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martes, 2 de noviembre de 2021

¿malas experiencias?

 ¿Alguna vez ha tenido alguna mala experiencia con amigos, con cristianos, con iglesias, con líderes? Algunos tratamos de superar esas situaciones. Sin embargo, las heridas pueden generar amargura, resentimiento, desconfianza, ira, y llevarnos a tomar malas decisiones - nos alejamos de la gente, de la iglesia, de Dios. El mandato: 'Sobre todas las cosas guardadas cuida el corazón' hay que tomarlo en serio si queremos vivir en victoria y en gran paz con nosotros mismos, con la gente y con Dios (Prov.4:20-27).

¿Qué nos ayuda a superar esas experiencias dolorosas, a permanecer fieles a Dios y a vencer al mundo? Mirando el asunto de cerca reconocemos que la decepción radica normalmente en que ponemos la mirada y la confianza en la gente, en el dinero, en las instituciones y no en Dios. Todas las personas - aun cristianos y todo tipo de cosas en la vida nos van a decepcionar en algún momento. Ah, y no podemos negar que nosotros mismos también podemos herir a otros (Stg.4:8-10 / 2Cor.7:9 / 1Jn.1:8-10). Pero seamos sinceros, allá afuera en el mundo la vida no es mejor. De hecho es peor. Triste que algunos prefieran ese camino (1Jn.5:19). 

El que en una iglesia podamos tener malas experiencias se debe a que aun vivimos en un mundo caído y los cristianos, salvos por gracia, aun nos encontramos en un proceso de crecimiento, no somos perfectos. Declararnos víctimas no ayuda. Echarle la culpa a otros por nuestro estado personal de decepcionados es ser irresponsable. Terrible si pensamos que atacando al otro solucionamos algo. Basar nuestra vida sobre nuestras emociones es peligroso. La solución está en fijar la mirada en aquel que nunca cambia y que ama con amor inagotable (Hebr.12:1-3). Pero también debemos cuidar que no brote ninguna raíz venenosa de amargura en nosotros y nos trastorne. ¿En quién confiamos?¿Quién es nuestro refugio? ¿Cómo está nuestro corazón? Auto-exámenes regulares nos convienen para hacer luego los ajustes personales necesarios.

Leamos con cuidado los siguientes pasajes bíblicos para que nos exhorten, animen, enfoquen y lleven a buen puerto:

". . .  todo el que ha nacido de Dios vence al mundo. Ésta es la victoria que vence al mundo: nuestra fe. ¿Quién es el que vence al mundo sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?" (1Jn.5:4-5) NVI.

"Aunque mi padre y mi madre me abandonen, el SEÑOR me mantendrá cerca" (Sal.27:10) NTV.

"Es mejor refugiarse en el SEÑOR que confiar en la gente. Es mejor refugiarse en el SEÑOR que confiar en príncipes" (Sal.118:8-9) NTV.

ASIMILANDO

no dude en leer los contextos de los textos

[1] LEA las citas arriba anotadas. ¿Qué dicen estos textos? ¿Qué significan estos pasajes para nosotros hoy día? ¿Qué lecciones aprendemos de ellos y de esta meditaciones? 

[2] ¿Hay algo de lo cuál deba arrepentirse? ¿Hay algo que deba cambiar en su vida, alguna actitud, alguna costumbre? ¿Qué pasos debe tomar para cumplir con el mandato de Cristo? 

[3] Use este estudio para reflexionar y dialogar al respecto con otra persona, con la familia o un grupo pequeño. ¿Con quién y cuándo quiere compartir lo aprendido?

[4] ORE(n) a Dios Padre en el cielo usando estos versículos.


martes, 28 de abril de 2020

aprendiendo de los pájaros


"¿No se venden dos gorriones por una monedita? Sin embargo, ni uno de ellos caerá a tierra sin que lo permita el Padre; y él les tiene contados a ustedes aun los cabellos de la cabeza. Así que no tengan miedo; ustedes valen más que muchos gorriones" (Mt.10:29-31) NVI.

Una y otra vez usa la Biblia a ciertos animales como ejemplos para transmitirnos una verdad divina que se aplica a la vida (Prov.1:17 / Job 12:7-8 / Is.1:3 / 1Cor.9:9 / Mt.8:20). De la hormiga aprendemos que debemos ser diligentes e inteligentes cuando se trata de planear para tiempos de 'invierno'. "La hormiga ha sido famosa en todas las edades por sus hábitos sociales, previsión, economía e industria (Treasury of Scripture Knowledge) (Prov.6:6-11).

Jesús usa entre otros animales al pájaro para enseñarnos lecciones importante para la vida diaria y para nuestra relación con Dios. Jesús nos lleva a observar a los pájaros para ver cómo trata Dios a estos animalitos de poca importancia. Si Dios trata de esa manera a los pájaros, cuánto más va a cuidar de nosotros.


[1] "Por eso les digo que no se preocupen por la vida diaria, si tendrán suficiente alimento y bebida, o suficiente ropa para vestirse. ¿Acaso no es la vida más que la comida y el cuerpo más que la ropa? Miren los pájaros. No plantan ni cosechan ni guardan comida en graneros, porque el Padre celestial los alimenta. ¿Y no son ustedes para él mucho más valiosos que ellos? ¿Acaso con todas sus preocupaciones pueden añadir un solo momento a su vida?" (Mt.6:25-27) NTV.

En Mt.6:25-27 aprendemos que Dios es Dios Proveedor. El provee para el diario de los pájaros que Él creó. Igualmente va a proveer para nosotros los humanos - además, somos más valiosos que los pájaros. 

En este pasaje aprendemos lo siguiente: 
  • Hay cosas más importantes por las cuales nosotros los humanos nos debemos preocupar - la vida es más importante que la comida y que la ropa (2Tim.2:4). Mientras nosotros nos preocupamos por lo trascendental, Dios también provee para las necesidades de la vida diaria y terrenal - debemos ser consumidos por las cosas de Dios y Dios provee para nuestras necesidades.
    • Cuando sacamos a Dios de la vida, o cuándo Él no es el número uno en nuestra vida, entonces las cosas se tornan en mucho estrés y en poco resultado (Mt.6:33 / 1Re.3:11-13 / 2Cron.31:20-21 / Prov.2:1-9 / Prov.3:9-10 Hag.1:2-11).
    • Las preocupaciones malsanas pueden ser fuente de discordias y peleas (Stg.4:1-4). Al tener las prioridades incorrectas podemos llegar a ser esclavos de cosas que no dan lo que prometen (Lc.21:34 / 1Tim.6:8-12).
  • Las preocupaciones excesivas por la vida diaria no añaden un solo momento a la vida - las preocupaciones no tienen sentido. El problema no radica en planear inteligentemente (Filp.4:6 / Prov.27:23 / 2Cor.11:28 / Filp.2:20 / 2Tes.3:10 / Ef.4:28), sino en preocuparnos excesivamente o ser consumidos por pensamientos acerca de cosas no trascendentes y olvidar que Dios es el proveedor final (Lc.12:20 / Sal.49:10-20 / 2Tim.2:4 / Mt.13:22 / Mt.16:25-26 / Sal.127:2). 
  • Dios es Proveedor. Debemos aprender a confiar en Dios quien se preocupa aun por los pájaros y sus necesidades. Para Dios somos más valiosos que los pájaros (Gn.1:27 / Jn.3:16 / Hebr.13:5). 


[2] "No teman a los que quieren matarles el cuerpo; no pueden tocar el alma. Teman sólo a Dios, quien puede destruir tanto el alma como el cuerpo en el infierno. ¿Cuánto cuestan dos gorriones: una moneda de cobre? Sin embargo, ni un solo gorrión puede caer a tierra sin que el Padre lo sepa. Y, en cuanto a ustedes, cada cabello de su cabeza está contado. Así que no tengan miedo; para Dios ustedes son más valiosos que toda una bandada de gorriones" (Mt.10:29-31) NTV.

Cuando pasamos momentos difíciles en los cuales nuestra vida está en peligro no debemos temer a la gente que está en contra de nosotros; las circunstancias tampoco son las determinantes de nuestro futuro. Dios se preocupa por los pájaros por los cuales no se paga mucho dinero - para Dios son de todas maneras importantes. Nosotros somos aun más importantes para Dios. Dios se preocupa aun por los detalles más mínimos de la vida. 

  • Una persona es para Dios más valiosa que una oveja y Dios se preocupa por nuestro bienestar.
"Él les respondió: - Si tuvieran una oveja y ésta cayera en un pozo de agua en el día de descanso, ¿no trabajarían para sacarla de allí? Por supuesto que lo harían. ¡Y cuánto más valiosa es una persona que una oveja! Así es, la ley permite que una persona haga el bien en el día de descanso" (Mt.12:11-12) NTV.

  • Otros hechos importantes que aprendemos acerca de Dios y que nos infunden valor y seguridad son:
    • Dios en Su providencia conoce y se preocupa por los eventos que ocurren en la tierra; aun por lo que ocurre alrededor de la existencia de un pájaro.
    • Dios conoce los más mínimos detalles de la vida de cada humano; aun la cantidad de cabellos de nuestra cabeza los tiene contabilizados. Dios es omnisciente.
    • Dios es todopoderoso. Dios controla todo lo que le ocurre al creyente y es Él quien determina el presente y el futuro.
    • Dios en Su amor tiene cuidado de nosotros. No tememos porque Dios es nuestro Dios de amor.

[3] "Qué bella es tu morada, oh SEÑOR de los Ejércitos Celestiales. Anhelo y hasta desfallezco de deseo por entrar en los atrios del SEÑOR. Con todo mi ser, mi cuerpo y mi alma, gritaré con alegría al Dios viviente. Hasta el gorrión encuentra un hogar y la golondrina construye su nido y cría a sus polluelos cerca de tu altar, ¡oh SEÑOR de los Ejércitos Celestiales, mi Rey y mi Dios! Qué alegría para los que pueden vivir en tu casa cantando siempre tus alabanzas" (Sal.84:1-4) NTV.

La golondrina siendo un pájaro muy inquieto encuentra un lugar de reposo cerca del altar de Dios. Las golondrinas no eran espantadas del templo. Nosotros frecuentemente somos gente inquieta, preocupada y asustada. Muchas experiencias en la vida nos inquietan. Pero nosotros también podemos encontrar un lugar de descanso y de paz - junto a la cruz de Cristo.

  • "Luego dijo Jesús: «Vengan a mí todos los que están cansados y llevan cargas pesadas, y yo les daré descanso. Pónganse mi yugo. Déjenme enseñarles, porque yo soy humilde y tierno de corazón, y encontrarán descanso para el alma. Pues mi yugo es fácil de llevar y la carga que les doy es liviana" (Mt.11:28-30) NTV.
En Jesús encontramos la paz, el descanso y el alivio de cargas; aun nuestras necesidades más profundas son satisfechas.
  • "Sin embargo, los que el Padre me ha dado, vendrán a mí, y jamás los rechazaré" (Jn.6:37) NTV.
Muchos nos pueden rechazar, pero cuando nos acercamos a Dios sabemos que Él no nos rechaza. Somos aceptados en Cristo (Ef.1:3-14).
  • "En el último día, el gran día de la fiesta, Jesús puesto en pie, exclamó en alta voz: "Si alguien tiene sed, que venga a Mí y beba. "El que cree en Mí, como ha dicho la Escritura: 'De lo más profundo de su ser brotarán ríos de agua viva.'" Pero El decía esto del Espíritu, que los que habían creído en El habían de recibir; porque el Espíritu no había sido dado todavía, pues Jesús aún no había sido glorificado" (Jn.7:37-39) NBLA.

"El Espíritu y la esposa dicen: «Ven». Que todos los que oyen esto, digan: «Ven». Todos los que tengan sed, vengan. Todo aquel que quiera, beba gratuitamente del agua de la vida" (Apoc.22:17) NTV.



ASIMILANDO (2 Timoteo 3:16-17)

[1] ¿Qué lecciones aprendió durante este estudio? ¿Qué escuchó que Dios le impresionaba o hablaba durante este estudio?

[2] ¿Qué pasos va a tomar para ejecutar lo aprendido? Sea específico. ¿Cuándo va a comenzar con la aplicación de las lecciones en su vida y ministerio? ¿A quién le va a rendir cuentas acerca del proceso de ejecución de las lecciones?

[3] ¿Cuáles desafíos cree usted que va a enfrentar en la aplicación de las lecciones en su vida y ministerio? ¿Qué cosas ve usted como favorables para la aplicación de las lecciones?

[4] ¿Con quién va a compartir lo aprendido en esta lección? ¿Cuándo le compartirá?

[5] Anote a continuación una petición de oración relacionada con la sesión y la lección. Comparta con otros su petición y permita que ellos oren con usted.

lunes, 13 de abril de 2020

la confianza en tiempos de crisis

"Porque no queremos que ignoren, hermanos, acerca de nuestra aflicción sufrida en Asia. Porque fuimos abrumados sobremanera, más allá de nuestras fuerzas, de modo que hasta perdimos la esperanza de salir con vida. De hecho, dentro de nosotros mismos ya teníamos la sentencia de muerte, a fin de que no confiáramos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos,..." (2Cor.1:8-9) NBLA.

Cuando vemos o experimentamos cosas dolorosas, una crisis, una enfermedad o una pandemia como la que estamos viviendo hoy día, todo aquello que en algún momento nos daba una cierta seguridad, ahora se esfuma o pierde relevancia. Dios usa esos momentos para llevarnos a confiar totalmente en Él; es en esos momentos que aprendemos que la roca es Cristo.

Dios incrusta en nuestras vidas aquellos momentos en los que somos sacudidos para que nos demos cuenta de lo que tiene valor y lo que verdaderamente importa, y para hacer de nosotros joyas preciosas que le glorifican (1Cor.3:13-15 / 1Pe.1:7 / Mt.7:24-27 / Hch.14:22).

Vea el ejemplo del apóstol Pablo. 


[1] Él llegó a sus límites, pero Dios lo estaba llevando a confiar totalmente en Cristo.

"Porque no queremos que ignoren, hermanos, acerca de nuestra aflicción sufrida en Asia. Porque fuimos abrumados sobremanera, más allá de nuestras fuerzas, de modo que hasta perdimos la esperanza de salir con vida. De hecho, dentro de nosotros mismos ya teníamos la sentencia de muerte, a fin de que no confiáramos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos,..." (2Cor.1:8-9) NBLA. - 2Tim.4:6-8.

[2] Dios quiso proteger a Pablo del orgullo y por eso permitió la tal espina en la carne. Pablo aprendió a aceptar sus debilidades (sus limitaciones, su dolor, situación no sanada) con tal que Cristo fuera glorificado en y a través de su vida.

"Y dada la extraordinaria grandeza de las revelaciones, por esta razón, para impedir que me enalteciera, me fue dada una espina en la carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca. Acerca de esto, tres veces he rogado al Señor para que lo quitara de mí. Y Él me ha dicho: «Te basta Mi gracia, pues Mi poder se perfecciona en la debilidad». Por tanto, con muchísimo gusto me gloriaré más bien en mis debilidades, para que el poder de Cristo more en mí" (1Cor.12:7-9) NBLA.

[3] Pablo aceptó la pérdida de muchos privilegios y de cosas en la vida por ver el poder de Dios actuando en su vida.

"Pero todo lo que para mí era ganancia, lo he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y aún más, yo estimo como pérdida todas las cosas en vista del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por Él lo he perdido todo, y lo considero como basura a fin de ganar a Cristo, y ser hallado en Él, no teniendo mi propia justicia derivada de la ley, sino la que es por la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios sobre la base de la fe, y conocerlo a Él, el poder de Su resurrección y la participación en Sus padecimientos, llegando a ser como Él en Su muerte, a fin de llegar a la resurrección de entre los muertos" (Filp.3:7-11) NBLA.

El ejemplo de Jesús:


Cuando Jesús se encontraba en el jardín Getsemaní orando decía: "Entonces les dijo: «Mi alma está muy afligida, hasta el punto de la muerte; quédense aquí y velen junto a Mí». Y adelantándose un poco, cayó sobre Su rostro, orando y diciendo: «Padre Mío, si es posible, que pase de Mí esta copa; pero no sea como Yo quiero, sino como Tú quieras»" (Mt.26:38-39) NBLA.

Jesús tenía el poder para cambiar su situación (Mt.26:52-53), pero decidió renunciar al control de todas las circunstancias; prefirió confiar en el Padre quien tiene el verdadero control y quien define el resultado de todo - "si es posible, que pase; pero como Tú quieras". Recordemos que no era una copa que Jesús merecía. Sin embargo, Jesús tenía una clara meta: ver al Padre glorificado a través de su obediencia, aun en un momento oscuro (Jn.12:27-28 / Filp.2:8). El fruto de Sus sufrimientos glorifica al Padre hasta el día de hoy (Filp.2:5-11 / Hebr.12:1-2 / Hebr.1:3).

"Humíllense, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que Él los exalte a su debido tiempo, echando toda su ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de ustedes. Sean de espíritu sobrio, estén alerta. Su adversario, el diablo, anda al acecho como león rugiente, buscando a quien devorar. Pero resístanlo firmes en la fe, sabiendo que las mismas experiencias de sufrimiento se van cumpliendo en sus hermanos en todo el mundo. Y después de que hayan sufrido un poco de tiempo, el Dios de toda  gracia, que los llamó a Su gloria eterna en Cristo, Él mismo los perfeccionará, afirmará, fortalecerá, y establecerá. A Él sea el dominio por los siglos de los siglos. Amén.
(1Pe.5:6-11) NBLA.


ASIMILANDO (2 Timoteo 3:16-17)

[1] ¿Qué lecciones aprendió durante este estudio? ¿Qué escuchó que Dios le impresionaba o hablaba durante este estudio?

[2] ¿Qué pasos va a tomar para ejecutar lo aprendido? Sea específico. ¿Cuándo va a comenzar con la aplicación de las lecciones en su vida y ministerio? ¿A quién le va a rendir cuentas acerca del proceso de ejecución de las lecciones?

[3] ¿Cuáles desafíos cree usted que va a enfrentar en la aplicación de las lecciones en su vida y ministerio? ¿Qué cosas ve usted como favorables para la aplicación de las lecciones?

[4] ¿Con quién va a compartir lo aprendido en esta lección? ¿Cuándo le compartirá?

[5] Anote a continuación una petición de oración relacionada con la sesión y la lección. Comparta con otros su petición y permita que ellos oren con usted.

jueves, 9 de mayo de 2019

los gigantes o Dios

"¿Adónde podemos ir? Nuestros hermanos nos desmoralizaron cuando nos dijeron: ‘Los habitantes de esa tierra son más altos que nosotros y son más fuertes, y las ciudades son grandes, ¡con murallas que llegan hasta el cielo! ¡Hasta vimos gigantes, los descendientes de Anac!’ ”. »Pero yo les dije: “¡No se asusten ni les tengan miedo! El SEÑOR su Dios va delante de ustedes. Él peleará por ustedes tal como vieron que hizo en Egipto. También vieron cómo el SEÑOR su Dios los cuidó todo el tiempo que anduvieron por el desierto, igual que un padre cuida de sus hijos; y ahora los trajo hasta este lugar”. »Pero aun después de todo lo que él hizo, ustedes se negaron a confiar en el SEÑOR su Dios, quien va delante de ustedes buscando los mejores lugares para que acampen, y guiándolos, de noche con una columna de fuego y de día con una columna de nube" (Dt.1:28-33) NTV

* Cuídese de aquellos que dirigen su mirada hacia los gigantes y hacia las murallas que llegan hasta el cielo y que nos desanimen, inquietan, desmoralizan (1Cor.15:33 / Prov.13:20 / 2Tim.2:16-18 / Hebr.12:15).
* Póngale atención a aquellos que nos dirigen la mirada hacia el Señor y quienes nos recuerdan los hechos de Dios (Sal.1:1-3).
* Recuerde que el Señor prometió estar con nosotros hasta el fin del mundo; recuerde Su provisión y Su cuidado en tiempos pasados; recuerde que Dios sigue siendo fiel a Sus promesas y sigue pendiente de nosotros - Él no cambia (Hebr.13:8 / Mt.28:18-20 / Mt.6:33).
* Recuerde que Dios es PADRE BUENO quien nos cuida con amor inagotable y siempre busca lo mejor para cada uno de nosotros (Lc.11:9-13).
* Cuídese de negarse a confiar en el SEÑOR su Dios después de haber experimentado Su amor y Su gracia (Hebr.3:12 / Sal.78:21-22).

lunes, 1 de abril de 2019

De tal manera amó - Jn.3:16


"Pues Dios amó tanto al mundo que dio a su único Hijo, para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna" (Jn.3:16) NTV

Hay versículos de la Biblia que son los favoritos de toda la gente, pero que al usarlos mucho parece que se tornan en frases vacías o en frases con muy poca profundidad o en simples expresiones religiosas; y perdemos la fascinación por ellos. Es importante parar y revisar estos versículos y estudiar de nuevo el mensaje que ellos nos comunican. A veces es necesario buscar citas paralelas es el mismo libro o carta para ver cómo son allí profundizados o aclarados. Uno de esos versículos en Jn.3:16. Les presento acá mis notas que escribía mientras volvía a meditar en este versículo tan conocido y recitado por la gente (Y como siempre, recomiendo leer todas y cada una de las citas bíblicas acá anotadas; es la Palabra de Dios que cambia nuestra vida):

1. El peligro: éste radica en que se pierda una persona. Todos estamos, por naturaleza, en el camino a la perdición.
    • La razón del peligro: Aunque la luz llegó al mundo, la gente ama más la oscuridad porque sus obras son malvadas. Además, la gente odia la luz porque temen ser descubiertos/expuestos. No somos gente que por naturaleza ama a Dios; no amamos a la luz ni a la santidad (Jn.3:19-21 / Rom.3:9.23 / Rom.1:28-32).
    • ¿Qué significa que el humano se pierde? El perderse tiene que ver con ser condenado - esto es una situación legal de juicio. Un juez dictamina un juicio. Quien no cree en Jesucristo es declarado culpable y es condenado (Jn.16:18).
    • El versículo en Jn.3:36 nos vuelve a reiterar que la persona que cree en el Hijo de Dios tiene vida eterna y los que no obedecen nunca tendrán vida eterna - la fe y la obediencia son parientes; la fe obedece y la obediencia es la expresión de la fe. Además, quien no cree permanece bajo el juicio de Dios - entonces la condenación es permanecer bajo la sentencia de perdición, de no ver la vida eterna.
    • ¿Qué incluye ese juicio? Todos los que adoran los dioses falsos beberán del vino de la ira de Dios, serán atormentados con fuego y azufre por siempre y sin alivio (Apoc.14:10-11).
    • Todos los que estarán en las tumbas escucharán un día la voz del Hijo de Dios y resucitarán; y los que han hecho el bien (obras nacidas en la fe en Cristo) resucitan para vida eterna. Los que continuaron en su maldad resucitan para sufrir el juicio - ese juicio se experimentará en un cuerpo (Jn.5:28-29).
    • La perdición entonces es: condenación (Jn.3:18); es permanecer bajo la ira de Dios (Jn.3:36); tormento (Apoc.14:10); es por siempre (Apoc.14:11 / Jn.3:36), se experimentará en un cuerpo (Jn.5:28-29).
2. El plan de Dios: Amó al mundo y dio a su unigénito Hijo.
    • El amor de Dios, al costo de la vida de Su Hijo, nos rescata de la ira de Dios. Dios nos rescata por el amor de Dios. Nuestro mayor problema no es la corrupción, el pecado, la enfermedad, el diablo, las guerras, etc. Nuestro mayor problema es el Dios Santo. Dios nos declara culpables y nos ha sentenciado a vivir bajo tormentos por siempre. SIN EMBARGO, es Dios mismo quien viene con Su Hijo y nos ofrece el rescate.
    • Dios tiene un Hijo. Para aclarar este tema y no entrar en debates innecesarios debemos ir a Jn.1:1-2.14. La Palabra existía desde el principio, estaba con Dios y era Dios, y esta Palabra se hizo carne - el Hijo de Dios no llega a ser o a existir a través de una procreación, el es eterno. Este es uno de los grandes misterios de la trinidad. El Hijo es co-eterno con el Padre y tiene las mismas características que Dios Padre (Hebr.1:1-3). Jesús es Hijo desde y por la eternidad; nosotros somos hijos de Dios por adopción (Gal.4:4-7). 
    • "De tal manera amo Dios al mundo" - "como Moisés levanto la serpiente": de la misma manera (esta expresión tiene el mismo significado). No habla de una cierta cantidad impresionante o medible de amor, sino de una manera/característica de amor. La manera es que Dios ofrece a Su Hijo como rescate. Para salvar vino - el Padre dio al Hijo para morir y pagar por el rescate de los humanos (Jn.12:27-33 / Rom.8:32 / Jn.18:11 / Rom.5:8-10 / 2Cor.5:19-21 / 1Jn.4:9-10). Los soldados exponen sus vidas para defender un pueblo. Los padres se sacrifican a diario por los hijos y su bienestar. ¿Pero quién muere por sus enemigos? - así es como Dios ama al mundo.
    • "Para que todo el que crea" - rico, pobre, hombre o mujer, terrible pecador o 'menos' terrible pecador; si cree en el Hijo de Dios recibe vida eterna. Este amor es para todos los humanos (Jn.3:14-16 / 1Tim.1:15-16). SIN EMBARGO, aunque Dios ama al mundo de una manera especial, a los que se acercan a Él por medio de la fe van a experimentar un amor aun más especial y único de Dios para con ellos (Jn.17:9.23 / Jn.14:21 / Jn.13:1 / Rom.8:32).
3. La responsabilidad del humano: creer - la salvación no es por obras.
    • ¿Cómo nos conecta con Dios el creer? El amor de Dios y la obra de Cristo no tiene efecto alguno en una persona sin la fe por medio de la cual podemos ser salvos. Lo que une el amor de Dios con la vida eterna es la fe en Cristo (Jn.3:36 / Gal.3:22).
    • "que todo el que crea en el" - está en forma presente, no en pasado; es una fe continua. Quien permanece en Su Palabra es un verdadero discípulo (Jn.8:31-32 / Jn.20:31).
    • Es importante notar en Jn.20:31 la mención del contenido de la fe: que Cristo es el Mesías, el Hijo de Dios. Pero cuidado, el diablo también cree esto (Lc.4:34). Es obvio que es necesario tener en cuenta más cosas que solo algunos hechos. ¿Qué es lo que el apóstol Juan dice cuando habla de creer en Cristo? Creer en Él es recibirlo - recibirlo como todo lo que Dios es en Él para nosotros (Jn.1:11-12). No es que ya entendamos quien es Dios en todas sus dimensiones, pero creemos en lo que ya se nos ha revelado acerca de Él; y mientras seguimos creciendo en conocimiento de Él vamos recibiendo lo que Él es para nosotros. Creemos en Jesús para no seguir con hambre o con sed. No es un mero creer de ciertos hechos. La fe es una acción continua, es un acercarse a Cristo, tiene que ver con obedecerlo como un estilo de vida (Jn.6:35 / Col.3:1-11).
4. El destino: La vida eterna para todo aquel quien cree en Jesucristo Salvador. 
    • Vida eterna, no es solamente la extensión de la existencia, sino la calidad de vida en Cristo (Jn.1:4 / Jn.14:6).
    • Es por medio de la Palabra de Dios (Jn.6:68 / Jn.17:20).
    • El que nos acerquemos a Cristo es un don (regalo) de Dios (Jn.6:44).
    • Es por medio de la unión con Cristo. Es importante permanecer el Él (Jn.15:5).
    • Es una realidad presente y no meramente futura. No estamos esperando recibir vida eterna, ya la tenemos (Jn.5:24).
    • Es una relación personal e íntima con Dios el Padre y con Cristo (Jn.17:3).
    • Esta relación no va a ser interrumpida por la muerte. Más bien vamos a experimentar en la muerte física la unión total con Cristo (Jn.11:25-26).
    • La última fase es la resurrección (Jn.6:40).
    • Es vida eterna (Jn.3:16).




miércoles, 6 de marzo de 2019

Rendir cuentas es bíblico y es espiritual

“Yo te di la gloria aquí en la tierra, al terminar la obra que me encargaste. Ahora, Padre, llévame a la gloria que compartíamos antes de que comenzara el mundo. »Te he dado a conocer a los que me diste de este mundo. Siempre fueron tuyos. Tú me los diste, y ellos han obedecido tu palabra. Ahora saben que todo lo que tengo es un regalo que proviene de ti, porque les he transmitido el mensaje que me diste. Ellos aceptaron el mensaje y saben que provine de ti y han creído que tú me enviaste”(Jn.17:4-8) NTV 

“¿Alguno de ustedes está pasando por dificultades? Que ore. ¿Alguno está feliz? Que cante alabanzas. ¿Alguno está enfermo? Que llame a los ancianos de la iglesia, para que vengan y que oren por él y lo unjan con aceite en el nombre del Señor. Una oración ofrecida con fe, sanará al enfermo, y el Señor hará que se recupere. Y, si ha cometido pecados, será perdonado. Confiésense los pecados unos a otros y oren los unos por los otros, para que sean sanados. La oración ferviente de una persona justa tiene mucho poder y da resultados maravillosos” (Stg.5:13-16) NTV 

Jn.17 / Lc.16:2 / Mt.18:23 / Ez.20:36 / Ecl.11:9 / Ecl.4:9-10 / Mt.12:36 / 2Cor.5:10 / Gal.6:1-2 

Hay muchas directrices bíblicas acerca del rendimiento de cuentas y del hacernos responsables el uno al otro. Pero para muchos, la idea de revelar información personal parece restrictiva o incluso una invasión de la privacidad. El rendir cuentas parece un obstáculo para la búsqueda del placer, la prosperidad y el prestigio. La mayoría de las personas prefieren mantenerse aisladas y no involucrar a otros en sus negocios, mucho menos en su vida privada. La Biblia, sin embargo, deja en claro que los cristianos deben rendir cuentas y ser responsables los unos a los otros. El rendir cuentas en el cuerpo de Cristo es un principio bíblico. (Dr. Charles Stanley). 

EL EJEMPLO DE JESÚS:
Jesús fue enviado por su Padre con una misión específica. Llegando al final de Su recorrido en la tierra Jesús rinde cuentas al Padre quien lo había enviado. En Jn.17 notamos que Jesús por propia voluntad rinde cuentas de su trabajo realizado. Sabemos que Jesús no era un sospechoso de malos andares, sin embargo, Él pone sobre la mesa lo que hizo y los resultados. 

EL EJEMPLO DEL APÓSTOL PABLO:
El apóstol Pablo también rindió cuentas de su trabajo. Cuando regresó de su primer viaje misionero fue inmediatamente a la iglesia que lo había enviado e informó todo lo que Dios había hecho a través de ellos (Hch.14:24-28). 
La palabra ‘informar’ que aparece en Hch.14:27 significa: anunciar, dar aviso, dar cuentas (Diccionario Vine Nuevo Testamento en e-Sword) (Hch.15:4-6 / Hch.15:12 / Hch.21:19-22). Notamos que Pablo no tenía ningún problema en rendir cuentas de su vida y de su ministerio. Igual se presenta Pablo ante los líderes en Jerusalén para rendir cuentas en cuanto a lo que enseñaba (Gal.2:1-9). El saber que debemos rendir cuentas nos va a ayudar a vivir una vida diferente y a hacer el trabajo de acuerdo a lo que se espera de nosotros (Rom.14:12). El rendir cuentas nos ayuda a guardar una buena reputación (Prov.22:1), a mantenernos enfocados en aquello que sí tiene valor, y en cumplir con integridad la obra encomendada. 

¿Cuál es la importancia de rendir cuentas? (Lc.16:2 / Lc.12:42 / Rom.14:12)

Tanto en el mundo secular como en la iglesia se habla mucho de la necesidad de rendir cuentas para evitar la corrupción y la falta de integridad en las personas y en las instituciones. El rendir cuentas es esencial en toda sociedad. De alguna manera todos somos llamados a rendir cuentas: los ciudadanos, los políticos, el empleado, el estudiante, el profesor, etc. Si no cumplimos con una cierta ley de un país seremos llamados a rendir cuentas y en caso dado tenemos que sufrir las consecuencias de nuestras decisiones. 
Rendir cuentas es simplemente ser responsable. Gerentes deben rendir cuentas a la junta directiva respectiva, ancianos rinden cuentas a sus pastores, pastores rinden cuentas a sus supervisores, etc. El concepto de rendir cuentas es definido por el diccionario de la lengua inglesa (Nueva York, 1987) como: “Ser sujeto a la obligación de reportar, explicar o justificar; ser responsable ante alguien de algo”. 
El rendir cuentas es un acto en el cual una persona se somete al escrutinio, sea formal o informal, de otras personas o de sus autoridades, tomando la iniciativa de informar, anunciar o presentar lo que ha o lo que está ocurriendo en su vida y ministerio, dando libertad a los otros a indagar, hacer preguntas y en caso dado permitir ser confrontado para ser corregido. 
“Rendir cuentas significa desarrollar relaciones con otros cristianos que ayudan a promover verdadera espiritualidad, honestidad, obediencia a Dios, y que motivan una genuina evaluación del caminar personal con Dios y de las relaciones con el prójimo” (Marks of Maturity – biblical characteristics of a Christian leader de J. Hampton Keathly III, Biblical Studies Press, 1999).

Este concepto igual se encuentra en la Biblia y es una recomendación que Dios les da a todos los creyentes y a cada líder cristiano: 
  • Primero que todo debemos notar que la Biblia nos enseña que cada persona debe rendirle cuentas a Dios (Rom.14:12 / Ecl.11:9-10 / Ecl.12:14 / Lc.12:48). Toda persona debe responsabilizarse delante de Dios por sus pensamientos, hechos y actitudes. Los cristianos y los no-cristianos rendirán cuentas ante un Dios soberano (Rom.3:9-19 / Filp.2:9-11). Jesús aclaró que un día todos los humanos tendrán que rendir cuentas ante Dios (Mt.12:36). Si una persona no reconoce esta verdad tiende a desviarse y a gravitar hacia un estilo de vida pecaminoso, lleno de actos violentos y tiranos y permiten toda clase de maldades e inmoralidades.

  • La Biblia también nos dice que todos los creyentes somos parte de un cuerpo y que cada uno tiene una responsabilidad definida en este cuerpo (1Cor.12). De esta manera todo creyente está interconectado con el resto del cuerpo y no vive solamente para sí mismo. Esto igual vale para los líderes cristianos. Cada cual es responsable frente al prójimo. El hermano sí es importante para mí y yo debo ser importante para el hermano. Sí me debe interesar el bienestar del prójimo y al final mi bienestar será también de gran beneficio para el prójimo (Gn.4:9 / Gal.6:1-2). Si usted sabe de un amigo creyente que no anda bien y que anda contrario a lo que la Biblia enseña, entonces usted tiene la responsabilidad de ayudar a tal individuo a corregir su caminar, confrontándolo gentilmente, expresando perdón y animándolo a seguir los mandamientos de Dios - todo esto es posible si existe la disposición de rendir cuentas (Stg.5:16). Claro que nosotros también debemos estar dispuestos a ser confrontados y a recibir exhortación y reprensión si lo requerimos.

  • Otro aspecto de rendir cuentas es el de animar y edificar al prójimo. Todos requerimos de que alguien nos apoye, nos anime, nos de la mano en determinado momento de la vida. Un grupo al cual se le rinden cuentas no solamente se concentra en el tema de los pecados, en lo negativo, en las tentaciones, sino que también es un lugar en el cual se expresa un interés genuino por el otro ayudándole a crecer espiritualmente y dejándose ayudar (Hebr.10:24-25 / 1Tes.5:11). La Biblia sugiere que dos son mejor que uno (Ecl.4:9-10). Vivir la vida cristiana en un mundo secularizado no siempre es fácil. La cultura, los desafíos en el trabajo y en la vida en general tratan frecuentemente de desviar nuestra atención de aquellas cosas que son trascendentales. El pecado igualmente nos asedia, los deseos pecaminosos nos tientan a tomar decisiones que pueden destruir nuestras vidas y nuestras familias y puede acabar con nuestro ministerio. Todo en este mundo parece trabajar en contra de una vida santa delante de Dios. 
    • Por eso el libro de Proverbios reclama y dice: “Muchos son los hombres que proclaman su propia lealtad, pero un hombre de confianza, ¿Quién lo hallará?” (Prov.20:6). Es por eso que debemos tener en cuenta que la ayuda de otra persona nos puede colaborar a superar esta contradicción en la vida (Prov.27:17 / Prov.12:1). El versículo en Prov.27:17 nos hace ver que el crecimiento personal es agilizado por la contribución de otro. La vida simplemente requiere de la ayuda de otros para poder experimentar verdadera superación personal. Este versículo muestra que frecuentemente hay un abismo entre lo que decimos y lo que somos. Muchas veces decimos que amamos a Dios, pero al momento de sincerarse las cosas pueden sonar diferentemente. “La honestidad es un asunto de suma importancia para el hombre que lucha contra el pecado sexual. La honradez comienza al examinar uno mismo su corazón, sus pensamientos y sus acciones”. El sincerarse delante de otra persona es de gran beneficio en el proceso de proteger la vida de pecado o para salir de hábitos pecaminosos.
Muchas veces somos ciegos en cuanto a nuestros propios pecados y al posible desvío que estamos viviendo. Viendo la amonestación de Natán a David en 2Sam.12:5-6 notamos que David pudo ver fácilmente el pecado en la vida del hombre de la historia que menciona Natán, pero no pudo ver su propio pecado hasta que Natán le reveló directamente y le hizo ver que ésta historia era en realidad su propia historia (2Sam.12:7). 

Vea otras confrontaciones anotadas en la Biblia: 
  • Saúl fue confrontado y llamado a rendir cuentas. Samuel confronta a al rey Saúl a raíz de su desobediencia a los mandamientos de Dios. Lo triste es que Saúl nunca se arrepintió de sus malas decisiones y de su desobediencia (1Sam.13:13 / 1Sam15:19.23).
  • Elías confrontó a Acab respecto a su mal vivir. No fue Elías el que trajo el problema sobre Israel sino Acab (1Re.18:18). Acab no se arrepintió de sus malos caminos y murió (1Re.21:19-20).
  • Juan el Bautista amonestó a Herodes (Mt.14:4). Herodes tristemente tampoco pensó en cambiar su vida.
  • El apóstol Pablo confrontó a Pedro en un momento en el que Pedro había dejado principios bíblicos por agradar a un grupo de gente (Gal.2:14).
  • Jesús confrontó a los fariseos quienes no vivían la religión pura y santa (Mt.23). Jesús limpia el templo (Mt.21:12-17).
  • Jesús además nos enseña un camino para ayudarle a un hermano que se desvió para que sea restaurado (Mt.18).
 ¿Y qué pensar en el caso de nosotros? 
  • Vemos fácilmente la paja en el ojo del prójimo, pero no vemos la viga en nuestra propia vida (Mt.7:1-5). Por eso requerimos de alguien quien nos ayude a ver lo que no anda bien con nosotros para así poder tomar decisiones que llevan a la vida y no a la muerte.
  • Lea la historia del fariseo y del publicano (Lc.18:9-14). El fariseo creyó que él era mejor que ese otro pecador terrible y no se dio cuenta que su propia actitud era completamente hipócrita.
  • Vea también la historia de los escribas en el caso de la mujer sorprendida en adulterio (Jn.8:1-9). Los fariseos que acusaban a aquella mujer no vieron lo que pasaba en su propia vida y los problemas que tenían, hasta que Jesús los hizo reflexionar. Requerimos de gente que nos haga reflexionar en el momento correcto. Ya que muchas veces somos ciegos a nuestros propios pecados y faltas, debemos agradecer si tenemos amigos como en el caso de David quien tuvo a Natán. Gente que nos ama tanto y que se preocupa por nosotros, siendo sensibles a Dios, para dejarse usar en el momento y en la manera correcta para hacernos ver lo que nosotros no vemos (nos ayudan a ver los puntos ciegos). Estas son personas que además tienen suficiente valor para desafiarnos en cuanto a nuestro comportamiento. Al mismo tiempo debemos tener en la vida a una persona que tenga el derecho de preguntarnos y confrontarnos respecto a nuestra relación con Dios y con el prójimo, alguien a quien le rendimos cuentas de verdad. 
  • También tenemos que reconocer que el rendir cuentas es de gran ayuda, ya que tendemos a parecer como ovejas que andan por su propio camino, nos dejamos engañar y nos alejamos de aquello que es bueno para nosotros (Mt.10:6 / Mt.18:12 / Is.53:6 / Jer.50:6 / 1Pe.2:25). Hacer discípulos significa enseñar a otros a que obedezcan a Dios y este asunto no se puede llevar a cabo sin una cierta medida de rendimiento de cuentas. El rendir cuentas promueve el liderazgo servidor (Ef.4:11s / Hebr.13:17 / 1Pe.5:1-4). Una de las marcas de un liderazgo servidor es que cuida lo que se le ha encomendado (1Cor.4:1-2). El rendir cuentas protege tanto al líder como a las ovejas (Hebr.13:17 / 1Tes.5:12 / 1Tim.3:1-5). 

El caso de Salomón:
En el caso de Salomón vemos que le faltaba un Natán. En 1Re.10 vemos la gloria de Salomón, pero en 1Re.11 leemos que Salomón tenía un problema profundo. Eso nos enseña que el capítulo 10 no garantiza que no haya posibilidad de un capítulo 11. 
Esto nos lleva a concluir que cada día debemos dirigir nuestro corazón a Dios. Somos vulnerables y existen peligros para todos. Debemos ser honestos y hablar con gente en quien confiamos sobre las vulnerabilidades en nuestra vida.
Nos podemos preguntar si la historia de Salomón en el capítulo 11 se hubiera podido evitar si Salomón hubiera tenido un Natán en su vida. Puede ser que Salomón no veía la necesidad de tener un Natán, ya que él tenía tanta sabiduría y nadie le podía enseñar algo.

Leyendo 2Sam.7 y 2Sam.12 vemos que David abrió primero su corazón y su vida a Natán. A raíz de ese hecho Natán tenía una puerta abierta para confrontar a David. 

APLICACIÓN: 

Las personas evitan la responsabilidad por varias razones: el orgullo, la prepotencia, la ignorancia, el miedo y la autosuficiencia. Este es un enfoque peligroso para la vida. Nuestro enemigo conoce nuestras debilidades y sabe cómo explotarlas. Con el apoyo y la ayuda de amigos podemos prevalecer. Hay fortaleza al aceptar las dinámicas saludables en el cuerpo de Cristo. 
  • ¿Tiene usted un grupo o persona a la cual le rinde cuentas regularmente? ¿Pueden ellos hacerle las preguntas delicadas? Explique 
  • ¿Cuáles asuntos hay que considerar para un rendimiento de cuentas saludable? 
  • ¿Cómo se ve una organización si nadie le rinde cuentas a nadie? 
  • ¿Qué impedimentos existen en su organización para un rendimiento de cuentas saludable? ¿Qué debe mejorar o qué debe cambiar para que se dé ese rendimiento de cuentas?
No importa el cargo o la posición en la iglesia. Es tiempo que seamos responsables y que no nos engañemos creyendo que no somos vulnerables. Necesitamos de gente a la que le rendimos cuentas sinceramente. No le debemos dar lugar al diablo con una vida secreta untada de maldad. 
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jueves, 27 de diciembre de 2018

No te inquietes - espere con paciencia

"No te inquietes a causa de los malvados ni tengas envidia de los que hacen lo malo. Pues como la hierba, pronto se desvanecen; como las flores de primavera, pronto se marchitan. Confía en el SEÑOR y haz el bien; entonces vivirás seguro en  la tierra y prosperarás. Deléitate en el SEÑOR, y él te concederá los deseos de tu corazón. Entrega al SEÑOR todo lo que haces; confía en él, y él te ayudará. Él hará resplandecer tu inocencia como el amanecer, y la justicia de tu causa brillará como el sol de mediodía. Quédate quieto en la presencia del SEÑOR, y espera con paciencia a que él actúe. No te inquietes por la gente mala que prospera, ni te preocupes por sus perversas maquinaciones. ¡Ya no sigas enojado! ¡Deja a un lado tu ira! No pierdas los estribos, que eso sólo trae daño" (Sal.37:1-8) NTV

Existen muchas cosas en la vida que nos inquietan, nos irritan o nos disgustan. Algunas de ellas son: ver al malvado prosperar mucho más que lo que prospera el justo (Sal.27:11-14 / Sal.37 / Prov.24:19); ver que otros tienen algo que a mi no se me concede, como en el caso de Ana que no podía tener hijos (1Sam.1:6-8); las circunstancias adversas de la vida (2Cor.4:8-14).
Frecuentemente vivimos inquietos porque las cosas no se nos dan tan rápido como lo esperamos que ocurran. Todo tiene que ser inmediato, especialmente cuando pedimos algo de Dios. Además, el mundo anda rápido y nos ofrece aparentes satisfacciones y soluciones rápidas, y no queremos perder ninguna oportunidad. En medio de todas las carreras que se viven en el diario vivir escuchar el llamado a esperar en el Señor es extraño y se nos torna en un desafío mayor; nos cuesta esperar; además exige mucha energía. Todo en el mundo nos dice: 'corra', mientras Dios nos dice: 'espere'. Nosotros preferimos actuar rápido porque tememos perder algo o llegar tarde. Por eso perseguimos lo que creemos es bueno para nosotros con mucho esfuerzo y estrés. Tomamos decisiones rápidas, actuamos basados en las primeras impresiones, y luego esperamos que Dios bendiga nuestros caminos, planes e ideas. Y cuando las cosas no se dan como pensábamos reaccionamos con ira, con desespero, con depresión, con rabia y finalmente le echamos la culpa de los infortunios a Dios (Prov.19:3).

No olvidemos que Dios es siempre bondadoso (Sal.27:13); Él es mi Salvador, mi Dios, mi roca (Sal.42:5 / Sal.61:1-2); Dios es misericordioso (2Cor.4:1); Él es fiel (Is.30:18); sabemos que el resucita a los muertos (2Cor.4:8-14). Dios Padre está muy pendiente de sus hijos y busca lo mejor para cada uno de ellos (Rom.8:35-39). 
Basados en esta verdad y entendiendo quien es Dios podemos confiar en Él y esperar en Su tiempo cuando Él va a actuar y mostrarnos Su camino para nosotros. Pero hasta que Dios actúe hacemos bien en dejar de correr y más bien debemos esperar con paciencia a que Él actúe (Sal.27:14). El poner la confianza en ejércitos no garantiza la victoria - poner la confianza en Dios y esperar en su intervención es lo que vale (Sal.33:16-22). Contar con el Señor y en Su Palabra nos lleva a estar tranquilos entendiendo que Dios tiene todo bajo control (Sal.130:5 / Sal.62:1.5).

Esperar en el Señor no es un acto de inactividad y pasividad. En el Salmo 37 se nos invita a confiar en el Señor, a deleitarnos en el Señor y a entregar todo lo que hacemos al Señor, a refrenar nuestro enojo, a dejar de preocuparnos porque el Señor tiene la última palabra.

"No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho. Así experimentarán la paz de Dios, que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús" Filp.4:6-7) NTV 

(VER TAMBIÉN: Mt.6:25-33 / Mt.10:19 / Mt.13:22 / Lc.10:41 / 1Cor.7:32 / 1Pe.5:7)

viernes, 21 de septiembre de 2018

Justificados por Gracia


"Pero ahora, tal como se prometió tiempo atrás en los escritos de Moisés y de los profetas, Dios nos ha mostrado cómo podemos ser justos ante él sin cumplir con las exigencias de la ley. Dios nos hace justos a sus ojos cuando ponemos nuestra fe en Jesucristo. Y eso es verdad para todo el que cree, sea quien fuere. Pues todos hemos pecado; nadie puede alcanzar la meta gloriosa establecida por Dios. Sin embargo, con una bondad que no merecemos, Dios nos declara justos por medio de Cristo Jesús, quien nos liberó del castigo de nuestros pecados"  (Rom.3:21-24) NTV

En Romanos 3, Pablo explica que la justicia (estar en correcta relación con Dios) no está relacionada con el cumplimiento de las exigencias de la ley (Rom.3:21). Con esto quiere decir que el estar en buena relación con Dios no se alcanza a través de sistemas de conducta humana, sea que estén basados en la ley de Moisés o en otro código de conducta. Más bien, la salvación viene libremente por Su gracia, como regalo inmerecido (Rom.3:24).
Dios ha actuado en Cristo para proporcionar el único medio posible para la salvación de los humanos, y es totalmente inmerecido. Se puede obtener solo a través de la fe en Cristo. Su muerte, sepultura y resurrección son la base de nuestra salvación, y nada se le puede quitar y nada se le puede añadir. Es una cuestión de gracia (favor inmerecido) por parte de Dios y fe por el lado humano (Ef.2:1-10).

La Gracia está directamente ligada a Cristo. No fue solamente una corazonada de Dios que lo llevó en algún momento a expresar gracia, perdón, aceptación, todo en favor de nosotros los humanos. Para que la justicia fuera totalmente satisfecha era necesario que aquellos que pecaron, y todos pecaron (Rom.3:23), fueran castigados (Rom.6:23).
La única alternativa que existe para que los humanos pecadores no experimenten el castigo merecido es la muerte de Cristo, el Hijo de Dios - Cristo muriendo por nosotros (Hebr.9:12-15 / 1Pe.1:18-19 / 1Pe.2:24 / 1Pe.3:18 / 1Jn.4:10 / Apoc.5:9). La salvación de los pecadores es solamente a través de la gracia. No hay nada bueno en nosotros ni nada bueno podemos hacer para obtener el favor de Dios. La única salida es Cristo. Solo nos queda venir a Jesús y arrojarnos delante de ÉL, confiar en Su misericordia y amor infalibles, así como lo dice Su Palabra. Él nos compró con Su sangre. y nos ofrece vida eterna a todos aquellos que creen en Él.

A DIOS SEA LA GLORIA Y LA ALBANZA Y LA ADORACIÓN: ". . . para alabanza de la gloria de su gracia que gratuitamente ha impartido sobre  nosotros en el Amado. En El tenemos redención mediante su sangre, el perdón de nuestros  pecados según las riquezas de su gracia" (Ef.1:6-7) LBLA

sábado, 12 de mayo de 2018

Un grave error - la falsa confianza


"Dos hombres subieron al templo a orar; uno era fariseo y el otro recaudador de impuestos. El fariseo puesto en pie, oraba para sí de esta manera: "Dios, te doy gracias porque no soy como los demás hombres: estafadores, injustos, adúlteros; ni aun como este recaudador de impuestos. "Yo ayuno dos veces por semana; doy el diezmo de todo lo que  gano." Pero el recaudador de impuestos, de pie y a cierta distancia, no  quería ni siquiera alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: "Dios, ten piedad de mí, pecador." Os digo que éste descendió a su casa justificado pero aquél no; porque todo el que se ensalza será humillado, pero el que se humilla será ensalzado" (Lc.18:10-14) LBLA

De esta parábola podemos aprender:

  • Tanto el fariseo como el recaudador de impuestos buscaban acercarse a Dios y ser aceptados por ÉL. Podemos decir que su búsqueda de Dios era honesta - cómo lo es en el caso de la mayoría de la gente hoy día.
  • El fariseo confiaba que su religiosidad, sus diezmos y ofrendas, sus buenas obras, el ir al templo, el orar, el ayuno, el tratar de vivir una vida moralmente recta, etc., eran suficientes para su salvación (Mt.3:7-10 / Gal.3:10).
  • El fariseo confiaba en sí mismo, se comparaba con otros y pensaba que con ese comportamiento estaba por encima del resto de la gente. El fariseo no pide nada, el solo muestra lo aparentemente bueno que es. No se ve a sí mismo cómo Dios lo ve y no ve el orgullo que lo está eliminando. Su oración es larga y parece que trata de convencer a Dios para que lo acepte basado en su obras.
  • El recaudador de impuestos no tenía mucho que ofrecer. Lo único que tenía era su bancarrota espiritual. Tenía todo una lista de cosas que lo dejaban mal parado. No se atrevía a acercarse, la vergüenza lo tenía cautivo, la culpa lo condenaba.
  • El recaudador de impuestos, no quedándole nada que ofrecer, no mirando a nadie con quien compararse, confió en la misericordia y en el perdón de Dios. Su oración es corta y al punto. Éste sale justificado, perdonado, aceptado.
  • Aquel que se auto-justificó salió vacío y el que se auto-condenó salió siendo aceptado, perdonado

Hoy día mucha gente va a sentarse en un edificio llamado iglesia asumiendo que por su membresía a una iglesia, por haberse bautizado, por dar diezmos y ofrendas, por sus ayunos y oraciones, por tratar de vivir relativamente bien van al cielo o que por estas acciones pueden impresionar a Dios para que sus oraciones sean contestadas. No es que estas personas no estén buscando sinceramente a Dios, pero la verdad es que no entienden de qué trata la verdadera relación con Dios. Muchos piensan que lo que ellos hacen es lo que importa para ser gente aceptada por Dios - asistir todas las semanas a culto, leer la Biblia regularmente, dar el diezmo, tratar de ser gente decente.

La realidad es que la salvación no es el producto de buenas acciones. Somos pecadores desde nuestro nacimiento y no estamos 'programados' para hacer cosas buenas que nos hagan aceptos delante de Dios. Y ningún esfuerzo humano es suficiente para impresionar a Dios, solamente nuestra confianza (fe) en Él (Rom.3:22-26 / Rom.11:32 / Ecl.7:20 / Gal.3:22 / 1Jn.1:8-10).

Es cuando reconocemos que somos pecadores y que necesitamos de la misericordia de Dios, y cuando nos arrepentimos de nuestros pecados y cuando creemos que Cristo cuadró nuestra cuenta que teníamos pendiente, es cuando nacemos a una nueva vida sembrada en Cristo (2Cor.5:17 / Ef.2:1-10 / Mr.16:16 / Jn.3:14-18 / Jn.5:24 / Jn.6:27-29,35,40 / Hch.13:39 / Hch.15:7-9 / Rom.4:5,16 / Rom.10:9-10 / Gal.3:22).
Desde el momento que confiamos en Cristo el Espíritu Santo habita en nosotros. Es ese Espíritu Santo que llega a ser el motor en nosotros que nos motiva, nos empodera y nos lleva a hacer cosas que a Dios sí le agradan (Gal.3:14 / Jn.7:37-39 / Hch.2:38 / Hch.10:45-47 / Jud.1:19-20 / Tit.2:11-14 / Ef.2:10).

GRACIAS A DIOS podemos tener una relación íntima con Dios basada en Cristo y no en nuestras obras. Esta relación es posible cuando admitimos que somos pecadores, declaramos nuestra propia bancarrota y cuando confiamos en Cristo nuestro redentor. La nueva vida se verá reflejada luego en nuestros hechos.
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miércoles, 2 de mayo de 2018

¿Temer a la gente o confiar en Dios? - saque usted sus conclusiones

"Temer a la gente es una trampa peligrosa, pero confiar en el SEÑOR significa seguridad. Muchos buscan el favor del gobernante, pero la justicia proviene del SEÑOR" (Prov.29:25) NTV
"Es mejor refugiarse en el SEÑOR que confiar en la gente. Es mejor refugiarse en el SEÑOR que confiar en príncipes" (Sal.118:8-9) NTV

Confusión, miseria, amargura, decepción, frustración, rebajar valores, etc. vienen frecuentemente como resultados terribles relacionados con el temor a la gente - cuando tememos lo que la gente diga, cuando estamos preocupados por hacer a todo el mundo feliz, cuando no queremos perder el favor de la gente ni su amistad, cuando tememos perder el aplauso de la gente, cuando tememos a ser juzgados, reprochados, rechazados, apartados, maltratados, etc. Ese temor a la gente nos tienta a rebajar los valores y principios firmes, lleva a tomar decisiones equivocadas que nos meten en problemas con Dios, con nosotros mismos, y con otra gente.
Por el temor a la gente somos tentados a dejar de predicar el mensaje completo de Cristo; por el temor a la gente adaptamos el mensaje o solo predicamos lo que a la gente le gusta (2Tim.4:2 / 1Tim.4:10-12) y olvidamos que un día tendremos que rendir cuentas a Dios por lo que enseñamos (Stg.3:1).

VEA algunos ejemplos de temor a personas y sus consecuencias: Escribas y fariseos - Jn.7:13 / Abraham - Gn.12:11-12 / Aaron - Ex.32:22-24 / Pilato - Jn.19:12-13 // Otras citas: Mt.10:28 / Sal.62:8-9 / Sal.40:4 / Jer.17:5-7.
(Recuerde también a Saúl (1Sam.15:24) y a Pedro cuando éste negó a Jesús, y cuando lo tuvo que confrontar el apóstol Pablo por su comportamiento motivado por el temor a la gente (Mt.26:69-74 / Gal.2:11-13).

Confiar en Dios marca la diferencia. Dios es confiable, Él no cambia, Él es Verdad, Él cumple Sus promesas, El es Dios misericordioso y lleno de gracia. El es nuestra fortaleza; podemos correr a Él y estar seguros (Prov.18:10). Por eso Él es nuestro verdadero proveedor, protector, guía y nuestra seguridad. Él es nuestro Salvador. Él nunca cambia, siempre podemos confiar en Él y nunca seremos por Él engañados (Hebr.13:8).
Hemos sido llamados a poner nuestra esperanza en Él (Prov.16:20 / Prov.30:5 / 1Cron.5:20 / Is.26:4 / Sal.118:8 / Sal.125:1 / Ecl.7:18 / Daniel y sus amigos - Dn.3:28 / Dn.6:23 / Rom.15:12-13 / Mt.27:43 / 1Pe.1:21).
Poniendo nuestra esperanza en Dios es lo que nos da valor, nos empodera y nos da autoridad para ser ministros fieles y de impacto que dejan huellas dignas de ser seguidas por otros (1Tim.4:6-12).

Si idolatramos a las personas (estas pueden ser líderes, pastores, políticos, etc.), si nos hacemos dependientes de ellas, si confiamos en gente - por encima de confiar en Dios - como si ésta puede ser nuestra ayuda y apoyo indispensable o las que cambian nuestro bienestar, entonces recuerde que humanos son dioses terribles.
ES POR ESO que somos llamados a confiar en Dios - en todo momento.

"Entonces Saúl dijo a Samuel: He pecado; en verdad he quebrantado el mandamiento del SEÑOR y tus palabras, porque temí al pueblo y escuché su voz" (1Sam.15:24) NTV

"Oh pueblo mío, confía en Dios en todo momento; dile lo que hay en tu corazón, porque él es nuestro refugio. La gente común no vale más que una bocanada de viento, y los poderosos no son lo que parecen ser; si se les pesa juntos en una balanza, ambos son más livianos que un soplo de aire" (Sal.62:8-9) NTV

viernes, 27 de abril de 2018

Parar, reflexionar, recordar, agradecer

"Que todo lo que soy alabe al SEÑOR; con todo el corazón alabaré su santo nombre. Que todo lo que soy alabe al SEÑOR; que nunca olvide todas las cosas buenas que hace por mí" 
(Sal.103:1-2) NTV


  • Parar para recordar las bondades y las misericordias de Dios es un llamado constante a los creyentes. El recordar las buenas cosas que Dios ha hecho por mi y agradecerle por las mismas me hace fuerte en mi confianza hacia Él y me ayuda a enfrentar los momentos difíciles, y permanecer enfocado en lo verdadero (Sal.105:5 / Sal.106:7 / Dt.8:2-4 / Jer.2:31-32 / Ef.2:11-13).
  • El tener en algún momento abundancia tiende a llevarnos a que olvidemos las bondades de Dios creyendo que fuimos nosotros los que trabajamos por ello. Igual el no tener nada es un peligro que nos puede llevar a negar a Dios - olvidar a Dios y Sus bondades nos hace vulnerables a tomar caminos equivocados (Dt.8:2-4,10-14 / 2Cron.32:25 / Prov.30:9).
  • La fascinación por las cosas materiales, por dioses falsos y por experiencias encantadoras nos alejan de Dios y nos llevan a olvidar su grandeza (Dt.32:15-32 / Ez.16:10-15). Igual las preocupaciones por las cosas del día a día, la atracción de las riquezas son una trampa que nos lleva a olvidar a Dios (Mt.13:18-23).
  • Es fácil caer en la trampa de solo exigir cosas de Dios pero no reconocerle como Señor y agradecerle por sus misericordias (Lc.17:15-18).
  • En la Santa Cena Dios nos llama una y otra vez a recordar las verdades básicas del Evangelio, de Su amor, de Su misericordia, etc. Quien olvida estas verdades centrales y deja de honrar a Dios se aparta de la verdad salvadora y se expone a problemas (1Cor.11:23-26).

Definitivamente requerimos, para no llegar a ser gente frustrada, ingrata, depresiva y que constantemente se queja, del llamado a recordar lo que Dios ha hecho en, para y con nosotros. Tenemos que parar, reflexionar, recordar y agradecer. Hacer un lista de las bendiciones recibidas nos ayuda a expresar nuestra gratitud a Dios.
Ahora, no se trata de recordar solamente los hechos y las bendiciones. Se trata de recordar a aquel quien es la fuente de vida (Vea quien es Dios leyendo el Salmo 103 y note algunas de Sus características). En medio de cualquier bendición el centro debe seguir siendo el dador de la vida y de las bendiciones. Y a Él debe dirigirse toda gratitud, alabanza y adoración. Dios no es una vibración positiva. Él es nuestro Dios personal y anhela tener una constante relación con nosotros - no solo como el que nos da cosas, sino también como aquel quien recibe de nosotros alabanza, gratitud, admiración y adoración.

ORACIÓN: Señor, no me quedaré callado, siempre de daré gracias. Gracias por Tu amor inagotable y por Tú bondad. Te adoraré con profunda reverencia. Tú eres mi fortaleza, mi escudo y mi ayudador; confío en Ti de todo corazón. Entiendo que darte gracias es un sacrificio que Te honra; por eso me acerco a Ti con gratitud y alabanzas a Tú nombre. Gracias porque estas cerca. Tú fidelidad perdura para siempre. Gracias por contestar mis oraciones y por darme victoria. Tú eres mi Dios.

"Así que ofrezcamos continuamente a Dios, por medio de Jesucristo, un sacrificio de alabanza, es decir, el fruto de los labios que confiesan su nombre" (Hebr.13:15) NVI

lunes, 23 de abril de 2018

Liberación de la preocupación



"Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que El os exalte a su  debido tiempo, echando toda vuestra ansiedad sobre El, porque El tiene cuidado de vosotros" (1Pe.5:6-7) LBLA

"No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho. Así experimentarán la paz de Dios, que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús" (Filp.4:6-7) NTV

"Así que no se preocupen por el mañana, porque el día de mañana traerá sus propias preocupaciones. Los problemas del día de hoy son suficientes por hoy" (Mt.6:34) NTV (lea: Mt.6:19-34).

Preocupación / Afanes - DEFINICÓN: En realidad se trata de una preocupación constante que mantiene nuestra mente ocupada, no importa dónde estemos y qué estemos haciendo. No se trata de aquella preocupación por cumplir con cosas normales como son el pago de las cuentas  pendientes. Se trata de aquella preocupación que cansa, produce estrés y acarrea enfermedades de todo tipo, son afanes por aquellas cosas que no podemos cambiar ni controlar no importa cuánto nos  preocupemos.
Personas andan constantemente preocupadas por diferentes asuntos (financieros, personales, familiares, de trabajo, etc.) son personas que tienen un alto riesgo de experimentar diferentes enfermedades o cualquier problema de nervios.
Afanes (Merimnao – griego) significa tener miedo, tener preocupaciones excesivas. Se trata de un temor finamente dosificado relacionado con problemas, tareas, asuntos de provisión y necesidades.

Las preocupaciones en la vida de una persona son reales y son muy variadas, pero muchas tienen que ver con temores por el mañana:

[1] ¿Qué será del mañana? (Mt.6:34): "Pero buscad primero su reino y su justicia, y todas estas cosas os serán  añadidas. Por tanto, no os preocupéis por el día de mañana; porque el día  de mañana se cuidará de sí mismo. Bástele a cada día sus propios  problemas" (Mt.6:33-34) LBLA 
  • Puedo enfermarme y ¿cómo lo pagaré?
  • Puedo morir pronto
  • Puedo perder mi trabajo y ¿cómo pago las cuotas de la deuda?
  • Puedo experimentar un accidente y ¿será que el seguro cubre todo?
  • Puede ser que no pueda pagar el arriendo
  • Puedo llegar a viejo y no tener una pensión adecuada
  • Puede ser que pierda mis ahorros, ya que los tiempos son malos

[2] El hombre quiere seguridad y tiene temor de perderla y confía entonces en cosas que no dan seguridad verdadera (Mt.6:19-20): "»No almacenes tesoros aquí en la tierra, donde las polillas se los comen y el  óxido los destruye, y donde los ladrones entran y roban. Almacena tus tesoros en el cielo, donde las polillas y el óxido no pueden destruir, y los ladrones no entran a robar" (Mt.6:19-20) NTV  (Mt.13:22 / Lc.10:41 / 1Cor.7:32

[3] Otras preocupaciones tienen que ver con preocupaciones por la provisión para las necesidades diarias. ¿Cómo me irá a mí hoy? (Mt.6:25): "»Por eso les digo que no se preocupen por la vida diaria, si tendrán suficiente alimento y bebida, o suficiente ropa para vestirse. ¿Acaso no es la vida más que la comida y el cuerpo más que la ropa?" (Mt.6:25) NTV
  • Todo se pone más caro. El gobierno quiere más impuestos. ¿Será que sí me alcanza el dinero para éste mes?
  • ¿Qué cocinaré yo hoy? ¿Será que sí tengo todos los ingredientes en casa? ¿Será que sí alcanzo a tener la comida lista para cuando lleguen los hijos del colegio?
  • ¿Cómo me irá hoy en el trabajo? ¿Estará mi jefe de buen humor? ¿Cómo me tratarán mis colegas?
  • ¿Será que sí alcanzo a cumplir hoy con todos los trabajos? ¿Será que tendré suficiente trabajo hoy?

[4] El temer lo que la gente piensa de uno o temer lo que la gente le pueda hacer: "Temer a la gente es una trampa peligrosa, pero confiar en el SEÑOR significa  seguridad"  (Prov.29:25) NTV (Gn.12:11-13 / Gn.20:2,11 / Gn.26:7 / Ex.32:22-24 / 1Sam.15:24 / Mt.10:28 / Mt.26:69-74 / Jn.12:42 / Jn.19:12-13 / Gal.2:11-13)

Algunas de estas cosas son en realidad asuntos pequeños. otras de mayor impacto, pero que constantemente están golpeando a la puerta de nuestra mente. Son cosas que llenan nuestros pensamientos y nos mantienen esclavizados, nuestros sentimientos son influenciados negativamente por ellos, nuestra vida de oración sufre, el gozo desaparece. Preocupaciones incorrectas encadenan nuestros pensamientos y nos impiden usar nuestras fuerzas para servir debidamente a Dios.

¿Qué dice la Biblia al respecto? ¿Qué camino propone la Biblia para tratar con las preocupaciones/afanes? 
¿Qué solución hay para salir de esta esclavitud?

Si usted quiere ser liberado/a de las falsas preocupaciones deberá tener en cuenta las siguientes verdades:

[1] Entienda lo que no son las falsas preocupaciones. Para entender lo que Jesús piensa en respecto a los afanes es bueno ver de lo que no se trata:

  • No se trata de no pensar en el futuro o pensar que entonces la pereza es algo correcto. Si leemos en Mt.6:34 que dice que no nos debemos afanar por el día de mañana, ya que cada día tiene su propio afán, no está hablando de nunca pensar en el futuro. Trata más bien de no vivir aterrorizados por el mañana.
Este versículo no nos da la luz verde para andar completamente despreocupados o ser irresponsables en la vida. Planear y hacer provisión sabia para el futuro es una manera para librarse de cierto estrés que puede surgir al no tener una vida ordenada. 
La hormiga recoge en verano para tener algo en el invierno. La vida tiene sus inviernos y no hay nada malo si se hacen las provisiones respectivas (Prov.6:6-11).
La pereza lleva con el tiempo a la falta de las provisiones necesarias para la vida (Prov.24:30-34). Si esto ocurre, no podemos culpar a Dios por el estado en el que  vivimos, ya que simplemente estamos cosechando los resultados de una vida  desordenada.
La pereza y el temor a arriesgarse le quitaron al hombre infiel lo poco que tenía (Mt.25:26).
El ejemplo de las aves nunca admite que la pereza sea una característica de madurez espiritual  especial (Mt.6:26). Pensar: “El Señor ya lo hará” y con ello disculpar la pereza, es un pecado.  Las aves trabajan fuertemente, pero están libres de afanes.

  • No se trata de no ser ambicioso/deseoso. Ambición es un fuerte deseo de alcanzar algo en la vida. Claro que en este orden de ideas debe aclararse cuáles son las metas y cuáles son los motivos por los cuales se lucha y se ambiciona - ¿son estas metas válidas?. No toda meta es digna de ser ansiada.
Dios tiene un plan para cada uno de nosotros (E.2:10). Además nos ha dado Dios responsabilidades en la familia, en la sociedad y de ayudar al necesitado. No debemos ser una carga para otras personas, especialmente si uno sí es capaz y goza de salud para poder trabajar (1Tes.4:9-12 / 2Tes.3:11-13). Dios espera que seamos ambiciosos trabajando y así poder bendecir a otros. Vea el ejemplo de Pablo en 2Cor.11:27-28).
El ejemplo de Martha en Lc.10:41 muestra como una persona puede estar preocupa en un cierto momento por las cosas equivocadas. Las prioridades habían sido cambiadas.

[2] ¿De qué se está hablando?

Existen cosas en la vida que no podemos cambiar (Mt.6:27): "¿Acaso con todas sus preocupaciones pueden añadir un solo momento a su  vida?" NTV

Al referirse Jesús a los afanes, está hablando de aquel temor que tiene que ver con cosas que el humano no puede cambiar o manipular. Esta clase de preocupaciones nos roban tiempo y energía que podríamos estar invirtiendo de una manera más inteligente (Mt.6:33).

Entienda los argumentos de Jesús contra los falsos afanes. El dice que la vida es más que comida y bebida (Mt.6:25).

  • Si nos afanamos, no hemos entendido de qué se trata la vida. Frecuentemente nos afanamos por  cosas de poca importancia y por cosas insignificantes como son la comida, la bebida, el vestido,  la casa, el carro, el computador, el clima, etc. En estas cosas se invierte una gran cantidad de  tiempo y de dinero con la esperanza de que estas cosas le den a la vida el verdadero sentir y el  gozo anhelado. Lo cierto es que todas estas cosas perecen y se pudren o son robadas (Mt.6:19-20).
La mayoría de los temas en las revistas tienen que ver con temas como:
  • el vestir (la moda)
  • dietas
  • ¿qué hacer para mantenerme en forma? (adelgazar 11 cm. sin moverse un cm.)
  • pastillas para problemas sexuales
  • éxito en la carrera
  • la gente no se da cuenta, que los temas con los que ocupa gran parte de su tiempo y por los que se afanan en gran manera, son cosas que envejecen, pasan y se pudren.

Jesús nos quiere aclarar de alguna manera, que si nos preocupamos por cosas que no son  trascendentes estamos viviendo una vida que no da en el blanco en lo que tiene que ver con el verdadero sentido de la vida.
El sentido de la vida está en que lleguemos primero a ser cristianos dedicados a Dios,  tengamos una relación dinámica con nuestro creador y le sirvamos de corazón y también le sirvamos al prójimo.
Si solamente trabajamos para comer y beber, la vida de verdad no tiene sentido y algo no  anda bien en la vida.

El problema del hombre rico (Lc.12:16-21) no fue la buena cosecha, ni la riqueza en sí. Parece que el hombre trabajó para poder llegar a cosechar semejante cantidad. El fue diligente y en cierta manera ambicioso. El que haya tenido todas esas riquezas no era el problema. El problema más bien radica en creer que las riquezas significaban la vida. El invirtió en algo que no trascendía (Mt.6:19-20).

  • El hombre es más valioso que los animales (Mt.6:26). Las aves son un ejemplo para la capacidad divina en proveer.  El provee para las aves de manera sobrenatural y por medios dados en la naturaleza. Eso no da indicios de que las aves no trabajan, de hecho ellas están bien ocupadas consiguiendo lo que necesitan.

El humano es más valioso que los animales: Este es un argumento de lo menor a lo mayor, de lo bajo a lo más alto. En Mt.6:25 el argumento iba del mayor a menor. 
Si Dios se preocupa por las aves, entonces ¿cómo no se va a preocupar por los  hombres? Compare: Mt.10:29-31 / Mt.12:12 / Lc.12:7.24.

¿Por qué es que somos más valiosos? Porque somos creados a la imagen de Dios y porque fuimos redimidos por Su sangre
La pregunta que ahora surge es: ¿Por qué entonces nos afanamos tanto por cosas materiales que nos desvían de los propósitos verdaderos de Dios para nuestra vida? ¿Por qué entonces no nos  preocupamos por lo que sí vale en la vida?

  • Hay cosas que no podemos influenciar o cambiar, no importa cuanto  nos afanemos (Mt.6:27). Este argumento enfatiza lo desamparados y desvalidos que somos como humanos.
Existen grandes cantidades de cosas en la vida que no podemos cambiar por medio de los afanes. Hay cosas que se salen de nuestro control (Mt.5:36).
Afanes no nos hacen más grandes, o más lindos, tampoco alargan nuestra vida – más bien la acortan. Afanes por la comida y por la bebida no garantiza que mañana tengamos todas esas cosas.
Recuerde a aquellas personas que por inundaciones, temblores o terremotos, huracanes, incendios, etc. pierden todo en un momento - hay cosas que no están bajo nuestro control. Algunos afanes son simplemente una pérdida de tiempo.

  • Dios es bueno y se interesa por las necesidades de los hombres  (Mt.6:28-30). En estos versículos encontramos una vez más un argumento de lo menor a lo mayor.
Dios no solamente es capaz de proveer para el hombre las cosas que este necesita, sino que Dios también quiere proveer para el hombre (Mt.7:7-11 / Stg.3:17 / Stg-1:5).

Si tenemos afanes, entonces debemos ir con ellos a la presencia de Dios y presentárselos en oración, ya que Dios quiere preocuparse por nosotros (Filp.4:6-7). El que cree en Dios también confía que Dios le proveerá para sus necesidades básicas. La cita en Filipenses además nos muestra que sí podemos orar cuando sentimos una necesidad. La diferencia está en que no nos  quedamos con los afanes, sino que los volcamos sobre Dios para que nosotros no nos dejemos llevar por los falsos afanes.
Si nosotros le damos a nuestros hijos buenas dádivas, entonces cuánto más nuestro Padre celestial dará cosas buenas a Sus hijos. Nunca olvide: ¡Dios es bueno para con usted!

  • Afanarse no es una manera de vida de una creyente cristiano (Mt.6:31-32). Afanarse, y afanarse de manera especial por las cosas materiales es una señal de la gente del mundo, de aquellos que no creen en Dios. Como creyentes hemos sido llamados a vivir una vida diferente.
Existen muchas cosas en la vida por las cuales nos podemos afanar, pero antes de permitir que seamos atados con ataduras que Dios no pretendió para nuestra vida debemos examinarlas cuidadosamente y dejar a un lado los afanes que nos destruyen.

  • Entienda cómo es que puede dejar de afanarse por cosas que no valen la pena.
    • Invierta tiempo, energía y dinero en el Reino de Dios (Mt.6:19-24 /  Mt.6:33). Nuestro afán debe ser el Reino de Dios y Su justicia. ¿Cómo podemos buscar primero las cosas  del Reino de Dios.
      • Preocúpese que su relación con Dios esté siempre bien y en nivel alto (Filp.2:12-13).  Revise los ejemplos de Martha y María (Lc.10:38-42) y del hombre rico en Lc.12:16-21.
      • Sirva a Dios de todo corazón (Mt.6:24) y no al dinero. Trate de entender Su voluntad para su vida y esfuércese en cumplir con Su voluntad.
      • Sirva al prójimo predicando el Evangelio a aquellos que aun no conocen del Señor. Y ayude a aquellos que tienen necesidades (Mt.19:21 / Lc.12:33-34 / 1Tim.6:17-19).
      Vea algunos ejemplos de personas que buscaron primeramente el Reino de Dios:
* Salomón (1Re.3:11-13)
* La viuda y Elías (1Re.17:13)
* La parábola de la perla (Mt.13:44-46)

  • Aproveche el día de hoy para hacer lo mejor de el (Mt.6:34). No tenemos control de nuestro futuro. Constantes afanes por las cosas de mañana nos desvían de  aquello que es importante y de lo que debemos hacer hoy (Ecl.2:22-26).
  • Humíllese delante de Dios y Ore a Dios, entréguele su hoy y su mañana. Pida ayuda para manejar el día de hoy de la mejor manera posible (1Pe.5:7 / Filp.4:6-7 / 1Sam.1 / 1Sam.30:6 / 2Cron.33:12-13 / Sal.34:5-7 / Sal.55:17,22 / Sal.62:8 / Porv.16:3 / 1Tes.5:17-18).

Conclusión:
  • Afanes falsos nos desvían la atención de lo que de verdad es importante.
  • Afanes falsos son una tontería, no es inteligente afanarse, ya que no produce nada bueno.
  • Afanes falsos los podemos suplantar por afanes correctos
  • ¿Cuál verdad llegó a ser hoy importante para usted?
  • ¿Cómo puede usted aplicar esta verdad a su vida?
  • ¿Qué promesa quiere expresar hoy a Dios?
  • Ore a Dios de acuerdo a Filp.4:6-7
  • Decida buscar las cosas del Reino de Dios - ¿Cómo lo va a hacer? Sea específico.

jueves, 11 de enero de 2018

Frente a tanta incertidumbre - Jesús nunca cambia

‘Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre’ (Hebr.13:8) (NTV)

No es nada nuevo cuando se dice que vivimos en un mundo que cambia constantemente y que además no es perfecto. A veces cambia más rápido de lo que nos gusta – y no siempre cambia para bien. Sistemas, estructuras, circunstancias externas, la tierra, el mundo entero – todo cambia. Igualmente en el caso de los líderes y las personas (tanto en el mundo en general como en la iglesia), estas vienen y van. Nosotros cambiamos – la vida tiene sus etapas, nos envejecemos, la salud puede experimentar cambios drásticos. ¿Y quién puede frenar todo esto, evitarlo o escapar de ello?

martes, 27 de diciembre de 2016

Frente a tanta incertidumbre - JESÚS NO CAMBIA

'Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre' (Hebr.13:8) (NTV)

No es nada nuevo cuando se dice que vivimos en un mundo que cambia constantemente y que además no es perfecto. A veces cambia más rápido de lo que nos gusta - y no siempre cambia para bien. Sistemas, estructuras, circunstancias externas, la tierra, el mundo entero - todo cambia. Igualmente en el caso de los líderes y las personas (tanto en el mundo en general como en la iglesia), estas vienen y van. Nosotros cambiamos - la vida tiene sus etapas, nos envejecemos, la salud puede experimentar cambios drásticos. ¿Y quién puede frenar todo esto, evitarlo o escapar de ello?