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lunes, 29 de octubre de 2018

¿Cómo vivir iglesia dinámica?


"Ahora bien, mis hermanos, hagamos un resumen. Cuando se reúnan, uno de ustedes cantará, otro enseñará, otro contará alguna revelación especial que Dios le haya dado, otro hablará en lenguas y otro interpretará lo que se dice. Pero cada cosa que se haga debe fortalecer a cada uno de ustedes" (1Cor.14:26) NTV

"Así que aliéntense y edifíquense unos a otros, tal como ya lo hacen" (1Tes.5:11) NTV

¿Cómo podemos tener una iglesia viva que edifica a sus miembros, que crece y que es de impacto en la sociedad? Esta es una pregunta sincera, totalmente válida y llama a la reflexión. Tratamos por todos los medios de obtener una respuesta a esta pregunta. Por eso buscamos en libros, en conferencias y en modelos de iglesias aparentemente exitosas, mayormente en iglesias grandes, la respuesta al misterio de cómo vivir iglesia.

Frecuentemente pensamos que si tenemos un grupo de alabanza profesional, un edificio propio con su respectivo parqueadero para los autos de los asistentes, programas y grupos de ministerio de todo tipo, luces laser y humo, ujieres uniformados, etc., todo eso va a edificar la iglesia y la llevará al crecimiento tan deseado. Aclaro: no pienso que haya algo malo en tener todo eso si se dan las posibilidades, si eso es una preferencia, si el tamaño de la congregación lo permite. Sin embargo, ¿será que todo eso es lo que se necesita para tener una iglesia que vive iglesia con entusiasmo, con pasión cristiana y donde se cumple el mandato de Cristo de hacer discípulos? ¿Y qué de las congregaciones que no se pueden dar el lujo de tener todo eso? ¿Qué es lo que de verdad importa?

Pues si usted es un pastor de una iglesia de unos 50 a 100 miembros, seguro que se siente frustrado por no poder ofrecer todo ese tipo de cosas, algunas de ellas muy fascinantes, que parecen ser en algunos casos la solución al misterio de vivir iglesia. Bueno, primero recordemos que las iglesias que tienen todo eso no llegaron a tener eso en el primer día. Muchos de ellos comenzaron a ser iglesia siendo un grupo pequeño y haciendo cosas muy simples para vivir iglesia y cumplir con el llamado de Dios. Con el tiempo fueron creciendo y fueron añadiendo cosas y programas a la vida de la iglesia con la sincera intención de satisfacer ciertas necesidades de la congregación y edificar la iglesia. Sin embargo, no creo que todas esas cosas que ahora han implementado sean las indispensables y las necesarias para vivir iglesia, para satisfacer las necesidades de la gente, y para ser una iglesia sana que se multiplica y que cumple con la 'Tarea Encomendada' por Jesús.

Propongo que no compliquemos el ministerio en la iglesia y la manera de cómo vivir iglesia, iglesia que cumple con el mandato de Cristo. Recordemos que en los últimos tiempos nos vienen enseñando y recordando que una de las claves para vivir iglesia son los grupos pequeños, células, reuniones hogareñas, iglesia en casas o cómo sea que las queramos llamar - un principio que aprendemos de la primer iglesia en Jerusalén y en el libro de los hechos. Esto es porque allí en el grupo pequeño de verdad ocurre eficazmente la mutua edificación, el acompañamiento directo, la rendición de cuentas, la práctica natural de los dones espirituales, el evangelismo eficaz, el ministerio de los unos para con los otros, etc. Si su grupo o congregación es pequeño, entonces debería buscar cómo desarrollar la dinámica sana de un grupo pequeño fortaleciendo aspectos como las amistades, el relacionamiento sano, el sano rendir cuentas el uno al otro, las enseñanzas sanas y prácticas, la hospitalidad, el cuidado del necesitado, etc. En ese caso no hay que pensar en programas complicados ni en estructuras gigantes ni en gastar dinero por cosas que no son del todo necesarias para vivir iglesia. La dinámica de vivir iglesia como lo propone el apóstol Pablo en 1Cor.14:26 no requiere de estructuras complicadas. La dinámica del ministerio y el servicio de los unos para con los otros, cómo la Biblia lo propone, funciona mejor en grupos pequeños y puede llevarse a cabo en cualquier lugar.

La cita en 1Cor.14:26 nos da una dirección acerca de la posible dinámica de una congregación que vive iglesia. Los detalles en la práctica los debe experimentar y ajustar cada grupo pequeño y ver cómo lleva a la práctica el ministerio de los unos para con los otros para que ocurra edificación, fortalecimiento de la fe, acompañamiento, consejería, enseñanza, el uso equilibrado de los dones, la preocupación por el necesitado, etc. NOTA: Este principio lo debe igualmente considerar una iglesia grande y cómo es que puede y va a implementar esta dinámica y dar libertad para que se pueda vivir iglesia como el apóstol Pablo lo propone y ver los resultados que la Biblia espera que se den.

Al final TODA LA IGLESIA debe estar involucrada en la obra del ministerio - solo así hay crecimiento sano (Ef.4:11-16). Esta verdad la deben considerar todas las iglesias, ya sean pequeñas o grandes. La iglesia es el cuerpo de Cristo y cada miembro es importante y debe estar presto a servir con los dones que Dios le da. Consideremos los siguientes puntos:
  • Cada creyente tiene dones que Dios le ha dado. Y Dios espera que cada uno sirva a la iglesia y al mundo con sus dones. Todo creyente es parte del cuerpo y tiene una función específica (1Cor.12 / Rom.12 / Ef.4).
  • Cada creyente debe ser capacitado / entrenado / formado para que pueda hacer la obra del ministerio con excelencia a la cual Dios lo/la llamó (Ef.2:10).
  • La dinámica del ministerio de los unos para con los otros debe llevar a la edificación y al fortalecimiento de la fe en Cristo de la iglesia (no estamos jugando a la religión) - JUNTOS ayudándonos a cambiar a la imagen de Cristo; JUNTOS aportando para que crezcamos para no ser arrastrados por doctrinas falsas; JUNTOS crecemos para aprender a distinguir entre lo bueno y lo malo. CADA CREYENTE al cumplir con su función específica ayuda al desarrollo de los demás para ver una congregación que vive iglesia sana y llena de amor (1Cor.14:26 / 1Tes.5:11 / Hebr.10:25 / Hebr.5:11-14 / Ef.4:11-16).
  • Todo debe hacerse en orden (1Cor.14:26-33.40 / Rom.13:13 / Col.2:5 / Tit.1:5)
"Ahora bien, Cristo dio los siguientes dones a la iglesia: los apóstoles,  los profetas, los evangelistas, y los pastores y maestros. Ellos tienen la responsabilidad de preparar al pueblo de Dios  para que lleve a cabo la obra de Dios y edifique la iglesia, es decir, el  cuerpo de Cristo. Ese proceso continuará hasta que todos alcancemos tal unidad  en nuestra fe y conocimiento del Hijo de Dios que seamos maduros en  el Señor, es decir, hasta que lleguemos a la plena y completa medida de  Cristo. Entonces ya no seremos inmaduros como los niños. No seremos arrastrados de un lado a otro ni empujados por cualquier corriente de nuevas enseñanzas. No nos dejaremos llevar por personas  que intenten engañarnos con mentiras tan hábiles que parezcan la  verdad. En cambio, hablaremos la verdad con amor y así creceremos en todo sentido hasta parecernos más y más a Cristo, quien es la  cabeza de su cuerpo, que es la iglesia. Él hace que todo el cuerpo encaje perfectamente. Y cada  parte, al cumplir con su función específica, ayuda a que las demás se  desarrollen, y entonces todo el cuerpo crece y está sano y lleno de  amor" (Ef.4:11-16) NTV

martes, 23 de octubre de 2018

Contando números vs midiendo impacto


“. . .  ¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos, pero tus discípulos no ayunan? Y Jesús les dijo: ¿Acaso los acompañantes del novio pueden estar de luto mientras el novio está con ellos? Pero vendrán días cuando el novio les será quitado, y entonces ayunarán. Y nadie pone un remiendo de tela nueva en un vestido viejo; porque el remiendo al encogerse tira del vestido y se produce una rotura peor. Y nadie echa vino nuevo en odres viejos, porque entonces los odres se revientan, el vino se derrama y los odres se pierden; sino que se echa vino nuevo en odres nuevos, y ambos se conservan” (Mt.9:14-17) LBLA

¿Cómo afecta nuestra manera de pensar nuestro llamado y el cumplimiento de la tarea encomendada? ¿Será que un cambio de ciertas maneras de pensar acerca de la iglesia puede llevarnos a tener más impacto en nuestra comunidad de hoy día?
Como sea, estamos llamados a renovar nuestra mente de manera constante ya que la manera de pensar afecta nuestro estilo de vida y la manera cómo hacemos las cosas: 2Cor.10:3-5 / Rom.12.1-2 / Rom.13:14 / Ef.4:22-24 / Col.1:21 / Col.3:10

Hoy en día nos gusta medir lo que pasa en y a través de la iglesia en números de asistentes, en los programas que se llevan a cabo, el edificio en el que se llevan a cabo todas las actividades de la iglesia, etc. Esto lleva fácilmente a que nos comparemos el uno con el otro, empleándonos a nosotros mismos como estándar de medición (2Cor.10:12). Sin duda puede llevar este tipo de medición a actitudes de orgullo, a elogio personal, a jactancia y al desprecio de otros ministerios (2Cor.10:15-18).

Jesús estaba interesado en formar a los discípulos para ser obreros en la cosecha (Mt.4:19). Él no se dejó impresionar ni distraer por los números de personas que lo seguían comparando el número con los que seguían a los religiosos de aquel entonces (Jn.6). De hecho, en una ocasión, después de una enseñanza que no gustó mucho, multitudes lo abandonaron. Eso no lo estresó para nada. Jesús buscaba otros valores.

¿Cómo entonces podemos o debemos medir el estado de nuestras iglesias? ¿Se mide el estado de la iglesia por los números de asistentes, por el presupuesto, por las edificaciones, por los programas, por el equipo de sonido, por el grupo de alabanza, por las luces, por el humo, por la pantalla, por …?
¿O será que nos ayudaría si nos concentramos y enfocamos en lo esencial del ministerio eclesial, en vez de estar excesivamente preocupados por perfeccionar cosas externas? ¿Será que vivimos ahora en un tiempo en el que debemos medir el éxito de la iglesia de manera diferente y más bien evaluar su impacto en la comunidad y en cómo ésta transforma a su comunidad?

¿Será que es el tiempo para que revisemos profundamente si el ministerio de la iglesia está cumpliendo con la ‘Tarea Encomendada’ por Jesús, como por ejemplo: haciendo discípulos que discipulan (Mt.28:18-20); ayudando a que matrimonios en crisis sean reparados; contribuyendo que relaciones interpersonales mejoren; entrenando a todo creyente en la iglesia para la obra del ministerio en el entorno en el que Dios los ha colocado; cuidando que la gente en la iglesia esté creciendo en la fe y en un estilo de vida que glorifica a Dios, trabajando para que los aun no-alcanzados con el Evangelio de Jesucristo sean alcanzados?

La pregunta de cuán grande es su iglesia sigue siendo interesante, pero no puede ser la manera cómo medimos el impacto, la salud y la relevancia de la iglesia.

Si queremos ser la luz y la sal, cómo Jesús dice que lo somos, entonces debemos constantemente revisar las maneras cómo hacemos el ministerio y si éste está cumpliendo la obtención de los resultados que Jesús espera que logremos – hacer discípulos a todas las naciones (Mt.28:18-20 / Mt.24:14).
Cómo alguien dijo: ‘No podemos seguir haciendo las mismas cosas de la misma manera y esperar resultados diferentes’. Esto lo debemos considerar especialmente si lo que hemos estado haciendo ya no sirve el propósito y no obtiene los resultados que Dios quiere que se obtengan. Tampoco vamos a avanzar mucho si solo estamos copiando métodos, programas, tácticas que otros están usando y que parecen tener éxito.

La iglesia de hoy día requiere de una nueva manera de pensar acerca del ministerio y de la tarea que se le ha encomendado (Rom.12:1-3 / 2Cor.10:3-6). No se trata de tirar por la borda todo lo viejo. Es verdad, debemos determinar lo que no se puede cambiar (valores, principios, doctrinas), luego evaluar las maneras, métodos, estilos y su efectividad, y luego considerar los cambios necesarios.
Los odres deben ser los correctos para poder hacer la obra y cumplir con el llamado de Dios. Hay odres que no solo no ayudan sino que son impedimentos y peligrosos. La pelea por preservar los odres viejos se torna frecuentemente en una herramienta del diablo para frenar la obra de Dios (Mt.9:10-17).
Aunque un odre haya funcionado bien en el pasado llega el tiempo cuando hay que cambiarlo para poder armar el futuro fructífero. Sin embargo, hay que examinar bien cuáles son los odres correctos para la ejecución de la comisión.

Todo cambio puede ser incómodo y requiere de energía, tiempo y dedicación comprometida. Además, cada cambio requiere que desechemos algo que pudo haber sido funcional en un pasado, pero que ahora no sirve. Un cambio de pensamiento (cambio de paradigma) también requiere que abracemos un nuevo pensamiento, que aceptemos un nuevo odre, y que procedamos con sabiduría al implementarlo en la vida diaria de la iglesia.

Para recoger la cosecha que Dios quiere que se recoja en estos tiempos es importante y necesario que adoptemos una visión clara de lo que Dios espera de nosotros y de la iglesia y que optemos por maneras de pensar y de hacer las cosas que de verdad benefician la obra de Dios.
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sábado, 3 de marzo de 2018

El privilegio del burro

"Mientras Jesús y los discípulos se acercaban a Jerusalén, llegaron a la ciudad de Betfagé, en el monte de los Olivos. Jesús mandó a dos de ellos que se adelantaran. «Vayan a la aldea que está allí - les dijo -. En cuanto entren, verán una burra atada junto con su cría. Desaten a los dos animales y tráiganmelos. Si alguien les pregunta qué están haciendo, simplemente digan: “El Señor los necesita”, entonces les permitirá llevárselos de inmediato». Eso ocurrió para se cumpliera la profecía que decía: «Dile a la gente de Jerusalén: “Mira, tu Rey viene hacia ti. Es humilde y llega montado en un burro: montado en la cría de una burra”». Los dos discípulos hicieron tal como Jesús les había ordenado. Llevaron la burra y su cría, pusieron sus prendas sobre la cría, y Jesús se sentó allí. De la multitud presente, la mayoría tendió sus prendas sobre el camino delante de él, y otros cortaron ramas de los árboles y las extendieron sobre el camino. Jesús estaba en el centro de la procesión, y toda la gente que lo rodeaba gritaba: «¡Alaben a Dios por el Hijo de David! ¡Bendiciones al que viene en el nombre del SEÑOR! ¡Alaben a Dios en el cielo más alto!». Toda la ciudad de Jerusalén estaba alborotada a medida que Jesús entraba. «¿Quién es éste?» - preguntaban. Y las multitudes contestaban: «Es Jesús, el profeta de Nazaret de Galilea»" (Mt.21:1-11) NTV

El privilegio del burro no radicaba en que Jesús lo cargara o lo exaltara, sino en que el burro cargó a Jesús. No fue el burro quien fue alabado y quien estaba en el centro de la escena, sino Jesús. La ciudad de Jerusalén se conmovió por la entrada de Jesús y no por la llegada del burro, y los servicios que éste prestaba. Así como el burro fue "llamado" a servir para cargar a Jesús en un cierto momento y ocasión y para que Jesús fuera exaltado, Dios nos llama también a nosotros a servir llevando el mensaje y el aroma de Jesús a nuestras comunidades y al mundo. Finalmente se trata de que Jesús sea recibido y alabado y glorificado y seguido (Mt.5:13-16 / Jn.15:8 / 1Cor.14:25 / 2Cor.9:13 / Gal.1:24 / 2Tes.1:10-12 / 1Pe.2:12 / 1Pe.4:11,14).

El servicio es la marca del cristiano verdadero. Somos llamados a tener la misma actitud que Cristo tuvo - Él se hizo siervo, no buscando sus propios intereses sino los de los demás y en especial buscando los intereses de Dios - esto llevó a que Cristo impactara al mundo de una manera poderosa (Filp.2:1-7 / Mr.10:44-45 / 2Cor.8:9 / Jn.13:1-14 / Lc.14:7-11 / Lc.18:14 / 1Cor.15:9 / Ef.4:2 / 1Pe.5:5).
"Hay algo místico en cuanto al servicio porque Dios es un siervo. Cuando servimos a otros reflejamos completamente la imagen de Dios, y nuestro corazón comienza a resonar con el corazón de Dios. Es posible que nunca seamos más como Dios que cuando servimos desde una motivación puramente desinteresada" (Erwin McManus).

ALGUNAS MARCAS DEL SERVICIO: Según Jesús, el servir a otros es servir a Dios (Mt.25:35-46). Además notamos que amar al prójimo se expresa a través del servicio desinteresado (Lc.10:30-37 / Jn.13:1). Servicio es verdadero servicio cuando es hecho sin esperar recompensa (lc.17:11-19 / Gal.6:9-10 / Filp.4:10). No todo servicio es reconocido o aplaudido. A veces el servir a otros cosecha oposición (Hch.4:9 / Jn.7:23 / Jn.10:32 / 1Pe.3:15-17).

Aquí algunas anotaciones de Jim Scott (Foursquare Missions International - EEUU) referente a esta verdad:

  • Hace unos años Charles Colson observó y dijo que cuando los comunistas tomaron en 1917 el control en Rusia no  hicieron ilegal el cristianismo. De hecho, su constitución garantiza la libertad religiosa. Lo que si determinaron como ilegal fue que la iglesia hiciera ‘buenas obras’. La iglesia ya no pudo cumplir con su rol histórico de dar comida a los hambrientos, dar la bienvenida a los extranjeros,  cuidar de los huérfanos, educar a los niños o cuidar de los enfermos. ¿Cuál fue el resultado? 70 años más tarde la iglesia no era más relevante en su comunidad donde se encontraba.
  • Lo que Lenin hizo por diseño diabólico la mayoría de las iglesias hoy día lo hacen por falta. El resultado es idéntico - la iglesia llega a ser irrelevante para el individuo, y aún más trágico, también es irrelevante para la comunidad en la que se encuentra la iglesia. Si usted elimina el servicio desinteresado en el nombre de Jesucristo, entonces usted le quita el poder, la influencia y la efectividad evangelística a la iglesia.
  • El poder de la iglesia siempre se va a encontrar en la combinación del mensaje del Evangelio que cambia vidas y el servicio desinteresado en el poder del Espíritu Santo. El poder de la iglesia no se encuentra en el número de las iglesias, pero sí en el enfoque de las iglesias. No vaya a una ciudad, aldea o pueblo para  comenzar una iglesia – vaya con el plan de servir a la ciudad o comunidad. Sírvales con amor y si usted alcanza a la gente que nadie quiere, entonces usted termina teniendo una iglesia que todo el mundo quiere. Pequeñas acciones de servicio van a atraer a la gente a Cristo.

¿Por que es que a veces nos rehusamos a servir? ¿Puede ser llamada su iglesia como una "iglesia servidora"? - explique. ¿Qué debe hacer usted personalmente y qué debe hacer la iglesia para servir a la comunidad desinteresadamente y llevar el amor de Dios a la comunidad? ¿Cómo puede ser el servicio a otros una plataforma para salvación de la gente?

viernes, 2 de marzo de 2018

La pérdida de influencia

"Ustedes son la sal de la tierra. ¿Pero para qué sirve la sal si ha perdido su sabor? ¿Pueden lograr que vuelva a ser salada? La descartarán y la pisotearán como algo que no tiene ningún valor. Ustedes son la luz del mundo, como una ciudad en lo alto de una colina que no puede esconderse. Nadie enciende una lámpara y luego la pone debajo de una canasta. En cambio, la coloca en un lugar alto donde ilumina a todos los que están en la casa. De la misma manera, dejen que sus buenas acciones brillen a la vista de todos, para que todos alaben a su Padre celestial" (Mt.5:13-16) NTV

De acuerdo a la cita bíblica aquí anotada; los cristianos podemos perder o disminuir nuestro impacto en la sociedad por dos vías:

[1] PERDIENDO EL SABOR - perdemos aquello que distingue a un cristiano; nos adaptamos (conformamos) al estilo de vida de este mundo. No hay nada que nos diferencia de la gente a nuestros alrededor y del entorno en el que vivimos (Rom.12:2 / 2Cor.5:17 / 2Cor.6:14-17 / Ef.2:2 / Ef.4:17-24 / Stg.1:27 / Rom.13:14).

[2] ESCONDIENDO LA LUZ - aunque vivamos y creamos en privado lo correcto, todo eso solo lo expresamos en el marco de las paredes de lo que llamamos iglesia. Para ser un impacto en la sociedad debemos ser sal con sabor y luz que sale a influir, lus que brilla con buenas acciones a la vista de todos y que apuntan al Padre para que Él sea glorificado (1Pe.2:12 / Is.60:1-3 / Rom.13:11-14 / Ef.5:8 / Filp.2:15-16 / 1Pe.2:9 / Ef.2:10 / Hch.9:36 / 1Tim.2:10 / 1Tim.5:10 / 1Tim.6:18 / Tit.2:7 / Tit.3:14 / Hebr.10:24).

¿Cómo medimos el impacto de la iglesia en el mundo? 
La gente en el mundo no está necesariamente impresionada por el tamaño de la iglesia y por nuestra 'entrega' a una verdad. Ellos quieren más bien observar cómo la fe que profesamos impacta nuestras vidas.
La manera cómo Jesús impactaba la sociedad era predicando con autoridad y acompañando esta predicación con la manifestación de poder, con consolación práctica y con buenas acciones (Jn.1:14 / Gal.2:10 / Rom.1:15-17 / Hch.10:36-38).

Alguien escribió: La pregunta ¿cuán grande es su iglesia? debe reemplazarse por la pregunta: ¿Cuán grande es el impacto en su sociedad? ¿Ha cambiado su comunidad a raíz de que la iglesia le sirve? Cualquier otra manera de medir puede ser interesante, pero no relevante en cuanto a la realización de nuestra misión común.

Haga una lista de las maneras cómo su iglesia está actualmente siendo sal con sabor y luz con poder que influye en su comunidad.

jueves, 1 de marzo de 2018

Sal - Luz - Levadura

SAL - LUZ - LEVADURA - la iglesia enfocada hacia afuera influencia de cerca:
"Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se ha vuelto insípida, ¿con qué se hará salada otra vez? Ya para nada sirve, sino para ser echada fuera y pisoteada por los hombres. Vosotros sois la luz del mundo. Una ciudad situada sobre un monte no se puede ocultar; ni se enciende una lámpara y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en la casa. Así brille vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas acciones y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos" (Mt.5:13-16) LBLA

'La iglesia esta llamada a estar separada del estilo de vida del mundo, pero nunca fue llamada a estar aislada de la gente a la que busca influenciar. La sal, la luz y la levadura nunca obran muy bien desde la distancia. ...

La iglesia enfocada hacia afuera reconoce que el Evangelio es más poderoso cuando los cristianos viven en relaciones cercanas con aquellos que están en su comunidad. ...

Iglesias enfocadas hacia afuera buscan servir y bendecir a su ciudad, ... Estas iglesias construyen puentes en vez de muros. Ellas bendicen sus ciudades y oran por ellas. ...

Iglesias enfocadas hacia afuera creen que ministrar y servir es la expresión normal de la vida cristiana. Además creen que los cristianos crecen mejor cuando sirven y se dan a otros....

Iglesias enfocadas hacia afuera están convencidas de que buenas obras y las buenas noticias no deben ser separadas (Hch.10:36-38 / Lc.9:11 / Lc9:2) y además se ven así mismas como parte vital del bienestar de sus comunidades'.
("The externally focused church" de Rick Rusaw y Eric Swanson)

ENTONCES en cuanto al cambio de pradigmas ministeriales (resumen de Jim Scott -  FMI):
Mateo 5:13-16, 1 Corintios 5:9-11, Hechos 17:16-23
  • Un cambio de paradigma tiene que ver con cómo nos vemos nosotros como iglesia en relación a nuestras comunidades. ¿Vamos a permanecer fuera de la comunidad invitando a la gente a entrar o vamos a salir e ir a nuestras comunidades, buscando allí ser agentes de transformación? La iglesia está llamada a ser diferente en cuanto al estilo de vida, pero nunca está llamada a aislarse de la gente que busca  influenciar.
  • Recuerde que Jesús vivía cerca de la gente y el mundo, a tal punto, que lo consideraban amigo (Mt.9:9-13 / Lc.15:1-32).
  • En el momento que una iglesia hace el cambio de paradigma referente de cómo vivir en su comunidad, ella solo estará limitada en servir a su comunidad, ser sal y luz, por su creatividad en cuanto a cómo servir a la comunidad.
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