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lunes, 17 de mayo de 2021

¿5 mujeres en la genealogía de Jesús?

Acompañame en esta reflexión acerca de las 5 mujeres que son mencionadas en la genealogía de Jesús, en el Evangelio de Mateo. Tóme el tiempo necesario para leer todo este 'post' que es un poco largo, medite y comparta lo que le llama la atención.

“El siguiente es un registro de los antepasados de Jesús el Mesías, descendiente de David y de Abraham: Abraham fue el padre de Isaac. Isaac fue el padre de Jacob. Jacob fue el padre de Judá y de sus hermanos. Judá fue el padre de Fares y de Zara (la madre fue Tamar). Fares fue el padre de Esrom. Esrom fue el padre de Ram. Ram fue el padre de Aminadab. Aminadab fue el padre de Naasón. Naasón fue el padre de Salmón. Salmón fue el padre de Booz (su madre fue Rahab). Booz fue el padre de Obed (su madre fue Rut). Obed fue el padre de Isaí. Isaí fue el padre del rey David. David fue el padre de Salomón (su madre fue Betsabé, la viuda de Urías). Salomón fue el padre de Roboam. Roboam fue el padre de Abías. Abías fue el padre de Asá. Asá fue el padre de Josafat. Josafat fue el padre de Yoram. Yoram fue el padre de Uzías. Uzías fue el padre de Jotam. Jotam fue el padre de Acaz. Acaz fue el padre de Ezequías. Ezequías fue el padre de Manasés. Manasés fue el padre de Amós. Amós fue el padre de Josías. Josías fue el padre de Joaquín y de sus hermanos (quienes nacieron en el tiempo del destierro a Babilonia). Luego del destierro a Babilonia: Joaquín fue el padre de Salatiel. Salatiel fue el padre de Zorobabel. Zorobabel fue el padre de Abiud. Abiud fue el padre de Eliaquim. Eliaquim fue el padre de Azor. Azor fue el padre de Sadoc. Sadoc fue el padre de Aquim. Aquim fue el padre de Eliud. Eliud fue el padre de Eleazar. Eleazar fue el padre de Matán. Matán fue el padre de Jacob. Jacob fue el padre de José, esposo de María. María dio a luz a Jesús, quien es llamado el Mesías. Todos los que aparecen en la lista abarcan catorce generaciones desde Abraham hasta David, catorce desde David hasta el destierro a Babilonia, y catorce desde el destierro a Babilonia hasta el Mesías” (Mt.1:1-17) NTV

El Evangelio de Mateo inicia con una genealogía para mostrar que Jesús viene del linaje mesiánico del hijo de David y que él es un hijo de Abraham (Mt.1:1-17 / Is.11:1-5). Esto quiere decir que Él va a traer la bendición de Abraham a todas las naciones - “Todas las familias de la tierra serán bendecidas por medio de ti” (Gn.12:3) NTV.

Mateo sigue el sistema legal judío al anotar la genealogía del padre de Jesús, aunque José era padre solo por adopción. Mateo quiere demostrar la existencia de una continuidad entre Jesús y el Israel del Antiguo Testamento.

Las genealogías no son las lecturas más entretenidas, pero sí nos pueden revelar ciertas cosas como el legitimar que un individuo es un heredero de una cierta familia o algún otro detalle interesante. En esta genealogía se mencionan 5 mujeres - no era normal incluir mujeres en una genealogía judía. ¿Por qué incluye Mateo a estas mujeres en la genealogía? ¿Por qué incluye mujeres con un cierto trasfondo cuestionable?

TAMAR - MT.1:3 / GN.38:1-30

Si Mateo no hubiera mencionado a Tamar, entonces nosotros posiblemente no le daríamos mucha importancia a la historia de Tamar. El que la haya mencionado Mateo en la genealogía que él presenta nos lleva a revisar la historia. Por aquellos tiempos, si se le moría a una mujer casada el esposo y si no tenía un hijo varón que proveyera para la madre, y por asuntos de honra (una mujer sin hijos era despreciada), entonces era costumbre que el suegro le diera al siguiente hijo como esposo para que este entonces le diera un hijo al primer esposo. Una especie de ‘seguro social’.

La historia nos cuenta que Tamar perdió su primer esposo (Er). Él muere porque era malo, así lo dice la Biblia. Ahora, era la responsabilidad de Judá, el suegro de Tamar, dar al siguiente hijo como esposo a Tamar, su nombre fue Onan. Onan tuvo sexo con Tamar, pero hacía todo lo posible para evitar que quedara encinta y así proveerle un heredero. Resulta que Dios también le quitó a este la vida. Judá está asustado y ahora no quiere darle el tercer hijo (Sela) como esposo a Tamar. Recordemos que según las reglas culturales Judá debía haberle dado a Sela como esposo a Tamar. Es obvio que Judá no fue muy bueno en levantar hijos temerosos de Dios. Tamar finalmente se refugia en la casa de su padre.

Sin embargo, las cosas no terminan acá. Tamar se disfrazó de prostituta y engañó a su suegro para que la embarazara. ¿Qué clase de hombre era Judá para que se acercara a una prostituta con intenciones de tener relaciones sexuales con ella? ¿Está él visitando una prostituta religiosa? Técnicamente ese es un acto de idolatría, un tipo de adoración a la diosa de la fertilidad. ¿No debería Judá estar en otro lado adorando al Eterno?

¿Y qué decir acerca de su matrimonio con una mujer cananea? ¿Será que la maldad de los hijos de Judá revela algo acerca del ambiente en esa familia y del estilo de vida de Judá mismo? ¿Estaba peligrando la promesa de Dios a Judá porque Judá y sus hijos estaban fallando (Gn.49:8-12)?

“El cetro no se apartará de Judá, ni la vara de mando de sus descendientes, hasta que venga aquel a quien le pertenece aquel a quien todas las naciones honrarán” (Gn.49:10) NTV.

Cuando Judá escucha que su nuera está embarazada está dispuesto a matarla según las leyes. ¿Está Judá aplicando diferentes maneras de medir - una manera para él y otra para Tamar? Cuando Tamar muestra las evidencias de quién es el padre de ese hijo es que Judá reconoce sus falsos caminos y procederes, y reconoce a Tamar como una mujer justa.

Tamar llegó a ser una mujer deshonrada por hombres. Ella andaba preocupada por su futuro y su honra. Ella entonces buscó una solución. Y aunque también podemos dudar de su proceder, lo que hizo era acorde con las reglas de Canaán. A pesar de todo, Dios la respalda, le muestra gracia y la lleva a ser una antecesora de Jesús. Es ella la que le da a Judá el hijo que permite que la línea de descendencia que Dios usó para traer a Su Hijo a este mundo no se viera interrumpida.

RAHAB - MT.1:5 / JOS.2:1-21 / JOS.6:22-25

Rahab fue una prostituta y una mujer gentil. Ella no debería ocupar un lugar en una genealogía judía. Su ocupación y su procedencia la descalificaban - no sabemos si era una prostituta religiosa dedicada a la idolatría o si su prostitución era negocio o ambas cosas. Sin embargo, ella llegó a ser parte del plan de Dios.

Primero vemos a una Rahab arriesgando su vida para salvar la vida de dos espías enviados por Josué, el hombre que le siguió a Moisés como líder de Israel. Rahab desafió la orden del rey de Jericó que decía que debía entregar a los espías - en cierta manera traiciona a su propio pueblo. Ella acoge a los espías en su casa y luego les ayuda a escapar.

A cambio, ella le pide a los espías que cuando invadieran la ciudad salvaran su vida y la de los miembros de su familia. Los enviados aceptaron la propuesta y pidieron que ella colgara una cuerda en la ventana para que en su momento ellos reconocieran la casa y no la destruyeran. Porque ella le ayudó a los espías, Dios proveyó para ella y para toda su familia el escape de la destrucción que pronto llegaría. Ahí no terminó todo. Finalmente ella termina casándose con un hombre antecesor del rey David y de José, esposo de María, madre de Jesús de Nazaret.

En Hebr.11:31 leemos: “Fue por la fe que Rahab, la prostituta, no fue destruida junto con los habitantes de su ciudad que se negaron a obedecer a Dios. Pues ella había recibido en paz a los espías” NTV.

Y en Stg.2:25 leemos como Rahab llega a tornarse en un ejemplo para nosotros: “Rahab, la prostituta, es otro ejemplo. Fue declarada justa ante Dios por sus acciones cuando ella escondió a los mensajeros y los ayudó a regresar sin riesgo alguno por otro camino” NTV.

RUT - MT.1:5 / RUT 4:1-6

También tenemos a Rut una moabita, hija de una nación gentil, casándose con un hombre judío. En el judaísmo la naturaleza de la descendencia era dada por la madre. Así que una no judía no daría vida a un hijo judío, aun si el padre era judío. Rut ya había estado casada. Su primer esposo había muerto.

Boaz (su madre fue Rahab), el hombre con el que se iba a casar Rut era un hombre rico. La cultura ya lo presionaba para que se casara con una mujer de su nivel. Rut estaba lejos de ser una mujer de ese nivel. Sin embargo, Boaz notó la actitud e integridad de Rut. Esas características parece que le valían más que todo lo que la gente pudiera pensar o decir. Finalmente se enamoró de Rut - una historia para una novela.

Es obvio que esta historia nos muestra que Dios obra a través de corazones sinceros, puros y de verdadera entrega a Dios. Dios usa circunstancias difíciles para ir tejiendo las historias de las personas. Rut llega a ser la abuela del rey David.

“Pero Rut respondió: No me pidas que te deje y regrese a mi pueblo. A donde tú vayas, yo iré; dondequiera que tú vivas, yo viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios será mi Dios. Donde tú mueras, allí moriré y allí me enterrarán. ¡Que Dios me castigue severamente si permito que algo nos separe, aparte de la muerte!” (Rut 1:16-17) NTV.

BETSABÉ - MT.1:6 / 2SAM.11:1-5 / 2SAM.12:24-25

Betsabé es aquella mujer con la que el rey David se involucró en una relación adúltera. Ese episodio casi destruye a David. Según la ley de Moisés ambos debían ser apedreados por semejante acto. Como sea, el acto no queda sin consecuencias. Ella por su lado pierde de manera infame a su esposo Uriah - David lo manda a matar en una batalla porque no cooperó en un asunto que le hubiera ayudado a David a tapar su pecado. A eso hay que añadirle el trauma que ella vive al perder aquel hijo, el fruto de la relación extramarital con David.

La historia sigue. David, después de su reconciliación con Dios, resulta casándose con Betsabé. Luego tienen otro hijo, Salomón. Aunque otros hijos de David hubieran podido reclamar el puesto de rey, es Salomón quien finalmente es declarado rey. Todo eso resultó a raíz de algunos movimientos políticos de Betsabé. Notamos que Dios usó todo ese desorden para hacer que Salomón llegara a ser el rey después de David - un rey muy sabio y con mucho poder.

“Luego David consoló a Betsabé, su esposa, y se acostó con ella. Entonces ella quedó embarazada y dio a luz un hijo, y David lo llamó Salomón. El SEÑOR amó al niño y mandó decir por medio del profeta Natán que deberían llamarlo Jedidías (que significa “amado del SEÑOR”) como el SEÑOR había ordenado” (2Sam.12:24-25) NTV.

Salomón significa ‘pacífico’. Según el profeta Natán lo deberían haber llamado Jedidías, que significa ‘amado del SEÑOR’ - esta es una manifestación poderosa del amor de Dios. Más tarde el pueblo iba a notar cuan bendecido era Salomón de parte de Dios; bendecido con dones, sabiduría y riqueza. No debemos olvidar que Salomón es un hijo que nace de una relación con una historia con capítulos muy sombríos. Definitivamente un ejemplo de la gracia y la misericordia de Dios.

MARÍA, LA MADRE DE JESÚS

- Mt.1:16 / Mt.1:18-21 / Lc.1:26-38

María, la madre de Jesús es un modelo de una mujer sometida, humilde y temerosa de Dios. Desinteresadamente se sometió a Dios y siguió Su llamado a ser la madre de Jesús. Hubo preguntas en cuanto a su integridad. Ella ya estaba comprometida o casi casada con José y de repente aparece embarazada. ¿Cómo pasó eso? ¿Qué leyes se iban a aplicar ahora? ¿Será apedreada? José hubiera podido aplicar la ley, pero decidió mantener todo en secreto y separarse de María. Dios frena los planes de José cuando le dice que se case con ella. José llega a ser el hombre que Dios usa para levantar al Hijo de Dios.

LECCIONES

Al leer y estudiar las historias de estas mujeres podríamos pensar que no merecen ser mencionadas ni tener oportunidad alguna para ser usadas por Dios en el Reino de Dios. Sin embargo, notamos que Dios es el Dios perdonador, Dios de segundas oportunidades, Él es el Dios de GRACIA, Él es el Dios que tiene un propósito para cada uno de nosotros, no importando la historia del pasado. Dios usa nuestras ruinas y las torna en una autopista para cumplir Sus planes.

Es Dios quien determina nuestro valor y es Dios quien perdona todos nuestros pecados; Él nos redime y nos puede usar igualmente como usó a estas mujeres. Muchas voces nos pueden decir lo contrario, pero Dios nos anima, nos muestra una salida y un futuro de Su mano.

“Al oír eso, los acusadores se fueron retirando uno tras otro, comenzando por los de más edad, hasta que quedaron sólo Jesús y la mujer en medio de la multitud. Entonces Jesús se incorporó de nuevo y le dijo a la mujer: -¿Dónde están los que te acusaban? ¿Ni uno de ellos te condenó? -Ni uno, Señor -dijo ella. -Yo tampoco -le dijo Jesús-. Vete y no peques más” (Jn.8:9-11) NTV.

Dios nos recuerda que para Él lograr sus propósitos puede usar a personas que nosotros no estimamos como dignas o a la altura. Las fallas de las personas no son más grandes que las capacidades de Dios de hacer de las ruinas un palacio para Su honra. Dios no suelta ni al más desviado - Su Gracia repara cualquier situación, si se lo permitimos.

AHORA ES SU TURNO: ¿Qué otra lección sugiere usted podemos aprender de estas historias? Anote sus respuestas en la sección "comentarios".

CONVERSEMOS

(diálogo en grupos pequeños o en familia):

[1] ¿Qué le llama la atención al leer este estudio bíblico? ¿Qué significan estos pasajes para nosotros hoy día? ¿Hay algo de lo cuál deba arrepentirse - algún pecado, actitud, pensamiento? ¿Hay algo que deba cambiar en su vida, alguna actitud, alguna costumbre, algún pensamiento? ¿Qué pasos va a tomar para seguir el camino con Cristo?

[2] Use este estudio para reflexionar y dialogar al respecto con otra persona, con la familia o un grupo pequeño. ¿Con quién y cuándo quiere compartir lo aprendido?

[3] ORE(n) a Dios Padre en el cielo usando estos versículos.

viernes, 2 de abril de 2021

el intercambio - Jesús o Barrabas


"Ahora bien, era costumbre del gobernador cada año, durante la celebración de la Pascua, poner en libertad a un preso, el que la gente pidiera. Uno de los presos en ese tiempo era Barrabás, un revolucionario que había cometido un asesinato durante un levantamiento. La multitud acudió a Pilato y le pidió que soltara a un preso como era la costumbre. «¿Quieren que les deje en libertad a este “rey de los judíos”?»  —preguntó Pilato. (Pues ya se había dado cuenta de que los principales sacerdotes habían arrestado a Jesús por envidia). Pero, en ese momento, los principales sacerdotes incitaron a la multitud para que exigiera la libertad de Barrabás en lugar de la de Jesús" (Mr.15:6-11) NTV

Jesús ya había sido tomado preso. Los que lideraron esa acción fueron los líderes espirituales de aquellos tiempos, los sacerdotes, los escribas, el tal Concilio Supremo (Mr.15:1). Jesús fue llevado preso a la casa del Sumo Sacerdote de Israel donde fue falsamente acusado. Pero no encontraban evidencias para una justa acusación. La única razón para que lo declararan culpable fue la declaración de Jesús en la que afirmó ser el Mesías, el YO SOY (Mr.14:61-64). Fue en ese momento que comenzaron a humillarlo escupiéndole en la cara, vendándole los ojos y dándole puñetazos.


El siguiente paso que tomaron los acusadores fue llevar a Jesús delante de las autoridades civiles, pero Pilato tampoco pudo encontrar alguna razón sustentada para condenar a Jesús. Sin embargo, Pilato - y a pesar de la advertencia de su esposa quien le mandó decir que no se metiera con ese hombre - finalmente lo entrega para que fuera crucificado. 


Pero antes de entregar a Jesús para ser crucificado ocurre un episodio con un preso. Su nombre fue Barrabás, un 'revolucionario que había cometido un asesinato durante un levantamiento'; era un hombre que había escogido la violencia para imponer sus ideas políticas. Barrabás había sido tomado preso, acusado y condenado a muerte. En ese día, tanto Barrabás como Jesús iban rumbo a la muerte - uno de ellos lo merecía el otro no. 


Por esos tiempos era costumbre que para la Pascua se liberara a un preso. Pilato usó esa costumbre pensando que Jesús podría salir librado. Uno se imagina que al tener que escoger entre esas dos opciones van a librar a Jesús. Pero la muchedumbre reunida y agitada decide y pide que el ilegal, el corrupto, el asesino, el revolucionario sea librado. Barrabás con seguridad entendió que acababa de ser intercambiado: el ilegal por el legal, el mentiroso por La Verdad, el amargado por el amoroso, el injusto por el Justo. 


La cruz de Cristo nos revela que allí ocurrió un intercambio. Derek Prince en su libro: 'El Intercambio en la Cruz' escribe acerca del intercambio:


  • Cargó con nuestros pecados para que nosotros pudiéramos ser perdonados. Él fue herido para que podamos recibir sanidad: "Él mismo cargó nuestros pecados sobre su cuerpo en la cruz, para que nosotros podamos estar muertos al pecado y vivir para lo que es recto. Por sus heridas, son sanados" (1Pe.2:24) NTV. (Is.53:4-6,11 / Jn.1:29 / Hebr.9:28).


  • Fue hecho pecado por nosotros para que fuéramos hechos justicia de Dios: "Al que no cometió pecado alguno, por nosotros Dios lo trató como pecador, para que en él recibiéramos la justicia de Dios" (2Cor.5:21) NVI. "Porque también Cristo murió por los pecados una sola vez, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, muerto en la carne pero vivificado en el espíritu" (1Pe.3:18) LBLA. (Rom.5:18).


  • Jesús murió por nosotros para que tengamos vida, Su vida: "Pero vemos a aquel que fue hecho un poco inferior a los ángeles, es decir, a Jesús, coronado de gloria y honor a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios probara la muerte por todos" (Hebr.2:9) LBLA.


  • Se hizo pobre para que mediante su pobreza pudiera hacernos ricos: "Porque conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que siendo rico, sin embargo por amor a vosotros se hizo pobre, para que vosotros por medio de su pobreza llegarais a ser ricos" (2Cor.8:9) LBLA. (Stg.2:5 / Rom.8:32 / Rom.11:12 / Ef.3:8 / 1Tim.6:18).


  • Jesús fue abandonado para que nosotros podamos disfrutar ahora y para siempre la presencia de Dios: "A eso de las tres de la tarde, Jesús clamó en voz fuerte: «Eli, Eli,  ¿lama sabactani?», que significa: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has  abandonado?»" (Mt.27:46) NTV. (Mt.28:18-20 / Ef.1:5-6 / Jos.1:5 / Is.41:10).


  • Jesús cargó las maldiciones que estaban sobre nosotros para que nosotros podamos recibir Sus bendiciones: "Pero Cristo nos ha rescatado de la maldición dictada en la ley. Cuando fue colgado en la cruz, cargó sobre sí la maldición de nuestras fechorías. Pues está escrito: «Maldito todo el que es colgado en un madero». Mediante Cristo Jesús, Dios bendijo a los gentiles con la misma bendición que le prometió a Abraham, a fin de que los creyentes pudiéramos recibir por medio de la fe al Espíritu Santo prometido" (Gal.3:13-14) NTV. (Gal.3:6-9 / Rom.4:3-17).


Barrabás fue librado físicamente de la condena. Luego desaparece de la historia bíblica. No vuelve a ser mencionado en la Biblia. ¿Qué habrá pasado con él? ¿Habrá seguido a Cristo después de haber oído de Su resurrección? ¿Habrá considerado poner en práctica las demandas de Jesús? Lo que sí sabemos es que Barrabás fue dejado en libertad y ahora tenía la libertad para tomar una decisión clave en su vida. Él tuvo la oportunidad de empezar su vida de nuevo, no solamente como libre físicamente en una sociedad que lo había condenado por asesino, sino también en una vida nueva con Dios, llena de gracia y de paz. ¿Cuál habrá sido la decisión de Barrabás?


Igualmente que Barrabás nosotros todos tenemos la libertad de decidir lo que vamos a hacer con esta verdad de la sustitución: Jesús muere por mí. Podemos pasar sin darle gran importancia o podemos hacer una pausa en nuestro caminar por este mundo y creer en el nombre del Señor Jesucristo y ser salvos.


Como Barrabás somos pecadores, cada cual tiene su propia historia (Rom.3:23). No nos salvamos tratando de idear una salida a nuestro problema. La única solución es la del sustituto - el intercambio. Pero como dijo Jesús a Nicodemo: “Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que sea levantado el Hijo del Hombre, para que todo aquel que cree, tenga en Él vida eterna. Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en Él, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Jn.3:14-16).


Y algo más: Jesús ha resucitado de entre los muertos, Él vive y obra hoy en cualquiera que se acerca a Él para hacerlo Señor y Salvador de su vida.


ORACIÓN:

'Mi Padre en el cielo, yo estaba condenado a muerte, igual que Barrabás. No había nada que hubiera podido hacer para librarme de esta condena. De hecho, merecía la muerte así como dicen las Escrituras: "Pues la paga que deja el pecado es la muerte" (Rom.6:23) NTV. Pero gracias a Jesús, quien dejó atrás el cielo para venir a esta tierra y cargar con todos mis pecados, las maldiciones que estaban sobre mí, mi culpabilidad, mi perdición. Ahora me bendices con perdón, con vida, con bendiciones de todo tipo y con Tu presencia - "pero el regalo que Dios da es la vida eterna por medio de Cristo Jesús nuestro Señor" (Rom.6:23) NTV. Gracias Jesús por ese intercambio que ocurrió en aquella cruz. Nunca quiero perder esta visión. Me entrego a Ti para amarte y servirte.'


"Pues a Dios, en toda su plenitud, le agradó vivir en Cristo y, por medio de él, Dios reconcilió consigo todas las cosas. Hizo la paz con todo lo que existe en el cielo y en la tierra por medio de la sangre de Cristo en la cruz. Eso los incluye a ustedes, que antes estaban lejos de Dios. Eran sus enemigos, estaban separados de él por sus malos pensamientos y acciones. Pero ahora él los reconcilió consigo mediante la muerte de Cristo en su cuerpo físico. Como resultado, los ha trasladado a su propia presencia, y ahora ustedes son santos, libres de culpa y pueden presentarse delante de él sin ninguna falta" (Col.1:19-22) NTV.


ASIMILANDO


[1] ¿Qué ha aprendido después de leer y estudiar este mensaje? ¿Qué le está diciendo Dios al reflexionar acerca de esta lección? ¿Qué necesita hacer usted al respecto? ¿Hay algo de lo cual deba arrepentirse? ¿Hay algo que deba cambiar en su vida, alguna actitud, alguna costumbre? ¿Qué pasos va a tomar para cumplir con el mandato de Cristo? 


[2] Use este devocional/estudio para reflexionar y dialogar al respecto con otra persona, con la familia o un grupo pequeño. ¿Con quién y cuándo quiere compartir lo aprendido?


[3] ORE(n) a Dios Padre en el cielo usando estos versículos. ¿Cómo pueden orar los unos por los otros?


lunes, 21 de diciembre de 2020

manténganse despiertos

 


"Por lo tanto, manténganse despiertos, porque no saben cuándo volverá el dueño de la casa, si al atardecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o al amanecer; no sea que venga de repente y los encuentre dormidos. Lo que les digo a ustedes, se lo digo a todos: ¡Manténganse despiertos!" (Mr.13:35-37) NVI.

Cuando de los acontecimientos del futuro se trata hay siempre preguntas que no se dejan contestar fácilmente. ¿Cuándo regresa Cristo por segunda vez? ¿Cuándo se cumplirán ciertas promesas del Señor? ¿Qué cosas podemos esperar en el futuro? ¿Qué oportunidades y desafíos voy a enfrentar? Todo esto se presta para mucha especulación, pero también para alimentar el temor y la confusión. De lo que puedo estar seguro es que la historia tiene un rumbo. Hay cosas que vienen y que aparecen de repente, otras demoran, algunas nunca ocurren. Lo que Dios dijo que ocurrirá acontecerá - sin embargo, no siempre conocemos los tiempos. Viendo esta realidad es importante estar preparados para recibir ese futuro bien posicionados.

Como vemos, existe un gran peligro: la posibilidad de perder el estado de alerta, de vigilancia espiritual. Por eso se nos dice: "manténganse despiertos". El apóstol Pablo conocía ese peligro y por eso les advirtió, en un cierto momento, a los de Éfeso que estén alertas porque falsos maestros pueden aparecer en cualquier momento y con sus enseñanzas destruir lo que Dios está haciendo en nuestra vida (Hch.20:25-32). En otra oportunidad escribe el apóstol a los de Éfeso y los llama a que despierten del sueño espiritual y que cuiden la manera como viven (Ef.5:13-17). Tristemente leemos que los creyentes de Éfeso, en algún instante de descuido, perdieron el primer amor (Apoc.2:4). 

A los de Tesalónica les dice Pablo: "Así que manténganse en guardia, no dormidos como los demás. Estén alerta y lúcidos" - lúcidos o en sano juicio describe el estado de alerta moral. A Timoteo, su compañero de milicia le recuerda que para ser un buen soldado, batallador eficaz en los conflictos espirituales, y que agrada al que lo reclutó, debe cuidarse y no enredándose en asuntos secundarios - es posible desenfocarse y andar en peleas y asuntos que no avanzan la causa (2Tim.2:3-4 / 2Tim.4:10 / Lc.8:14 / 1Cor.9:24-27 / 1Tim.6:9-12). Para mantenernos en guardia, alertos, lúcidos y bien enfocados debemos usar toda la armadura de Dios protegiendo así nuestra fe en el Cristo crucificado, viviendo intencionalmente en la luz y en amor a Dios y al prójimo (1Tes.5:6-11 / 1Cor.16:13).

El apóstol Pedro nos dice que debemos permanecer alertas frente a las amenazas y tentaciones del diablo (1Pe.5:8); igualmente nos anima a mantenernos lúcidos y tener una mente clara al orar (1Pe.4:7). La iglesia de Sardis tuvo que escuchar el llamado fuerte a despertar porque sus obras no eran perfectas delante de Dios (Apoc.3:2).

Jesús conoce el peligro y nos manda a mantenernos despiertos, ya que no sabemos la hora de la venida de nuestro Señor (Mr.13:35-37 / Mt.24:42-44 / Mt.25:13). Él nos quiere encontrar pendientes de su llegada, preparados, fieles y enfocados en el trabajo que Él nos encomendó (Lc.12:37-48 / Mt.25 / Mt.26). Eso lo podemos hacer al estar vigilantes y orando para que no caigamos en tentación (Mt.26:38-44 / Hebr.4:15) - Jesús se mantuvo despierto y en oración -se preparó espiritualmente- para estar listo y poder enfrentar el evento más grande de su paso por la tierra (Lc.22:41-44 / Ef.6:18). Los discípulos no se mantuvieron, en aquella ocasión, despiertos y, consecuentemente fracasaron terriblemente (Mt.26:56 / Mr.14:50/72).

De Jesús aprendemos que el mantenernos despiertos, el vigilar, tiene que ver con la preparación espiritual y el estado espiritual. En este contexto el llamado es a mantener nuestra ropa lista -ropa libre de manchas de inmoralidad y pecado- para no ser un día avergonzados. Tenemos que entonces cuidar nuestra ropa, nuestro carácter; y remover toda mancha y arruga para ser santos e intachables delante de Dios (Apoc.16:15 / Apoc.3:4,18 / Ef.5:27 / 2Pe.3:14 / Stg.5:2). Siempre preparados para su segunda venida, no importando cuan pronto o inesperadamente llegue ese momento. Entender todo acerca de los últimos tiempos y de los sucesos mundiales no sirve para nada si no nos esforzamos por desarrollar nuestro carácter, por cambiar a la imagen de Cristo y por estar enfocados en la Misión de Dios (1Cor.13:2 / Gal.4:19 / 2Tim.2:3-4 / 2Tim.3:10 / 2Tim.4:1-5).

"¡Tengan cuidado! No dejen que su corazón se entorpezca con parrandas y borracheras, ni por las preocupaciones de esta vida. No dejen que ese día los agarre desprevenidos, como una trampa. Pues ese día vendrá sobre cada ser viviente de la tierra. Manténganse siempre alerta. Y oren para que sean suficientemente fuertes para escapar de los horrores que vendrán y para presentarse delante del Hijo del Hombre" (Lc.21:34/36) NTV.

'TENGAN CUIDADO' significa devoción de pensamiento y esfuerzo a una cosa (Vine); mantener la mirada fijada en un destino. Jesús advierte y dice que es importante vivir enfocados en el camino correcto y poner mucha atención a cualquier cosa que nos quiera desviar. Podemos ser desviados del camino al no tomar en serio los mandatos de Dios, al dejarnos llevar por los deseos pecaminosos y por las preocupaciones de este mundo. Cuidado con todo tipo de distracciones (Ef.5:14-21 / Hebr.12:14-17 / Gal.5:17 / Mt.13:3-9,18-23). 

No podemos acomodarnos, hay que emplear esfuerzo y concentración. Mantenerse despierto requiere esfuerzo. Para crecer en carácter y ser vencedores se requiere disciplina y entrega (1Cor.9:26-27 / Rom.8:13 / Col.3:4 / 2Tim.2:22 / 1Pe.2:11 / Stg.1:21-27). Saber cosas acerca de Dios, ministrar y hacer milagros no es suficiente, la obediencia a los mandatos de Cristo hace la diferencia (Mt.7:21-27 / Mt.28:18-20 / Tit.1:16).

"Esto es aún más urgente, porque ustedes saben que es muy tarde; el tiempo se acaba. Despierten, porque nuestra salvación ahora está más cerca que cuando recién creímos. La noche ya casi llega a su fin; el día de la salvación amanecerá pronto. Por eso, dejen de lado sus actos oscuros como si se quitaran ropa sucia, y pónganse la armadura resplandeciente de la vida recta. Ya que nosotros pertenecemos al día, vivamos con decencia a la vista de todos. No participen en la oscuridad de las fiestas desenfrenadas y las borracheras, ni vivan en promiscuidad sexual e inmoralidad, ni se metan en peleas, ni tengan envidia. Más bien, vístanse con la presencia del Señor Jesucristo. Y no se permitan pensar en formas de complacer los malos deseos" (Rom.13:11-14) NTV.


martes, 1 de diciembre de 2020

enfoque ministerial de Jesús

 

"Jesús recorrió todas las ciudades y aldeas de esa región, enseñando en las sinagogas y anunciando la Buena Noticia acerca del reino. Y sanaba toda clase de enfermedades y dolencias. Cuando vio a las multitudes, les tuvo compasión, porque estaban confundidas y desamparadas, como ovejas sin pastor" (Mt.9:35-36) NTV.

Cuando observo la vida y el ministerio de Jesús inmediatamente noto que su enfoque de vida y de ministerio era la gente y no las cosas. Jesús vino a este mundo para dar su vida en rescate por los humanos (Mt.9:12-13). En los capítulos 8 y 9 de Mateo leo una historia tras otra de cómo Jesús se acercaba a la gente, gente que muchas veces fue rechazada por la sociedad o por los mismos líderes religiosos de aquel tiempo (Mt.9:9-13) - Jesús se acercaba para sanarla, liberarla y traer esperanza. Impresiona ver que los fariseos no temían ajustar su teología para atacar a Jesús y desestimar su trabajo para con los necesitados. Pero hay que decirlo, tampoco conocían a Dios (Mt.9:32-34). ¿Cuál era el enfoque de los fariseos? ¿Qué pensaban ellos acerca de sí mismos y de su labor como líderes religiosos? ¿Cómo se compara la actitud de los fariseos con la de Jesús?

El capítulo 9 termina con una escena que revela el corazón de Jesús y Su deseo de alcanzar a todos. Él ve la necesidad de "expulsar" (enviar - 'ekbalo') a pastores obreros al campo donde estaban las multitudes necesitadas. Jesús no dijo que para poder alcanzar a la gente y ayudarla se requería necesariamente de dinero, de edificios o de programas especiales. Él pedía por obreros, ya que la necesidad urgente y principal eran pastores. Sin ellos la gente anda confundida y desamparada (Mt.9:35-38).

¿Será posible que en algún momento nos podemos desenfocar y caer en la tentación de invertir más de lo necesario en cosas que no representan, a la luz de la eternidad, tesoros duraderos? Seamos sinceros, es fácil priorizar la inversión de tiempo, dinero y esfuerzos en edificios, programas, reglas, proyectos, y descuidar los tesoros verdaderos, que según Jesús, son las personas - esa es la impresión que surge cuando vemos a los fariseos y sus actuaciones (Mt.9:12-13 / Mt.9:34 / Mt.11:19 / Lc.15:1-6 / Lc.13:10-17). ¿Cómo es posible que los fariseos se indignen al ver a Jesús alcanzándole la mano al descarriado, al enfermo, al endemoniado? ¿Cómo podemos llegar al punto de no ser considerados con los necesitados y descarriados, a ser gente falta de sincera compasión y preferir cumplir ritos religiosos vacíos por encima de ver por el prójimo? ¿No es una persona más valiosa que una oveja? (Mt.9:12-13 / Mt.12:12 / Mt.6:26 / Mr.3:4).

"Jesús recorrió todas las ciudades y aldeas de esa región, enseñando en las sinagogas..." (Mt.9:35). Jesús literalmente iba a todo lugar para cumplir con la tarea e ir tras la gente. Él iba a las ciudades y pueblos (Mt.9:35), al campo y a las montañas (Mt.5:1), a las sinagogas - si le daban oportunidad (Mt.9:35), a las orillas del mar (Mt.4:18), a las barcas (Mt.8:23), a las casas (Mt.8:14 / Mt.9:10). Notemos: la mayoría de los milagros no ocurrieron en el templo. Jesús salía a donde estaba la gente (Mt.4:23-24 / Mt.11:4-5 / Mt.14:14 / Mt.15:32 / Mr.6:56 / Hebr.4:15 / Hebr.5:2). Jesús predicó el mensaje del Reino de Dios, enseñó y sanó a los enfermos en cualquier lugar donde había gente deseosa de Su toque (Mt.9:35 / 2Tim.2:2 / 2Tim.4:2 / Hch.10:38-39 / Hch.11:19-30).

"Cuando vio a las multitudes, les tuvo compasión,. . . ". Él veía la multitud y les tuvo compasión (movido en las entrañas, es una compasión que mueve a una persona en lo más profundo de su ser) (Mt.9:13,36 / Mt.14:14 / Mt.15:32 / Mt.20:34), porque estaban confundidas (desmayadas) y desamparadas (derribadas), como ovejas sin pastor. La motivación de Jesús al ministrar, sanar, liberar y ayudar a la gente es la compasión. 

"... como ovejas sin pastor". Aunque habían líderes religiosos en Israel, estos no estaban preocupados por el bienestar de la gente, ellos más bien se aprovechaban de la gente, no ofrecían verdadera ayuda, cargaban a la gente con reglas y leyes humanas que los líderes mismos no cargaban - ofrecían una religión que era un impedimento para acercarse a Dios (Mt.9:32-34 / Lc.13:10-17 / Jn.8:1-11 / Ez.34:1-10). Jesús critica fuertemente a los líderes religiosos que no cumplen con su labor y que andan enfocados en sí mismos y que olvidan los aspectos más importantes de la ley: la justicia, la misericordia y la fe (Mt.23). Una crítica similar la leemos en el Antiguo Testamento (Ez.34:1-10). Jesús, por el otro lado, el buen pastor, estaba hambriento por ver a la gente siendo tocada por el poder de Dios (Jn.4:34-35 / Ez.34:11-16). ¿Qué intereses nos mueven cuando vemos a las personas? ¿Las vemos como Jesús la vio? ¿Cómo nos mueve el ver gente necesitada de Dios? ¿Extendemos la mano al confundido y desamparado como lo hizo Jesús?

"...pídanle que envíe más obreros a sus campos" (Mt.9:38). Jesús con seguridad no estaba pensando en enviar obreros como los que se describen en Mateo 23 y en Ezequiel 34. Jesús llamó y preparó a Sus discípulos para hacer de ellos pescadores de hombres y no constructores de monumentos (Mr.3:14-15 / Mt.4:19 / 1Sam.15:12). Jesús siempre vivía enfocado en el ministerio a la gente (Mt.9:35-38 / Mt.14:14 / Mt.15:32 / Hebr.4:15). Dios ama a la gente y por eso dio Jesús Su vida en rescate por el mundo y además entrenó a unos pocos para enviarlos a las naciones como sus embajadores predicadores del Reino de Dios - las Buenas Noticias (Jn.3:16 / 1Tim.2:1-4 / Mt.4:19 / Mt.28:18-20). Jesús compartió Su autoridad con los discípulos con el propósito de que sirvieran a otros con humildad y para que cumplieran con la misión de predicar las Buenas Noticias sanando, liberando y llevando esperanza en Cristo (Mt.10:1). La visión de Dios es gente y no necesariamente edificios, programas, proyectos. Y para completar esa tarea Jesús necesita a otra gente que va y hace lo que Jesús hizo (Apoc.7:9-10 / Jn.14:12 / Mt.10).

'Jesús pasó más tiempo acercándose a la gente y hablando con ella que en alguna otra actividad. El Señor Jesús no estaba obsesionado por Sus tareas o metas, a pesar de que sabía que sólo tenía tres años para entrenar a doce hombres que siguieran con el movimiento religioso que iba a transformar al mundo. El modelo de nuestro Señor era seguir vendando heridas, aun hallándose en medio de una insoportable presión por cumplir con Sus tareas y metas (Col.1:28-29)'.1

¿Son para mi las reglas eclesiásticas humanas, los legalismos y las estructuras religiosas rígidas más importantes que servir, amar y ministrar con gracia, misericordia, amor y poder a la gente? ¿Qué me impide hoy día el acercarme a las personas, especialmente a aquellas que pueden haber fallado, que me hirieron, que andan por caminos errados? ¿Qué me lleva a excluir a cierta gente de ser servida como Cristo lo haría, especialmente a aquellos que buscan ayuda?

Como líder no puedo estar solo preocupado por el presupuesto, por los números de asistencia o que se cumplan ciertas reglas (Lc.13:10-17). Nunca debo olvidar que Jesucristo murió y resucitó para salvar a los perdidos y que nos llamó a buscar a esos perdidos, desdichados y sin esperanza humana, para que sean ganados para Cristo y que todo creyente llegue a ser todo lo que Dios quiere que sea  (Mt.9:35-38 / Mt.10:6 / 1Tim.2:1-4 / Gal.4:19 / Ef.4:10-16). Dios quiere ver el cielo poblado con gente rescatada por Jesucristo y que adora al único verdadero Dios (Apoc.5:8-14 /  Apoc.7:9-10).

El verdadero trabajo de la obra del ministerio no es llevar a que se cumpla con el trabajo, sino a que se utilice el trabajo para alistar a la gente. El rendimiento es secundario. Todos los eventos y actividades de nuestra iglesia son una oportunidad para que el discipulado y el entrenamiento se enfoquen en un ser humano.2

¿Qué tanto aporta o frena un cierto evento, un programa, un edificio, los estatutos de una iglesia el ver gente salva, discipulada, involucrada en el ministerio, tocada por el poder de Dios? ¿Qué debe cambiar, ser ajustado o renovado?

ORO: Padre celestial, no deseo ser un constructor de monumentos. Y si me permites construir un edificio, planear un evento o establecer un programa, que sea entonces con el propósito de ayudar al cumplimiento de la Misión de Dios, para alcanzar las personas que Tu quieres tocar con Tu Evangelio y poder, y para ver vidas cambiadas que Te adoran a Ti. 

Perdóname porque frecuentemente veo la gente como instrumentos para un proyecto, en vez de ver el proyecto como una herramienta para bendecir a la gente.

Gracias Padre por aquellos que se me acercaron en algún momento y que aun se me acercan con el plan de acercarme a Ti - sin cobrar, sin exigir, sin calcular si ganaban algo con ello o no, si les caía bien o no. Ellos fueron para mi como el buen samaritano para el golpeado y herido por los ladrones (Lc.10:25-37). Aquel samaritano no dejó al herido en el piso, no tuvo pretextos personales o religiosos, su ayuda fue motivada por un profundo y sincero interés por el bienestar del afligido y por verlo recuperado.

Ayúdame Padre a ver a la gente como Tu la ves y a servir con la actitud con la que Cristo sirvió y sirve. Quiero ser Tu embajador para ver a la gente acercándose a Ti. Gracias por empoderarme para esa misión.

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1 FINZEL, Hans. Los Líderes – sus diez errores más comunes. Puebla, México: Las Américas, A.C., 1998. P.42

2 BROWN, Daniel A. The other side of pastoral ministry. Gran Rapids, Michigan,: Zondervan, 1996. P.126 (Traducción hecha por el autor)

lunes, 23 de noviembre de 2020

no permitas que cedamos ante la tentación

 

"Y no nos dejes caer en tentación, sino líbranos del maligno" (Mt.6:13) NVI.

Mantener el curso correcto en la vida es un desafío, no podemos ser ingenuos y pensar que no vamos a enfrentar momentos que nos pueden provocar a tomar un rumbo equivocado. ¿Pero de dónde vienen esas provocaciones? ¿Es el diablo el único o existen otros elementos que nos pueden incitar a tomar decisiones malas? 

No hay duda, a veces viene el ataque de personas. Hay pecadores, gente malintencionada que nos quiere engañar y llevar por caminos claramente identificados como de muerte. Esta es gente que se quiere aprovechar injustamente de otros, dan mal ejemplo, incitan al mal, gente que hace mucho daño al prójimo y también así misma (Prov.1:8-19 / Sal.1:1-3).  Ahí está la mujer inmoral que con palabras dulces seduce al falto de discernimiento hundiéndolo en pozos de amargura y de mucho dolor (Prov.5 / Prov.7:21-23). ¿Y qué decir de los falsos maestros que con ideas y enseñanzas malas engañan e invitan a estilos de vida errados y corrompidos (1Cor.15:30-34 / 2Tim.2:16-18 / 2Pe.2:2,18-20 / Mt.18:6-9 )? Asimismo hay gente bien intencionada, pero equivocada y falta de conocimiento de los propósitos de Dios, como en el caso de Pedro cuando quiso evitar que Cristo fuera a la cruz; es gente que no discierne los caminos de Dios y cuyos consejos son equivocados (Mt.16:21-28 / 2Sa.19:22 / Mt.10:34-39). ¿Y qué de aquellos cristianos que hacen halagos de sus libertades y hacen tropezar a otros (Rom.14:13,21)?

Otro enemigo es ese algo en nosotros que constantemente nos está jalando o empujando a tomar decisiones equivocadas; estoy pensando en lo que la Biblia llama los deseos pecaminosos. Si estos no fueran un asunto tan serio -aún para los creyentes-, las tentaciones no serían tan peligrosas. Todos somos vulnerables porque todos tenemos aquellos puntos débiles, es ese viejo hombre que se corrompe según los deseos engañosos, es una fuerza que nos incita a violar las reglas de vida (Ef.4:22 / 1Pe.2:11 / Mr.4:19 / 1Tim.6:9 / Stg.4:1-3 / 1Pe.1:14 / 1Jn.2:16).

Y el diablo también juega un papel. Este anda como león rugiente buscando a quien devorar (1Pe.5:8 / Mt.13:39 / Lc.22:31 /  Ef.6:11 / Ef.4:27 / Job 1:8-11 / Job 2:3-6 / Apoc.12:10).

¿Y qué de Dios? ¿Cómo así que no nos metas en tentación? ¿Es que Dios tienta? Aclaremos, Dios no tienta a nadie ni nos incita a hacer el mal - Dios es bueno en todo y siempre es bueno (Stg.1:12-15). Pero la Biblia sí nos enseña que Dios nos puede someter a una cierta prueba o 'evaluación' para revelar nuestro corazón, nuestra entrega y fidelidad, y nuestra obediencia a Dios. Así lo hizo con Abraham (Gn.22:1 / Hebr.11:17) y con el pueblo de Israel (Ex.15:25-26 / Ex.16:4 / Dt.8:2 / Dt.13:3), y lo hace con nosotros (Prov.17:3 / 1Pe.1:7). Sin embargo, Dios nunca nos llama a tomar el rumbo equivocado. La prueba más bien muestra lo que ya existe. En el caso de Job notamos que lo que Dios conocía de este hombre iba a ser revelado a todo el mundo en medio de la prueba (Job 1). El diablo quería llevar a Job a la desgracia, pero Dios buscaba afirmar a Job en sus caminos caracterizados por el temor a Dios (1Cor.10:13 / 1Cor.7:5 / Stg.1:3-7,12).

El Espíritu Santo llevo a Jesús al desierto, pero fue el diablo quien buscaba la caída de Jesús. Padre quería más bien presentar al vencedor (Mt.4:1-11). Por eso oramos "líbranos del maligno"(Mt.6:13). El diablo es el acusador y calumniador y es él quien busca por todos los medios frustrar los planes de Dios (1Pe.5:8). 

Para que podamos resistir al diablo Dios nos da herramientas para defendernos contra toda acechanza del enemigo. Los siguientes puntos me parecen importantes y me han ayudado en el proceso de la resistencia al maligno: [1] Sometimiento a Dios y resistencia al diablo por medio de la Palabra de Dios (Stg.4:7). Jesús se sometió al Padre reconociendo y siguiendo la verdad de Dios; resistió al diablo declarando y ateniéndose a la Palabra de Dios para su situación particular (Mt.4:1-11). [2] No dar oportunidad al diablo evitando los caminos contrarios a lo que nos dice la Palabra de Dios (Ef.4:27) - que el maligno y su gente digan todo tipo de mal contra nosotros, pero que no encuentren ninguna evidencia, nuestro testimonio de vida es una defensa segura (1Pe.2:12 / 1Pe.3:16 / Mt.5:16. [3] Permanecer alertas y resistir firmes en la fe - creemos en la verdad de Dios; entendemos que somos pecadores redimidos por Su gracia; vivimos según Sus preceptos y amamos a Dios, aun si esto nos cuesta la vida (1Pe-5:8-9 / Apoc.12:9-11 / Ef.6:11-12). [4] Oramos que Dios no permita que cedamos a la tentación, que nos salve, nos libere, nos de una salida en cada tentación, nos preserve (mantenga a salvo) para que lleguemos bien a la meta (Mt.4:13 / Jn.17:15 / 2Tim.4:17-18 / 1Cor.10:13 / 2Cor.12:7-9 / 2Pe.2:9 / 1Jn.5:18-19 / Apoc.2:10 / Apoc.7:14-17 /  Prov.30:8).

Padre en el cielo, no permita que yo ceda ante la tentación. Aunque ésta trate de diferentes maneras desviar mi atención de Ti, no me deje a la deriva. Dame discernimiento y valor para tomar las decisiones correctas en todo tiempo (las decisiones correctas, aquellas que no son siempre populares, aquellas que a Ti te honran). Padre, que en toda tentación yo vea la salida y pueda resistir, salir victorioso y mantener el rumbo correcto. Nunca olvidaré que el que está en mi es mayor que el que está en el mundo - Tú siempre estas conmigo y nada me separará del amor de Cristo (1Jn.4:4 / Mt.28:20 / Rom.8:31-39). Líbrame de aquellas tentaciones que ponen en peligro mi fidelidad a Ti. Cuando vengan las pruebas, no permitas que ellas me aparten de ti, y líbrame del maligno.
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viernes, 6 de noviembre de 2020

el pan de cada día

 "Danos hoy el alimento que necesitamos" (Mt.6:11) NTV

Esta oración, de manera sencilla, está pidiendo a Dios por la provisión diaria o por la provisión para el próximo día. No hay nada malo en pedir que Dios nos provea con lo necesario, de hecho, Jesús nos enseña a hacerlo. Sin embargo, es importante entender que esta petición nos está constantemente recordando que dependemos siempre de Dios, aun por las cosas básicas de la vida. Esta petición me recuerda que Él es mi proveedor y que podemos confiar en la ayuda de Dios día tras día.

Él es quien viste hermosamente las flores que hoy son y mañana ya no son; Él es quien se preocupa por alimentar a las aves que no plantan ni guardan en graneros. Padre en el cielo me cuida maravillosamente, igualmente lo hace con todos los que dependen de Él y confían en Él (Mt.6:25-34 / Lc.12:29-30 / Hebr.13:5-6). Claro, pedimos por la provisión diaria, pero oramos desde una posición de confianza en el Padre que está en el cielo, y no negamos la responsabilidad de trabajar diligentemente. Pedimos porque conocemos a nuestro buen Padre quien generosamente nos da todo lo que necesitamos (Mt.6:33).

Es el Señor quien nos guía, y aun en el desierto nos da el maná que requerimos para seguir adelante. Es verdad, no vivimos sólo de pan, sino de cada palabra que sale de la boca del Señor. Y precisamente, cuando pedimos por el pan diario, es que debemos recordar que dependemos de Él y que hacemos bien en poner atención obediente a cada palabra que sale de Su boca. Cuando andamos de la mano de Dios vamos a ver como Él nos lleva a buena tierra, con arroyos y lagunas, con fuentes de agua y manantiales que brotan a chorros de los valles y colinas y donde la tierra es fructífera (Dt.8:2-10). Qué equivocados podemos estar cuando olvidamos al Señor en nuestro diario vivir y si ponemos nuestra confianza y seguridad en nuestras propias fuerzas y energías (Dt.8:17). Sí, trabajamos y seremos diligentes en lo que requiere diligencia (Rom.12:11 / Prov.6:6-11 / 1Tes.4:11-12 / 1Tes.5:14), pero también entendemos que si Dios no edifica la casa, en vano trabajamos, y en vano nos levantamos de madrugada para conseguir preocupados el alimento. Dios da descanso a sus amados, y prospera nuestro camino (Sal.127:1-2 / Sal.3:5 / Sal.4:8 & Sal.1). Haremos planes, seguiremos adelante en los negocios, pero nunca haremos los planes sin Dios, no haremos alarde de nuestros propios planes ni nos jactamos de nuestras ideas, capacidades o fuerzas. Dios tiene el control, dependeremos de Él, y siempre confiaremos en Él (Stg.4:13-17 / Prov.27:1 / Lc.12:17-20). 'Padre en el cielo, danos el pan de cada día.'

EL ALIMENTO ESPIRITUAL:

También debemos desear y pedir a gritos el alimento espiritual que da vida y contribuye al verdadero crecimiento espiritual (1Pe2:1-3). Debemos deleitarnos y meditar de día y de noche en la Palabra de Dios, la cual es verdadero alimento (Sal.1:1-3). Como ya mencioné, Dios nos dice que el hombre no vive solo de pan, sino de cada Palabra que sale de la boca de Dios (Dt.8:3 / Mt.4:4).

Cuidado - existe un peligro. Podemos buscar alimento espiritual en el lugar equivocado. Muchas veces hasta estamos dispuestos a pagar mucho por aquello que no nos alimenta (Is.55:1-3 / Is.44:20). Hay cosas que no satisfacen ni alimentan - hay muchas ofertas que solo producen vacío, desesperación, frustración, desvío, destrucción (Os.12:1 / Lc.15:15-16 / Rom.10:2-3 / Filp.3.4-7 / Hebr.13:9). Hay cosas que simplemente no debemos comer. Sin embargo, hay una dieta que sí debemos cuidar - y ésta sí que es importante para la vida en la tierra como para la eternidad.  No se trata de comer nuestra dieta o cualquier dieta. Y aunque una dieta nos parezca buena, no quiere decir que es de verdad buena. Se trata de comer el pan que Dios quiere que comamos. Hay una dieta que lleva a la vida y una dieta que lleva a la muerte (Gn.2:16-17 / Sal.1:1-3).

Además, recuerde que el diablo siempre estará pendiente de ofrecernos otro alimento - él ofrece el alimento que promueve la duda, la vida desordenada, la rebelión contra Dios, la desnutrición espiritual y la muerte (Gn.3:1s / Jn.8:44).

Así que buscaré alimentarme con alimento sólido (Hebr.5:12-13 / 1Cor.3:1-3).

PADRE en el cielo, todos dependemos de Ti para recibir el alimento según nuestra necesidad. Tu provees y nosotros recogemos. Abres Tus manos para alimentarnos y quedamos sumamente satisfechos. Si Te alejas de nosotros entramos en pánico. Cuando nos quitas el aliento morimos. Cuando nos das aliento se genera la vida y la faz de la tierra se renueva (Sal.104:27-30). Tu rectitud es como las poderosas montañas, tu justicia, como la  profundidad de los océanos. Tú cuidas de la gente y de los animales  por igual, oh SEÑOR. ¡Qué precioso es tu amor inagotable, oh Dios! Todos los  seres humanos encuentran refugio a la sombra de tus alas. Los alimentas con la abundancia de tu propia casa y les permites beber del río de tus delicias. Pues tú eres la fuente de vida, la luz con la que vemos (Sal.36:5-9).

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lunes, 2 de noviembre de 2020

hágase Tu voluntad

 "Venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo" (Mt.6:10 (NVI)

En un momento crucial, de mucho estrés y de gran relevancia en la historia, Jesús ora al Padre y dice: “Ahora Mi alma se ha angustiado; y ¿qué diré: “Padre, sálvame de esta hora”? Pero para esto he llegado a esta hora. Padre, glorifica Tu nombre»” (Jn.12:27-28) NBLA - (lea también - Mt.26:38-39 / Hebr.5:7).

En momentos de angustia es ‘lógico’ pensar en una oración que pida el rescate y el alivio pronto del dolor, del estrés, del peligro y de la adversidad. Sin embargo, Jesús, en tiempos de mucha angustia procede inmediatamente a alinear su oración con la voluntad y el propósito de Su Padre (Jn.12:27-28). Jesús no eleva su necesidad como prioridad de su oración sino el nombre de Dios Padre y Sus propósitos. Él quiere que el Padre en el cielo reciba la gloria final. Mientras Jesús pasaba por los momentos más oscuros de su vida terrenal, Dios Padre estaba completando la obra de salvación para toda la humanidad. En la hora más oscura de la estancia de Jesús sobre la tierra, el velo en el templo se rasgó y el camino al Padre fue liberado.

Jesús le enseñó a los discípulos, como también nos enseña a nosotros, a orar: “Padre nuestro que estás en los cielos, Santificado sea Tu nombre. - Venga Tu reino. Hágase Tu voluntad, Así en la tierra como en el cielo” (Mt.6:9-10) NBLA.

Orar de acuerdo a la voluntad de Dios nos lleva a orar con confianza y nos asegura una respuesta de Dios (1Jn.5:14-15 / 1Jn.3:22). La lectura de la Biblia es esencial para conocer la voluntad de Dios. Por eso podemos decir que una parte clave para orar bíblicamente tiene que ver con aceptar la Palabra de Dios (Jn.15:7 / Jos.1:8), y entender a la luz de la Palabra de Dios los tiempos y lo que Dios quiere hacer en cada situación (1Cron.12:32 / Mt.16:3 / Lc.12:56-57). 

Elías no oró por capricho para que dejase de llover por un tiempo. Elías discernió los tiempos; conocía el corazón de Dios y lo que había anunciado mucho antes. Él interpretó con la ayuda del Espíritu lo que Dios iba a hacer en ese momento y circunstancias, no usando versículos aislados y mal interpretados. Es entonces que este hombre común y corriente ora con autoridad, una autoridad no basada en títulos, trasfondos familiares especiales o palabras bonitas, sino basada en una vida vivida en la presencia de Dios - ya que separados de Dios nada podemos hacer (Stg.5:16-18 / 1Re.16:30-31,34 / 1Re.17:1 / 1Re.18:18,42-45). Elías, un hombre justo que aprendió a vivir en la presencia de Dios, ora de acuerdo a la Palabra de Dios pidiendo que Dios actúe de acuerdo a lo que había dicho - aunque eso no sea siempre popular (Dt.11:16-17). Elías buscaba un propósito más alto - que la gente que se había apartado de Dios se arrepintiera y volviera a Dios. Lea también Daniel en Dn.9:1-19.

‘La palabra de Dios es el alimento por el cual la oración es nutrida y hecha fuerte’ (E. M. Bounds).

El Espíritu Santo también nos ayuda cuando no sabemos cómo orar (Rom.8:26-27 / Ef.6:18 / Jud.1:20-21).

La oración enfocada en la Misión. Como líderes en una “Iglesia en Movimiento” necesitamos entender que nuestras oraciones deben ir más allá de un enfoque meramente centrado en las necesidades personales, en el aquí y ahora, en la conservación del status quo o en la bendición inmediata. Las oraciones deben crecer a un nivel más alto, a un nivel estratégico generado por una perspectiva eterna; ellas deben enfocarse en la Misión de Dios y su avance. El mantenerse enfocado en la Misión y en los propósitos de Dios, aun en tiempos de crisis y necesidad, ayuda a perseverar en el cumplimiento de ellos y a ver más allá del solo alivio de la tensión o de la necesidad presente. Nunca debemos olvidar que Dios puede más que solamente proveer para las necesidades actuales (2Re.3:5-18 / 1Re.3:11-13 / 1Re.17:13 / Ef.3:20 / Is.49:6 / Mt.6:31-34 / Jn.6:27).

En Hch.4:23-31 leemos acerca de la respuesta de los cristianos en un momento difícil. Ellos reconocen la situación difícil como algo que sí le puede ocurrir a los cristianos fieles. Pero ellos también reconocen la soberanía de Dios en los hechos vividos. Y rodeados de esas circunstancias el enfoque de su petición es en favor de la Misión. Ellos no oraron por un alivio de la persecución; tampoco oraron por la seguridad personal y familiar; tampoco oraron por provisión económica, sino por el avance del Reino de Dios. Es verdad que podemos orar por cosas personales; sin embargo, no limitemos el potencial de impacto.

En Mr.6:34-44 leemos acerca de Jesús y cómo él, en el desierto, alimentó a unos 5 mil hambrientos. Los discípulos estaban sinceramente preocupados por la multitud que no tenía qué comer. Además, se estaba haciendo tarde y la necesidad era grande. Los discípulos entonces se acercan a Jesús con la petición de que envíe a la gente a casa. Ellos querían solucionar la situación sin entender los propósitos más profundos de Jesús en esos momentos y circunstancias. ¿Cuántas veces nos parecemos a los discípulos?

En este orden de ideas, es bueno estudiar las oraciones del apóstol Pablo por las iglesias. El apóstol oraba por las iglesias enfocado en la Misión (Ef.1:15-23 / Ef.3:14-21 / Filp.1:3-11 / Col.1:3-14).

"Me deleito en hacer Tu voluntad, Dios mío; Tu ley está dentro de mi  corazón" (Sal.40:8) NBLA

"Mientras tanto, los discípulos le rogaban: «Rabí, come». Pero Él les dijo: «Yo tengo para comer una comida que ustedes no saben». Entonces los discípulos se decían entre sí: «¿Le habrá traído alguien de comer?». Jesús les dijo: «Mi comida es hacer la voluntad del que me envió y llevar a cabo Su obra" (Jn.4:31-34) NBLA.

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martes, 27 de octubre de 2020

venga tu reino, . . .

 


"... venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo" (Mt.6:10) NVI.

Dios creó la tierra y puso en ella a los humanos para que como administradores dependientes de Dios manejaran los asuntos de la tierra - al comienzo todo era bueno a los ojos de Dios (Gn.1:25,31). Sin embargo, pronto aparecen algunos cambios. Los humanos nos dejamos engañar por Satanás y desobedecemos los mandatos de Dios. Las consecuencias de la desobediencia no tardan. Satanás toma el control de este mundo (1Jn.5:19 / Lc.4:6); el ambiente se altera y la muerte, la enfermedad, la discordia, la pelea, la injusticia, el desorden, la inmoralidad ejercen ahora dominio (Gn.3:17-19 / Is.24:5-6 / Rom.8:20-21 / Ef.2:3). Y la tendencia común de los humanos es hacia el mal (Gn.6:5-8 / Mt.15:19 / Rom.1:28-32 / Rom.3:23).

¿Se echó todo a perder? Gracias al gran Rey hay una luz de esperanza. Dios va en busca de Adán y de Eva para ayudarles en su problema - el Reino de Dios pronto comienza a influir sobre los asuntos de la tierra (Gn.3:8-9). La lucha para rescatar y restaurar lo perdido ha comenzado - Dios lidera este proyecto. 

Aunque Satanás sigue robando, matando y destruyendo (Jn.10:10 / 1Pe.5:8), el gran Rey viene con poder y autoridad para entrar en la casa del fuerte y saquear sus bienes - gracias a Dios hay alguien quien se le opone al insubordinado, al enemigo, y lo enfrenta con eficacia (Jn.12:22-32 / Col.2:13-15). Jesús entra en escena y reprime el poder y la influencia de Satanás. Además, Él nos da a los que en Él creemos autoridad y por eso podemos resistir al diablo (1Pe.5:8) y detectar sus maquinaciones (1Cor.2:11). Finalmente el enemigo será vencido por completo por el gran Rey (Apoc.20:1-4) y, entonces habrá un nuevo cielo y una nueva tierra (Apoc.21:1).

El plan original acerca del ejercicio de autoridad delegada en la tierra a través de los humanos experimentó un golpe, pero Dios nunca dejó la tierra a la deriva, siempre fue y es el Rey soberano quien ejerció y ejerce influencia en su historia y en sus eventos (Sal.96:10-13 / Sal.145:11). Por un tiempo escogió influir en el mundo por medio de un pueblo - Israel. Para ello escogió primeramente a Abram (Gn.12:1-3) y en su momento al Rey David - a través de él vendría el Rey de reyes cuyo reino no tiene fin (1Cron17:10-15). El enfoque de reino que tenía Israel era muy limitado; solo se enfocaban en sí mismos, en lo terrenal y en el ahora (Hch.1:1-8). Dios, sin embargo, tiene una perspectiva mucho más amplia. Su panorama acerca del reino de Dios tiene dimensiones que incluye a todas las naciones y tiene aspectos espirituales trascendentes.

El plan sigue su desarrollo, de repente se escucha una voz que clama en el desierto: "Arrepiéntanse de sus pecados y vuelvan a Dios, porque el reino del cielo está cerca" (Mt.3:1-2) - el reinado del Señor Dios sobre la gente y sobre el mundo que Él ha creado viene con poder. 

La expresión 'El Reino del Cielo' o 'El Reino de Dios' aparece frecuentemente en el Nuevo Testamento y es un tema central en el mensaje y ministerio de Jesús (Mr.1:14-15,38 / Lc.4:16-19,43 / Lc.8:1 / Mt.8:11). 

La segunda parte del versículo en mención (Mt.6:10) nos aclara lo que significa el Reino de Dios: 'hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo' - por eso podemos decir que el Reino de Dios es una sociedad donde la voluntad de Dios se cumple como se cumple en el cielo. Ese reino ya está entre nosotros (Lc.17:20-21 / Mt.12:28), pero el mundo está aun lejos de cumplir perfectamente la voluntad de Dios; la consumación del Reino está aun en el futuro; vivimos en una tensión entre el reino ya es, pero aun no lo es del todo (Mt.19:28 / Mr.10:30) - por eso oramos 'venga tu Reino' (Mt.6:10).

El Reino de Dios tiene que ver entonces con obedecer y someterse al Rey - tiene que ver con someter a Dios mi voluntad, mi corazón y toda mi vida. Aclaremos, no es un sometimiento que nace en la resignación ante un Dios lejano, desinteresado, que no cede y siempre gana. No, más bien nos sometemos por amor a un Padre que está en el cielo, que es bueno, que está cerca, quien es sabio, cuyos pensamientos son más altos que los nuestros, y en quien podemos confiar sin temor (Rom.8:32). Cuando vemos la cruz no podemos dudar del amor de Dios (Jn.3:16).

El reino se manifiesta liberándonos primeramente del poder de Satanás y reconciliándonos con Dios (2Cor.5:18-19 / Col.1:13-14) para vivir para la gloria de Dios (Ef.1:12). Como hijos de Dios somos cambiados a la imagen de Cristo (Gal.4:19 / Rom.12:1-2 / Mt.5 a Mt.7 - la ética del reino) y llamados a servirle motivados por amor (1Jn.4:7-11 / Jn.13:34-35 / 2Cor.8:8-9 / Ef.4:31-32), haciendo buenas obras que Dios dispuso de antemano (Ef.2:10 / Mt.5:16 / Col.1:10 / 2Tim.3:17 / Hebr.13:21). Como embajadores de Cristo y agentes de Su reino predicamos y enseñamos las verdades del reino con poder y autoridad, y oramos 'hágase tu voluntad Padre en la tierra como en el cielo' (Mt.28:18-20 / Hch.28:30-31 / Mt.10:8 / Lc.10:17 - compare con Gn.1:28 / Lc.5:17 / Hch.1:1 / Mt.16:18-19 / 1Cor.2:4-5). Con poder Jesús andaba sanando enfermos, liberando a los endemoniados, resucitando muertos (Mt.11:5 Lc.4:18-19). Jesús incluye a sus discípulos para acercar el reino a la gente otorgándoles autoridad para que hicieran lo mismo que Él hizo (Lc.10:1-24). 

Aguarde, hay un tema que debemos aclarar, ¿sanó Jesús a todos los enfermos en Israel? De todos los inválidos en Bethesda solo sanó a uno (Jn.5:2-9). Después de la ascensión de Jesús aun habían enfermos en Israel (Hch.3:2). La muerte no desparecerá sino hasta la Segunda venida de Jesucristo (Mt.24:3 / Lc.20:34-36). Estamos seguros, Su muerte en la cruz compró todo lo que Su reino provee para el cuerpo, el alma y el espíritu, la tierra y el mundo, etc. Sin embargo, toda esa provisión aun no se manifiesta completamente en la experiencia humana, no importando cuanta fe y autoridad tengamos en el Espíritu. Tenemos que entender que hay un período de espera hasta que la muerte definitivamente sea consumada (1Cor.15:26,54 / 2Cor.1:10 / Hebr.2:14-15 / Apoc.20:14 / Apoc.21:4). 

Notemos lo siguiente: Ya obtenemos el perdón completo y gratuito de Dios, pero todavía no hemos sido perfeccionados (Filp.3: 7-14). La victoria sobre la muerte ya es nuestra (1Cor.3:22), pero todavía tenemos luchas y también morimos (Filp.3:20-22 / Col.2:15 - 1Pe.5:8 / 1Tes.2:18 / Rom.6:14 - 1Jn.1:8). Ya hemos sido justificados y no enfrentamos condenación (Rom.8:1), pero aún hay un juicio futuro (2Cor.5:10). Hay provisiones que se desprenden de la cruz que podemos experimentar ahora, pero muchas veces son solo destellos y no siempre se manifiestan de la misma manera. Hay cosas que solo vamos a ver cuando Jesús regrese (Rom.8:23-25 / Rom.12:12 / Sal.37:7-9 / Hebr.6:12,15 / Hebr.10:36). Incluso el apóstol Pablo, bajo inspiración divina, no pudo comprender completamente el misterio de algunas de las acciones de Dios (Rom.9:6-33).

En una ocasión los discípulos no entendieron por qué no pudieron liberar a un endemoniado. La respuesta de Jesús fue que ese tipo de cosas solo pueden ser solucionadas por medio de oración (Mr.9:14-29). Es obvio que para tener un ministerio del reino efectivo la oración juega un papel muy importante (Lc.18:1 / Lc.5:16 / Mt.6:10 / Ex.32:7-14 / Nm.14:13-20 / 1Re.17 a 1Re.18). Por medio de la oración contribuimos y hacemos avanzar los asuntos del reino de Dios en la tierra. Así que, manos a la obra.

Algunas de las oraciones de reino apuntan hacia los siguientes temas: 

Es tu voluntad Padre que muchos lleguen al conocimiento de la verdad y sean salvos - 'hágase tu voluntad, Señor' (1Tim.2:1-4 / Lc.18:9-14 / Lc.10:2); es tu voluntad Padre equiparnos con el Espíritu Santo para que podamos servir con poder - 'hágase tu voluntad' (Lc.11:13 / Jn.16:5-15 / Hch.1:8); es tu voluntad Padre guiarnos por caminos correctos, tanto en mi vida personal como en el ministerio - 'hágese tu voluntad' (Mr.1:35-39); es tu voluntad Padre que yo persevere en medio de dificultades - 'hágase tu voluntad' (2Cor.1:11); es tu voluntad Padre que la iglesia sea valiente al predicar la Palabra de Dios con claridad, aun en medio de persecución - 'hágase tu voluntad, Señor' (Hch.4:31); es tu voluntad Padre que estemos alerta a los ataques del enemigo, le resistamos debidamente y salgamos victoriosos - 'hágase tu voluntad, Padre' (Ef.6:18-20 / 1Pe.5:8); es tu voluntad Padre que crezcamos en el conocimiento de Dios y Sus promesas, que cambiemos a la imagen de Dios - 'hágase tu voluntad, Señor' (Ef.1:15-23 / Ef.3:14-21 / Filp.1:9-11 / Gal.4:11); es tu voluntad Padre que las autoridades gobiernen buscando el bien del pueblo y que te honren a ti -'hágase tu voluntad, Señor' (1Tim.2:1-4 / Rom.13); es tu voluntad Padre que los líderes y la iglesia en general tengan puertas abiertas para hablar del misterioso plan acerca de Cristo - 'hágase tu voluntad, Señor' (Col.4:2-3 / Rom.15:30-32 / Ef.6:19 / Hebr.13:18-19).

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martes, 20 de octubre de 2020

Padre . . .

 


'Padre nuestro que estás en los cielos, Santificado sea Tu nombre" (Mt.6:9) (lea Mt.6:1-18).

Los discípulos le pidieron a Jesús que les enseñara a orar. Es obvio que se habían dado cuenta que la vida de oración de Jesús era diferente a lo que conocían. Es que hay una manera incorrecta de orar y una correcta (Mt.6:5-6). Jesús entonces les presenta la oración o el bosquejo que encontramos en Mt.6:9-13 y en Lc.11:1-4. Aunque esta oración puede muy bien ser usada así como la encontramos para orar - siempre y cuando no se torne en una repetición vacía -, hacemos bien en verla también como un bosquejo, como una guía.

Que maravilloso es poder acercarme a ti Dios y entender que tu eres mi Padre. 'Padre nuestro' me anuncia inmediatamente la relación que tu Dios quieres tener conmigo y con aquellos que se acercan a ti. Tu eres el Padre que está en los cielos, tu estás por encima de todos y de todo, tu eres el único verdadero Dios. Si eres Padre, entonces tu también eres Dios cerca, Dios con nosotros (Mt.1:23). Eres el Padre de una gran familia (Jn.16:27). Qué privilegio ser miembro de esta familia. Es especial conocerte a ti Dios como el verdadero Padre eterno.

¿Qué clase de padre eres? Jesús nos dice que eres nuestro Padre en el cielo - Dios de amor y Dios santo, Dios majestuoso y lleno de poder. En tu santidad y majestad eres nuestro Padre. Por eso me acerco a ti con reverencia, admiración, temor y adoración. Llamarte Padre no me da el permiso para tratarte sin respeto o para vivir como quiera. Tu eres el Santo y yo soy llamado a honrar tu nombre - 'santificado sea tu nombre' (Mt.6:9 / Jn.5:23 / Jn.8:49 / Jn.15:8 / Rom.6:4).

Dios, cuando te llamo Padre siento confianza y seguridad. Padre, tu haces que el sol y la lluvia bendigan al malo y al bueno - mi Dios es generoso (Mt.5:45). Tu provees para los pájaros y para toda la naturaleza - cómo es que no vas a proveer para nosotros sus hijos (Mt.6:26,32 / Mt.10:29 / Jn.6:32). Tu das buenas dádivas a los que le piden. Cuando pedimos pan no nos das piedras - no eres tramposo (Mt.7:11). Tu te preocupas por los pequeños y despreciados - todos podemos acercarnos a Ti con confianza y seguridad (Mt.18:10-14). Solo Tu sabes cuándo es que regresa Cristo - los tiempos, también los míos, están en tus manos (Mt.24:36 / Hch.1:7). Tu me estás preparando una herencia en el cielo (Mt.25:34). Padre, Tu eres Dios perdonador - gracias por darme siempre nuevas oportunidades, me recibes con manos abiertas (Lc.15:21-22 / Lc.23:34). Tu levantas a los muertos - qué esperanza tenemos en Ti, aquí en esta tierra no termina todo (Jn.5:21). Eres un juez justo (Jn.8:16) y el buen maestro - enséñame a vivir de tal manera que te agrade a ti (Jn.8:28). Como Padre amoroso y verdaderamente interesado en mi bienestar me reprendes, me disciplinas, me corriges - gracias, tu quieres que viva y que participe de tu santidad. Padre me someto a ti al único verdadero Dios, dependo de ti (Hebr.12:3-17).

Así como Jesús estaba involucrado en el negocio de Su Padre, también yo quiero estar involucrado en ese negocio (Lc.2:49); así como tu Padre eres misericordioso, yo deseo aprender a ser misericordioso - aun con mis enemigos (Lc.6:35-36).

Padre en el cielo, oro por aquellos que aun no te conocen - que te conozcan y se enamoren de ti y de Jesucristo el Salvador. Oro por aquellos que no han tenido un padre terrenal bueno, y que más bien han experimentado abuso y rechazo, y que tienen una idea distorsionada de lo que es un padre, que puedan ver en ti la verdadera imagen de Padre y puedan ser sanados. Así como un padre se compadece de sus hijos, tu oh Dios Padre te compadeces de nosotros los que te tememos (Sal.103:13).

Pido que tu, Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre glorioso, me des el Espíritu de sabiduría y de revelación, para que te conozca cada día mejor (Ef.1:17).

Padre, de quien recibe nombre toda familia en el cielo y en la  tierra. Te pido que, por medio del Espíritu y con el poder que procede de tus gloriosas riquezas, me fortalezcas en lo íntimo de mi ser, para que por fe Cristo habite en mi corazón. Y pido que, arraigado y cimentado en amor, pueda comprender, junto con todos los santos, cuán ancho y largo, alto y profundo es el amor de Cristo; en fin, que conozca ese amor que sobrepasa mi conocimiento, para que sea lleno de la plenitud de Dios. Al que puede hacer muchísimo más que todo lo que pueda imaginar o pedir, por el poder que obra eficazmente en mi, ¡a ti sea la gloria en la iglesia y en Cristo Jesús por todas las generaciones, por los siglos de los siglos! Amén (Ef.3:14-21).


martes, 13 de octubre de 2020

conexión verdadera con la fuente de vida (Mt.6:1-18)

 


"¡Tengan cuidado! No hagan sus buenas acciones en público para que los demás los admiren, porque perderán la recompensa de su Padre, que está en el cielo. . . . Cuando ores, no hagas como los hipócritas a quienes les encanta orar en público, en las esquinas de las calles y en las sinagogas donde todos pueden verlos. Les digo la verdad, no recibirán otra recompensa más que ésa" (Mt.6:1,5) NTV. (*lea Mt.6:1-18*).

Jesús no está en el negocio del espectáculo religioso - los discípulos vieron eso muy pronto. Dios busca la verdadera conexión con el Padre celestial. Hacer sonar las trompetas, buscar el aplauso y la admiración de la gente al exponer públicamente mi tal espiritualidad es apuntar a lo pasajero, a lo terrenal, es la pérdida de la conexión con la fuente de vida (Mt.6:1,5). Así que orar y orar no es lo mismo. Recuerdo al fariseo, que después de orar salió del templo con manos vacías; y el publicano salió justificado (Lc.18:9-14). ¿Cuál es la diferencia? ¿Cuál es el resultado? ¿Qué es lo que deseo ver?

Jesús impresionó a las multitudes y a los discípulos de manera diferente. La gente se asombraba de sus enseñanzas porque lo hacía con verdadera autoridad, algo que no se veía entre los maestros de la ley religiosa de aquellos tiempos (Mt.7:28 / Lc.4:22). Su sabiduría y el poder para hacer milagros asombró a la gente de Nazaret, la ciudad donde creció (Mt.13:54 / Jn.7:15). Cuando Jesús calmó una tormenta los discípulos se preguntaron: '¿Quién es este hombre? ¡Hasta el viento y las olas lo obedecen!' (Mt.8:27). La vida de oración de Jesús, que ocurría frecuentemente en los lugares apartados, exhibía poder y autoridad verdadera (Mr.1:35  Mr.6:46-48 / Lc.4:42 / Lc.6:12 / Lc.22:39-46). Jesús entendía lo que es estar conectado en lo íntimo con la fuente de vida. Él sabía apartarse para estar alejado de todo bullicio interno y externo y pasar tiempo valioso a solas con el Padre. Desde aquella conexión con el Padre, quien ve en lo profundo de nuestros corazones, fluyen luego los caudales de vida a través de su vida. No me sorprende que los discípulos hayan entonces pedido que les enseñara a orar (Lc.11:1) - obviamente fue esa parte en la vida y en el ministerio de Jesús que más fascinó a los discípulos. Señor, deseo tener esa clase de conexión con la fuente de vida, con el Padre celestial.

Hacer con falsos motivos las cosas que Dios quiere que hagamos es grave, especialmente cuando tratamos de hacer las cosas, que decimos son para Dios, buscando nuestra gloria (Mt.6:1). ¿Será que le robamos así la gloria a Dios? La oración y el hacer votos a Dios son prácticas cristianas con las cuales sutilmente podemos tratar de impresionar al mundo sin verdaderamente estar conectados con Dios. Podemos hacer mucho ruido y sí, saldremos con una recompensa, pero, ¿con cuál recompensa (Mt.6:2,5,16)? Es obvio, no podemos cosechar en ambos lados.

A veces no tenemos porque no pedimos, pero más crítico es orar con propósitos equivocados (Stg.4:2-3). No hay duda, los judíos tomaban en serio el asunto de la oración. Sin embargo, leemos acerca de un problema serio que no solo les puede ocurrir a ellos, también a nosotros. Ellos no fallaban por no orar, sino por orar de manera equivocada. Ellos tenían todo un paquete de oraciones que usaban para orar en distintos horarios del día. No hay nada malo si oramos usando oraciones preestablecidas - lo he hecho y lo sigo haciendo, por ejemplo usando los salmos. El problema es cuando esas oraciones no van con el corazón y cuando se tornan formalistas, ritualistas y vacías. Pero cuidado, no critique. Examinémonos: ¿Son mis oraciones vanas repeticiones (aunque no hayan sido aprendidas de memoria), oraciones sin corazón, oraciones con un cierto aire de encantamiento, oraciones para ser admirado? ¿Son mis oraciones discursos - algo así como prédicas subliminales dirigidas a los que me escuchan? ¿Son esas oraciones verdaderas oraciones?

¿Importa el lugar dónde oramos? Muchos conectan la oración eficaz a ciertos lugares 'especiales', como pueden ser el templo o la sinagoga - y es verdad que ciertos lugares inspiran de manera especial a la oración. Como sea, lo que es cierto es que Dios no está confinado en un lugar particular. Así que no importa el lugar. Sin embargo, donde sea que oremos, si lo hacemos con los falsos motivos ya hemos recibido la recompensa y hemos perdido la conexión con Dios. La forma y el lugar no son tan importantes, pero sí el corazón, la actitud y el que las oraciones estén dirigidas sinceramente a Dios - es yo y Dios y Dios y yo en cualquier lugar.

Ah, y el tema de las oraciones largas y las frases repetitivas, aquellas con las cuales parece que tratamos de convencer a Dios - por lo menos así parece. ¿Son las oraciones largas más efectivas? ¿Revelan ellas una devoción más profunda? ¿Qué hacemos con lo que nos enseña Eclesiastés? - "No te apresures, ni con la boca ni con la mente, a proferir ante Dios palabra alguna; él está en el cielo y tú estás en la tierra. Mide, pues, tus palabras" (Ecl.5:2) NVI. ¿Es posible que algunas oraciones deban hacerse en silencio? ¿Es menos al final más? No tenemos que hipnotizar a Dios con vanas palabrerías - Dios Padre vive, esta presente, ve, sabe, escucha, responde y recompensa (1Re.18:26 / Hch.19:34 / Mt.7:7-11). Si conocemos mejor a Dios con seguridad veremos un cambio en nuestras oraciones. 

Pero, ¿qué diferencia hay entre oraciones marcadas por palabras repetidas una y otra vez y la oración perseverante? ¿Qué importancia tiene el tener buenos modelos en cuanto al proceso de aprender a orar?

SEÑOR, enséñame a orar.