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miércoles, 12 de julio de 2023

¿vaciar la cruz de Cristo de su poder?

 

  “Pues Cristo no me envió a bautizar, sino a predicar el evangelio, y eso sin discursos de sabiduría humana, para que la cruz de Cristo no perdiera su eficacia (1Cor.1:17) NVI.

¿Qué valor tiene la cruz para usted? ¿Es ella un pendiente, un amuleto, una moda, un adorno, un logo o una decoración? ¿Qué pasaría si al cristianismo le quitamos la cruz para no ofender o incomodar a la gente? ¿Por qué teme el apóstol Pablo que la cruz de Cristo pierda su eficacia o sea vaciada de su poder? Veamos algunas verdades que nos enseña la Biblia al respecto:

[1] La cruz pierde su eficacia cuando enseñamos diciendo que las buenas obras son necesarias para nuestra salvación. Pablo dice: “Amados hermanos, si yo todavía predicara que ustedes deben circuncidarse —como algunos dicen que hago—, ¿por qué, entonces, aún se me persigue? Si ya no predicara que la salvación es por medio de la cruz de Cristo, nadie se ofendería” (Gal.5:11) NTV. Como humanos queremos lucir por naturaleza con nuestras obras y nos sentimos ofendidos cuando nos dicen que no tenemos nada que sea de valor para ofrecerlo y ser aceptados delante de Dios —ningún título, ningún ministerio, ninguna posición social, ninguna ofrenda (dádiva), ninguna buena obra, nada. Lo único que tenemos para presentar es un paquete de pecados —y la paga por este es la muerte (Rom.6:23). Si decimos que alguna de las cosas arriba mencionadas son necesarias o que aportan algo para recibir la salvación, entonces le estamos quitando la fuerza y el valor a la cruz de Cristo (Gal.5:11 / Ef.2:8-9 / Rom.3:28). La cruz expone nuestra incapacidad para salvarnos, expone lo tan pecadores que somos y la necesidad de humillarnos ante Dios. También revela el amor y el gran esfuerzo divino por redimirnos (Jn.3:16). Gracias a Dios por Su misericordia y por el perdón de los pecados en Cristo.

[2] La cruz de Cristo es desprestigiada si persistimos en decir que Jesús no pudo haber recibido el juicio (o castigo) por nuestros pecados. ¿Es posible que Dios Padre descargue el castigo que yo merezco sobre el Hijo libre de todo pecado? ¿Existe de verdad la ira de Dios? ¿Preferimos creer que Dios es un abuelito buena gente? Leemos en 1Tes.1:10: “También comentan cómo ustedes esperan con ansias la venida, desde el cielo, del Hijo de Dios, Jesús, a quien Dios levantó de los muertos. Él es quien nos rescató de los horrores del juicio venidero” NTV. Está claro, Dios castiga a los pecadores que no se arrepienten de sus pecados (Rom.1:18 / Rom.2:5 / Rom.3:5 / Ef.2:3 / Ef.5:6 / Mt.3:7 / Hebr.4:3 / Rom.9:22 / 1Tes.2:16 / Jn.3:36 / Apoc.14:8-11).
Notemos: es por medio de Su sangre derramada en la cruz que somos librados del castigo de Dios. Toda la ira de Dios por mis pecados fue descargada sobre Jesús en la cruz, y por eso, ahora, nos puede ofrecer la vida eterna. En la cruz se besan la ira de Dios y Su amor (Rom.5:9-11 / 1Tes.5:9 / Rom.6:23). Nosotros desprestigiamos la cruz si creemos que el amor de Dios está desligado de la ira y de la justicia de Dios.

[3] La cruz pierde su valor y deja de ser una ofensa si suponemos que todas las religiones nos llevan a Dios. En ninguna otra religión, fuera del Evangelio de Cristo, hay un líder o salvador libre de pecado, que haya dado su vida en rescate por otros, y resucitado de entre los muertos: “Por lo tanto, era necesario que en todo sentido él se hiciera semejante a nosotros, sus hermanos, para que fuera nuestro Sumo Sacerdote fiel y misericordioso, delante de Dios. Entonces podría ofrecer un sacrificio que quitaría los pecados del pueblo” (Hebr.2:17) NTV- (vea también Hebr.7:25-28). Jesús el Salvador muere recibiendo el castigo por nuestros pecados, resucita y nos provee la solución para el problema más grande que tenemos los humanos (Jn.3:16 / Jn.1:14 / Rom.5:10-11 / Rom.8:32). Muchas religiones demandan sacrificios de sangre, pero solo en el cristianismo encontramos el sacrificio válido para la reconciliación, el sacrificio del Hijo de Dios. Dios mismo nos reconcilió consigo mismo por medio de Cristo (2Cor.5:18-19 / 1Tim.1:15-16 / 1Cor.1:25). El sacrificio eternamente válido es el sacrificio del Sumo Sacerdote quien vive para siempre, quien es santo, irreprochable, puro, apartado de los pecadores y exaltado sobre los cielos (Hebr.7:25-28). “En esto consiste el amor verdadero: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros y envió a su Hijo como sacrificio para quitar nuestros pecados” (1Jn.4:10) NTV. El cristianismo sin la cruz no sirve para nada.

[4] La cruz pierde su eficacia y su valor cuando pretendemos servir a Dios presentándonos como los especiales y robándole el protagonismo a Cristo el crucificado. Si alguien quiere jactarse, que se jacte solamente del Señor (1Cor.1:18-31). El mensaje de la cruz es lo que nos une como cristianos y lo que nos mantiene caminando en la dirección correcta. Ningún tipo de ministerio o de estilo ministerial o ciertos rituales o palabras ingeniosas pueden unirnos cómo lo hace la cruz “Pues Cristo no me envió a bautizar, sino a predicar la Buena Noticia, y no con palabras ingeniosas, por temor a que la cruz de Cristo perdiera su poder” (1Cor.1:17) NTV - (1Cor.2:1,4,13 / 2Cor.4:2 / 2Pe.1:16 / Ef.2:13-14 / Rom.1:22 / Col.2:8). Dios no nos llamó a impresionar ni a atraer la mirada de la gente con nuestro estilo, carisma, ideas o discursos religiosos impresionantes, sino a predicar el mensaje de la cruz de Cristo que trae salvación verdadera y que nos da identidad y propósito que nos dirigen por el camino de la vida y la verdad (1Cor.2:1-5,22-24 / 1Cor.9:16). ¿Cuánto de lo que hacemos al congregarnos y al servir y predicar apunta hacia la cruz de Cristo? ¿De qué sirven las luces, el humo, los discursos impresionantes? ¿Nos llevan a la cruz? Ningún método ni palabras humanas han cambiado vidas como lo hace el mensaje de la cruz. Corrupción, muerte, pecado, enfermedad, sufrimientos, nada de ello puede ser conquistado sin la cruz de Cristo. La cruz expone el corazón pecaminoso, egoísta y altivo de los humanos y nos lleva a humillarnos y a depender de Dios, quien nos da las fuerzas para agradarle en verdadera adoración (Rom.1:16 / Ef.2:8-9 / Gal.6:14-15 / 2Cor.5:17 / Rom.12:1-2 / Rom.6).

«Ahora bien, como a aquellos sacerdotes la muerte les impedía seguir ejerciendo sus funciones, ha habido muchos de ellos; pero, como Jesús permanece para siempre, su sacerdocio es imperecedero. Por eso también puede salvar por completo a los que por medio de él se acercan a Dios, ya que vive siempre para interceder por ellos. Nos convenía tener un sumo sacerdote así: santo, irreprochable, puro, apartado de los pecadores y exaltado sobre los cielos. A diferencia de los otros sumos sacerdotes, él no tiene que ofrecer sacrificios día tras día, primero por sus propios pecados y luego por los del pueblo; porque él ofreció el sacrificio una sola vez y para siempre cuando se ofreció a sí mismo. De hecho, la ley designa como sumos sacerdotes a hombres débiles; pero el juramento, posterior a la ley, designa al Hijo, quien ha sido hecho perfecto para siempre.» 

(Hebr.‭7:23-28‬) ‭NVI‬‬.

Reflexión:

[1] ¿Cuál es la lección más importante que ha aprendido al estudiar este mensaje?

[2] ¿Cuál es el área en su vida que requiere ahora de trabajo, de cambios, de atención? Sea específico.

[3] ¿Qué pasos específicos va a dar para aplicar las lecciones aprendidas durante este mensaje? ¿Cuándo lo hará?

[4] Concluya sus reflexiones anotando una declaración de compromiso:

[5] ¿Cómo puede orar la iglesia (el grupo) por usted considerando las lecciones que aprendió?



domingo, 19 de diciembre de 2021

vino a lo que era suyo, pero . . .

"Vino a lo que era suyo, pero los suyos no lo recibieron. Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios" (Jn.1:11-12) NVI.

Me impresiona que el gran Rey venga a lo suyo, pero los suyos no lo reciben. Navidad no es solamente una historia de felicidad. Esta también es la historia marcada por el rechazo, el desinterés, la ceguera y aun por la hostilidad. No solamente no había lugar en la posada para Jesús y su familia (Lc.2:7); en los corazones de algunos, como en el de Herodes, había enemistad abierta (Mt.2:13). 

Los religiosos de aquel tiempo, los que debían comprender los tiempos, se sienten amenazados y cuestionados por el Maestro. Ellos desafiaron Su autoridad. Él no cabía en sus planes e ideas (Mt.21:23-27). Los fariseos ven que el Maestro andaba haciendo el bien, sanando a los enfermos, liberando a los endemoniados, alentado al decaído. Sin embargo, no se arrepienten, no creen y no le siguen. Más bien se reúnen para tramar cómo matarlo  (Mt.12:14 / Mr.3:6 / Lc.6:11 / Jn.5:18 / Jn.10:39 / Jn.11:53,57). "¡Oh, Jerusalén, Jerusalén, la ciudad que mata a los profetas y apedrea a los mensajeros de Dios! Cuántas veces quise juntar a tus hijos como la gallina protege a sus pollitos debajo de sus alas, pero no me dejaste" (Mt.23:37) NTV. Qué historial.

Finalmente, después de un juicio cuestionable, basado primero en una serie de testigos falsos y otros comprados, y basados en una declaración del propio Jesús: "Te exijo, en el nombre del Dios viviente, que nos digas si eres el Mesías, el Hijo de Dios. Jesús respondió: —Tú lo has dicho. Y, en el futuro, verán al Hijo del Hombre sentado en el lugar de poder, a la derecha de Dios, y viniendo en las nubes del cielo" (Mt.26:63-64) NTV., logran matarlo y piensan que con eso la historia había llegado a un final (Mt.27:1). Pero ellos calcularon mal. El Rey es levantado de entre los muertos. La tumba no lo pudo contener. Aun así, lo seguían rechazando y preferían creer una mentira que abrazar la verdad (Mt.28:1-15). Qué terquedad. 

No todo es oscuridad. Hay aquellos que lo recibieron y lo reciben, que creyeron y que hoy creen en Su nombre. A ellos el Maestro les da el derecho de ser hijos de Dios (Jn.1:12). Las primeras testigos de la resurrección del Maestro tienen un reencuentro con Él. La decepción, la frustración, la desesperación, las dudas, todo huye. Ellas ven al resucitado y corren hacia él, abrazan sus pies y lo adoran (Mt.28:9). Igual lo hicieron en su momento los sabios del oriente (Mt.2:1-12). Igual lo hacen el cielo y las multitudes redimidas por la sangre del Cordero de Dios (Apoc.5:11-14 / Apoc.7:9-10).

Jesús soportó todo tipo de hostilidad. Esta no lo desvió de su plan, tampoco renunció a su visión. El amor por el mundo, por usted y por mi, fue el motor de su perseverancia (Jn.3:16 / Hebr.12:1-3). Sí, Él fue rechazado y despreciado, fue golpeado y azotado, fue oprimido y tratado con toda crueldad, condenado injustamente, herido a muerte, enterrado como criminal. Él podría haber renunciado. Sin embargo, lo que sufrió y soportó hace posible que muchos sean contados entre los justos porque Él cargó con los pecados de ellos (Is.53)."Debido al gozo que le esperaba, Jesús soportó la cruz, sin importarle la vergüenza que ésta representaba. Ahora está sentado en el lugar de honor, junto al trono de Dios" (Hebr.12:2) NTV.

Hoy me uno a todos aquellos que le "rinden los honores de un soldado victorioso, porque se expuso a la muerte. Fue contado entre los rebeldes. Cargó con los pecados de muchos e intercedió por los transgresores" (Is.53:12) NTV.

Vengan, adoremos e inclinémonos delante del Señor. No endurezcamos nuestros corazones. Oh, si tan solo escucháramos hoy Su voz y nos rindiéramos ante el Gran Rey (Sal.95:6-11 / Mt.2:1-11). Y no renunciemos al enfrentar oposición y rechazo. Sigamos Su ejemplo de perseverancia y de firmeza en la fe (1Pe.1:6-12 / Hebr.12:1-3). Trabajemos con entusiasmo y pasión para el Señor porque nada de lo que hacemos para el Señor es inútil (1Cor.15:58).

viernes, 2 de abril de 2021

el intercambio - Jesús o Barrabas


"Ahora bien, era costumbre del gobernador cada año, durante la celebración de la Pascua, poner en libertad a un preso, el que la gente pidiera. Uno de los presos en ese tiempo era Barrabás, un revolucionario que había cometido un asesinato durante un levantamiento. La multitud acudió a Pilato y le pidió que soltara a un preso como era la costumbre. «¿Quieren que les deje en libertad a este “rey de los judíos”?»  —preguntó Pilato. (Pues ya se había dado cuenta de que los principales sacerdotes habían arrestado a Jesús por envidia). Pero, en ese momento, los principales sacerdotes incitaron a la multitud para que exigiera la libertad de Barrabás en lugar de la de Jesús" (Mr.15:6-11) NTV

Jesús ya había sido tomado preso. Los que lideraron esa acción fueron los líderes espirituales de aquellos tiempos, los sacerdotes, los escribas, el tal Concilio Supremo (Mr.15:1). Jesús fue llevado preso a la casa del Sumo Sacerdote de Israel donde fue falsamente acusado. Pero no encontraban evidencias para una justa acusación. La única razón para que lo declararan culpable fue la declaración de Jesús en la que afirmó ser el Mesías, el YO SOY (Mr.14:61-64). Fue en ese momento que comenzaron a humillarlo escupiéndole en la cara, vendándole los ojos y dándole puñetazos.


El siguiente paso que tomaron los acusadores fue llevar a Jesús delante de las autoridades civiles, pero Pilato tampoco pudo encontrar alguna razón sustentada para condenar a Jesús. Sin embargo, Pilato - y a pesar de la advertencia de su esposa quien le mandó decir que no se metiera con ese hombre - finalmente lo entrega para que fuera crucificado. 


Pero antes de entregar a Jesús para ser crucificado ocurre un episodio con un preso. Su nombre fue Barrabás, un 'revolucionario que había cometido un asesinato durante un levantamiento'; era un hombre que había escogido la violencia para imponer sus ideas políticas. Barrabás había sido tomado preso, acusado y condenado a muerte. En ese día, tanto Barrabás como Jesús iban rumbo a la muerte - uno de ellos lo merecía el otro no. 


Por esos tiempos era costumbre que para la Pascua se liberara a un preso. Pilato usó esa costumbre pensando que Jesús podría salir librado. Uno se imagina que al tener que escoger entre esas dos opciones van a librar a Jesús. Pero la muchedumbre reunida y agitada decide y pide que el ilegal, el corrupto, el asesino, el revolucionario sea librado. Barrabás con seguridad entendió que acababa de ser intercambiado: el ilegal por el legal, el mentiroso por La Verdad, el amargado por el amoroso, el injusto por el Justo. 


La cruz de Cristo nos revela que allí ocurrió un intercambio. Derek Prince en su libro: 'El Intercambio en la Cruz' escribe acerca del intercambio:


  • Cargó con nuestros pecados para que nosotros pudiéramos ser perdonados. Él fue herido para que podamos recibir sanidad: "Él mismo cargó nuestros pecados sobre su cuerpo en la cruz, para que nosotros podamos estar muertos al pecado y vivir para lo que es recto. Por sus heridas, son sanados" (1Pe.2:24) NTV. (Is.53:4-6,11 / Jn.1:29 / Hebr.9:28).


  • Fue hecho pecado por nosotros para que fuéramos hechos justicia de Dios: "Al que no cometió pecado alguno, por nosotros Dios lo trató como pecador, para que en él recibiéramos la justicia de Dios" (2Cor.5:21) NVI. "Porque también Cristo murió por los pecados una sola vez, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, muerto en la carne pero vivificado en el espíritu" (1Pe.3:18) LBLA. (Rom.5:18).


  • Jesús murió por nosotros para que tengamos vida, Su vida: "Pero vemos a aquel que fue hecho un poco inferior a los ángeles, es decir, a Jesús, coronado de gloria y honor a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios probara la muerte por todos" (Hebr.2:9) LBLA.


  • Se hizo pobre para que mediante su pobreza pudiera hacernos ricos: "Porque conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que siendo rico, sin embargo por amor a vosotros se hizo pobre, para que vosotros por medio de su pobreza llegarais a ser ricos" (2Cor.8:9) LBLA. (Stg.2:5 / Rom.8:32 / Rom.11:12 / Ef.3:8 / 1Tim.6:18).


  • Jesús fue abandonado para que nosotros podamos disfrutar ahora y para siempre la presencia de Dios: "A eso de las tres de la tarde, Jesús clamó en voz fuerte: «Eli, Eli,  ¿lama sabactani?», que significa: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has  abandonado?»" (Mt.27:46) NTV. (Mt.28:18-20 / Ef.1:5-6 / Jos.1:5 / Is.41:10).


  • Jesús cargó las maldiciones que estaban sobre nosotros para que nosotros podamos recibir Sus bendiciones: "Pero Cristo nos ha rescatado de la maldición dictada en la ley. Cuando fue colgado en la cruz, cargó sobre sí la maldición de nuestras fechorías. Pues está escrito: «Maldito todo el que es colgado en un madero». Mediante Cristo Jesús, Dios bendijo a los gentiles con la misma bendición que le prometió a Abraham, a fin de que los creyentes pudiéramos recibir por medio de la fe al Espíritu Santo prometido" (Gal.3:13-14) NTV. (Gal.3:6-9 / Rom.4:3-17).


Barrabás fue librado físicamente de la condena. Luego desaparece de la historia bíblica. No vuelve a ser mencionado en la Biblia. ¿Qué habrá pasado con él? ¿Habrá seguido a Cristo después de haber oído de Su resurrección? ¿Habrá considerado poner en práctica las demandas de Jesús? Lo que sí sabemos es que Barrabás fue dejado en libertad y ahora tenía la libertad para tomar una decisión clave en su vida. Él tuvo la oportunidad de empezar su vida de nuevo, no solamente como libre físicamente en una sociedad que lo había condenado por asesino, sino también en una vida nueva con Dios, llena de gracia y de paz. ¿Cuál habrá sido la decisión de Barrabás?


Igualmente que Barrabás nosotros todos tenemos la libertad de decidir lo que vamos a hacer con esta verdad de la sustitución: Jesús muere por mí. Podemos pasar sin darle gran importancia o podemos hacer una pausa en nuestro caminar por este mundo y creer en el nombre del Señor Jesucristo y ser salvos.


Como Barrabás somos pecadores, cada cual tiene su propia historia (Rom.3:23). No nos salvamos tratando de idear una salida a nuestro problema. La única solución es la del sustituto - el intercambio. Pero como dijo Jesús a Nicodemo: “Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que sea levantado el Hijo del Hombre, para que todo aquel que cree, tenga en Él vida eterna. Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en Él, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Jn.3:14-16).


Y algo más: Jesús ha resucitado de entre los muertos, Él vive y obra hoy en cualquiera que se acerca a Él para hacerlo Señor y Salvador de su vida.


ORACIÓN:

'Mi Padre en el cielo, yo estaba condenado a muerte, igual que Barrabás. No había nada que hubiera podido hacer para librarme de esta condena. De hecho, merecía la muerte así como dicen las Escrituras: "Pues la paga que deja el pecado es la muerte" (Rom.6:23) NTV. Pero gracias a Jesús, quien dejó atrás el cielo para venir a esta tierra y cargar con todos mis pecados, las maldiciones que estaban sobre mí, mi culpabilidad, mi perdición. Ahora me bendices con perdón, con vida, con bendiciones de todo tipo y con Tu presencia - "pero el regalo que Dios da es la vida eterna por medio de Cristo Jesús nuestro Señor" (Rom.6:23) NTV. Gracias Jesús por ese intercambio que ocurrió en aquella cruz. Nunca quiero perder esta visión. Me entrego a Ti para amarte y servirte.'


"Pues a Dios, en toda su plenitud, le agradó vivir en Cristo y, por medio de él, Dios reconcilió consigo todas las cosas. Hizo la paz con todo lo que existe en el cielo y en la tierra por medio de la sangre de Cristo en la cruz. Eso los incluye a ustedes, que antes estaban lejos de Dios. Eran sus enemigos, estaban separados de él por sus malos pensamientos y acciones. Pero ahora él los reconcilió consigo mediante la muerte de Cristo en su cuerpo físico. Como resultado, los ha trasladado a su propia presencia, y ahora ustedes son santos, libres de culpa y pueden presentarse delante de él sin ninguna falta" (Col.1:19-22) NTV.


ASIMILANDO


[1] ¿Qué ha aprendido después de leer y estudiar este mensaje? ¿Qué le está diciendo Dios al reflexionar acerca de esta lección? ¿Qué necesita hacer usted al respecto? ¿Hay algo de lo cual deba arrepentirse? ¿Hay algo que deba cambiar en su vida, alguna actitud, alguna costumbre? ¿Qué pasos va a tomar para cumplir con el mandato de Cristo? 


[2] Use este devocional/estudio para reflexionar y dialogar al respecto con otra persona, con la familia o un grupo pequeño. ¿Con quién y cuándo quiere compartir lo aprendido?


[3] ORE(n) a Dios Padre en el cielo usando estos versículos. ¿Cómo pueden orar los unos por los otros?


martes, 30 de marzo de 2021

la muerte de Cristo nos impulsa

 

No fueron los clavos los que lo sujetaron a la cruz, 
sino su amor por ti y por mí.

El amor de Cristo, ese amor que hizo que Él viniera a este mundo para morir por nosotros y para rescatarnos (Jn.3:16), ese amor no nos deja otra opción que salir y anunciarle a otros las buenas noticias acerca de la salvación en Cristo; además nos impulsa a no vivir más para nosotros mismos, sino para Cristo, para honrarlo y adorarlo. No despreciamos la gracia ni la consideramos como sin valor. Todo lo contrario, ella nos constriñe a seguir la ruta de vida en Cristo permitiendo su jefatura/señorío. ¿Quién manda en mi vida? ¿Busco lo mejor para mí o vivo para Dios? ¿Veo a la gente a mi alrededor como Cristo la ve o solo veo mis intereses? ¿Para quién y para qué vivo?

BIBLIA

Lea y Medite - Lea y Medite

"Sea de una forma u otra, el amor de Cristo nos controla (obliga). Ya que creemos que Cristo murió por todos, también creemos que todos hemos muerto a nuestra vida antigua (Ya que uno murió por todos, entonces todos murieron). Él murió por todos para que los que reciben la nueva vida de Cristo ya no vivan más para sí mismos. Más bien, vivirán para Cristo, quien murió y resucitó por ellos" (2Cor.5:14-15) NTV.

"He sido crucificado con Cristo, y ya no vivo yo sino que Cristo vive en mí. Lo que ahora vivo en el cuerpo, lo vivo por la fe en el Hijo de Dios, quien me amó y dio su vida por mí. No desecho la gracia de Dios. Si la justicia se obtuviera mediante la ley, Cristo habría muerto en vano" (Gal.2:20-21) NTV.

(LEA TAMBIÉN: Ef.4:17 / 1Pe.1:14-15 / Rom.12:1 / Rom.14:7-9 / Tit.2:14 / Hebr.13:20-21)

ASIMILANDO

no dude en leer los contextos de los textos

[1] ¿Qué dicen estos textos? ¿Qué significan estos pasajes para nosotros hoy día? ¿Hay algo de lo cuál deba arrepentirse? ¿Hay algo que deba cambiar en su vida, alguna actitud, alguna costumbre? ¿Qué pasos debe tomar para cumplir con el mandato de Cristo? 
[2] Use este devocional/estudio para reflexionar y dialogar al respecto con otra persona, con la familia o un grupo pequeño. ¿Con quién y cuándo quiere compartir lo aprendido?
[3] ORE(n) a Dios Padre en el cielo usando estos versículos.
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domingo, 6 de septiembre de 2020

Si no fuera por Jesús, Judas no estaría en el cuadro


Si no fuera por Jesús, entonces Judas, quien lo iba a traicionar, no debería estar en este cuadro, mucho menos recibir el primer bocado. Pero siendo sinceros, tampoco Pedro quien lo iba a negar, ni los discípulos que se creían merecedores de los mejores puestos al lado de Jesús, ni aquellos discípulos que querían pedir que cayera fuego del cielo deberían estar en este cuadro. En realidad, ninguno de los discípulos debería estar sentado aquí - nosotros tampoco. El único que puede estar sentado allí es Jesús.

Si no fuera por la cruz, Jesús estaría solo sentado allí. El camino a la cruz es el camino que ofrece perdón, aunque me hieran una y otra vez; ama a quien no lo merece; hace el bien aunque me hayan hecho mal; da una nueva oportunidad aunque tenga que esperar; lava los pies del otro aunque este me patee; se interesa por los demás aunque mis intereses tengan que esperar; renuncia a sus privilegios por servir humildemente. Jesús siguió ese camino y por eso estoy en el cuadro de mi Señor - "GRACIAS JESÚS". Hoy Jesús no está solo (Jn.12:24 / Hebr.2:9-10). 

Admito: No es fácil seguir el camino de la cruz. Sin embargo, el apóstol Pablo nos llama a tener la misma actitud que hubo en Cristo (Filp.2:5). Cristo nos llama a tomar la cruz y a seguirlo. El camino de la cruz es el camino de la vida, de la paz, de la esperanza, de la verdadera comunión (Mr.8:34-38). "SEÑOR, ayúdame a seguir el camino de la cruz".

(la foto la tomé en Turquía - un tapete tejido a mano - réplica de un cuadro de Da Vinci)

viernes, 10 de abril de 2020

cuando veo la cruz


CUANDO VEO LA CRUZ:
"Pues a Dios, en toda su plenitud, le agradó vivir en Cristo y, por medio de él, Dios reconcilió consigo todas las cosas. Hizo la paz con todo lo que existe en el cielo y en la tierra por medio de la sangre de Cristo en la cruz" (Col.1:19-20) NTV.

CUANDO VEO LA CRUZ 
me doy cuenta lo terrible de mi pecado. Fueron mis pecados los que te clavaron a aquella cruz. No fueron los clavos los que te sujetaron a la cruz, sino tu amor por mí. No fueron tus pecados los que te llevaron por ese camino de aflicción - por mis pecados fuiste traspasado y golpeado. No retrocediste ni un poquito cuando enfrentaste el desprecio, el rechazo y el dolor. Todo lo hiciste por mi paz, por mi rescate y por mi sanidad. 
¡Gracias mi Señor!

CUANDO VEO LA CRUZ 
observo Tu total obediencia al Padre. Como nosotros fuiste tentado, pero nunca derrotado. Un sumo sacerdote que no tuvo que ofrecer primero sacrificios para sí mismo, todo fue por mi. Desde la cruz sonaron con claridad y autoridad aquellas palabras que sellaron mi redención: 'Todo se ha cumplido'. La cruz está vacía, igualmente la tumba. "La muerte ha sido devorada por la victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu victoria? ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? 
¡... Gracias a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo!" (1Cor.15:54-57) NVI.

CUANDO VEO LA CRUZ 
recuerdo lo que las Escrituras nos relatan acerca de aquel momento de gran dolor, rechazo, soledad, y de gran oscuridad que viviste mi gran Maestro. Fue en ese momento, en aquel instante más difícil de Tu paso por esta tierra, que el velo en el templo se rasgó. Momento oscuro para Ti, momento de luz y esperanza para mi. Experimentaste lo que significa el ser totalmente apartado. Ahora puedo vivir la eterna conexión con el Padre celestial, la dulce presencia de mi creador. 
¡Te alabo y te adoro mi Señor!

CUANDO VEO LA CRUZ 
noto que desde allí fluye tu amor inagotable hacia mí. Viniste a un mundo en descomposición para servir desinteresadamente, para hacer el bien, sanar, liberar y rescatar. Desde aquella cruz me ofreces el perdón, la vida eterna, nuevas oportunidades, esperanza y paz. Quiero tomar todos los días de ese caudal de vida que fluye desde aquella cruz. Es ese caudal que me sostiene, dirige, fortalece, impulsa. ¡Señor, no hay nadie como Tu!

CUANDO VEO LA CRUZ 
observo tus brazos abiertos que se extienden hacia mí para demostrarme que para ti soy de gran valor - en ti encuentro mi valor. Veo que me aceptas, así como soy; que te regocijas cuando estoy cerca y que sufres cuando me alejo de ti. La cruz me recuerda que he sido perdonado y que has comenzado una buena obra en mí. Tú tienes un plan para mi, un propósito que me da el norte. 
¡Señor, ayúdame a entender y seguir tus caminos, tus planes, tus propósitos!

CUANDO VEO LA CRUZ 
recuerdo que con una corona de espinos te hiciste rey por siempre. El camino hacia arriba fue primero el camino hacia abajo - el camino por el valle oscuro, de golpes, de rechazo, de humillación. No fueron las posiciones, los títulos o los privilegios los que Te hicieron grande. Te agachaste para servir con humildad y entrega, aún si esto le significó la muerte - la que para algunos les parecía ser el fin. Pero para Dios Tu obediencia, Tu actitud, Tu entrega, Tu humildad fueron las bases para establecer y afirmar Tu trono. El mundo, ahora y siempre, tiene que reconocer que no hay nadie más grande que Tú. 
¡Ayúdame a servir con la misma actitud!

CUANDO VEO LA CRUZ 
noto que ella está vacía. No sigues allí. Has resucitado por el poder de Dios. La muerte no te pudo contener; la has vencido. Y es ese mismo poder que has prometido dar a todo creyente. Ese poder me capacita para vivir en victoria, para marcar la diferencia y para servirte eficazmente. Escucho el llamado a seguir tus pisadas, a vivir una vida entregada a los propósitos de Dios sin importar el costo. Escucho el llamado al servicio marcado por el amor desinteresado, a vivir de tal manera que te honre y te adore de todo corazón. 
¡Heme aquí!

(C) - Paul J. Otremba -https://caudalesdevida.blogspot.com

(Is.53 / Jn.3:16 / Lc.15 / Filp.2:1-10 / Lc.9:23 / Hch.5:30 / 1Cor.1:18 / Gal.6:14 / Filp.3:18 / Col.1:20 / Col.2:14 / Hebr.12:1-3 / 1Pe.2:24)

jueves, 9 de abril de 2020

intercambio de coronas


"Y tejiendo una corona de espinas, la pusieron sobre Su cabeza, y una caña en Su mano derecha; y arrodillándose delante de Él, le hacían burla, diciendo: «¡Salve, Rey de los judíos!»" 
(Mt.27:29) NBLA

Jesús recibió la corona de espinos, aquella corona que representaba la maldición, la separación, la tierra infértil, el castigo, la muerte (Gn.3:18 / Juec.8:7,16 / Prov.22:5 / Is.5:6 / Is.7:23 / Oseas 10:8 / Mt.7:16 / Mt.13:7,22 / Hebr.6:8). Los soldados romanos pusieron sobre la cabeza de Jesús aquella corona de espinos para humillarlo y despreciarlo. Ellos se burlaron de Él y lo rechazaron. 

Jesús cargaba en ese momento la maldición que había sido generada por el pecado de los humanos. El no tenía por qué llevar esa corona. Pilato daba testimonio de que no había encontrado nada malo en Él (Mt.27:24). No, ese no era el camino para el verdadero Rey. Jesús NO ERA CULPABLE. 

Sin embargo, Él permitió que lo coronaran con aquella corona de maldición con la cual el hombre (yo) debía ser coronado. Él lo hizo para podernos coronar con justicia y vida. Él cargó con la maldición para que nosotros pudiéramos recibir la bendición de Dios: "Pero Cristo nos ha rescatado de la maldición dictada en la ley. Cuando fue colgado en la cruz, cargó sobre sí la maldición de nuestras fechorías. Pues está escrito: «Maldito todo el que es colgado en un madero». Mediante Cristo Jesús, Dios bendijo a los gentiles con la misma bendición que le prometió a Abraham, a fin de que los creyentes pudiéramos recibir por medio de la fe al Espíritu Santo prometido" (Gal.3:13-14) NTV.

"Fue despreciado y desechado de los hombres, Varón de dolores y experimentado en aflicción; Y como uno de quien los hombres esconden el rostro, Fue despreciado, y no lo estimamos. Ciertamente Él llevó nuestras enfermedades, Y cargó con nuestros dolores. Con todo, nosotros lo tuvimos por azotado, Por herido de Dios y afligido. Pero Él fue herido por nuestras transgresiones, Molido por nuestras iniquidades. El castigo, por nuestra paz, cayó sobre Él, Y por Sus heridas hemos sido sanados" (Is.53:3-5) NBLA.

Todo deportista compite esforzándose para recibir una corona. Esa corona, aunque pasajera y corruptible, representa honor y respeto (1Cor.9:25). El apóstol Pablo decía de los Filipenses y de los Tesalonicenses que eran su corona, el fruto de la labor en el nombre de Jesús; eso representaba para el apóstol gozo y satisfacción verdadera. De hecho, el anota diciendo que ellos son su corona de gloria. Pablo ya no andaba jactándose de las maldades que hacía. Ahora su vida era fructífera llevando a otros al conocimiento de la verdad y a la conexión con Dios (Filp.4:1 / 1Tes.2:19). 

También leemos de la corona de Justicia que Dios entregará a todos los que aman Su venida (2Tim.4:8 - Rom.3:25-26 / Rom.6 / Ef.6:14 / 2Cor.5:21). Santiago y Juan nos hablan de la corona de vida que recibiremos si perseveramos en la prueba. Esa corona es una promesa de Dios para todos los que le siguen fielmente y le aman hasta el final (Stg.1:12 / Apoc.2:10 - Jn.5:24-26 / Jn.3:15 / Jn.6:35). Pedro nos recuerda que a diferencia de la corona corruptible que recibe un atleta, la corona que reciben los seguidores de Cristo es una corona inmarcesible (1Pe.5:4). Jesús tomó la corona de muerte que nosotros merecíamos para darnos la corona de vida, de vida eterna.

Con la corona de espinos Jesús parece derrotado, pero ese no es el final. El Cordero de Dios vencerá, porque Él es el Señor de señores y el Rey de reyes, y los que están con Él son llamados, escogidos y fieles (Apoc.17:14 / Apoc.19:16). Él es el Alfa y la Omega, el Primero y el Último, el Principio y el Fin (Apoc.22:13). A Él sea toda la gloria, la honra y el poder: "Y oí decir a toda cosa creada que está en el cielo, sobre la tierra, debajo de la tierra y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay: «Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el dominio por los siglos de los siglos»" (Apoc.5:13) NBLA.

'PADRE CELESTIAL, 
CUAN AGRADECIDO estoy de que Jesús cargara esa corona de maldición para liberarme de toda maldición - una vez y por siempre. Todo lo hizo por amor. 
TE ENTREGO toda mi vida marcada de fracasos, de desobediencia, de rechazo, de sentimientos de inferioridad, de odio y venganza. ¡Perdóname Señor!
GRACIAS que Jesús cargó sobre sí la maldición y se hizo maldición para que yo ahora pueda ser liberado de las consecuencias del pecado y vivir una vida bajo la bendición de Dios. 
LIBÉRAME SEÑOR de toda maldición, de toda posible influencia mala y de cualquier sombra oscura que quiera sofocar la vida plena en Ti - lo pido en el nombre de Jesús. 
AHORA ME ENTREGO a Ti y decido obedecerte de todo corazón, todos los días. Deseo vivir bajo Tu bendición cuando estoy en casa y cuando estoy por fuera de casa.
GRACIAS SEÑOR por la cruz y las bendiciones que de ella se desprenden a mi favor. ¡GRACIAS!



ASIMILANDO (2 Timoteo 3:16-17)

[1] ¿Qué lecciones aprendió durante este estudio? ¿Qué escuchó que Dios le impresionaba o hablaba durante este estudio?

[2] ¿Qué pasos va a tomar para ejecutar lo aprendido? Sea específico. ¿Cuándo va a comenzar con la aplicación de las lecciones en su vida y ministerio? ¿A quién le va a rendir cuentas acerca del proceso de ejecución de las lecciones?

[3] ¿Cuáles desafíos cree usted que va a enfrentar en la aplicación de las lecciones en su vida y ministerio? ¿Qué cosas ve usted como favorables para la aplicación de las lecciones?

[4] ¿Con quién va a compartir lo aprendido en esta lección? ¿Cuándo le compartirá?

[5] Anote a continuación una petición de oración relacionada con la sesión y la lección. Comparta con otros su petición y permita que ellos oren con usted.

miércoles, 1 de abril de 2020

el EVANGELIO - CRISTO, y éste crucificado

Nos vamos acercando a aquella semana en el año en la cual recordamos de manera especial a Cristo, y éste crucificado. Es bueno parar y recordar los beneficios de la CRUZ. Acá encuentra un pequeño estudio acerca de este tema.


"Yo mismo, hermanos, cuando fui a anunciarles el testimonio de Dios, no lo hice con gran elocuencia y sabiduría. Me propuse más bien, estando entre ustedes, no saber de cosa alguna, excepto de Jesucristo, y de éste crucificado. Es más, me presenté ante ustedes con tanta debilidad que temblaba de miedo. No les hablé ni les prediqué con palabras sabias y elocuentes sino con demostración del poder del Espíritu, para que la fe de ustedes no dependiera de la sabiduría humana sino del poder de Dios" (1Cor.2:1-5) NVI

El apóstol Pablo decidió con toda claridad y determinación predicar solamente a Jesucristo, quien fue crucificado. Nadie puede jactarse delante de Dios de ser alguien grande o mejor que el resto del mundo y creer que por ello goza de beneficios especiales delante de Dios. Es Jesucristo la sabiduría para nuestro beneficio. Él nos hizo justos ante Dios, nos santificó, nos redimió. Y si alguien se quiere jactar que solamente se jacte del Señor (1Cor.1:29-31 / 1Cor.1:22-25 / Jn.17:3 / Gal.3:1-9 / Gal.6:14 / Filp.3:8-10).
  • por la muerte de Cristo es que somos redimidos, santificados y perdonados (Mt.26:28 / Jn.1:29 / 1Cor.15:3 / Hebr.9:26-28 / 1Pe.2:24 / 1Jn.1:7);
  • por la muerte de Cristo hemos sido aceptados y reconciliados con Dios, tenemos paz con Dios (Ef.1:6-7 / Col.1:20);
  • por la muerte de Cristo somos justificados y librados del castigo de Dios (Rom.5:9 / 1Tes.1:10 / 1Tes.5:9-10);
  • por la muerte de Cristo somos eternamente redimidos (Rom.3:24-25 / Col.1:14 / 1Tim.2:5-6 / Hebr.9:12 / 1Pe.1:18 / Apoc.5:9);
  • por la muerte de Cristo hemos sido librados de la muerte eterna (2Tim.1:9-10 / Hebr.2:9);
  • por la muerte de Cristo hemos sido librados de la condenación (Rom.8:34);
  • por la muerte de Cristo hemos sido librados de la maldición de la ley, de la muerte y separación de Dios (Gal.3:13 / Gal.4:4-5 / Col.2:14-15);
  • por la muerte de Cristo hemos sido librados del poder de la muerte y del diablo (Hebr.2:14-15 / Apoc.12:11);
  • por la muerte de Cristo somos sanados (Is.53:5);
  • por la muerte de Cristo él nos bendice con todas las cosas (Rom.8:32);
  • por la muerte de Cristo, aunque débiles en la fe, él nos salva (Rom.5:6 / 1Cor.8:11);
  • por la muerte de Cristo amados antes de ser salvos (Rom.5:8-10 / Ef.5:2);
  • por la muerte de Cristo somos atraídos a Dios y tenemos acceso a la presencia de Dios (Jn.12:32 / Hebr.10:19-20);
  • por la muerte de Cristo somos librados de una vida egocéntrica para vivir ahora una vida que marca la diferencia (2Cor.5:15 / Gal.2:20 / 1Cor.6:20 / 1Pe.2:24 / Ef.5:2 / 1Jn.3:16 / Tit.2:14 / Hebr.9:14 / 1Cor.5:7);
  • por la muerte de Cristo todos somos hechos uno en Cristo (Ef.2:13-14.16.18);
  • porque Cristo murió y resucitó Él tiene todo el derecho de ser exaltado como Rey y como Señor (Rom.14:9 / Filp.2:8-11 / Hebr.1:3 / Hebr.12:2).

Himno de George Bennard (1873-1958)

En el monte calvario estaba una cruz
emblema de afrenta y dolor
Y yo amo esa cruz do murió mi Jesús
por salvar al mas vil pecador.

CORO
¡Oh ! yo siempre amaré esa cruz,
en sus triunfos mi gloria será ;
Y algún día en vez de una cruz,
mi corona Jesús me dará.

Aunque el mundo desprecie la cruz de Jesús,
para mi tiene suma atracción,
porque en ella llevó el Cordero de Dios
mi pecado y mi condenación.

En la cruz do su sangre Jesús derramó,
hermosura contemplo en visión,
pues en ella el Cordero inmolado murió,
para darme pureza y perdón.

Yo seré siempre fiel a la cruz de Jesús,
sus desprecios con él sufriré ;
Y algún día feliz con los santos en luz,
para siempre su gloria tendré.

"Alaba, alma mía, al SEÑOR; alabe todo mi ser su santo nombre. Alaba, alma mía, al SEÑOR, y no olvides ninguno de sus beneficios. Él perdona todos tus pecados y sana todas tus dolencias; él rescata tu vida del sepulcro y te cubre de amor y compasión; él colma de bienes tu vida y te rejuvenece como a las águilas. El SEÑOR hace justicia y defiende a todos los oprimidos" (Sal.103:1-6) NVI.

domingo, 29 de marzo de 2020

el intercambio - Jesús o Barrabás


"Ahora bien, era costumbre del gobernador cada año, durante la celebración de la Pascua, poner en libertad a un preso, el que la gente pidiera. Uno de los presos en ese tiempo era Barrabás, un revolucionario que había cometido un asesinato durante un levantamiento. La multitud acudió a Pilato y le pidió que soltara a un preso como era la costumbre. «¿Quieren que les deje en libertad a este “rey de los judíos”?»  —preguntó Pilato. (Pues ya se había dado cuenta de que los principales sacerdotes habían arrestado a Jesús por envidia). Pero, en ese momento, los principales sacerdotes incitaron a la multitud para que exigiera la libertad de Barrabás en lugar de la de Jesús" (Mr.15:6-11) NTV

Jesús ya había sido tomado preso. Los que lideraron esa acción fueron los líderes espirituales de aquellos tiempos, los sacerdotes, los escribas, el tal Concilio Supremo (Mr.15:1). Fue llevado preso a la casa del Sumo Sacerdote de Israel donde fue falsamente acusado. Pero no encontraban evidencias para una justa acusación. La única razón para que lo declararan culpable fue la declaración de Jesús en la que afirmó ser el Mesías, el YO SOY (Mr.14:61-64). Fue en ese momento que comenzaron a humillarlo escupiéndole en la cara, vendándole los ojos y dándole puñetazos.

El siguiente paso que tomaron los acusadores fue llevar a Jesús delante de las autoridades civiles, pero Pilato tampoco pudo encontrar alguna razón sustentada para condenar a Jesús. Sin embargo, Pilato - y a pesar de la advertencia de su esposa quien le mandó decir que no se metiera con ese hombre - finalmente lo entrega para que fuera crucificado. 

Pero antes de entregar a Jesús para ser crucificado ocurre un episodio con un preso. Su nombre fue Barrabás, un 'revolucionario que había cometido un asesinato durante un levantamiento'; era un hombre que había escogido la violencia para imponer sus ideas políticas. Barrabás había sido tomado preso, acusado y condenado a muerte. En ese día, tanto Barrabás como Jesús iban rumbo a la muerte - uno de ellos lo merecía el otro no. 

Por esos tiempos era costumbre que para la Pascua se liberara a un preso. Pilato usó esa costumbre pensando que Jesús podría salir librado. Uno se imagina que al tener que escoger entre esas dos opciones van a librar a Jesús. Pero la muchedumbre reunida y agitada decide y pide que el ilegal, el corrupto, el asesino, el revolucionario sea librado. Barrabás con seguridad entendió que acababa de ser intercambiado: el ilegal por el legal, el mentiroso por La Verdad, el amargado por el amoroso, el injusto por el Justo.

La cruz de Cristo nos revela que allí ocurrió un intercambio. Derek Prince en su libro: 'El Intercambio en la Cruz' describe cuál fue aquel intercambio:
  • Cargó con nuestros pecados para que nosotros pudiéramos ser perdonados. Él fue herido para que podamos recibir sanidad: "Él mismo cargó nuestros pecados sobre su cuerpo en la cruz, para que nosotros podamos estar muertos al pecado y vivir para lo que es recto. Por sus heridas, son sanados" (1Pe.2:24) NTV. (Is.53:4-6,11 / Jn.1:29 / Hebr.9:28).
  • Fue hecho pecado por nosotros para que fuéramos hechos justicia de Dios: "Al que no cometió pecado alguno, por nosotros Dios lo trató como pecador, para que en él recibiéramos la justicia de Dios" (2Cor.5:21) NVI. "Porque también Cristo murió por los pecados una sola vez, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, muerto en la carne pero vivificado en el espíritu;" (1Pe.3:18) LBLA. (Rom.5:18).
  • Jesús murió por nosotros para que tengamos vida, Su vida: "Pero vemos a aquel que fue hecho un poco inferior a los ángeles, es decir, a Jesús, coronado de gloria y honor a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios probara la muerte por todos" (Hebr.2:9) LBLA.
  • Se hizo pobre para que mediante su pobreza pudiera hacernos ricos: "Porque conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que siendo rico, sin embargo por amor a vosotros se hizo pobre, para que vosotros por medio de su pobreza llegarais a ser ricos" (2Cor.8:9) LBLA. (Stg.2:5 / Rom.8:32 / Rom.11:12 / Ef.3:8 / 1Tim.6:18).
  • Jesús fue abandonado para que nosotros podamos disfrutar ahora y para siempre la presencia de Dios: "A eso de las tres de la tarde, Jesús clamó en voz fuerte: «Eli, Eli,  ¿lama sabactani?», que significa: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has  abandonado?»" (Mt.27:46) NTV. (Mt.28:18-20 / Ef.1:5-6 / Jos.1:5 / Is.41:10).
  • Jesús cargó las maldiciones que estaban sobre nosotros para que nosotros podamos recibir Sus bendiciones: "Pero Cristo nos ha rescatado de la maldición dictada en la ley. Cuando fue colgado en la cruz, cargó sobre sí la maldición de nuestras fechorías. Pues está escrito: «Maldito todo el que es colgado en un madero». Mediante Cristo Jesús, Dios bendijo a los gentiles con la misma bendición que le prometió a Abraham, a fin de que los creyentes pudiéramos recibir por medio de la fe al Espíritu Santo prometido" (Gal.3:13-14) NTV. (Gal.3:6-9 / Rom.4:3-17).

ORACIÓN:
'Mi Padre en el cielo, yo estaba condenado a muerte, igual que Barrabás. No había nada que hubiera podido hacer para librarme de esta condena. De hecho, merecía la muerte así como dicen las Escrituras: "Pues la paga que deja el pecado es la muerte" (Rom.6:23) NTV. Pero gracias a Jesús, quien dejó atrás el cielo para venir a esta tierra y cargar con todos mis pecados, las maldiciones que estaban sobre mí, mi culpabilidad, mi perdición, ahora me bendices con perdón, vida, bendiciones de todo tipo y con Tu presencia - "pero el regalo que Dios da es la vida eterna por medio de Cristo Jesús nuestro Señor" (Rom.6:23) NTV. Gracias Jesús por ese intercambio que ocurrió en aquella cruz. Nunca quiero perder esta visión. Me entrego a Ti para amarte y servirte.'

"Pues a Dios, en toda su plenitud, le agradó vivir en Cristo y, por medio de él, Dios reconcilió consigo todas las cosas. Hizo la paz con todo lo que existe en el cielo y en la tierra por medio de la sangre de Cristo en la cruz. Eso los incluye a ustedes, que antes estaban lejos de Dios. Eran sus enemigos, estaban separados de él por sus malos pensamientos y acciones. Pero ahora él los reconcilió consigo mediante la muerte de Cristo en su cuerpo físico. Como resultado, los ha trasladado a su propia presencia, y ahora ustedes son santos, libres de culpa y pueden presentarse delante de él sin ninguna falta" (Col.1:19-22) NTV.


ASIMILANDO (2 TIMOTEO 3:16-17)


[1] ¿Qué lecciones aprendió durante este estudio? Anote máximo tres lecciones aprendidas. ¿Qué escuchó que Dios le impresionaba, hablaba durante esta sesión?

[2] ¿Qué pasos va a tomar para ejecutar lo aprendido? Sea específico. ¿Cómo y cuándo va a comenzar con la aplicación de las lecciones en su vida y ministerio? ¿A quién le va a rendir cuentas acerca del proceso de ejecución de las lecciones?

[3] ¿Cuáles desafíos cree usted que va a enfrentar en la aplicación de las lecciones en su vida y ministerio? ¿Qué cosas ve usted como favorables para la aplicación de las lecciones?

[4] ¿Con quién va a compartir lo aprendido en esta lección? ¿Cuándo le compartirá?

[5] Anote a continuación una petición de oración relacionada con la sesión y la lección. Comparta con otros su petición y permita que ellos oren con usted.

miércoles, 19 de septiembre de 2018

Por gracia son salvos


"Porque por gracia habéis sido salvados por medio de la fe, y esto no de vosotros, sino que es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas" (Ef.2:8-10) LBLA

En nuestra predicación del evangelio es importante enfatizar la verdad de que la salvación encuentra su base en la gracia de Dios y no en las obras humanas o en la realización de rituales religiosos. Esto no significa que excluyamos el lugar legítimo de las buenas obras en la vida de un cristiano, pero claramente separamos las obras que hace un creyente porque él o ella es salvo/a de lo que alguien hace en un intento equivocado por ganar la salvación por medio de las obras. La obra redentora de Jesucristo en la cruz es la única provisión de Dios para nuestra salvación. Solo Cristo es el Justo cuya justicia se imputa a los creyentes que no tienen justicia propia.

Cuando el apóstol Pablo habla de 'no por obras' no solamente está haciendo referencia a la ley mosaica, sino a todo esfuerzo humano a través de los cuales los seres humanos intentan obtener la salvación. El propósito de Dios al proporcionar la salvación por la gracia en lugar del esfuerzo humano, es excluir la jactancia, o sea, que los humanos se atribuyan el mérito de su salvación. Creer que puedo salvarme por medio de esfuerzos humanos no solo conduce a la auto-gratificación sino también al orgullo ante Dios (Rom.4:2) y a un sentido de deuda o recompensa (Rom.4:4). Pero, debido a que nuestra salvación es por gracia, Dios ha excluido cualquier posibilidad de jactancia humana. Él no nos debe nada. Todo lo que recibimos de Él es un regalo lleno de gracia.

La gracia la recibimos al abrazar personalmente el plan de salvación de Dios. [1] Reconociendo que somos pecadores y que estamos espiritualmente muertos, y que no hay nada que podamos hacer para ganar nuestra salvación - no importa cuánto lo intentemos. [2] Luego, debemos confiar en que la obra de Jesucristo en la cruz es la provisión de Dios para nuestra salvación - por eso nos arrepentimos de nuestros pecados y abrazamos el regalo de Dios por fe.

"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en El, no se pierda, mas tenga vida eterna" (Jn.3:16) LBLA.
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