Mostrando entradas con la etiqueta perdon. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta perdon. Mostrar todas las entradas

martes, 15 de febrero de 2022

¿Puedo acaso tomar el lugar de Dios?

Fue hijo en una familia disfuncional; experimentó el odio de sus hermanos; fue vendido como esclavo a gente extraña; vivió desterrado, lejos de sus padres. Se esforzó por vivir una vida en integridad. Sin embargo, es echado injustamente a la cárcel. ¿Quién iba a pensar que con semejante historia se iban a realizar los sueños que Dios le había dado? (Gn.37 a Gn.50).

José no le echó la culpa a otros ni a Dios por las circunstancias difíciles que rodearon su vida. No se dejó manejar por el odio, pero tampoco por la lastima de sí mismo. No usó ninguna de las adversidades para permitirse tomar decisiones erradas de inmoralidad y corrupción. No usó su posición de eminencia para manipular o sacar provecho para sí mismo. Nunca permitió que el orgullo lo invadiera al ser exaltado a puestos de poder. ¿Cuál fue el secreto para que José no terminara derrotado, frustrado, depresivo y desalentado? ¿Qué lo llevó a la victoria y a ser un canal de bendición para dos naciones?

Desde su juventud tomó José una decisión clave que marcó sus valores y el rumbo de su vida. Él no iba a permitir que las circunstancias negativas ni las buenas desviaran su atención de los propósitos de Dios. La historia lo revela claramente, José puso a Dios en el centro de su vida: "Yo soy un hombre temeroso de Dios" (Gn.42:18 - NVI). Cuando fue tentado a la inmoralidad respondió:"¿Cómo podría yo cometer tal maldad y pecar así contra Dios?" (Gn.39:9 - NVI).  Faraón finalmente lo confirma: "¿Podremos encontrar una persona así, en quien repose el espíritu de Dios?" (Gn.41:38 - NVI). No nos debe sorprender que Dios respalde a José.

José también entendió que Dios era soberano y que Él tenía su vida en Sus manos. De alguna manera entendió que las circunstancias que lo rodeaban eran parte del plan divino - las adversidades eran un instrumento de Dios para probar el carácter de José y hacerlo fuerte y calificado para la tarea (Sal.115:17-22). José podía descansar en Dios y en Su fidelidad. El aprendió que Dios cumple los sueños a Su manera y en Su tiempo. Con toda confianza pudo animar a sus hermanos: "Pero ahora, por favor no se aflijan más ni se reprochen el haberme vendido, pues en realidad fue Dios quien me mandó delante de ustedes para salvar vidas.  ... Fue Dios quien me envió aquí, y no ustedes" (Gn.45:5,8 -NVI). Por eso también pudo decir José: "-No tengan miedo. ¿Puedo acaso tomar el lugar de Dios? Es verdad que ustedes pensaron hacerme mal, pero Dios transformó ese mal en bien para lograr lo que hoy estamos viendo: salvar la vida de mucha gente" (Gn.50:19 - NVI). (Hch.16:16-40 / Filp.1:12-14 / 1Pe.1:6-7 / Hch.8:4 / Hch.11:19-21 / Rom.8:28).

Padre Eterno, Te doy gracias por personas y mentores como José quienes en un mundo oscuro fueron y son luz. Un barco no se hunde por las tantas aguas que lo rodean, sino por las aguas que penetran a su interior. No permitiré que lo que ocurre a mi alrededor penetre mis pensamientos y espíritu a tal punto que me desvíe, desanime o destruya. Padre, ayúdame a cuidar mi corazón, aquella fuente de la cual mana la vida - para que produzca frutos que Te honran de verdad (Prov.4:23 / Mt.15:8-20). Señor, que siempre Te tema a Ti, odiando el mal, el orgullo, la arrogancia, la corrupción, el lenguaje perverso; y que siempre me esfuerce por hacer el bien y buscar la paz (Prov.4:12-13 / Sal.34:11-14). PJOJ 

ASIMILANDO

Profundice su estudio y reflexión, personalmente o en un grupo pequeño

Observe

Lea con detenimiento los pasajes anotados en esta reflexión y resuma en sus propias palabras el mensaje o historia (si estudia con un grupo pequeño decidan quién hará el resumen).

Descubra

  • ¿Qué dice la cita bíblica acerca de Dios, Su carácter y Sus obras?
  • ¿Qué dice la cita bíblica acerca de los humanos? (actitudes, acciones, carácter). 
  • ¿Qué lección está aprendiendo? ¿Hay un mandamiento para obedecer? ¿Cuáles son los principios aplicables eternamente?

Aplique

Escriba en un cuaderno sus conclusiones.
¿Hay algo para dar gracias a Dios? ¿Algún asunto del cual debe arrepentirse?
¿Qué pasos va a dar para aplicar lo aprendido? ¿Cuándo?
¿Con quién va a compartir lo aprendido? ¿Cuándo?

Ore

Tome ahora un tiempo para orar (o escriba su oración) usando las conclusiones del estudio y la reflexión. Oren en el grupo los unos por los otros siguiendo lo aprendido.
- - -

lunes, 16 de noviembre de 2020

perdona nuestros pecados (Mt.6:12)

 


"Perdona nuestros pecados, así como hemos perdonado a los que pecan contra nosotros. . . . Si perdonas a los que pecan contra ti, tu Padre celestial te perdonará a ti. Pero, si te niegas a perdonar a los demás, tu Padre no perdonará tus pecados" (Mt.6:12,14-15) NTV.

Esta petición que encontramos en el "Padre Nuestro" es probablemente la que más nos exige. Ésta trata de aquel asunto que afecta nuestra relación con Dios y con el prójimo. La Biblia es clara en decirnos que somos pecadores. Además, si queremos arreglar relaciones dañadas, entonces este asunto debe ser tratado sinceramente y sin disculpas. Pero, ¿tengo que admitir que soy pecador y que necesito ayuda  - ayuda más allá del pan diario? ¿Es esta oración para todos o solo para unos cuantos terribles (lea Lc.18:9-14)? 

¿Nuestros pecados? Pues así es. Todos hemos pecado; nadie puede alcanzar la meta gloriosa establecida por Dios. No hay disculpa que valga. Como sea, tenemos que enfrentar esta realidad (Rom.3:10-19,23 / 1Jn.1:8-10). No damos en el blanco; fallamos en ser todo lo que debemos ser en la familia, en el trabajo, en la sociedad (Lc.15:18-21). De alguna manera quebrantamos la ley de Dios; constantemente traspasamos la linea que separa lo bueno de lo malo (Rom.5:14). A veces somos sorprendidos porque hemos bajado la guardia y caemos en la trampa (Gal.6:1 / Rom.11:11-12). 

"Todos nosotros nos hemos extraviado como ovejas; hemos dejado los caminos de Dios para seguir los nuestros" (Is.53:6) NTV. ¿O habrá alguien quien pueda decir que siempre cumplió a la perfección con todo lo que Dios pide? Si somos sinceros notamos que el pecado es un mal universal y todos estamos afectados (Gn.6:5 / Gn.8:21 / Mt.15:19 / Ef.2:1-3). Externamente podemos aparecer respetables, pero a los ojos de Dios todos necesitamos ayuda. Sí, esta oración es para todos los que entienden que son pecadores y desean ponerse a cuentas con Dios.

"El Padre celestial te perdonará a ti". La situación tiene salida. Jesús cuadró nuestra cuenta (Is.53:6). "La paga que deja el pecado es la muerte, pero el regalo que Dios da es la vida eterna por medio de Cristo Jesús nuestro Señor" (Rom.6:23 / Jn.3:14-17 / Jn.5:24). Gracias a Dios que en el nombre de Jesucristo tenemos salvación; nuestra relación con Dios (Hch.4:12 / Hch.10:42-43 / Mt.1:21 / Jn.14:6 / 1Tim.2:5-6 / Apoc.7:9-10). Bien hacemos en arrepentirnos de nuestros pecados, volver a Dios, confesar nuestros pecados y recibir el perdón de nuestro Salvador y Señor y ser limpiados de toda maldad (1Jn.1:8-10).

Pero aguarde, ¿cómo así? ¿Que nos perdone como nosotros perdonamos a los que nos ofenden? ¿Cierto que esto suena a salvación por obras? Y esta obra es demasiado pedir. ¿Quién puede cumplir con esta demanda? Sinceramente, ninguno de los mandatos de Cristo los puedo cumplir cabalmente partiendo de mis propias fuerzas y buenas intenciones. ¿No dice La Biblia que "nadie llegará jamás a ser justo ante Dios por hacer lo que la ley manda"? (Rom.3:20) NTV. ¿Y no es que la salvación es por gracia cuando creemos en Jesucristo (Ef.2:1-10)? Siendo francos, nada de lo que se nos dice en el Sermón del Monte lo podemos cumplir con nuestras propias fuerzas, no importa cuánta energía invirtamos (Gal.2:16 / Gal.3:11 / Sal.142:2). ¿Qué nos está entonces diciendo Jesús acá en el "Padre-Nuestro"?

Primeramente noto que el apóstol Pablo no hacía lo que hizo en sus propias fuerzas. Él nos dice que lo que él es lo es por la gracia de Dios y, fue capacitado por la gracia para trabajar mucho (1Cor.15:19). Es la gracia de Dios la que lo hizo competente, capaz, suficiente para cumplir con el llamado de Dios (2Cor.3:5-6). Por la gracia y por el poder de Dios pudo servir a Dios anunciando la Buena Noticia (Ef.3:7). Dios le dio fuerzas para llevar a cabo el ministerio encomendado y hacerlo a la manera de Dios (1Tim.1:11-12 / Rom.15:18-19). Además, notemos lo que escribe el apóstol acerca de nosotros: "Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás" (Ef.2:10) NTV.

Además leemos en Rom.1:5: "Por medio de Cristo, Dios nos ha dado a nosotros, como apóstoles, la gracia y la autoridad de anunciar por todas partes a los gentiles lo que Dios ha hecho por ellos, a fin de que crean en él y lo obedezcan, lo cual dará gloria a su nombre" NTV. Él menciona que 'Dios ha dado' para que posteriormente podamos hacer. Después menciona primero creer y luego obedecer - se trata de la obediencia que procede de la fe. 

Nosotros podemos y debemos vivir una vida que marca la diferencia porque la gracia de Dios nos trae salvación y nos instruye, entrena, enseña, disciplina, fortalece, empodera para vivir de tal manera que le agrademos a Dios en un mundo malo - es desde el pozo de la gracia experimentada que somos avivados, energizados, capacitados,  impulsados, empoderados para vivir agradando a Dios (Tit.2:9-15 / 2Tim.2:1). Solo al estar conectados a la vid es que podemos producir buenos frutos; separados de Jesús no podemos hacer nada (Jn.15:5). Viviendo por el Espíritu es que somos capaces de dejar de seguir los malos deseos de la naturaleza humana y más bien producir el fruto del Espíritu (Gal.5:16-26). Como hijos nacidos de nuevo por el Espíritu nos enfocamos en los deseos del Espíritu y así podemos vivir conforme al Espíritu que vive en nosotros (Rom.8:1-14).

Regresemos ahora a nuestro texto en el "Padre-Nuestro" - "Si perdonas a los que pecan contra ti, tu Padre celestial te perdonará a ti". Creo que para entender mejor lo que Jesús nos enseña acá debemos mirar de cerca la parábola que aparece en Mt.18:21-35. Recordemos: El primer y grande deudor clama por misericordia al rey al cual le debía una suma que no podía pagar. El rey sintió lástima y le perdona toda la deuda - no demanda la reparación. Luego este deudor perdonado se encuentra con un compañero que le debía una suma irrisoria, nada comparable con lo que le había sido perdonado por el rey. Sin embargo, éste no tuvo lástima de su compañero y lo hizo pagar toda la deuda. Este suceso no queda en el secreto y el rey escucha lo que había sucedido. 

El hombre perdonado e incapaz de perdonar es confrontado por el rey y le dice: "¡Siervo malvado! Te perdoné esta tremenda deuda porque me lo rogaste. ¿No deberías haber tenido compasión de tu compañero así como yo tuve compasión de ti?" (Mt.18:32-33) NTV. Como perdonado debería haber perdonado, pero no lo hizo porque no consideró lo que se le había perdonado, eso le impidió/estorbó extender perdón. La compasión experimentada personalmente de alguna manera no generó compasión hacia otros. Lo que se siembra se siega. La consecuencia es la pérdida del perdón. Jesús termina esta parábola declarando: "Eso es lo que les hará mi Padre celestial a ustedes si se niegan a perdonar de corazón a sus hermanos" (Mt.18:35) NTV. 

Padre en el cielo nos perdona sobre la base de lo que Cristo ha hecho por nosotros. El no espera que perdonemos para poder perdonarnos, pero una vez perdonados no podemos dejar de perdonar a los que nos ofenden. El perdonar debe ser la lógica consecuencia de haber sido perdonados - como hijos de Dios tenemos la base para perdonar. Si no perdonamos sufriremos consecuencias (Ef.4:32 / Ef.5:1 / Gn.50:17-21 / Rom.12:20-21 / 2Cor.2:7-10 / Col.3:12-13). 

"Mira, has sido sanado; no peques más, para que no te suceda algo peor" (Jn.5:14) NBLA. "Yo tampoco te condeno. Vete; y desde ahora no peques más" (Jn.8:11) NBLA. - 1Pe.2:1-5

Padre celestial, perdóname, tenga misericordia de mi, soy un pecador y necesito de Tu gracia. Gracias por Tu perdón. Hoy perdono a todos aquellos que me han herido o hecho mal - su deuda no se compara con la que me has perdonado. Soy Tu hijo y Tu me das la vida, la fuerza, las capacidades, la gracia para perdonar a todos los que me hieren, hablan mal de mi, cometen toda clase de mal contra mi o contra aquellos que amo; aunque repetidas veces lo tenga que hacer - les perdono. No quiero ser egocéntrico buscando el perdón tuyo y no querer dar perdón a otros - ayúdame a perdonar. Perdona mis pecados, yo perdono a los que pecan contra mi.

"Por el contrario, sean amables unos con otros, sean de buen corazón, y perdónense unos a otros, tal como Dios los ha perdonado a ustedes por medio de Cristo" (Ef.4:32) NTV.


lunes, 28 de septiembre de 2020

Si no fuera por Jesús, ningún pecador tendría esperanza (Lc.18:9-14)


Si no fuera por Jesús, los pecadores no tendrían cómo rehacer su vida. En esta historia leemos de dos hombres que van al templo -al mismo templo- a orar. Sin embargo, salen de allí con diferentes resultados. ¿Cómo así? ¿No es que la oración siempre mueve la mano de Dios? (lea Lc.18:9-14). Del fariseo, de un hombre religioso y un maestro de la ley, esperamos que vaya al templo a orar, que sepa cómo acercarse a Dios, que tenga una buena conexión con Dios y que nos instruya cómo conectarnos debidamente con Dios. Pero, orar consigo mismo, 'bañarse' en su ego mientras se acerca a Dios, el creerse mejor que todo el mundo y el deseo insaciable de impresionar a la gente con sus 'credenciales', con su aparente espiritualidad y elocuencia, lo llevó a segregarse de los que aparentemente no daban con su talla y a generar un ruido extraño que impedía que la oración llegara a los oídos de Dios (Lc.7:39 / Lc.15:2 / Lc.15:30 / (Lc.19:7 / Mt.6:5). Me parece tremendo que alguien se acerque a Dios y trate de convencer a Dios de la maldad del otro para así pasar la prueba personalmente. ¿Por qué se acerca el fariseo a orar atacando al pecador, haciéndolo sentir peor de lo que ya está, enviando mensajes subliminales discriminatorios y partidistas? ¿No conoce el fariseo las condiciones y las maneras correctas para acercarse a Dios? ¿Es que nos ganamos algún puesto especial por ciertos esfuerzos religiosos o por posiciones, títulos y credenciales? ¿Quién nos da el permiso para despreciar al que metió la pata?

El publicano, el recolector de impuestos, el ladrón, el estafador, el traicionero, hombre tenido en baja estima y evitado por la gente, consciente de sus malas decisiones y malos procederes recurre a la única dirección donde podría haber alguna esperanza y para encontrar ayuda. ¿Sí será escuchado? ¿O será que Dios también lo hace sentir persona de segunda clase, persona no grata? El paquete que este hombre tiene que ofrecer no impresiona a nadie. De hecho, él mismo no podía con esa carga. Avergonzado y totalmente arrepentido no se atreve a levantar la mirada al cielo. ¿Y será que a esa distancia física, moral y espiritual Dios sí lo escucha? ¿Y qué de esa oración nada impresionante? - "Oh, Dios, ten compasión de mí, porque soy el pecador". Como sea, es una declaración de bancarrota y de un fracasado. ¿Admitir que necesito ayuda? Como sea, en la gran necesidad: Si Dios no perdona, ¿entonces quién?

El fariseo y el publicano hablaron. Ahora queremos escuchar a Dios. Estábamos esperando este momento. No necesitamos una votación ni una recopilación de opiniones humanas; el veredicto del Alto es lo que finalmente vale y trae paz. Pero, espere, a quien le dice algo es al pecador: "Justificado delante de Dios". ¿Cómo así? ¿Sobre cuál fundamento? No olvidemos: "Dios nos ha mostrado cómo podemos ser justos ante él sin cumplir con las exigencias de la ley. . . . cuando ponemos nuestra fe en Jesucristo. . . ." (Rom.3:21-24). 

 ¿Y el fariseo? Admitámoslo, él también es pecador. Compararnos con nuestros semejantes no es un buen camino a seguir. Al acercarnos a Jesús notamos que lo más brillante de las personas es oscuro junto al Gran Yo Soy. Creo que todos debemos orar honestamente la oración del publicano.

PADRE BUENO, no sé que pensamos cuando tratamos de impresionarlo con cosas que nos parecen como buenas - con ciertas 'credenciales' y acciones. Eso no Te conmueve. Solo Tú conoces nuestros corazones y sabes muy bien lo que allí se esconde. "¿Cómo puedo conocer todos los pecados escondidos en mi corazón? Límpiame de estas faltas ocultas. ¡Libra a tu siervo de pecar intencionalmente! No permitas que estos pecados me controlen. Entonces estaré libre de culpa y seré inocente de grandes pecados. Que las palabras de mi boca y la meditación de mi corazón sean de tu agrado, oh SEÑOR, mi roca y mi redentor" (Sal.19:12-14).

martes, 15 de septiembre de 2020

si no fuera por Jesús, el leproso tendría los días contados


"Cuando Jesús bajó del monte, grandes multitudes lo seguían. Y se acercó un leproso y se postró ante Él, diciendo: «Señor, si  quieres, puedes limpiarme». Extendiendo Jesús la mano, lo tocó, diciendo: «Quiero; sé limpio». Y al instante quedó limpio de su lepra. Entonces Jesús le dijo: «Mira, no se lo digas a nadie, sino ve, muéstrate al sacerdote y presenta la ofrenda que ordenó Moisés, para que les sirva de testimonio a ellos" (Mt.8:1-4) NBLA.

El encuentro con Jesús que cambió la vida de un leproso - esta historia ocurre inmediatamente después de las enseñanzas del Sermón del Monte. Si no fuera por Jesús, el leproso tendría los días contados (Mt.8:1-4 / Mr.1:40-45 / Lc.5:12). Con una lepra avanzada este hombre vivía aislado, no tenía un futuro prometedor, estaba enfrentando una muerte lenta y muy dolorosa. Lo terrible, la gente ya lo consideraba prácticamente muerto. El leproso tenía que vivir distanciado de la sociedad aguantando una soledad horrible e insoportable (Lv.13:46). Nadie lo quería tener cerca. Frecuentemente le tiraban piedras para que permaneciera suficientemente lejos y no infectara o contaminara a los sanos. Lepra - una enfermedad que separaba brutalmente a una persona de sus semejantes. Es difícil comprender lo que todo esto hacía en su mente, sentimientos y emociones. La esperanza de ser sanado eran mínimas.

No sabemos el trasfondo de la enfermedad. ¿Fue un simple descuido y entonces se contagió? ¿O fue un pecado que llevó a esta enfermedad, como en el caso de Giezi o Uzías? - (2Re.5:1,27 / 2Cron.26:19-20). Como sea, la necesidad existía, era seria y la desesperación grande.

Pero aguarde un momento - el leproso se acerca a Jesús. ¿Atrevido? ¿Está desafiando las reglas sociales? ¿Y qué de la ley? ¿O será que entiende que ésta es su oportunidad para ver un cambio? El leproso ve en Jesús el rayo de luz que le da esperanza. ¿Pero querrá Jesús sanarlo? ¿Será que Jesús lo rechazará como lo hace el resto del mundo? Es obvio que cuando Jesús aparece nadie se debe sentir imperdonable ni incurable ni rechazado. Jesús llama: "Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso" (Mt.11:28) NVI.

El leproso ora: "Señor, si quieres, puedes limpiarme". Este hombre no demanda de Jesús la sanidad. El sabe que a Jesús no se le ordena. Una sumisión humilde y expectante a su soberana voluntad, y la confianza en Su Gracia, es la actitud correcta para acercarse a Jesús. Pero hay algo más. El hombre se postra ante Jesús - él comprende de alguna manera que Jesús no es cualquier persona; Jesús merece adoración, a él hay que rendirle tributo y por eso se postra delante de él (gr.: proskynein). 

Todos los tres Evangelios revelan algo de la intensidad y actitud de este hombre al acercarse a Jesús: Mateo nos dice que el se postró ('proskuneo' - adoró) (Mt.8:2), Marcos dice que el le suplicó cayendo de rodillas (Mr.1:40), Lucas dice que el leproso cayó rostro en tierra (Lc.5:12). El leproso entiende que si Jesús, el Hijo de Dios, no le ayuda, nadie lo hará. Él cree en el poder de Dios obrando a través de Jesús. "Puedes limpiarme" es más que sanidad física, es purificar y limpiar de toda mancha y de toda contaminación por el pecado, es restauración completa. La obra de Jesús siempre va más allá de lo visible y el ahora.

La ley decía que nadie se le podía acercar a un leproso. Todos debían mantenerse alejados - por lo menos dos metros. El contacto significaría exponerse a una contaminación seria y a las consecuencias respectivas. ¿Pero quién puede parar a Jesús cuando éste entiende lo que el Padre quiere hacer? Jesús no hacía nada por su propia cuenta; solo lo que veía hacer al Padre el Hijo lo hacía igualmente. Así como el Padre levanta a los muertos y les da vida, asimismo el Hijo da vida a los que Él quiere (Jn.5:19-21). 

Vemos a Jesús extendiendo su mano, y tocando a este hombre le dice las más maravillosas y esperanzadoras palabras que alguien puede escuchar: "Quiero; sé limpio". Jesús toca al intocable, perdona al imperdonable, sana al quien ningún otro puede sanar, aprecia al despreciado, ama al difícil de amar ( Mt.9:35-38 / Mt.14:14 / Mt.15:32 / Mr.2:17 / Mr.6:34 / Sal.103:13 / Is.63:9). Y allí donde Jesús pone la mano la muerte tiene que huir y la vida surge con poder (Hch.10:38). 

Aprendemos lo siguiente acerca de Jesús:
[a] Movido por compasión se preocupa por la persona en necesidad, aun por el más impuro.
[b] Jesús posee todo el poder de Dios para sanar física-, espiritual-, emocional- y mentalmente a la gente, aun a los más desesperanzados.
[c] También vemos a un Jesús sabio - él envía al sanado a ver al sacerdote quien iba a certificar la sanidad - este era el proceso que se requería para volver a la sociedad, y más aun, poder volver al templo a adorar.

PADRE CELESTIAL, qué terrible es cuando nos distanciamos de aquellos que Tú quieres tocar. Perdóname por no entender siempre Tu corazón y por la insensibilidad a la necesidad de aquellos que andan por un valle oscuro en su vida. Ayúdame a ser sensible a la necesidad del otro. Deseo escuchar Tu voz con claridad, entender las maneras y los momentos cuando deseas que yo sea Tu mano extendida para amar, consolar, sanar, restaurar.

ASIMILANDO

[1] ¿Qué nos quieren comunicar los textos arriba anotados? ¿Qué significan estos pasajes para nosotros hoy día? ¿Qué le está diciendo Dios a usted personalmente? ¿Hay algo de lo cuál deba arrepentirse? ¿Hay algo que deba cambiar en su vida, alguna actitud, alguna costumbre? ¿Qué pasos debe tomar para cumplir con el mandato de Cristo? 

[2] Use este estudio para reflexionar y dialogar al respecto con otra persona, con la familia o con un grupo pequeño. ¿Con quién y cuándo quiere compartir lo aprendido?

[3] ORE(n) a Dios Padre en el cielo usando estos versículos.

viernes, 11 de septiembre de 2020

Si no fuera por Jesús, la mujer hubiera sido apedreada


Si no fuera por Jesús, la mujer sorprendida en adulterio hubiera sido apedreada (Jn.8:2-11). Sí, aquella mujer había pecado - pues se dice que había sido sorprendida en adulterio, había evidencias inequívocas, ella no podía negar lo ocurrido. Me imagino que la mujer se sentía fracasada, triste, culpable, avergonzada (imagínese a un grupo de hombres señalándola públicamente), y no veía salida de escape. Todo salió a la luz. Y ahora había sido condenada de acuerdo a la ley. Interesante notar que nadie le dio importancia por conocer el nombre de esta mujer. Fue tratada como un caso o como una cosa.

La solución que ofrecían los líderes religiosos predicadores y defensores de la ley era la muerte. Ah, y recordemos que fue Moisés quien ordenó apedrear a la gente que cometía este tipo de pecados. ¿Cierto que no vamos a cuestionar a Moisés y su autoridad? Como sea, estos líderes basaban el ejercicio de su autoridad en la crítica, en rastrear y en condenar al culpable en vez de extender compasión, en abrir puertas para una posible rehabilitación y restauración del pecador. En vez de ofrecer caminos de esperanza querían matar al enfermo.

Ahora, ¿respetará Jesús la ley o se aliará a la mujer inmoral condonando y fomentando el adulterio? ¿Seguiría siendo Jesús el amigo de los pecadores? Parecía que en este juego de ajedrez, no importando como decidía, Jesús finalmente saldría igualmente cuestionado.

Me impresiona que Jesús no está nervioso ni estresado, él tiene el control de la situación. Tranquilamente se inclina y comienza a escribir en la tierra. ¿Por qué lo hizo? ¿Qué habrá escrito? Esto siempre ha despertado mi curiosidad. ¿Le dio Jesús tiempo a los acusadores para reflexionar? ¿Pudo haber escrito algo parecido como lo de aquella escritura que apareció en la pared en tiempos del rey Belsasar (Dn.5): 'pesados en la balanza, pero no dan la medida'?

Los líderes perplejos insistían en que Jesús les diera una respuesta - finalmente Jesús los confronta: 'El que de ustedes esté sin pecado (o nunca haya deseado cometer el mismo pecado), sea el primero en tirarle una piedra'. Todo me parece como un partido de fútbol (la ley vs la gracia). Quién va a ganar?

La reacción de los acusadores no se hizo esperar, pero ¿por qué será que los de más edad se alejaron primero? Como sea, al final solo quedaron Jesús y la multitud que rodeaba a la mujer. Aquel quien la podía haber apedreado le dice: 'yo tampoco te condeno, vete y no peques más'.

Jesús quien la podía haber apedreado le muestra una salida de escape: JESÚS y este crucificado. Jesús es el Señor de segundas oportunidades, el Señor de la compasión y del perdón, el Señor quien de entre las piedras hace crecer vida.

PADRE ETERNO, no deseo que me encuentre en el lugar equivocado. Deseo ser un líder que con celo sincero por Tu Palabra no olvida la ley de la gracia y de la vida llevando perdón, esperanza y restauración en Cristo el crucificado a los que tropezaron. Todos deberíamos ser apedreados si no fuera por Tu Gracia. Ayúdame a ejercer mis funciones con actitud humilde y de tal manera que todo aquel que ha pecado y fracasado vea una salida basada en tu verdad y en tu amor, y que pueda ser verdaderamente sanado (Gal.6:1).

lunes, 7 de septiembre de 2020

Si no fuera por Jesús, Zaqueo no tendría esperanza

 


Si no fuera por Jesús, entonces Zaqueo no tendría esperanza ni salvación. Zaqueo era pecador, estafador, corrupto, traidor a la patria, despreciado, marcado por la sociedad, y del cual se prefería guardar un cierto distanciamiento social (Lc.19:1-10). Y quien se acercaba a él para ayudar era cuestionado - 'el que tiene discernimiento no se sienta a comer con semejante escoria', decían los que se creían buena gente (Lc.19:7 / Lc.5:30 / Lc.7:39). No había quien le diera una mano a Zaqueo.

Zaqueo era hombre rico, pero con un vacío interno. Había escuchado de aquel quien recibía a los desechados y a los pecadores. Al pasar Jesús por su ciudad se preguntaba si este le podría dar una mano. ¿Será que Jesús le podía dar una luz de esperanza, calmar la sed que tenía por ser perdonado y ser amado? Sin embargo, había demasiados impedimentos para acercarse a Jesús - la multitud de gente que lo alejaba a empujones y patadas; y su cierta limitación física no era favorable. Hasta que vio un árbol a donde subirse y así ver de lejos a aquel quien es tan diferente.

Como si tuviera un radar especial, Jesús ve a Zaqueo escondido entre las ramas del árbol, lo llama por su nombre y se invita a pasar el día en la casa de este desechado - esto lo hace Jesús a pesar de las críticas, los cuestionamientos y las falsas acusaciones de la gente. 

La luz llegó a la casa de Zaqueo. El amor, la aceptación y el perdón sincero nunca vivido caen sobre él como un balde de agua refrescante. Este baño de amor hace en Zaqueo lo que ninguna ley ni los reclamos ni las patadas pudieron hacer - el ordena su vida radicalmente.

En fiel cumplimiento a Su Misión, Jesús se metió en la casa del perdido, y del cual todos guardaban distanciamiento social, para traer salvación (Lc.19:10).

SEÑOR, tu me llamas a seguir tus pisadas. Ayúdame a ver la gente como tu la ves. Ayúdame a no ser un impedimento en el camino para los que te buscan. Ayúdame a amar como tu amas. Ayúdame a ser alguien quien siguiendo el camino de la cruz le da una mano a aquellos que lo requieren y a llevar el mensaje de la vida a los Zaqueos de hoy día.


miércoles, 14 de agosto de 2019

el fracaso no es el final

"Entonces Pedro se bajó por el costado de la barca y caminó sobre el agua hacia Jesús. Pero, cuando vio el fuerte viento y las olas, se aterrorizó y comenzó a hundirse. «¡Sálvame, Señor!» —gritó. De inmediato, Jesús extendió la mano y lo agarró. ..." (Mt.14:29_31) NTV

"Jesús le dijo por tercera vez: "Simón, hijo de Juan, ¿Me quieres?" Pedro se entristeció porque la tercera vez le dijo: "¿Me quieres?" Y Le respondió: "Señor, Tú lo sabes todo; Tú sabes que Te quiero." "Apacienta Mis ovejas," le dijo Jesús" (Jn:21:17) NBLH

"... Trae a Marcos contigo cuando vengas, porque me será de ayuda en mi ministerio" (2Tim.4:11) NTV

Jesús extendió la mano a PEDRO cuando éste se estaba hundiendo - El había fallado. Él había dudado de las Palabras de Jesús, fue invadido por el temor, no puso la mirada en Jesús - se concentró en las circunstancias; y luego comenzó a hundirse en las profundas aguas. Jesús responde al llamado de auxilio de Pedro alcanzándole la mano. Jesús no lo acabó de hundir, sino que le ayudó a superar esta crisis. Pedro requería de un Jesús que le alcanzara la mano. Más adelante Pedro hace afirmaciones que no cumplió. Niega a Jesús tres veces. Sin embargo, Jesús le da una nueva oportunidad y lo restaura (Mt.14:26-31 / Mr.14:26-31 / Jn.21:15-19).

El ayudante del apóstol Pablo: JUAN MARCOS en un cierto momento del viaje misionero desertó, él falló de alguna manera en su compromiso. Si no hubiera sido por Bernabé (Consolador), quien se preocupó por este hombre en su crisis (probablemente se condenaba por haber fracasado, puede haber sentido culpabilidad, depresión, rechazo), probablemente nunca hubiera llegado a ser lo que al final llegó a ser. Juan Marcos llegó a ser una figura clave en el proceso de la escritura del Evangelio de Marcos (Hch.13:13 - Hch.15:36-39 - 2Tim.4:11). En la historia de Juan Marcos notamos igualmente la necesidad de que alguien en un cierto momento de la vida le diera de manera especial una mano.

DOS LECCIONES importantes que debemos aprender:

[1] Si hemos fracasado en el camino con Dios, entonces éste no significa el final. Es verdad, el fracaso es doloroso. El sentimiento de frustración, de culpabilidad, de condena pueden ser fuertes. Sin embargo, el Dios Eterno, el Todopoderoso, el Santo es también el Dios de amor y es el Rescatista. Dios nos da una nueva oportunidad, nos restaura y hace que nuestra historia al final se vea sanada y ordenada. Muchas de las personas que aparecen en la lista de los grandes de la fe en algún momento del trayecto fracasaron terriblemente. Sin embargo, Dios ve el final de la historia de cada uno. Si hemos pecado, entonces debemos arrepentirnos, luego levantarnos y seguir adelante. Un nuevo encuentro con Dios cambia todo. "Los justos podrán tropezar siete veces, pero volverán a levantarse" (Prov.24:16) NTV (Sal.37:24 / Sal.145:14).

[2] ¿Qué hacemos con el que ha experimentado un fracaso? Claro, podemos acusarlo, rechazarlo, condenarlo y acabar de hundirlo. hacer algo parecido como lo que querían hacer los fariseos con la mujer que fue sorprendida en el adulterio. Podemos darles lo que merecen, aplicarles la ley (Jn.8:1-11). O podemos extender la mano como lo hizo Jesús. O podemos seguir el camino que Bernabé tomo con Juan Marcos. O hacer lo que Jesús hizo con Pedro después de que lo negara tres veces - le dio una nueva oportunidad. En el proceso de rescatar al caído probablemente tengamos que acercarnos en dado caso como lo hizo Natán con David, pero siempre manteniendo la puerta abierta para el regreso (2Sam.12). El hijo pródigo regresó a la casa del padre porque entendía que en ese hogar el padre tenía un corazón abierto, misericordioso y listo a dar una nueva oportunidad. "Hermanos, si alguien es sorprendido en pecado, ustedes que son espirituales deben restaurarlo con una actitud humilde" (Gal.6:1) NVI

Que Dios no nos encuentre en el lugar equivocado.
.

sábado, 18 de mayo de 2019

ayudando a volver al camino (Stg.5:19-20)


"Mis amados hermanos, si alguno de ustedes se aparta de la verdad y otro lo hace volver, pueden estar seguros de que quien haga volver al pecador de su mal camino salvará a esa persona de la muerte y traerá como resultado el perdón de muchos pecados" (Stg.5:19-20) NTV

"Hermanos, aun si alguno es sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradlo en un espíritu de mansedumbre, mirándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado. Llevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de  Cristo" (Gal.6:1-2) LBLA

Introducción:

Jesús extendió la mano a Pedro cuando éste se estaba hundiendo - El había fallado. Él había dudado de las Palabras de Jesús, fue invadido por el temor, no puso la mirada en Jesús - se concentró en las circunstancias; y luego comenzó a hundirse en las profundas aguas. Jesús responde al llamado de auxilio de Pedro alcanzándole la mano. Jesús no lo acabó de hundir, sino que le ayudó a superar esta crisis. PERO es importante notar que Pedro requería de un Jesús que le alcanzaba la mano (Mt.14:26-31).

El ayudante del apóstol Pablo: Juan Marcos en un cierto momento del viaje misionero desertó, él falló en su compromiso. Si no hubiera sido por Bernabé (Consolador), quien se preocupó por este hombre en su crisis, probablemente nunca hubiera llegado a ser lo que al final llegó a ser. Juan Marcos llegó a ser una figura clave en el proceso de la escritura del Evangelio de Marcos (Hch.13:13 - Hch.15:36-39 - 2Tim.4:11). En la historia de Juan Marcos notamos igualmente la necesidad de que alguien en un cierto momento de la vida le diera de manera especial una mano.

Estas y muchas otras historias muestran que debemos tener un espíritu restaurador frente aquel hermano que por alguna razón falla, comete un pecado, se aparta momentáneamente de Dios, entra en una crisis. En vez de terminar hundiéndolo, debemos extender la mano para que pueda volver al camino. 
(La mujer sorprendida en adulterio - Jn.8:1-11 / Ez.34:4.16 / Mt.18:15 / Lc.22:32 / Gal.6:1 / Hebr.12:12-13 / Jud.1:22-23).

Para hacer la obra de restauración bien debemos entender ciertas verdades bíblicas en cuanto a este asunto.

[1] CUIDADO: Todos somos vulnerables

Un creyente puede desviarse y caer si no cuida ciertos principios bíblicos en su vida. LBLA traduce la cita en Gal.6:1 de la siguiente manera: "Hermanos, aun si alguno es sorprendido en alguna falta...". El ser sorprendido no habla de ser detectado en el acto mismo, sino que la persona es sorprendida por el pecado al descuidarse y no estar vigilante y cae (Gal.2:11-13 / Gn.12:11-13 / Num.20:10-13 / 2Sam.11:2-27 / Mt.26:69.75).
La persona que es sorprendida es una persona que sin haberlo planeado deliberadamente efectúa una mala obra y termina en alguna transgresión.
  • Si uno deja de oír las enseñanzas y/u oye enseñanzas que no son doctrina sana puede llevar a que nos apartemos de las cosas de Dios o nos metamos por malos caminos (Prov.19:27 / Mt.16:6.12 / 2Tim.2:18).
  • El amor al dinero puede llevarnos a que dejemos la fe y hagamos cosas indebidas que nos hunden en cuanto a la relación con Dios (1Tim.6:10 / Mt13:1-9.18-23).
  • Malas amistades y malos consejos nos hacen desviar de la verdad (2Pe.3:17 / Sal.1:1 / 1Cor.15:33).
  • Podemos caer en las tentaciones por obedecer los deseos de nuestra carne (Stg.1:13-15 / 1Tim.4:16 / 2Tim.2:20-23 - vea el ejemplo de David cuando cayó con Betsabé).
Esta verdad nos debe poner en alerta porque nosotros podemos muy bien caer si no nos cuidamos. Pero también debe llevarnos a que tengamos misericordia con aquellos que fallan.

"Mis amados hermanos, si alguno de ustedes se aparta de la verdad y otro lo hace volver, pueden estar seguros de que quien haga volver al pecador de su mal camino salvará a esa persona de la muerte y traerá como resultado el perdón de muchos pecados" (Stg.5:19-20) NTV

[2] ENTIENDA: Dios quiere restaurar
  • Dios mismo quiere traer de regreso a los que están desviados (Ez.34:16 / Mt.18:11-14).
  • Dios no quiere la muerte del pecador, sino que se arrepienta y tenga vida (Ez.33:11 / Mr.2:17 / Lc.5:31-32).
  • Dios quiere ver restaurado al que se ha desviado (Lc.15:1-24 / Lc.19:10 / Jer.31:18-20).
  • Dios no quiere que alguien se pierda, sino que todos lleguen al conocimiento de la verdad y sean salvos (1Tim.2:1-4).
Es por eso que Dios nos hace un llamado a practicar misericordia con el que falló y nos llama a que le ayudemos a retornar al camino correcto, que ordene su vida y que sea restaurado a la plena comunión con Dios y con el prójimo (Gal.6:1-4 / Mt.18:15 / Jud.1:22 / Stg.5:19-20 / Tit.1:13/ 2Tim.4:2).

"Y Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes daré a los pobres, y si en algo he defraudado a alguno, se lo restituiré cuadruplicado. Y Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa, ya que él también es hijo de Abraham; porque el Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo que se había perdido" (Lc.19:8-10) LBLA

[3] RESTAURA - ayude al hermano debidamente
  • Antes de ayudarle al hermano debemos cuidar y examinar nuestra propia actitud (Mt.7:1-5 / Rom.2:1). Jesús quiere tratar primero con la viga en nuestro propio ojo; luego nos anima a tratar con la paja en el ojo del hermano. La auto-crítica nos protege del juicio de Dios (1Cor.11:31 / Jn.8:7-9). Existe un gran peligro cuando tenemos mucha confianza en nuestra propia rectitud que nos lleva rápidamente a despreciar a los demás, o considerarlos menos o nada. Es peligroso confiar que estamos por encima de otros porque practicamos ciertos ritos y conductas religiosas externas y olvidar nuestros motivos, actitudes y pensamientos desviados (Lc.18:9-14).
  • El propósito básico debe ser la restauración en vez de exponer al que ha fallado sin querer o sin poder ayudarle debidamente (Gal.6:1-4).
    • Restaurar tiene que ver con arreglar, hacer que algo o alguien vuelva a su posición anterior de integridad (Mt.4:21 / Mr.1:19 - reparación de redes para volver a usarlas en la pesca).
    • La actitud básica de un restaurador debe ser en todo sentido positiva.
  • La reprensión debe estar combinada con amor y verdad al corregir a un hermano. La verdad sin amor es aspereza. Amor sin verdad es falsedad (Apoc.3:19 / 1Tim.5:20 / 2Tim.4:2 / Tit.1:13 / Lc.17:3 / Prov.10:12 / 1Pe.4:8 / Gal.2:11-14). La iglesia no puede dar la impresión de que tiene la vista gorda en situaciones de pecado manifiesto. La reprensión, cuando es necesaria, se debe cumplir sin favoritismos ni prejuicios y siempre buscando la restauración genuina de la persona que ha caído o fallado.
  • La dirección o el consejo que le demos al hermano debe estar basada en los principios de la Palabra de Dios (2Tim.4:2).
¿A quién conoce y que necesita su ayuda restauradora?

"En presencia de Dios y de Cristo Jesús - quien un día juzgará a los vivos y a los muertos cuando venga para establecer su reino - te pido encarecidamente: predica la palabra de Dios. Mantente preparado, sea o no el tiempo oportuno. Corrige, reprende y anima a tu gente con paciencia y buena enseñanza" (2Tim.4:1-2) NTV

"No escuches ninguna acusación contra un anciano, a menos que haya dos o tres testigos que la confirmen. Los que están en pecado deberían ser reprendidos delante de toda la congregación, lo cual servirá de firme advertencia para los demás" (1Tim.5:19-20) NTV

[4] APRENDA - la responsabilidad y las limitaciones al ayudar

El creyente que restaura debe ser consciente de ciertas limitaciones:
  • No tenemos en todos los casos la autoridad para reprender. Siempre lo debemos hacer con respeto. Nunca podemos ir más allá de la autoridad que tenemos ni meternos en asuntos que no son nuestra responsabilidad; tampoco podemos abusar de la autoridad que tenemos en cada caso ( 1Tim.5:1 / Jud.9 / Tit.2:15). "Sin embargo, si sufren, que no sea por matar, robar, causar problemas o entrometerse en asuntos ajenos" (1Pe.4:15) NTV
  • Aunque hagamos todo el esfuerzo para ayudarle a un hermano a regresar al camino de vida puede ser que no tengamos éxito. Hay casos en los que no podremos hacer nada porque el individuo no quiere, no pone atención, no se arrepiente de verdad o insiste en su camino (Jer.6:16 / Jer.35:15 / Prov.1:24 / Os.11:2 / Mt.22:3 / Mt.23:37 / Jn.3:11 / Jn.5:40 / 1Re.22:8).
    • Si no podemos hacer nada, entonces no nos queda más que orar por esa persona y encomendarla a Dios (Is.1:16-20 / Prov.9:8 / Prov.13:18 / Prov.23:9 / Prov.29:1 / Mt.7:6 / Hebr.6:4-8).
  • Restauración es un asunto muy importante para aquel quien está directamente involucrado, pero también para aquellos que están bajo la influencia de quien se ha desviado (Gal.2:11-14). En el caso de Pedro y su actitud discriminatoria que iba en contra del mensaje del Evangelio el apóstol Pablo no esperó, sino que intervino inmediatamente. A Pablo no le importó que la persona que estaba comportándose mal fuese Pedro. El comportamiento era malo a la luz del Evangelio y estaba afectando a la iglesia y su curso correcto. La acción determinada de Pablo al enfrentar a Pedro cara a cara es un ejemplo de cómo hay que frenar un comportamiento incorrecto manifiesto, indebido, discriminatorio, pecaminoso antes de que se convierta en una avalancha destructora que nadie puede parar.
Aunque hay limitaciones no nos debemos dejar desanimar en este ministerio de rescate e incumplir responsabilidades que traen vida a la iglesia.

"»¡Oh, Jerusalén, Jerusalén, la ciudad que mata a los profetas y apedrea a los mensajeros de Dios! Cuántas veces quise juntar a tus hijos como la gallina protege a sus pollitos debajo de sus alas, pero no me dejaste. Y ahora, mira, tu casa está abandonada y desolada. Pues te digo lo siguiente: no volverás a verme hasta que digas: “¡Bendiciones al que viene en el nombre del SEÑOR!”»" (Mt.23:37-39) NTV

Conclusión:
  • Recordemos que Dios está interesado por ver al hermano desviado regresar al camino de la vida. Es nuestro privilegio ser herramientas en las manos de Dios para restaurar al hermano.
  • ¿Recuerda a alguien quien a fallado, que está siendo posiblemente engañado por el diablo, que no está bien con el Señor, o que se ha desviado completamente? Entonces ore al Señor y sea sensible para ver como le puede ayudar a esa persona - Manos a la obra.
  • Si usted está leyendo hoy estas notas y si es una persona que ha fallado, que está mal con Dios, que ha pecado, entonces hoy es un buen día para retornar y ser restaurado. Arrepiéntase de sus malos caminos, reciba el perdón de Dios y vuelva a caminar sobre el camino de la vida. Si requiere que un cristiano maduro le acompañe en el proceso de retornar al camino de la verdad, entonces no dude en hacerlo en su iglesia local.
"Si afirmamos que no tenemos pecado, lo único que hacemos es engañarnos a nosotros mismos y no vivimos en la verdad. Pero, si confesamos nuestros pecados a Dios, él es fiel y justo para perdonarnos nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad" (1Jn.1:8-9) NTV

APLICACIÓN:

¿Qué lecciones aprendió durante este estudio? Escriba una o dos frases completas que resuman las lecciones aprendidas.

¿Debe arrepentirse de algo? - sea específico/a ¿Qué pasos debe tomar para ser obediente a los mandatos de Cristo? Sea específico.

Anote a continuación una petición de oración; y use este asunto para orar en este instante a Dios.

Comparta con una persona lo aprendido en esta lección. ¿A quién le compartirá? ¿Cuándo le compartirá?

jueves, 3 de enero de 2019

El lugar mío . . .


". . . ¿Puedo acaso tomar el lugar de Dios? Es verdad que ustedes pensaron hacerme mal, pero Dios transformó ese mal en bien para lograr lo que hoy estamos viendo: salvar la vida de mucha gente" (Gn.50:19-20) NVI

José vivió momentos muy difíciles cuando los hermanos lo vendieron injustamente a los ismaelitas, cuando la mujer de Potifar lo acusó falsamente y cuando el preso al que le interpretó los sueños se olvidó de él (Gn.37 a Gn.50). Todas esas experiencias fueron suficiente causa para responder con venganza o amargura. José, sin embargo, venció la tentación de reaccionar con amargura y venganza.José no se dejó llevar por los sentimientos heridos, sino más bien se dejó regir por sus valores espirituales. No permitió que experiencias del pasado influenciaran su comportamiento y sus decisiones presentes ni su futuro – el respondió al mal que le fue causado haciendo el bien (Gn.50:19-21 / Rom.12:17-21). Porque José tomó su lugar siguiendo los mandamientos de Dios llegó a ser un instrumento útil en las manos de Dios.
"Por lo tanto, como escogidos de Dios, santos y amados, revístanse de afecto entrañable y de bondad, humildad, amabilidad y paciencia, de modo que se toleren unos a otros y se perdonen si alguno tiene queja contra otro. Así como el Señor los perdonó, perdonen también ustedes" (Col.3:13) NVI