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lunes, 22 de febrero de 2021

la taza de café


Me pueden servir café en una taza linda, bien decorada, del tamaño correcto, hecha del mejor material posible y me pueden servir el café con la mejor presentación y decoración posible, pero todo eso es secundario. Lo que importa es el contenido. La taza puede ser la más barata y la más sencilla, pero que me den del mejor café. Increíble que frecuentemente nos estemos preocupando más por la vasija que por el café. Tendemos a preocuparnos tanto por las apariencias, por la vasija misma, y olvidamos que lo que al final importa es lo que la vasija contiene. Como alguien dijo: 'Mucho más importante que la apariencia es la esencia'. Cómo nos gusta compararnos e impresionar con nuestros títulos, posesiones, credenciales, aspecto, conexiones, posiciones, programas, religiosidad. Es verdad, todo eso puede ser en algún momento una herramienta o instrumento, pero la vida misma y lo que importa es lo que está dentro o lo que fluye por medio de nosotros. 

"Sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque éste determina el rumbo de tu vida" (Prov.4:23) NTV.

"Entonces el Señor le dijo: «Ustedes, los fariseos, son tan cuidadosos para limpiar la parte exterior de la taza y del plato pero ustedes están sucios por dentro, ¡llenos de avaricia y perversidad!" (Lc.11:39) NTV.

"Pero el Señor le dijo a Samuel: —No juzgues por su apariencia o por su estatura, porque yo lo he rechazado. El Señor no ve las cosas de la manera en que tú las ves. La gente juzga por las apariencias, pero el Señor mira el corazón" (1Sam16:7) NTV.

"Odio todos sus grandes alardes y pretensiones, la hipocresía de sus festivales religiosos y asambleas solemnes. No aceptaré sus ofrendas quemadas ni sus ofrendas de grano. Ni siquiera prestaré atención a sus ofrendas selectas de paz. ¡Fuera de aquí con sus ruidosos himnos de alabanza! No escucharé la música de sus arpas. En cambio quiero ver una tremenda inundación de justicia y un río inagotable de rectitud" (Amos 5:21-24) NTV.

ASIMILANDO

no dude en leer los contextos de los textos

[1] ¿Qué dicen estos textos? ¿Qué significan estos pasajes para nosotros hoy día? ¿Hay algo de lo cuál deba arrepentirse? ¿Hay algo que deba cambiar en su vida, alguna actitud, alguna costumbre? ¿Qué pasos debe tomar para cumplir con el mandato de Cristo? 

[2] Use este devocional/estudio para reflexionar y dialogar al respecto con otra persona, con la familia o un grupo pequeño. ¿Con quién y cuándo quiere compartir lo aprendido?

[3] ORE(n) a Dios Padre en el cielo usando estos versículos.

jueves, 9 de abril de 2020

el corazón en tiempos de crisis


"Recuerda cómo el SEÑOR tu Dios te guió por el desierto durante cuarenta años, donde te humilló y te puso a prueba para revelar tu carácter y averiguar si en verdad obedecerías sus mandatos" (Dt.8:2) NTV

En tiempos de crisis, de estrés especial, de circunstancias difíciles, salen ciertas cosas a la luz que revelan nuestro corazón. Puede ser que en esos momentos veamos la fe fuerte, nuestra confianza segura, un carácter que refleja la imagen de Jesús. Sin embargo, podríamos igualmente ver los temores, las dudas, los pecados. Si lo que usted ve no es lo bueno, entonces no entre en modo de negación, de disculpar o de espiritualizar el asunto. Tome en serio lo que ve y trátelo debidamente. No posponga trabajar en ello. Pida a Dios ayuda y dirección para resolver los temas del corazón dañado, lleno de dudas e ira y odio, o manejado por los deseos malos, o impulsado por una falsa autoestima u orgullo, etc. Si es necesario pida ayuda a un consejero cristiano maduro. Permita que Dios trate con usted en esos tiempos de crisis para salir de esta situación fortalecido, cambiado y firme en la fe (Dt.13:3 / Gn.22:1 / Ex.15:25 / 2Cron.32:31 / Sal.81:7 / Prov.17:3 / Stg.1:3 / 1Pe.1:7).

"Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce los pensamientos que me inquietan. Señálame cualquier cosa en mí que te ofenda y guíame por el camino de la vida eterna" (Sal.139:23-24) NTV.

martes, 8 de enero de 2019

No hay ley que sirva


“¿No se dan cuenta de que todo lo que entra en la boca va al estómago y después se echa en la letrina? Pero lo que sale de la boca viene del corazón y contamina a la persona. Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, la inmoralidad sexual, los robos, los falsos testimonios y las calumnias. Éstas son las cosas que contaminan a la persona, y no el comer sin lavarse las manos” (Mt.15:17-20) NTV
Hoy día se escucha de la mucha corrupción que se vive en todos los niveles de la sociedad; igualmente la inmoralidad, los abusos, la violencia, la mentira y el engaño son pan de cada día. No importa el nivel de educación que tenga la gente o de qué grupo social venga; todos, de una u otra manera, no pasamos el examen. Algunos proponen como solución que se hagan leyes aun más fuertes. La realidad es que ninguna ley, no importando cuan buena sea, va a ser suficiente para resolver este problema que tenemos los humanos - tanto a nivel personal como a nivel de toda la sociedad.
El apóstol Pablo dice de sí mismo y en relación con el cumplimento de las leyes divinas: "Sabemos, en efecto, que la ley es espiritual. Pero yo soy meramente humano, y estoy vendido como esclavo al pecado . . . Ahora bien,  si hago lo que no quiero,  estoy de acuerdo en que la ley es buena; . . . Yo sé que en mí, es decir, en mi naturaleza pecaminosa, nada bueno habita. Aunque deseo hacer lo bueno, no soy capaz de hacerlo" (Rom.7:14.16.18) NVI
El problema de los humanos no radica en las leyes. El desorden que creamos tampoco radica necesariamente en los factores exteriores que nos rodean. La Biblia nos dice claramente que la fuente de todos los males radica en un corazón dañado, corrompido y esclavo del pecado. 
Un árbol malo no puede producir buenos frutos (Mt.7:16-20 / Mt.12:34). Si el árbol es bueno va a producir buenos frutos (Mt.12:33 / Lc.6:43-44). La Palabra de Dios hace entender claramente que los frutos que una persona produce en su vida, dependen de las raíces - 'del corazón mana la vida' (Rom.11:16 / Stg.1:14-15 / Stg.3:12 / Prov.4:23). Del estado del corazón depende todo (Tit.1:15). Isaías nos dice además que el corazón del humano es por naturaleza extremadamente engañoso y perverso - ahí encontramos la raíz del problema (Is.17:9).
Jesús enseña diciendo que la raíz o fuente de nuestra vida es el corazón. Del corazón es que salen las diferentes cosas que se manifiestan en la vida (Mt.15:17-20 / Mt.12:34). Dios le dio al hombre el potencial para dar buenos frutos en su vida, pero en algún momento dado, algo pasó y los frutos que el hombre produce ahora son malos (Is.5:2-4 / Jer.2:21). 
El escritor de Hebreos nos hace un llamado serio cuando nos dice que hay gran peligro si dejamos de recibir la gracia de Dios - esto nos expone a que lo malo en el corazón brote libremente y nos termine dañando la vida (Hebr.12:15). Cuando una persona insiste en rechazar la gracia y la obra de Dios en su vida, llega el momento cuando Dios los deja a la deriva para que hagan lo que su corazón rebelde les dicte. Sin embargo, el final es desastroso (Rom.1:24 / Ef.4:18 / Hebr.3:8.10.12.15). 
El corazón debe experimentar un cambio radical, se tiene que convertir (1Pe.1:23 / Ef.4:23-24 / Col.3:9-10). Solamente con la intervención de Dios es que una fuente amarga puede ser cambiada en una fuente de agua dulce (Ex.15:22-25 / 2Re.2:19-22). La solución no se da al tratar de arreglar comportamientos externos con más leyes (tampoco nos ayudan más leyes religiosas - lea Mt.15:1-20); y tratar de usar nuestras propias fuerzas para cumplir las leyes o las expectativas tampoco lleva al éxito. Tampoco hay solución al meramente cumplir algunos rituales religiosos y seguir teniendo en el corazón intenciones malas, pensamientos inmundos - el secreto está en un corazón cambiado por el poder de Dios (Rom.2:29). Con un corazón cambiado queremos y podemos obedecer los mandamientos de Dios (Rom.5:5 / Rom.6:17). 
Dios purifica nuestro corazón por medio de la sangre de Cristo (Hebr.10:22) y pone sus leyes en nuestro corazón; eso hace la diferencia (Hebr.8:10). Cuando aceptamos humildemente la Palabra de Dios, que es sembrada en nuestros corazones, veremos la salvación de nuestras almas (Stg.1:21). Si Cristo habita en nuestros corazones, entonces ahora desde allí pueden brotar el amor y la vida de Cristo (Ef.3:17 / 1Tim.1:5). Podemos vivir una vida diferente porque Él da el querer como el hacer - Él es ahora el motor que nos impulsa a hacer lo que a Dios le agrada (Filp.2:12-13 / Hebr.13:21). 
ASÍ QUE: Primeramente debemos someter a Dios nuestras vidas para ser salvos y ser nuevas criaturas creados en Cristo para buenas obras (Ef.2:1-10 / 2Cor.5:17). No endurezcamos el corazón cuando Dios nos quiere hablar o tratar con nosotros para traer cambios de corazón (Hebr.4:7). Alejémonos de todo lo que pueda ocupar el lugar de Dios en nuestros corazones (1Jn.5:21). Cuidemos que nuestra lealtad no esté dividida entre Dios y el mundo (Stg.4:8). El escritor de Proverbios nos hace el llamado: "Sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque éste determina el rumbo de tu vida" (Prov.4:23) NTV - (Prov.23:19).
"Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce los pensamientos que me inquietan. Señálame cualquier cosa en mí que te ofenda y guíame por el camino de la vida eterna" (Sal.139:23-24).

viernes, 12 de octubre de 2018

¿Cómo están nuestros oídos?



"Pues Dios habla una y otra vez, aunque la gente no lo reconozca" (Job 33:14) NTV - Leer todo Job 33

"»¡Oh, Jerusalén, Jerusalén, la ciudad que mata a los profetas y apedrea a los mensajeros de Dios! Cuántas veces quise juntar a tus hijos como la gallina protege a sus pollitos debajo de sus alas, pero no me dejaste" (Lc.13:34) NTV

"Pues llegará el tiempo en que la gente no escuchará más la sólida y sana enseñanza. Seguirán sus propios deseos y buscarán maestros que les digan lo que sus oídos se mueren por oír. Rechazarán la verdad e irán tras de mitos" (2Tim.4:3-4) NTV

  • PARA SER BUENOS OIDORES de la voz de Dios debemos prestar atención a Su Palabra (Lc.11:31 / Ecl.5:1 / Hebr.5:11). Debemos ser gente rápida para escuchar y lentos para hablar (Stg.1:19). María se sentó a los pies de Jesús para escuchar Sus enseñanzas y Jesús alabó su actitud (Lc.10:39). Tener sincero interés (hambre) por escuchar la Palabra de Dios lleva a que finalmente escuchemos el mensaje de Dios, aquel mensaje que trae verdadera salvación (Hch.10:33 / Hch.13:42-43 / Hch.7:51-54).
  • HAY COSAS QUE TAPAN LOS OÍDOS espirituales - por ejemplo: Dejarse llevar por los propios deseos y buscar que estos sean satisfechos a nuestra manera (2Tim.4:3-4 / Jer.7:23-24). Negarse (Excusarse, evadir - Lc.14:18-19) el escuchar la Palabra de Dios porque hay otros intereses que predominan (Hebr.12:25 / Lc.13:34 / Lc.15:28 / Sal.81:11 / Jer.44:4-6 / Zac.1:4 / Mt.22:3 / Hch.3:14-15). Preferir las cosas malvadas y la mentira - esto inhabilita el escuchar la verdad de Dios. Amar más la oscuridad que la luz (Jn.8:43-44 / Jn.3:19 / Prov.1:24-30). Odiar el conocimiento de Dios y no temer a Dios (Prov.1:29). Tener un corazón endurecido; el corazón se ha hecho insensible por preferir los deseos pecaminosos y por apartarse voluntariosamente de la verdad siguiendo mitos  - (tienen dificulta en recibir y comprender) (Mt.13:15 / Jn.8:43-44 / Hch.7:57).

"Entonces se dijeron el uno al otro: «¿No ardía nuestro corazón cuando nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?»" (Lc.24:32) NTV

"Inclina mi corazón a tus testimonios y no a la ganancia deshonesta" (Sal.119:36) LBLA

sábado, 4 de agosto de 2018

Cuida tu corazón


"Con toda diligencia guarda tu corazón, 
porque de él brotan los manantiales de la vida" 
(Prov.4:23) LBLA

El libro de Proverbios hace un llamado serio en cuanto al cuidado de nuestro corazón. Dice que de él 'mana la vida' o cómo lo traduce LBLA 'brotan los manantiales de la vida'. La NTV lo expresa de la siguiente manera: 'determina el rumbo de la vida'. Nuestras palabras, nuestros pensamientos, nuestras decisiones, nuestras actitudes, nuestras acciones, nuestros valores y prioridades son determinadas por lo que hay en nuestro corazón (Hebr.12:15).

La Palabra de Dios nos da a entender claramente que los frutos que una persona produce en su vida, dependen de las raíces (Rom.11:16 / Stg.3:12 / Prov.4:23). Un árbol malo no puede producir buenos frutos (Mt.7:16-20). Por lo contrario, si el árbol es bueno va a producir buenos frutos (Mt.12:33 / Lc.6:43-44).
Del corazón es que salen las diferentes cosas que se manifiestan en la vida - el corazón es la raíz del humano (Mt.15:17-20 / Mt.12:34). Dios le dio al hombre el potencial para dar buenos frutos en su vida, pero en algún momento dado, algo pasó y los frutos que el hombre produce por naturaleza son malos (Is.5:2-4 / Jer.17:9 / Jer.2:21). Es solamente con la intervención de Dios que una fuente amarga puede ser cambiada en una fuente de agua dulce (Ex.15:22-25 / 2Re.2:19-22).

Una vez que hayamos permitido que Dios limpie nuestro corazón debemos tomar en serio el llamado a mantener el corazón limpio y seguir en el camino recto (1Cor.6:11 / 1Jn.1:7-10 / Sal.56:13 / Ef.5:8). El llamado es a proteger nuestro corazón de toda maldad, de amargura, envidia, odio, ira, idolatría, etc. Si estas cosas invaden, contaminan y controlan nuestro corazón, entonces no debemos sorprendernos que las decisiones que tomamos no sean las mejores. (Hebr.3:12 / Hebr.12:15 / Prov.23:19 / Jos.6:18 / Ef.5:3 / Col.3:5). Hay que cuidar lo que sembramos en nuestros corazones - eso nos eleva a dimensiones divinas o nos hunde en la desgracia (Gal.6:7 / Filp.4:8).
Si el corazón está lleno de Dios, de Su amor, de Sus valores, entonces saldrán de él palabras buenas, sanas, verdaderas, llenas de amor.

También hay que guardar nuestra vida de cierta gente mala que aporta a la contaminación de nuestro corazón. Igual hay que alejarse de relaciones insanas, de actividades cuestionables, y de todo aquello que entra por los ojos u oidos y que no es bueno o puro (Sal.1 / Prov.1 / 1Cor.15:33 / 1Cor.5:6 / Prov.13:20 / 2Tim.2:16-18 / 2Pe.2:2,18-20).

Tomemos este llamado en serio y protejamos con todo el necesario esfuerzo nuestro corazón para que de él broten cosas lindas, amables, cosas que agradan a Dios. Esto nos va hacer bien a nosotros y va a dar gloria a Dios. Sembremos las cosas del Espíritu y cosecharemos el fruto del Espíritu Santo (Gal.6:5-10).

"Y ahora, amados hermanos, una cosa más para terminar. Concéntrense en todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo bello y todo lo admirable. Piensen en cosas excelentes y dignas de  alabanza" (Filp.4:8) NTV

OREMOS: "Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce los pensamientos que me inquietan. Señálame cualquier cosa en mí que te ofenda y guíame por el  camino de la vida eterna" (Sal.139:23-24) NTV (Sal.139:1 / Sal.26:2 / Prov.17:3).
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jueves, 11 de enero de 2018

El corazón de Jonás vs el corazón de Dios

LECCIONES que Jonás nos enseña (Le recomiendo leer atentamente todo el libro de Jonás):

* La arrogancia, la petulancia y un nacionalismo exagerado y desequilibrado de Jonás (y posiblemente existente en aquel tiempo en todo Israel / Además es bueno RECORDAR: Los asirios habían causado durante muchos años mucha desolación a Israel – esto daba una plataforma para asumir actitudes nacionalistas radicales y de odio hacia los asirios) contrasta con la muestra de misericordia de Dios hacia un pueblo enemigo de Israel, hacia un pueblo diferente y perdido en su ignorancia y rebeldía.

Este libro, en el Antiguo Testamento, nos muestra claramente que Dios siempre ha estado interesado en todas las naciones, no importando su estado de perdición (Jon.3:10). Dios es Dios quien perdona la culpa (Miq.7:18-19). Dios no quiere que alguien se pierda, sino que todos lleguen al conocimiento de la verdad y sean salvos (1Tim.2:1-4).
El amor de Dios hacia todas las personas se reveló cuando el Señor contesta las oraciones de los marineros gentiles y responde al arrepentimiento de los habitantes de Ninive. Las naciones de la tierra serán todas bendecidas según el pacto abrahámico (Gn.12:3), sin embargo, Israel se había cerrado y rehusó cumplir con su misión.
Nunca olvidemos que Dios es un Dios perdonador (Jon.3 / Is.1:18 / Mt.18:33 / Lc.15:28-32 / Ex.34:6 / Ex.32:14). Dios ama a todo el mundo (Jn.3:16 / Jon.4.10-11). No solo me ama a mí – también ama al otro, al que veo frecuentemente con prejuicios y reservas.

* La planta frondosa que Dios dejó crecer para el beneficio de Jonás y que pronto dejó Dios que se secara es la causa que Jonás usa para enojarse. Para Jonás es más importante la permanencia de la planta que la permanencia de la gente de Ninive. Jonás lamenta la muerte de la planta y por el otro lado prefiere la destrucción de la gente de Ninive no importándole la suerte de los miles de seres humanos en aquella ciudad. Jonás revela acá su corazón cerrado, duro, egocéntrico y falto de entendimiento del corazón de Dios. Es obvio que Jonás está mas interesado en su bienestar y seguridad personal que en la salvación de la gente de Ninive.
Dios nos ha encomendado el ministerio de la reconciliación (2Cor.5:18-20). Así como Israel había sido comisionada a revelar a Dios al mundo (Gn.12:3) la iglesia lo ha sido también; la iglesia ha sido llamada a hacer discípulos a todas las naciones – también a aquellas que no son tan amables con el cristianismo (Mt.28:18-20).
Si la iglesia asume las actitudes de Jonás fracasa en el cumplimiento de su tarea. Los prejuicios de una persona o de una iglesia frente a otras personas limitan las oportunidades para ser colaboradores de Dios en alcanzar a todas las naciones (Jon.4 / Hch.10:34s). Dios no muestra favoritismos (Dt.10:17 / Col.3:25 / Stg.2:4,9 / 1Pe.1:17).

* Es sabio obedecer a Dios cuando éste llama, en vez de salir corriendo en la dirección opuesta a Sus directrices – La desobediencia suya te mete, y a otros también, en problemas, tormentas, situaciones críticas (Jon.1).
Recuerde que no podemos escondernos de Dios. Sabiduría es: Hazle frente al pecado en su vida. Confiesa rápidamente cualquier conducta errada, confiesala sin disculpas baratas ni dilación.

* Aunque Jonás fue desobediente, Dios no olvidó a Jonás, no lo descartó, no dejó de tratar con él (Jon.1). Dios es paciente con Jonás y le da una y otra oportunidad para cambiar y entender y cumplir con buena actitud la tarea encomendada.

* Es sabio entender que Dios es el Señor de la creación y que a Él hay que rendirle cuentas y adoración – todo el mundo le tendrá que rendir cuentas en algún momento. Dios es el centro de todo. La salvación viene de Él (Jon.2 / Rom.14:12 / 1Cor.4:2 / 2Cor.5:10).

* Los tesoros valiosos son las personas y no las cosas que no tienen larga duración (Jon.4:5-11). Hay una diferencia grande entre una planta y un humano – ¿qué nos interesa más?