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sábado, 4 de agosto de 2018

Cuida tu corazón


"Con toda diligencia guarda tu corazón, 
porque de él brotan los manantiales de la vida" 
(Prov.4:23) LBLA

El libro de Proverbios hace un llamado serio en cuanto al cuidado de nuestro corazón. Dice que de él 'mana la vida' o cómo lo traduce LBLA 'brotan los manantiales de la vida'. La NTV lo expresa de la siguiente manera: 'determina el rumbo de la vida'. Nuestras palabras, nuestros pensamientos, nuestras decisiones, nuestras actitudes, nuestras acciones, nuestros valores y prioridades son determinadas por lo que hay en nuestro corazón (Hebr.12:15).

La Palabra de Dios nos da a entender claramente que los frutos que una persona produce en su vida, dependen de las raíces (Rom.11:16 / Stg.3:12 / Prov.4:23). Un árbol malo no puede producir buenos frutos (Mt.7:16-20). Por lo contrario, si el árbol es bueno va a producir buenos frutos (Mt.12:33 / Lc.6:43-44).
Del corazón es que salen las diferentes cosas que se manifiestan en la vida - el corazón es la raíz del humano (Mt.15:17-20 / Mt.12:34). Dios le dio al hombre el potencial para dar buenos frutos en su vida, pero en algún momento dado, algo pasó y los frutos que el hombre produce por naturaleza son malos (Is.5:2-4 / Jer.17:9 / Jer.2:21). Es solamente con la intervención de Dios que una fuente amarga puede ser cambiada en una fuente de agua dulce (Ex.15:22-25 / 2Re.2:19-22).

Una vez que hayamos permitido que Dios limpie nuestro corazón debemos tomar en serio el llamado a mantener el corazón limpio y seguir en el camino recto (1Cor.6:11 / 1Jn.1:7-10 / Sal.56:13 / Ef.5:8). El llamado es a proteger nuestro corazón de toda maldad, de amargura, envidia, odio, ira, idolatría, etc. Si estas cosas invaden, contaminan y controlan nuestro corazón, entonces no debemos sorprendernos que las decisiones que tomamos no sean las mejores. (Hebr.3:12 / Hebr.12:15 / Prov.23:19 / Jos.6:18 / Ef.5:3 / Col.3:5). Hay que cuidar lo que sembramos en nuestros corazones - eso nos eleva a dimensiones divinas o nos hunde en la desgracia (Gal.6:7 / Filp.4:8).
Si el corazón está lleno de Dios, de Su amor, de Sus valores, entonces saldrán de él palabras buenas, sanas, verdaderas, llenas de amor.

También hay que guardar nuestra vida de cierta gente mala que aporta a la contaminación de nuestro corazón. Igual hay que alejarse de relaciones insanas, de actividades cuestionables, y de todo aquello que entra por los ojos u oidos y que no es bueno o puro (Sal.1 / Prov.1 / 1Cor.15:33 / 1Cor.5:6 / Prov.13:20 / 2Tim.2:16-18 / 2Pe.2:2,18-20).

Tomemos este llamado en serio y protejamos con todo el necesario esfuerzo nuestro corazón para que de él broten cosas lindas, amables, cosas que agradan a Dios. Esto nos va hacer bien a nosotros y va a dar gloria a Dios. Sembremos las cosas del Espíritu y cosecharemos el fruto del Espíritu Santo (Gal.6:5-10).

"Y ahora, amados hermanos, una cosa más para terminar. Concéntrense en todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo bello y todo lo admirable. Piensen en cosas excelentes y dignas de  alabanza" (Filp.4:8) NTV

OREMOS: "Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce los pensamientos que me inquietan. Señálame cualquier cosa en mí que te ofenda y guíame por el  camino de la vida eterna" (Sal.139:23-24) NTV (Sal.139:1 / Sal.26:2 / Prov.17:3).
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jueves, 11 de enero de 2018

Correr para ganar (Hebr.12:1-3)

Todo deportista compite porque tiene en mente llegar a la meta y si es posible, ganar la medalla. En el fútbol de nada sirve un buen juego si al final no hay goles que se meten en el arco contrario. De un barco que sale a la mar se espera que no solamente salga bien del puerto de partida, sino que también llegue bien al puerto de destino.

jueves, 20 de noviembre de 2014

Sabiduría para la Vida - Arrepentimiento



"Los que encubren sus pecados no prosperarán, pero si los confiesan y los abandonan, recibirán misericordia" (Prov.28:13) NTV

1. Prosperar (tsaleaj en hebreo) significa triunfar, tener éxito, salir adelante o avanzar. El diccionario expositivo de Palabras del Antiguo Tetsamento de W. E. Vine en e-Sword dice al respecto: El término expresa la idea de una empresa de «éxito» (lo contrario de fallida) (Gn.24:21). 

lunes, 2 de diciembre de 2013

El principio de la siembra y de la cosecha

Enseñanza dada por Richard Casteel durante el evento de CICSA Norte
- Consulta, diálogo, entrenamiento de parejas para enriquecimiento de parejas pastorales y pastorear a matrimonios/familias pastorales 
- Notas tomadas por Paul J. Otremba (otremba@gmail.com)

EL PRINCIPIO DE LA SIEMBRA Y DE LA COSECHA 
(Gal.6:8-9) 
(Aplicado al Matrimonio y a la familia / Aplicable a todas las áreas de nuestra vida)

Nuestra vida es como un jardín, o como una finca, que debe ser cuidada, cultivada, mantenida. El fruto de nuestro jardín es el resultado de lo que sembramos y de cómo cuidamos nuestros jardín.

martes, 13 de agosto de 2013

Entrenamiento Espiritual



“No pierdas el tiempo discutiendo sobre ideas mundanas y cuentos de viejas. En lugar de eso, entrénate para la sumisión a Dios. ‘El entrenamiento físico es bueno, pero entrenarse en la sumisión a Dios es mucho mejor, porque promete beneficios en esta vida y en la vida que viene’.” (1Tim.4:7-8) NTV

lunes, 29 de julio de 2013

Llamado frente a la Palabra de Dios

Llamó Moisés a todo Israel y les dijo: "Oye,  Israel,  los estatutos y decretos que yo pronuncio hoy en vuestros oídos.  Aprendedlos y guardadlos,  para ponerlos por obra” (Dt.5:1) RV1995

martes, 4 de junio de 2013

Bendecidos económicamente a través del trabajo honrado y diligente

La prosperidad bíblica significa que si nosotros somos bendecidos, entonces eso es para darle la gloria a Dios y para bendecir a otros. La prosperidad bíblica definitivamente no se limita al área material. No tenemos una promesa que diga que Dios en todo caso va a llevarnos a ser ricos materialmente. Sin embargo encontramos en la Biblia principios que sí nos llevan a aumentar las riquezas materiales. Algunos de esos principios son: la integridad, el dar generosamente, el aprender a presupuestar correctamente y a vivir de acuerdo al presupuesto, el evitar deudas, el confiar en Dios, evitar vicios, el trabajo diligente, etc.

lunes, 27 de mayo de 2013

El hombre es llamado a ser fiel mayordomo

He comenzado a escribir algunas reflexiones sobre el tema de DINERO, RIQUEZAS, ECONOMÍA, y lo que el libro de Proverbios nos enseña al respecto. El primer tema tenía el título: La verdadera prosperidad viene de Dios. Ahora quiero que notemos otro principio bíblico referente al manejo del dinero y de todo aquello que Dios nos da. Comencemos reconociendo que a la hora de manejar el dinero existen responsabilidades divididas. Dios hace Su parte y nosotros los humanos tenemos que cumplir con nuestra parte. Dios es quien nos quiere prosperar, proveer y bendecir, pero vemos también que esa prosperidad viene al tener en cuenta ciertos principios y condiciones divinas. Como hemos visto Dios es el proveedor y aquel que tiene el control sobre todo lo que pasa en nuestra vida. Sin embargo no podemos dejar a un lado que Dios nos da las cosas de este mundo para que las administremos (Mt.25:1-30). El hombre es mayordomo y no dueño. Como mayordomos tenemos que dar cuentas a Dios por nuestra administración (Rom.14:12 / Ecl.11:9 / Mt.12:36 / Lc.16:2 / 1Pe.4:5). Dios es el que nos quiere prosperar, pero, como vemos, bajo ciertas condiciones; y más bien le ponemos cuidado a lo que Dios nos quiere decir para poder recibir bendiciones.

lunes, 31 de diciembre de 2012

Prosperidad y victoria


Cuando un nuevo año comienza deseamos que el nuevo año sea mejor que el pasado y que prosperemos en todo. No  hay nada malo en tener ese deseo. Creo que es natural que pensemos así y es además el deseo de Dios que prosperemos y lleguemos a ser todo lo que Él quiera que seamos. Dios es bueno y el quiere cosas buenas para nosotros (Jn.10:10 / Jn.6:33 / Jn.6:51 / Mt.18:11 / Jos.1:8 / Sal.1:1-3). Sin embargo, lo que sí me parece importante es cómo pensamos que podemos llegar a experimentar el éxito y la prosperidad esperados. Hay quienes desean que por arte de magia o por practicar ciertos ritos o con simple confesar lo contrario a lo que temo, entonces todo salga bien. Quiero anotar a continuación algunos de los consejos que nos da la Biblia y que nos ayudan a vivir una vida de victoria y prosperidad en las áreas espiritual, emocional, física y aun materialmente: