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lunes, 2 de septiembre de 2019

el apóstol Pablo llorando - ¿por qué?

"Pues ya les dije varias veces y ahora se los repito de nuevo con lágrimas en los ojos: hay muchos cuya conducta demuestra que son verdaderos enemigos de la cruz de Cristo. Van camino a la destrucción. Su dios son sus propios apetitos, se jactan de cosas vergonzosas y sólo piensan en esta vida terrenal. En cambio, nosotros somos ciudadanos del cielo, donde vive el Señor Jesucristo. Y esperamos con mucho anhelo que él regrese como nuestro Salvador. Él tomará nuestro débil cuerpo mortal y lo transformará en un cuerpo glorioso, igual al de él. Lo hará valiéndose del mismo poder con el que pondrá todas las cosas bajo su dominio" (Filp.3:18-21) NTV

El apóstol expresa sus emociones frente a la situación de algunas personas y sus actitudes, acciones, estilo de vida y las consecuencias de tal vida. Mientras Pablo escribe la carta a los filipenses esta llorando y angustiado por los que califica enemigos de la cruz ya que su final es la destrucción. 
Son enemigos de la cruz porque siguen sus propios apetitos, se jactan de cosas vergonzosas y solo piensan en lo terrenal. Pablo no está despreciando los enemigos de la cruz. Él  más bien está expresando una gran preocupación por su eternidad, por su destino final. Los enemigos de la cruz están preparando su propia destrucción - eso le duele profundamente al apóstol.

El apóstol Pablo, en otra ocasión, revela su gran tristeza (abundante tristeza; pena) y continuo dolor (incesante angustia) que tiene en su corazón porque los israelitas no aceptaron el mensaje de vida de Jesucristo e iban rumbo al infierno (Rom.9:1-3).

Cuando el apóstol Pablo se dirige a los ancianos de Éfeso les recuerda que mientras él estaba con ellos "por tres años, de noche y de día, no cesó de amonestar a cada uno con lágrimas" (Hch.20:30-31) LBLA. (Hch.20:19).

El amor de Pablo por la gente y por la iglesia tenía elementos emocionales profundos. El apóstol entendía las implicaciones que tiene el recibir o el rechazar el mensaje de Cristo, y eso lo hacía feliz o lo entristecía - por las respectivas consecuencias. La felicidad no era porque podía contabilizar uno más en el número de miembros en la iglesia que luego podía levantar su ego. No era una alegría por sostener un trofeo en la mano, resultado de sus esfuerzos. Tampoco era una tristeza porque lo habían rechazado a él. Pablo estaba preocupado por la eternidad de la gente (2Cor.2:4). VEA TAMBIÉN: Sal.119:136; Jer.9:1; Jer.13:17; 

EL EJEMPLO DE JESÚS

  • Jesús respondió con enojo cuando sus acusadores no sabían cómo contestar a la pregunta: "¿Permite la ley hacer buenas acciones en el día de descanso o es un día para hacer el mal? ¿Es un día para salvar la vida o para destruirla?. Pero ellos no quisieron contestarle" (Mr.3:4) NTV. El legalismo y la dureza de corazón de los religiosos llevaron a Jesús a reaccionar emocionalmente. Los religiosos no estaban interesados en el bienestar presente y eterno de la gente (Mr.3:1-6). Jesús responde entonces con una ‘ira santa’ nacida de un dolor interno y una tristeza profunda al ver el daño que esta gente se está haciendo a sí misma y a la gente a la que pretenden servir.
  • Cuando Jesús se acercó a Jerusalén el llora sobre la ciudad: "Al acercarse a Jerusalén, Jesús vio la ciudad delante de él y comenzó a llorar. ¡Cómo quisiera que hoy tú, entre todos los pueblos, entendieras el camino de la paz! Pero ahora es demasiado tarde, y la paz está oculta a tus ojos. No pasará mucho tiempo antes de que tus enemigos construyan murallas que te rodeen y te encierren por todos lados. Te aplastarán contra el suelo, y a tus hijos contigo. Tus enemigos no dejarán una sola piedra en su lugar, porque no aceptaste tu oportunidad de salvación" (Lc.19:41-42) NTV.

Hablar la verdad es importante. Hablar la verdad en amor es mejor. Ahora, no nos debe extrañar que el amor puede a veces ser acompañado por lágrimas sinceras que revelan la preocupación profunda por la gente y su destino. 

Las lágrimas de Jesús por Jerusalén son en realidad las lágrimas de Dios que ve la desgracia, el dolor y el sufrimiento innecesario que los humanos viven, o que llegarán a vivir por haber rechazado la mano extendida de la salvación; y por seguir los caminos de la perdición y no aprovechar la oportunidad que Dios les brinda para corregir su rumbo.

Dios no nos llama solamente a aprender de las enseñanzas de Pablo sino también de sus emociones. ¿Lloramos por los perdidos como lo hace el apóstol Pablo? ¿Lloramos cómo lo hizo Jesús?

martes, 20 de agosto de 2019

imitar - ¿a quién y qué?

"Hermanos, sed imitadores míos, y observad a los que andan según el ejemplo que tenéis en nosotros. Porque muchos andan como os he dicho muchas veces, y ahora os lo digo aun llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo cuyo fin es perdición, cuyo dios es su apetito y cuya gloria está en su vergüenza, los cuales piensan sólo en las cosas terrenales. Porque nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también ansiosamente esperamos a un Salvador, el Señor Jesucristo, el cual transformará el cuerpo de nuestro estado de humillación en conformidad al cuerpo de su gloria, por el ejercicio del poder que tiene aun para sujetar todas las cosas a sí mismo" (Filp.3:17-21) LBLA

Dios nos ha llamado a ser luz y sal en este mundo para así influenciar el mundo (Mt.5:13-16). El apóstol Pablo esperaba que todo creyente experimentara crecimiento espiritual y cambiara más y más a la imagen de Cristo (Filp.2:5 / Filp.2:1-11 / Gal.4:19 / Rom.8:29 / Rom.13:14 / Ef.4:24 / Col.3:10).
Ahora el apóstol nos está diciendo que así como vamos cambiando podemos invitar a otros a que nos imiten. No se trata de imitar métodos o formas, sino la vida que ha sido marcada por el pensamiento y la conducta de Cristo (Filp.3:17 / Filp.4:9 / Filp.2:1-11 / 1Cor.4:16 / 1Cor.11:1 / 1Tes.1:6 / 2Tes.2:10-14 / 2Tes.3:7-9 / 1Tim.4:12 / Hebr.13:7 / 1Pe.5:3).

LA IMPORTANCIA DE LA DINÁMICA DE LA IMITACIÓN:

El pasaje en Filp.3:17 nos está haciendo un llamado a imitar a cristianos maduros en Cristo para obtener como fruto una vida cristiana al estilo de Jesús. Una de las maneras como podemos progresar en la vida cristiana es a través de la imitación de personas que siguen a Cristo y que muestran una vida cambiada por el poder de Dios.

En la carta a los filipenses notamos que hay 4 generaciones representadas y que podemos imitar: [1] JESÚS (Filp.2:1-11); PABLO quien sigue las pisadas de Cristo (Filp.3:17 / 1Cor.11:1); aquellos que son IMITADORES DE PABLO (Filp.3:17); los FILIPENSES (Filp.3:17). Esto nos muestra cómo el cristiano debe ser un ejemplo que otros deben poder imitar (es un proceso que se reproduce); los líderes deben de manera especial recordar esta verdad (1Pe.5:3).

Pablo nos desafía a cambiar a la imagen de Cristo siguiendo su ejemplo y el ejemplo de otros cristianos maduros (Filp.3:15,17). Sin embargo también nos advierte y dice que nos cuidemos de no seguir a los falsos maestros o a los enemigos de la cruz de Cristo (Filp.3:18-19).

Necesitamos modelos que podemos observar de cerca para poder aprender y seguir la verdad encarnada. Cuando vemos que otros pueden vivir como Cristo lo espera de nosotros, entonces eso nos inspira a seguir ese mismo camino. Imitar a otros creyentes cristianos maduros en Cristo es parte necesaria de la dinámica del progreso cristiano y del discipulado. ¿Podemos decirle a otros, como lo hizo Pablo, que nos imiten a nosotros? ¿Qué tipo de cristiano llegaría a ser un nuevo creyente si él le sigue a usted? ¿A quién imita usted? ¿Qué cosa en la vida de esa otra persona causa que usted lo quiere imitar?

Es verdad que debemos ante todo estudiar y observar la vida de Cristo, su manera de pensar y su manera de andar en la vida (Filp.2:1-11), pero también requerimos de ejemplos cercanos que modelan hoy el pensamiento y la vida cristiana. Igualmente debemos ser nosotros ejemplo para otros; en especial nosotros los líderes (1Tim.4:12 / Tit.2:7 / 1Pe.5:3).

¿QUÉ IMITAR?

¿Qué es lo que el apóstol Pablo quiere que imitemos? ¿Qué específicamente quiere Pablo que veamos en su vida y que estemos imitando?

En los versículos inmediatamente anteriores a Filp.3:17 nos habla de su pasión por alcanzar  aquello para lo cual también fue alcanzado por Cristo Jesús (Filp.3:12). Y sigue diciendo que él prosigue hacia la meta para obtener el premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús (Filp.3:14). Su pasión era Cristo - Su manera de pensar y su manera de vivir; y Pablo quería ver esas características formadas en su vida y en la de todo creyente (Filp.2:1-11). Además quería Pablo llegar bien a la meta, un día estar con Cristo en la eternidad (Filp.3:1-11 / 2Tim.4:5-8).

Después sigue el apóstol explicando a quién debemos imitar y por qué imitar a los modelos correctos.
Al estudiar el texto notamos una advertencia de Pablo: nombra a aquellos a los cuales no debemos imitar en ningún momento: "Pues ya les dije varias veces y ahora se los repito de nuevo con lágrimas en los ojos: hay muchos cuya conducta demuestra que son verdaderos enemigos de la cruz de Cristo. Van camino a la destrucción. Su dios son sus propios apetitos, se jactan de cosas vergonzosas y sólo piensan en esta vida terrenal" (Filp.3:18-19) NTV. 
Este tipo de gente podría muy bien estar también presente en la iglesia de los filipenses. Su conducta era un escándalo y en ningún momento un modelo a seguir. De hecho, ellos son calificados como enemigos de la cruz de Cristo - gente que vive como si nunca van a tener que rendir cuentas; puede ser gente que tergiversa la libertad cristiana.

A los que debemos imitar son aquellos que buscan con todo el posible esfuerzo ser cambiados a la imagen de Cristo porque esperamos la venida de Cristo y no queremos ser encontrados en el lugar equivocado y viviendo la vida equivocada. Como ciudadanos del cielo vivimos de manera diferente (Filp.3:7): "En cambio, nosotros somos ciudadanos del cielo, donde vive el Señor Jesucristo. Y esperamos con mucho anhelo que él regrese como nuestro Salvador. Él tomará nuestro débil cuerpo mortal y lo transformará en un cuerpo glorioso, igual al de él. Lo hará valiéndose del mismo poder con el que pondrá todas las cosas bajo su dominio" (Filp.3:20-21) NTV. 
A este segundo grupo de personas es al que debemos imitar. Lo que debemos imitar es la pasión y el caminar de Pablo por agradar a Dios y servir al prójimo - su enfoque era el cielo (Filp.4:9 / Filp.1:12-18,23-26 / Filp.2:17-18 / Filp.2:5-8). Los romanos, donde sea que iban o vivían, se vestían al estilo de Roma, hablaban el latín y se comportaban como ciudadanos de Roma. Igualmente estamos llamados a vivir según los parámetros del cielo.

La esperanza del cristiano es pasar un día de este estado de debilidad y de tener un cuerpo mortal a tener un cuerpo glorioso, igual al de Cristo. El cristiano no vive para esta tierra y vida, sino para lo que viene después de la vida terrenal. Es por eso que ya es una persona que marca la diferencia.

APLICACIÓN / REFLECCIÓN:

¿Qué lecciones aprendió durante este estudio? Escriba en un cuaderno de notas una o dos frases completas que resuman las lecciones aprendidas.

¿Debe arrepentirse de algo? - sea específico/a ¿Qué pasos debe tomar para ser obediente a los mandatos de Cristo? Sea específico.

Anote una petición de oración; y use este asunto para orar en este instante a Dios.

Comparta con una persona lo aprendido en esta lección. ¿A quién le compartirá? ¿Cuándo le compartirá?

viernes, 10 de mayo de 2019

preocupaciones - pensamientos - paz


"No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho. Así experimentarán la paz de Dios, que supera todo lo que  podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús. Y ahora, amados hermanos, una cosa más para terminar. Concéntrense en todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo bello y todo lo admirable. Piensen en cosas excelentes y dignas de alabanza. No dejen de poner en práctica todo lo que aprendieron y recibieron de mí, todo lo que oyeron de mis labios y vieron que hice. Entonces el Dios de paz estará con ustedes" (Filp.4:6-9) NTV

Sin duda, lo que permito que invada mis pensamientos, eso afecta tremendamente mi estado emocional, mi paz interna y finalmente las decisiones que tomo. Cuidar lo que pienso, el concentrarme en cosas positivas, poder descargar los pensamientos marcados por la preocupación excesiva, todo eso trae la paz de Dios al alma. Y siendo sincero, eso es lo que quiero ver en mi vida, todos los días.

No es una paz hecha por humanos. Es una paz que guarda (es un centinela; monta guardia) nuestros corazones - si no vivimos esa PAZ DE DIOS, entonces probablemente eso sea una señal que debemos practicar lo que Pablo acá nos sugiere. Y es una paz que sobrepasa nuestro entendimiento: es una paz que la mente humana con toda su habilidad no la puede producir ni inventar; es un regalo de Dios que viene porque le confiamos a Él. Esta paz tiene que ver con tener relaciones armónicas entre Dios y humanos (Rom.14:19 / Hch.12:20 / Hch.15:33 / 1Cor.16:11 / Hch.9:31), es un estado de orden (Hch.24.2 / 1Cor.14:33), es una conciencia/estado de reposo y contentamiento (Mr.5:34 ( Jn.14:27 / Rom.8:6). El apóstol Pablo sugiere básicamente cuatro cosas que nos ayudan a tener la paz de Dios:

[1] Descargar todas las preocupaciones delante de Dios. Eso lo hacemos por medio de la oración, diciéndole a Dios lo que nos afana. Podemos presentarle a Dios absolutamente todo - aún nuestros fracasos, nuestros miedos, nuestros afanes, todo. Dios está con nosotros (Mt.6:25-33 / Mt.13:22 / Lc.10:41 / 1Cor.7:32 / 1Pe.5:7 / Sal.34:5-7 / Sal.55:17.22 / Sal.62:8 / Prov.16:3 / Mt.7:7-8).

[2] Dando gracias a Dios por todas Sus misericordias manifiestas en nuestra vida. No olvidando todas las cosas buenas que Dios hizo y hace por mi (Sal.103). Recordar Sus hechos siempre nos anima a seguir confiando en Él. También podemos dar gracias por aquellos momentos que no son tan lindos - esto lo podemos hacer porque creemos que Dios es bueno y todas las cosas nos sirven para bien, nos sometemos a Su voluntad soberana. Él es bueno, él es sabio, él tiene todo control, él es todopoderoso; él sabe lo que es bueno para nosotros (1Tes.5:17-18 / 2Cor.1:11 / Ef.5:20 / Col.3:15 / Hebr.13:15).

[3] Cuidando todo lo que pasa por nuestros pensamientos (Rom.12:1-2 / 2Cor.10:3-5 / Jer.4:14 / Mt.15:19 / Hebr.4:12). Es importante que nos enfoquemos en lo positivo, verdadero, puro, bello, admirable. Constantemente debemos revisar nuestros pensamientos y ver si pasan la prueba según el filtro que el apóstol nos presenta acá. En lo que nos concentramos, si no son las cosas buenas, se puede tornar en una avalancha de cosas que nos quitan la paz, nos hunden en depresión y desesperación, nos hace esclavos de ideas y filosofías destructivas. Debemos concentrarnos en: [a] lo VERDADERO, auténtico, correcto; no en rumores o acusaciones faltas de evidencias, no en ilusiones (Rom.12:9 / Ef.4:25 / Ef.6:14 / 1Jn.3:18); [b] lo HONORABLE, respetuoso, serio, aquello que exalta la excelencia moral, no lo chistes e historias de doble sentido (Rom.12:17 / Rom.13:13 / 2Cor.8:21 / 1Tes.4:12 / 1Tim.2:2 / 1Tim.3:8 / Hebr.13:18 / 1Pe.2.12); [c] lo JUSTO, una conducta recta que se atiene a los mandamientos de Dios, cumplir con el deber para con Dios y el prójimo, no pensar solo en el placer y en los intereses personales (Sal.82:2 / Prov.11:1 / Prov.20:7 / Hch.10:22 / Tit.1:8); [d] lo PURO, lo que no está contaminado con valores mundanos y filosofías huecas (1Tim.4:12 / 1Tim.5:2 / Stg.1:27 / Stg.3:17 / 1Jn.3:3);  [e] lo BELLO, placentero, amable, agradable, cosas que inspiran sanamente al bien (1Cor.13:1-13 / 1Pe.4:8); [f] lo ADMIRABLE, lo de buena reputación, de buen nombre (Hch.22:12 / 1Tim.5:10 / Hebr.11:2); [g] lo EXCELENTE, lo que es de buen uso (Rut 3:11 / Prov.12:4 / Prov.31:10 / 2Pe.1:3-4); [h] lo DIGNO DE ALABANZA, cosas que merecen reconocimiento sincero y que inspira a seguir lo bueno (Rom.2:29 / Rom.13:3 / 2Cor.8:18).

[4] Poner en práctica, obedecer todo los valores, principios y mandamientos de Dios y que hemos aprendido (Mt.5:19-20 / Mt.7:21.24-27 / Jn.13:17 / Jn.15:14 / Stg.1.22 / 2Pe.1:10).

"Ahora, que el Dios de paz los haga santos en todos los aspectos, y  que todo su espíritu, alma y cuerpo se mantenga sin culpa hasta que  nuestro Señor Jesucristo vuelva" (1Tes.5:23) NTV

miércoles, 20 de marzo de 2019

Alégrense en el Señor

"Por lo demás, hermanos míos, alégrense en el Señor. Para mí no es molestia volver a escribirles lo mismo, y a ustedes les da seguridad" (Filp.3:1) NVI

El apóstol Pablo escribió la carta a los filipenses durante un tiempo en el que permanecía bajo arresto por predicar el Evangelio. Él escribió esta carta para agradecerle a los filipenses por su generosidad y preocupación por él. En esta carta notamos que Pablo anima a los filipenses a seguir diferentes ejemplos. Ellos son: Jesús (Filp.2:1-11), Timoteo (Filp.2:19-24), Epafrodito (Filp.2:25-30), y el mismo Pablo (Filp.3:17). También es una carta que advierte de falsos profetas y falsos maestros que predican un evangelio diferente; ellos predican un mensaje que apunta a confiar en los esfuerzos humanos como medio de salvación y de conexión con Dios (Filp.3:2-21).

Uno de los puntos clave en esta carta tiene que ver con el gozo del cristiano. Pablo insiste que como verdaderos cristianos podemos tener un gozo que no depende de las circunstancias externas que lo rodean. Él habla del gozo en el Señor. Este gozo en el Señor tiene raíces muy profundas y está basado en el mismo Señor - no es un gozo aparte de Dios (Filp.3:1 / Filp.4:4 / Filp.1:18 / Filp.2:17-18 / Filp.2:28 / Filp.4:10). 

El apóstol estaba viviendo una situación difícil y de mucha incertidumbre - estaba encarcelado por causa del Evangelio. Él no sabía si iba a salir con vida de aquellos momentos y circunstancias o si iba a ser ejecutado. Sin embargo, notamos en la carta a los filipenses que Pablo se mantiene muy confiado ante la perspectiva de morir porque Cristo ha llenado su vida (Filp.1:19-26). 
En ese contexto el apóstol nos llama a nosotros a seguir su ejemplo y a gozarnos en el Señor. ¿Qué significa gozarnos en el Señor? Revisemos lo que Pablo nos dice al respecto en la carta a los filipenses.

  • Pablo se goza cuando el Evangelio es predicado. No importa los motivos que tengan algunos predicadores del por qué lo hacen; para Pablo es importante que el nombre de Cristo sea conocido. No se trata de tener gozo en falsos motivos, en falsas enseñanzas, en promociones de envidias o peleas. El que Cristo sea predicado es lo que alegra al apóstol. Podemos alegrarnos acerca de todo aquel quien predica la Palabra de Dios aunque no pertenezca a nuestro grupo en particular (Filp 1:18). (Mr.9:38-40 / Lc.9:50 / 1Cor.15:8-11 / 2Jn.1:9-11).
  • Pablo se goza por poder servir a Dios, aun si esto representa un gran sacrificio o aun morir. Él se goza que los filipenses siguen el camino de entrega, de servicio, de fe y de fidelidad a Dios. El apóstol llama a los filipenses a que no se pongan en plan de duelo si él muere, sino que más bien se sumen al gozo que él tiene por el privilegio de servir a Dios aun dando su vida como un sacrificio. Él anima además a que los filipenses igual estén dispuestos a dar su vida y que se alegren por tener ese privilegio. Podemos gozarnos por cada persona que se entrega fielmente al servicio a Dios y al prójimo (Filp.2:17-18 / 1Tes.3:7-9 /1Pe.2:5 / Filp.4:18 / Rom.12:1 / Hebr.13:15-16 / Col.1:24).
  • El gozo por ver gente que está dispuesta a pagar un gran precio por servir a Dios, jugándose la vida por servir a Dios y al prójimo, y por verlos de nuevo o verlos bien. Debemos gozarnos por cada persona que paga un alto precio por servir a Dios, quienes bajo amenazas de perder la vida siguen dedicados a la obra del ministerio. Nos podemos gozar de manera especial si nos volvemos a encontrar con gente que salió de entre nosotros y que después de haber servido fiel a Dios, aun en circunstancias difíciles, retornan bien (Filp.2:26-30 / Gn.45:27-28 - Gn.46:29-30 / Jn.16:22 / Hch.20:38 / 2Tim.1:4 / 2Cor.2:3 / 1Jn.1:3-4).
  • El gozo del cristiano es real en medio de los desafíos de la vida y en especial en medio de los desafíos que se presentan al seguir a Cristo. Puede haber persecución, pero nadie puede quitarnos el gozo en el Señor quien comenzó la buena obra en nosotros y quien la perfeccionará hasta el día de Su venida. El gozo se basa en Cristo y su fidelidad, en sus promesas y en la esperanza de su retorno. Podemos gozarnos en que tenemos un Dios quien es el mismo ayer, hoy y por siempre. (Filp.3:1 / Jn.16:22 / Rom.8:35-39 / Sal.5:11 / Mt.5:12 / Rom.5:2-3 / Stg.1:2 / 1Pe.1:6-8 / 1Pe.4:13 / Hch.5:41).
  • Nos regocijamos porque nuestros nombres están escritos en el Libro de la Vida. Nos regocijamos porque sabemos que el Señor vuelve pronto, porque podemos acercarnos a Dios en oración, porque Él se manifiesta en nuestras vidas con poder, porque experimentamos la paz de Dios que protege nuestros corazones y nuestra mente mientras vivimos en Cristo Jesús.  (Filp.4:3-7 / Sal.34:1-2 / Sal.145:1-2 / Sal.146:2 / Rom.5:2-3 / 1Tes.5:16-18).
  • Pablo se goza por el amor generoso y práctico que manifestaron los filipenses hacia él quien estaba viviendo momentos difíciles. Cuando los filipenses tuvieron la oportunidad manifestaron su amor y aprecio de manera práctica - eso generó mucho gozo en la vida de Pablo. El apóstol no había exigido nada de los filipenses - sin embargo, la generosidad y el amor de ellos lo llenó de gozo. Él aprendió a contentarse cualquiera que fuera la circunstancia en su vida - Pablo era independiente de las circunstancias y de personas para ser feliz; la base de su contentamiento era Cristo quien lo llenaba todo. Nos podemos gozar cuando vemos a otros cristianos avanzando en los caminos de Dios y cuando vemos como crecen cada día más a la imagen de Cristo (Filp.4:10-18 / 2Cor.7:6-7 / Filp.3:8 / Mt.6:31-34 / Lc.3:14 / 1Tim.6:6-9 / Hebr.10:34 / Hebr.13:5-6).

APLICACIÓN / REFLEXIÓN:
  • ¿Qué lecciones aprendió durante este estudio? Escriba en un cuaderno de notas una o dos frases completas que resuman las lecciones aprendidas.
  • ¿Debe arrepentirse de algo? - sea específico/a ¿Qué pasos debe tomar para ser obediente a los mandatos de Cristo? Sea específico.
  • Anote una petición de oración; y use este asunto para orar en este instante a Dios.
  • Comparta con una persona lo aprendido en esta lección. ¿A quién le compartirá? ¿Cuándo le compartirá?
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jueves, 27 de diciembre de 2018

No te inquietes - espere con paciencia

"No te inquietes a causa de los malvados ni tengas envidia de los que hacen lo malo. Pues como la hierba, pronto se desvanecen; como las flores de primavera, pronto se marchitan. Confía en el SEÑOR y haz el bien; entonces vivirás seguro en  la tierra y prosperarás. Deléitate en el SEÑOR, y él te concederá los deseos de tu corazón. Entrega al SEÑOR todo lo que haces; confía en él, y él te ayudará. Él hará resplandecer tu inocencia como el amanecer, y la justicia de tu causa brillará como el sol de mediodía. Quédate quieto en la presencia del SEÑOR, y espera con paciencia a que él actúe. No te inquietes por la gente mala que prospera, ni te preocupes por sus perversas maquinaciones. ¡Ya no sigas enojado! ¡Deja a un lado tu ira! No pierdas los estribos, que eso sólo trae daño" (Sal.37:1-8) NTV

Existen muchas cosas en la vida que nos inquietan, nos irritan o nos disgustan. Algunas de ellas son: ver al malvado prosperar mucho más que lo que prospera el justo (Sal.27:11-14 / Sal.37 / Prov.24:19); ver que otros tienen algo que a mi no se me concede, como en el caso de Ana que no podía tener hijos (1Sam.1:6-8); las circunstancias adversas de la vida (2Cor.4:8-14).
Frecuentemente vivimos inquietos porque las cosas no se nos dan tan rápido como lo esperamos que ocurran. Todo tiene que ser inmediato, especialmente cuando pedimos algo de Dios. Además, el mundo anda rápido y nos ofrece aparentes satisfacciones y soluciones rápidas, y no queremos perder ninguna oportunidad. En medio de todas las carreras que se viven en el diario vivir escuchar el llamado a esperar en el Señor es extraño y se nos torna en un desafío mayor; nos cuesta esperar; además exige mucha energía. Todo en el mundo nos dice: 'corra', mientras Dios nos dice: 'espere'. Nosotros preferimos actuar rápido porque tememos perder algo o llegar tarde. Por eso perseguimos lo que creemos es bueno para nosotros con mucho esfuerzo y estrés. Tomamos decisiones rápidas, actuamos basados en las primeras impresiones, y luego esperamos que Dios bendiga nuestros caminos, planes e ideas. Y cuando las cosas no se dan como pensábamos reaccionamos con ira, con desespero, con depresión, con rabia y finalmente le echamos la culpa de los infortunios a Dios (Prov.19:3).

No olvidemos que Dios es siempre bondadoso (Sal.27:13); Él es mi Salvador, mi Dios, mi roca (Sal.42:5 / Sal.61:1-2); Dios es misericordioso (2Cor.4:1); Él es fiel (Is.30:18); sabemos que el resucita a los muertos (2Cor.4:8-14). Dios Padre está muy pendiente de sus hijos y busca lo mejor para cada uno de ellos (Rom.8:35-39). 
Basados en esta verdad y entendiendo quien es Dios podemos confiar en Él y esperar en Su tiempo cuando Él va a actuar y mostrarnos Su camino para nosotros. Pero hasta que Dios actúe hacemos bien en dejar de correr y más bien debemos esperar con paciencia a que Él actúe (Sal.27:14). El poner la confianza en ejércitos no garantiza la victoria - poner la confianza en Dios y esperar en su intervención es lo que vale (Sal.33:16-22). Contar con el Señor y en Su Palabra nos lleva a estar tranquilos entendiendo que Dios tiene todo bajo control (Sal.130:5 / Sal.62:1.5).

Esperar en el Señor no es un acto de inactividad y pasividad. En el Salmo 37 se nos invita a confiar en el Señor, a deleitarnos en el Señor y a entregar todo lo que hacemos al Señor, a refrenar nuestro enojo, a dejar de preocuparnos porque el Señor tiene la última palabra.

"No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho. Así experimentarán la paz de Dios, que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús" Filp.4:6-7) NTV 

(VER TAMBIÉN: Mt.6:25-33 / Mt.10:19 / Mt.13:22 / Lc.10:41 / 1Cor.7:32 / 1Pe.5:7)

martes, 13 de marzo de 2018

Poniéndonos de acuerdo, ¿en qué?

"Por tanto, si hay algún estímulo en Cristo, si hay algún consuelo de amor, si hay alguna comunión del Espíritu, si algún afecto y compasión, haced completo mi gozo, siendo del mismo sentir, conservando el mismo amor, unidos en espíritu, dedicados a un mismo propósito. Nada hagáis por egoísmo o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de vosotros considere al otro como más importante que a sí mismo, no buscando cada uno sus propios intereses, sino más bien los intereses de los demás. Haya, pues, en vosotros esta actitud que hubo también en Cristo Jesús, . . ."  (Filp.2:1-5) LBLA

La unidad entre cristianos, o el estar de acuerdo entre cristianos, no tiene nada que ver con tener la misma opinión, tener las mismas preferencias políticas, preferir el mismo equipo de fútbol, vestirnos de la misma manera, tener el mismo estilo de culto, reunirnos todos en un mismo lugar, recibir todos el mismo sueldo, etc. Puede haber unidad en la diversidad (1Cor.12 / Rom.12 / Ef.4), pero ¿cómo?

Según el apóstol Pablo, la marca que une a los cristianos es una actitud (actitud - estar enfocado en; poner la mente sobre; sentir en un cierto sentido - Filp.2:5). Esta actitud, o este mismo sentir - que debe permear todas nuestras acciones - tiene que ver con la manera como vivimos nuestra vida en relación con el prójimo.
En cuanto a esta actitud y propósito, de lo cual habla Pablo acá en la carta a los filipenses, es en lo que debemos estar de acuerdo, ésta es la marca que nos une y caracteriza como cristianos genuinos. Es la unidad alrededor de una dedicación, un sentir; es una actitud basada en el ejemplo que Cristo nos dio: amar al prójimo; evitar el egoísmo; dejar de impresionar a otros para aparecer como más grandes; ser humildes, no enfocados sólo en los propios intereses; interesándose por los demás - reconociendo que el otro es candidato para ser servido por nosotros, no por ser mejor persona, no por tener mejores habilidades, no por tener mejor moral, etc., sino porque hemos sido llamados a servir por amor desinteresado, a ser gente para otros, a ser gente que se interesa por los demás de manera genuina (Filp.2:3-4).
Esta actitud fue ilustrada por Jesús (Filp.2:1-18), por Timoteo (Filp.2:19-24), por Epafrodito (Filp.2:25-30) y por el mismo Pablo (Filp.1:20-26 / Filp.2:28). Ellos fueron diferentes comparado con aquellos que Pablo menciona en Filp.1:15-19, aquellos quienes trataban de servir por celos y rivalidad.

La mente o actitud de Cristo que debemos imitar y que crea la unidad en medio de gente diversa en cuanto a dones, preferencias, personalidades, culturas, estilos, etc. es aquella actitud que no se considera ser algo más grande que otros, sino que renuncia a ciertos privilegios, adopta además una actitud humilde para obedecer a Dios  y servir al prójimo (Filp.2:5-8).
Esto significa entonces un comportamiento humilde que sirve a otros pagando un precio personal para levantar al prójimo (Filp.2:6-8 / Filp.2:26-28) - es en esta actitud que debemos estar de acuerdo. Si todos cuidamos esta actitud y si nos unimos alrededor de este propósito, entonces el mundo se vería diferente.

Recordemos lo que Jesús le dijo a sus discípulos cuando algunos de ellos buscaban puestos más altos y preferenciales por encima de los demás y cuya actitud había generado un ambiente pesado entre los discípulos:
"Así que Jesús los reunió a todos y les dijo: «Ustedes saben que los gobernantes de este mundo tratan a su pueblo con prepotencia y los funcionarios hacen alarde de su autoridad frente a los súbditos. Pero entre ustedes será diferente. El que quiera ser líder entre ustedes deberá ser sirviente, y el que quiera ser el primero entre ustedes deberá ser esclavo de los demás. Pues ni aun el Hijo del Hombre vino para que le sirvan, sino para servir a otros y para dar su vida en rescate por muchos»" (Mr.10:42-45) NTV