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martes, 5 de octubre de 2021

un consejo acerca de la salud física

"No sigas bebiendo sólo agua; toma también un poco de vino a causa de tu mal de estómago y tus frecuentes enfermedades" (1Tim.5:23) NVI.

Según 1Tim.5:23 entendemos que Timoteo, un líder cristiano y miembro del equipo del apóstol Pablo, sufría un problema de salud - un asunto relacionado con su estómago. ¿Por qué tomaba Timoteo exclusivamente agua? ¿Tendrá esto relación con lo que leemos en el Antiguo Testamento? Allí leemos que a los siervos de Dios no se les permitía comer o beber productos derivados de la vid, debían dejar el vino y otras bebidas alcohólicas (Nm.6:2-3 / Jer.35:5-7). ¿Quería Timoteo cumplir con esa regla del Antiguo Testamento? ¿O tenía Timoteo otros argumentos para no tomar un poco de vino en favor de su salud?

Como sea, este versículo inspirado por Dios contiene lecciones que nosotros hoy día debemos considerar.

Aclaremos, este pasaje no dice que todos los cristianos con problemas estomacales deberían tomar vino. Y tomar vino tampoco soluciona todos los problemas estomacales. Tampoco nos dice este versículo que no podemos orar por sanidad. Lo que aprendemos primeramente de este pasaje es que aun cristianos, también sus líderes, se pueden enfermar y luchar con temas de su salud. Es interesante notar que el apóstol Pablo no reprende a Timoteo por no tener suficiente fe. De hecho, leemos en otros pasajes a Pablo elogiando a Timoteo por su carácter cristiano y por su fe - Timoteo fue un buen cristiano y líder (Filp.2:19-22 / 2Tim.1.5). 

Ahora, no es sabio sacar conclusiones rápidas y generales acerca del tema de la sanidad usando un solo pasaje sin leer acerca del tema en toda la Biblia. El tema tiene que ver con mucho más que con tomar un poco de vino o con una fórmula simplista. Tenemos que reconocer que hay algo de misterio en el asunto - a veces Dios interviene directa y poderosamente y en otras lo sentimos alejado del asunto; además debemos ser responsables cuidando nuestra salud física. Sin embargo, al final no tenemos el control de los resultados. Algunos sanan y otros no. 

Como sea, Jesús es el Sanador - esta verdad nunca cambia. Esto no nos libera de la responsabilidad de cuidar nuestra salud física comiendo saludablemente, haciendo ejercicio, descansando adecuadamente y en caso dado tomar la medicina respectiva - ninguna maquina funciona sin que se le haga el mantenimiento respectivo, tampoco el cuerpo. Oramos y seguimos orando por la intervención divina. Y al final de todo, dejamos el resultado en las manos de Dios, Él es el Soberano (2Cor.12:7-10 / Filp.2:25-28 / Ex.15:16 / Mt.4:24 y Mt.8:14-17 / Sal.103:3 / Stg.5:13-16 / Mr.16:17-18 / Lc.4:17-19 / Job 5:18 / Dt.32:39). Y no olvidemos que llega el día cuando el Señor 'secará toda lágrima de los ojos, y no habrá más muerte ni tristeza ni llanto ni dolor. Todas esas cosas ya no existirán más' (Apoc.21:4) NTV.

Ah, y tengamos en cuenta, este versículo no nos da permiso para dar rienda suelta a los apetitos y deseos naturales, pero tampoco hace un llamado al ascetismo exagerado. Balance es la clave.

ASIMILANDO

no dude en leer los contextos de los textos

[1] LEA las citas arriba anotadas. ¿Qué dicen estos textos? ¿Qué significan estos pasajes para nosotros hoy día? ¿Qué lecciones aprendemos de ellos? ¿Hay algo de lo cuál deba arrepentirse? ¿Hay algo que deba cambiar en su vida, alguna actitud, alguna costumbre? ¿Qué pasos debe tomar para cumplir con el mandato de Cristo? 

[2] Use este devocional/estudio para reflexionar y dialogar al respecto con otra persona, con la familia o un grupo pequeño. ¿Con quién y cuándo quiere compartir lo aprendido?

[3] ORE(n) a Dios Padre en el cielo usando estos versículos.

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lunes, 23 de noviembre de 2020

no permitas que cedamos ante la tentación

 

"Y no nos dejes caer en tentación, sino líbranos del maligno" (Mt.6:13) NVI.

Mantener el curso correcto en la vida es un desafío, no podemos ser ingenuos y pensar que no vamos a enfrentar momentos que nos pueden provocar a tomar un rumbo equivocado. ¿Pero de dónde vienen esas provocaciones? ¿Es el diablo el único o existen otros elementos que nos pueden incitar a tomar decisiones malas? 

No hay duda, a veces viene el ataque de personas. Hay pecadores, gente malintencionada que nos quiere engañar y llevar por caminos claramente identificados como de muerte. Esta es gente que se quiere aprovechar injustamente de otros, dan mal ejemplo, incitan al mal, gente que hace mucho daño al prójimo y también así misma (Prov.1:8-19 / Sal.1:1-3).  Ahí está la mujer inmoral que con palabras dulces seduce al falto de discernimiento hundiéndolo en pozos de amargura y de mucho dolor (Prov.5 / Prov.7:21-23). ¿Y qué decir de los falsos maestros que con ideas y enseñanzas malas engañan e invitan a estilos de vida errados y corrompidos (1Cor.15:30-34 / 2Tim.2:16-18 / 2Pe.2:2,18-20 / Mt.18:6-9 )? Asimismo hay gente bien intencionada, pero equivocada y falta de conocimiento de los propósitos de Dios, como en el caso de Pedro cuando quiso evitar que Cristo fuera a la cruz; es gente que no discierne los caminos de Dios y cuyos consejos son equivocados (Mt.16:21-28 / 2Sa.19:22 / Mt.10:34-39). ¿Y qué de aquellos cristianos que hacen halagos de sus libertades y hacen tropezar a otros (Rom.14:13,21)?

Otro enemigo es ese algo en nosotros que constantemente nos está jalando o empujando a tomar decisiones equivocadas; estoy pensando en lo que la Biblia llama los deseos pecaminosos. Si estos no fueran un asunto tan serio -aún para los creyentes-, las tentaciones no serían tan peligrosas. Todos somos vulnerables porque todos tenemos aquellos puntos débiles, es ese viejo hombre que se corrompe según los deseos engañosos, es una fuerza que nos incita a violar las reglas de vida (Ef.4:22 / 1Pe.2:11 / Mr.4:19 / 1Tim.6:9 / Stg.4:1-3 / 1Pe.1:14 / 1Jn.2:16).

Y el diablo también juega un papel. Este anda como león rugiente buscando a quien devorar (1Pe.5:8 / Mt.13:39 / Lc.22:31 /  Ef.6:11 / Ef.4:27 / Job 1:8-11 / Job 2:3-6 / Apoc.12:10).

¿Y qué de Dios? ¿Cómo así que no nos metas en tentación? ¿Es que Dios tienta? Aclaremos, Dios no tienta a nadie ni nos incita a hacer el mal - Dios es bueno en todo y siempre es bueno (Stg.1:12-15). Pero la Biblia sí nos enseña que Dios nos puede someter a una cierta prueba o 'evaluación' para revelar nuestro corazón, nuestra entrega y fidelidad, y nuestra obediencia a Dios. Así lo hizo con Abraham (Gn.22:1 / Hebr.11:17) y con el pueblo de Israel (Ex.15:25-26 / Ex.16:4 / Dt.8:2 / Dt.13:3), y lo hace con nosotros (Prov.17:3 / 1Pe.1:7). Sin embargo, Dios nunca nos llama a tomar el rumbo equivocado. La prueba más bien muestra lo que ya existe. En el caso de Job notamos que lo que Dios conocía de este hombre iba a ser revelado a todo el mundo en medio de la prueba (Job 1). El diablo quería llevar a Job a la desgracia, pero Dios buscaba afirmar a Job en sus caminos caracterizados por el temor a Dios (1Cor.10:13 / 1Cor.7:5 / Stg.1:3-7,12).

El Espíritu Santo llevo a Jesús al desierto, pero fue el diablo quien buscaba la caída de Jesús. Padre quería más bien presentar al vencedor (Mt.4:1-11). Por eso oramos "líbranos del maligno"(Mt.6:13). El diablo es el acusador y calumniador y es él quien busca por todos los medios frustrar los planes de Dios (1Pe.5:8). 

Para que podamos resistir al diablo Dios nos da herramientas para defendernos contra toda acechanza del enemigo. Los siguientes puntos me parecen importantes y me han ayudado en el proceso de la resistencia al maligno: [1] Sometimiento a Dios y resistencia al diablo por medio de la Palabra de Dios (Stg.4:7). Jesús se sometió al Padre reconociendo y siguiendo la verdad de Dios; resistió al diablo declarando y ateniéndose a la Palabra de Dios para su situación particular (Mt.4:1-11). [2] No dar oportunidad al diablo evitando los caminos contrarios a lo que nos dice la Palabra de Dios (Ef.4:27) - que el maligno y su gente digan todo tipo de mal contra nosotros, pero que no encuentren ninguna evidencia, nuestro testimonio de vida es una defensa segura (1Pe.2:12 / 1Pe.3:16 / Mt.5:16. [3] Permanecer alertas y resistir firmes en la fe - creemos en la verdad de Dios; entendemos que somos pecadores redimidos por Su gracia; vivimos según Sus preceptos y amamos a Dios, aun si esto nos cuesta la vida (1Pe-5:8-9 / Apoc.12:9-11 / Ef.6:11-12). [4] Oramos que Dios no permita que cedamos a la tentación, que nos salve, nos libere, nos de una salida en cada tentación, nos preserve (mantenga a salvo) para que lleguemos bien a la meta (Mt.4:13 / Jn.17:15 / 2Tim.4:17-18 / 1Cor.10:13 / 2Cor.12:7-9 / 2Pe.2:9 / 1Jn.5:18-19 / Apoc.2:10 / Apoc.7:14-17 /  Prov.30:8).

Padre en el cielo, no permita que yo ceda ante la tentación. Aunque ésta trate de diferentes maneras desviar mi atención de Ti, no me deje a la deriva. Dame discernimiento y valor para tomar las decisiones correctas en todo tiempo (las decisiones correctas, aquellas que no son siempre populares, aquellas que a Ti te honran). Padre, que en toda tentación yo vea la salida y pueda resistir, salir victorioso y mantener el rumbo correcto. Nunca olvidaré que el que está en mi es mayor que el que está en el mundo - Tú siempre estas conmigo y nada me separará del amor de Cristo (1Jn.4:4 / Mt.28:20 / Rom.8:31-39). Líbrame de aquellas tentaciones que ponen en peligro mi fidelidad a Ti. Cuando vengan las pruebas, no permitas que ellas me aparten de ti, y líbrame del maligno.
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lunes, 16 de noviembre de 2020

perdona nuestros pecados (Mt.6:12)

 


"Perdona nuestros pecados, así como hemos perdonado a los que pecan contra nosotros. . . . Si perdonas a los que pecan contra ti, tu Padre celestial te perdonará a ti. Pero, si te niegas a perdonar a los demás, tu Padre no perdonará tus pecados" (Mt.6:12,14-15) NTV.

Esta petición que encontramos en el "Padre Nuestro" es probablemente la que más nos exige. Ésta trata de aquel asunto que afecta nuestra relación con Dios y con el prójimo. La Biblia es clara en decirnos que somos pecadores. Además, si queremos arreglar relaciones dañadas, entonces este asunto debe ser tratado sinceramente y sin disculpas. Pero, ¿tengo que admitir que soy pecador y que necesito ayuda  - ayuda más allá del pan diario? ¿Es esta oración para todos o solo para unos cuantos terribles (lea Lc.18:9-14)? 

¿Nuestros pecados? Pues así es. Todos hemos pecado; nadie puede alcanzar la meta gloriosa establecida por Dios. No hay disculpa que valga. Como sea, tenemos que enfrentar esta realidad (Rom.3:10-19,23 / 1Jn.1:8-10). No damos en el blanco; fallamos en ser todo lo que debemos ser en la familia, en el trabajo, en la sociedad (Lc.15:18-21). De alguna manera quebrantamos la ley de Dios; constantemente traspasamos la linea que separa lo bueno de lo malo (Rom.5:14). A veces somos sorprendidos porque hemos bajado la guardia y caemos en la trampa (Gal.6:1 / Rom.11:11-12). 

"Todos nosotros nos hemos extraviado como ovejas; hemos dejado los caminos de Dios para seguir los nuestros" (Is.53:6) NTV. ¿O habrá alguien quien pueda decir que siempre cumplió a la perfección con todo lo que Dios pide? Si somos sinceros notamos que el pecado es un mal universal y todos estamos afectados (Gn.6:5 / Gn.8:21 / Mt.15:19 / Ef.2:1-3). Externamente podemos aparecer respetables, pero a los ojos de Dios todos necesitamos ayuda. Sí, esta oración es para todos los que entienden que son pecadores y desean ponerse a cuentas con Dios.

"El Padre celestial te perdonará a ti". La situación tiene salida. Jesús cuadró nuestra cuenta (Is.53:6). "La paga que deja el pecado es la muerte, pero el regalo que Dios da es la vida eterna por medio de Cristo Jesús nuestro Señor" (Rom.6:23 / Jn.3:14-17 / Jn.5:24). Gracias a Dios que en el nombre de Jesucristo tenemos salvación; nuestra relación con Dios (Hch.4:12 / Hch.10:42-43 / Mt.1:21 / Jn.14:6 / 1Tim.2:5-6 / Apoc.7:9-10). Bien hacemos en arrepentirnos de nuestros pecados, volver a Dios, confesar nuestros pecados y recibir el perdón de nuestro Salvador y Señor y ser limpiados de toda maldad (1Jn.1:8-10).

Pero aguarde, ¿cómo así? ¿Que nos perdone como nosotros perdonamos a los que nos ofenden? ¿Cierto que esto suena a salvación por obras? Y esta obra es demasiado pedir. ¿Quién puede cumplir con esta demanda? Sinceramente, ninguno de los mandatos de Cristo los puedo cumplir cabalmente partiendo de mis propias fuerzas y buenas intenciones. ¿No dice La Biblia que "nadie llegará jamás a ser justo ante Dios por hacer lo que la ley manda"? (Rom.3:20) NTV. ¿Y no es que la salvación es por gracia cuando creemos en Jesucristo (Ef.2:1-10)? Siendo francos, nada de lo que se nos dice en el Sermón del Monte lo podemos cumplir con nuestras propias fuerzas, no importa cuánta energía invirtamos (Gal.2:16 / Gal.3:11 / Sal.142:2). ¿Qué nos está entonces diciendo Jesús acá en el "Padre-Nuestro"?

Primeramente noto que el apóstol Pablo no hacía lo que hizo en sus propias fuerzas. Él nos dice que lo que él es lo es por la gracia de Dios y, fue capacitado por la gracia para trabajar mucho (1Cor.15:19). Es la gracia de Dios la que lo hizo competente, capaz, suficiente para cumplir con el llamado de Dios (2Cor.3:5-6). Por la gracia y por el poder de Dios pudo servir a Dios anunciando la Buena Noticia (Ef.3:7). Dios le dio fuerzas para llevar a cabo el ministerio encomendado y hacerlo a la manera de Dios (1Tim.1:11-12 / Rom.15:18-19). Además, notemos lo que escribe el apóstol acerca de nosotros: "Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás" (Ef.2:10) NTV.

Además leemos en Rom.1:5: "Por medio de Cristo, Dios nos ha dado a nosotros, como apóstoles, la gracia y la autoridad de anunciar por todas partes a los gentiles lo que Dios ha hecho por ellos, a fin de que crean en él y lo obedezcan, lo cual dará gloria a su nombre" NTV. Él menciona que 'Dios ha dado' para que posteriormente podamos hacer. Después menciona primero creer y luego obedecer - se trata de la obediencia que procede de la fe. 

Nosotros podemos y debemos vivir una vida que marca la diferencia porque la gracia de Dios nos trae salvación y nos instruye, entrena, enseña, disciplina, fortalece, empodera para vivir de tal manera que le agrademos a Dios en un mundo malo - es desde el pozo de la gracia experimentada que somos avivados, energizados, capacitados,  impulsados, empoderados para vivir agradando a Dios (Tit.2:9-15 / 2Tim.2:1). Solo al estar conectados a la vid es que podemos producir buenos frutos; separados de Jesús no podemos hacer nada (Jn.15:5). Viviendo por el Espíritu es que somos capaces de dejar de seguir los malos deseos de la naturaleza humana y más bien producir el fruto del Espíritu (Gal.5:16-26). Como hijos nacidos de nuevo por el Espíritu nos enfocamos en los deseos del Espíritu y así podemos vivir conforme al Espíritu que vive en nosotros (Rom.8:1-14).

Regresemos ahora a nuestro texto en el "Padre-Nuestro" - "Si perdonas a los que pecan contra ti, tu Padre celestial te perdonará a ti". Creo que para entender mejor lo que Jesús nos enseña acá debemos mirar de cerca la parábola que aparece en Mt.18:21-35. Recordemos: El primer y grande deudor clama por misericordia al rey al cual le debía una suma que no podía pagar. El rey sintió lástima y le perdona toda la deuda - no demanda la reparación. Luego este deudor perdonado se encuentra con un compañero que le debía una suma irrisoria, nada comparable con lo que le había sido perdonado por el rey. Sin embargo, éste no tuvo lástima de su compañero y lo hizo pagar toda la deuda. Este suceso no queda en el secreto y el rey escucha lo que había sucedido. 

El hombre perdonado e incapaz de perdonar es confrontado por el rey y le dice: "¡Siervo malvado! Te perdoné esta tremenda deuda porque me lo rogaste. ¿No deberías haber tenido compasión de tu compañero así como yo tuve compasión de ti?" (Mt.18:32-33) NTV. Como perdonado debería haber perdonado, pero no lo hizo porque no consideró lo que se le había perdonado, eso le impidió/estorbó extender perdón. La compasión experimentada personalmente de alguna manera no generó compasión hacia otros. Lo que se siembra se siega. La consecuencia es la pérdida del perdón. Jesús termina esta parábola declarando: "Eso es lo que les hará mi Padre celestial a ustedes si se niegan a perdonar de corazón a sus hermanos" (Mt.18:35) NTV. 

Padre en el cielo nos perdona sobre la base de lo que Cristo ha hecho por nosotros. El no espera que perdonemos para poder perdonarnos, pero una vez perdonados no podemos dejar de perdonar a los que nos ofenden. El perdonar debe ser la lógica consecuencia de haber sido perdonados - como hijos de Dios tenemos la base para perdonar. Si no perdonamos sufriremos consecuencias (Ef.4:32 / Ef.5:1 / Gn.50:17-21 / Rom.12:20-21 / 2Cor.2:7-10 / Col.3:12-13). 

"Mira, has sido sanado; no peques más, para que no te suceda algo peor" (Jn.5:14) NBLA. "Yo tampoco te condeno. Vete; y desde ahora no peques más" (Jn.8:11) NBLA. - 1Pe.2:1-5

Padre celestial, perdóname, tenga misericordia de mi, soy un pecador y necesito de Tu gracia. Gracias por Tu perdón. Hoy perdono a todos aquellos que me han herido o hecho mal - su deuda no se compara con la que me has perdonado. Soy Tu hijo y Tu me das la vida, la fuerza, las capacidades, la gracia para perdonar a todos los que me hieren, hablan mal de mi, cometen toda clase de mal contra mi o contra aquellos que amo; aunque repetidas veces lo tenga que hacer - les perdono. No quiero ser egocéntrico buscando el perdón tuyo y no querer dar perdón a otros - ayúdame a perdonar. Perdona mis pecados, yo perdono a los que pecan contra mi.

"Por el contrario, sean amables unos con otros, sean de buen corazón, y perdónense unos a otros, tal como Dios los ha perdonado a ustedes por medio de Cristo" (Ef.4:32) NTV.


viernes, 6 de noviembre de 2020

el pan de cada día

 "Danos hoy el alimento que necesitamos" (Mt.6:11) NTV

Esta oración, de manera sencilla, está pidiendo a Dios por la provisión diaria o por la provisión para el próximo día. No hay nada malo en pedir que Dios nos provea con lo necesario, de hecho, Jesús nos enseña a hacerlo. Sin embargo, es importante entender que esta petición nos está constantemente recordando que dependemos siempre de Dios, aun por las cosas básicas de la vida. Esta petición me recuerda que Él es mi proveedor y que podemos confiar en la ayuda de Dios día tras día.

Él es quien viste hermosamente las flores que hoy son y mañana ya no son; Él es quien se preocupa por alimentar a las aves que no plantan ni guardan en graneros. Padre en el cielo me cuida maravillosamente, igualmente lo hace con todos los que dependen de Él y confían en Él (Mt.6:25-34 / Lc.12:29-30 / Hebr.13:5-6). Claro, pedimos por la provisión diaria, pero oramos desde una posición de confianza en el Padre que está en el cielo, y no negamos la responsabilidad de trabajar diligentemente. Pedimos porque conocemos a nuestro buen Padre quien generosamente nos da todo lo que necesitamos (Mt.6:33).

Es el Señor quien nos guía, y aun en el desierto nos da el maná que requerimos para seguir adelante. Es verdad, no vivimos sólo de pan, sino de cada palabra que sale de la boca del Señor. Y precisamente, cuando pedimos por el pan diario, es que debemos recordar que dependemos de Él y que hacemos bien en poner atención obediente a cada palabra que sale de Su boca. Cuando andamos de la mano de Dios vamos a ver como Él nos lleva a buena tierra, con arroyos y lagunas, con fuentes de agua y manantiales que brotan a chorros de los valles y colinas y donde la tierra es fructífera (Dt.8:2-10). Qué equivocados podemos estar cuando olvidamos al Señor en nuestro diario vivir y si ponemos nuestra confianza y seguridad en nuestras propias fuerzas y energías (Dt.8:17). Sí, trabajamos y seremos diligentes en lo que requiere diligencia (Rom.12:11 / Prov.6:6-11 / 1Tes.4:11-12 / 1Tes.5:14), pero también entendemos que si Dios no edifica la casa, en vano trabajamos, y en vano nos levantamos de madrugada para conseguir preocupados el alimento. Dios da descanso a sus amados, y prospera nuestro camino (Sal.127:1-2 / Sal.3:5 / Sal.4:8 & Sal.1). Haremos planes, seguiremos adelante en los negocios, pero nunca haremos los planes sin Dios, no haremos alarde de nuestros propios planes ni nos jactamos de nuestras ideas, capacidades o fuerzas. Dios tiene el control, dependeremos de Él, y siempre confiaremos en Él (Stg.4:13-17 / Prov.27:1 / Lc.12:17-20). 'Padre en el cielo, danos el pan de cada día.'

EL ALIMENTO ESPIRITUAL:

También debemos desear y pedir a gritos el alimento espiritual que da vida y contribuye al verdadero crecimiento espiritual (1Pe2:1-3). Debemos deleitarnos y meditar de día y de noche en la Palabra de Dios, la cual es verdadero alimento (Sal.1:1-3). Como ya mencioné, Dios nos dice que el hombre no vive solo de pan, sino de cada Palabra que sale de la boca de Dios (Dt.8:3 / Mt.4:4).

Cuidado - existe un peligro. Podemos buscar alimento espiritual en el lugar equivocado. Muchas veces hasta estamos dispuestos a pagar mucho por aquello que no nos alimenta (Is.55:1-3 / Is.44:20). Hay cosas que no satisfacen ni alimentan - hay muchas ofertas que solo producen vacío, desesperación, frustración, desvío, destrucción (Os.12:1 / Lc.15:15-16 / Rom.10:2-3 / Filp.3.4-7 / Hebr.13:9). Hay cosas que simplemente no debemos comer. Sin embargo, hay una dieta que sí debemos cuidar - y ésta sí que es importante para la vida en la tierra como para la eternidad.  No se trata de comer nuestra dieta o cualquier dieta. Y aunque una dieta nos parezca buena, no quiere decir que es de verdad buena. Se trata de comer el pan que Dios quiere que comamos. Hay una dieta que lleva a la vida y una dieta que lleva a la muerte (Gn.2:16-17 / Sal.1:1-3).

Además, recuerde que el diablo siempre estará pendiente de ofrecernos otro alimento - él ofrece el alimento que promueve la duda, la vida desordenada, la rebelión contra Dios, la desnutrición espiritual y la muerte (Gn.3:1s / Jn.8:44).

Así que buscaré alimentarme con alimento sólido (Hebr.5:12-13 / 1Cor.3:1-3).

PADRE en el cielo, todos dependemos de Ti para recibir el alimento según nuestra necesidad. Tu provees y nosotros recogemos. Abres Tus manos para alimentarnos y quedamos sumamente satisfechos. Si Te alejas de nosotros entramos en pánico. Cuando nos quitas el aliento morimos. Cuando nos das aliento se genera la vida y la faz de la tierra se renueva (Sal.104:27-30). Tu rectitud es como las poderosas montañas, tu justicia, como la  profundidad de los océanos. Tú cuidas de la gente y de los animales  por igual, oh SEÑOR. ¡Qué precioso es tu amor inagotable, oh Dios! Todos los  seres humanos encuentran refugio a la sombra de tus alas. Los alimentas con la abundancia de tu propia casa y les permites beber del río de tus delicias. Pues tú eres la fuente de vida, la luz con la que vemos (Sal.36:5-9).

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lunes, 2 de noviembre de 2020

hágase Tu voluntad

 "Venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo" (Mt.6:10 (NVI)

En un momento crucial, de mucho estrés y de gran relevancia en la historia, Jesús ora al Padre y dice: “Ahora Mi alma se ha angustiado; y ¿qué diré: “Padre, sálvame de esta hora”? Pero para esto he llegado a esta hora. Padre, glorifica Tu nombre»” (Jn.12:27-28) NBLA - (lea también - Mt.26:38-39 / Hebr.5:7).

En momentos de angustia es ‘lógico’ pensar en una oración que pida el rescate y el alivio pronto del dolor, del estrés, del peligro y de la adversidad. Sin embargo, Jesús, en tiempos de mucha angustia procede inmediatamente a alinear su oración con la voluntad y el propósito de Su Padre (Jn.12:27-28). Jesús no eleva su necesidad como prioridad de su oración sino el nombre de Dios Padre y Sus propósitos. Él quiere que el Padre en el cielo reciba la gloria final. Mientras Jesús pasaba por los momentos más oscuros de su vida terrenal, Dios Padre estaba completando la obra de salvación para toda la humanidad. En la hora más oscura de la estancia de Jesús sobre la tierra, el velo en el templo se rasgó y el camino al Padre fue liberado.

Jesús le enseñó a los discípulos, como también nos enseña a nosotros, a orar: “Padre nuestro que estás en los cielos, Santificado sea Tu nombre. - Venga Tu reino. Hágase Tu voluntad, Así en la tierra como en el cielo” (Mt.6:9-10) NBLA.

Orar de acuerdo a la voluntad de Dios nos lleva a orar con confianza y nos asegura una respuesta de Dios (1Jn.5:14-15 / 1Jn.3:22). La lectura de la Biblia es esencial para conocer la voluntad de Dios. Por eso podemos decir que una parte clave para orar bíblicamente tiene que ver con aceptar la Palabra de Dios (Jn.15:7 / Jos.1:8), y entender a la luz de la Palabra de Dios los tiempos y lo que Dios quiere hacer en cada situación (1Cron.12:32 / Mt.16:3 / Lc.12:56-57). 

Elías no oró por capricho para que dejase de llover por un tiempo. Elías discernió los tiempos; conocía el corazón de Dios y lo que había anunciado mucho antes. Él interpretó con la ayuda del Espíritu lo que Dios iba a hacer en ese momento y circunstancias, no usando versículos aislados y mal interpretados. Es entonces que este hombre común y corriente ora con autoridad, una autoridad no basada en títulos, trasfondos familiares especiales o palabras bonitas, sino basada en una vida vivida en la presencia de Dios - ya que separados de Dios nada podemos hacer (Stg.5:16-18 / 1Re.16:30-31,34 / 1Re.17:1 / 1Re.18:18,42-45). Elías, un hombre justo que aprendió a vivir en la presencia de Dios, ora de acuerdo a la Palabra de Dios pidiendo que Dios actúe de acuerdo a lo que había dicho - aunque eso no sea siempre popular (Dt.11:16-17). Elías buscaba un propósito más alto - que la gente que se había apartado de Dios se arrepintiera y volviera a Dios. Lea también Daniel en Dn.9:1-19.

‘La palabra de Dios es el alimento por el cual la oración es nutrida y hecha fuerte’ (E. M. Bounds).

El Espíritu Santo también nos ayuda cuando no sabemos cómo orar (Rom.8:26-27 / Ef.6:18 / Jud.1:20-21).

La oración enfocada en la Misión. Como líderes en una “Iglesia en Movimiento” necesitamos entender que nuestras oraciones deben ir más allá de un enfoque meramente centrado en las necesidades personales, en el aquí y ahora, en la conservación del status quo o en la bendición inmediata. Las oraciones deben crecer a un nivel más alto, a un nivel estratégico generado por una perspectiva eterna; ellas deben enfocarse en la Misión de Dios y su avance. El mantenerse enfocado en la Misión y en los propósitos de Dios, aun en tiempos de crisis y necesidad, ayuda a perseverar en el cumplimiento de ellos y a ver más allá del solo alivio de la tensión o de la necesidad presente. Nunca debemos olvidar que Dios puede más que solamente proveer para las necesidades actuales (2Re.3:5-18 / 1Re.3:11-13 / 1Re.17:13 / Ef.3:20 / Is.49:6 / Mt.6:31-34 / Jn.6:27).

En Hch.4:23-31 leemos acerca de la respuesta de los cristianos en un momento difícil. Ellos reconocen la situación difícil como algo que sí le puede ocurrir a los cristianos fieles. Pero ellos también reconocen la soberanía de Dios en los hechos vividos. Y rodeados de esas circunstancias el enfoque de su petición es en favor de la Misión. Ellos no oraron por un alivio de la persecución; tampoco oraron por la seguridad personal y familiar; tampoco oraron por provisión económica, sino por el avance del Reino de Dios. Es verdad que podemos orar por cosas personales; sin embargo, no limitemos el potencial de impacto.

En Mr.6:34-44 leemos acerca de Jesús y cómo él, en el desierto, alimentó a unos 5 mil hambrientos. Los discípulos estaban sinceramente preocupados por la multitud que no tenía qué comer. Además, se estaba haciendo tarde y la necesidad era grande. Los discípulos entonces se acercan a Jesús con la petición de que envíe a la gente a casa. Ellos querían solucionar la situación sin entender los propósitos más profundos de Jesús en esos momentos y circunstancias. ¿Cuántas veces nos parecemos a los discípulos?

En este orden de ideas, es bueno estudiar las oraciones del apóstol Pablo por las iglesias. El apóstol oraba por las iglesias enfocado en la Misión (Ef.1:15-23 / Ef.3:14-21 / Filp.1:3-11 / Col.1:3-14).

"Me deleito en hacer Tu voluntad, Dios mío; Tu ley está dentro de mi  corazón" (Sal.40:8) NBLA

"Mientras tanto, los discípulos le rogaban: «Rabí, come». Pero Él les dijo: «Yo tengo para comer una comida que ustedes no saben». Entonces los discípulos se decían entre sí: «¿Le habrá traído alguien de comer?». Jesús les dijo: «Mi comida es hacer la voluntad del que me envió y llevar a cabo Su obra" (Jn.4:31-34) NBLA.

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martes, 27 de octubre de 2020

venga tu reino, . . .

 


"... venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo" (Mt.6:10) NVI.

Dios creó la tierra y puso en ella a los humanos para que como administradores dependientes de Dios manejaran los asuntos de la tierra - al comienzo todo era bueno a los ojos de Dios (Gn.1:25,31). Sin embargo, pronto aparecen algunos cambios. Los humanos nos dejamos engañar por Satanás y desobedecemos los mandatos de Dios. Las consecuencias de la desobediencia no tardan. Satanás toma el control de este mundo (1Jn.5:19 / Lc.4:6); el ambiente se altera y la muerte, la enfermedad, la discordia, la pelea, la injusticia, el desorden, la inmoralidad ejercen ahora dominio (Gn.3:17-19 / Is.24:5-6 / Rom.8:20-21 / Ef.2:3). Y la tendencia común de los humanos es hacia el mal (Gn.6:5-8 / Mt.15:19 / Rom.1:28-32 / Rom.3:23).

¿Se echó todo a perder? Gracias al gran Rey hay una luz de esperanza. Dios va en busca de Adán y de Eva para ayudarles en su problema - el Reino de Dios pronto comienza a influir sobre los asuntos de la tierra (Gn.3:8-9). La lucha para rescatar y restaurar lo perdido ha comenzado - Dios lidera este proyecto. 

Aunque Satanás sigue robando, matando y destruyendo (Jn.10:10 / 1Pe.5:8), el gran Rey viene con poder y autoridad para entrar en la casa del fuerte y saquear sus bienes - gracias a Dios hay alguien quien se le opone al insubordinado, al enemigo, y lo enfrenta con eficacia (Jn.12:22-32 / Col.2:13-15). Jesús entra en escena y reprime el poder y la influencia de Satanás. Además, Él nos da a los que en Él creemos autoridad y por eso podemos resistir al diablo (1Pe.5:8) y detectar sus maquinaciones (1Cor.2:11). Finalmente el enemigo será vencido por completo por el gran Rey (Apoc.20:1-4) y, entonces habrá un nuevo cielo y una nueva tierra (Apoc.21:1).

El plan original acerca del ejercicio de autoridad delegada en la tierra a través de los humanos experimentó un golpe, pero Dios nunca dejó la tierra a la deriva, siempre fue y es el Rey soberano quien ejerció y ejerce influencia en su historia y en sus eventos (Sal.96:10-13 / Sal.145:11). Por un tiempo escogió influir en el mundo por medio de un pueblo - Israel. Para ello escogió primeramente a Abram (Gn.12:1-3) y en su momento al Rey David - a través de él vendría el Rey de reyes cuyo reino no tiene fin (1Cron17:10-15). El enfoque de reino que tenía Israel era muy limitado; solo se enfocaban en sí mismos, en lo terrenal y en el ahora (Hch.1:1-8). Dios, sin embargo, tiene una perspectiva mucho más amplia. Su panorama acerca del reino de Dios tiene dimensiones que incluye a todas las naciones y tiene aspectos espirituales trascendentes.

El plan sigue su desarrollo, de repente se escucha una voz que clama en el desierto: "Arrepiéntanse de sus pecados y vuelvan a Dios, porque el reino del cielo está cerca" (Mt.3:1-2) - el reinado del Señor Dios sobre la gente y sobre el mundo que Él ha creado viene con poder. 

La expresión 'El Reino del Cielo' o 'El Reino de Dios' aparece frecuentemente en el Nuevo Testamento y es un tema central en el mensaje y ministerio de Jesús (Mr.1:14-15,38 / Lc.4:16-19,43 / Lc.8:1 / Mt.8:11). 

La segunda parte del versículo en mención (Mt.6:10) nos aclara lo que significa el Reino de Dios: 'hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo' - por eso podemos decir que el Reino de Dios es una sociedad donde la voluntad de Dios se cumple como se cumple en el cielo. Ese reino ya está entre nosotros (Lc.17:20-21 / Mt.12:28), pero el mundo está aun lejos de cumplir perfectamente la voluntad de Dios; la consumación del Reino está aun en el futuro; vivimos en una tensión entre el reino ya es, pero aun no lo es del todo (Mt.19:28 / Mr.10:30) - por eso oramos 'venga tu Reino' (Mt.6:10).

El Reino de Dios tiene que ver entonces con obedecer y someterse al Rey - tiene que ver con someter a Dios mi voluntad, mi corazón y toda mi vida. Aclaremos, no es un sometimiento que nace en la resignación ante un Dios lejano, desinteresado, que no cede y siempre gana. No, más bien nos sometemos por amor a un Padre que está en el cielo, que es bueno, que está cerca, quien es sabio, cuyos pensamientos son más altos que los nuestros, y en quien podemos confiar sin temor (Rom.8:32). Cuando vemos la cruz no podemos dudar del amor de Dios (Jn.3:16).

El reino se manifiesta liberándonos primeramente del poder de Satanás y reconciliándonos con Dios (2Cor.5:18-19 / Col.1:13-14) para vivir para la gloria de Dios (Ef.1:12). Como hijos de Dios somos cambiados a la imagen de Cristo (Gal.4:19 / Rom.12:1-2 / Mt.5 a Mt.7 - la ética del reino) y llamados a servirle motivados por amor (1Jn.4:7-11 / Jn.13:34-35 / 2Cor.8:8-9 / Ef.4:31-32), haciendo buenas obras que Dios dispuso de antemano (Ef.2:10 / Mt.5:16 / Col.1:10 / 2Tim.3:17 / Hebr.13:21). Como embajadores de Cristo y agentes de Su reino predicamos y enseñamos las verdades del reino con poder y autoridad, y oramos 'hágase tu voluntad Padre en la tierra como en el cielo' (Mt.28:18-20 / Hch.28:30-31 / Mt.10:8 / Lc.10:17 - compare con Gn.1:28 / Lc.5:17 / Hch.1:1 / Mt.16:18-19 / 1Cor.2:4-5). Con poder Jesús andaba sanando enfermos, liberando a los endemoniados, resucitando muertos (Mt.11:5 Lc.4:18-19). Jesús incluye a sus discípulos para acercar el reino a la gente otorgándoles autoridad para que hicieran lo mismo que Él hizo (Lc.10:1-24). 

Aguarde, hay un tema que debemos aclarar, ¿sanó Jesús a todos los enfermos en Israel? De todos los inválidos en Bethesda solo sanó a uno (Jn.5:2-9). Después de la ascensión de Jesús aun habían enfermos en Israel (Hch.3:2). La muerte no desparecerá sino hasta la Segunda venida de Jesucristo (Mt.24:3 / Lc.20:34-36). Estamos seguros, Su muerte en la cruz compró todo lo que Su reino provee para el cuerpo, el alma y el espíritu, la tierra y el mundo, etc. Sin embargo, toda esa provisión aun no se manifiesta completamente en la experiencia humana, no importando cuanta fe y autoridad tengamos en el Espíritu. Tenemos que entender que hay un período de espera hasta que la muerte definitivamente sea consumada (1Cor.15:26,54 / 2Cor.1:10 / Hebr.2:14-15 / Apoc.20:14 / Apoc.21:4). 

Notemos lo siguiente: Ya obtenemos el perdón completo y gratuito de Dios, pero todavía no hemos sido perfeccionados (Filp.3: 7-14). La victoria sobre la muerte ya es nuestra (1Cor.3:22), pero todavía tenemos luchas y también morimos (Filp.3:20-22 / Col.2:15 - 1Pe.5:8 / 1Tes.2:18 / Rom.6:14 - 1Jn.1:8). Ya hemos sido justificados y no enfrentamos condenación (Rom.8:1), pero aún hay un juicio futuro (2Cor.5:10). Hay provisiones que se desprenden de la cruz que podemos experimentar ahora, pero muchas veces son solo destellos y no siempre se manifiestan de la misma manera. Hay cosas que solo vamos a ver cuando Jesús regrese (Rom.8:23-25 / Rom.12:12 / Sal.37:7-9 / Hebr.6:12,15 / Hebr.10:36). Incluso el apóstol Pablo, bajo inspiración divina, no pudo comprender completamente el misterio de algunas de las acciones de Dios (Rom.9:6-33).

En una ocasión los discípulos no entendieron por qué no pudieron liberar a un endemoniado. La respuesta de Jesús fue que ese tipo de cosas solo pueden ser solucionadas por medio de oración (Mr.9:14-29). Es obvio que para tener un ministerio del reino efectivo la oración juega un papel muy importante (Lc.18:1 / Lc.5:16 / Mt.6:10 / Ex.32:7-14 / Nm.14:13-20 / 1Re.17 a 1Re.18). Por medio de la oración contribuimos y hacemos avanzar los asuntos del reino de Dios en la tierra. Así que, manos a la obra.

Algunas de las oraciones de reino apuntan hacia los siguientes temas: 

Es tu voluntad Padre que muchos lleguen al conocimiento de la verdad y sean salvos - 'hágase tu voluntad, Señor' (1Tim.2:1-4 / Lc.18:9-14 / Lc.10:2); es tu voluntad Padre equiparnos con el Espíritu Santo para que podamos servir con poder - 'hágase tu voluntad' (Lc.11:13 / Jn.16:5-15 / Hch.1:8); es tu voluntad Padre guiarnos por caminos correctos, tanto en mi vida personal como en el ministerio - 'hágese tu voluntad' (Mr.1:35-39); es tu voluntad Padre que yo persevere en medio de dificultades - 'hágase tu voluntad' (2Cor.1:11); es tu voluntad Padre que la iglesia sea valiente al predicar la Palabra de Dios con claridad, aun en medio de persecución - 'hágase tu voluntad, Señor' (Hch.4:31); es tu voluntad Padre que estemos alerta a los ataques del enemigo, le resistamos debidamente y salgamos victoriosos - 'hágase tu voluntad, Padre' (Ef.6:18-20 / 1Pe.5:8); es tu voluntad Padre que crezcamos en el conocimiento de Dios y Sus promesas, que cambiemos a la imagen de Dios - 'hágase tu voluntad, Señor' (Ef.1:15-23 / Ef.3:14-21 / Filp.1:9-11 / Gal.4:11); es tu voluntad Padre que las autoridades gobiernen buscando el bien del pueblo y que te honren a ti -'hágase tu voluntad, Señor' (1Tim.2:1-4 / Rom.13); es tu voluntad Padre que los líderes y la iglesia en general tengan puertas abiertas para hablar del misterioso plan acerca de Cristo - 'hágase tu voluntad, Señor' (Col.4:2-3 / Rom.15:30-32 / Ef.6:19 / Hebr.13:18-19).

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martes, 20 de octubre de 2020

Padre . . .

 


'Padre nuestro que estás en los cielos, Santificado sea Tu nombre" (Mt.6:9) (lea Mt.6:1-18).

Los discípulos le pidieron a Jesús que les enseñara a orar. Es obvio que se habían dado cuenta que la vida de oración de Jesús era diferente a lo que conocían. Es que hay una manera incorrecta de orar y una correcta (Mt.6:5-6). Jesús entonces les presenta la oración o el bosquejo que encontramos en Mt.6:9-13 y en Lc.11:1-4. Aunque esta oración puede muy bien ser usada así como la encontramos para orar - siempre y cuando no se torne en una repetición vacía -, hacemos bien en verla también como un bosquejo, como una guía.

Que maravilloso es poder acercarme a ti Dios y entender que tu eres mi Padre. 'Padre nuestro' me anuncia inmediatamente la relación que tu Dios quieres tener conmigo y con aquellos que se acercan a ti. Tu eres el Padre que está en los cielos, tu estás por encima de todos y de todo, tu eres el único verdadero Dios. Si eres Padre, entonces tu también eres Dios cerca, Dios con nosotros (Mt.1:23). Eres el Padre de una gran familia (Jn.16:27). Qué privilegio ser miembro de esta familia. Es especial conocerte a ti Dios como el verdadero Padre eterno.

¿Qué clase de padre eres? Jesús nos dice que eres nuestro Padre en el cielo - Dios de amor y Dios santo, Dios majestuoso y lleno de poder. En tu santidad y majestad eres nuestro Padre. Por eso me acerco a ti con reverencia, admiración, temor y adoración. Llamarte Padre no me da el permiso para tratarte sin respeto o para vivir como quiera. Tu eres el Santo y yo soy llamado a honrar tu nombre - 'santificado sea tu nombre' (Mt.6:9 / Jn.5:23 / Jn.8:49 / Jn.15:8 / Rom.6:4).

Dios, cuando te llamo Padre siento confianza y seguridad. Padre, tu haces que el sol y la lluvia bendigan al malo y al bueno - mi Dios es generoso (Mt.5:45). Tu provees para los pájaros y para toda la naturaleza - cómo es que no vas a proveer para nosotros sus hijos (Mt.6:26,32 / Mt.10:29 / Jn.6:32). Tu das buenas dádivas a los que le piden. Cuando pedimos pan no nos das piedras - no eres tramposo (Mt.7:11). Tu te preocupas por los pequeños y despreciados - todos podemos acercarnos a Ti con confianza y seguridad (Mt.18:10-14). Solo Tu sabes cuándo es que regresa Cristo - los tiempos, también los míos, están en tus manos (Mt.24:36 / Hch.1:7). Tu me estás preparando una herencia en el cielo (Mt.25:34). Padre, Tu eres Dios perdonador - gracias por darme siempre nuevas oportunidades, me recibes con manos abiertas (Lc.15:21-22 / Lc.23:34). Tu levantas a los muertos - qué esperanza tenemos en Ti, aquí en esta tierra no termina todo (Jn.5:21). Eres un juez justo (Jn.8:16) y el buen maestro - enséñame a vivir de tal manera que te agrade a ti (Jn.8:28). Como Padre amoroso y verdaderamente interesado en mi bienestar me reprendes, me disciplinas, me corriges - gracias, tu quieres que viva y que participe de tu santidad. Padre me someto a ti al único verdadero Dios, dependo de ti (Hebr.12:3-17).

Así como Jesús estaba involucrado en el negocio de Su Padre, también yo quiero estar involucrado en ese negocio (Lc.2:49); así como tu Padre eres misericordioso, yo deseo aprender a ser misericordioso - aun con mis enemigos (Lc.6:35-36).

Padre en el cielo, oro por aquellos que aun no te conocen - que te conozcan y se enamoren de ti y de Jesucristo el Salvador. Oro por aquellos que no han tenido un padre terrenal bueno, y que más bien han experimentado abuso y rechazo, y que tienen una idea distorsionada de lo que es un padre, que puedan ver en ti la verdadera imagen de Padre y puedan ser sanados. Así como un padre se compadece de sus hijos, tu oh Dios Padre te compadeces de nosotros los que te tememos (Sal.103:13).

Pido que tu, Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre glorioso, me des el Espíritu de sabiduría y de revelación, para que te conozca cada día mejor (Ef.1:17).

Padre, de quien recibe nombre toda familia en el cielo y en la  tierra. Te pido que, por medio del Espíritu y con el poder que procede de tus gloriosas riquezas, me fortalezcas en lo íntimo de mi ser, para que por fe Cristo habite en mi corazón. Y pido que, arraigado y cimentado en amor, pueda comprender, junto con todos los santos, cuán ancho y largo, alto y profundo es el amor de Cristo; en fin, que conozca ese amor que sobrepasa mi conocimiento, para que sea lleno de la plenitud de Dios. Al que puede hacer muchísimo más que todo lo que pueda imaginar o pedir, por el poder que obra eficazmente en mi, ¡a ti sea la gloria en la iglesia y en Cristo Jesús por todas las generaciones, por los siglos de los siglos! Amén (Ef.3:14-21).


martes, 13 de octubre de 2020

conexión verdadera con la fuente de vida (Mt.6:1-18)

 


"¡Tengan cuidado! No hagan sus buenas acciones en público para que los demás los admiren, porque perderán la recompensa de su Padre, que está en el cielo. . . . Cuando ores, no hagas como los hipócritas a quienes les encanta orar en público, en las esquinas de las calles y en las sinagogas donde todos pueden verlos. Les digo la verdad, no recibirán otra recompensa más que ésa" (Mt.6:1,5) NTV. (*lea Mt.6:1-18*).

Jesús no está en el negocio del espectáculo religioso - los discípulos vieron eso muy pronto. Dios busca la verdadera conexión con el Padre celestial. Hacer sonar las trompetas, buscar el aplauso y la admiración de la gente al exponer públicamente mi tal espiritualidad es apuntar a lo pasajero, a lo terrenal, es la pérdida de la conexión con la fuente de vida (Mt.6:1,5). Así que orar y orar no es lo mismo. Recuerdo al fariseo, que después de orar salió del templo con manos vacías; y el publicano salió justificado (Lc.18:9-14). ¿Cuál es la diferencia? ¿Cuál es el resultado? ¿Qué es lo que deseo ver?

Jesús impresionó a las multitudes y a los discípulos de manera diferente. La gente se asombraba de sus enseñanzas porque lo hacía con verdadera autoridad, algo que no se veía entre los maestros de la ley religiosa de aquellos tiempos (Mt.7:28 / Lc.4:22). Su sabiduría y el poder para hacer milagros asombró a la gente de Nazaret, la ciudad donde creció (Mt.13:54 / Jn.7:15). Cuando Jesús calmó una tormenta los discípulos se preguntaron: '¿Quién es este hombre? ¡Hasta el viento y las olas lo obedecen!' (Mt.8:27). La vida de oración de Jesús, que ocurría frecuentemente en los lugares apartados, exhibía poder y autoridad verdadera (Mr.1:35  Mr.6:46-48 / Lc.4:42 / Lc.6:12 / Lc.22:39-46). Jesús entendía lo que es estar conectado en lo íntimo con la fuente de vida. Él sabía apartarse para estar alejado de todo bullicio interno y externo y pasar tiempo valioso a solas con el Padre. Desde aquella conexión con el Padre, quien ve en lo profundo de nuestros corazones, fluyen luego los caudales de vida a través de su vida. No me sorprende que los discípulos hayan entonces pedido que les enseñara a orar (Lc.11:1) - obviamente fue esa parte en la vida y en el ministerio de Jesús que más fascinó a los discípulos. Señor, deseo tener esa clase de conexión con la fuente de vida, con el Padre celestial.

Hacer con falsos motivos las cosas que Dios quiere que hagamos es grave, especialmente cuando tratamos de hacer las cosas, que decimos son para Dios, buscando nuestra gloria (Mt.6:1). ¿Será que le robamos así la gloria a Dios? La oración y el hacer votos a Dios son prácticas cristianas con las cuales sutilmente podemos tratar de impresionar al mundo sin verdaderamente estar conectados con Dios. Podemos hacer mucho ruido y sí, saldremos con una recompensa, pero, ¿con cuál recompensa (Mt.6:2,5,16)? Es obvio, no podemos cosechar en ambos lados.

A veces no tenemos porque no pedimos, pero más crítico es orar con propósitos equivocados (Stg.4:2-3). No hay duda, los judíos tomaban en serio el asunto de la oración. Sin embargo, leemos acerca de un problema serio que no solo les puede ocurrir a ellos, también a nosotros. Ellos no fallaban por no orar, sino por orar de manera equivocada. Ellos tenían todo un paquete de oraciones que usaban para orar en distintos horarios del día. No hay nada malo si oramos usando oraciones preestablecidas - lo he hecho y lo sigo haciendo, por ejemplo usando los salmos. El problema es cuando esas oraciones no van con el corazón y cuando se tornan formalistas, ritualistas y vacías. Pero cuidado, no critique. Examinémonos: ¿Son mis oraciones vanas repeticiones (aunque no hayan sido aprendidas de memoria), oraciones sin corazón, oraciones con un cierto aire de encantamiento, oraciones para ser admirado? ¿Son mis oraciones discursos - algo así como prédicas subliminales dirigidas a los que me escuchan? ¿Son esas oraciones verdaderas oraciones?

¿Importa el lugar dónde oramos? Muchos conectan la oración eficaz a ciertos lugares 'especiales', como pueden ser el templo o la sinagoga - y es verdad que ciertos lugares inspiran de manera especial a la oración. Como sea, lo que es cierto es que Dios no está confinado en un lugar particular. Así que no importa el lugar. Sin embargo, donde sea que oremos, si lo hacemos con los falsos motivos ya hemos recibido la recompensa y hemos perdido la conexión con Dios. La forma y el lugar no son tan importantes, pero sí el corazón, la actitud y el que las oraciones estén dirigidas sinceramente a Dios - es yo y Dios y Dios y yo en cualquier lugar.

Ah, y el tema de las oraciones largas y las frases repetitivas, aquellas con las cuales parece que tratamos de convencer a Dios - por lo menos así parece. ¿Son las oraciones largas más efectivas? ¿Revelan ellas una devoción más profunda? ¿Qué hacemos con lo que nos enseña Eclesiastés? - "No te apresures, ni con la boca ni con la mente, a proferir ante Dios palabra alguna; él está en el cielo y tú estás en la tierra. Mide, pues, tus palabras" (Ecl.5:2) NVI. ¿Es posible que algunas oraciones deban hacerse en silencio? ¿Es menos al final más? No tenemos que hipnotizar a Dios con vanas palabrerías - Dios Padre vive, esta presente, ve, sabe, escucha, responde y recompensa (1Re.18:26 / Hch.19:34 / Mt.7:7-11). Si conocemos mejor a Dios con seguridad veremos un cambio en nuestras oraciones. 

Pero, ¿qué diferencia hay entre oraciones marcadas por palabras repetidas una y otra vez y la oración perseverante? ¿Qué importancia tiene el tener buenos modelos en cuanto al proceso de aprender a orar?

SEÑOR, enséñame a orar.

martes, 28 de abril de 2020

aprendiendo de los pájaros


"¿No se venden dos gorriones por una monedita? Sin embargo, ni uno de ellos caerá a tierra sin que lo permita el Padre; y él les tiene contados a ustedes aun los cabellos de la cabeza. Así que no tengan miedo; ustedes valen más que muchos gorriones" (Mt.10:29-31) NVI.

Una y otra vez usa la Biblia a ciertos animales como ejemplos para transmitirnos una verdad divina que se aplica a la vida (Prov.1:17 / Job 12:7-8 / Is.1:3 / 1Cor.9:9 / Mt.8:20). De la hormiga aprendemos que debemos ser diligentes e inteligentes cuando se trata de planear para tiempos de 'invierno'. "La hormiga ha sido famosa en todas las edades por sus hábitos sociales, previsión, economía e industria (Treasury of Scripture Knowledge) (Prov.6:6-11).

Jesús usa entre otros animales al pájaro para enseñarnos lecciones importante para la vida diaria y para nuestra relación con Dios. Jesús nos lleva a observar a los pájaros para ver cómo trata Dios a estos animalitos de poca importancia. Si Dios trata de esa manera a los pájaros, cuánto más va a cuidar de nosotros.


[1] "Por eso les digo que no se preocupen por la vida diaria, si tendrán suficiente alimento y bebida, o suficiente ropa para vestirse. ¿Acaso no es la vida más que la comida y el cuerpo más que la ropa? Miren los pájaros. No plantan ni cosechan ni guardan comida en graneros, porque el Padre celestial los alimenta. ¿Y no son ustedes para él mucho más valiosos que ellos? ¿Acaso con todas sus preocupaciones pueden añadir un solo momento a su vida?" (Mt.6:25-27) NTV.

En Mt.6:25-27 aprendemos que Dios es Dios Proveedor. El provee para el diario de los pájaros que Él creó. Igualmente va a proveer para nosotros los humanos - además, somos más valiosos que los pájaros. 

En este pasaje aprendemos lo siguiente: 
  • Hay cosas más importantes por las cuales nosotros los humanos nos debemos preocupar - la vida es más importante que la comida y que la ropa (2Tim.2:4). Mientras nosotros nos preocupamos por lo trascendental, Dios también provee para las necesidades de la vida diaria y terrenal - debemos ser consumidos por las cosas de Dios y Dios provee para nuestras necesidades.
    • Cuando sacamos a Dios de la vida, o cuándo Él no es el número uno en nuestra vida, entonces las cosas se tornan en mucho estrés y en poco resultado (Mt.6:33 / 1Re.3:11-13 / 2Cron.31:20-21 / Prov.2:1-9 / Prov.3:9-10 Hag.1:2-11).
    • Las preocupaciones malsanas pueden ser fuente de discordias y peleas (Stg.4:1-4). Al tener las prioridades incorrectas podemos llegar a ser esclavos de cosas que no dan lo que prometen (Lc.21:34 / 1Tim.6:8-12).
  • Las preocupaciones excesivas por la vida diaria no añaden un solo momento a la vida - las preocupaciones no tienen sentido. El problema no radica en planear inteligentemente (Filp.4:6 / Prov.27:23 / 2Cor.11:28 / Filp.2:20 / 2Tes.3:10 / Ef.4:28), sino en preocuparnos excesivamente o ser consumidos por pensamientos acerca de cosas no trascendentes y olvidar que Dios es el proveedor final (Lc.12:20 / Sal.49:10-20 / 2Tim.2:4 / Mt.13:22 / Mt.16:25-26 / Sal.127:2). 
  • Dios es Proveedor. Debemos aprender a confiar en Dios quien se preocupa aun por los pájaros y sus necesidades. Para Dios somos más valiosos que los pájaros (Gn.1:27 / Jn.3:16 / Hebr.13:5). 


[2] "No teman a los que quieren matarles el cuerpo; no pueden tocar el alma. Teman sólo a Dios, quien puede destruir tanto el alma como el cuerpo en el infierno. ¿Cuánto cuestan dos gorriones: una moneda de cobre? Sin embargo, ni un solo gorrión puede caer a tierra sin que el Padre lo sepa. Y, en cuanto a ustedes, cada cabello de su cabeza está contado. Así que no tengan miedo; para Dios ustedes son más valiosos que toda una bandada de gorriones" (Mt.10:29-31) NTV.

Cuando pasamos momentos difíciles en los cuales nuestra vida está en peligro no debemos temer a la gente que está en contra de nosotros; las circunstancias tampoco son las determinantes de nuestro futuro. Dios se preocupa por los pájaros por los cuales no se paga mucho dinero - para Dios son de todas maneras importantes. Nosotros somos aun más importantes para Dios. Dios se preocupa aun por los detalles más mínimos de la vida. 

  • Una persona es para Dios más valiosa que una oveja y Dios se preocupa por nuestro bienestar.
"Él les respondió: - Si tuvieran una oveja y ésta cayera en un pozo de agua en el día de descanso, ¿no trabajarían para sacarla de allí? Por supuesto que lo harían. ¡Y cuánto más valiosa es una persona que una oveja! Así es, la ley permite que una persona haga el bien en el día de descanso" (Mt.12:11-12) NTV.

  • Otros hechos importantes que aprendemos acerca de Dios y que nos infunden valor y seguridad son:
    • Dios en Su providencia conoce y se preocupa por los eventos que ocurren en la tierra; aun por lo que ocurre alrededor de la existencia de un pájaro.
    • Dios conoce los más mínimos detalles de la vida de cada humano; aun la cantidad de cabellos de nuestra cabeza los tiene contabilizados. Dios es omnisciente.
    • Dios es todopoderoso. Dios controla todo lo que le ocurre al creyente y es Él quien determina el presente y el futuro.
    • Dios en Su amor tiene cuidado de nosotros. No tememos porque Dios es nuestro Dios de amor.

[3] "Qué bella es tu morada, oh SEÑOR de los Ejércitos Celestiales. Anhelo y hasta desfallezco de deseo por entrar en los atrios del SEÑOR. Con todo mi ser, mi cuerpo y mi alma, gritaré con alegría al Dios viviente. Hasta el gorrión encuentra un hogar y la golondrina construye su nido y cría a sus polluelos cerca de tu altar, ¡oh SEÑOR de los Ejércitos Celestiales, mi Rey y mi Dios! Qué alegría para los que pueden vivir en tu casa cantando siempre tus alabanzas" (Sal.84:1-4) NTV.

La golondrina siendo un pájaro muy inquieto encuentra un lugar de reposo cerca del altar de Dios. Las golondrinas no eran espantadas del templo. Nosotros frecuentemente somos gente inquieta, preocupada y asustada. Muchas experiencias en la vida nos inquietan. Pero nosotros también podemos encontrar un lugar de descanso y de paz - junto a la cruz de Cristo.

  • "Luego dijo Jesús: «Vengan a mí todos los que están cansados y llevan cargas pesadas, y yo les daré descanso. Pónganse mi yugo. Déjenme enseñarles, porque yo soy humilde y tierno de corazón, y encontrarán descanso para el alma. Pues mi yugo es fácil de llevar y la carga que les doy es liviana" (Mt.11:28-30) NTV.
En Jesús encontramos la paz, el descanso y el alivio de cargas; aun nuestras necesidades más profundas son satisfechas.
  • "Sin embargo, los que el Padre me ha dado, vendrán a mí, y jamás los rechazaré" (Jn.6:37) NTV.
Muchos nos pueden rechazar, pero cuando nos acercamos a Dios sabemos que Él no nos rechaza. Somos aceptados en Cristo (Ef.1:3-14).
  • "En el último día, el gran día de la fiesta, Jesús puesto en pie, exclamó en alta voz: "Si alguien tiene sed, que venga a Mí y beba. "El que cree en Mí, como ha dicho la Escritura: 'De lo más profundo de su ser brotarán ríos de agua viva.'" Pero El decía esto del Espíritu, que los que habían creído en El habían de recibir; porque el Espíritu no había sido dado todavía, pues Jesús aún no había sido glorificado" (Jn.7:37-39) NBLA.

"El Espíritu y la esposa dicen: «Ven». Que todos los que oyen esto, digan: «Ven». Todos los que tengan sed, vengan. Todo aquel que quiera, beba gratuitamente del agua de la vida" (Apoc.22:17) NTV.



ASIMILANDO (2 Timoteo 3:16-17)

[1] ¿Qué lecciones aprendió durante este estudio? ¿Qué escuchó que Dios le impresionaba o hablaba durante este estudio?

[2] ¿Qué pasos va a tomar para ejecutar lo aprendido? Sea específico. ¿Cuándo va a comenzar con la aplicación de las lecciones en su vida y ministerio? ¿A quién le va a rendir cuentas acerca del proceso de ejecución de las lecciones?

[3] ¿Cuáles desafíos cree usted que va a enfrentar en la aplicación de las lecciones en su vida y ministerio? ¿Qué cosas ve usted como favorables para la aplicación de las lecciones?

[4] ¿Con quién va a compartir lo aprendido en esta lección? ¿Cuándo le compartirá?

[5] Anote a continuación una petición de oración relacionada con la sesión y la lección. Comparta con otros su petición y permita que ellos oren con usted.

viernes, 10 de abril de 2020

cuando veo la cruz


CUANDO VEO LA CRUZ:
"Pues a Dios, en toda su plenitud, le agradó vivir en Cristo y, por medio de él, Dios reconcilió consigo todas las cosas. Hizo la paz con todo lo que existe en el cielo y en la tierra por medio de la sangre de Cristo en la cruz" (Col.1:19-20) NTV.

CUANDO VEO LA CRUZ 
me doy cuenta lo terrible de mi pecado. Fueron mis pecados los que te clavaron a aquella cruz. No fueron los clavos los que te sujetaron a la cruz, sino tu amor por mí. No fueron tus pecados los que te llevaron por ese camino de aflicción - por mis pecados fuiste traspasado y golpeado. No retrocediste ni un poquito cuando enfrentaste el desprecio, el rechazo y el dolor. Todo lo hiciste por mi paz, por mi rescate y por mi sanidad. 
¡Gracias mi Señor!

CUANDO VEO LA CRUZ 
observo Tu total obediencia al Padre. Como nosotros fuiste tentado, pero nunca derrotado. Un sumo sacerdote que no tuvo que ofrecer primero sacrificios para sí mismo, todo fue por mi. Desde la cruz sonaron con claridad y autoridad aquellas palabras que sellaron mi redención: 'Todo se ha cumplido'. La cruz está vacía, igualmente la tumba. "La muerte ha sido devorada por la victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu victoria? ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? 
¡... Gracias a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo!" (1Cor.15:54-57) NVI.

CUANDO VEO LA CRUZ 
recuerdo lo que las Escrituras nos relatan acerca de aquel momento de gran dolor, rechazo, soledad, y de gran oscuridad que viviste mi gran Maestro. Fue en ese momento, en aquel instante más difícil de Tu paso por esta tierra, que el velo en el templo se rasgó. Momento oscuro para Ti, momento de luz y esperanza para mi. Experimentaste lo que significa el ser totalmente apartado. Ahora puedo vivir la eterna conexión con el Padre celestial, la dulce presencia de mi creador. 
¡Te alabo y te adoro mi Señor!

CUANDO VEO LA CRUZ 
noto que desde allí fluye tu amor inagotable hacia mí. Viniste a un mundo en descomposición para servir desinteresadamente, para hacer el bien, sanar, liberar y rescatar. Desde aquella cruz me ofreces el perdón, la vida eterna, nuevas oportunidades, esperanza y paz. Quiero tomar todos los días de ese caudal de vida que fluye desde aquella cruz. Es ese caudal que me sostiene, dirige, fortalece, impulsa. ¡Señor, no hay nadie como Tu!

CUANDO VEO LA CRUZ 
observo tus brazos abiertos que se extienden hacia mí para demostrarme que para ti soy de gran valor - en ti encuentro mi valor. Veo que me aceptas, así como soy; que te regocijas cuando estoy cerca y que sufres cuando me alejo de ti. La cruz me recuerda que he sido perdonado y que has comenzado una buena obra en mí. Tú tienes un plan para mi, un propósito que me da el norte. 
¡Señor, ayúdame a entender y seguir tus caminos, tus planes, tus propósitos!

CUANDO VEO LA CRUZ 
recuerdo que con una corona de espinos te hiciste rey por siempre. El camino hacia arriba fue primero el camino hacia abajo - el camino por el valle oscuro, de golpes, de rechazo, de humillación. No fueron las posiciones, los títulos o los privilegios los que Te hicieron grande. Te agachaste para servir con humildad y entrega, aún si esto le significó la muerte - la que para algunos les parecía ser el fin. Pero para Dios Tu obediencia, Tu actitud, Tu entrega, Tu humildad fueron las bases para establecer y afirmar Tu trono. El mundo, ahora y siempre, tiene que reconocer que no hay nadie más grande que Tú. 
¡Ayúdame a servir con la misma actitud!

CUANDO VEO LA CRUZ 
noto que ella está vacía. No sigues allí. Has resucitado por el poder de Dios. La muerte no te pudo contener; la has vencido. Y es ese mismo poder que has prometido dar a todo creyente. Ese poder me capacita para vivir en victoria, para marcar la diferencia y para servirte eficazmente. Escucho el llamado a seguir tus pisadas, a vivir una vida entregada a los propósitos de Dios sin importar el costo. Escucho el llamado al servicio marcado por el amor desinteresado, a vivir de tal manera que te honre y te adore de todo corazón. 
¡Heme aquí!

(C) - Paul J. Otremba -https://caudalesdevida.blogspot.com

(Is.53 / Jn.3:16 / Lc.15 / Filp.2:1-10 / Lc.9:23 / Hch.5:30 / 1Cor.1:18 / Gal.6:14 / Filp.3:18 / Col.1:20 / Col.2:14 / Hebr.12:1-3 / 1Pe.2:24)

jueves, 9 de abril de 2020

fe práctica en tiempos de crisis


"Enseguida se formó una turba contra Pablo y Silas, y los funcionarios de la ciudad ordenaron que les quitaran la ropa y los golpearan con varas de madera. Los golpearon severamente y después los metieron en la  cárcel. Le ordenaron al carcelero que se asegurara de que no escaparan. Así que el carcelero los puso en el calabozo de más adentro y les sujetó los pies en el cepo. Alrededor de la medianoche, Pablo y Silas estaban orando y cantando himnos a Dios, y los demás prisioneros escuchaban" (Hch.16:22-25) NTV.

Pablo y Silas habían llegado a Filipo por mandato de Dios. Liberaron allí a una joven poseída de un demonio que con sus adivinaciones ganaba mucho dinero para sus amos.  Los comerciantes y las autoridades de la ciudad al ver que sus ganancias se habían esfumado arremeten contra los siervos de Dios. Ellos fueron humillados, golpeados severamente con varas de madera, fueron encerrados en el calabozo de más adentro, sus pies fueron atados a un cepo. Allí estaban aislados, humillados, sufriendo dolor, tratados injustamente, en un ambiente oscuro (no había luces, ni humo ni incienso) y rodeados de ladrones, de asesinos y de otros presos. Estos dos hombres sí que estaban viviendo momentos difíciles. Sin embargo, la fe de estos siervos de Dios no claudicó. Su fe se destacó en medio de un tiempo de crisis:
  • No los vemos respondiendo con amargura hacia Dios o hacia los que les estaban tratando mal, tampoco los vemos protestando. Ellos parecen más bien ser hombres que confiaban en la soberanía de Dios (Sal.105:16-17 / Hch.3:13-15). No dudaron del amor de Dios (Rom.8:35-39). Poder descansar en Dios en medio de la tormenta es un fruto de la fe verdadera (Gn.50:20 / Rom.8:28 / Mr.4:35-41).
  • En esas circunstancias difíciles, rodeados de la oscuridad, aguantando el dolor de la golpiza, soportando el frío, rodeados de gente mala, 'organizaron un culto' - estos dos hombres deciden en medio de sus angustias orar a Dios - al final es solo Dios quien en tales circunstancias puede intervenir y cambiar el rumbo o dar las fuerzas necesarias para aguantar cualquier cosa. Buscar a Dios en oración es un fruto de fe. No espere hasta que otros oren por usted (Sal.50:15 / Sal.91:15 / Mt.26:38-39 / Hebr.5:7 / Stg.5:13).
  • La alabanza que ellos elevaban a Dios no era la práctica de una acción religiosa para impresionar a Dios y así motivarlo a que se moviera. La alabanza era más bien la expresión de su fe en el Dios todopoderoso - "el fruto de labios que confiesan Su nombre" (Hebr.13:15 / Ef.5:18-20 / Sal.103).
  • Aquel ambiente de luz preparó el camino para la manifestación poderosa de Dios. Finalmente, Pablo y Silas bautizan al carcelero y a todos los miembros de su familia; porque habían creído en Dios. Estos apóstoles aprovecharon la oportunidad para llevar el Evangelio a un lugar oscuro y sin esperanza- llegaron allí por medio de circunstancias difíciles (Hch.16:25-40 / Ef.5:16 / Col.4:5 / Hch.11:19-21).
"Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien,  esto es, para los que son llamados conforme a Su propósito" (Rom.8:28) NBLA.

miércoles, 15 de mayo de 2019

DEPENDIENDO DE: ore - interceda - confiese - alabe


"¿Alguno de ustedes está pasando por dificultades? Que ore. ¿Alguno está feliz? Que cante alabanzas. ¿Alguno está enfermo? Que llame a los ancianos de la iglesia, para que vengan y que oren por él y lo unjan con aceite en el nombre del Señor. Una oración ofrecida con fe, sanará al enfermo, y el Señor hará que se recupere. Y, si ha cometido pecados, será perdonado. Confiésense los pecados unos a otros y oren los unos por los otros, para que sean sanados. La oración ferviente de una persona justa tiene mucho poder y da resultados maravillosos. Elías era tan humano como cualquiera de nosotros; sin embargo, cuando oró con fervor para que no cayera lluvia, ¡no llovió durante tres años y medio!" (Stg.5:13-17) NTV

Consejos divinos para cristianos en diferentes situaciones personales:

Introducción:   
  • Recuerdo aquel hombre en un retiro de hombres (Octubre ´95 en Santandercito ACJ) quien tenía un calculo en una glándula de la boca. Cuando otros hombres oraron por la sanidad y la intervención de Dios en su asunto, no demoró mucho tiempo cuando informa que expulsó ese calculo- El hombre mostró a todos los demás participantes el cálculo que había expulsado. 
  • En un cierto momento el rey David estaba mal emocional, espiritual y físicamente. Todo experimenta una solución cuando David confiesa sinceramente su pecado y cuando pide perdón a Dios. En ese momento su aflicción cambio de parecer (Sal.32 / Sal.38 / Sal.51) 
  • Todos nosotros podemos vivir momentos de todo tipo de aflicción. Algunas veces pasamos por tiempos difíciles a raíz de nuestra culpa y a veces no es nuestra culpa. La aflicciones son parte de la vida en la que vivimos. En esos momentos necesitamos herramientas para poder manejar la situación, poder vencer y salir adelante.
Dios nos da a través de Santiago unas herramientas efectivas para aquellos momentos de aflicción.

1.  La oración (Stg.5:13)

"¿Alguno de ustedes está pasando por dificultades?" 'Dificultades/Aflicción': habla de sufrir o pasar por momentos duros; cualquier situación que produce sufrimiento o dolor o angustia
  • Aquí vemos que los cristianos sí pueden experimentar momentos difíciles en su vida. Recordemos ejemplos como: Job (Job 1); Pablo en su viaje a Roma (Hch.27); Martha y Maria en el momento que muere Lázaro (Jn.11:11-44). El apóstol Pablo sufrió por predicar el Evangelio (2.Tim.2:9).
  • 'Alguno': A cualquiera le puede ocurrir el que tenga que pasar por dificultades. Por eso no critique ni condene cuando alguien esta viviendo alguna aflicción y usted por ahora le va bien.
  • El consejo de Santiago en tal situación: 'Que ore'. 
Santiago nos sugiere que en esos momentos debemos buscar a Dios en oración. Dios es siempre una buena dirección en tales momentos. En vez de resignarnos o alejarnos de Dios, debemos usar estos momentos como una motivación especial para buscar más de Dios en oración.
  • Ejemplos:
    • Los israelitas oraron por liberación de la esclavitud (Ex.2:23-25 / Ex.3:7-10). También oraron que fueran liberados de los ejércitos de faraón (Ex.14:10-30 / Neh.9:27).
    • El leproso ora por sanidad (Mt.8:2-3).
    • El salmista ora en momentos de angustia (Sal.116).
    • Pablo y Silas a medianoche en la prisión oraron (Hch.16:24-26).
    • Jesús sufrió mucho durante su estadía en la tierra y en esos momentos oraba al padre en el cielo (Hebr.5:7).
  • Aquel quien de verdad nos puede ayudar en momentos de aflicción es Dios, el nos puede consolar, guiar, sanar, liberar. Podemos acercarnos a Él con confianza (Sal.18:7 / Sal.50:15 / Sal.91:15 / Sal.118:5 / 2Cron.33:12-13 / Lc.22:44 / 2Cor.12:7-10).
"El SEÑOR dice: Rescataré a los que me aman; protegeré a los que confían en mi nombre. Cuando me llamen, yo les responderé; estaré con ellos en medio de las dificultades. Los rescataré y los honraré" (Sal.91:14-15) NTV

2. La intercesión  (Stg.5:14-16)

'¿Alguno está enfermo?': ¿está débil, tiene falta de fuerza, está enfermo? La expresión 'enfermo' habla tanto de debilidad física como espiritual o emocional; puede ser una enfermedad fuerte, estar cansado por el trabajo y el esfuerzo, cansado por la enfermedad (fisico: Jn.11:1-6 / Hch.9:37 / Filp.2:26 // emocional: Rom.4:19 / Rom.14:1 / 1Cor.11:30).
  • 'Que llame a los ancianos de la iglesia': Muchas veces se espera que los líderes sepan automáticamente que alguien está enfermo. La responsabilidad de llamar o hacer llamar es del enfermo.
Otro asunto a considerar seriamente: Cuidado con el turismo de iglesia en iglesia. Hay quienes buscan ayuda en todo lado, pero no necesariamente donde sus ancianos quienes sí lo conocen y le pueden ayudar verdaderamente. Muchas veces no se va donde los ancianos de la propia iglesia porque tiene con ellos una relación rota. Pero es este el momento apropiado para buscar el consejo de ellos y reparar cualquier relación dañada.
  • '... para que vengan y que oren por él y lo unjan con aceite en el nombre del Señor.': Aquí la oración es una oración intercesora - otros oran por el enfermo. El pedir que oren por uno tiene que ver con humildad, ya que el necesitado tiene que admitir que necesita apoyo de otros y tiene que admitir que no todo está bien.
La Biblia nos dice que el que se humilla a ese Dios lo levantará (1Pe.5:6).
  • La historia de Moisés que se genera durante la batalla con los amalecitas demuestra el poder de la oración intercesora (Ex.17:11-14).
  • El ungir con aceite es un símbolo y no tiene nada que ver con magia ni con un poder especial del aceite (Mr.6:13). El aceite nos está recordando que es el poder de Dios que sana. La clave es que se ora en el nombre del Señor - se ora porque Dios nos ha comisionado a orar los unos por los otros y donde hay dos o tres reunidos en Su nombre Él está presente.
    • Hay varios métodos que podemos usar, como por ejemplo imponer las manos en el nombre del Señor (Mr.16:18). Eliseo se acostó sobre el hijo de la sunamita y luego oró que Dios resucitara al hijo (2Re.4:33s). Naamán fue curado de la lepra al sumergirse siete veces en el río Jordán (2Re.5:1s). Jesús tocó al leproso y lo sanó (Mt.8:1-4). Jesús habló una palabra de sanidad y el sirviente del centurión se sanó (Mt.8:5-13). La sombra de Pedro sanaba a los enfermos (Hch.5:14-15). Pañuelos traídos de Pablo sanaban a los enfermos (Hch.19:11-12). 
    • Es importante que no nos enfoquemos en el modelo o método, sino en el ¡Sanador!  Mientras ministramos, Dios nos sorprenderá regularmente a través de CÓMO El sana a los enfermos. Pero siempre son sus sanidades.
    • Como iglesia fuimos llamados a orar por los enfermos - este llamado es para todos los seguidores de Cristo (Hch.3:6-8.12.16 / Hch.4:30 / Hch.5:15-16 / Hch.9:17-18 / Hch.9:24.40-42 / Hch.28:8- / Mr.16:18 / Mt.10 / 1Cor.12:9 / Stg.5:14-15).
La iglesia tiene el ministerio de sanidad y lo debe practicar en los diferentes servicios, en las visitas a hogares y hospitales, en llamadas telefónicas, por carta u otra comunicación (compare Mateo 8:5-8).
  • 'Una oración ofrecida con fe, sanará al enfermo': Jesús es el mismo, siempre (Hebr.13:8). Porque creemos en esa verdad oramos con confianza y esperamos que Él se manifieste con poder.
El SEÑOR sanará al enfermo; lo salvará, lo libera, lo protege, lo sana. ¡No es el poder de los ancianos!; tampoco es el poder del aceite y tampoco es la manera como se  ora ni las palabras religiosas; es el Señor quien hace la obra.
Por eso debemos darle a El la gloria por cualquier intervención de Él en nuestra vida.

"Estas señales milagrosas acompañarán a los que creen: expulsarán demonios en mi nombre y hablarán nuevos idiomas. Podrán tomar serpientes en las manos sin que nada les pase y, si beben algo venenoso, no les hará daño. Pondrán sus manos sobre los enfermos, y ellos sanarán»" (Mr.16:17-18) NTV

3.  La confesión  (Stg.5:15-16)

A veces tenemos problemas y debilidades tanto físicas como emocionales o espirituales que tienen como punto de partida un pecado o varios. La salida para poder experimentar sanidad en estos casos y ser restaurado es la confesión - reconocer, ponerse de acuerdo, profesar; reconocer o confesar públicamente los pecados (Mt.3:6 / Mr.1:5 / Hch.19:18 / Stg.5:16 / 1Jn.1:8 / Prov.28:13 / Lc.15:18-24).
Notamos en estas citas que la confesión ocurre hablando con otra persona - esto demuestra un acto de humildad; y el humilde recibe gracia (1Pe.5:6 / Stg.4:6). Vea los siguientes ejemplos: Acán (Jos.7:19); David (Sal.32 / Sal.38 / Sal.51); el pueblo de Israel (Num.21:7).

"Los que encubren sus pecados no prosperarán, pero si los confiesan y los abandonan, recibirán misericordia" (Prov.28:13) NTV

4. La alabanza (Stg.5:13)

'¿Alguno está feliz?': estar de buen espíritu (Hch.27:22-25). El que está de buen ánimo no es aquella persona que en el momento no tiene problemas o aflicciones, sino es más bien aquella persona que aún en medio de todo tiene confianza y buen ánimo.

'Que cante alabanzas': - tocar un instrumento con sus dedos; hacer una melodía; cantar. Aún en medio de las turbulencias podemos alabar a Dios porque sabemos que Dios es bueno y todo nos ayuda a bien. Estas alabanzas son un acto de fe y de seguridad en Dios. Las circunstancias exteriores no tienen porque afectarnos en nuestro hombre interior (Hch.16:25-26). Vea también: Sal.95:2 / Sal.105:2 / Ef.5:19).
  • El gozo es posible tenerlo en medio de la tribulación (Hab.3:17-19 / Hch.5:41-42 / Hebr.10:34 / 1Pe.4:12-14). 
Sin embargo, si nos va mal, no debemos tratar de tapar ese estado con una espiritualidad falsa y dar la impresión como si todo esta bien, diciendo „Gloria a Dios“. Debemos más bien humillarnos, ser sinceros, en caso dado expresar nuestro dolor a Dios y buscar Su ayuda.

"Alrededor de la medianoche, Pablo y Silas estaban orando y cantando himnos a Dios, y los demás prisioneros escuchaban. De repente, hubo un gran terremoto y la cárcel se sacudió hasta sus cimientos. Al instante, todas las puertas se abrieron de golpe, ¡y a todos los prisioneros se les cayeron las cadenas!" (Hch.16:25-26) NTV

"No se emborrachen con vino, porque eso les arruinará la vida. En cambio, sean llenos del Espíritu Santo cantando salmos e himnos y canciones espirituales entre ustedes, y haciendo música al Señor en el corazón. Y den gracias por todo a Dios el Padre en el nombre de nuestro Señor Jesucristo" (Ef.5:18-20) NTV

APLICACIÓN:

¿Qué lecciones aprendió durante este estudio? Escriba una o dos frases completas que resuman las lecciones aprendidas.

¿Debe arrepentirse de algo? - sea específico/a ¿Qué pasos debe tomar para ser obediente a los mandatos de Cristo? Sea específico.

Anote a continuación una petición de oración; y use este asunto para orar en este instante a Dios.

Comparta con una persona lo aprendido en esta lección. ¿A quién le compartirá? ¿Cuándo le compartirá?


viernes, 10 de mayo de 2019

preocupaciones - pensamientos - paz


"No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho. Así experimentarán la paz de Dios, que supera todo lo que  podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús. Y ahora, amados hermanos, una cosa más para terminar. Concéntrense en todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo bello y todo lo admirable. Piensen en cosas excelentes y dignas de alabanza. No dejen de poner en práctica todo lo que aprendieron y recibieron de mí, todo lo que oyeron de mis labios y vieron que hice. Entonces el Dios de paz estará con ustedes" (Filp.4:6-9) NTV

Sin duda, lo que permito que invada mis pensamientos, eso afecta tremendamente mi estado emocional, mi paz interna y finalmente las decisiones que tomo. Cuidar lo que pienso, el concentrarme en cosas positivas, poder descargar los pensamientos marcados por la preocupación excesiva, todo eso trae la paz de Dios al alma. Y siendo sincero, eso es lo que quiero ver en mi vida, todos los días.

No es una paz hecha por humanos. Es una paz que guarda (es un centinela; monta guardia) nuestros corazones - si no vivimos esa PAZ DE DIOS, entonces probablemente eso sea una señal que debemos practicar lo que Pablo acá nos sugiere. Y es una paz que sobrepasa nuestro entendimiento: es una paz que la mente humana con toda su habilidad no la puede producir ni inventar; es un regalo de Dios que viene porque le confiamos a Él. Esta paz tiene que ver con tener relaciones armónicas entre Dios y humanos (Rom.14:19 / Hch.12:20 / Hch.15:33 / 1Cor.16:11 / Hch.9:31), es un estado de orden (Hch.24.2 / 1Cor.14:33), es una conciencia/estado de reposo y contentamiento (Mr.5:34 ( Jn.14:27 / Rom.8:6). El apóstol Pablo sugiere básicamente cuatro cosas que nos ayudan a tener la paz de Dios:

[1] Descargar todas las preocupaciones delante de Dios. Eso lo hacemos por medio de la oración, diciéndole a Dios lo que nos afana. Podemos presentarle a Dios absolutamente todo - aún nuestros fracasos, nuestros miedos, nuestros afanes, todo. Dios está con nosotros (Mt.6:25-33 / Mt.13:22 / Lc.10:41 / 1Cor.7:32 / 1Pe.5:7 / Sal.34:5-7 / Sal.55:17.22 / Sal.62:8 / Prov.16:3 / Mt.7:7-8).

[2] Dando gracias a Dios por todas Sus misericordias manifiestas en nuestra vida. No olvidando todas las cosas buenas que Dios hizo y hace por mi (Sal.103). Recordar Sus hechos siempre nos anima a seguir confiando en Él. También podemos dar gracias por aquellos momentos que no son tan lindos - esto lo podemos hacer porque creemos que Dios es bueno y todas las cosas nos sirven para bien, nos sometemos a Su voluntad soberana. Él es bueno, él es sabio, él tiene todo control, él es todopoderoso; él sabe lo que es bueno para nosotros (1Tes.5:17-18 / 2Cor.1:11 / Ef.5:20 / Col.3:15 / Hebr.13:15).

[3] Cuidando todo lo que pasa por nuestros pensamientos (Rom.12:1-2 / 2Cor.10:3-5 / Jer.4:14 / Mt.15:19 / Hebr.4:12). Es importante que nos enfoquemos en lo positivo, verdadero, puro, bello, admirable. Constantemente debemos revisar nuestros pensamientos y ver si pasan la prueba según el filtro que el apóstol nos presenta acá. En lo que nos concentramos, si no son las cosas buenas, se puede tornar en una avalancha de cosas que nos quitan la paz, nos hunden en depresión y desesperación, nos hace esclavos de ideas y filosofías destructivas. Debemos concentrarnos en: [a] lo VERDADERO, auténtico, correcto; no en rumores o acusaciones faltas de evidencias, no en ilusiones (Rom.12:9 / Ef.4:25 / Ef.6:14 / 1Jn.3:18); [b] lo HONORABLE, respetuoso, serio, aquello que exalta la excelencia moral, no lo chistes e historias de doble sentido (Rom.12:17 / Rom.13:13 / 2Cor.8:21 / 1Tes.4:12 / 1Tim.2:2 / 1Tim.3:8 / Hebr.13:18 / 1Pe.2.12); [c] lo JUSTO, una conducta recta que se atiene a los mandamientos de Dios, cumplir con el deber para con Dios y el prójimo, no pensar solo en el placer y en los intereses personales (Sal.82:2 / Prov.11:1 / Prov.20:7 / Hch.10:22 / Tit.1:8); [d] lo PURO, lo que no está contaminado con valores mundanos y filosofías huecas (1Tim.4:12 / 1Tim.5:2 / Stg.1:27 / Stg.3:17 / 1Jn.3:3);  [e] lo BELLO, placentero, amable, agradable, cosas que inspiran sanamente al bien (1Cor.13:1-13 / 1Pe.4:8); [f] lo ADMIRABLE, lo de buena reputación, de buen nombre (Hch.22:12 / 1Tim.5:10 / Hebr.11:2); [g] lo EXCELENTE, lo que es de buen uso (Rut 3:11 / Prov.12:4 / Prov.31:10 / 2Pe.1:3-4); [h] lo DIGNO DE ALABANZA, cosas que merecen reconocimiento sincero y que inspira a seguir lo bueno (Rom.2:29 / Rom.13:3 / 2Cor.8:18).

[4] Poner en práctica, obedecer todo los valores, principios y mandamientos de Dios y que hemos aprendido (Mt.5:19-20 / Mt.7:21.24-27 / Jn.13:17 / Jn.15:14 / Stg.1.22 / 2Pe.1:10).

"Ahora, que el Dios de paz los haga santos en todos los aspectos, y  que todo su espíritu, alma y cuerpo se mantenga sin culpa hasta que  nuestro Señor Jesucristo vuelva" (1Tes.5:23) NTV