristo. El texto en 2Tim.2:2 más bien nos sugiere que debemos encontrar a gente que ama al Señor y luego entrenarlos para el ministerio. Entendemos que el carácter también debe seguir cambiando. Sin embargo, no es aconsejable invertir en alguien quien tiene deficiencias considerables en su carácter y liberarlo al ministerio. 

Ministerios no han fracasado necesariamente por la falta de habilidades o capacidades, sino más bien por temas del carácter y de integridad. Capacidades con seguridad son importantes, pero el carácter debe ir primero.

Cuando un líder fracasa es porque el líder desde mucho tiempo ha descuidado so vida interior, su carácter, su integridad, su entrega a Dios y la obediencia a los mandamientos de Dios (1Tim.1:18-20). Es precisamente por eso que el apóstol Pablo también le escribe a Timoteo diciéndole que debe cuidarse a sí mismo y a la doctrina para salvarse a sí mismo y a los que le escuchan (1Tim.4:16 / VEA TAMBIÉN: Lc.21:34 / Hch.20:28 / Tit.2:7 / 1Pe.3:15-16 / Filp.3:18-19 / 2Tim.3:1-6 / 2Pe.2:1-3,12-22).

‘Cualquiera que sea el llamado que un hombre pretende tener, si él no ha sido llamado a la santidad, él ciertamente no ha sido llamado al ministerio’ Charles H. Spurgeon.

DAVID
"Y él los pastoreó según la integridad de su corazón, y los guió con la  destreza de sus manos" (Sal.78:72) LBLA

Para desarrollar el potencial que Dios ha colocado en cada uno de nosotros, quienes somos discípulos de Cristo, y si queremos poder completar la tarea encomendada por Dios (Mt.28:18-20), es necesario que trabajemos en cambiar personalmente, en cambiar el carácter (viviendo en integridad, cambiando a la imagen de Jesús - Gal.4:19), y también debemos poner atención en desarrollar el área de las aptitudes (dones, capacidades, habilidades, conocimiento, etc. - 2Tim.3:16-17).  Esos dos elementos deben estar en un equilibrio sano para poder llegar a ser gente de influencia, así como Dios quiere que lo seamos (Mt.5:13-16 / 2Tim.3:16-17 /2Tim.2:21 /Tit.2:24 / Tit.3:1 / Hebr.10:24).

De David se dice que era perfecto en su corazón, su carácter estaba marcado por la integridad y la sinceridad. Esta característica de su corazón influyó en el manejo de su vida y en el gobierno de la nación (su ministerio). David era un adorador de Dios, un hombre conforme al corazón de Dios (Hch.13:22). El carácter bueno y una vida de integridad es la base para el llamamiento y para el ministerio de impacto (Sal.101:1-8 / 1Re.9:4-5 / 1Re.15:5 / 1Tim.1:12). De David sabemos además que tenía aptitud, o cómo lo dice Sal.78:72: 'guio al pueblo de Israel con la destreza de sus manos' (Sal.144:1 / Sal.18:34 / 2Sam.22:35).

ANANIAS
De Ananías no leemos mucho en la Biblia. Sin embargo, en Hch.9:10-19, leemos que él era un discípulo que ministró a Saulo, al recién convertido, y en Hch.22:12 dice el apóstol Pablo que Ananías era un hombre piadoso o devoto. Estos dos aspectos que aparecen en la vida de Ananías nos enseñan lo que Dios espera de un cristiano. Según el Nuevo Testamento son éstos los dos elementos clave que hacen de una persona un discípulo de Cristo: el carácter y la capacidad de servir al estilo de Jesús.
  
  • Creyentes en Cristo que viven en un balance sano, entre tener un carácter formado a la imagen de Cristo y las aptitudes ministeriales necesarias para servir / ministrar, son discípulos con un gran potencial para influir, dejan un legado, multiplican discípulos y llegan bien al final.
  • Un creyente que solo tiene grandes aptitudes, pero que no tiene un carácter cambiado a la imagen de Cristo es una persona con un gran potencial para destruir vidas y organizaciones y va a crear además todo tipo de situaciones caóticas.
  • Un creyente que tiene un buen carácter, pero que le faltan aptitudes, si es un cristiano que no ha sido debidamente entrenado, entonces va a ser un buen y agradable cristiano, pero también será un discípulo que no influencia mucho, su impacto va ser limitado.
  • Un creyente sin carácter y sin respectivas aptitudes no va  a ir muy lejos y no traerá los frutos que Dios espera de cada uno de sus discípulos (Jn.15).
Esforcémonos por ser discípulos de Cristo que reflejan la imagen de Jesús y que hacen el ministerio al estilo de Jesús, y para que así cumplamos el llamado de Dios: ‘Vayan y hagan discípulos a todas las naciones’

Existe una gran tentación de llamar a gente al ministerio por sus dones y capacidades sin examinar cuidadosamente el carácter. La necesidad de gente que ayude en los diferentes roles ministeriales es a veces muy grande y la desesperación por llevar a cabo ciertos proyectos nos llevan a 'emplear' a gente por sus capacidades sin poner mucha importancia en cómo viven su vida con Cristo. La falta de carácter en un equipo de trabajo tiene consecuencias desastrosas a largo plazo. Gente talentosa con poco carácter hace mucho daño al ministerio y al testimonio de una iglesia. La falta de carácter nunca se puede compensar con el entrenamiento de capacidades y habilidades - aunque estas también son necesarias y deben ser entrenadas.

Deleguemos el ministerio a los fieles que van a ser aptos e idóneos para el ministerio. Si invertimos el orden que nos sugiere el apóstol Pablo en 2Tim.2:2 acerca del desarrollo de liderazgo, puede ser que esto provea resultados rápidos a corto plazo, sin embargo, veremos que esto trae problemas desastrosos a largo plazo.

sábado, 4 de agosto de 2018

Cuida tu corazón


"Con toda diligencia guarda tu corazón, 
porque de él brotan los manantiales de la vida" 
(Prov.4:23) LBLA

El libro de Proverbios hace un llamado serio en cuanto al cuidado de nuestro corazón. Dice que de él 'mana la vida' o cómo lo traduce LBLA 'brotan los manantiales de la vida'. La NTV lo expresa de la siguiente manera: 'determina el rumbo de la vida'. Nuestras palabras, nuestros pensamientos, nuestras decisiones, nuestras actitudes, nuestras acciones, nuestros valores y prioridades son determinadas por lo que hay en nuestro corazón (Hebr.12:15).

La Palabra de Dios nos da a entender claramente que los frutos que una persona produce en su vida, dependen de las raíces (Rom.11:16 / Stg.3:12 / Prov.4:23). Un árbol malo no puede producir buenos frutos (Mt.7:16-20). Por lo contrario, si el árbol es bueno va a producir buenos frutos (Mt.12:33 / Lc.6:43-44).
Del corazón es que salen las diferentes cosas que se manifiestan en la vida - el corazón es la raíz del humano (Mt.15:17-20 / Mt.12:34). Dios le dio al hombre el potencial para dar buenos frutos en su vida, pero en algún momento dado, algo pasó y los frutos que el hombre produce por naturaleza son malos (Is.5:2-4 / Jer.17:9 / Jer.2:21). Es solamente con la intervención de Dios que una fuente amarga puede ser cambiada en una fuente de agua dulce (Ex.15:22-25 / 2Re.2:19-22).

Una vez que hayamos permitido que Dios limpie nuestro corazón debemos tomar en serio el llamado a mantener el corazón limpio y seguir en el camino recto (1Cor.6:11 / 1Jn.1:7-10 / Sal.56:13 / Ef.5:8). El llamado es a proteger nuestro corazón de toda maldad, de amargura, envidia, odio, ira, idolatría, etc. Si estas cosas invaden, contaminan y controlan nuestro corazón, entonces no debemos sorprendernos que las decisiones que tomamos no sean las mejores. (Hebr.3:12 / Hebr.12:15 / Prov.23:19 / Jos.6:18 / Ef.5:3 / Col.3:5). Hay que cuidar lo que sembramos en nuestros corazones - eso nos eleva a dimensiones divinas o nos hunde en la desgracia (Gal.6:7 / Filp.4:8).
Si el corazón está lleno de Dios, de Su amor, de Sus valores, entonces saldrán de él palabras buenas, sanas, verdaderas, llenas de amor.

También hay que guardar nuestra vida de cierta gente mala que aporta a la contaminación de nuestro corazón. Igual hay que alejarse de relaciones insanas, de actividades cuestionables, y de todo aquello que entra por los ojos u oidos y que no es bueno o puro (Sal.1 / Prov.1 / 1Cor.15:33 / 1Cor.5:6 / Prov.13:20 / 2Tim.2:16-18 / 2Pe.2:2,18-20).

Tomemos este llamado en serio y protejamos con todo el necesario esfuerzo nuestro corazón para que de él broten cosas lindas, amables, cosas que agradan a Dios. Esto nos va hacer bien a nosotros y va a dar gloria a Dios. Sembremos las cosas del Espíritu y cosecharemos el fruto del Espíritu Santo (Gal.6:5-10).

"Y ahora, amados hermanos, una cosa más para terminar. Concéntrense en todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo bello y todo lo admirable. Piensen en cosas excelentes y dignas de  alabanza" (Filp.4:8) NTV

OREMOS: "Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce los pensamientos que me inquietan. Señálame cualquier cosa en mí que te ofenda y guíame por el  camino de la vida eterna" (Sal.139:23-24) NTV (Sal.139:1 / Sal.26:2 / Prov.17:3).
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lunes, 7 de mayo de 2018

En vísperas de la Segunda Venida de Cristo - lo que realmente importa


"El Señor no se tarda en cumplir su promesa, según algunos entienden la tardanza, sino que es paciente para con vosotros, no queriendo que nadie perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento. Pero el día del Señor vendrá como ladrón, en el cual los cielos pasarán con gran estruendo, y los elementos serán destruidos con fuego intenso, y la tierra y las obras que hay en ella serán quemadas. Puesto que todas estas cosas han de ser destruidas de esta manera, ¡qué clase de personas no debéis ser vosotros en santa conducta y en piedad, esperando y apresurando la venida del día de Dios, en el cual los cielos serán destruidos por fuego y los elementos se fundirán con intenso calor! Pero, según su promesa, nosotros esperamos nuevos cielos y nueva tierra, en los cuales mora la justicia" (2Pe.3:9-13) LBLA

Cuando comenzamos a hablar de la Segunda Venida de Cristo hay varios aspectos que debemos considerar para no perder el verdadero enfoque de la vida cristiana y del ministerio.

[1] El primer aspecto a tener claro es que es un tema del cual habla la Biblia con mucha claridad. Jesús afirmó y prometió que volvería otra vez (Hch.1:11 / Jn.14:1-3 / Mt.24:3-25.46). Los ángeles aclaran en Hch.1:10-11 que así como los discípulos vieron ir a Jesús personal y claramente, lo volverán a ver en Su Segunda Venida (Lc.24:50-51 / Hch.1:9-11 / Mt.24:36-44 / Mr.13:32-37 / Tit.2:13 / Hebr.9:28 / 1Jn.2:28).
Los escritores del Nuevo Testamento hablaban con claridad acerca del tema (1Tes.4:16-17 / Hch.3:21 / 1Cor.1:7 / Filp.3:20 / 1Tes.4:13-18 / 1Tes.5:1-22 / 2Tes.1:3-12 / 2Tes.2:1-17 / Tit.2:13 / Hebr.9:28 / 2Pe.3:12-14 / Apoc.1:7).
Si las promesas de Su primer venida se cumplieron, las promesas de la segunda venida se cumplirán igual - SUS PROMESAS SE CUMPLEN, tarde o temprano.

[2] Un segundo aspecto tiene que ver con los falsos anuncios del fin del mundo. Se oye frecuentemente de supuestas fechas del fin del mundo. Es peligroso caer en falsas especulaciones, en engaños y en un posible adormecimiento que lleva a no estar preparados (Mt.24:11-14 / Mr.13:22 /Lc.21:34 / 2Tes.2:1-12 / 2Pe.2:1-3 / 1Jn.4:1-2 / 2Pe.3:3-9). Jesús nunca dio fechas (Mt.24:36-42). NO PERDAMOS EL TIEMPO con especulaciones necias.

[3] El tercer aspecto que juega un papel es el anuncio de un incremento de desastres y eventos globales dramáticos (desastres, eventos globales económicos, sociales, religiosos y políticos (Mt.24 / Lc.21:28 / 1Tes.5:2-4). No sabemos cuán intensos llegarán a ser todos estos eventos antes de Su Venida. Y estar enfocados únicamente en cada uno de los eventos sin considerar su propósito nos puede llevar a desatender el aspecto práctico importante que tienen para nuestra vida como creyentes.
El enfoque de la Segunda Venida de Cristo no son los eventos dramáticos sino Cristo mismo. Jesucristo es el ALPHA y la OMEGA - El tiene la última palabra (Apoc.22:13). Jesús es la fuente de todo lo creado (Jn.1:3 / Col.1:16) y por medio de Él todo existe (Hebr.2:19). LA META ES QUE CRISTO SEA GLORIFICADO. Los detalles de los eventos que anteceden a Su venida son de alguna manera secundarios.

[4] El vivir a la luz de un sano entendimiento de la Segunda Venida de Jesús TIENE ASPECTOS PRÁCTICOS para nuestra vida. Por un lado nos anima [a] a vivir una vida que agrada a Dios. [b] Por otro lado nos llama a cumplir la tarea que Jesús nos ha encomendado (Filp.1:10 / Mt.24:3:14, 42-51/ 1Tes.5:13 / 2Tes.2:1-10 / 2Pe.3:14 / Hch.1:7-8).
En los días próximos a Su Venida existe para la iglesia una gran tentación, la del adormecimiento (Mt.24 / Mt.25). La verdad de la Segunda Venida de Jesucristo y todos los acontecimientos que le anteceden nos llevan a que nos concentremos a vivir una vida que marca la diferencia.

  • Dios nos LLAMA A TRABAJAR - Dios nos da talentos, además nos ha dado una tarea en este mundo; seamos fieles (Mt.25:14-30 / Rom.14:9-12 / Mt.24:14). La iglesia debe estar enfocada en estos tiempos en el cumplimiento de la tarea encomendada, y no dejarse distraer con temas secundarios o con asuntos que nos mantienen ocupados con lo superficial. Dios no quiere que alguno perezca. Es por eso que tenemos el llamado a testificar en todo lugar. Para poder cumplir con la tarea Dios nos equipa con el poder del Espíritu Santo ((Mt.28:18-20 / Hch .1:8 / 2Pe.3:9 / 1Tim.2:1-4 / 1Tes.2:19-20 / Hch.1:8).
  • Nos LLAMA A CUIDAR NUESTRAS RELACIONES interpersonales, en especial con los demás creyentes en Cristo (1Tes.3:12-13 / Mt.24:48-49 / Rom.12:9,10,17,21).
  • Importante: vivir en SANTIDAD (Rom.13:11-14 / 2Pe.3:11-14 / Col.3:4-5 / 1Jn.3:3).
  • Llamado especial a OBEDECER LA PALABARA DE DIOS (1Tim.6:12).
  • Estar siempre llenos de la PLENITUD DEL ESPÍRITU SANTO es la mejor preparación para Su Venida (Mt.25:1-13 / Ef.5:14-20 / Lc.10:38-42).
  • En todo ser FIELES en el servicio a Dios (Hebr.10:24-25 / 2Tim.4:1-2 / Mt.24:45-51).
  • El llamado a VELAR es importante; nos libra de tantos peligros que en los últimos tiempos tratarán de desviar nuestra atención y fidelidad a Cristo (1Pe.4:7 / 1Pe.5:8 / 1Tes.5:6).

"Y este evangelio del reino se predicará en todo el mundo como testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin" (Mt.24:14) LBLA
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viernes, 4 de mayo de 2018

El poder de una conciencia limpia

INSTRUMENTO ÚTIL en las manos de Dios al servir con una conciencia limpia:
"Doy gracias a Dios, a quien sirvo con limpia conciencia como lo hicieron mis antepasados, de que sin cesar, noche y día, me acuerdo de ti en mis oraciones, deseando verte, al acordarme de tus lágrimas, para llenarme de alegría" (2Tim.1:3-4) LBLA

El apóstol Pablo lo tiene claro; el servir a Dios con una conciencia limpia es un asunto de suma importancia y una herramienta indispensable y poderosa para un ministerio eficaz, y para el progreso espiritual (1Tim.1:3,18-20).

Una mirada de cerca al tema:

DEFINICIÓN: Una conciencia limpia es aquella libertad de espíritu hacia Dios y hacia otros, que viene del conocimiento de que la santidad de Dios no ha sido ofendida a través de pensamientos o hechos que uno cometió. Tener una conciencia limpia es sinónimo de vivir en integridad. Una persona íntegra es una persona que tanto en sus actividades externas como en sus disposiciones internas no es aborrecible delante de Dios (Noé - Gn.6:9 / Abraham – Gn.17:1 / Job 1:8).

  • En las cartas a Timoteo se nos enseña que la meta de toda predicación es el amor que nace de un corazón puro (purificado por fuego, limpio de impurezas, inocente, libre de toda culpa) y de una buena (buena, agradable, feliz, honorable) conciencia (1Tim.1:5). 
    • Como predicadores nos tenemos que preguntar si lo que enseñamos y predicamos aporta a que los creyentes vivan una vida de integridad de acuerdo a los parámetros de Dios - esta pregunta también debemos aplicarla a nuestra vida personal (no se trata de predicar legalismos y una religiosidad falsa, es vivir una vida que marca la diferencia alineada con los valores de Dios) (Gal.4:19 / Rom.13:14 / Ef.4:24).
  • Pablo es muy claro en decir que algunos ministros fracasan por no poner atención en mantener una buena conciencia. Al rechazar (como una acción deliberada echan lejos de sí mismo, arrojan afuera) la buena conciencia, entonces fracasan. Al no seguir los impulsos de la conciencia que advierte o afirma de acuerdo a la verdad de Dios, llegar a amar más el pecado que la vida íntegra, entonces su fe naufraga (1Tim.1:19). 
    • Normalmente un líder cristiano es descalificado y tiene que dejar el ministerio cuando falta a los principios de integridad. Muy pocas veces alguien tiene que dejar sus responsabilidades o su liderazgo a raíz de la falta de dones o capacidades. Aunque los dones y las capacidades son de suma importancia, observamos que la integridad en la vida de un líder es el fundamento para un liderazgo de impacto.
    • El Salmo 15:1-5 describe la integridad y nombra las características clave de la misma (Compare con: Is.33:15 / Ex.18:21 / Sal.24:4 / Dan.6:1-4 / Filp.1:10 / Mt.5:8).
  • Pablo es ejemplo de alguien quien ha servido a lo largo de su vida con una conciencia limpia (2Tim.1:3 / Hch.23:1). Pablo dice haberse esforzado por tener siempre una conciencia limpia (Hch.24:16 / Rom.9:1 / 2Cor.1:12).
  • Los líderes dignos de ser ministros se guardan para mantener una conciencia limpia y así ser ministros de verdad, honrosos, buenos ejemplos con verdadera autoridad. No se trata de solo confesar la verdad, también hay que vivirla. "De la misma manera, también los diáconos deben ser dignos, de una sola palabra, no dados al mucho vino, ni amantes de ganancias deshonestas, sino guardando el misterio de la fe con limpia conciencia" (1Tim.3:8-9) LBLA.
  • Una conciencia mala o cauterizada (el pecado los tiene marcados; o están marcados por el pecado) representa un gran peligro para el servidor y su relación con Dios, y es una plataforma o un ambiente favorable para hacer crecer malas doctrinas y para excusar vivir vidas hipócritas (vidas dobles) - se hace entonces sensible a inspiraciones de espíritus engañadores y a demonios que alejan al creyente de la fe (1Tim.4:2).
    • Lo que ocurre es que cuando vivimos en pecado y si no lo confesamos, entonces nos salimos de la protección divina y nos exponemos a la influencia demoníaca. Desobediencia a Dios es rebelión y rebelión es igual a hechicería. Hechicería es exponerse a la influencia del diablo (1Sam.15:23). El pecado da lugar al diablo en nuestra vida y por eso leemos el llamado a no dar lugar al diablo abriéndole puertas por medio de pecados no confesados (Ef.4:26-27).
  • El ejemplo de Himeneo (1Tim.1:18-20) muestra que su fracaso comienza en el momento que rechaza el mantener una buena conciencia y deja de pelear la buena batalla. Según la analogía que usa Pablo acá: El permitió fisuras u orificios en su barco espiritual y por eso naufraga en cuanto a la fe. Más adelante leemos que Himeneo es portador de falsas doctrinas que lo han llevado a una conducta indebida (2Tim.2:16-18).

Un hombre con una conciencia limpia es un instrumento útil para el Señor (Hebr.9:14 / 2Tim.2:21). Si un servidor de Cristo no quiere fallar en su tarea, debe tener mucho cuidado en su vida y cuidar tener una conciencia limpia (1Tim.3:9).
La relación íntima con Dios y con el prójimo estará afectada al tener una conciencia sucia y un corazón de doble ánimo. Por eso la Biblia hace el llamado a limpiar los corazones (1Jn.1:7-9 / Stg.4:8).

¿CÓMO OBTENER UNA CONCIENCIA LIMPIA? - "Si decimos que tenemos comunión con El, pero andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad; mas si andamos en la luz, como El está en la luz, tenemos comunión los unos con los otros, y la sangre de Jesús su Hijo nos limpia de todo pecado. Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, El es fiel y justo para perdonarnos los pecados y para limpiarnos de toda maldad" (1Jn.1:6-9) LBLA LEA TAMBIÉN: Porov.28:13 / 2Cron.7:14 / Sal.32 / Sal.38 / Sal.51 / Mt.5:21-26).

Vea también: https://caudalesdevida.blogspot.com.co/2013/08/el-arrepentimiento.html
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miércoles, 2 de mayo de 2018

¿Temer a la gente o confiar en Dios? - saque usted sus conclusiones

"Temer a la gente es una trampa peligrosa, pero confiar en el SEÑOR significa seguridad. Muchos buscan el favor del gobernante, pero la justicia proviene del SEÑOR" (Prov.29:25) NTV
"Es mejor refugiarse en el SEÑOR que confiar en la gente. Es mejor refugiarse en el SEÑOR que confiar en príncipes" (Sal.118:8-9) NTV

Confusión, miseria, amargura, decepción, frustración, rebajar valores, etc. vienen frecuentemente como resultados terribles relacionados con el temor a la gente - cuando tememos lo que la gente diga, cuando estamos preocupados por hacer a todo el mundo feliz, cuando no queremos perder el favor de la gente ni su amistad, cuando tememos perder el aplauso de la gente, cuando tememos a ser juzgados, reprochados, rechazados, apartados, maltratados, etc. Ese temor a la gente nos tienta a rebajar los valores y principios firmes, lleva a tomar decisiones equivocadas que nos meten en problemas con Dios, con nosotros mismos, y con otra gente.
Por el temor a la gente somos tentados a dejar de predicar el mensaje completo de Cristo; por el temor a la gente adaptamos el mensaje o solo predicamos lo que a la gente le gusta (2Tim.4:2 / 1Tim.4:10-12) y olvidamos que un día tendremos que rendir cuentas a Dios por lo que enseñamos (Stg.3:1).

VEA algunos ejemplos de temor a personas y sus consecuencias: Escribas y fariseos - Jn.7:13 / Abraham - Gn.12:11-12 / Aaron - Ex.32:22-24 / Pilato - Jn.19:12-13 // Otras citas: Mt.10:28 / Sal.62:8-9 / Sal.40:4 / Jer.17:5-7.
(Recuerde también a Saúl (1Sam.15:24) y a Pedro cuando éste negó a Jesús, y cuando lo tuvo que confrontar el apóstol Pablo por su comportamiento motivado por el temor a la gente (Mt.26:69-74 / Gal.2:11-13).

Confiar en Dios marca la diferencia. Dios es confiable, Él no cambia, Él es Verdad, Él cumple Sus promesas, El es Dios misericordioso y lleno de gracia. El es nuestra fortaleza; podemos correr a Él y estar seguros (Prov.18:10). Por eso Él es nuestro verdadero proveedor, protector, guía y nuestra seguridad. Él es nuestro Salvador. Él nunca cambia, siempre podemos confiar en Él y nunca seremos por Él engañados (Hebr.13:8).
Hemos sido llamados a poner nuestra esperanza en Él (Prov.16:20 / Prov.30:5 / 1Cron.5:20 / Is.26:4 / Sal.118:8 / Sal.125:1 / Ecl.7:18 / Daniel y sus amigos - Dn.3:28 / Dn.6:23 / Rom.15:12-13 / Mt.27:43 / 1Pe.1:21).
Poniendo nuestra esperanza en Dios es lo que nos da valor, nos empodera y nos da autoridad para ser ministros fieles y de impacto que dejan huellas dignas de ser seguidas por otros (1Tim.4:6-12).

Si idolatramos a las personas (estas pueden ser líderes, pastores, políticos, etc.), si nos hacemos dependientes de ellas, si confiamos en gente - por encima de confiar en Dios - como si ésta puede ser nuestra ayuda y apoyo indispensable o las que cambian nuestro bienestar, entonces recuerde que humanos son dioses terribles.
ES POR ESO que somos llamados a confiar en Dios - en todo momento.

"Entonces Saúl dijo a Samuel: He pecado; en verdad he quebrantado el mandamiento del SEÑOR y tus palabras, porque temí al pueblo y escuché su voz" (1Sam.15:24) NTV

"Oh pueblo mío, confía en Dios en todo momento; dile lo que hay en tu corazón, porque él es nuestro refugio. La gente común no vale más que una bocanada de viento, y los poderosos no son lo que parecen ser; si se les pesa juntos en una balanza, ambos son más livianos que un soplo de aire" (Sal.62:8-9) NTV

lunes, 30 de abril de 2018

No apague; avive - el fuego del Espíritu Santo

"No apaguéis el Espíritu; no menospreciéis las profecías" (1Tes.5:20) LBLA : . . . "Y no entristezcáis al Espíritu Santo de Dios, por el cual fuisteis sellados para el día de la redención" (Ef.4:30) LBLA .. . . . "Vosotros, que sois duros de cerviz e incircuncisos de corazón y de oídos, resistís siempre al Espíritu Santo; como hicieron vuestros padres, así también hacéis vosotros" (Hch.7:51) LBLA

((COMO SIEMPRE, recomiendo tomar el tiempo para leer las citas bíblicas acá anotadas y sacar sus propias conclusiones))

Que el Espíritu Santo, el omnipotente Espíritu de Dios, pueda ser restringido por nosotros en sus operaciones tanto en la vida personal como en la iglesia es un tema que con seguridad nos sorprende.
Pero el apóstol Pablo nos llama en varias ocasiones a no apagar (1Tes.5:20) o entristecer (Ef.4:30 / Is.63:10 / Mr.3:5) el Espíritu Santo. Otras citas hablan de resistir al Espíritu Santo (Hch.7:51), de cansar a Dios (Is.7:13 / Is.43:24), de irritar a Dios (Ez.4:30). Esto definitivamente no es beneficioso para nosotros.
Es claro que el Espíritu Santo quiere obrar en y a través de nosotros. Sin embargo, es obvio que nosotros podemos restringir el fuego del Espíritu Santo y limitar su impacto en nuestra vida y en la vida de la iglesia.

¿CÓMO PODEMOS RESTRINGIR EL IMPACTO DEL ESPÍRITU SANTO?

  • "NO APAGUEN AL ESPÍRITU SANTO. No se burlen de las profecías, sino pongan a prueba todo lo que se dice. Retengan lo que es bueno" (1Tes.5:19-21) NTV - habla de resistir, dificultar, restringir (apagar, como se apaga un fuego) las operaciones del Espíritu Santo en la iglesia; especialmente al desestimar profecías (contarlas como nada o como sin sentido o de poco valor) o aun llegar a prohibir profecías (1Cor.14:37-39) o desestimar la predicación sana de la Palabra de Dios. La desobediencia y el rechazar las enseñanzas de la Palabra de Dios es calificado como rechazar a Dios, quien da el Espíritu Santo (1Tes.4:8). ENTONCES el apagar al Espíritu Santo tiene que ver con la manera cómo respondemos a las cosas que Dios nos dice en forma de profecías o a través de la predicación de la Palabra de Dios. 
    • IMPORTANTE notar que el no apagar el Espíritu Santo de ninguna manera significa dejar de probar o examinar si las cosas dichas son del Espíritu y si van de acuerdo a la Palabra de Dios; probar, discernir, examinar con el fin de aprobar (1Tes.5:21).
  • "NO ENTRISTEZCAN al Espíritu Santo de Dios con la forma en que viven" (Ef.4:30). De todo creyente en Cristo nacido de nuevo se espera que crezca en la salvación manifestando cada vez más la imagen de Dios en su vida (Gal.4:19 / Rom.13:14 / Ef.4.24 / Filp.2:5 / Col.3:10). La rebelión y el seguir a dioses falsos entristece el corazón de Dios (Sal.78:40); también el rehusar cumplir con los mandamientos de Dios (Sal.95:10 / Is.43:24 / Is.63:10 / Ez.16:43 / Hebr.3:10,17), como la dureza de corazón (M3:5 / Hch.7:51).
    • IMPORTANTE notar que no son solamente los pecados que a veces consideramos como 'tremendos', como lo son posiblemente todos aquellos relacionados con inmoralidad sexual, robo, asesinato, etc., sino que igualmente entristecen al Espíritu Santo aquellos pecados que con frecuencia descuidamos en tratar como pecados: lenguaje grosero y ofensivo, hablar cosas inútiles, amargura, furia, enojo, palabras ásperas, calumnias y toda clase de mala conducta (Ef.4:29-32).
  • "¡Pueblo terco! Ustedes son paganos de corazón y sordos a la verdad. ¿Se RESISTIRÁN PARA SIEMPRE AL ESPÍRITU SANTO? . . . Deliberadamente desobedecieron la ley de Dios, a pesar de que la recibieron de manos de ángeles" (Hch.7:51-53) NTV - A pesar de que Dios habla, insiste y persiste en hablarnos puede ocurrir que nosotros insistimos en no poner atención a sus llamados al arrepentimiento y a la obediencia para que nos vaya bien (Is.65:1-3 / Prov.1:24 / Mt.23:37 / Lc.13:34 / Lc.19:41-42 / Dt.5:29 / Ez.33:11). El endurecimiento del corazón frente a la palabra de Dios que nos llega una y otra vez es uno de los peligros más grandes (Sal.95:7-8 / Hebr.3:13,15). El endurecimiento del corazón, junto con la desobediencia a Dios nos pueden llevar a negar la fe, a negar a Dios y a perder todo (Hebr.10:26-29).

Debemos entender que sin el poder del Espíritu Santo y Su obra en nosotros no vamos a llegar muy lejos. Necesitamos Su poder para hacer la obra a la que Él nos ha llamado (Hch.1:8). Solo con su poder podemos vivir una vida que marca la diferencia - dependemos de Él totalmente para vivir una vida que le agrada y que sirve efectivamente (Col.1:10-12 / Ef.3:16-17 / Filp.4:13 / Hch.11:24). Por Su Espíritu recibimos cada quien dones para servir - los dones del Espíritu Santo son una señal de su presencia en nosotros (1Cor.12). Siempre debemos buscar estar continuamente llenos del Espíritu Santo (Ef.5:15-20 / Col.3:16 / Lc.11.13 / Hch.2:13-18). Es el Espíritu Santo quien produce en nosotros los frutos del Espíritu (Gal.5:22-25).

ASÍ QUE NO APAGUE, MÁS BIEN AVIVE EL FUEGO DEL ESPÍRITU SANTO.

jueves, 5 de abril de 2018

Creciendo en Gracia

"Por tanto, amados, sabiendo esto de antemano, estad en guardia, no sea que arrastrados  por el error de hombres libertinos, caigáis de vuestra firmeza; antes bien, creced en la  gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A Él sea la gloria ahora y  hasta el día de la eternidad. Amén" (2Pe.3:17-18) LBLA

Creciendo en Gracia y en Conocimiento de Dios - Lecciones de vida en la Segunda carta de Pedro

UN ESTUDIO BÍBLICO - recomiendo leer todas las citas bíblicas acá anotadas para mayor beneficio y mejor entendimiento del tema

Pedro termina su carta apuntando hacia el mismo concepto que planteó al comienzo de su carta -  el crecimiento y el desarrollo continuo de la verdadera religión o vida en Cristo. Es un  llamado a marcar la diferencia como verdaderos hijos de Dios (2Pe.1:2,8-9).
La vida en Cristo, y todas sus virtudes, requiere de cuidado, de ser cultivada, de desarrollo paciente. Toda virtud  puede comenzar pequeña como la semilla de la mostaza, pero con el cuidado respectivo crecerá. Las virtudes cristianas no se dan por arte de magia, requiere de esfuerzo y de cuidado como un jardín requiere de cuidado para finalmente ver los respectivos frutos.
Si un cristiano no se  esfuerza en el crecimiento espiritual personal, entonces no avanza y sigue inmaduro y se expone a muchos peligros.

  • Si seguimos la enseñanzas de Pedro vemos que él nos anima a estar apegados a las Escrituras para experimentar la firmeza en la fe y vivir una vida fructífera (2Pe.1:12-21). 
  • También nos advierte de algunos de los peligros para el avance y progreso cristiano. El habla del peligro de los falsos maestros que con sus herejías nos desvían de la verdad y de un estilo de vida que agrada a Dios (2Pe.2:1-22). 
  • Pedro finalmente vuelve a animarnos a seguir pensando sanamente y vivir una vida recta que agrada a Dios. En vista de la eminente segunda venida de Jesucristo debemos poner  mayor atención a vivir de manera santa y obediente a Dios para no caer en trampas y terminar peor que antes (2Pe.2:20-22 / 2Pe.3).
  • La importancia de crecer en el conocimiento de Dios (Col.1:10) - conocer su carácter, Sus  pensamientos, Sus propósitos, etc., todo esto nos ayuda y fortalece en la fe, y nos da dirección en cuanto al entendimiento de Sus caminos, mandamientos, expectativas, y nos ayuda en el progreso  espiritual (Jn.17:3 / 2Cor.2:14 / 2Cor.4:6 / Ef.1:17 / Ef.4:13 / 2Pe.1:2-3,8 / 1Jn.5:20).

Algunas consideraciones respecto a nuestra tan gran salvación:

1. LA BASE DE NUESTRA SALVACIÓN: La base de nuestra salvación es el amor de Dios y la obra redentora de Jesucristo. Nuestra parte es recibirle o creer en Él. La  salvación es por gracia por medio de la fe (Jn.3:16 / Rom.5:8-10 / Rom.6:23 / Ef.2:1-10 / Hch.4:12 / 1Tim.1:15-16 / 1Jn.1:1-2 / 2Pe.1:1-2)

2. LA SEGURIDAD DE LA SALVACIÓN: Confiando en las promesas de Dios acerca de  Su salvación podemos estar seguros de la vida eterna.
Los que creen en Jesús tienen el derecho de ser hijos de Dios. Los que creen en Cristo no  serán condenados (1Jn.5:10,13 / Rom.8:15-17 / Jn.1:12 / Jn.3:18 / 2Cor.5:1 / Gal.4:6 /  2Pe.2:1-10).

3. EL PROPÓSITO DE NUESTRA SALVACIÓN: Todo el que ha nacido de nuevo es  una nueva persona (2Cor.5:5,17). Somos hechura suya creados en Cristo Jesús  para buenas obras que Él de antemano ha preparado (Ef.2:10).
Su gracia nos impulsa a vivir una vida que marca la diferencia:

  • [1] apartándonos de un estilo de vida pecaminoso y demostrando la naturaleza divina en el diario vivir (2Pe.1:4 / 2Pe.3:11,14 / Gal.4:19), y
  • [2] comprometiéndonos a hacer buenas obras (Tit.2:11-14). Todo creyente está  llamado a estar involucrado en la obra de Dios, a ser productivo y útil (Ef.2:10 / Ef.4:11-16 / 1Pe.2:4-5 / 2Pe.1:8-11 - crecimiento espiritual y productividad van de la mano).
  • [3] Hemos sido elegidos a ser adoradores en espíritu y en verdad, dónde sea que estemos y donde Dios nos  haya colocado (Jn.4:22-24 / Filp.4:18 / 1Pe.2:5 / Rom.12:1 / Hebr.13:15-16 /  2Cor.4:15 / 1Pe.4:11 / 1Cor.10:14 / 2Re.5).

4. EL CRECER EN NUESTRA SALVACIÓN (crecer en gracia): Como hijos de Dios estamos llamados a crecer, a avanzar y a llegar a ser todo lo que Dios quiere que seamos - Él obra en  nosotros el deseo y nos da el poder para hacer lo que a Él le agrada. Por medio de Su gracia es posible vivir de acuerdo a nuestra nueva naturaleza (2Pe.1:3-4 / Filp.1:6 / Fil.2:13 /  Hebr.13:21 / Ef.4:15 / Col.1:10 / 2Tes.1:3).
Como Sus hijos tenemos la responsabilidad de responder a Su amor y a Su obra en nosotros con obediencia, deshaciéndonos de toda mala conducta y vistiéndonos de la nueva naturaleza (2Pe.1:5-11 / 1Pe.1:18-25 / 1Pe.2:1  / Ef.2:17-32 / Ef.4:20-32 / 2Pe.3:17-18 / Col.3:12) y preparándonos para toda buena obra (2Pe.1:8 / Ef.2:10 / Ef.4:10-16  / 1Cor.12 / 1Pe.4:10 / Col.2:19).

5. LAS PROVISIONES DIVINAS PARA EL CRECIMIENTO EN LA GRACIA:

  • [1] El arrepentimiento y el confesar los pecados para recibir perdón y  mantener la comunión con Dios y con el prójimo en alto (2Pe.3:9 / 1Jn.1:8-9 / Stg.5:13-18 /  Prov.28:13).
  • [2] La Palabra de Dios que nos es útil para ser enseñados, exhortados,  corregidos, animados, advertidos y para prepararnos para toda buena obra (2Pe.1:12-21 / 2Pe.3:2 / 2Tim.3:16-17 /  1Pe.2:1-3 / Jn.15). Note la importancia de una hermenéutica sana e equilibrada (2Pe.3:16 / 2Tim.2:15). Fuimos llamados a crecer en el conocimiento de Dios, ya que este nos lleva a crecer en la gracia y en la paz para con Dios (2Pe.1:2,8 / 2Pe.3:18 / 2Pe.2:20 / Jn.17:3 / Ef.1:17 / FIlp.3:8 / Col.1:10 / Col.3:10).
  • [3] La Plenitud del Espíritu Santo que nos empodera para vivir una vida que marca la diferencia y para servir eficazmente (Ef.5:15-20 / Hch.1:8 / Gal.5:22-25 /  2Pe.1:3).
  • [4] La comunión con otros cristianos y la dinámica de dar y recibir que se  genera en una congregación al servirnos los unos a los otros (Ef.4:11-16 /  Hebr.3:13 / Hebr.10:24-25 / Hch.2:42 / 1Cor.14:3 / 1Tes.4:18 / 1Tes.5:11).

6. LOS PELIGROS PARA EL PROGRESO EN LA SALVACIÓN: La Biblia habla de varias cosas que no solamente pueden afectar nuestro crecimiento espiritual - el crecer en la gracia, sino que  también nos alejan de Dios y finalmente nos pueden llevar al punto del naufragio en cuanto a la fe (2Pe.2:20-22 / 1Tim.1:18-20).

  • [1] Errores doctrinales que son divulgados por gente perversa o engañada y que llevan a que el creyente pierda las bases firmes de su fe - la fe por medio de la cual es salvo (Ef.2:1-10). Frecuentemente  llevan las falsas doctrinas a comportamientos pecaminosos o indebidos que alejan al creyente de Dios (2Pe.3:17 / 2Pe.2:1-3,12-22 / Ef.4:14-15 / 1Tim.4:1-2). 
  • [2] Fallar en el cuidado del desarrollo espiritual personal; el llamado es a  crecer y no solamente a no caer, sino a aumentar, a añadir - siempre estar en progreso (2Pe.1:2-11 /  2Pe.3:17-18 / 1Pe.2:1-2 / Ef.4:15).
  • [3] No poner atención en vivir una vida marcada por la integridad. El  pecado aleja al creyente de Dios y de otros cristianos. Al no atender las  advertencias de su conciencia, ésta entonces se cauteriza, es endurecida, se hace insensible a las cosas de Dios. Pues mantener una conciencia limpia guarda nuestra fe en Cristo. El pecado que cauteriza la conciencia y del cual una persona no se arrepiente aleja a la persona de Dios hasta el punto que puede rechazar al  Hijo de Dios (Hebr.6:4-12 / 2Pe.2:18-22 / 1Tim.1:18-19 / Filp.3:18-19 /  1Tim.4:1-2 / 1Tim.6:9 / Hebr.13:18).
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jueves, 11 de enero de 2018

¿Qué significa andar en la luz?

“Y este es el mensaje que hemos oído de El y que os anunciamos: Dios es luz, y en El no hay tiniebla alguna. Si decimos que tenemos comunión con El, pero andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad; mas si andamos en la luz, como El está en la luz, tenemos comunión los unos con los otros, y la sangre de Jesús su Hijo nos limpia de todo pecado. Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, El es fiel y justo para perdonarnos los pecados y para limpiarnos de toda maldad. Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a El mentiroso y su palabra no está en nosotros” (1Jn.1:5-10) LBLA

El llamado es claro: debemos caminar en la luz para poder tener comunión con Dios y para poder también tener comunión los unos con los otros (1Jn.1:3-7). ¿Pero que significa caminar en la luz si no soy perfecto y tengo pecado? Además se me dice que si no admito que tengo pecado me estoy engañando a mí mismo. ¿Cómo puedo entonces tener comunión con Dios si soy un pecador? ¿Cómo llego a ser un hijo de luz y un caminante en la luz para poder así disfrutar de la comunión con Dios y de la comunión de los unos para con los otros?