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jueves, 11 de enero de 2018

La tarea del liderazgo en la iglesia - Mayordomía

Mire lo que dice el APÓSTOL PABLO: “Entonces cuídense a sí mismos y cuiden al pueblo de Dios. Alimenten y pastoreen al rebaño de Dios – su iglesia, comprada con su propia sangre – sobre quien el Espíritu Santo los ha designado ancianos. Sé que, después de mi salida, vendrán en medio de ustedes falsos maestros como lobos rapaces y no perdonarán al rebaño. Incluso algunos hombres de su propio grupo se levantarán y distorsionarán la verdad para poder juntar seguidores. ¡Cuidado! Recuerden los tres años que pasé con ustedes – de día y de noche mi constante atención y cuidado – así como mis muchas lágrimas por cada uno de ustedes” (Hch.20:28-31) NTV

La iglesia no le pertenece al líder/pastor/anciano o cómo sea que se llame el líder – la iglesia es el pueblo DE DIOS. El líder/servidor tampoco es el intermediario entre los creyentes y Dios – JESÚS PAGÓ CON SU SANGRE por ellos y todos por igual tienen directo acceso a ÉL y por medio de Él al Padre celestial (1Tim.2:5-7 / Hebr.8:6 / Hebr.9:15 / Hebr.12:24 / Ef.2:18 / Jn.14:6 / Hebr.10:19-20 / Hebr.4:15-16). Es el Espíritu Santo quien designa los líderes – el líder no se llama a sí mismo; tampoco se ganan ni se pueden comprar los ministerios o puestos de liderazgo y de servicio (Hch.8:18-21) – EL LÍDER ES MAYORDOMO y un día debe rendir cuentas a Dios (Hebr.13:17 / Rom.14:12 / 2Cor.5:10-11).

El liderazgo comienza cuidando su propia vida como líder y servicor, su testimonio, su relación con Dios y su relación con el prójimo; como también cuida ser un maestro que traza bien la Palabra de Dios (2Tim.2:15 / 1Tim.6:11-16 / 1Tim.3:1-7 / 2Cor.4:2). Debe cuidarse porque hay peligros: Col.4:17 / 1Tim.4:16 / Hebr.12:15.

El líder y servidor CUIDA AL PUEBLO DE DIOS: El cuidar tiene que ver con poner atención y mantenerse en guardia contra los peligros. En este caso habla del peligro de los falsos maestros que causan daño al rebaño distorsionando la Verdad y aprovechándose de la gente (Mt.7:15 / Jn.10:12 / 2Pe.2:1-3 / 2Tim.4:3-4). Falsos maestros se aprovechan del vacío de liderazgo sólido, sano y que entiende de qué trata el liderazgo en la iglesia. Es por eso que todo líder aprobado es un estudiante y un predicador de la sana doctrina, dedicado con esmero y entrega a cuidar del rebaño de Dios al estilo de Dios (2Tim.4:2-3 / Col.1:25-28).

sábado, 6 de julio de 2013

El peligro de la codicia y del amor al dinero

Vivimos en una sociedad en la que el tema del dinero y las riquezas parece ser el tema central de la vida. Es un asunto constante de conversaciones en los puestos de trabajo, en los hogares y en las calles. Los noticieros nos informan a diario sobre el comportamiento de la economía y sus repercusiones sobre la vida diaria del común y corriente. Oímos de aquellos que por el afán de adquirir dinero y riquezas traicionan, sobornan, estafan, roban, asaltan, violentan, engañan, manipulan, contaminan el medio ambiente, depredan los recursos, etc. Otros ensayan su suerte comprando lotería o involucrándose en negocios que prometen dividendos enormes en poco tiempo, todo sin hacer grandes esfuerzos.

martes, 4 de junio de 2013

Bendecidos económicamente a través del trabajo honrado y diligente

La prosperidad bíblica significa que si nosotros somos bendecidos, entonces eso es para darle la gloria a Dios y para bendecir a otros. La prosperidad bíblica definitivamente no se limita al área material. No tenemos una promesa que diga que Dios en todo caso va a llevarnos a ser ricos materialmente. Sin embargo encontramos en la Biblia principios que sí nos llevan a aumentar las riquezas materiales. Algunos de esos principios son: la integridad, el dar generosamente, el aprender a presupuestar correctamente y a vivir de acuerdo al presupuesto, el evitar deudas, el confiar en Dios, evitar vicios, el trabajo diligente, etc.

lunes, 27 de mayo de 2013

El hombre es llamado a ser fiel mayordomo

He comenzado a escribir algunas reflexiones sobre el tema de DINERO, RIQUEZAS, ECONOMÍA, y lo que el libro de Proverbios nos enseña al respecto. El primer tema tenía el título: La verdadera prosperidad viene de Dios. Ahora quiero que notemos otro principio bíblico referente al manejo del dinero y de todo aquello que Dios nos da. Comencemos reconociendo que a la hora de manejar el dinero existen responsabilidades divididas. Dios hace Su parte y nosotros los humanos tenemos que cumplir con nuestra parte. Dios es quien nos quiere prosperar, proveer y bendecir, pero vemos también que esa prosperidad viene al tener en cuenta ciertos principios y condiciones divinas. Como hemos visto Dios es el proveedor y aquel que tiene el control sobre todo lo que pasa en nuestra vida. Sin embargo no podemos dejar a un lado que Dios nos da las cosas de este mundo para que las administremos (Mt.25:1-30). El hombre es mayordomo y no dueño. Como mayordomos tenemos que dar cuentas a Dios por nuestra administración (Rom.14:12 / Ecl.11:9 / Mt.12:36 / Lc.16:2 / 1Pe.4:5). Dios es el que nos quiere prosperar, pero, como vemos, bajo ciertas condiciones; y más bien le ponemos cuidado a lo que Dios nos quiere decir para poder recibir bendiciones.

viernes, 24 de mayo de 2013

La verdadera prosperidad viene de Dios

El libro de Proverbios en la Biblia está lleno de consejos sabios que nos ayudan a vivir una vida que marca la diferencia (Prov.1:1-7). Entre otros temas nos da este libro muy buenos consejos referente al manejo de las finanzas. He encontrado varios de esos consejos y los quiero compartir con usted. Aquí va el primer principio bíblico en cuanto al manejo de las finanzas y las riquezas:

Dios llena los tesoros de los que le aman (Prov.8:20-21). Las bendiciones financieras que no tienen un fin amargo son las que nos da Dios (Prov.10:22). (Un narcotraficante o maleante que al final va a la cárcel o lo matan, tiene mucha tristeza cuando cosecha lo que sembró). El que anda bien con Dios, experimenta también bendiciones materiales (Prov.22:4). Estas verdades nos llevan a concluir lo siguiente:

lunes, 31 de diciembre de 2012

Prosperidad y victoria


Cuando un nuevo año comienza deseamos que el nuevo año sea mejor que el pasado y que prosperemos en todo. No  hay nada malo en tener ese deseo. Creo que es natural que pensemos así y es además el deseo de Dios que prosperemos y lleguemos a ser todo lo que Él quiera que seamos. Dios es bueno y el quiere cosas buenas para nosotros (Jn.10:10 / Jn.6:33 / Jn.6:51 / Mt.18:11 / Jos.1:8 / Sal.1:1-3). Sin embargo, lo que sí me parece importante es cómo pensamos que podemos llegar a experimentar el éxito y la prosperidad esperados. Hay quienes desean que por arte de magia o por practicar ciertos ritos o con simple confesar lo contrario a lo que temo, entonces todo salga bien. Quiero anotar a continuación algunos de los consejos que nos da la Biblia y que nos ayudan a vivir una vida de victoria y prosperidad en las áreas espiritual, emocional, física y aun materialmente:

lunes, 24 de diciembre de 2012

Mayordomía Responsable (1ra parte)


Asegúrate de saber cómo están tus rebaños; cuida mucho de tus ovejas; pues las riquezas no son eternas ni la fortuna está siempre segura. Cuando se limpien los campos y brote el verdor, y en los montes se recoja la hierba, las ovejas te darán para el vestido, y las cabras para comprar un campo; tendrás leche de cabra en abundancia para que se alimenten tú y tu familia, y toda tu servidumbre (NVI) (Prov.27:23-27).

(1Tim.6:9-10 / Lc.16:10-12 / 1Tim.6:17-19 / Mt.16:19 / Hch.8:20)


En este estudio quiero revisar algunos de los principios financieros que la Biblia nos da como dirección para el manejo del dinero y de las cosas materiales. En la Biblia encontramos principios éticos que, al abrazarlos, influyen en la toma de decisiones y en el manejo de la economía personal, empresarial y de toda una nación. La Biblia nos da pautas muy claras para poder establecer políticas para el buen manejo del dinero.