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miércoles, 1 de septiembre de 2021

temer a Dios es sabiduría

 


Adán y Eva no tuvieron el suficiente temor de Dios ni de las consecuencias de la desobediencia al mandato de Dios y entonces tomaron la decisión equivocada (Gn.2). Acán no temió a Dios y desacató las órdenes dadas por Dios para la conquista de Jericó - los resultados fueron desastrosos (Jos.7:10-26). Noé temió a Dios, tomó en serio las advertencias dadas por Dios y construyó un arca para salvar a su familia - ese temor obediente a los mandatos de Dios es la expresión de la verdadera fe que hereda la justicia (Hebr.11:7).

"El temor del SEÑOR es aborrecer el mal. El orgullo, la arrogancia, el mal camino y la boca perversa, yo aborrezco" (Prov.8:14) NBLA.

"Vengan, hijos míos, y escúchenme, y les enseñaré a temer al SEÑOR. ¿Quieres vivir una vida larga y próspera? ¡Entonces refrena tu lengua de hablar el mal y tus labios de decir mentiras! Apártate del mal y haz el bien; busca la paz y esfuérzate por mantenerla" (Sal.34:11-14) NTV.

ORACIÓN: Que todos Te temamos SEÑOR; que Te honremos con una vida que marca la diferencia en un mundo que Te rechaza y que se burla de Tus mandamientos. Temerte a Ti me libra del temor a la gente, al mundo, al diablo y me libra de las angustias.

ASIMILANDO

no dude en leer los contextos de los textos
[1] ¿Qué dicen estos textos? ¿Qué significan estos pasajes para nosotros hoy día? ¿Hay algo de lo cuál deba arrepentirse? ¿Hay algo que deba cambiar en su vida, alguna actitud, alguna costumbre? ¿Qué pasos debe tomar para cumplir con el mandato de Cristo? 
[2] Use este devocional/estudio para reflexionar y dialogar al respecto con otra persona, con la familia o un grupo pequeño. ¿Con quién y cuándo quiere compartir lo aprendido?
[3] ORE(n) a Dios Padre en el cielo usando estos versículos.

martes, 15 de enero de 2019

¿Quién es tu ayudador?



Cántico para los peregrinos que suben a Jerusalén. 
"Levanto la vista hacia las montañas, ¿viene de allí mi ayuda? ¡Mi ayuda viene del SEÑOR, quien hizo el cielo y la tierra! Él no permitirá que tropieces; el que te cuida no se dormirá. En efecto, el que cuida a Israel nunca duerme ni se  adormece. ¡El SEÑOR mismo te cuida! El SEÑOR está a tu lado como tu  sombra protectora. El sol no te hará daño durante el día, ni la luna durante la noche. El SEÑOR te libra de todo mal y cuida tu vida. El SEÑOR te protege al entrar y al salir, ahora y para siempre" (Sal.121:1-8) NTV

La vida es un viaje en el cual podemos experimentar cosas buenas como también cosas malas. No sabemos lo que el mañana nos depara. Y hacer planes sin incluir al SEÑOR es puro atrevimiento y tontería. Lo único que sabemos con toda seguridad es que en algún momento nos espera la muerte, el partir de este mundo (Stg.4:13-16 / Job 14:1-2 / Sal.39:5 / Sal.102:3 / 1Pe.1:24 / 1Jn.2:17).

A lo largo de nuestro caminar sobre esta tierra estamos de alguna manera conscientes que cualquier cosa puede pasar y que pueden haber de un día para otro cambios drásticos en nuestra vida. Lo vemos en el caso de Job quien en un día tenía de todo, era próspero, tenía empleados, tenía tierras y ganado, tenía hijos; y en un solo día todo cambió. Job pierde su salud, sus riquezas, su negocio, sus hijos. 
Otro ejemplo de cambios repentinos en la vida es el de José, quien en un día se encontraba en la cárcel y en el otro llegó a ser el segundo al mando de toda una nación; así terminó un largo trayecto de experiencias dolorosas (Sal.105:16-22). 

Sabemos que vivimos en un mundo que cambia constantemente y que además no es perfecto. A veces cambia más rápido de lo que nos gusta - y no siempre cambia para bien.  Sistemas, estructuras, circunstancias externas, la tierra, el mundo entero - todo cambia. Igualmente en el caso de los líderes y las personas (tanto en el mundo en general como en la iglesia), estas vienen y van. Nosotros cambiamos - la vida tiene sus etapas, nos envejecemos, la salud puede experimentar cambios drásticos. ¿Y quién puede frenar todo esto, evitarlo o escapar de ello? Esta realidad trata de infundirnos temor e inseguridad.

¿A dónde mirar en esos momentos? ¿De dónde viene la ayuda que necesitamos?

El Salmo 121 es un salmo que los peregrinos israelitas, que subían a Jerusalén para adorar, cantaban en el camino. Tres veces al año subían los israelitas a Jerusalén para participar de ciertas festividades. En el camino tenían que superar peligros, amenazas, cansancio, y toda clase de otros desafíos. Mientras avanzaban en el camino ellos cantaban este Salmo. En este Salmo notamos cómo ellos fijaban su mirada en la fuente que de verdad podía darles la ayuda oportuna, el consuelo, la fortaleza, la visión y la esperanza de un futuro seguro. Ellos declaraban su confianza en aquel quien los observaba y cuidaba a lo largo de todo el camino.

"Levantaré mis ojos a los montes; ¿de dónde vendrá mi socorro?" (Sal.121:1) LBLA

¿En quién ponemos la mirada? (Hebr.11:24-27 / Hebr.12:1-2)
  • para tener valor y vivir una vida que marca la diferencia,
  • para rehusar las cosas temporales y alcanzar lo verdadero,
  • para preferir o aceptar el sufrimiento temporal por alcanzar lo eterno,
  • para no temer lo que la gente le pueda hacer y más bien poner su confianza en la Roca eterna,
  • para seguir firme en el camino de la verdad y llegar bien a la meta, 
  • para superar todos los desafíos que se le presenten en el camino.
Existe el peligro de poner la mirada en el lugar equivocado
Cuando nos encontramos en momentos difíciles o cuando queremos asegurar que no nos ocurra nada malo somos tentados a buscar la ayuda en el lugar equivocado.
  • Si nos va bien y tenemos éxito tendemos a pensar que fuimos nosotros los buenos, inteligentes y hábiles para alcanzar lo que ahora se ve y olvidamos que es Dios quien nos da las fuerzas, la salud y las habilidades para salir adelante. Nos creemos la fuente de los éxitos y promulgamos la fe en nosotros mismos (Dt.8:17-18 / Dt.9:4 / Is.10:8-14).
  • El temor por lo que nos puede ocurrir en el camino radica frecuentemente en que hemos depositado nuestra confianza precisamente en aquellas cosas y personas que cambian, que son inciertas, que son inestables, que además no son perfectas y que nos han desepcionado. Tendemos a construir nuestra vida sobre arena (Hebr.13:5-6 / Mt.6:25 / Mt.7:24-27). O como lo dice la Biblia en otro lado: confiar en Egipto, en sus carros, en su gente y en su fuerza es una trampa con resultados costosos (Is.31:1 / Is.30:16 / Is.36:10 / Sal.33:16-17 / 2Cron.16:7 / Jer.2:13 / Jer.17:5 / Sal.146:3-5).
  • El ejemplo de Pedro
"Entonces Pedro lo llamó: - Señor, si realmente eres tú, mándame que vaya hacia ti caminando sobre el agua. - Sí, ven - dijo Jesús. Entonces Pedro se bajó por el costado de la barca y caminó sobre el agua hacia Jesús. Pero, cuando vio el fuerte viento y las olas, se aterrorizó y comenzó a hundirse. «¡Sálvame, Señor!» - gritó. De inmediato, Jesús extendió la mano y lo agarró. «Tienes tan poca fe - le dijo Jesús -. ¿Por qué dudaste de mí?»." Mt.14:28-31 NTV
NO FUERON LOS VIENTOS FUERTES ni las olas violentas que en aquel momento pusieron en peligro la vida de Pedro - Pedro alejó la mirada de Jesús y la puso en lo que lo rodeaba, la tormenta, las olas, las leyes naturales, etc., y DUDÓ DE JESÚS y de SU Palabra.
En cualquier momento/tiempo de tormenta o tensión - y también en cualquier buen momento - la mirada puesta fijamente en Jesucristo nos trae dirección, propósito, consejo, paz, consuelo y restauración.
Y si nos encontramos en momentos críticos, de estrés, de confusión, de dudas, de miedo, de sufrimientos de pérdidas, etc. - Mirar a Jesús es recordar la Palabra de Dios, Sus promesas; es recordar aquellos momentos en los que vimos el poder de Dios actuando en nuestra vida; además podemos SIEMPRE acudir a Jesús en oración. Él no está lejos. Él escucha nuestras oraciones y es poderoso para ayudar (Sal.120:1 / Sal.18:6 / Sal.107:13 / Sal.118:5 / Sal.103).
". . . Y corramos con perseverancia la carrera que Dios nos ha puesto por delante. Esto lo hacemos al fijar la mirada en Jesús, el campeón que inicia y perfecciona nuestra fe. . . ." (Hebr.12:1-2) NTV

"Mi socorro viene del SEÑOR, que hizo los cielos y la tierra" (Sal.121:2) LBLA

Los israelitas hicieron una declaración poderosa:
  • El SEÑOR creador del cielo y de la tierra, y no los dioses falsos o los ídolos de las naciones, es quien ayuda de verdad - Él es el verdadero Dios (Jer.10:11).
  • El SEÑOR es el poderoso quien está sobre todo lo terrenal y pasajero. Él controla el hoy y el mañana.
La mirada fijada en el SEÑOR Jesús, quien es el poderoso y quien no cambia; es esta mirada la que nos da la seguridad y la visión correcta para vivir una vida en paz, una vida que con paciencia (perseverancia) vence los momentos difíciles, y que además ayuda a marcar la diferencia en un mundo cambiante, caótico y lleno de imprevistos. Jesucristo es la firme Roca en la cual debemos anclar nuestra fe (Hebr.12:1-3 / Is.45:22 / Miq.7:7 / Jn.6:40 / Jud.20-21 / Is.17:7-8). La confianza en el SEÑOR es la clave: Él es quien nos provee seguridad, prosperidad, ayuda divina en el caminar diario y a través de cualquier circunstancia (Sal.37:3-7 / Sal.115:9-11 / Sal.125:1 / Is.12:2 / Is.26:3-4 / Jer.17:7-8 / Prov.3:5-6).

El SEÑOR bueno y perfecto es el mismo siempre y no cambia como una sombra en movimiento (Stg.1:17 / Apoc.1:8); SU poder divino es el mismo siempre y cada generación puede contar con ese poder (Hch.1:8 / Is.41:4). 
El mensaje de la Palabra de Dios es el mismo - no hay que añadirle nada ni quitarle algo. Es el mismo mensaje para todas las generaciones y todos los tiempos (2Tim.3:16-17 / Mt.28:18-20); Las promesas de Su amor y de Su presencia son las mismas siempre (Sal.103:17 / Mt.28:18-20); Si Dios demostró en el pasado SU amor en Cristo rescatándonos de la perdición, lo seguirá haciendo hoy (Hebr.2:17-18 / Hebr.4:14-16). 
EL ES DIGNO DE NUESTRA CONFIANZA. Y recuerde que el llamado también sigue siendo el mismo (Jn.14:12 / Mt.28:18-20 / Mt.10:7 / Mt.4:19).

"¡El SEÑOR mismo te cuida! El SEÑOR está a tu lado como tu sombra protectora" (Sal.121:5) NTV

Seis veces aparece en este Salmo la palabra "SHAMAR" que significa cuidar, proteger, vigilar (Sal.121:3.4.5.7.8).
  • El camino puede ser difícil, pero el SEÑOR conoce el camino y los desafíos que estos representan. Él cuida que nuestro pie no resbale (Sal.91:12 / Prov.3:23.26 / Sal.91:10-12) El cuida las sendas de los justos (Prov.2:8). Él nos guía por el mejor sendero para nuestra vida, nos aconseja y vela sobre nosotros (Sal.32:7-8). No solo nos cuida para que en esta tierra no enfrentemos tropiezos, sino que nos guarda para que lleguemos bien al final de la carrera espiritual (1Pe.1:5 / Jud.24 / 2Tes.3:3). El sabe cuantos cabellos tenemos sobre la cabeza (Mt.10:28-30). Si el Señor no cuida la ciudad de nada vale lo que hacen los guardianes (Sal.127:1 / Sal.33:16-18 / Prov.21:30-31 / 1Cor.3:7).
  • Otros dioses pueden estar distraídos o dormidos como Baal en 1Re.18:27, pero el Dios creador del cielo y la tierra es Dios siempre presente y atento a nuestro caminar (Is.8:9-10).
  • Nuestro Protector es Dios quien nos acompaña a lo largo de todo el camino, sea fácil o sea complicado lleno de desafíos. La historia de Israel y como Dios los acompañó en todos los momentos guardándolos con toda diligencia nos anima - partió el mar rojo para que pasaran con pie seco; los egipcios murieron tratar de perseguir a Israel porque Dios intervino en el momento correcto; milagrosamente proveía comida y agua en el desierto; protegía al pueblo de todo tipo de peligros mientras andaban por el desierto; sanó a Su gente de todo tipo de enfermedades; hizo que las murallas de Jericó cayeran, le daba la victoria al pueblo sobre los enemigos que los querían destruir (2Tes.3:3 / Jud.24 / Sal.91:10-12 / Prov.3:26). 
  • Él es Dios presente (Is.49:10 / Sal.91:1 / Is.25:4 / Hch.18:10 / Hch.23:11 / 2Tim.4:17-18 / Is.43:2 / Mt.28:18-20).
  • "El SEÑOR te protege al entrar y al salir, ahora y para siempre" (Sal.121:8). El Salmo 121 no nos enseña que nunca vamos a pasar por momentos difíciles o que nunca vamos a tener problemas (Jn.16:33 / Rom.8:35-39 / 2Tim.1:12 / 2Tim.4:18).
Hay suficientes ejemplos en la Biblia de personas que pasaron por valles de sombra y de muerte: Job, José, Daniel, Pablo, Jesús, etc. - y nosotros vamos envejeciendo y en algún momento tenemos que morir, si es que Jesús no viene antes. 
La verdad es que en medio de momentos difíciles Dios vigila nuestras vidas, nos guía y cumple Sus propósitos en nosotros (Gn.28:15). 
Y si problemas físicos y externos nos tocan, Dios siempre preserva nuestras almas. Los ejemplos arriba mencionados pasaron en sus vidas momentos muy difíciles, sin embargo, esas cosas nunca destruyeron a estos hombres. En medio de los problemas Dios los cuidaba. En el caso del apóstol Pablo vemos que finalmente los enemigos terminaron quitándole la vida física, pero jamás pudieron destruir a Pablo - no importa lo que nos pueda pasar, nada y nadie nos puede separar de Cristo y de Su amor para con nosotros (2Cor.5:8 / Mt.10:28 / Rom.8:35-39 1Pe.1:5)

ORACIÓN FRENTE A TANTA INCERTIDUMBRE EN EL MUNDO: 

"El SEÑOR es mi fortaleza y mi escudo; confío en él con todo mi corazón. Me da su ayuda y mi corazón se llena de alegría; prorrumpo en canciones de acción de gracias" (Sal.28:7) NTV

"Pero benditos son los que confían en el SEÑOR y han hecho que el SEÑOR sea su esperanza y confianza. Son como árboles plantados junto a la ribera de un río con raíces que se hunden en las aguas. A esos árboles no les afecta el calor ni temen los largos meses de sequía. Sus hojas están siempre verdes y nunca dejan de producir fruto" (Jer.17:7-8) NTV

jueves, 27 de diciembre de 2018

No te inquietes - espere con paciencia

"No te inquietes a causa de los malvados ni tengas envidia de los que hacen lo malo. Pues como la hierba, pronto se desvanecen; como las flores de primavera, pronto se marchitan. Confía en el SEÑOR y haz el bien; entonces vivirás seguro en  la tierra y prosperarás. Deléitate en el SEÑOR, y él te concederá los deseos de tu corazón. Entrega al SEÑOR todo lo que haces; confía en él, y él te ayudará. Él hará resplandecer tu inocencia como el amanecer, y la justicia de tu causa brillará como el sol de mediodía. Quédate quieto en la presencia del SEÑOR, y espera con paciencia a que él actúe. No te inquietes por la gente mala que prospera, ni te preocupes por sus perversas maquinaciones. ¡Ya no sigas enojado! ¡Deja a un lado tu ira! No pierdas los estribos, que eso sólo trae daño" (Sal.37:1-8) NTV

Existen muchas cosas en la vida que nos inquietan, nos irritan o nos disgustan. Algunas de ellas son: ver al malvado prosperar mucho más que lo que prospera el justo (Sal.27:11-14 / Sal.37 / Prov.24:19); ver que otros tienen algo que a mi no se me concede, como en el caso de Ana que no podía tener hijos (1Sam.1:6-8); las circunstancias adversas de la vida (2Cor.4:8-14).
Frecuentemente vivimos inquietos porque las cosas no se nos dan tan rápido como lo esperamos que ocurran. Todo tiene que ser inmediato, especialmente cuando pedimos algo de Dios. Además, el mundo anda rápido y nos ofrece aparentes satisfacciones y soluciones rápidas, y no queremos perder ninguna oportunidad. En medio de todas las carreras que se viven en el diario vivir escuchar el llamado a esperar en el Señor es extraño y se nos torna en un desafío mayor; nos cuesta esperar; además exige mucha energía. Todo en el mundo nos dice: 'corra', mientras Dios nos dice: 'espere'. Nosotros preferimos actuar rápido porque tememos perder algo o llegar tarde. Por eso perseguimos lo que creemos es bueno para nosotros con mucho esfuerzo y estrés. Tomamos decisiones rápidas, actuamos basados en las primeras impresiones, y luego esperamos que Dios bendiga nuestros caminos, planes e ideas. Y cuando las cosas no se dan como pensábamos reaccionamos con ira, con desespero, con depresión, con rabia y finalmente le echamos la culpa de los infortunios a Dios (Prov.19:3).

No olvidemos que Dios es siempre bondadoso (Sal.27:13); Él es mi Salvador, mi Dios, mi roca (Sal.42:5 / Sal.61:1-2); Dios es misericordioso (2Cor.4:1); Él es fiel (Is.30:18); sabemos que el resucita a los muertos (2Cor.4:8-14). Dios Padre está muy pendiente de sus hijos y busca lo mejor para cada uno de ellos (Rom.8:35-39). 
Basados en esta verdad y entendiendo quien es Dios podemos confiar en Él y esperar en Su tiempo cuando Él va a actuar y mostrarnos Su camino para nosotros. Pero hasta que Dios actúe hacemos bien en dejar de correr y más bien debemos esperar con paciencia a que Él actúe (Sal.27:14). El poner la confianza en ejércitos no garantiza la victoria - poner la confianza en Dios y esperar en su intervención es lo que vale (Sal.33:16-22). Contar con el Señor y en Su Palabra nos lleva a estar tranquilos entendiendo que Dios tiene todo bajo control (Sal.130:5 / Sal.62:1.5).

Esperar en el Señor no es un acto de inactividad y pasividad. En el Salmo 37 se nos invita a confiar en el Señor, a deleitarnos en el Señor y a entregar todo lo que hacemos al Señor, a refrenar nuestro enojo, a dejar de preocuparnos porque el Señor tiene la última palabra.

"No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho. Así experimentarán la paz de Dios, que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús" Filp.4:6-7) NTV 

(VER TAMBIÉN: Mt.6:25-33 / Mt.10:19 / Mt.13:22 / Lc.10:41 / 1Cor.7:32 / 1Pe.5:7)

viernes, 27 de abril de 2018

Parar, reflexionar, recordar, agradecer

"Que todo lo que soy alabe al SEÑOR; con todo el corazón alabaré su santo nombre. Que todo lo que soy alabe al SEÑOR; que nunca olvide todas las cosas buenas que hace por mí" 
(Sal.103:1-2) NTV


  • Parar para recordar las bondades y las misericordias de Dios es un llamado constante a los creyentes. El recordar las buenas cosas que Dios ha hecho por mi y agradecerle por las mismas me hace fuerte en mi confianza hacia Él y me ayuda a enfrentar los momentos difíciles, y permanecer enfocado en lo verdadero (Sal.105:5 / Sal.106:7 / Dt.8:2-4 / Jer.2:31-32 / Ef.2:11-13).
  • El tener en algún momento abundancia tiende a llevarnos a que olvidemos las bondades de Dios creyendo que fuimos nosotros los que trabajamos por ello. Igual el no tener nada es un peligro que nos puede llevar a negar a Dios - olvidar a Dios y Sus bondades nos hace vulnerables a tomar caminos equivocados (Dt.8:2-4,10-14 / 2Cron.32:25 / Prov.30:9).
  • La fascinación por las cosas materiales, por dioses falsos y por experiencias encantadoras nos alejan de Dios y nos llevan a olvidar su grandeza (Dt.32:15-32 / Ez.16:10-15). Igual las preocupaciones por las cosas del día a día, la atracción de las riquezas son una trampa que nos lleva a olvidar a Dios (Mt.13:18-23).
  • Es fácil caer en la trampa de solo exigir cosas de Dios pero no reconocerle como Señor y agradecerle por sus misericordias (Lc.17:15-18).
  • En la Santa Cena Dios nos llama una y otra vez a recordar las verdades básicas del Evangelio, de Su amor, de Su misericordia, etc. Quien olvida estas verdades centrales y deja de honrar a Dios se aparta de la verdad salvadora y se expone a problemas (1Cor.11:23-26).

Definitivamente requerimos, para no llegar a ser gente frustrada, ingrata, depresiva y que constantemente se queja, del llamado a recordar lo que Dios ha hecho en, para y con nosotros. Tenemos que parar, reflexionar, recordar y agradecer. Hacer un lista de las bendiciones recibidas nos ayuda a expresar nuestra gratitud a Dios.
Ahora, no se trata de recordar solamente los hechos y las bendiciones. Se trata de recordar a aquel quien es la fuente de vida (Vea quien es Dios leyendo el Salmo 103 y note algunas de Sus características). En medio de cualquier bendición el centro debe seguir siendo el dador de la vida y de las bendiciones. Y a Él debe dirigirse toda gratitud, alabanza y adoración. Dios no es una vibración positiva. Él es nuestro Dios personal y anhela tener una constante relación con nosotros - no solo como el que nos da cosas, sino también como aquel quien recibe de nosotros alabanza, gratitud, admiración y adoración.

ORACIÓN: Señor, no me quedaré callado, siempre de daré gracias. Gracias por Tu amor inagotable y por Tú bondad. Te adoraré con profunda reverencia. Tú eres mi fortaleza, mi escudo y mi ayudador; confío en Ti de todo corazón. Entiendo que darte gracias es un sacrificio que Te honra; por eso me acerco a Ti con gratitud y alabanzas a Tú nombre. Gracias porque estas cerca. Tú fidelidad perdura para siempre. Gracias por contestar mis oraciones y por darme victoria. Tú eres mi Dios.

"Así que ofrezcamos continuamente a Dios, por medio de Jesucristo, un sacrificio de alabanza, es decir, el fruto de los labios que confiesan su nombre" (Hebr.13:15) NVI

lunes, 28 de noviembre de 2016

Recordar, Contar, Alabar

"Bendice, alma mía, al SEÑOR, Y bendiga todo mi ser Su santo nombre. Bendice, alma mía, al SEÑOR, Y no olvides ninguno de Sus beneficios" (Sal.103:1-2) NBLH

"Daré gracias al SEÑOR con todo mi corazón; Todas Tus maravillas contaré. En Ti me alegraré y me regocijaré; Cantaré alabanzas a Tu nombre, oh Altísimo" (Sal.9:1-2) NBLH

Como seguidores de Jesucristo tenemos el gran privilegio de experimentar a lo largo de nuestro caminar de la mano de Dios un sinnúmero de bendiciones. Sin embargo, es verdad que a pesar de todo lo bueno vivido somos personas que fácilmente olvidamos las cosas buenas y lo que Dios ha hecho - y nos tornamos en gente ingrata y frustrada. Definitivamente requerimos del llamado a recordar lo que Dios ha hecho en, para y con nosotros. Tenemos que parar y hacer una lista de las bendiciones recibidas. Ahora, no se trata de recordar solamente los hechos y las bendiciones. Se trata de recordar a aquel quien es la fuente de vida. En medio de cualquier bendición el centro debe seguir siendo el dador de la vida y de las bendiciones. Y a Él debe dirigirse toda gratitud, alabanza y adoración.
Al 'no olvidar ninguno de Sus beneficios' (Sal.103:2) nos ayuda a mantener un corazón enfocado en lo trascendental, temeroso de Dios, agradecido y lleno de adoración a Dios. Consideremos algunas de las bendiciones:

  • No hay nada más grande en la vida que el REGALO DE LA SALVACIÓN en Cristo. Nosotros nunca podemos hacer lo suficiente para salvarnos a nosotros mismos. Cristo murió por amor a los seres humanos y por ver una humanidad perdida y alejada de Dios siendo reconciliada con su Creador (Jn.3:16 / Ef.2:1-10). Esta es la verdad que recordamos cada vez que celebramos la Santa Cena (1Cor.11:24-25).
  • Otra de las grandes verdades tiene que ver con el AMOR INCONDICIONAL DE DIOS. En medio de nuestras tormentas, y aunque no siempre andemos por los caminos que agradan a Dios, El nos asegura Su amor - Él siempre mantiene Su mano estrechada hacia nosotros (1Jn.4:9-10,16 / 1Jn.3:16 / Sal.31:19 / 1Cor.2:9 / Malq.1:2 / Dt.7:6-8). Nada nos puede separar del amor de Dios, tampoco las circunstancias ni los momentos difíciles en la vida, nada; aunque es en medio de estas cosas que dudamos del amor de Dios (Rom.8:28-39).
  • Algo que no reconocemos siempre como una bendición, pero que sí lo es, son los MOMENTOS DE PRUEBA. Aquellos que nos llaman la atención y que nos motivan a buscar a Dios y a volvernos a Él (Dt.8:1-8 / Stg.1:3 / 1Pe.1.7 / Hebr.12:5-8). Dios tiene un plan para nuestra vida, un PLAN PERSONALIZADO para cada uno de nosotros y no quiere que lo fallemos (Ef.2:10 / Is.48:17 / Sal.32:8).
  • Nuestro Dios, el Creador del cielo y de la tierra es DIOS PROVEEDOR, sustentador, guía, poderoso ayudador, consejero, etc. Sea que reconozcamos conscientemente o no su intervención, sea que lo experimentado sea una respuesta a nuestras oraciones o no, la verdad es: Dios nos bendice con la vida, con provisión, con protección, con oraciones respondidas, con sanidades, dándonos paz, etc., etc. (Dt.8:10-14 / Dt.32:18 / Lc.17:15-18). Y muchas de estas bendiciones también las experimentan aquellos que no preguntan por Él (Mt.5:45) - las bondades de Dios nos deberían llevar a todos a buscar a Dios (Rom.2:4 / Sal.130:3-4 / Lc.19:5-8 / 2Re.5:14-17).

Señor, no me quedaré callado, siempre de daré gracias. Gracias por Tu amor inagotable y por Tú bondad. Te adoraré con profunda reverencia. Tú eres mi fortaleza, mi escudo y mi ayudador; confío en Ti de todo corazón. Entiendo que darte gracias es un sacrificio que Te honra; por eso me acerco a Ti con gratitud y alabanzas a Tú nombre. Gracias porque estas cerca. Tú fidelidad perdura para siempre. Gracias por darme la vida, por contestar mis oraciones y por darme victoria.

"Así que ofrezcamos continuamente a Dios, por medio de Jesucristo, un sacrificio de alabanza, es decir, el fruto de los labios que confiesan su nombre" (Hebr.13:15) NVI

jueves, 24 de noviembre de 2016

Día de Acción de Gracias

CONFESIÓN, AGRADECIMIENTO, APRENDIENDO:
Hoy día los Americanos celebran lo que considero una de las fechas anuales más importantes para ellos: THANKSGIVING o el Día de Acción de Gracias. Y aunque podemos considerar esta fecha una fecha típica americana, una fecha en la que más de uno come más de la cuenta :-), la realidad es que todos somos llamados a ser agradecidos - aunque no tengamos un tal día en el calendario. El agradecimiento tampoco debería limitarse a un solo día al año - esto creo que lo entendemos.
Se dice que el agradecido o el que da regularmente gracias es generalmente una persona más feliz que el resto que no lo hace - bueno, siendo verdaderamente agradecido.

miércoles, 8 de enero de 2014

El SEÑOR es mi pastor

Salmo 23
Presento mis notas que tomé después de visitar una iglesia el primer domingo de 2014. Este mensaje de principio de año me animó mucho y por eso quiero compartirlo con usted. Este mensaje nos anima a poner la mirada en Dios y nos ayuda a vivir enfocados en lo que transciende.
Recomiendo leer primero el Salmo 23. Igual recomiendo después de leer las notas, leer cada una de las citas adicionales anotadas en esta 'post'.