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jueves, 8 de agosto de 2019

resistencia firme en la fe


"Sed de espíritu sobrio, estad alerta. Vuestro adversario, el diablo, anda al acecho como león rugiente, buscando a quien devorar. Pero resistidle firmes en la fe, sabiendo que las mismas experiencias de sufrimiento se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo"
(1Pe.5:8-9) LBLA

El caminar de la mano de Dios no permite que nos descuidemos en cuanto a la manera de vivir nuestra fe y practicar nuestro ministerio. El cristiano tiene un enemigo externo y por eso debe andar alerta. Ese enemigo es una realidad espiritual que no podemos desestimar (Jn.10:10).
Ser sobrio significa estar libre de aquello que nos embriaga (no siempre tiene que ser una bebida embriagante; también pueden ser filosofías, mitos, ideas y cosas que nos fascinan y nos envuelven alejándonos de la realidad o llevándonos por caminos errados). El apóstol Pablo dice lo siguiente al respecto:

"Por tanto, tened cuidado cómo andáis; no como insensatos, sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. Así pues, no seáis necios, sino entended cuál es la voluntad del Señor. Y no os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución, sino sed llenos del Espíritu, hablando entre vosotros con salmos, himnos y cantos espirituales, cantando y alabando con vuestro corazón al Señor; dando siempre gracias por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, a Dios, el Padre; sometiéndoos unos a otros en el temor de Cristo" (Ef.5:15-21) LBLA

Estar alerta significa estar vigilante, no laxo, no indiferente, no dormido - espiritualmente hablando (Rom.13:11-13 / 1Tex.5:6-8 / 1Tim.3:11 / Tit.2:2.12 / Mt.26:40-41).

El diablo, el acusador, aquel quien condena, aquel quien busca robar, matar y destruir siempre anda buscando oportunidades para atacar y vencer al creyente a través de tentaciones, persecución, desánimo, incredulidad, falsas doctrinas, etc. Satanás siembra discordia y quiere alejar al creyente de Dios (Mt.4:1-11 / Mt.13:39 / Ef.4:27 / Ef.6:11 / 1Jn.3:8-10 / 2Cor.4:3-4 / Job.1:6-12).

Los leones siempre buscan atacar al animal enfermo, débil, solitario, desprevenido y apartado de la manada. Cuando nos enfrascamos/sumergimos en nosotros mismos, en nuestros problemas, en la amargura, en el encanto de nosotros mismos, en filosofías huecas, en una vida enfocada en satisfacer los deseos pecaminosos, entonces olvidamos estar atentos a los peligros y es cuando somos más vulnerables y fácil presa del enemigo y de sus planes (Mt.4:1-11 / 2Tim.4:17).

RECUERDE: 

No andamos sin herramientas para contrarrestar los ataques del enemigo. Debemos resistir, oponernos, poner en contra. La manera de resistir al diablo no es usando fórmulas especiales o rituales 'mágicos' para asustar al diablo o encantarlo. 
  • El llamado es a resistir firmes en la fe - lo cual tiene que ver con estar arraigados en la Palabra de Dios, creyendo lo que está escrito y obedeciendo lo que Dios quiere que hagamos (Hebr.11:33). 
  • Jesús resistió al diablo en el desierto [1] estando lleno del Espíritu Santo y [2] usando una sana hermenéutica y [3] el correcto uso de la Palabra de Dios (Sana/Correcta manera de interpretar la Biblia) (Mt.4:1-11). 
  • Somos animados a no dar oportunidad al diablo con una vida desordenada (Ef.4:27 / 1Tim.1:18-20). 
  • Santiago nos llama a vivir primero una vida sometida a Dios y luego resistir al diablo (Stg.4:7). 
  • El apóstol Pablo nos llama a resistir al diablo y a los demonios con la armadura de Dios que habla de estar arraigados en la Verdad de Dios, saber lo que tenemos en Cristo y vivir la Verdad en el diario caminar (Ef.6:10s).

APLICACIÓN / REFLECCIÓN:

¿Qué lecciones aprendió durante este estudio? Escriba una o dos frases completas que resuman las lecciones aprendidas.

¿Debe arrepentirse de algo? - sea específico/a ¿Qué pasos debe tomar para ser obediente a los mandatos de Cristo? Sea específico.


Anote una petición de oración; y use este asunto para orar en este instante a Dios.


Comparta con una persona lo aprendido en esta lección. ¿A quién le compartirá? ¿Cuándo le compartirá?

domingo, 28 de abril de 2019

Enfrentando las tentaciones y al diablo


"Sin embargo, él nos da aún más gracia, para que hagamos frente a esos malos deseos. Como dicen las Escrituras: «Dios se opone a los orgullosos pero muestra su favor a los humildes». Así que humíllense delante de Dios. Resistan al diablo, y él huirá de ustedes" (Stg.4:6-7) NTV

Para poder resistir al diablo y verlo huir, para enfrentar las tentaciones y salir victorioso es importante notar que Dios tiene que estar a nuestros lado. El orgullo nos hace enemigos de Dios. La humildad y la dependencia de Dios son la clave para experimentar el favor de Dios y tener el poder para resistir las tentaciones y al diablo; entonces salimos victoriosos y podemos vivir una vida que marca la diferencia e impacta su entorno.

El orgulloso es aquel quien se coloca por encima de los demás - aparenta estar por encima de otros. El orgullo es terrible porque se esconde en lo más profundo del corazón humano. El orgulloso jamás reconoce su propia necesidad. No reconoce su pecado; más bien admira su aparente excelencia, es auto-suficiente, no cree que requiere de ayuda, le encanta tener el primer lugar. Además cree que lo que tiene está por encima de lo que tienen los demás (Lc.14:7-11 / Lc.18:11 / Rom.12:3 / Rom.11:20 / Prov.25:27 / Mt.18:1-4 / 1Cor.4:7-8 / 2Cor.12:7 / Gal.6:3 / Filp.2:3-8 / 1Pe.5:5 / 3Jn.1:9).

El orgullo provoca que Dios se le oponga a la persona y que entonces falle en tener lo que requiere para resistir a las tentaciones y al diablo (Stg.5:6-7 / 1Pe.5:5). El orgulloso será desplazado del lugar de reconocimiento, será avergonzado por tener que sentarse en el último lugar (Lc.14:7-11 / 2Sam.22:28 / Prov.11:2 / Prov.16:18). Los que se exaltan a sí mismos no serán justificados; además serán humillados (Lc.18:9-14).

La humildad, por el otro lado, no es rebajarse y considerarse un cero o un derrotado. Jesús resistió al diablo usando bien la Palabra de Dios, obrando en el poder del Espíritu Santo y dependiendo del Padre (Mt.4). Santiago y Pedro nos llaman a hacer lo mismo (Stg.5:6-7 / 1Pe.5:4). Nosotros no resistimos al diablo en nuestras propias fuerzas o en nuestra propia sabiduría. Nosotros enfrentamos al diablo en la total dependencia de Dios. A través de la gracia (favor) de Dios nos podemos enfrentar efectivamente a los deseos pecaminosos, a las tentaciones y al mismo diablo, y entonces tendremos victoria (Hebr.4:16). 

El humilde tiene una actitud sincera de siervo y está siempre listo para ayudar a otros, considerando a los demás como importantes (Filp.2:1-8). El humilde no busca estar por encima de los demás (Rom.12:3); no ejerce domino sobre otros ni los manipula (Mt.20:25-28 / Lc.22:25-26); piensa equilibradamente de sí mismo (Rom.12:3 / Filp.2:3-4 / Col.3:12). Es entonces natural que la humildad lleve a que desarrollemos relaciones interpersonales sanas, que podamos influenciar a otros para que vean a Jesús y que vivamos todo el potencial que Dios nos ha dado.

Podemos crecer en humildad al poner nuestra mirada en Jesús quien con su ejemplo humilde nos muestra el camino a seguir (FIlp.2:3-11 / Jn.13:1-17).

"No sean egoístas; no traten de impresionar a nadie. Sean humildes, es decir, considerando a los demás como mejores que ustedes. No se ocupen sólo de sus propios intereses, sino también procuren interesarse en los demás. Tengan la misma actitud que tuvo Cristo Jesús" (Filp.2:3-5) NTV
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