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jueves, 28 de febrero de 2019

Persiguiendo lo que permanece



"Una voz dijo: «¡Grita!». Y yo pregunté: «¿Qué debo gritar?». «Grita que los seres humanos son como la hierba. Su belleza se desvanece tan rápido como las flores en un campo. La hierba se seca y las flores se marchitan bajo el aliento del SEÑOR. Y así sucede también con los seres humanos. La hierba se seca y las flores se marchitan, pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre»" (Is.40:6-8) NTV

"Pues han nacido de nuevo pero no a una vida que pronto se acabará. Su nueva vida durará para siempre porque proviene de la eterna y viviente palabra de Dios. Como dicen las Escrituras: «Los seres humanos son como la hierba, su belleza es como la flor del campo. La hierba se seca, y la flor se marchita. Pero la palabra del Señor permanece para siempre». Y esta palabra es el mensaje de la Buena Noticia que se les ha predicado" (1Pe.1:23-25) NTV

En este mundo no hay nada que vaya a permanecer eternamente. Todo está sujeto al envejecimiento, al cambio, al desvanecimiento y aun a la desaparición (Mt.5:18 / Sal.102:26). De la tierra se dice que se gastará como una prenda de vestir (Is.51:6 / Hebr.1:11-12). Pero también sabemos que hay algo que traspasa todo lo temporal - eso es la Palabra de Dios y Dios mismo quien es el mismo ayer, hoy y por siempre (Hebr.13:8). El fiel amor de Dios para con nosotros permanecerá y Su pacto para con nosotros no se rompe (Is.54:10 / Sal.89:34). Dios no miente ni cambia de parecer  - por eso podemos confiar totalmente en Él (Nm.23:19 / Is.40:8 / Tit.1:2 / 1Pe.1:25). Los que hemos nacido de nuevo por la gracia y la misericordia de Dios vivimos para siempre porque la vida nueva proviene de la eterna Palabra de Dios (no de algo temporal) - y esta Palabra es el mensaje de la Buena Noticia (1Pe.1:23-25).

Sin embargo, debemos reconocer que como humanos trabajamos y nos esforzamos para otener algún tipo de gloria terrenal, aquello de lo cual la Biblia dice que es pasajero. Nos esforzamos para ser atractivos, buscamos que nos acepten y nos honren, trabajamos para obtener cosas en este mundo. Pero lo que sea que alcancemos, esas glorias son pasajeras, se deterioran y desaparecen de la escena rápidamente - solo hay que pensar en lo volátil que es el valor del dinero y lo corta que esa la vida humana (1Pe.1:23-25). 

Por obtener las cosas de este mundo caemos en la tentación de buscar a Jesús solamente por obtener lo pasajero, lo material, la gloria pasajera, sin considerar buscar primero las cosas del Reino de Dios (Mt.6:33), buscar honrarle a Él y que Él sea adorado: "... ustedes quieren estar conmigo porque les di de comer, no porque hayan entendido las señales milagrosas" (Jn.6:26) NTV. Que tan fácil cae el hombre en la trampa de buscar a Jesús, no necesariamente para adorarlo, sino por ver que puede obtener o sacar de Él en materia de cosas terrenales. Este es un enfoque materialista y egocéntrico (Stg.4:2-4 / 1Cor.6:13 / Ecl.6:7 / Is.29:8). Dios mismo reclama y dice: "¿Por qué gastar su dinero en alimentos que no les dan fuerza? ¿Por qué pagar por comida que no les hace ningún bien?Escúchenme, y comerán lo que es bueno; disfrutarán de la mejor comida" (Is.55:2) NTV. 

Y a veces vamos tan lejos en la búsqueda por los intereses personales como lo describe Santiago: "Desean lo que no tienen, entonces traman y hasta matan para conseguirlo. Envidian lo que otros tienen, pero no pueden obtenerlo, por eso luchan y les hacen la guerra para quitárselo. Sin embargo, no tienen lo que desean porque no se lo piden a Dios. Y, aun cuando se lo piden, tampoco lo reciben porque lo piden con malas intenciones: desean solamente lo que les dará placer" (Stg.4:2-3) NTV.

Jesús nos anima a enfocarnos en aquello que es eterno y de valor trascendente: "Pero no se preocupen tanto por las cosas que se echan a perder, tal como la comida. Pongan su energía en buscar la vida eterna que puede darles el Hijo del Hombre. Pues Dios Padre me ha dado su sello de aprobación" (Jn.6:27) NTV. Debemos buscar a Jesucristo por lo que Él es y no solo por lo que Él nos puede dar. Aunque Dios provee para nuestras necesidades físicas (Mt.6:33), nuestro esfuerzo y enfoque deben ser una relación íntima con el Eterno por medio de Jesucristo, adorarle y buscar Su gloria; y promover Sus intereses, valores y Su Reino. Esto lo hacemos porque sabemos que este mundo es temporal y Dios es Eterno. El agua y el pan que Él nos da satisface de verdad (Jn.4:14 / Jn.7:37 / Jn.6:33-35).