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miércoles, 15 de octubre de 2025

Qué es el ministerio quíntuple y por qué es esencial en la iglesia (Efesios 4:11-16)


La iglesia del Señor Jesucristo no es una organización humana; es el cuerpo vivo de Cristo en la tierra. Para que el cuerpo funcione “decentemente y con orden” (1 Corintios 14:40), Dios levanta líderes responsables con el propósito de cuidar y edificar a Su pueblo (Efesios 4:11-16; Hechos 6:1–7; Tito 1:5). Los ministerios mencionados en Efesios 4:11 son una provisión divina para que la iglesia sea saludable, madura y capaz de cumplir la misión de Dios. Estos no son títulos honoríficos ni posiciones de prestigio; son regalos de Cristo a la iglesia, expresiones de su multiforme gracia (1 Pedro 4:10). Ellos tienen un propósito muy claro: equipar al pueblo de Dios para la obra del ministerio.


[1] El propósito de los dones: capacitar al pueblo de Dios
El apóstol Pablo declara: “Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo” (Efesios 4:11–12, RVR1960).

La palabra griega katartismós, traducida como “perfeccionar”, significa restaurar, preparar, ajustar o poner en su lugar (VINE, 1999). Así como un médico reacomoda un hueso fracturado o un pescador repara su red (Marcos 1:19), los ministerios están llamados a restaurar a los creyentes, ayudándolos a funcionar dentro del cuerpo de Cristo como Dios quiere.

Por eso, el liderazgo espiritual no consiste en que este haga todo, sino en equipar a otros para servir. Los dones ministeriales no son un fin en sí mismos, sino instrumentos del Espíritu Santo para liberar el potencial de cada creyente. La siguiente verdad se aplica a todos los dones: “A cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para el bien común” (1 Corintios 12:7, NBLA). “Según cada uno ha recibido un don especial, úselo sirviéndose los unos a los otros como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios” (1 Pedro 4:10, NBLA).

Una iglesia sana no depende de unos pocos líderes carismáticos, sino de una comunidad donde todos sirven según el don que recibieron. Para que esto ocurra, hay que formar discípulos maduros que edifiquen a otros. Los ministerios nombrados en Efesios 4:11 juegan un papel importante en este proceso.

[2] El proceso del crecimiento espiritual
El ministerio cristiano no se trata solo de programas, actividades o eventos. Pablo enfatiza que la meta es hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo” (Efesios 4:13, RV60).

El verdadero propósito del discipulado es que cada creyente sea transformado a la imagen de Jesús (Romanos 8:29; Gálatas 4:19). El crecimiento espiritual no se mide solo por lo que sabemos, sino por cómo se transforma nuestro carácter, nuestras actitudes, nuestra obediencia diaria y el servicio. Nos tenemos que medir con Cristo y no según parámetros humanos.

Para lograr la transformación mencionada, los ministerios están llamados a enseñar la Palabra (2 Timoteo 4:1–5), modelar humildad y servicio (Juan 13; Filipenses 2:1–11) y pastorear con amor (1 Pedro 5:1–3). Su meta no es producir admiración, sino formar discípulos maduros que vivan como Cristo y sepan discernir entre el bien y el mal (Hebreos 5:11-14).

[3] Los frutos de un ministerio maduro
Cuando los dones ministeriales funcionan según el diseño divino, la iglesia manifiesta tres frutos esenciales:

a. Unidad espiritual.
El Espíritu Santo produce comunión entre los creyentes (Hechos 2:42). La unidad no significa uniformidad, sino propósito compartido: todos mirando a Cristo como la Cabeza. “Hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe” (Efesios 4:13). “Teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa” (Filipenses 2:2).

b. Estabilidad doctrinal.
Cuando los ministerios enseñan la verdad en amor, la iglesia no va a ser arrastrada “por todo viento de doctrina” (Efesios 4:14). La madurez y firmeza espiritual protegen contra las modas religiosas y los falsos maestros. El llamado a los ministerios y a toda la iglesia es: “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado... que usa bien la palabra de verdad” (2 Timoteo 2:15, RV60).

c. Amor activo.
El amor es el fruto central del crecimiento cristiano (Romanos 12:9-10). Pablo dice que el cuerpo se edifica “en amor” (Efesios 4:16). Sin amor, los dones pierden su propósito (1 Corintios 13:1–3).

[4] Cristo: la Cabeza y fuente de todo crecimiento
En el corazón del ministerio quíntuple está Cristo mismo. Él es la Cabeza de la iglesia, de quien fluye toda vida, dirección y poder. Pablo lo expresa así:  “Siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí… recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.” (Efesios 4:15–16, RV60).

El verdadero éxito ministerial no se mide por el tamaño de la congregación, sino por la centralidad de Cristo. Una iglesia puede tener estructura y programas, pero si no fluye la vida desde la Cabeza, se convierte en un cuerpo sin movimiento. Cristo es el centro, Él es la cabeza y la fuente de vida y la dirección de la iglesia, el que la mueve, la sostiene y la hace crecer y al que le pertenece el Reino, el poder y la gloria (Efesios 1:22-23; 2:19-21; Colosenses 1:18; 2:19; 1 Corintios 3:11; Juan 15:4-5; Romanos 11:36; Apocalipsis 5:12-13). Jesús dice: “Separados de mí nada podéis hacer” (Juan 15:5, RV60). Cuanto más centrado esté un ministerio en Cristo, más reflejará su carácter y más saludable será la comunidad.

[5] Todos equipados para la obra del ministerio
Efesios 4 también nos recuerda que los ministerios existen para activar el sacerdocio universal de los creyentes. Pablo afirma que todos los creyentes reciben "un don especial mediante la generosidad de Cristo" - un don se refiere aquí a charismata, una gracia, un regalo  (Efesios 4:7, NTV). La Escritura enseña además que todos los hijos de Dios somos “un real sacerdocio” (1 Pedro 2:9), llamados a ofrecer sacrificios espirituales y a anunciar las virtudes de Cristo (1 Pedro 2:5). Cada creyente tiene un papel vital en el cuerpo que aporta a su funcionamiento saludable.

Esto no implica que el ministerio quíntuple reemplaza la responsabilidad personal de cada creyente de servir, sino que la despierta. Los ministerios son entrenadores espirituales que impulsan a la iglesia a la acción, recordando que todo el cuerpo… según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor” (Efesios 4:16, RV60).

Cuando cada creyente participa activamente, la iglesia se convierte en una comunidad viva, donde cada don contribuye al propósito común: glorificar a Cristo y extender Su Reino.

[6] El corazón del ministerio quíntuple
Ahora, el propósito del ministerio quíntuple no es ocupar posiciones jerárquicas, sino servir pastoralmente y formar a toda la iglesia. Cuando cada uno, toda la iglesia, cumple su función en amor, todos crecen en unidad, madurez, enfoque doctrinal bíblico y servicio que glorifica a Dios (Efesios 4:11-16).

Pablo resume esta visión de la siguiente manera: “A Él nosotros proclamamos, amonestando a todos los hombres, y enseñando a todos los hombres con toda sabiduría, a fin de poder presentar a todo hombre perfecto en Cristo.” (Colosenses 1:28, NBLA).

El corazón del ministerio quíntuple es Cristo mismo, quien da los dones, sostiene a los ministros y hace crecer a su iglesia. Nuestro llamado es servir para edificar, enseñar para transformar y amar para unir, hasta que Cristo sea plenamente formado en Su pueblo.

Reflexión:
  1. ¿De qué maneras podemos asegurarnos de que Cristo siga siendo la Cabeza y el centro de todo lo que hacemos en la iglesia, en lugar de depender de programas o personalidades?
  2. Pablo enseña que los líderes están para equipar a los santos y no para hacer toda la obra del ministerio. ¿Qué implicaciones prácticas tiene esto para nuestra comunidad? ¿Cómo podemos pasar de ser espectadores a colaboradores activos en el Reino?
  3. Según Efesios 4:13–16, la madurez espiritual se refleja en la unidad, la verdad y el amor. ¿Qué señales prácticas muestran que una iglesia está creciendo de manera saludable en estos tres aspectos?
Oración: Señor Jesús, gracias porque tu iglesia no es una obra humana, sino tu cuerpo vivo en la tierra. Gracias por los ministerios que has dado para equiparnos en unidad, madurez y amor. Ayúdanos a servir con humildad, a edificar con fidelidad y a mantenernos conectados a ti, nuestra Cabeza. Que todo lo que hagamos sea para tu gloria, proclamando tus virtudes y edificando tu iglesia en amor, hasta alcanzar la plenitud en ti. Amén.

¿Qué opina? Estoy pendiente de sus comentarios.

martes, 30 de marzo de 2021

la muerte de Cristo nos impulsa

 

No fueron los clavos los que lo sujetaron a la cruz, 
sino su amor por ti y por mí.

El amor de Cristo, ese amor que hizo que Él viniera a este mundo para morir por nosotros y para rescatarnos (Jn.3:16), ese amor no nos deja otra opción que salir y anunciarle a otros las buenas noticias acerca de la salvación en Cristo; además nos impulsa a no vivir más para nosotros mismos, sino para Cristo, para honrarlo y adorarlo. No despreciamos la gracia ni la consideramos como sin valor. Todo lo contrario, ella nos constriñe a seguir la ruta de vida en Cristo permitiendo su jefatura/señorío. ¿Quién manda en mi vida? ¿Busco lo mejor para mí o vivo para Dios? ¿Veo a la gente a mi alrededor como Cristo la ve o solo veo mis intereses? ¿Para quién y para qué vivo?

BIBLIA

Lea y Medite - Lea y Medite

"Sea de una forma u otra, el amor de Cristo nos controla (obliga). Ya que creemos que Cristo murió por todos, también creemos que todos hemos muerto a nuestra vida antigua (Ya que uno murió por todos, entonces todos murieron). Él murió por todos para que los que reciben la nueva vida de Cristo ya no vivan más para sí mismos. Más bien, vivirán para Cristo, quien murió y resucitó por ellos" (2Cor.5:14-15) NTV.

"He sido crucificado con Cristo, y ya no vivo yo sino que Cristo vive en mí. Lo que ahora vivo en el cuerpo, lo vivo por la fe en el Hijo de Dios, quien me amó y dio su vida por mí. No desecho la gracia de Dios. Si la justicia se obtuviera mediante la ley, Cristo habría muerto en vano" (Gal.2:20-21) NTV.

(LEA TAMBIÉN: Ef.4:17 / 1Pe.1:14-15 / Rom.12:1 / Rom.14:7-9 / Tit.2:14 / Hebr.13:20-21)

ASIMILANDO

no dude en leer los contextos de los textos

[1] ¿Qué dicen estos textos? ¿Qué significan estos pasajes para nosotros hoy día? ¿Hay algo de lo cuál deba arrepentirse? ¿Hay algo que deba cambiar en su vida, alguna actitud, alguna costumbre? ¿Qué pasos debe tomar para cumplir con el mandato de Cristo? 
[2] Use este devocional/estudio para reflexionar y dialogar al respecto con otra persona, con la familia o un grupo pequeño. ¿Con quién y cuándo quiere compartir lo aprendido?
[3] ORE(n) a Dios Padre en el cielo usando estos versículos.
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jueves, 9 de abril de 2020

intercambio de coronas


"Y tejiendo una corona de espinas, la pusieron sobre Su cabeza, y una caña en Su mano derecha; y arrodillándose delante de Él, le hacían burla, diciendo: «¡Salve, Rey de los judíos!»" 
(Mt.27:29) NBLA

Jesús recibió la corona de espinos, aquella corona que representaba la maldición, la separación, la tierra infértil, el castigo, la muerte (Gn.3:18 / Juec.8:7,16 / Prov.22:5 / Is.5:6 / Is.7:23 / Oseas 10:8 / Mt.7:16 / Mt.13:7,22 / Hebr.6:8). Los soldados romanos pusieron sobre la cabeza de Jesús aquella corona de espinos para humillarlo y despreciarlo. Ellos se burlaron de Él y lo rechazaron. 

Jesús cargaba en ese momento la maldición que había sido generada por el pecado de los humanos. El no tenía por qué llevar esa corona. Pilato daba testimonio de que no había encontrado nada malo en Él (Mt.27:24). No, ese no era el camino para el verdadero Rey. Jesús NO ERA CULPABLE. 

Sin embargo, Él permitió que lo coronaran con aquella corona de maldición con la cual el hombre (yo) debía ser coronado. Él lo hizo para podernos coronar con justicia y vida. Él cargó con la maldición para que nosotros pudiéramos recibir la bendición de Dios: "Pero Cristo nos ha rescatado de la maldición dictada en la ley. Cuando fue colgado en la cruz, cargó sobre sí la maldición de nuestras fechorías. Pues está escrito: «Maldito todo el que es colgado en un madero». Mediante Cristo Jesús, Dios bendijo a los gentiles con la misma bendición que le prometió a Abraham, a fin de que los creyentes pudiéramos recibir por medio de la fe al Espíritu Santo prometido" (Gal.3:13-14) NTV.

"Fue despreciado y desechado de los hombres, Varón de dolores y experimentado en aflicción; Y como uno de quien los hombres esconden el rostro, Fue despreciado, y no lo estimamos. Ciertamente Él llevó nuestras enfermedades, Y cargó con nuestros dolores. Con todo, nosotros lo tuvimos por azotado, Por herido de Dios y afligido. Pero Él fue herido por nuestras transgresiones, Molido por nuestras iniquidades. El castigo, por nuestra paz, cayó sobre Él, Y por Sus heridas hemos sido sanados" (Is.53:3-5) NBLA.

Todo deportista compite esforzándose para recibir una corona. Esa corona, aunque pasajera y corruptible, representa honor y respeto (1Cor.9:25). El apóstol Pablo decía de los Filipenses y de los Tesalonicenses que eran su corona, el fruto de la labor en el nombre de Jesús; eso representaba para el apóstol gozo y satisfacción verdadera. De hecho, el anota diciendo que ellos son su corona de gloria. Pablo ya no andaba jactándose de las maldades que hacía. Ahora su vida era fructífera llevando a otros al conocimiento de la verdad y a la conexión con Dios (Filp.4:1 / 1Tes.2:19). 

También leemos de la corona de Justicia que Dios entregará a todos los que aman Su venida (2Tim.4:8 - Rom.3:25-26 / Rom.6 / Ef.6:14 / 2Cor.5:21). Santiago y Juan nos hablan de la corona de vida que recibiremos si perseveramos en la prueba. Esa corona es una promesa de Dios para todos los que le siguen fielmente y le aman hasta el final (Stg.1:12 / Apoc.2:10 - Jn.5:24-26 / Jn.3:15 / Jn.6:35). Pedro nos recuerda que a diferencia de la corona corruptible que recibe un atleta, la corona que reciben los seguidores de Cristo es una corona inmarcesible (1Pe.5:4). Jesús tomó la corona de muerte que nosotros merecíamos para darnos la corona de vida, de vida eterna.

Con la corona de espinos Jesús parece derrotado, pero ese no es el final. El Cordero de Dios vencerá, porque Él es el Señor de señores y el Rey de reyes, y los que están con Él son llamados, escogidos y fieles (Apoc.17:14 / Apoc.19:16). Él es el Alfa y la Omega, el Primero y el Último, el Principio y el Fin (Apoc.22:13). A Él sea toda la gloria, la honra y el poder: "Y oí decir a toda cosa creada que está en el cielo, sobre la tierra, debajo de la tierra y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay: «Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el dominio por los siglos de los siglos»" (Apoc.5:13) NBLA.

'PADRE CELESTIAL, 
CUAN AGRADECIDO estoy de que Jesús cargara esa corona de maldición para liberarme de toda maldición - una vez y por siempre. Todo lo hizo por amor. 
TE ENTREGO toda mi vida marcada de fracasos, de desobediencia, de rechazo, de sentimientos de inferioridad, de odio y venganza. ¡Perdóname Señor!
GRACIAS que Jesús cargó sobre sí la maldición y se hizo maldición para que yo ahora pueda ser liberado de las consecuencias del pecado y vivir una vida bajo la bendición de Dios. 
LIBÉRAME SEÑOR de toda maldición, de toda posible influencia mala y de cualquier sombra oscura que quiera sofocar la vida plena en Ti - lo pido en el nombre de Jesús. 
AHORA ME ENTREGO a Ti y decido obedecerte de todo corazón, todos los días. Deseo vivir bajo Tu bendición cuando estoy en casa y cuando estoy por fuera de casa.
GRACIAS SEÑOR por la cruz y las bendiciones que de ella se desprenden a mi favor. ¡GRACIAS!



ASIMILANDO (2 Timoteo 3:16-17)

[1] ¿Qué lecciones aprendió durante este estudio? ¿Qué escuchó que Dios le impresionaba o hablaba durante este estudio?

[2] ¿Qué pasos va a tomar para ejecutar lo aprendido? Sea específico. ¿Cuándo va a comenzar con la aplicación de las lecciones en su vida y ministerio? ¿A quién le va a rendir cuentas acerca del proceso de ejecución de las lecciones?

[3] ¿Cuáles desafíos cree usted que va a enfrentar en la aplicación de las lecciones en su vida y ministerio? ¿Qué cosas ve usted como favorables para la aplicación de las lecciones?

[4] ¿Con quién va a compartir lo aprendido en esta lección? ¿Cuándo le compartirá?

[5] Anote a continuación una petición de oración relacionada con la sesión y la lección. Comparta con otros su petición y permita que ellos oren con usted.

miércoles, 1 de abril de 2020

el EVANGELIO - CRISTO, y éste crucificado

Nos vamos acercando a aquella semana en el año en la cual recordamos de manera especial a Cristo, y éste crucificado. Es bueno parar y recordar los beneficios de la CRUZ. Acá encuentra un pequeño estudio acerca de este tema.


"Yo mismo, hermanos, cuando fui a anunciarles el testimonio de Dios, no lo hice con gran elocuencia y sabiduría. Me propuse más bien, estando entre ustedes, no saber de cosa alguna, excepto de Jesucristo, y de éste crucificado. Es más, me presenté ante ustedes con tanta debilidad que temblaba de miedo. No les hablé ni les prediqué con palabras sabias y elocuentes sino con demostración del poder del Espíritu, para que la fe de ustedes no dependiera de la sabiduría humana sino del poder de Dios" (1Cor.2:1-5) NVI

El apóstol Pablo decidió con toda claridad y determinación predicar solamente a Jesucristo, quien fue crucificado. Nadie puede jactarse delante de Dios de ser alguien grande o mejor que el resto del mundo y creer que por ello goza de beneficios especiales delante de Dios. Es Jesucristo la sabiduría para nuestro beneficio. Él nos hizo justos ante Dios, nos santificó, nos redimió. Y si alguien se quiere jactar que solamente se jacte del Señor (1Cor.1:29-31 / 1Cor.1:22-25 / Jn.17:3 / Gal.3:1-9 / Gal.6:14 / Filp.3:8-10).
  • por la muerte de Cristo es que somos redimidos, santificados y perdonados (Mt.26:28 / Jn.1:29 / 1Cor.15:3 / Hebr.9:26-28 / 1Pe.2:24 / 1Jn.1:7);
  • por la muerte de Cristo hemos sido aceptados y reconciliados con Dios, tenemos paz con Dios (Ef.1:6-7 / Col.1:20);
  • por la muerte de Cristo somos justificados y librados del castigo de Dios (Rom.5:9 / 1Tes.1:10 / 1Tes.5:9-10);
  • por la muerte de Cristo somos eternamente redimidos (Rom.3:24-25 / Col.1:14 / 1Tim.2:5-6 / Hebr.9:12 / 1Pe.1:18 / Apoc.5:9);
  • por la muerte de Cristo hemos sido librados de la muerte eterna (2Tim.1:9-10 / Hebr.2:9);
  • por la muerte de Cristo hemos sido librados de la condenación (Rom.8:34);
  • por la muerte de Cristo hemos sido librados de la maldición de la ley, de la muerte y separación de Dios (Gal.3:13 / Gal.4:4-5 / Col.2:14-15);
  • por la muerte de Cristo hemos sido librados del poder de la muerte y del diablo (Hebr.2:14-15 / Apoc.12:11);
  • por la muerte de Cristo somos sanados (Is.53:5);
  • por la muerte de Cristo él nos bendice con todas las cosas (Rom.8:32);
  • por la muerte de Cristo, aunque débiles en la fe, él nos salva (Rom.5:6 / 1Cor.8:11);
  • por la muerte de Cristo amados antes de ser salvos (Rom.5:8-10 / Ef.5:2);
  • por la muerte de Cristo somos atraídos a Dios y tenemos acceso a la presencia de Dios (Jn.12:32 / Hebr.10:19-20);
  • por la muerte de Cristo somos librados de una vida egocéntrica para vivir ahora una vida que marca la diferencia (2Cor.5:15 / Gal.2:20 / 1Cor.6:20 / 1Pe.2:24 / Ef.5:2 / 1Jn.3:16 / Tit.2:14 / Hebr.9:14 / 1Cor.5:7);
  • por la muerte de Cristo todos somos hechos uno en Cristo (Ef.2:13-14.16.18);
  • porque Cristo murió y resucitó Él tiene todo el derecho de ser exaltado como Rey y como Señor (Rom.14:9 / Filp.2:8-11 / Hebr.1:3 / Hebr.12:2).

Himno de George Bennard (1873-1958)

En el monte calvario estaba una cruz
emblema de afrenta y dolor
Y yo amo esa cruz do murió mi Jesús
por salvar al mas vil pecador.

CORO
¡Oh ! yo siempre amaré esa cruz,
en sus triunfos mi gloria será ;
Y algún día en vez de una cruz,
mi corona Jesús me dará.

Aunque el mundo desprecie la cruz de Jesús,
para mi tiene suma atracción,
porque en ella llevó el Cordero de Dios
mi pecado y mi condenación.

En la cruz do su sangre Jesús derramó,
hermosura contemplo en visión,
pues en ella el Cordero inmolado murió,
para darme pureza y perdón.

Yo seré siempre fiel a la cruz de Jesús,
sus desprecios con él sufriré ;
Y algún día feliz con los santos en luz,
para siempre su gloria tendré.

"Alaba, alma mía, al SEÑOR; alabe todo mi ser su santo nombre. Alaba, alma mía, al SEÑOR, y no olvides ninguno de sus beneficios. Él perdona todos tus pecados y sana todas tus dolencias; él rescata tu vida del sepulcro y te cubre de amor y compasión; él colma de bienes tu vida y te rejuvenece como a las águilas. El SEÑOR hace justicia y defiende a todos los oprimidos" (Sal.103:1-6) NVI.

lunes, 9 de diciembre de 2019

canto de María - El Magnificat


"¡Dichosa tú que has creído, porque lo que el Señor te ha dicho se cumplirá! Entonces dijo María: —Mi alma glorifica al Señor, y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador, porque se ha dignado fijarse en su humilde sierva. Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho grandes cosas por mí. ¡Santo es su nombre! De generación en generación se extiende su misericordia a los que le temen. Hizo proezas con su brazo; desbarató las intrigas de los soberbios. De sus tronos derrocó a los poderosos, mientras que ha exaltado a los humildes. A los hambrientos los colmó de bienes, y a los ricos los despidió con las manos vacías. Acudió en ayuda de su siervo Israel y, cumpliendo su promesa a nuestros padres, mostró su misericordia a Abraham y a su descendencia para siempre. María se quedó con Elisabet unos tres meses y luego regresó  a su casa" (Lc.1:45-56) NVI

NAVIDAD es más que luces, regalos, comida o una temporada especial del año (y no que eso sea algo malo, pero sí que puede distraer). Navidad es un buen momento para recordar que Dios cumple Sus promesas; es un tiempo de regocijo por lo que Él es y por lo que Él hace en favor de los humanos. NAVIDAD es reconocer quién es el verdadero Dios y Salvador. También nos llama a responder a Su Palabra de la manera correcta.

NAVIDAD es acerca de Dios y Su misericordia para con nosotros. María y los sabios del oriente nos dan un muy buen ejemplo: Tanto María como los sabios del oriente respondieron a la venida del Salvador adorando al Rey de reyes (Lc.1:46 / Mt.2:2,11). (Si lee estas notas, también lo animo a leer todas las citas acá mencionadas - ellas ayudan a entender mejor la verdadera Navidad).

Mire cuidadosamente: El contenido del canto de María es acerca de Dios, no acerca de María (Lc.1:46). Dios era la razón de su fe y de su gozo. Su canto fue la respuesta al saludo de su pariente Elisabeth quién con sus palabras inspiradas por el Espíritu Santo estaba confirmando lo que Dios estaba haciendo en la vida de María.

En el canto de María resaltan algunas de las características de Dios. ¿Quién es ese Dios en el que ella confió?

1. "Mi alma glorifica al Señor"El es el Señor - supremo en autoridad, ejerce poder, es el amo/jefe, él es quien manda. No hay otro Dios (Is.45:21-22) (Lc.1:45-46).

2. "... mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador". Dios es el Salvador - liberador, preservador, dador de vida y aliento. El Señor también es el verdadero Salvador; Él rescata al perdido y al que no tiene esperanza. En Dios siempre hay esperanza (Is.12:2 / Is.45:21-22 / Zac.9:9 / Tit.3:4-6) (Lc.1:47).

3. "... se ha dignado fijarse en su humilde sierva". Dios es conocedor del corazón de la gente, especialmente de los humildes, de los pobres en espíritu - Dios se digna mirar a los humildes y los levanta; Dios levanta al pobre del polvo y atiende al humilde (Ana: 1Sam.1:11 / David: 2Sam.7:8,18-19 / Sal.102:17 / Sal.113:7-8 / Sal.138:6 / Is.66:2 / 1Cor.1.26-28 (Lc.1:48).

4. "... el Poderoso ha hecho grandes cosas por mí"Dios es el Poderoso - fuerte, poderoso, capaz; por su poder es que puede salvar, hacer milagros, vencer al enemigo y por Su poder es posible que el Hijo del Hombre nazca de una virgen (Mt.19:26 / Mr.9:23 / Hch.2:24 / Gn.17:1 / Sal.24:8 Is.63:1 / Jer.10:6 / Jer.20:11) (Lc.1:49,51).

5. "¡Santo es su nombre!" - Dios es el Santo - su característica es la pureza moral; Él está separado del pecado y es sagrado, limpio de toda contaminación. Ésta característica de Dios demanda de los hombres una cierta conducta correspondiente - santidad (Ex.15:11 / 1Sam.2:2 / Sal.99:9 / Is.6:3 / Is.57:15 / Apoc.15:4) (Lc.1:49).

6. "De generación en generación se extiende su misericordia a los que le temen. Hizo proezas con su brazo; desbarató las intrigas de los soberbios. De sus tronos derrocó a los poderosos, mientras que ha exaltado a los humildes". Dios es quien hace cosas grandes por los humanos humildes - Él actúa, hace, guarda (Sal.126:2-3 / Ef.3:20 / los amigos de Daniel en Dn.3:17 / Daniel en Dn.6:20 / Mt.3:9 / Jn.10:29-30 / Abraham en Rom.4:21 y Hebr.11:19 / Hebr.13:8) Dios también es proveedor (Sal.34:10 / Sal.107:8-9 / Jn.6:11-13 (Lc.1:49,53). Dios es el Justo y defiende a los que le temen (Lc.1:51-53) - Dios es el Dios que separa a los justos de los injustos, a los orgullosos de los altaneros (Ex.15:6-11 / 1Sam.2:3-4,9-10 / Sal.2:1-6 / Dn.4:37 / Is.40:10 / 1Pe.5:5 / Lc.18:14). Él es quien tiene el control sobre los asuntos de esta tierra, de las personas y de su impacto (Lc.1:52) (Ez.17:24 / Sal.107:40-41).

7. "De generación en generación se extiende su misericordia a los que le temen ... mostró su misericordia a Abraham y a su descendencia para siempre". Dios es Dios de misericordia (Lc.1:50,53) - La misericordia no es un simple sentimiento, es la acción práctica que da los recursos correctos para ayudar al que tiene una necesidad. Porque Dios sabe cuál es la verdadera necesidad del humano envía a Jesús para proveer el rescate (Tit.3:5), nos anima a orar con confianza al Dios de misericordia - Él sabe lo que nos conviene (Hebr.4:16). Vea también: Sal.31:19 / Sal.103:11.

8. "... cumpliendo su promesa a nuestros padres". Dios es Dios quien cumple Sus promesas (Lc.1:54-55) - Gal.3:16-17 / Sal.105:6-10.

LA RESPUESTA DE MARÍA A DIOS y lo que la hace un ejemplo para todos nosotros:
  • Ella cree en las promesas de Dios (la fe tiene su ancla en la Palabra de Dios - Rom.10:17) y en todo lo que él dice (Lc.1:45 / Lc.1:38) (Lc.1:20 / Lc.11:27-28 / Jn.14:23 / Jn.15:7 / 1Tes.2.13 / 2Pe.1:4 / 2Cron.20:20).
  • Ella alaba a Dios ('alaba' tiene la idea de una acción habitual, era la costumbre de María magnificar a Dios) - hacer grande. Igual que los sabios del oriente ella adora al Rey - Mt.2:1s (Lc.1:46). El llamado a nosotros: Sal.100:4.
  • Ella reconoce su necesidad de un Salvador; ella reconoce que es pecadora como cualquier otra persona y declara que su Salvador es Dios (Lc.1:47-48). Ella además reconoce que ante el mundo no es nadie especial - lo especial que puede ser es por Dios (Lc.1:48). Los especiales para Dios son los que guardan su Palabra (Lc.11:27-28).
  • Ella reacciona con gran gozo - regocijarse grandemente en Dios (respuesta emocional causada por ver quien es Dios y ver Sus obras en acción) (Lc.1:47-48) (Is.12:2-3 / Tit.3:4-6 / 1Pe.1:6,8 / 1Pe.4:13 / Apoc.19:7 / Mt.5:12 / Hch.16:34 / Jesús: Lc.10:21 / Abraham: Jn.8:56).
  • Ella reconoce lo que Dios ha hecho en su vida (Lc.1:49). No podemos olvidar ninguno de Sus beneficios (Sal.103:2 / Ex.15:11 / Sal.105:5 / vea el peligro de olvidar los actos de Dios y las consecuencias: Sal.106:7,21 / Dt.8:2-4,10-14 / Dt.32:18 / Jer.2:31-32 / Lc.17:15-18 / Ef.2:11-13).
  • Ella se incluye entre las personas que temen a Dios (Lc.1:50). El temor al Señor: Sal.34:11-14 / Prov.8:13-16.
"En todo tiempo te alabaré por tus obras; en ti pondré mi esperanza en presencia de tus fieles, porque tu nombre es bueno". (Sal.52:9) NVI