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martes, 2 de noviembre de 2021

¿malas experiencias?

 ¿Alguna vez ha tenido alguna mala experiencia con amigos, con cristianos, con iglesias, con líderes? Algunos tratamos de superar esas situaciones. Sin embargo, las heridas pueden generar amargura, resentimiento, desconfianza, ira, y llevarnos a tomar malas decisiones - nos alejamos de la gente, de la iglesia, de Dios. El mandato: 'Sobre todas las cosas guardadas cuida el corazón' hay que tomarlo en serio si queremos vivir en victoria y en gran paz con nosotros mismos, con la gente y con Dios (Prov.4:20-27).

¿Qué nos ayuda a superar esas experiencias dolorosas, a permanecer fieles a Dios y a vencer al mundo? Mirando el asunto de cerca reconocemos que la decepción radica normalmente en que ponemos la mirada y la confianza en la gente, en el dinero, en las instituciones y no en Dios. Todas las personas - aun cristianos y todo tipo de cosas en la vida nos van a decepcionar en algún momento. Ah, y no podemos negar que nosotros mismos también podemos herir a otros (Stg.4:8-10 / 2Cor.7:9 / 1Jn.1:8-10). Pero seamos sinceros, allá afuera en el mundo la vida no es mejor. De hecho es peor. Triste que algunos prefieran ese camino (1Jn.5:19). 

El que en una iglesia podamos tener malas experiencias se debe a que aun vivimos en un mundo caído y los cristianos, salvos por gracia, aun nos encontramos en un proceso de crecimiento, no somos perfectos. Declararnos víctimas no ayuda. Echarle la culpa a otros por nuestro estado personal de decepcionados es ser irresponsable. Terrible si pensamos que atacando al otro solucionamos algo. Basar nuestra vida sobre nuestras emociones es peligroso. La solución está en fijar la mirada en aquel que nunca cambia y que ama con amor inagotable (Hebr.12:1-3). Pero también debemos cuidar que no brote ninguna raíz venenosa de amargura en nosotros y nos trastorne. ¿En quién confiamos?¿Quién es nuestro refugio? ¿Cómo está nuestro corazón? Auto-exámenes regulares nos convienen para hacer luego los ajustes personales necesarios.

Leamos con cuidado los siguientes pasajes bíblicos para que nos exhorten, animen, enfoquen y lleven a buen puerto:

". . .  todo el que ha nacido de Dios vence al mundo. Ésta es la victoria que vence al mundo: nuestra fe. ¿Quién es el que vence al mundo sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?" (1Jn.5:4-5) NVI.

"Aunque mi padre y mi madre me abandonen, el SEÑOR me mantendrá cerca" (Sal.27:10) NTV.

"Es mejor refugiarse en el SEÑOR que confiar en la gente. Es mejor refugiarse en el SEÑOR que confiar en príncipes" (Sal.118:8-9) NTV.

ASIMILANDO

no dude en leer los contextos de los textos

[1] LEA las citas arriba anotadas. ¿Qué dicen estos textos? ¿Qué significan estos pasajes para nosotros hoy día? ¿Qué lecciones aprendemos de ellos y de esta meditaciones? 

[2] ¿Hay algo de lo cuál deba arrepentirse? ¿Hay algo que deba cambiar en su vida, alguna actitud, alguna costumbre? ¿Qué pasos debe tomar para cumplir con el mandato de Cristo? 

[3] Use este estudio para reflexionar y dialogar al respecto con otra persona, con la familia o un grupo pequeño. ¿Con quién y cuándo quiere compartir lo aprendido?

[4] ORE(n) a Dios Padre en el cielo usando estos versículos.


viernes, 5 de junio de 2020

en tiempos del Covid - descubriendo por lo que vale la pena preocuparse

"Pero el Señor le dijo: —Mi apreciada Marta, ¡estás preocupada y tan inquieta con todos los detalles! Hay una sola cosa por la que vale la pena preocuparse. María la ha descubierto, y nadie se la quitará" (Lc.10:41-42) NTV.

"¿Por qué te desesperas, alma mía, Y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios, pues he de alabarlo otra vez por la salvación de Su presencia" (Sal.42:5) NBLA.

La pandemia del Covid-19 nos sorprendió y de un día para otro nos quitó muchas cosas que de una u otra manera nos daban cierta estabilidad, seguridad y un cierto ritmo de vida. Una iglesia templo-céntrica y pastor-céntrica fue reemplazada por púlpitos virtuales, conferencias virtuales y conexiones virtuales de todo tipo. Nuestra sala u oficina en casa se convirtieron en nuestro estudio de grabación. El Internet se tornó en nuestro mejor aliado. Nuestras agendas experimentaron unos cambios impresionantes. El miedo y lo incierto nos acompañan a diario. Nuestro vocabulario ha experimentado un incremento de expresiones que no usábamos o no conocíamos. Aquí les comparto algunas de esas expresiones: “Distanciamiento social”, “aplanar la curva”, “la nueva normalidad”, “nada será igual”, etc.


Algunos pensábamos que esta pandemia sería de corto plazo y que rápidamente volveríamos a nuestros planes. Lo cierto es que esta situación se ha prolongado más de lo que nos imaginábamos. Nuestras oraciones apuntaban a que esto iba a desaparecer pronto, pero no ha sido así. Aun hay mucha incertidumbre acerca de cuándo podremos retomar el ritmo que nos dé cierta estabilidad y experimentar el alivio de presiones cuyos efectos no conocíamos.


Tengo la impresión de que hemos estado reaccionando a las circunstancias y no nos hemos ocupado lo suficiente en descubrir lo que este tiempo fuera de serie nos puede enseñar y ofrecer. Aunque externamente estamos aislados y de alguna manera estacionados, internamente no hemos hallado la necesaria quietud para descubrir aquello que nos pueda dar un rumbo más equilibrado y enfocado, tanto personalmente como en el ministerio. Parecemos como los caballos bríos y ansiosos de ser soltados para empezar la carrera - o seguir en ella.


Entiendo que la lucha por reconquistar la seguridad y la estabilidad emocional, y aun la seguridad física, nos lleva a una inquietud, a una carrera que no entendemos completamente, a un presionar para que todo vuelva a la “tal” normalidad, que ahora llamamos la nueva normalidad. En realidad, pensamos saber cómo será esa nueva normalidad, cuando en el fondo, no tenemos las respuestas correctas. En esa pelea queremos resucitar cosas que en los tiempos de la pandemia no solo desaparecieron, sino que se revelaron como poco importantes. Esto es verdad en lo personal como también en lo que respecta a cómo hacer iglesia.


Temo que no hemos aprovechado el tiempo para tranquilizarnos y reflexionar. Temo que no nos hemos aquietado lo suficiente para escuchar la voz de Dios y hacer un examen profundo de nuestros verdaderos intereses, prioridades, valores. Nos parecemos mucho más a Marta que a María en la historia que leemos en Lc.10:38-42. Andamos muy ocupados y ansiosos, y corremos el peligro de dejar pasar la oportunidad de descubrir lo que Dios desea hacer y el cómo lo quiere hacer - todo porque queremos regresar a lo conocido, a la tal acostumbrada estabilidad.


Sugiero que nos tomemos el tiempo necesario, que nos aquietemos y que hagamos un examen profundo (especialmente como líderes y pastores) para reflexionar acerca de las siguientes cosas:


[1] ¿Cuáles son las cosas, los programas y las dinámicas que nos quitó la pandemia y que ahora notamos que no eran cosas tan importantes o tan valiosas como creíamos? ¿De verdad quiero resucitar aquello? ¿Cuáles son las cosas que debemos, de una vez por todas, dejar atrás?


[2] Cuáles son aquellas cosas que estos tiempos revelaron como imprescindibles, de gran valor, como prioridades no negociables? ¿Cuánta atención voy a darle a esos asuntos ahora y después de la pandemia?


[3] ¿Qué ha estado hablando Dios a mi vida y a la iglesia acerca de ajustes necesarios? ¿Soy lo suficientemente sensible a la voz de Dios para entender la dirección que Él quiere dar a mi vida, mi familia y mi ministerio? ¿Y qué de la flexibilidad? ¿Seguiré sugiriéndole a Dios lo que debe hacer? ¿Cómo suenan mis oraciones?


[4] ¿Será este el tiempo en el que necesitamos un nuevo encuentro con Dios, escuchar el latido de su corazón y entonces comenzar a movernos en la dirección que Él determina? ¿Será este el momento de dejar a un lado nuestras impresiones y opiniones y más bien escuchar de una manera fresca la voz de Dios para este tiempo?


[5] ¿Será este el tiempo para trabajar en equipo y juntos descubrir la dirección de Dios, en vez de seguir el camino del llanero solitario, del “sabelotodo”, del líder autocrático?


[6] ¿Deberemos recordar la misión de Dios y descubrir juntos nuevos caminos para una mayor efectividad en el cumplimiento de la misma?


[7] ¿Qué, si como iglesia, consideramos hacer lo que creemos que Dios quiere que hagamos, pero sin dinero? ¿Será que esta forma de pensar nos ayudará a ser más creativos y a encontrar maneras de hacer iglesia diferente y más efectivamente?


DESCUBRA POR LO QUE VALE LA PENA PREOCUPARSE

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lunes, 13 de abril de 2020

la confianza en tiempos de crisis

"Porque no queremos que ignoren, hermanos, acerca de nuestra aflicción sufrida en Asia. Porque fuimos abrumados sobremanera, más allá de nuestras fuerzas, de modo que hasta perdimos la esperanza de salir con vida. De hecho, dentro de nosotros mismos ya teníamos la sentencia de muerte, a fin de que no confiáramos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos,..." (2Cor.1:8-9) NBLA.

Cuando vemos o experimentamos cosas dolorosas, una crisis, una enfermedad o una pandemia como la que estamos viviendo hoy día, todo aquello que en algún momento nos daba una cierta seguridad, ahora se esfuma o pierde relevancia. Dios usa esos momentos para llevarnos a confiar totalmente en Él; es en esos momentos que aprendemos que la roca es Cristo.

Dios incrusta en nuestras vidas aquellos momentos en los que somos sacudidos para que nos demos cuenta de lo que tiene valor y lo que verdaderamente importa, y para hacer de nosotros joyas preciosas que le glorifican (1Cor.3:13-15 / 1Pe.1:7 / Mt.7:24-27 / Hch.14:22).

Vea el ejemplo del apóstol Pablo. 


[1] Él llegó a sus límites, pero Dios lo estaba llevando a confiar totalmente en Cristo.

"Porque no queremos que ignoren, hermanos, acerca de nuestra aflicción sufrida en Asia. Porque fuimos abrumados sobremanera, más allá de nuestras fuerzas, de modo que hasta perdimos la esperanza de salir con vida. De hecho, dentro de nosotros mismos ya teníamos la sentencia de muerte, a fin de que no confiáramos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos,..." (2Cor.1:8-9) NBLA. - 2Tim.4:6-8.

[2] Dios quiso proteger a Pablo del orgullo y por eso permitió la tal espina en la carne. Pablo aprendió a aceptar sus debilidades (sus limitaciones, su dolor, situación no sanada) con tal que Cristo fuera glorificado en y a través de su vida.

"Y dada la extraordinaria grandeza de las revelaciones, por esta razón, para impedir que me enalteciera, me fue dada una espina en la carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca. Acerca de esto, tres veces he rogado al Señor para que lo quitara de mí. Y Él me ha dicho: «Te basta Mi gracia, pues Mi poder se perfecciona en la debilidad». Por tanto, con muchísimo gusto me gloriaré más bien en mis debilidades, para que el poder de Cristo more en mí" (1Cor.12:7-9) NBLA.

[3] Pablo aceptó la pérdida de muchos privilegios y de cosas en la vida por ver el poder de Dios actuando en su vida.

"Pero todo lo que para mí era ganancia, lo he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y aún más, yo estimo como pérdida todas las cosas en vista del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por Él lo he perdido todo, y lo considero como basura a fin de ganar a Cristo, y ser hallado en Él, no teniendo mi propia justicia derivada de la ley, sino la que es por la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios sobre la base de la fe, y conocerlo a Él, el poder de Su resurrección y la participación en Sus padecimientos, llegando a ser como Él en Su muerte, a fin de llegar a la resurrección de entre los muertos" (Filp.3:7-11) NBLA.

El ejemplo de Jesús:


Cuando Jesús se encontraba en el jardín Getsemaní orando decía: "Entonces les dijo: «Mi alma está muy afligida, hasta el punto de la muerte; quédense aquí y velen junto a Mí». Y adelantándose un poco, cayó sobre Su rostro, orando y diciendo: «Padre Mío, si es posible, que pase de Mí esta copa; pero no sea como Yo quiero, sino como Tú quieras»" (Mt.26:38-39) NBLA.

Jesús tenía el poder para cambiar su situación (Mt.26:52-53), pero decidió renunciar al control de todas las circunstancias; prefirió confiar en el Padre quien tiene el verdadero control y quien define el resultado de todo - "si es posible, que pase; pero como Tú quieras". Recordemos que no era una copa que Jesús merecía. Sin embargo, Jesús tenía una clara meta: ver al Padre glorificado a través de su obediencia, aun en un momento oscuro (Jn.12:27-28 / Filp.2:8). El fruto de Sus sufrimientos glorifica al Padre hasta el día de hoy (Filp.2:5-11 / Hebr.12:1-2 / Hebr.1:3).

"Humíllense, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que Él los exalte a su debido tiempo, echando toda su ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de ustedes. Sean de espíritu sobrio, estén alerta. Su adversario, el diablo, anda al acecho como león rugiente, buscando a quien devorar. Pero resístanlo firmes en la fe, sabiendo que las mismas experiencias de sufrimiento se van cumpliendo en sus hermanos en todo el mundo. Y después de que hayan sufrido un poco de tiempo, el Dios de toda  gracia, que los llamó a Su gloria eterna en Cristo, Él mismo los perfeccionará, afirmará, fortalecerá, y establecerá. A Él sea el dominio por los siglos de los siglos. Amén.
(1Pe.5:6-11) NBLA.


ASIMILANDO (2 Timoteo 3:16-17)

[1] ¿Qué lecciones aprendió durante este estudio? ¿Qué escuchó que Dios le impresionaba o hablaba durante este estudio?

[2] ¿Qué pasos va a tomar para ejecutar lo aprendido? Sea específico. ¿Cuándo va a comenzar con la aplicación de las lecciones en su vida y ministerio? ¿A quién le va a rendir cuentas acerca del proceso de ejecución de las lecciones?

[3] ¿Cuáles desafíos cree usted que va a enfrentar en la aplicación de las lecciones en su vida y ministerio? ¿Qué cosas ve usted como favorables para la aplicación de las lecciones?

[4] ¿Con quién va a compartir lo aprendido en esta lección? ¿Cuándo le compartirá?

[5] Anote a continuación una petición de oración relacionada con la sesión y la lección. Comparta con otros su petición y permita que ellos oren con usted.

sábado, 11 de abril de 2020

llamado al auto-examen en tiempos de crisis


"En esos días, le informaron a Jesús que Pilato había asesinado a varias personas de Galilea mientras ofrecían sacrificios en el templo. «¿Piensan que esos galileos eran peores pecadores que todas las demás personas de Galilea? —preguntó Jesús —. ¿Por eso sufrieron? ¡De ninguna manera! Y ustedes también perecerán a menos que se arrepientan de sus pecados y vuelvan a Dios. ¿Y qué piensan de los dieciocho que murieron cuando la torre de Siloé les cayó encima? ¿Acaso eran los peores pecadores de Jerusalén? No, y les digo de nuevo, a menos que se arrepientan, ustedes también perecerán»" (Lc.13:1-5) NTV.

Una de las preguntas que en algún momento hace todo humano tiene que ver con el por qué del sufrimiento. Una rápida reacción es buscar al culpable. Lo notamos en el caso de los amigos de Job (Job 22:5-22), lo vemos en la historia arriba mencionada (Lc.13:1-5), también en el caso del hombre que nació ciego (Jn.9:1-3), y en la historia de Pablo cuando lo mordió una serpiente (Hch.28:4).

En la cita de Lc.13:1-5 aclara Jesús que todo desastre, calamidad, sufrimiento contiene un llamado dirigido a todos. Y ese llamado es al arrepentimiento (Jesús lo dice dos veces en esta historia). Jesús está prácticamente diciendo: 'El tema importante que se desprende ahora de esas tragedias no son los muertos ni otra gente sufriente, son ustedes los vivos. Si ustedes no se arrepienten, también perecerán.' Este llamado es un llamado lleno de amor y de esperanza, nunca de condenación. Dios no quiere que perezcamos y por eso nos llama  auto-examinarnos (2Pe.3:9 / 1Tim.2:1-4 / Jn.3:15-17 / Tit.2:11).
Un desastre o una calamidad puede llevar a que muramos físicamente (también los cristianos), importante es que ya sea que vivamos o que muramos, que seamos de ÉL (Rom.14:8 / 1Tes.5:10 / Filp.1:20,23-24 / Col.1:24 / 2Pe.1:12-15).

La razón para semejante llamado es que de una u otra manera todos hemos pecado, hemos sacado y aun sacamos a Dios de nuestra vida; no le permitimos ocupar el primer puesto. Obtamos por otros amores en nuestra vida - preferimos dinero, fama, sexo, entretenimiento, amigos, familia, etc. Dios nos llama a que nos examinemos y que pongamos nuestra vida en orden para no ser sorprendidos y terminar en el lugar equivocado (Mt.22:37 / Mt.10:37 / Rom.1:22-23 / Rom.3:23 / Rom.6:23).

El arrepentimiento es un cambio en la manera de pensar y un cambio de accionar, entiende que su manera de pensar está equivocada, que su actuar va en contra de las expectativas de Dios, entonces confiesa sus pecados y vuelve a Dios y ordena su vida (Lc.15:17-21 / Tit.2:11-14 / Stg.1:21-25). El que se arrepiente ordena su vida delante de Dios (Mt.3:2,11 / Mt.4:17 / Lc.13:5 / Mt.6:12 / Hch.2:38).

ORACIÓN:
"Puede ser que a veces yo cierre los cielos para que no llueva o mande langostas para que devoren las cosechas o envíe plagas entre ustedes; pero si mi pueblo, que lleva mi nombre, se humilla y ora, busca mi rostro y se aparta de su conducta perversa, yo oiré desde el cielo, perdonaré sus pecados y restauraré su tierra" (2Cron.7:13-14) NTV.

Padre en el cielo, eterno Dios y fiel Señor; 
Tu que escuchas nuestras oraciones y quien se manifiesta con poder, Tu has dicho que si Tu pueblo, quien lleva Tu nombre, se humilla y ora, y si te busca y abandona su mala conducta, entonces escucharás desde el cielo, perdonarás nuestros pecados y restaurarás nuestra vida y nuestra tierra.

Confesamos hoy que hemos pecado contra Ti. 
Te hemos ofendido y nos hemos corrompido mucho; hemos desobedecido Tus mandamientos, preceptos y decretos. Confesamos que le hemos dado espacio a las pasiones pecaminosas, a la inmoralidad sexual y a la impureza, a la idolatría, a la religiosidad falsa y a la brujería, al odio y a la discordia, a los celos y a los arrebatos de ira, a las rivalidades y al consumismo, a la mentira y al engaño. ¡Perdónanos Señor!

Padre eterno, escogemos hoy servirte de todo corazón 
y con todas nuestras fuerzas; escogemos seguirte obedeciendo Tus ordenanzas. Hoy nos entregamos a una vida de adoración continua, por medio de Jesucristo; ofrecemos sacrificios de alabanza, el fruto de nuestros labios que confiesan Tu nombre; nos dedicamos a hacer el bien y a compartir con otros lo que tenemos; ofrecemos nuestro cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Ti - son estos los sacrificios que a Ti de agradan. Señor, nos complace honrar Tu nombre.

Te pedimos ahora que nos concedas en estos tiempos el proclamar Tu palabra 
sin temor alguno y en el poder del Espíritu Santo. Llénanos con Tu Santo Espíritu. Padre que estás en el cielo, extiende Tu mano poderosa para sanar y hacer señales y prodigios mediante el nombre de Tu santo siervo Jesús. Señor, que en estos tiempos el Evangelio del Reino se predique en todo el mundo como testimonio a todas las naciones. ¡Ven, Señor Jesús!


ASIMILANDO (2 Timoteo 3:16-17)

[1] ¿Qué lecciones aprendió durante este estudio? ¿Qué escuchó que Dios le impresionaba o hablaba durante este estudio?

[2] ¿Qué pasos va a tomar para ejecutar lo aprendido? Sea específico. ¿Cuándo va a comenzar con la aplicación de las lecciones en su vida y ministerio? ¿A quién le va a rendir cuentas acerca del proceso de ejecución de las lecciones?

[3] ¿Cuáles desafíos cree usted que va a enfrentar en la aplicación de las lecciones en su vida y ministerio? ¿Qué cosas ve usted como favorables para la aplicación de las lecciones?

[4] ¿Con quién va a compartir lo aprendido en esta lección? ¿Cuándo le compartirá?

[5] Anote a continuación una petición de oración relacionada con la sesión y la lección. Comparta con otros su petición y permita que ellos oren con usted.

jueves, 9 de abril de 2020

el corazón en tiempos de crisis


"Recuerda cómo el SEÑOR tu Dios te guió por el desierto durante cuarenta años, donde te humilló y te puso a prueba para revelar tu carácter y averiguar si en verdad obedecerías sus mandatos" (Dt.8:2) NTV

En tiempos de crisis, de estrés especial, de circunstancias difíciles, salen ciertas cosas a la luz que revelan nuestro corazón. Puede ser que en esos momentos veamos la fe fuerte, nuestra confianza segura, un carácter que refleja la imagen de Jesús. Sin embargo, podríamos igualmente ver los temores, las dudas, los pecados. Si lo que usted ve no es lo bueno, entonces no entre en modo de negación, de disculpar o de espiritualizar el asunto. Tome en serio lo que ve y trátelo debidamente. No posponga trabajar en ello. Pida a Dios ayuda y dirección para resolver los temas del corazón dañado, lleno de dudas e ira y odio, o manejado por los deseos malos, o impulsado por una falsa autoestima u orgullo, etc. Si es necesario pida ayuda a un consejero cristiano maduro. Permita que Dios trate con usted en esos tiempos de crisis para salir de esta situación fortalecido, cambiado y firme en la fe (Dt.13:3 / Gn.22:1 / Ex.15:25 / 2Cron.32:31 / Sal.81:7 / Prov.17:3 / Stg.1:3 / 1Pe.1:7).

"Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce los pensamientos que me inquietan. Señálame cualquier cosa en mí que te ofenda y guíame por el camino de la vida eterna" (Sal.139:23-24) NTV.

el amor de Dios en tiempos de crisis


"¿Será que él ya no nos ama si tenemos problemas o aflicciones, si somos perseguidos o pasamos hambre o estamos en la miseria o en peligro o bajo amenaza de muerte? (Como dicen las Escrituras: «Por tu causa nos matan cada día; nos tratan como a ovejas en el matadero»). Claro que no, a pesar de todas estas cosas, nuestra victoria es absoluta por medio de Cristo, quien nos amó. Y estoy convencido de que nada podrá jamás separarnos del amor de Dios. Ni la muerte ni la vida, ni ángeles ni demonios, ni nuestros temores de hoy ni nuestras preocupaciones de mañana. Ni siquiera los poderes del infierno pueden separarnos del amor de Dios. Ningún poder en las alturas ni en las profundidades, de hecho, nada en toda la creación podrá jamás separarnos del amor de Dios, que está revelado en Cristo Jesús nuestro Señor" (Rom.8:35-39) NTV.

El amor de Dios es seguro, aún en tiempos de circunstancias complicadas. Dios no dice que nos libra de situaciones difíciles o de crisis, pero SÍ nos dice que no nos deja de amar - aún en el valle más oscuro Él está presente y nos sigue amando. El amor de Dios no significa que todas mis circunstancias van a ser perfectas y sin crisis, pero sí puedo estar seguro de Su presencia hasta el fin del mundo. Abrazar esta verdad nos da paz, propósito, consuelo, seguridad (Mt.28:18-20 / Sal.103:17 / 2Tes.2:16 / Sal.23).

"Pero el amor del SEÑOR permanece para siempre con los que le temen. ¡Su salvación se extiende a los hijos de los hijos" (Sal.103:17) NTV.

martes, 7 de abril de 2020

acérquese


"Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos" (Hebr.4:16) NVI

Así como la Biblia habla de que nos debemos alejar de ciertas cosas y personas que no nos hacen bien, también nos habla de acercarnos a ciertas cosas y personas que sí nos hacen bien. Este acercarnos nos hace bien porque fortalece nuestro bienestar espiritual y emocional, ayuda a tener una relación correcta con Dios y con otros, y lleva a servir a Dios y a otros en la actitud correcta. Por ahí existe aquel proverbio que dice: "dígame con quien andas y te diré quien eres". La Biblia nos dice que 'malas compañías corrompen buenas costumbres', pero igual podemos decir que buenos amigos son una bendición. El libro de Proverbios en la Biblia lo dice de la siguiente manera: "Camina con sabios y te harás sabio; júntate con necios y te meterás en dificultades" (Prov.13:20) NTV.

  • Debemos acercarnos a Dios confiadamente. El nos trata desde el trono de gracia y nos extiende misericordia, amor y ayuda. 
"... acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, teniendo nuestro corazón purificado de mala conciencia y nuestro cuerpo lavado con agua pura" (Hebr.10:22) NBLA. - Hebr.4:16 / Sal.73:28 / Is.29:13 / Stg.4:8.

    • Los israelitas no se pudieron acercar al monte Sinaí. Si lo hubieran hecho en aquel tiempo, entonces hubieran muerto. Pero gracias a Dios que en Jesús tenemos libre acceso al trono de la gracia (Ex.19:24).
    • El recaudador de impuestos fue al templo para acercarse a Dios y buscar el perdón de Dios. Contrario a la actitud del fariseo quien se acercó exhibiendo su orgullo, el recaudador de impuestos se acercó humildemente y salió restaurado (Lc.18:9-14) - Hebr.12:28.
    • Cuando Abraham escucha de los planes de Dios para con Sodoma y Gomorra, éste se acerca a Dios en plan de interceder por los pocos justos que puedan haber en esas ciudades. Abraham pidió a Dios que no destruyera esas ciudades si allí se encontraban unos pocos justos (Gn.18:22-33).
    • "En cuanto a mí, ¡qué bueno es estar cerca de Dios! Hice al Soberano SEÑOR mi refugio, y a todos les contaré las maravillas que haces" (Sal.73:28) NTV.
    • "Acérquense a Dios, y Dios se acercará a ustedes. Lávense las manos, pecadores; purifiquen su corazón, porque su lealtad está dividida entre Dios y el mundo" (Stg.4:8) NTV.
    • "¡Cuán bienaventurado es el hombre que no anda en el consejo de los impíos, Ni se detiene en el camino de los pecadores, Ni se sienta en la silla de los escarnecedores, Sino que en la ley del SEÑOR está su deleite, Y en Su ley medita de día y de noche! Será como árbol plantado junto a corrientes de agua, Que da su fruto a su tiempo Y su hoja no se marchita; En todo lo que hace, prospera" (Sal.1:1) NBLA.

  • Debemos acercarnos a aquellos que no han escuchado las Buenas Noticias acerca del Reino de Dios. 
"El Espíritu Santo le dijo a Felipe: «Acércate y camina junto al carruaje». Felipe se acercó corriendo y oyó que el hombre leía al profeta Isaías. Felipe le preguntó: —¿Entiendes lo que estás leyendo? El hombre contestó: —¿Y cómo puedo entenderlo, a menos que alguien me explique? Y le rogó a Felipe que subiera al carruaje y se sentara junto a él" (Hch.8:29-31) NTV.

    • Felipe se acercó al eunuco de Etiopía para explicarle el Evangelio (Hch.8:29).
    • Pedro fue a la casa de Cornelio para anunciar las Buenas Nuevas acerca de Jesucristo (Hch.10:28).
    • Dios nos llama a ser luz y sal en un mundo oscuro; también nos hizo Sus embajadores (Mt.5:13-16 / 2Cor.5:11-21).
    • "Así que somos embajadores de Cristo; Dios hace su llamado por medio de nosotros. Hablamos en nombre de Cristo cuando les rogamos: «¡Vuelvan a Dios!»" (2Cor.5:20) NTV.

  • Debemos acercarnos como iglesia los unos a los otros para la edificación mutua y el cumplimiento de los propósitos de Dios. (En un tiempo como el del COVID-19 habrá que buscar maneras alternativas para conectarnos y de todas maneras experimentar la edificación mutua).
"Ahora bien, mis hermanos, hagamos un resumen. Cuando se reúnan, uno de ustedes cantará, otro enseñará, otro contará alguna revelación especial que Dios le haya dado, otro hablará en lenguas y otro interpretará lo que se dice. Pero cada cosa que se haga debe fortalecer a cada uno de ustedes" (1Cor.14:26) NTV.

    • Jesús nos llama a acercarnos al hermano con el cual tenemos una relación en conflicto para arreglar los asuntos pendientes y experimentar reconciliación (Mt.5:21-26) - 1Cor.11:18 / Hch.11:26.
    • Nos necesitamos los unos a los otros para animarnos y permanecer firmes en la fe, especialmente en vísperas de Su Venida. Cristiano aislado por mucho tiempo corre el peligro de enfriarse en cuanto a la fe (Hebr.10:25).
    • Un matrimonio debe cuidarse y no descuidar su relación de pareja casada permitiendo tiempos de separación prolongados (1Cor.7:3-5 / 1Pe.3:7).
    • Como iglesia tenemos un llamado especial de acercarnos a la gente en necesidad (Jn.11:33 / Hch.9:39 / Hch.15:36-39).
    • "Y cuando Jesús la vio llorando, y a los judíos que vinieron con ella llorando también, se conmovió profundamente en el espíritu, y se entristeció. «¿Dónde lo pusieron?», preguntó Jesús. «Señor, ven y ve», le dijeron. Jesús lloró" (Jn.13:33-35) NBLA.


ASIMILANDO (2 Timoteo 3:16-17)

[1] ¿Qué lecciones aprendió durante este estudio? ¿Qué escuchó que Dios le impresionaba o hablaba durante este estudio?

[2] ¿Qué pasos va a tomar para ejecutar lo aprendido? Sea específico. ¿Cuándo va a comenzar con la aplicación de las lecciones en su vida y ministerio? ¿A quién le va a rendir cuentas acerca del proceso de ejecución de las lecciones?

[3] ¿Cuáles desafíos cree usted que va a enfrentar en la aplicación de las lecciones en su vida y ministerio? ¿Qué cosas ve usted como favorables para la aplicación de las lecciones?

[4] ¿Con quién va a compartir lo aprendido en esta lección? ¿Cuándo le compartirá?

[5] Anote a continuación una petición de oración relacionada con la sesión y la lección. Comparta con otros su petición y permita que ellos oren con usted.

jueves, 2 de abril de 2020

tormenta - temor - JESÚS

"Cuando ya anochecía, sus discípulos bajaron al lago y subieron a una barca, y comenzaron a cruzar el lago en dirección a Capernaúm. Para entonces ya había oscurecido, y Jesús  todavía no se les había unido. Por causa del fuerte viento que soplaba, el lago estaba picado. Habrían remado unos cinco o seis kilómetros cuando vieron que Jesús se acercaba a la barca, caminando sobre el agua, y se  asustaron. Pero él les dijo: «No tengan miedo, que soy yo.» Así que se dispusieron a recibirlo a bordo, y en seguida la  barca llegó a la orilla adonde se dirigían" (Jn.6:16-21) NVI.

Vivimos en un tiempo que está marcado por el temor, la angustia y el miedo. Tenemos miedo de la pandemia, y en medio de ésta tenemos temor del futuro, del estar solos, de la posibilidad de enfermarnos, de la situación económica, del sufrimiento, de posibles hambrunas, del aburrimiento, etc. Son de verdad  tiempos como los describe la Biblia en Ef.5:16: "...los días son malos".

Es interesante notar que la Biblia nos dice una y otra vez: "No tengan miedo" (Jn.6:20 / Is.41:10,14 / Is.43:1-2 / Mt.14:27-31 / Mr.16:6 / Apoc.1:17-18). Esto significa mucho para nosotros en estos días de muchas incertidumbres y de situaciones nunca vividas antes y que quieren atrapar nuestra atención, controlar nuestras emociones. Dios nos dice de varias maneras: "No tema". Es obvio que Dios nos quiere ayudar a vencer el temor, la angustia y el terror.

En nuestra historia notamos que los discípulos habían obedecido el mandato de Jesús de subirse al bote y pasar a Capernaúm. Jesús quería unirse a ellos en un momento más tarde. Además, parece que de alguna manera Jesús se había retrasado. Jesús había estado orando  (Mr.6:45-46). De repente una tormenta sorprende a los discípulos. El temor los invade y estos hombres luchan esforzadamente por la vida.

Cuando somos sorprendidos por las tormentas de la vida podemos experimentar también temor y angustia. En el momento que los discípulos zarparon las aguas estaban tranquilas. Esas circunstancias con seguridad estaban anunciando un buen viaje. En ningún momento esperaban un viento tan fuerte como el que de repente los sorprendió. Ellos rápidamente se vieron en medio de una tormenta sin precedentes. Lo mismo nos puede ocurrir a nosotros. Experimentamos las tormentas de la vida: enfermedad, necesidades económicas, pandemia, muerte, rechazo, etc. Recuerde a José (Gn.42:21 / Sal.105:16-22). Frecuentemente nos encontramos con estas tormentas en los momentos menos esperados.

LA VERDAD DE JESÚS NOS HACE LIBRES:

La oscuridad que los rodeaba incrementaba el temor y la inseguridad, la visibilidad era limitada. En esos momentos los peligros y el estrés emocional se incrementan.
En los momentos de oscuridad, tanto física como espiritual o por el desconocimiento de la verdad, Satanás aprovecha y nos bombardea con mentiras. Y lo terrible - nosotros creemos esas mentiras, actuamos indebidamente e incrementamos con ello las dudas, el temor y la inseguridad (Gn.3:1-10 / 2Cor.4:4 / Hebr.2:15 / Rom.8:15 / 2Tim.1:7 / 1Re.22:22).

Debemos recordar que los discípulos estaban cansados, agotados y con poca energía. Habían remado con fuerza y no avanzaron mucho. Estaban luchando por permanecer a flote y de repente aparece una figura en la oscuridad - ellos creen que es un fantasma. Todos los discípulos ven ese espectáculo. Todos se dejaron infectar por el terror y pensaron que el ángel de la muerte los vino a recoger. Marcos relata esta situación de la siguiente manera: "Al anochecer, la barca se hallaba en medio del lago, y Jesús estaba en tierra solo. En la madrugada, vio que los discípulos hacían grandes esfuerzos para remar, pues tenían el viento en contra. Se acercó a ellos caminando sobre el lago, e iba a  pasarlos de largo. Los discípulos, al verlo caminar sobre el agua, creyeron que era un fantasma y se pusieron a gritar, llenos de miedo por lo que veían" (Mr.6:47-50) NVI.

La palabra de Jesús nos libera del engaño y del temor. Jesús les dijo a los discípulos: «No tengan miedo, que soy yo.»  De alguna manera Jesús les recuerda quien es Él: "Yo Soy". Él es el Hijo de Dios, Él tiene todo el poder - por eso no había lugar para el temor. Esta fue la misma palabra que escuchó Moisés (Gn.3:13-15).

En la Biblia leemos de diferentes "YO SOY". Yo soy el Mesías (Jn.4:26). Yo soy, no teman (Jn.6:20). Yo soy el pan de vida (Jn.6:35). Yo soy de allá arriba (Jn.8:23). Yo soy la luz del mundo (Jn.8:12). Yo soy la puerta (Jn.10:7). Yo soy el buen pastor (Jn.10:14). Yo soy el Hijo de Dios (Jn.10:36). Yo soy la resurrección y la vida (Jn.11:25). Yo soy el Señor y Maestro (Jn.13:13). Yo soy el camino, la verdad y la vida (Jn.14:6). Yo soy la vida verdadera (Jn.15:1). Yo soy el Alpha y el Omega (Apoc.1:8). Yo soy el Primero y el Últimos (Apoc.1:17).

Cuando entendemos quién es Jesús y cuando ponemos atención a Su Palabra, a las palabras de aliento que vienen de nuestro Señor, es que comenzamos a sentirnos seguros y a ser liberados de todo temor (Mt.28:18-20 / ¡Jn.16:33! / Is.46:4).

Cómo sea que suene la mentira que el diablo nos sople al oído, la manera para contraatacar a las mentiras del diablo es conociendo y declarando la Verdad de Dios (Mt.4:1-11).

LA PRESENCIA DE JESÚS NOS TRAE PAZ

Otro hecho es que si no tenemos a Jesús en el bote podemos ser personas llenas de temores. Jesús no se había subido con los discípulos al bote. Jesús no estaba presente; ellos estaban sin Jesús y se sentían abandonados.
Los discípulos no habían planeado navegar sin Jesús a bordo, pero en este caso las circunstancias se dieron para que Él no estuviera con ellos en el comienzo del viaje. En un momento crítico Jesús aparece y los discípulos recibieron a Jesús en el bote y el viento se calma. Jesús en el bote marcó la diferencia.

Si dejamos a Dios por fuera de nuestras vidas, entonces el temor, la inseguridad, la angustia van a ser fieles acompañantes. Por eso nos llama Dios a cuidar nuestra relación con Él (Lc.10:38-42 / Hebr.12:15 / 2Pe.1:3-11).

La persona que no ha invitado a Jesús a su vida va a tener muchos problemas en resolver el asunto del temor. Entendemos que el llamado que hace Dios en Apoc.3:20 es primeramente un llamado a la iglesia, pero entendemos también que este es un llamado a todas las personas: "Mira que estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré, y cenaré con él, y él conmigo" NVI. LEA TAMBIÉN: Jn.14:27. Aprovechemos los tiempos de tormentas para revisar cómo está nuestra relación con Dios y hagamos todo lo necesario para avivar la conexión con Él.

"Así que no temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con mi diestra victoriosa" (Is.41:10) NVI.

CONCLUSIÓN:

  • Examine la fuente del temor que está experimentando. Busque en la Biblia la promesa de Dios respectiva - vea lo que Dios dice acerca del temor que está viviendo.
  • Si debe arrepentirse de un pecado, entonces no espere para hacerlo.
  • Rechace toda mentira del diablo declarando la Verdad de Dios.
  • Desarrolle una relación sana con Dios por medio de la Palabra de Dios, la oración, la obediencia, la quietud delante de Dios, siendo sensible a la voz de Dios

ASIMILANDO (2 Timoteo 3:16-17)

[1] ¿Qué lecciones aprendió durante este estudio? ¿Qué escuchó que Dios le impresionaba o hablaba durante este estudio?

[2] ¿Qué pasos va a tomar para ejecutar lo aprendido? Sea específico. ¿Cuándo va a comenzar con la aplicación de las lecciones en su vida y ministerio? ¿A quién le va a rendir cuentas acerca del proceso de ejecución de las lecciones?

[3] ¿Cuáles desafíos cree usted que va a enfrentar en la aplicación de las lecciones en su vida y ministerio? ¿Qué cosas ve usted como favorables para la aplicación de las lecciones?

[4] ¿Con quién va a compartir lo aprendido en esta lección? ¿Cuándo le compartirá?

[5] Anote a continuación una petición de oración relacionada con la sesión y la lección. Comparta con otros su petición y permita que ellos oren con usted. 


lunes, 30 de marzo de 2020

interrupciones divinas


Muchas de las oportunidades para servir, y que Dios pone en el camino, ocurren en la intersección de lo inesperado y la interrupción. En estos tiempos del COVID-19 todos estamos viviendo una interrupción sin antecedentes. Nuestras rutinas, nuestros planes, nuestra manera de hacer la vida en general, la manera de hacer iglesia y el ministerio, todo ha sido interrumpido por la aparición de un virus que está afectando sin precedentes la vida social, económica, política, religiosa, deportiva, etc. A nivel global todo ha experimentado una interrupción. La pregunta que surge es ¿cómo vamos a enfrentar hoy esta interrupción? Podemos decir que todo esto es del diablo, pero, ¿será que también podemos pensar que Dios está usando esta interrupción para obtener nuestra atención? ¿Será que Dios está haciendo sonar las campanas para que abramos nuestros oídos y entendamos lo que Él quiere hacer en estos tiempos? A veces estamos tan acostumbrados a ciertos caminos, a ciertas rutinas, al 'ministerio del mantenimiento' de lo alcanzado, al show y al entretenimiento, que nuestros oídos dejan de estar atentos a la reprensión, a la corrección y a las opciones de re-direccionamiento.

EJEMPLOS DE INTERRUPCIONES DIVINAS con final feliz:
  • Notamos que Ananías se dejó interrumpir por Dios en su agenda o rutina diaria y estuvo dispuesto a cumplir unas órdenes dadas por Dios (Hch.9:10s). Me pregunto: ¿Puede Dios interrumpir nuestra agenda? ¿O estamos tan ocupados en nuestros quehaceres personales que Dios no tiene opciones de penetrar en nuestro mundo? Si un discípulo de Jesús no aprende a escuchar la voz de Dios o si no se deja interrumpir por Dios para ser guiado a servir en ciertas ocasiones, perdemos  grandes oportunidades en cuanto al ministerio se refiere.
  • En cuanto a las interrupciones divinas notamos que Pedro también experimenta una interrupción similar (Hch.10:9s). Pedro estaba aprovechando el tiempo de espera, hasta que le sirvieran la comida, para orar. Su enfoque principal en ese momento era posiblemente la comida. Dios interrumpió su ‘rutina’, le habló y le encargó un ‘trabajo especial’. Notamos que Pedro obedece las indicaciones que Dios le da en ese momento. Esta experiencia no solamente lleva a que Pedro sea cambiado en su actitud frente a los gentiles, sino que además la historia de la iglesia experimenta en aquel tiempo un cambio fundamental – la puerta del Evangelio le es abierta a los gentiles.
  • Otro caso similar en el cual ocurre una interrupción divina lo encontramos en Hch.13:1-3. Aquí los líderes de la iglesia en Antioquía están orando y adorando a Dios –  esto parece que era una costumbre en la vida de aquella iglesia, una buena costumbre. Sin embargo, Dios interrumpe a estos hombres en su ‘rutina’ o ‘costumbre’, les habla y les arma un programa misionero. También en este episodio es cambiada la historia de la iglesia. A partir de ese momento comienza a desarrollarse todo un movimiento misionero que se extiende por todo el mundo conocido en aquel entonces. Todo esto, porque unos cristianos estaban dispuestos a dejarse interrumpir y porque habían aprendido a escuchar la voz de Dios.
  • En la historia del Buen Samaritano leemos aquella expresión: "paso por allí por casualidad" (Lc.10:30-37). El buen samaritano no se dejó manejar por los tales compromisos o algunas reglas legalistas religiosas. Él fue sensible a la necesidad, aceptó la interrupción para ayudar a un necesitado.
  • Moisés estaba apacentando ovejas cuando fue interrumpido al ver una zarza ardiente. Dios se manifestó en ese momento y lo llama a liderar la liberación de Israel de la esclavitud en Egipto. "Y Moisés apacentaba el rebaño de Jetro su suegro, sacerdote de Madián; y condujo el rebaño hacia el lado occidental del desierto, y llegó a Horeb, el monte de Dios. Y se le apareció el ángel del SEÑOR en una llama de fuego, en medio de una zarza; y Moisés miró, y he aquí, la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía" (Ex.3:1-2) LBLA.
  • Es interesante notar que la vida de profeta de Samuel comienza con una interrupción del sueño. Su llamado comenzó aprendiendo a escuchar la voz de Dios y finalmente fue esa habilidad la que marcó el ministerio de este profeta (1Sam.3:1-10). Otros momentos en los que la voz de Dios fue importante en la vida y ministerio de Samuel fueron: 1Sam.8:5-7 / 1Sam.9:17 / 1Sam.15:10 / 1Sam.16:1-12. Samuel tuvo una actitud lista a escuchar la voz de Dios (1Sam.3:10).

REFLEXIÓN:

"Así dice el SEÑOR de los ejércitos, el Dios de Israel: "He aquí, voy a traer sobre esta ciudad y sobre todas sus aldeas la calamidad que he declarado contra ella, porque han endurecido su cerviz para no escuchar mis palabras" (Jer.19:15) LBLA (Jer.7:26 / Jer.17:23 / Jer.35:15-17 / Hch.7:51-52)
ENDURECER LA CERVIZ es una metáfora que fue tomada de los bueyes rebeldes que resisten el yugo, lo rompen y luego salen corriendo.

"Pero que cada uno sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para la ira; pues la ira del hombre no obra la justicia de Dios. Por lo cual, desechando toda inmundicia y todo resto de malicia, recibid con humildad la palabra implantada, que es poderosa para salvar vuestras almas. Sed hacedores de la palabra y no solamente oidores que se engañan a sí mismos" (Stg.1:19-22) LBLA.

¿Puede Dios interrumpir nuestra rutina y costumbres? ¿O tenemos una cerviz endurecida que acomoda las cosas de Dios a sus deseos personales y pecaminosos y no queremos que Dios nos moleste? ¿O será que estamos muchas veces sumergidos en nuestras carreras, programas, planes personales, visiones personales, agendas personales? ¿Tengo aquella tranquilidad interna que reconoce en el momento correcto cuándo es que Dios está tratando de hablarme o de interrumpirme en mi carrera? ¿Estoy dispuesto a parar, reflexionar y en caso dado a arrepentirme de mis pecados? ¿Es este asunto alrededor del COVID-19 una interrupción divina para recapacitar, reflexionar, re-direccionar la vida y el ministerio?

Tenga en cuenta el ejemplo de Marta y María en Lc.10:38-42 – Marta estaba muy preocupada con asuntos personales y no tenía la paz para escuchar la voz de Dios en esa carrera. Si nos ocurre algo similar a lo de Marta podemos estar perdiendo grandes oportunidades para ser bendición a otra persona y para escuchar la voz de Dios acerca de Sus planes en estos tiempos. No entender el corazón ni los planes de Dios es una situación que podemos calificar como una tragedia.

Mi oración es que Dios no nos encuentre en el lugar equivocado. Oro para que tengamos en estos tiempos la paz interna necesaria y los oídos prestos para escuchar Su voz (libres de todo mugre).  También oro para que tengamos el valor de arrepentirnos de todo pecado y que tengamos el valor para cambiar paradigmas que no ayudan en el cumplimiento de la Tarea Encomendada por Jesús. Que tengamos el valor para seguir los caminos de Dios, tanto a nivel personal como en el ministerio y servicio a Él, aunque ello represente sacrificio.

ASIMILANDO (2 Timoteo 3:16-17)

[1] ¿Qué lecciones aprendió durante este estudio? ¿Qué escuchó que Dios le impresionaba o hablaba durante este estudio?

[2] ¿Qué pasos va a tomar para ejecutar lo aprendido? Sea específico. ¿Cuándo va a comenzar con la aplicación de las lecciones en su vida y ministerio? ¿A quién le va a rendir cuentas acerca del proceso de ejecución de las lecciones?

[3] ¿Cuáles desafíos cree usted que va a enfrentar en la aplicación de las lecciones en su vida y ministerio? ¿Qué cosas ve usted como favorables para la aplicación de las lecciones?

[4] ¿Con quién va a compartir lo aprendido en esta lección? ¿Cuándo le compartirá?

[5] Anote a continuación una petición de oración relacionada con la sesión y la lección. Comparta con otros su petición y permita que ellos oren con usted. 

jueves, 19 de marzo de 2020

COVID-19: una sugerencia sabia

La siguientes es una pregunta que ronda en los aires por estos tiempos: ¿Cómo deben los cristianos responder o comportarse frente a situaciones de peligro, como en el caso de estos días, el COVID-19? No faltan quienes condenan a otros cristianos porque cumplen las leyes y recomendaciones de los gobiernos, o porque simplemente emplean el sentido común cumpliendo con la cuarentena. Aquellos andan diciendo que la gente está siendo controlada por el temor o por la falta fe. Dicen que lo único que hay que hacer es declarar las promesas de Dios y listo.

Lo primero que quiero decir al respecto es: ¡cuidémonos de usar la vergüenza, la condenación, la culpabilidad y la acusación como medios para influir en o manipular a la gente! Tampoco es justo exponer a la gente a esperanzas que no tienen bases sólidas.

Hay cristianos que no toman precaución alguna frente a los peligros basándose en el Salmo 91 u otras citas bíblicas. Dicen que Dios los protege como sea y reclaman o demandan de una u otra manera la protección divina. El salmo sí dice entre otras cosas lo siguiente: "Porque El te libra del lazo del cazador y de la pestilencia mortal" (Sal.91:3) LBLA. Sin embargo, ¿significa esto que puedo lanzarme a la boca del león y no temer que me pase algo? ¿Es esta una palabra que se puede usar de esa manera?

Es interesante notar que el diablo tentó a Jesús usando unas palabras del Salmo 91 sugiriéndole que se tirara de la cima del templo porque Dios lo iba a proteger como sea: "Pues El dará órdenes a sus ángeles acerca de ti, para que te guarden en todos tus caminos. En sus manos te llevarán, para que tu pie no tropiece en piedra" (Sal.91:11-12) LBLA. Jesús le responde al diablo de la siguiente manera: ". . . También está escrito: 'NO TENTARAS AL SEÑOR TU DIOS'" (Mt.4:6-7) LBLA.

Ni el Salmo 91 ni ninguna otra cita en la Biblia (de las que conozco), nos sugieren que podemos exponernos locamente a riesgos y exponer irresponsablemente la vida de otros a peligros. ¿Queremos tentar a Dios?

Dios sí nos ama y nos dice que Él usará todas las cosas para nuestro bien (Rom.8:28,35-39 / Gn.50:20 / 2Cor.4:15-17 / Hebr.12:6-12). Pero Dios también usa momentos difíciles, de adversidades y de sufrimientos para probar nuestros corazones (Dt.8:2-3,16 / 1Pe.1:7-8 / Apoc.3:19). Y SÍ, Dios nos acompaña y nos protege en circunstancias adversas (Sal.46:1-2). Y SÍ, Dios no nos ha destinado para ira, sino para salvación en Cristo (1Tes.5:9). Y SÍ, Dios nos puede librar de la pestilencia y del horno de fuego, pero si no lo hace, entonces no dejaremos de adorar al Rey de reyes. Sabemos que la vida terrenal no es el fin ni el final (Dn.3:16-18 / Filp.1:19-23).

Recordemos que la Biblia también nos dice que debemos ser prudentes: "El hombre prudente (avisado, sensible, cuerdo) ve el mal y se esconde, los simples siguen adelante y pagan las consecuencias" (Prov.27:12) LBLA. (Lea también Prov.22:3).

Además, nos dice que seamos responsables para con el prójimo: "Nada hagáis por egoísmo o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de vosotros considere al otro como más importante que a sí mismo, no buscando cada uno sus propios intereses, sino más bien los intereses de los demás" (Filp.2:3-4) LBLA.

Y no olvidemos que la Biblia nos dice que debemos obedecer las autoridades, siempre y cuando sus leyes no violen los parámetros de las Escrituras (Rom.13 / Hch.5:28-29).

(estas notas las escribí inspirado por un mensaje de Mike Winger (https://www.biblethinker.org) y porque al leer diferentes posts en Facebook considero importante que tengamos una posición balanceada acerca del tema) - (https://caudalesdevida.blogspot.com)

miércoles, 20 de marzo de 2019

Alégrense en el Señor

"Por lo demás, hermanos míos, alégrense en el Señor. Para mí no es molestia volver a escribirles lo mismo, y a ustedes les da seguridad" (Filp.3:1) NVI

El apóstol Pablo escribió la carta a los filipenses durante un tiempo en el que permanecía bajo arresto por predicar el Evangelio. Él escribió esta carta para agradecerle a los filipenses por su generosidad y preocupación por él. En esta carta notamos que Pablo anima a los filipenses a seguir diferentes ejemplos. Ellos son: Jesús (Filp.2:1-11), Timoteo (Filp.2:19-24), Epafrodito (Filp.2:25-30), y el mismo Pablo (Filp.3:17). También es una carta que advierte de falsos profetas y falsos maestros que predican un evangelio diferente; ellos predican un mensaje que apunta a confiar en los esfuerzos humanos como medio de salvación y de conexión con Dios (Filp.3:2-21).

Uno de los puntos clave en esta carta tiene que ver con el gozo del cristiano. Pablo insiste que como verdaderos cristianos podemos tener un gozo que no depende de las circunstancias externas que lo rodean. Él habla del gozo en el Señor. Este gozo en el Señor tiene raíces muy profundas y está basado en el mismo Señor - no es un gozo aparte de Dios (Filp.3:1 / Filp.4:4 / Filp.1:18 / Filp.2:17-18 / Filp.2:28 / Filp.4:10). 

El apóstol estaba viviendo una situación difícil y de mucha incertidumbre - estaba encarcelado por causa del Evangelio. Él no sabía si iba a salir con vida de aquellos momentos y circunstancias o si iba a ser ejecutado. Sin embargo, notamos en la carta a los filipenses que Pablo se mantiene muy confiado ante la perspectiva de morir porque Cristo ha llenado su vida (Filp.1:19-26). 
En ese contexto el apóstol nos llama a nosotros a seguir su ejemplo y a gozarnos en el Señor. ¿Qué significa gozarnos en el Señor? Revisemos lo que Pablo nos dice al respecto en la carta a los filipenses.

  • Pablo se goza cuando el Evangelio es predicado. No importa los motivos que tengan algunos predicadores del por qué lo hacen; para Pablo es importante que el nombre de Cristo sea conocido. No se trata de tener gozo en falsos motivos, en falsas enseñanzas, en promociones de envidias o peleas. El que Cristo sea predicado es lo que alegra al apóstol. Podemos alegrarnos acerca de todo aquel quien predica la Palabra de Dios aunque no pertenezca a nuestro grupo en particular (Filp 1:18). (Mr.9:38-40 / Lc.9:50 / 1Cor.15:8-11 / 2Jn.1:9-11).
  • Pablo se goza por poder servir a Dios, aun si esto representa un gran sacrificio o aun morir. Él se goza que los filipenses siguen el camino de entrega, de servicio, de fe y de fidelidad a Dios. El apóstol llama a los filipenses a que no se pongan en plan de duelo si él muere, sino que más bien se sumen al gozo que él tiene por el privilegio de servir a Dios aun dando su vida como un sacrificio. Él anima además a que los filipenses igual estén dispuestos a dar su vida y que se alegren por tener ese privilegio. Podemos gozarnos por cada persona que se entrega fielmente al servicio a Dios y al prójimo (Filp.2:17-18 / 1Tes.3:7-9 /1Pe.2:5 / Filp.4:18 / Rom.12:1 / Hebr.13:15-16 / Col.1:24).
  • El gozo por ver gente que está dispuesta a pagar un gran precio por servir a Dios, jugándose la vida por servir a Dios y al prójimo, y por verlos de nuevo o verlos bien. Debemos gozarnos por cada persona que paga un alto precio por servir a Dios, quienes bajo amenazas de perder la vida siguen dedicados a la obra del ministerio. Nos podemos gozar de manera especial si nos volvemos a encontrar con gente que salió de entre nosotros y que después de haber servido fiel a Dios, aun en circunstancias difíciles, retornan bien (Filp.2:26-30 / Gn.45:27-28 - Gn.46:29-30 / Jn.16:22 / Hch.20:38 / 2Tim.1:4 / 2Cor.2:3 / 1Jn.1:3-4).
  • El gozo del cristiano es real en medio de los desafíos de la vida y en especial en medio de los desafíos que se presentan al seguir a Cristo. Puede haber persecución, pero nadie puede quitarnos el gozo en el Señor quien comenzó la buena obra en nosotros y quien la perfeccionará hasta el día de Su venida. El gozo se basa en Cristo y su fidelidad, en sus promesas y en la esperanza de su retorno. Podemos gozarnos en que tenemos un Dios quien es el mismo ayer, hoy y por siempre. (Filp.3:1 / Jn.16:22 / Rom.8:35-39 / Sal.5:11 / Mt.5:12 / Rom.5:2-3 / Stg.1:2 / 1Pe.1:6-8 / 1Pe.4:13 / Hch.5:41).
  • Nos regocijamos porque nuestros nombres están escritos en el Libro de la Vida. Nos regocijamos porque sabemos que el Señor vuelve pronto, porque podemos acercarnos a Dios en oración, porque Él se manifiesta en nuestras vidas con poder, porque experimentamos la paz de Dios que protege nuestros corazones y nuestra mente mientras vivimos en Cristo Jesús.  (Filp.4:3-7 / Sal.34:1-2 / Sal.145:1-2 / Sal.146:2 / Rom.5:2-3 / 1Tes.5:16-18).
  • Pablo se goza por el amor generoso y práctico que manifestaron los filipenses hacia él quien estaba viviendo momentos difíciles. Cuando los filipenses tuvieron la oportunidad manifestaron su amor y aprecio de manera práctica - eso generó mucho gozo en la vida de Pablo. El apóstol no había exigido nada de los filipenses - sin embargo, la generosidad y el amor de ellos lo llenó de gozo. Él aprendió a contentarse cualquiera que fuera la circunstancia en su vida - Pablo era independiente de las circunstancias y de personas para ser feliz; la base de su contentamiento era Cristo quien lo llenaba todo. Nos podemos gozar cuando vemos a otros cristianos avanzando en los caminos de Dios y cuando vemos como crecen cada día más a la imagen de Cristo (Filp.4:10-18 / 2Cor.7:6-7 / Filp.3:8 / Mt.6:31-34 / Lc.3:14 / 1Tim.6:6-9 / Hebr.10:34 / Hebr.13:5-6).

APLICACIÓN / REFLEXIÓN:
  • ¿Qué lecciones aprendió durante este estudio? Escriba en un cuaderno de notas una o dos frases completas que resuman las lecciones aprendidas.
  • ¿Debe arrepentirse de algo? - sea específico/a ¿Qué pasos debe tomar para ser obediente a los mandatos de Cristo? Sea específico.
  • Anote una petición de oración; y use este asunto para orar en este instante a Dios.
  • Comparta con una persona lo aprendido en esta lección. ¿A quién le compartirá? ¿Cuándo le compartirá?
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martes, 15 de enero de 2019

¿Quién es tu ayudador?



Cántico para los peregrinos que suben a Jerusalén. 
"Levanto la vista hacia las montañas, ¿viene de allí mi ayuda? ¡Mi ayuda viene del SEÑOR, quien hizo el cielo y la tierra! Él no permitirá que tropieces; el que te cuida no se dormirá. En efecto, el que cuida a Israel nunca duerme ni se  adormece. ¡El SEÑOR mismo te cuida! El SEÑOR está a tu lado como tu  sombra protectora. El sol no te hará daño durante el día, ni la luna durante la noche. El SEÑOR te libra de todo mal y cuida tu vida. El SEÑOR te protege al entrar y al salir, ahora y para siempre" (Sal.121:1-8) NTV

La vida es un viaje en el cual podemos experimentar cosas buenas como también cosas malas. No sabemos lo que el mañana nos depara. Y hacer planes sin incluir al SEÑOR es puro atrevimiento y tontería. Lo único que sabemos con toda seguridad es que en algún momento nos espera la muerte, el partir de este mundo (Stg.4:13-16 / Job 14:1-2 / Sal.39:5 / Sal.102:3 / 1Pe.1:24 / 1Jn.2:17).

A lo largo de nuestro caminar sobre esta tierra estamos de alguna manera conscientes que cualquier cosa puede pasar y que pueden haber de un día para otro cambios drásticos en nuestra vida. Lo vemos en el caso de Job quien en un día tenía de todo, era próspero, tenía empleados, tenía tierras y ganado, tenía hijos; y en un solo día todo cambió. Job pierde su salud, sus riquezas, su negocio, sus hijos. 
Otro ejemplo de cambios repentinos en la vida es el de José, quien en un día se encontraba en la cárcel y en el otro llegó a ser el segundo al mando de toda una nación; así terminó un largo trayecto de experiencias dolorosas (Sal.105:16-22). 

Sabemos que vivimos en un mundo que cambia constantemente y que además no es perfecto. A veces cambia más rápido de lo que nos gusta - y no siempre cambia para bien.  Sistemas, estructuras, circunstancias externas, la tierra, el mundo entero - todo cambia. Igualmente en el caso de los líderes y las personas (tanto en el mundo en general como en la iglesia), estas vienen y van. Nosotros cambiamos - la vida tiene sus etapas, nos envejecemos, la salud puede experimentar cambios drásticos. ¿Y quién puede frenar todo esto, evitarlo o escapar de ello? Esta realidad trata de infundirnos temor e inseguridad.

¿A dónde mirar en esos momentos? ¿De dónde viene la ayuda que necesitamos?

El Salmo 121 es un salmo que los peregrinos israelitas, que subían a Jerusalén para adorar, cantaban en el camino. Tres veces al año subían los israelitas a Jerusalén para participar de ciertas festividades. En el camino tenían que superar peligros, amenazas, cansancio, y toda clase de otros desafíos. Mientras avanzaban en el camino ellos cantaban este Salmo. En este Salmo notamos cómo ellos fijaban su mirada en la fuente que de verdad podía darles la ayuda oportuna, el consuelo, la fortaleza, la visión y la esperanza de un futuro seguro. Ellos declaraban su confianza en aquel quien los observaba y cuidaba a lo largo de todo el camino.

"Levantaré mis ojos a los montes; ¿de dónde vendrá mi socorro?" (Sal.121:1) LBLA

¿En quién ponemos la mirada? (Hebr.11:24-27 / Hebr.12:1-2)
  • para tener valor y vivir una vida que marca la diferencia,
  • para rehusar las cosas temporales y alcanzar lo verdadero,
  • para preferir o aceptar el sufrimiento temporal por alcanzar lo eterno,
  • para no temer lo que la gente le pueda hacer y más bien poner su confianza en la Roca eterna,
  • para seguir firme en el camino de la verdad y llegar bien a la meta, 
  • para superar todos los desafíos que se le presenten en el camino.
Existe el peligro de poner la mirada en el lugar equivocado
Cuando nos encontramos en momentos difíciles o cuando queremos asegurar que no nos ocurra nada malo somos tentados a buscar la ayuda en el lugar equivocado.
  • Si nos va bien y tenemos éxito tendemos a pensar que fuimos nosotros los buenos, inteligentes y hábiles para alcanzar lo que ahora se ve y olvidamos que es Dios quien nos da las fuerzas, la salud y las habilidades para salir adelante. Nos creemos la fuente de los éxitos y promulgamos la fe en nosotros mismos (Dt.8:17-18 / Dt.9:4 / Is.10:8-14).
  • El temor por lo que nos puede ocurrir en el camino radica frecuentemente en que hemos depositado nuestra confianza precisamente en aquellas cosas y personas que cambian, que son inciertas, que son inestables, que además no son perfectas y que nos han desepcionado. Tendemos a construir nuestra vida sobre arena (Hebr.13:5-6 / Mt.6:25 / Mt.7:24-27). O como lo dice la Biblia en otro lado: confiar en Egipto, en sus carros, en su gente y en su fuerza es una trampa con resultados costosos (Is.31:1 / Is.30:16 / Is.36:10 / Sal.33:16-17 / 2Cron.16:7 / Jer.2:13 / Jer.17:5 / Sal.146:3-5).
  • El ejemplo de Pedro
"Entonces Pedro lo llamó: - Señor, si realmente eres tú, mándame que vaya hacia ti caminando sobre el agua. - Sí, ven - dijo Jesús. Entonces Pedro se bajó por el costado de la barca y caminó sobre el agua hacia Jesús. Pero, cuando vio el fuerte viento y las olas, se aterrorizó y comenzó a hundirse. «¡Sálvame, Señor!» - gritó. De inmediato, Jesús extendió la mano y lo agarró. «Tienes tan poca fe - le dijo Jesús -. ¿Por qué dudaste de mí?»." Mt.14:28-31 NTV
NO FUERON LOS VIENTOS FUERTES ni las olas violentas que en aquel momento pusieron en peligro la vida de Pedro - Pedro alejó la mirada de Jesús y la puso en lo que lo rodeaba, la tormenta, las olas, las leyes naturales, etc., y DUDÓ DE JESÚS y de SU Palabra.
En cualquier momento/tiempo de tormenta o tensión - y también en cualquier buen momento - la mirada puesta fijamente en Jesucristo nos trae dirección, propósito, consejo, paz, consuelo y restauración.
Y si nos encontramos en momentos críticos, de estrés, de confusión, de dudas, de miedo, de sufrimientos de pérdidas, etc. - Mirar a Jesús es recordar la Palabra de Dios, Sus promesas; es recordar aquellos momentos en los que vimos el poder de Dios actuando en nuestra vida; además podemos SIEMPRE acudir a Jesús en oración. Él no está lejos. Él escucha nuestras oraciones y es poderoso para ayudar (Sal.120:1 / Sal.18:6 / Sal.107:13 / Sal.118:5 / Sal.103).
". . . Y corramos con perseverancia la carrera que Dios nos ha puesto por delante. Esto lo hacemos al fijar la mirada en Jesús, el campeón que inicia y perfecciona nuestra fe. . . ." (Hebr.12:1-2) NTV

"Mi socorro viene del SEÑOR, que hizo los cielos y la tierra" (Sal.121:2) LBLA

Los israelitas hicieron una declaración poderosa:
  • El SEÑOR creador del cielo y de la tierra, y no los dioses falsos o los ídolos de las naciones, es quien ayuda de verdad - Él es el verdadero Dios (Jer.10:11).
  • El SEÑOR es el poderoso quien está sobre todo lo terrenal y pasajero. Él controla el hoy y el mañana.
La mirada fijada en el SEÑOR Jesús, quien es el poderoso y quien no cambia; es esta mirada la que nos da la seguridad y la visión correcta para vivir una vida en paz, una vida que con paciencia (perseverancia) vence los momentos difíciles, y que además ayuda a marcar la diferencia en un mundo cambiante, caótico y lleno de imprevistos. Jesucristo es la firme Roca en la cual debemos anclar nuestra fe (Hebr.12:1-3 / Is.45:22 / Miq.7:7 / Jn.6:40 / Jud.20-21 / Is.17:7-8). La confianza en el SEÑOR es la clave: Él es quien nos provee seguridad, prosperidad, ayuda divina en el caminar diario y a través de cualquier circunstancia (Sal.37:3-7 / Sal.115:9-11 / Sal.125:1 / Is.12:2 / Is.26:3-4 / Jer.17:7-8 / Prov.3:5-6).

El SEÑOR bueno y perfecto es el mismo siempre y no cambia como una sombra en movimiento (Stg.1:17 / Apoc.1:8); SU poder divino es el mismo siempre y cada generación puede contar con ese poder (Hch.1:8 / Is.41:4). 
El mensaje de la Palabra de Dios es el mismo - no hay que añadirle nada ni quitarle algo. Es el mismo mensaje para todas las generaciones y todos los tiempos (2Tim.3:16-17 / Mt.28:18-20); Las promesas de Su amor y de Su presencia son las mismas siempre (Sal.103:17 / Mt.28:18-20); Si Dios demostró en el pasado SU amor en Cristo rescatándonos de la perdición, lo seguirá haciendo hoy (Hebr.2:17-18 / Hebr.4:14-16). 
EL ES DIGNO DE NUESTRA CONFIANZA. Y recuerde que el llamado también sigue siendo el mismo (Jn.14:12 / Mt.28:18-20 / Mt.10:7 / Mt.4:19).

"¡El SEÑOR mismo te cuida! El SEÑOR está a tu lado como tu sombra protectora" (Sal.121:5) NTV

Seis veces aparece en este Salmo la palabra "SHAMAR" que significa cuidar, proteger, vigilar (Sal.121:3.4.5.7.8).
  • El camino puede ser difícil, pero el SEÑOR conoce el camino y los desafíos que estos representan. Él cuida que nuestro pie no resbale (Sal.91:12 / Prov.3:23.26 / Sal.91:10-12) El cuida las sendas de los justos (Prov.2:8). Él nos guía por el mejor sendero para nuestra vida, nos aconseja y vela sobre nosotros (Sal.32:7-8). No solo nos cuida para que en esta tierra no enfrentemos tropiezos, sino que nos guarda para que lleguemos bien al final de la carrera espiritual (1Pe.1:5 / Jud.24 / 2Tes.3:3). El sabe cuantos cabellos tenemos sobre la cabeza (Mt.10:28-30). Si el Señor no cuida la ciudad de nada vale lo que hacen los guardianes (Sal.127:1 / Sal.33:16-18 / Prov.21:30-31 / 1Cor.3:7).
  • Otros dioses pueden estar distraídos o dormidos como Baal en 1Re.18:27, pero el Dios creador del cielo y la tierra es Dios siempre presente y atento a nuestro caminar (Is.8:9-10).
  • Nuestro Protector es Dios quien nos acompaña a lo largo de todo el camino, sea fácil o sea complicado lleno de desafíos. La historia de Israel y como Dios los acompañó en todos los momentos guardándolos con toda diligencia nos anima - partió el mar rojo para que pasaran con pie seco; los egipcios murieron tratar de perseguir a Israel porque Dios intervino en el momento correcto; milagrosamente proveía comida y agua en el desierto; protegía al pueblo de todo tipo de peligros mientras andaban por el desierto; sanó a Su gente de todo tipo de enfermedades; hizo que las murallas de Jericó cayeran, le daba la victoria al pueblo sobre los enemigos que los querían destruir (2Tes.3:3 / Jud.24 / Sal.91:10-12 / Prov.3:26). 
  • Él es Dios presente (Is.49:10 / Sal.91:1 / Is.25:4 / Hch.18:10 / Hch.23:11 / 2Tim.4:17-18 / Is.43:2 / Mt.28:18-20).
  • "El SEÑOR te protege al entrar y al salir, ahora y para siempre" (Sal.121:8). El Salmo 121 no nos enseña que nunca vamos a pasar por momentos difíciles o que nunca vamos a tener problemas (Jn.16:33 / Rom.8:35-39 / 2Tim.1:12 / 2Tim.4:18).
Hay suficientes ejemplos en la Biblia de personas que pasaron por valles de sombra y de muerte: Job, José, Daniel, Pablo, Jesús, etc. - y nosotros vamos envejeciendo y en algún momento tenemos que morir, si es que Jesús no viene antes. 
La verdad es que en medio de momentos difíciles Dios vigila nuestras vidas, nos guía y cumple Sus propósitos en nosotros (Gn.28:15). 
Y si problemas físicos y externos nos tocan, Dios siempre preserva nuestras almas. Los ejemplos arriba mencionados pasaron en sus vidas momentos muy difíciles, sin embargo, esas cosas nunca destruyeron a estos hombres. En medio de los problemas Dios los cuidaba. En el caso del apóstol Pablo vemos que finalmente los enemigos terminaron quitándole la vida física, pero jamás pudieron destruir a Pablo - no importa lo que nos pueda pasar, nada y nadie nos puede separar de Cristo y de Su amor para con nosotros (2Cor.5:8 / Mt.10:28 / Rom.8:35-39 1Pe.1:5)

ORACIÓN FRENTE A TANTA INCERTIDUMBRE EN EL MUNDO: 

"El SEÑOR es mi fortaleza y mi escudo; confío en él con todo mi corazón. Me da su ayuda y mi corazón se llena de alegría; prorrumpo en canciones de acción de gracias" (Sal.28:7) NTV

"Pero benditos son los que confían en el SEÑOR y han hecho que el SEÑOR sea su esperanza y confianza. Son como árboles plantados junto a la ribera de un río con raíces que se hunden en las aguas. A esos árboles no les afecta el calor ni temen los largos meses de sequía. Sus hojas están siempre verdes y nunca dejan de producir fruto" (Jer.17:7-8) NTV

viernes, 3 de agosto de 2018

La liberación de los sufrimientos (Rom.8:18-23)


"Pues considero que los sufrimientos de este tiempo presente no son dignos de ser comparados con la gloria que nos ha de ser revelada. Porque el anhelo profundo de la creación es aguardar ansiosamente la revelación de los hijos de Dios. Porque la creación fue sometida a vanidad, no de su propia voluntad, sino por causa de aquel que la sometió, en la esperanza de que la creación misma será también liberada de la esclavitud de la corrupción a la libertad de la gloria de los hijos de Dios. Pues sabemos que la creación entera a una gime y sufre dolores de parto hasta ahora.Y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, aun nosotros mismos gemimos en nuestro interior, aguardando ansiosamente la adopción como hijos, la redención de nuestro cuerpo" (Rom.8:18-23) LBLA

Todos los cristianos sufren y experimentan en algún momento de la vida aflicciones. La palabra sufrimientos hace alusión a todo tipo de sufrimientos que una persona pueda experimentar en la vida. Estos sufrimientos, luchas y aflicciones pueden ser de índole material, emocional, espiritual, físicos (enfermedades, persecución, pérdidas, lucha espiritual, abuso, envejecimiento, dolor, debilidad, etc.) (Hch.14:22). El que pasemos por sufrimientos nos recuerda constantemente que aun no hemos llegado al cielo ni a la nueva tierra donde no habrá llanto ni dolor (Apoc.21:1-4). Sin embargo, es importante notar que el sufrimiento no es sin propósito.

  • Sufrimos a fin de que seamos glorificados con Cristo (Rom.8:17). 
  • Los sufrimientos y las aflicciones son necesarias para probarnos, purificarnos e invitarnos a vivir una vida ordenada delante de Dios y del prójimo (2Pe.1:6-7 / Hebr.12:5-11 / Lc.13:1-5). 
  • Los sufrimientos hacen que el creyente dependa cada vez más de Dios (2Cor.1:8-11). 
  • Los sufrimientos nos hacen mejores servidores y ministros (2Cor.1:3-6).

Los sufrimientos, aflicciones y luchas que experimentamos en esta vida no es nuestro final ni nuestra meta. Hay una gloria que será revelada y que no se puede comparar con nada vivido en esta tierra (Rom.8:18 /Col.3:4 / 2Tes.1:7-12,14 / 1Pe.4:13 / 1Pe.5:1 / 1Jn.3:2).

La creación entera sufre las consecuencias del pecado. Ella fue sometida a vanidad - no alcanza los resultados para los cuales fue creada. Hay una interrelación entre los humanos y el bienestar de la tierra. Lo que vemos hoy ocurrir en el mundo no es el plan original de Dios con la creación (Rom.8:19-20). La creación sufre los efectos del pecado, está bajo maldición, sufre violencia, es profanada - todo esto por el pecado de los humanos. La creación no buscó ser condenada a la corrupción. Por la causa del hombre fue sometida a maldición (Gn.3:17-19 / Gn.5:29 / Gn.6:13 / Is.24:5-6 / Jer.12:4,11 / Jer.14:5-6 / Os.4:3 / Joel 1:18).

La otra realidad es que la creación está esperando ansiosamente (estira la cabeza en una espera anhelante y profunda de algo proveniente de un cierto lugar / Rom.8:19,23 / Filp.1:20) el momento cuando los hijos de Dios serán glorificados. Entonces llegará el momento en el que Dios crea cielos nuevos y tierra nueva (Is.65:7 / Hch.3:21 / 2Pe.3:11-13 / Apoc.21:1-5). Mientras tanto la tierra gime y sufre dolores de parto hasta ahora, queriendo ver cumplir el plan de redención divino - ella fue sometida a vanidad en la esperanza de que ella misma será también liberada de la corrupción (Rom.8:20-22). En la revelación de los hijos de Dios la creación también será liberada de la corrupción y de la maldición que experimenta por culpa de los humanos (Rom.8:21 / 2Pe.3:10-13).

Como creyentes en Cristo tenemos viviendo en nosotros el Espíritu Santo y con ello ya experimentamos la primicia (primer fruto) de lo que ha de venir en su plenitud. El Espíritu Santo en nosotros es el primer fruto de lo que será la total cosecha/resultado de la cruz. Ya hemos comenzado a vivir la vida abundante y eterna. Si el primer fruto es tan sabroso, entonces ¿cómo será la plenitud? (Rom.8:15-16,23-27 / Rom.5:5 / 2Cor.5:5 / Ef.1:14).
Pero la perfección aun no se manifiesta. Por eso el creyente, igual que el resto de la creación, gime en su interior anhelando la redención de su cuerpo - queremos ser librados completamente de los sufrimientos y limitaciones de este mundo (Filp.3.20-21 / 2Tim.4:8 / Tit.2:13 / Hebr.9:28 / 1Jn.3:2 / Lc.21:28 / Ef.1:4 / Ef.4:30 / 1Cor.15:50,53-53 / 2Cor.5:2).

Entendiendo lo que se nos viene esperamos, en medio de cualquier sufrimiento, la intervención final de Dios; la esperamos con paciencia, cuidando nuestro caminar con Cristo y sirviendo a Dios y al prójimo como Dios manda (Rom.12:12 / Hebr.6:12,15 / Stg.5:7-11 / Sal.37:7-9 / Sal.62:1,5-6 / Sal.130:5-7 / 2Tes.3:5 / Hebr.10:36 / Hebr.12:1-3 / Stg.1:3-4 / Apoc.1:9 / Apoc.14:12).
Nuestra espera no es fatigosa ni frustrante. Es una espera llena de expectación y de gozo. Por fuera vivimos los desafíos de un mundo afectado por el pecado, tenemos que enfrentar dificultades, sufrimientos, muerte, corrupción, etc. Pero recordamos que el cristiano no vive solo en este mundo - también vive en Cristo y el Espíritu Santo vive en él. No miramos solo hacia este mundo sino hacia arriba de donde nos viene toda ayuda para salir adelante en esta vida y luego vivir la plenitud de la redención.
Vemos la destrucción que trae el pecado, pero también vemos a Dios y Su poder, Su misericordia, Su amor y Sus promesas de vida. El cristiano no espera la destrucción final y la muerte eterna, sino la vida eterna y la manifestación total de la salvación divina.
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sábado, 28 de julio de 2018

La esperanza en los sufrimientos



"Es por esto que nunca nos damos por vencidos. Aunque nuestro cuerpo está muriéndose, nuestro espíritu va renovándose cada día. Pues nuestras dificultades actuales son pequeñas y no durarán mucho tiempo. Sin embargo, ¡nos producen una gloria que durará para siempre y que es de mucho más peso que las dificultades! Así que no miramos las dificultades que ahora vemos; en cambio, fijamos nuestra vista en cosas que no pueden verse. Pues las cosas que ahora podemos ver pronto se habrán ido, pero las cosas que no podemos ver permanecerán para siempre" (2Cor.4:16‭-‬18) NTV

El creyente cristiano y en especial los servidores/ministros del Señor enfrentan momentos difíciles y sufrimientos en la vida (2Cor.4). El apóstol Pablo menciona en sus cartas algunas de las cosas que él vivió. Él dice: Somos vasijas frágiles de barro, presionados por dificultades, estar perplejos (estar sin recursos, en apuros, sin saber qué hacer), perseguidos, sufriendo el desgaste del cuerpo, en peligros de muerte, etc. Sin embargo, el apóstol dice que nunca se da por vencido (perder el ánimo, carecer de valor) (2Cor.4:1,16). Para que Pablo pueda decir algo así debe tener un poder especial que lo sostiene y una visión diferente de la vida. ¿Qué es lo que Pablo tiene y que lo convierte en una persona con mucha esperanza en medio de tantas adversidades? El pasaje de 2Cor.4 nos da alguna luz de aquello que sostenía a Pablo en medio de las aflicciones que enfrentaba. 

[1] La presencia de Dios y el conocimiento de Dios (2Cor.4:6-7). La presencia de Dios en el vaso frágil hace que seamos algo especial, seamos fuertes, capaces y gente con esperanza. Su presencia nos transforma a los que hemos nacido de nuevo en nuevas criaturas (2Cor.5:17 / Ef.4:24 / Col.3:10 / 2Pe.1:4 / Jn.10:10 / Jn.3:16). Somos mortales y no nos podemos salvar a nosotros mismos ni cambiar por nuestras propias fuerzas: La presencia de Dios en nuestra vida como creyente hace la diferencia (2Cor.5:1,4 / Mt.28:18-20 / Gn.28:15)

[2] La esperanza de la manifestación del poder de Dios en su vida y en su cuerpo mortal (2Cor.4:7-12). El creyente enfrenta muchas y diferentes aflicciones y desafíos a lo largo del camino, pero el poder de Dios está a su disponibilidad para fortalecerlo en el hombre interior para marcar la diferencia, tener victoria y servir efectivamente en medio de circunstancias difíciles (Hch.1:8 / Hch.4:7-8,24-31 / Jn.14:16-18 / Ef.3:16 / Col.1:11 / 1Sam.30:1-6)

[3] El espíritu de fe (2Cor.4:13). En medio de las aflicciones y sufrimientos es fácil perder la fe en Dios, la tentación de dejar el camino de la verdad se torna en una gran tentación. Si el creyente pone su mirada en las dificultades y no en las promesas del Señor y en Su poder, entonces las cosas se tornan críticas y peligrosas. Solo la mirada en Jesús ayuda al creyente a salir adelante (Sal.116:10 / Rom.10:17 / Ef.6:16 / Stg.1:5-6 / Hebr.12:1-3).

[4] La esperanza de la resurrección de entre los muertos (2Cor.4:14). El creyente vive negándose a sí mismo y dejando a un lado la vida pecaminosa por amor a Dios y por cumplir con los mandamientos de Dios y sus planes para la vida - entendiendo que los planes de Dios son para vida. También entiende que un día morirá y que resucitará para vida eterna. Esta esperanza lo sostiene y lo mantiene en la carrera sirviendo al prójimo y enfrentando todos los desafíos de la vida y del ministerio con la ayuda y el poder de Dios. Esta esperanza se basa en que Jesucristo fue resucitado (Jn.5:25,28-29 / Jn.11:25 / Hch.24:15 / Rom.8:11 / 1Cor.6:14 / 1Cor.15:19-22 / 2Cor.4:14 / 1Tes.4:16-18).

[5] La necesidad de otros y ver la gracia de Dios obrando en ellos y a través del ministro, y sus resultados - todo esto es suficiente motivación para seguir firme en la fe (2Cor.4:15). Tanto el  ministro sincero como el creyente verdadero sufren lo que sea por amor a otros y por ver a Dios siendo glorificado. La satisfacción que produce el servir a otros y ver la gracia de Dios operando en la vida del prójimo sostiene al creyente en medio de los sufrimientos (Jn.21:16 / 1Cor.15:58 / Gal.6:10). Cuando servimos a Dios de manera sincera en medio de la oscuridad, entonces Dios es glorificado (Mt.5:16 / Jn.15:8 / 1Cor.6:20 / 1Pe.2:9)

[6] La esperanza de la gloria eterna lo sostiene (2Cor.4:16-18). Pablo escribe este pasaje para específicamente ayudarnos a no perder las esperanza, para que nunca nos demos por vencidos. El dice que nuestro cuerpo físico se va desgastando, se envejece, se debilita, se enferma. Sin embargo, el hombre interior del creyente en Cristo cambia continuamente para bien, es renovado cada día. Pablo sigue y dice que los sufrimientos acá en la tierra son pasajeros y livianos (aunque esto no lo percibimos todas las veces de esa manera). El peso de la gloria eterna no se compara con los sufrimientos pasajeros. Las aflicciones son cambiadas por la gloria eterna. Pablo nos anima a poner nuestra mirada en las cosas invisibles, ya que lo que nos rodea y nos aflige y que parece de gran peso nos jala para abajo. TAMBIÉN nos dice que los sufrimientos son una herramienta (producen, obran, consiguen, producen mediante esfuerzo) que nos prepara para la eternidad y añaden a la gloria que vamos a vivir - tienen un efecto positivo y eterno incalculable. Los sufrimientos tienen una recompensa eterna si sufrimos como cristianos - podemos decir que quien más sufre acá el peso de la gloria eterna será mayor (Mt.5:12 / Rom.5:3-5 / 2Tes.1:4 / Hebr.12:10-11/ Stg.1:3-4 / Stg.1:12 / Lc.6:23 / 1Pe.1:7-8 / 1Pe.5:10). La dirección de nuestra mirada juega un papel muy importante como fuente de desánimo o de ánimo y fortaleza (Hebr.11:25-27 / Rom.8:24-25 / Hebr.12:1-3).
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jueves, 14 de junio de 2018

Sufrimientos: oportunidad para crecer en santidad


"¿Acaso olvidaron las palabras de aliento con que Dios les habló a ustedes  como a hijos? Él dijo: 'Hijo mío, no tomes a la ligera la disciplina del Señor y no te des por vencido cuando te corrija. Pues el SEÑOR disciplina a los que ama y castiga a todo el que recibe como hijo'. Al soportar esta disciplina divina, recuerden que Dios los trata como a sus propios hijos. ¿Acaso alguien oyó hablar de un hijo que nunca  fue disciplinado por su padre? Si Dios no los disciplina a ustedes como lo hace con todos sus hijos, quiere decir que ustedes no son verdaderamente sus hijos, sino ilegítimos. Ya que respetábamos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, entonces, ¿acaso no deberíamos someternos aún más a la disciplina del Padre de nuestro espíritu, y así vivir para siempre? Pues nuestros padres terrenales nos disciplinaron durante algunos años e hicieron lo mejor que pudieron. Pero la disciplina de Dios siempre es buena para nosotros, a fin de que participemos de su santidad. Ninguna disciplina resulta agradable a la hora de recibirla. Al  contrario, ¡es dolorosa! Pero después, produce la apacible cosecha de una vida recta para los que han sido entrenados por ella" 
(Hebr.12:5-11) NTV

El Padre celestial, en Su amor, nos cuida y busca lo mejor en nosotros y para nosotros. Aun en los momentos más difíciles que podamos vivir en la vida, Él está cerca y busca transformar nuestras vidas para que vivamos una vida que marca la diferencia. Él no busca darnos golpes para destruirnos. Él siempre busca nuestro bienestar.

Sin embargo, El Señor sí nos disciplina - Él usa circunstancias externas para disciplinar, corregir, formar a aquel a quien Él ama. Muchas veces nos sentimos en tales situaciones difíciles y de dolor como si Dios no nos amara o nos sentimos menos amados o como si Dios estuviera lejos de nosotros. Pero la verdad es otra. La realidad es que la disciplina nos confirma como hijos de Dios. 
Dios no está buscando causarnos dolor, dificultades, aflicciones, sino más bien está preocupado en salvarnos y llevarnos a que seamos todo lo que Él quiere que seamos y que tengamos vida eterna. Dios no nos quiere dejar a la deriva y caminando por caminos errados.
La disciplina es corrección, pero también es enseñar, entrenamiento y formación. Las experiencias exteriores de dolor, sea que hayan sido causadas por nuestra culpa o no, se tornan en herramienta para Dios para conseguir Sus buenos propósitos en nosotros - fortalecernos en nuestra fe, crecer en santidad, crecer en nuestra dependencia de Él, etc.
Un llamado importante que encontramos en estos versículos es el de no despreciar la disciplina y el de no dejarnos desanimar por ella. Debemos tomar la disciplina en serio y permitir que cumpla con su cometido divino (Hebr.12:5 / Jer.32:33 / Jer.2:30 / Jer.5:3 / Apoc.16:11 / Hch.7:51)

Si como hijos de Dios, como aquellos que han sometido su vida al Señor, somos disciplinados, entonces no es porque Dios nos tiene bronca o nos desprecia, sino porque nos ama. Si nuestros padres terrenales, quienes nos dieron la vida física, nos tratan con disciplina por amor y por el interés de que no lleguemos a ser bastardos e hijos desordenados, cuanto más el Padre celestial, quien nos dio la vida espiritual, nos tratará de la misma manera. Dios no solo busca que nos vaya bien acá en esta vida, Él busca lo mejor para nosotros para la vida eterna. Los padres terrenales lo hicieron de acuerdo a lo que ellos pensaron que era lo mejor para nosotros en la vida. El Padre celestial sí sabe lo que es bueno para nosotros en todo tiempo. Sin disciplina el mundo estaría en una mayor situación caótica. El mundo requiere de disciplina, de instrucción, de formación, de corrección.
No somos perfectos, somos pecadores y frecuentemente tomamos decisiones equivocadas que nos llevan por caminos de muerte. Dios no quiere nuestra destrucción, sino nuestra vida, vida eterna y por eso trata con nosotros para encaminarnos por las sendas de vida (Hebr.12:7 / Stg.1:12 / Stg.5:11 7 1Pe.2:19 / Lc.10:27-28).

El propósito de la disciplina divina, que es por amor, es que lleguemos a ser participantes de Su santidad. Aunque la disciplina es dolorosa en su momento, al final llega a producir un fruto agradable - "la cosecha de una vida recta" (Mt.13:23 / Sal.34:14). Todo sufrimiento y aflicción tiene como fin el que seamos cambiados a la imagen de Dios, que crezcamos en santidad y vivamos una vida recta (Lv.11:45 / Lc.1:74-75 / 2Cor.7:1 / 1Pe.1:16 / 2Pe.3.11 / Rom.12:1-2). Si en medio de las circunstancias difíciles aprendemos a someternos a Dios de todo corazón, entonces veremos, que estos momentos que sirven como herramienta disciplinadora, nos cambian para ser gente que marca la diferencia y dan gloria a Dios (2Cor.1:8-9).

"Por lo tanto, renueven las fuerzas de sus manos cansadas y fortalezcan sus  rodillas debilitadas. Tracen un camino recto para sus pies, a fin de que los débiles y  los cojos no caigan, sino que se fortalezcan. Esfuércense por vivir en paz con todos y procuren llevar una vida  santa, porque los que no son santos no verán al Señor. Cuídense unos a otros, para que ninguno de ustedes deje de  recibir la gracia de Dios. Tengan cuidado de que no brote ninguna raíz  venenosa de amargura, la cual los trastorne a ustedes y envenene a  muchos. Asegúrense de que ninguno sea inmoral ni profano como Esaú,  que cambió sus derechos de primer hijo varón por un simple plato de  comida. Ustedes saben que después, cuando quiso recibir la bendición de  su padre, fue rechazado. Ya era demasiado tarde para arrepentirse, a pesar  de que suplicó con lágrimas amargas" 
(Hebr.12:12-17) NTV


APLICACIÓN:
¿Cómo se siente usted cuando pasa por momentos difíciles en la vida? - ¿Se siente amado o menos amado? ¿Por qué?

¿Está usted actualmente sufriendo o pasando por una aflicción? ¿Cómo puede usted aprovechar esta situación para acercarse más a Jesús en vez de alejarse de Él?

¿Tiene usted una persona de confianza con al cual puede compartir lo que está viviendo para orar juntos?
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