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martes, 5 de octubre de 2021

un consejo acerca de la salud física

"No sigas bebiendo sólo agua; toma también un poco de vino a causa de tu mal de estómago y tus frecuentes enfermedades" (1Tim.5:23) NVI.

Según 1Tim.5:23 entendemos que Timoteo, un líder cristiano y miembro del equipo del apóstol Pablo, sufría un problema de salud - un asunto relacionado con su estómago. ¿Por qué tomaba Timoteo exclusivamente agua? ¿Tendrá esto relación con lo que leemos en el Antiguo Testamento? Allí leemos que a los siervos de Dios no se les permitía comer o beber productos derivados de la vid, debían dejar el vino y otras bebidas alcohólicas (Nm.6:2-3 / Jer.35:5-7). ¿Quería Timoteo cumplir con esa regla del Antiguo Testamento? ¿O tenía Timoteo otros argumentos para no tomar un poco de vino en favor de su salud?

Como sea, este versículo inspirado por Dios contiene lecciones que nosotros hoy día debemos considerar.

Aclaremos, este pasaje no dice que todos los cristianos con problemas estomacales deberían tomar vino. Y tomar vino tampoco soluciona todos los problemas estomacales. Tampoco nos dice este versículo que no podemos orar por sanidad. Lo que aprendemos primeramente de este pasaje es que aun cristianos, también sus líderes, se pueden enfermar y luchar con temas de su salud. Es interesante notar que el apóstol Pablo no reprende a Timoteo por no tener suficiente fe. De hecho, leemos en otros pasajes a Pablo elogiando a Timoteo por su carácter cristiano y por su fe - Timoteo fue un buen cristiano y líder (Filp.2:19-22 / 2Tim.1.5). 

Ahora, no es sabio sacar conclusiones rápidas y generales acerca del tema de la sanidad usando un solo pasaje sin leer acerca del tema en toda la Biblia. El tema tiene que ver con mucho más que con tomar un poco de vino o con una fórmula simplista. Tenemos que reconocer que hay algo de misterio en el asunto - a veces Dios interviene directa y poderosamente y en otras lo sentimos alejado del asunto; además debemos ser responsables cuidando nuestra salud física. Sin embargo, al final no tenemos el control de los resultados. Algunos sanan y otros no. 

Como sea, Jesús es el Sanador - esta verdad nunca cambia. Esto no nos libera de la responsabilidad de cuidar nuestra salud física comiendo saludablemente, haciendo ejercicio, descansando adecuadamente y en caso dado tomar la medicina respectiva - ninguna maquina funciona sin que se le haga el mantenimiento respectivo, tampoco el cuerpo. Oramos y seguimos orando por la intervención divina. Y al final de todo, dejamos el resultado en las manos de Dios, Él es el Soberano (2Cor.12:7-10 / Filp.2:25-28 / Ex.15:16 / Mt.4:24 y Mt.8:14-17 / Sal.103:3 / Stg.5:13-16 / Mr.16:17-18 / Lc.4:17-19 / Job 5:18 / Dt.32:39). Y no olvidemos que llega el día cuando el Señor 'secará toda lágrima de los ojos, y no habrá más muerte ni tristeza ni llanto ni dolor. Todas esas cosas ya no existirán más' (Apoc.21:4) NTV.

Ah, y tengamos en cuenta, este versículo no nos da permiso para dar rienda suelta a los apetitos y deseos naturales, pero tampoco hace un llamado al ascetismo exagerado. Balance es la clave.

ASIMILANDO

no dude en leer los contextos de los textos

[1] LEA las citas arriba anotadas. ¿Qué dicen estos textos? ¿Qué significan estos pasajes para nosotros hoy día? ¿Qué lecciones aprendemos de ellos? ¿Hay algo de lo cuál deba arrepentirse? ¿Hay algo que deba cambiar en su vida, alguna actitud, alguna costumbre? ¿Qué pasos debe tomar para cumplir con el mandato de Cristo? 

[2] Use este devocional/estudio para reflexionar y dialogar al respecto con otra persona, con la familia o un grupo pequeño. ¿Con quién y cuándo quiere compartir lo aprendido?

[3] ORE(n) a Dios Padre en el cielo usando estos versículos.

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lunes, 13 de abril de 2020

la confianza en tiempos de crisis

"Porque no queremos que ignoren, hermanos, acerca de nuestra aflicción sufrida en Asia. Porque fuimos abrumados sobremanera, más allá de nuestras fuerzas, de modo que hasta perdimos la esperanza de salir con vida. De hecho, dentro de nosotros mismos ya teníamos la sentencia de muerte, a fin de que no confiáramos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos,..." (2Cor.1:8-9) NBLA.

Cuando vemos o experimentamos cosas dolorosas, una crisis, una enfermedad o una pandemia como la que estamos viviendo hoy día, todo aquello que en algún momento nos daba una cierta seguridad, ahora se esfuma o pierde relevancia. Dios usa esos momentos para llevarnos a confiar totalmente en Él; es en esos momentos que aprendemos que la roca es Cristo.

Dios incrusta en nuestras vidas aquellos momentos en los que somos sacudidos para que nos demos cuenta de lo que tiene valor y lo que verdaderamente importa, y para hacer de nosotros joyas preciosas que le glorifican (1Cor.3:13-15 / 1Pe.1:7 / Mt.7:24-27 / Hch.14:22).

Vea el ejemplo del apóstol Pablo. 


[1] Él llegó a sus límites, pero Dios lo estaba llevando a confiar totalmente en Cristo.

"Porque no queremos que ignoren, hermanos, acerca de nuestra aflicción sufrida en Asia. Porque fuimos abrumados sobremanera, más allá de nuestras fuerzas, de modo que hasta perdimos la esperanza de salir con vida. De hecho, dentro de nosotros mismos ya teníamos la sentencia de muerte, a fin de que no confiáramos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos,..." (2Cor.1:8-9) NBLA. - 2Tim.4:6-8.

[2] Dios quiso proteger a Pablo del orgullo y por eso permitió la tal espina en la carne. Pablo aprendió a aceptar sus debilidades (sus limitaciones, su dolor, situación no sanada) con tal que Cristo fuera glorificado en y a través de su vida.

"Y dada la extraordinaria grandeza de las revelaciones, por esta razón, para impedir que me enalteciera, me fue dada una espina en la carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca. Acerca de esto, tres veces he rogado al Señor para que lo quitara de mí. Y Él me ha dicho: «Te basta Mi gracia, pues Mi poder se perfecciona en la debilidad». Por tanto, con muchísimo gusto me gloriaré más bien en mis debilidades, para que el poder de Cristo more en mí" (1Cor.12:7-9) NBLA.

[3] Pablo aceptó la pérdida de muchos privilegios y de cosas en la vida por ver el poder de Dios actuando en su vida.

"Pero todo lo que para mí era ganancia, lo he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y aún más, yo estimo como pérdida todas las cosas en vista del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por Él lo he perdido todo, y lo considero como basura a fin de ganar a Cristo, y ser hallado en Él, no teniendo mi propia justicia derivada de la ley, sino la que es por la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios sobre la base de la fe, y conocerlo a Él, el poder de Su resurrección y la participación en Sus padecimientos, llegando a ser como Él en Su muerte, a fin de llegar a la resurrección de entre los muertos" (Filp.3:7-11) NBLA.

El ejemplo de Jesús:


Cuando Jesús se encontraba en el jardín Getsemaní orando decía: "Entonces les dijo: «Mi alma está muy afligida, hasta el punto de la muerte; quédense aquí y velen junto a Mí». Y adelantándose un poco, cayó sobre Su rostro, orando y diciendo: «Padre Mío, si es posible, que pase de Mí esta copa; pero no sea como Yo quiero, sino como Tú quieras»" (Mt.26:38-39) NBLA.

Jesús tenía el poder para cambiar su situación (Mt.26:52-53), pero decidió renunciar al control de todas las circunstancias; prefirió confiar en el Padre quien tiene el verdadero control y quien define el resultado de todo - "si es posible, que pase; pero como Tú quieras". Recordemos que no era una copa que Jesús merecía. Sin embargo, Jesús tenía una clara meta: ver al Padre glorificado a través de su obediencia, aun en un momento oscuro (Jn.12:27-28 / Filp.2:8). El fruto de Sus sufrimientos glorifica al Padre hasta el día de hoy (Filp.2:5-11 / Hebr.12:1-2 / Hebr.1:3).

"Humíllense, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que Él los exalte a su debido tiempo, echando toda su ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de ustedes. Sean de espíritu sobrio, estén alerta. Su adversario, el diablo, anda al acecho como león rugiente, buscando a quien devorar. Pero resístanlo firmes en la fe, sabiendo que las mismas experiencias de sufrimiento se van cumpliendo en sus hermanos en todo el mundo. Y después de que hayan sufrido un poco de tiempo, el Dios de toda  gracia, que los llamó a Su gloria eterna en Cristo, Él mismo los perfeccionará, afirmará, fortalecerá, y establecerá. A Él sea el dominio por los siglos de los siglos. Amén.
(1Pe.5:6-11) NBLA.


ASIMILANDO (2 Timoteo 3:16-17)

[1] ¿Qué lecciones aprendió durante este estudio? ¿Qué escuchó que Dios le impresionaba o hablaba durante este estudio?

[2] ¿Qué pasos va a tomar para ejecutar lo aprendido? Sea específico. ¿Cuándo va a comenzar con la aplicación de las lecciones en su vida y ministerio? ¿A quién le va a rendir cuentas acerca del proceso de ejecución de las lecciones?

[3] ¿Cuáles desafíos cree usted que va a enfrentar en la aplicación de las lecciones en su vida y ministerio? ¿Qué cosas ve usted como favorables para la aplicación de las lecciones?

[4] ¿Con quién va a compartir lo aprendido en esta lección? ¿Cuándo le compartirá?

[5] Anote a continuación una petición de oración relacionada con la sesión y la lección. Comparta con otros su petición y permita que ellos oren con usted.

jueves, 19 de marzo de 2020

COVID-19: una sugerencia sabia

La siguientes es una pregunta que ronda en los aires por estos tiempos: ¿Cómo deben los cristianos responder o comportarse frente a situaciones de peligro, como en el caso de estos días, el COVID-19? No faltan quienes condenan a otros cristianos porque cumplen las leyes y recomendaciones de los gobiernos, o porque simplemente emplean el sentido común cumpliendo con la cuarentena. Aquellos andan diciendo que la gente está siendo controlada por el temor o por la falta fe. Dicen que lo único que hay que hacer es declarar las promesas de Dios y listo.

Lo primero que quiero decir al respecto es: ¡cuidémonos de usar la vergüenza, la condenación, la culpabilidad y la acusación como medios para influir en o manipular a la gente! Tampoco es justo exponer a la gente a esperanzas que no tienen bases sólidas.

Hay cristianos que no toman precaución alguna frente a los peligros basándose en el Salmo 91 u otras citas bíblicas. Dicen que Dios los protege como sea y reclaman o demandan de una u otra manera la protección divina. El salmo sí dice entre otras cosas lo siguiente: "Porque El te libra del lazo del cazador y de la pestilencia mortal" (Sal.91:3) LBLA. Sin embargo, ¿significa esto que puedo lanzarme a la boca del león y no temer que me pase algo? ¿Es esta una palabra que se puede usar de esa manera?

Es interesante notar que el diablo tentó a Jesús usando unas palabras del Salmo 91 sugiriéndole que se tirara de la cima del templo porque Dios lo iba a proteger como sea: "Pues El dará órdenes a sus ángeles acerca de ti, para que te guarden en todos tus caminos. En sus manos te llevarán, para que tu pie no tropiece en piedra" (Sal.91:11-12) LBLA. Jesús le responde al diablo de la siguiente manera: ". . . También está escrito: 'NO TENTARAS AL SEÑOR TU DIOS'" (Mt.4:6-7) LBLA.

Ni el Salmo 91 ni ninguna otra cita en la Biblia (de las que conozco), nos sugieren que podemos exponernos locamente a riesgos y exponer irresponsablemente la vida de otros a peligros. ¿Queremos tentar a Dios?

Dios sí nos ama y nos dice que Él usará todas las cosas para nuestro bien (Rom.8:28,35-39 / Gn.50:20 / 2Cor.4:15-17 / Hebr.12:6-12). Pero Dios también usa momentos difíciles, de adversidades y de sufrimientos para probar nuestros corazones (Dt.8:2-3,16 / 1Pe.1:7-8 / Apoc.3:19). Y SÍ, Dios nos acompaña y nos protege en circunstancias adversas (Sal.46:1-2). Y SÍ, Dios no nos ha destinado para ira, sino para salvación en Cristo (1Tes.5:9). Y SÍ, Dios nos puede librar de la pestilencia y del horno de fuego, pero si no lo hace, entonces no dejaremos de adorar al Rey de reyes. Sabemos que la vida terrenal no es el fin ni el final (Dn.3:16-18 / Filp.1:19-23).

Recordemos que la Biblia también nos dice que debemos ser prudentes: "El hombre prudente (avisado, sensible, cuerdo) ve el mal y se esconde, los simples siguen adelante y pagan las consecuencias" (Prov.27:12) LBLA. (Lea también Prov.22:3).

Además, nos dice que seamos responsables para con el prójimo: "Nada hagáis por egoísmo o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de vosotros considere al otro como más importante que a sí mismo, no buscando cada uno sus propios intereses, sino más bien los intereses de los demás" (Filp.2:3-4) LBLA.

Y no olvidemos que la Biblia nos dice que debemos obedecer las autoridades, siempre y cuando sus leyes no violen los parámetros de las Escrituras (Rom.13 / Hch.5:28-29).

(estas notas las escribí inspirado por un mensaje de Mike Winger (https://www.biblethinker.org) y porque al leer diferentes posts en Facebook considero importante que tengamos una posición balanceada acerca del tema) - (https://caudalesdevida.blogspot.com)

lunes, 2 de septiembre de 2019

el apóstol Pablo llorando - ¿por qué?

"Pues ya les dije varias veces y ahora se los repito de nuevo con lágrimas en los ojos: hay muchos cuya conducta demuestra que son verdaderos enemigos de la cruz de Cristo. Van camino a la destrucción. Su dios son sus propios apetitos, se jactan de cosas vergonzosas y sólo piensan en esta vida terrenal. En cambio, nosotros somos ciudadanos del cielo, donde vive el Señor Jesucristo. Y esperamos con mucho anhelo que él regrese como nuestro Salvador. Él tomará nuestro débil cuerpo mortal y lo transformará en un cuerpo glorioso, igual al de él. Lo hará valiéndose del mismo poder con el que pondrá todas las cosas bajo su dominio" (Filp.3:18-21) NTV

El apóstol expresa sus emociones frente a la situación de algunas personas y sus actitudes, acciones, estilo de vida y las consecuencias de tal vida. Mientras Pablo escribe la carta a los filipenses esta llorando y angustiado por los que califica enemigos de la cruz ya que su final es la destrucción. 
Son enemigos de la cruz porque siguen sus propios apetitos, se jactan de cosas vergonzosas y solo piensan en lo terrenal. Pablo no está despreciando los enemigos de la cruz. Él  más bien está expresando una gran preocupación por su eternidad, por su destino final. Los enemigos de la cruz están preparando su propia destrucción - eso le duele profundamente al apóstol.

El apóstol Pablo, en otra ocasión, revela su gran tristeza (abundante tristeza; pena) y continuo dolor (incesante angustia) que tiene en su corazón porque los israelitas no aceptaron el mensaje de vida de Jesucristo e iban rumbo al infierno (Rom.9:1-3).

Cuando el apóstol Pablo se dirige a los ancianos de Éfeso les recuerda que mientras él estaba con ellos "por tres años, de noche y de día, no cesó de amonestar a cada uno con lágrimas" (Hch.20:30-31) LBLA. (Hch.20:19).

El amor de Pablo por la gente y por la iglesia tenía elementos emocionales profundos. El apóstol entendía las implicaciones que tiene el recibir o el rechazar el mensaje de Cristo, y eso lo hacía feliz o lo entristecía - por las respectivas consecuencias. La felicidad no era porque podía contabilizar uno más en el número de miembros en la iglesia que luego podía levantar su ego. No era una alegría por sostener un trofeo en la mano, resultado de sus esfuerzos. Tampoco era una tristeza porque lo habían rechazado a él. Pablo estaba preocupado por la eternidad de la gente (2Cor.2:4). VEA TAMBIÉN: Sal.119:136; Jer.9:1; Jer.13:17; 

EL EJEMPLO DE JESÚS

  • Jesús respondió con enojo cuando sus acusadores no sabían cómo contestar a la pregunta: "¿Permite la ley hacer buenas acciones en el día de descanso o es un día para hacer el mal? ¿Es un día para salvar la vida o para destruirla?. Pero ellos no quisieron contestarle" (Mr.3:4) NTV. El legalismo y la dureza de corazón de los religiosos llevaron a Jesús a reaccionar emocionalmente. Los religiosos no estaban interesados en el bienestar presente y eterno de la gente (Mr.3:1-6). Jesús responde entonces con una ‘ira santa’ nacida de un dolor interno y una tristeza profunda al ver el daño que esta gente se está haciendo a sí misma y a la gente a la que pretenden servir.
  • Cuando Jesús se acercó a Jerusalén el llora sobre la ciudad: "Al acercarse a Jerusalén, Jesús vio la ciudad delante de él y comenzó a llorar. ¡Cómo quisiera que hoy tú, entre todos los pueblos, entendieras el camino de la paz! Pero ahora es demasiado tarde, y la paz está oculta a tus ojos. No pasará mucho tiempo antes de que tus enemigos construyan murallas que te rodeen y te encierren por todos lados. Te aplastarán contra el suelo, y a tus hijos contigo. Tus enemigos no dejarán una sola piedra en su lugar, porque no aceptaste tu oportunidad de salvación" (Lc.19:41-42) NTV.

Hablar la verdad es importante. Hablar la verdad en amor es mejor. Ahora, no nos debe extrañar que el amor puede a veces ser acompañado por lágrimas sinceras que revelan la preocupación profunda por la gente y su destino. 

Las lágrimas de Jesús por Jerusalén son en realidad las lágrimas de Dios que ve la desgracia, el dolor y el sufrimiento innecesario que los humanos viven, o que llegarán a vivir por haber rechazado la mano extendida de la salvación; y por seguir los caminos de la perdición y no aprovechar la oportunidad que Dios les brinda para corregir su rumbo.

Dios no nos llama solamente a aprender de las enseñanzas de Pablo sino también de sus emociones. ¿Lloramos por los perdidos como lo hace el apóstol Pablo? ¿Lloramos cómo lo hizo Jesús?

miércoles, 14 de agosto de 2019

el fracaso no es el final

"Entonces Pedro se bajó por el costado de la barca y caminó sobre el agua hacia Jesús. Pero, cuando vio el fuerte viento y las olas, se aterrorizó y comenzó a hundirse. «¡Sálvame, Señor!» —gritó. De inmediato, Jesús extendió la mano y lo agarró. ..." (Mt.14:29_31) NTV

"Jesús le dijo por tercera vez: "Simón, hijo de Juan, ¿Me quieres?" Pedro se entristeció porque la tercera vez le dijo: "¿Me quieres?" Y Le respondió: "Señor, Tú lo sabes todo; Tú sabes que Te quiero." "Apacienta Mis ovejas," le dijo Jesús" (Jn:21:17) NBLH

"... Trae a Marcos contigo cuando vengas, porque me será de ayuda en mi ministerio" (2Tim.4:11) NTV

Jesús extendió la mano a PEDRO cuando éste se estaba hundiendo - El había fallado. Él había dudado de las Palabras de Jesús, fue invadido por el temor, no puso la mirada en Jesús - se concentró en las circunstancias; y luego comenzó a hundirse en las profundas aguas. Jesús responde al llamado de auxilio de Pedro alcanzándole la mano. Jesús no lo acabó de hundir, sino que le ayudó a superar esta crisis. Pedro requería de un Jesús que le alcanzara la mano. Más adelante Pedro hace afirmaciones que no cumplió. Niega a Jesús tres veces. Sin embargo, Jesús le da una nueva oportunidad y lo restaura (Mt.14:26-31 / Mr.14:26-31 / Jn.21:15-19).

El ayudante del apóstol Pablo: JUAN MARCOS en un cierto momento del viaje misionero desertó, él falló de alguna manera en su compromiso. Si no hubiera sido por Bernabé (Consolador), quien se preocupó por este hombre en su crisis (probablemente se condenaba por haber fracasado, puede haber sentido culpabilidad, depresión, rechazo), probablemente nunca hubiera llegado a ser lo que al final llegó a ser. Juan Marcos llegó a ser una figura clave en el proceso de la escritura del Evangelio de Marcos (Hch.13:13 - Hch.15:36-39 - 2Tim.4:11). En la historia de Juan Marcos notamos igualmente la necesidad de que alguien en un cierto momento de la vida le diera de manera especial una mano.

DOS LECCIONES importantes que debemos aprender:

[1] Si hemos fracasado en el camino con Dios, entonces éste no significa el final. Es verdad, el fracaso es doloroso. El sentimiento de frustración, de culpabilidad, de condena pueden ser fuertes. Sin embargo, el Dios Eterno, el Todopoderoso, el Santo es también el Dios de amor y es el Rescatista. Dios nos da una nueva oportunidad, nos restaura y hace que nuestra historia al final se vea sanada y ordenada. Muchas de las personas que aparecen en la lista de los grandes de la fe en algún momento del trayecto fracasaron terriblemente. Sin embargo, Dios ve el final de la historia de cada uno. Si hemos pecado, entonces debemos arrepentirnos, luego levantarnos y seguir adelante. Un nuevo encuentro con Dios cambia todo. "Los justos podrán tropezar siete veces, pero volverán a levantarse" (Prov.24:16) NTV (Sal.37:24 / Sal.145:14).

[2] ¿Qué hacemos con el que ha experimentado un fracaso? Claro, podemos acusarlo, rechazarlo, condenarlo y acabar de hundirlo. hacer algo parecido como lo que querían hacer los fariseos con la mujer que fue sorprendida en el adulterio. Podemos darles lo que merecen, aplicarles la ley (Jn.8:1-11). O podemos extender la mano como lo hizo Jesús. O podemos seguir el camino que Bernabé tomo con Juan Marcos. O hacer lo que Jesús hizo con Pedro después de que lo negara tres veces - le dio una nueva oportunidad. En el proceso de rescatar al caído probablemente tengamos que acercarnos en dado caso como lo hizo Natán con David, pero siempre manteniendo la puerta abierta para el regreso (2Sam.12). El hijo pródigo regresó a la casa del padre porque entendía que en ese hogar el padre tenía un corazón abierto, misericordioso y listo a dar una nueva oportunidad. "Hermanos, si alguien es sorprendido en pecado, ustedes que son espirituales deben restaurarlo con una actitud humilde" (Gal.6:1) NVI

Que Dios no nos encuentre en el lugar equivocado.
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sábado, 10 de agosto de 2019

restaurando al caído (Gal.6:1-5)

Una mirada de cerca a la cita en la carta a los Gálatas capítulo 6

"Hermanos, aun si alguno es sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradlo en un espíritu de mansedumbre, mirándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado. Llevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo. Porque si alguno se cree que es algo, no siendo nada, se engaña a sí mismo. Pero que cada uno examine su propia obra, y entonces tendrá motivo para gloriarse solamente con respecto a sí mismo, y no con respecto a otro. Porque cada uno llevará su propia carga" (Gal.6:1-5) LBLA

¿Cuál debe ser la actitud de la iglesia frente a un hermano que ha caído en la tentación? ¿Qué debemos hacer frente a tal situación? Podemos fácilmente tomar una posición equivocada y reaccionar con crítica, rechazo, alejamiento, avergonzarlo, aislarlo, divulgar rumores o aun calumniarlo. PERO también podemos seguir otra ruta y considerar las recomendaciones que el apóstol Pablo sugiere acá en la carta a los Gálatas.

[1] CUALQUIERA PUEDE SER SORPRENDIDO:

En estos versículos no se especifica el tipo de pecado. No importando el tipo de pecado, cualquier hermano puede ser sorprendido - tomado por sorpresa, no lo planeó ni lo esperaba, pero ocurrió. 
"La palabra que usa Pablo (paráptóma) no quiere decir un pecado consciente, sino un resbalón como el que podría dar cualquiera en una carretera helada o en un sendero peligroso" (William Barclay).

Ningún creyente anda completamente libre de pecado. Los deseos pecaminosos aun obran en el creyente y cada quien debe andar alerta para no caer en tentación (Gal.5:16-28). Especial atención requieren aquellos pecados que mantienen a un creyente atrapado. Pablo no está llamando a no tratar con los pecados, tampoco llama a esconder o ignorar las faltas que en su momento van a dañar la vida del creyente y la de aquellos que él influencie. 

[2] EL LLAMADO A RESTAURAR:

Como sea, si un hermano es atrapado en una falta o pecado, ¿qué debemos hacer? El apóstol Pablo claramente nos llama a restaurar al caído.
Restaurar significa remendar, equipar completamente, reparar, poner el miembro dislocado en su posición correcta, hacer regresar; también describe el trabajo de un cirujano cuando extirpa un tumor de una persona.

Es obvio que hay un camino correcto y un camino incorrecto al tratar al hermano caído. Recordemos que todos somos de alguna manera vulnerables y debemos cuidarnos. Es de suma importancia que la iglesia esté atenta a aquellos que por cualquier razón son sorprendidos en alguna falta (transgresión, paso en falso, desviación de la rectitud y de la verdad, ofensa, pecado) para ayudarles y para que no terminen en el lugar equivocado o en la perdición total. 

La ayuda debe hacerse en el espíritu correcto para no espantarlo, avergonzarlo y finalmente perderlo. El ministerio de la restauración es el ministerio de Dios, y Dios nos ha llamado a ese ministerio. Nuestra reacción frente a las faltas de otros creyentes no debería contener pensamientos de cómo podemos salir de éste. Más bien estamos llamados a ayudar al hermano, a ganarlo para que siga en el camino de la verdad y en la comunión con la iglesia.

La restauración busca ayudar al hermano a escapar de las trampas de diablo: "Y el siervo del Señor no debe ser rencilloso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido, corrigiendo tiernamente a los que se oponen, por si acaso Dios les da el arrepentimiento que conduce al pleno conocimiento de la verdad, y volviendo en sí, escapen del lazo del diablo, habiendo estado cautivos de él para hacer su voluntad" (2Tim.2:24-26) LBLA

[3] CONSEJOS PARA QUIEN RESTAURA:

[A] El apóstol Pablo escribe y dice que los espirituales están llamados a restaurar siguiendo los pasos correctos en la actitud correcta (Gal.6:1-3 / Hebr.5:13-14 / Mt.18:15-20)
Pablo comenzó en Gal.5 haciendo un llamado a todos los creyentes cristianos a andar en el Espíritu manifestando los frutos del Espíritu. Ahora viene y nos da unos consejos prácticos acerca de cómo andar en el Espíritu evitando el orgullo y la envidia, específicamente en cómo ayudar con mansedumbre al hermano que ha sido sorprendido en una falta. 
Según lo que nos viene enseñando el apóstol acerca del andar en el Espíritu, el espiritual es:
  • aquel que produce los frutos del Espíritu (Gal.5:22-23);
  • aquel quien vive personalmente una vida crucificada con Cristo y que vence las pasiones y los deseos de la naturaleza pecaminosa (Gal.5:24);
  • aquel quien vive en el Espíritu buscando agradar a Dios huyendo de las pasiones juveniles (Gal.5:16,25 / Gal.6:6-10 / Rom.8:4-5);
  • aquel quien vive en humildad y en paz con los hermanos (Gal.5:26 / Lc.14:10 / Filp.2:1-3 / Gal.5:15 / Stg.3:14-16 / 1Pe.5:5); el espiritual no se cree demasiado importante como para no juntarse con los que han fallado; tampoco se cree mejor que el resto de los cristianos (Gal.6:3).
  • y el espiritual restaura con mansedumbre - mansedumbre es uno de los frutos del Espíritu (Gal.6:1 / Gal.5:23).
[B] RESTAURAR CON UN ESPÍRITU DE MANSEDUMBRE: Hay que restaurar en un espíritu de mansedumbre (dócil, manso, es una expresión de ternura y gracia sin alcahuetar; es el equilibro entre demasiada ira y ser demasiado blando; se usa de un animal domado; es fuerza bajo un perfecto control) (Ef.4:1-2 / Mt.5:5 / 2Tim.2:25 / 1Cor.4:21 / Tit.3:2 / Mt.11:29). 
Pablo sugiere que no nos acerquemos al hermano con dureza, rechazo, espíritu de superioridad o ataque, sino con una sincera y amorosa preocupación. Recordemos la manera como Jesús trató a Pedro en diferentes ocasiones (Mt.14:22-33 / Jn.21:15-19).

"El peligro de los que están tratando de vivir de veras la vida cristiana es que tienen la tendencia de jugar duramente las caídas de los demás. Hay un elemento de dureza en muchas buenas personas. Hay muchas buenas personas a las que no se puede ir a llorar en su hombro, o a confesarle una experiencia de fracaso o derrota; mostrarían muy poca simpatía. Pero Pablo dice que, si una persona da un traspiés, el verdadero deber cristiano es ayudarla a que se ponga en pie otra vez" (William Barclay).

[C] El restaurador se mira así mismo para no caer en la trampa de predicarle a otros y él mismo ser finalmente descalificado (Gal.6:1,3 / Mt.7:1-5 / 1Cor.9:27 / 1Cor.13:1-3 / 2Cor.13:5-6). 
Todos los creyentes son tentados (1Cor.10:13 / 2Pe.3:17) y todos somos vulnerables. Eso nos llama a ayudar de la manera como nosotros queremos que nos ayuden en dado caso.
    • Ninguna persona es mejor que la otra (Gal.6:3). Todos los humanos son pecadores y dependen de Dios (Rom.3:23 / Rom.6:23). No hay lugar para que alguien se crea mayor que otros (Mt.23:12 / Rom.12:16 / 2Cor.10:12).
    • Tanto el que restaura como el que es restaurado se pueden acercar a Dios solamente por medio de Cristo Jesús (Lc.18:11 / Gal.2:15-21 / Ef.2:11-22).
    • Debemos vivir en un constante auto-examen. Nada nos trae más gozo, paz y autoridad que el tener una conciencia limpia (Mt.7:1-5 / 2Cor.13:5 / Lam.3:40 / Sal.119:59 / 1Cor.11:28,31 / Hebr.12:15 / 1Jn.3:20-21).
[D] COMPARTIENDO LAS CARGAS: Nos ayudamos mutuamente al llevar las cargas de los otros. Es verdad que no podemos solucionarle todos los problemas a la gente; no somos Dios (Mt.8:17 / 1Pe.2:24). Pero así como Cristo nos da la mano para ayudarnos, para ser perdonados, para ser restaurados; igualmente nosotros podemos extender la mano con compasión, en oración, con perdón, con animo, con exhortación, con ayuda práctica (Jn.13:34-35 / Gal.5:13-14 / Ex.23:5 / Num.11:11-12 / Dt.1:12 / Is.58:6 / Lc.11:46 / Rom.15:1).

Cada quien es responsable por su propia vida y tendrá que rendir un día cuentas a Dios (Gal.6:5 / Mt.12:36 / Mt.18:23 / Rom.14:12 / 2Cor.5:10). 

Hay una clase de carga que tiene que ver con el prójimo - esta tiene que ver con cumplir la ley de Cristo amando al prójimo, teniendo un sincero interés por el prójimo, sirviendo y ayudando al prójimo en el Espíritu de Cristo. 

La otra carga es la personal; nadie puede llevar esta por mí; son obligaciones que yo debo cumplir y ninguno otro lo puede hacer por mí.

La iglesia tiene la responsabilidad de ayudar al hermano errante, pero cada individuo debe tomar su responsabilidad personal en cuanto a tratar con el pecado y las tentaciones.
Es como cuando vamos de paseo y cada quien lleva su morral, pero en dado momento le ayudamos al compañero, especialmente en el momento en el cual el recorrido se torna difícil y el compañero está cansado o anda herido por los desafíos del camino - esto obedece a la ley de Cristo (Gal.5:14 / Jn.13:34 / Jn.15:12).
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viernes, 2 de agosto de 2019

¿lo aceptaría?

"Pero, cuando Pedro llegó a Antioquía, tuve que enfrentarlo cara a cara, porque él estaba muy equivocado en lo que hacía. Cuando llegó por primera vez, Pedro comía con los gentiles que son cristianos, quienes no estaban circuncidados. Pero después, cuando llegaron algunos amigos de Santiago, Pedro no quiso comer más con esos gentiles. Tenía miedo a la crítica de los que insistían en la  necesidad de la circuncisión. Como resultado, otros cristianos judíos imitaron la hipocresía  de Pedro, e incluso Bernabé se dejó llevar por esa hipocresía. Cuando vi que ellos no seguían la verdad del mensaje del evangelio, le dije a Pedro delante de todos los demás: «Si tú, que eres  judío de nacimiento, dejaste a un lado las leyes judías y vives como un gentil, ¿por qué ahora tratas de obligar a estos gentiles a seguir las tradiciones judías?" (Gal.2:11-14) NTV


HAY DOS COSAS QUE EN LA COMUNIDAD CRISTIANA REPRESENTAN DESAFÍOS ESPECIALES:


[1] Uno de estos desafíos es tener una preocupación sincera por el bienestar del otro, una preocupación que en caso dado llega al punto de ir y confrontar al hermano de la manera correcta, si es que éste anda por caminos equivocados y con actitudes malsanas (Gal.6:1 / Is.35:3-4 / Ez.34:16 / Mt.18:12-15 / Lc.15:4-7,22--32 / Stg.5:19-20 / 1Jn.5:16 / Jud.1:22-23).
  • El propósito de esto es la restauración, es querer ver al hermano bien y rescatarlo del camino equivocado. El hermano SÍ nos debe preocupar (Gn.4:9). Es verdad que el hermano es responsable por su vida y toma finalmente las decisiones para su vida. También es verdad que él no nos puede culpar de cosas por las cuales él es responsable (Dt.24:16 / 2Re.14:6 / Jer.31:29-30). Aun así, nosotros sí debemos, con preocupación sincera y de la manera correcta, buscar ayudar al hermano cuando vemos que anda por caminos equivocados y que lo llevan a la perdición o destrucción. El interés por el bienestar del hermano es nuestro deber cristiano - la confrontación en amor y en humildad construye y no destruye (Gal.6:1 / Jn.13:34-35).
  • La manera cómo procedemos en el caso y en los momentos de confrontación, la actitud, el momento y la manera como lo hacemos son todos temas de vital importancia. El apóstol Pablo lo describe en la carta a los Gálatas de la siguiente manera: "Amados hermanos, si otro creyente está dominado por algún pecado, ustedes, que son espirituales, deberían ayudarlo a volver al camino recto con ternura y humildad. Y tengan mucho cuidado de no caer ustedes en la misma tentación. Ayúdense a llevar los unos las cargas de los otros, y obedezcan de esa manera la ley de Cristo. Si te crees demasiado importante para ayudar a alguien, sólo te engañas a ti mismo. No eres tan importante. Presta mucha atención a tu propio trabajo, porque entonces obtendrás la satisfacción de haber hecho bien tu labor y no tendrás que compararte con nadie. Pues cada uno es responsable de su propia conducta" (Gal.6:1-5) NTV

[2] El otro desafío tiene que ver con la manera cómo recibimos el ser corregidos. ¿Cómo respondemos cuando un hermano se nos acerca porque tiene una preocupación sincera y válida acerca de nuestro comportamiento? ¿Lo aceptamos?CLARO, mucho depende de cómo se nos acerca el hermano y del carácter del hermano. Pero digamos que él es un hermano de buen carácter. ¿Aceptaríamos la reprensión, la corrección? Tristemente notamos que muchos cristianos en tales casos se ofenden y se alejan diciendo: "No juzgue".Hoy en día no se enfatiza mucho el tema de la humildad, del arrepentimiento y de la corrección. Más bien se enfatiza todo lo relacionado con los temas de la auto-estima, de la auto-realización y del sentirse bien a cualquier precio. Muy poco se habla del sacrificio y de la obediencia a Dios (Lc.9:23 / Mt.7:15-27).
  • La Biblia habla de 'reprender' (poner en evidencia; convencer, refutar, exponer) al que anda por sendas equivocadas o en pecado - esto debe ser una dinámica natural en la iglesia por el bien de la gente que es parte de la congregación. Esto debe hacerse con el propósito de ser fortalecidos en cuanto a nuestra fe (1Tim.5:10 / 2Tim.4:2 / Tit.1:13 / Mt.18:15 / Lc.3:19 / Jn.3:20 /Ef.5:11).
  • El mismo Señor corrige a sus hijos (Hebr.12:5-11 / Apoc.3:19 / Dt.8:5 / Jer.10:24 / Jer.30:11 / Jer.31:18 / 1Cor.11:32).
  • No nos conviene rechazar la corrección (Prov.3:11-12 / Prov.15:10,32 / Hebr.12:7-12).
APLICACIÓN:¿Qué lecciones aprendió durante este estudio? Escriba una o dos frases completas que resuman las lecciones aprendidas.

¿Debe arrepentirse de algo? - sea específico/a ¿Qué pasos debe tomar para ser obediente a los mandatos de Cristo? Sea específico.


Anote a continuación una petición de oración; y use este asunto para orar en este instante a Dios.


Comparta con una persona lo aprendido en esta lección. ¿A quién le compartirá? ¿Cuándo le compartirá?

sábado, 18 de mayo de 2019

ayudando a volver al camino (Stg.5:19-20)


"Mis amados hermanos, si alguno de ustedes se aparta de la verdad y otro lo hace volver, pueden estar seguros de que quien haga volver al pecador de su mal camino salvará a esa persona de la muerte y traerá como resultado el perdón de muchos pecados" (Stg.5:19-20) NTV

"Hermanos, aun si alguno es sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradlo en un espíritu de mansedumbre, mirándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado. Llevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de  Cristo" (Gal.6:1-2) LBLA

Introducción:

Jesús extendió la mano a Pedro cuando éste se estaba hundiendo - El había fallado. Él había dudado de las Palabras de Jesús, fue invadido por el temor, no puso la mirada en Jesús - se concentró en las circunstancias; y luego comenzó a hundirse en las profundas aguas. Jesús responde al llamado de auxilio de Pedro alcanzándole la mano. Jesús no lo acabó de hundir, sino que le ayudó a superar esta crisis. PERO es importante notar que Pedro requería de un Jesús que le alcanzaba la mano (Mt.14:26-31).

El ayudante del apóstol Pablo: Juan Marcos en un cierto momento del viaje misionero desertó, él falló en su compromiso. Si no hubiera sido por Bernabé (Consolador), quien se preocupó por este hombre en su crisis, probablemente nunca hubiera llegado a ser lo que al final llegó a ser. Juan Marcos llegó a ser una figura clave en el proceso de la escritura del Evangelio de Marcos (Hch.13:13 - Hch.15:36-39 - 2Tim.4:11). En la historia de Juan Marcos notamos igualmente la necesidad de que alguien en un cierto momento de la vida le diera de manera especial una mano.

Estas y muchas otras historias muestran que debemos tener un espíritu restaurador frente aquel hermano que por alguna razón falla, comete un pecado, se aparta momentáneamente de Dios, entra en una crisis. En vez de terminar hundiéndolo, debemos extender la mano para que pueda volver al camino. 
(La mujer sorprendida en adulterio - Jn.8:1-11 / Ez.34:4.16 / Mt.18:15 / Lc.22:32 / Gal.6:1 / Hebr.12:12-13 / Jud.1:22-23).

Para hacer la obra de restauración bien debemos entender ciertas verdades bíblicas en cuanto a este asunto.

[1] CUIDADO: Todos somos vulnerables

Un creyente puede desviarse y caer si no cuida ciertos principios bíblicos en su vida. LBLA traduce la cita en Gal.6:1 de la siguiente manera: "Hermanos, aun si alguno es sorprendido en alguna falta...". El ser sorprendido no habla de ser detectado en el acto mismo, sino que la persona es sorprendida por el pecado al descuidarse y no estar vigilante y cae (Gal.2:11-13 / Gn.12:11-13 / Num.20:10-13 / 2Sam.11:2-27 / Mt.26:69.75).
La persona que es sorprendida es una persona que sin haberlo planeado deliberadamente efectúa una mala obra y termina en alguna transgresión.
  • Si uno deja de oír las enseñanzas y/u oye enseñanzas que no son doctrina sana puede llevar a que nos apartemos de las cosas de Dios o nos metamos por malos caminos (Prov.19:27 / Mt.16:6.12 / 2Tim.2:18).
  • El amor al dinero puede llevarnos a que dejemos la fe y hagamos cosas indebidas que nos hunden en cuanto a la relación con Dios (1Tim.6:10 / Mt13:1-9.18-23).
  • Malas amistades y malos consejos nos hacen desviar de la verdad (2Pe.3:17 / Sal.1:1 / 1Cor.15:33).
  • Podemos caer en las tentaciones por obedecer los deseos de nuestra carne (Stg.1:13-15 / 1Tim.4:16 / 2Tim.2:20-23 - vea el ejemplo de David cuando cayó con Betsabé).
Esta verdad nos debe poner en alerta porque nosotros podemos muy bien caer si no nos cuidamos. Pero también debe llevarnos a que tengamos misericordia con aquellos que fallan.

"Mis amados hermanos, si alguno de ustedes se aparta de la verdad y otro lo hace volver, pueden estar seguros de que quien haga volver al pecador de su mal camino salvará a esa persona de la muerte y traerá como resultado el perdón de muchos pecados" (Stg.5:19-20) NTV

[2] ENTIENDA: Dios quiere restaurar
  • Dios mismo quiere traer de regreso a los que están desviados (Ez.34:16 / Mt.18:11-14).
  • Dios no quiere la muerte del pecador, sino que se arrepienta y tenga vida (Ez.33:11 / Mr.2:17 / Lc.5:31-32).
  • Dios quiere ver restaurado al que se ha desviado (Lc.15:1-24 / Lc.19:10 / Jer.31:18-20).
  • Dios no quiere que alguien se pierda, sino que todos lleguen al conocimiento de la verdad y sean salvos (1Tim.2:1-4).
Es por eso que Dios nos hace un llamado a practicar misericordia con el que falló y nos llama a que le ayudemos a retornar al camino correcto, que ordene su vida y que sea restaurado a la plena comunión con Dios y con el prójimo (Gal.6:1-4 / Mt.18:15 / Jud.1:22 / Stg.5:19-20 / Tit.1:13/ 2Tim.4:2).

"Y Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes daré a los pobres, y si en algo he defraudado a alguno, se lo restituiré cuadruplicado. Y Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa, ya que él también es hijo de Abraham; porque el Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo que se había perdido" (Lc.19:8-10) LBLA

[3] RESTAURA - ayude al hermano debidamente
  • Antes de ayudarle al hermano debemos cuidar y examinar nuestra propia actitud (Mt.7:1-5 / Rom.2:1). Jesús quiere tratar primero con la viga en nuestro propio ojo; luego nos anima a tratar con la paja en el ojo del hermano. La auto-crítica nos protege del juicio de Dios (1Cor.11:31 / Jn.8:7-9). Existe un gran peligro cuando tenemos mucha confianza en nuestra propia rectitud que nos lleva rápidamente a despreciar a los demás, o considerarlos menos o nada. Es peligroso confiar que estamos por encima de otros porque practicamos ciertos ritos y conductas religiosas externas y olvidar nuestros motivos, actitudes y pensamientos desviados (Lc.18:9-14).
  • El propósito básico debe ser la restauración en vez de exponer al que ha fallado sin querer o sin poder ayudarle debidamente (Gal.6:1-4).
    • Restaurar tiene que ver con arreglar, hacer que algo o alguien vuelva a su posición anterior de integridad (Mt.4:21 / Mr.1:19 - reparación de redes para volver a usarlas en la pesca).
    • La actitud básica de un restaurador debe ser en todo sentido positiva.
  • La reprensión debe estar combinada con amor y verdad al corregir a un hermano. La verdad sin amor es aspereza. Amor sin verdad es falsedad (Apoc.3:19 / 1Tim.5:20 / 2Tim.4:2 / Tit.1:13 / Lc.17:3 / Prov.10:12 / 1Pe.4:8 / Gal.2:11-14). La iglesia no puede dar la impresión de que tiene la vista gorda en situaciones de pecado manifiesto. La reprensión, cuando es necesaria, se debe cumplir sin favoritismos ni prejuicios y siempre buscando la restauración genuina de la persona que ha caído o fallado.
  • La dirección o el consejo que le demos al hermano debe estar basada en los principios de la Palabra de Dios (2Tim.4:2).
¿A quién conoce y que necesita su ayuda restauradora?

"En presencia de Dios y de Cristo Jesús - quien un día juzgará a los vivos y a los muertos cuando venga para establecer su reino - te pido encarecidamente: predica la palabra de Dios. Mantente preparado, sea o no el tiempo oportuno. Corrige, reprende y anima a tu gente con paciencia y buena enseñanza" (2Tim.4:1-2) NTV

"No escuches ninguna acusación contra un anciano, a menos que haya dos o tres testigos que la confirmen. Los que están en pecado deberían ser reprendidos delante de toda la congregación, lo cual servirá de firme advertencia para los demás" (1Tim.5:19-20) NTV

[4] APRENDA - la responsabilidad y las limitaciones al ayudar

El creyente que restaura debe ser consciente de ciertas limitaciones:
  • No tenemos en todos los casos la autoridad para reprender. Siempre lo debemos hacer con respeto. Nunca podemos ir más allá de la autoridad que tenemos ni meternos en asuntos que no son nuestra responsabilidad; tampoco podemos abusar de la autoridad que tenemos en cada caso ( 1Tim.5:1 / Jud.9 / Tit.2:15). "Sin embargo, si sufren, que no sea por matar, robar, causar problemas o entrometerse en asuntos ajenos" (1Pe.4:15) NTV
  • Aunque hagamos todo el esfuerzo para ayudarle a un hermano a regresar al camino de vida puede ser que no tengamos éxito. Hay casos en los que no podremos hacer nada porque el individuo no quiere, no pone atención, no se arrepiente de verdad o insiste en su camino (Jer.6:16 / Jer.35:15 / Prov.1:24 / Os.11:2 / Mt.22:3 / Mt.23:37 / Jn.3:11 / Jn.5:40 / 1Re.22:8).
    • Si no podemos hacer nada, entonces no nos queda más que orar por esa persona y encomendarla a Dios (Is.1:16-20 / Prov.9:8 / Prov.13:18 / Prov.23:9 / Prov.29:1 / Mt.7:6 / Hebr.6:4-8).
  • Restauración es un asunto muy importante para aquel quien está directamente involucrado, pero también para aquellos que están bajo la influencia de quien se ha desviado (Gal.2:11-14). En el caso de Pedro y su actitud discriminatoria que iba en contra del mensaje del Evangelio el apóstol Pablo no esperó, sino que intervino inmediatamente. A Pablo no le importó que la persona que estaba comportándose mal fuese Pedro. El comportamiento era malo a la luz del Evangelio y estaba afectando a la iglesia y su curso correcto. La acción determinada de Pablo al enfrentar a Pedro cara a cara es un ejemplo de cómo hay que frenar un comportamiento incorrecto manifiesto, indebido, discriminatorio, pecaminoso antes de que se convierta en una avalancha destructora que nadie puede parar.
Aunque hay limitaciones no nos debemos dejar desanimar en este ministerio de rescate e incumplir responsabilidades que traen vida a la iglesia.

"»¡Oh, Jerusalén, Jerusalén, la ciudad que mata a los profetas y apedrea a los mensajeros de Dios! Cuántas veces quise juntar a tus hijos como la gallina protege a sus pollitos debajo de sus alas, pero no me dejaste. Y ahora, mira, tu casa está abandonada y desolada. Pues te digo lo siguiente: no volverás a verme hasta que digas: “¡Bendiciones al que viene en el nombre del SEÑOR!”»" (Mt.23:37-39) NTV

Conclusión:
  • Recordemos que Dios está interesado por ver al hermano desviado regresar al camino de la vida. Es nuestro privilegio ser herramientas en las manos de Dios para restaurar al hermano.
  • ¿Recuerda a alguien quien a fallado, que está siendo posiblemente engañado por el diablo, que no está bien con el Señor, o que se ha desviado completamente? Entonces ore al Señor y sea sensible para ver como le puede ayudar a esa persona - Manos a la obra.
  • Si usted está leyendo hoy estas notas y si es una persona que ha fallado, que está mal con Dios, que ha pecado, entonces hoy es un buen día para retornar y ser restaurado. Arrepiéntase de sus malos caminos, reciba el perdón de Dios y vuelva a caminar sobre el camino de la vida. Si requiere que un cristiano maduro le acompañe en el proceso de retornar al camino de la verdad, entonces no dude en hacerlo en su iglesia local.
"Si afirmamos que no tenemos pecado, lo único que hacemos es engañarnos a nosotros mismos y no vivimos en la verdad. Pero, si confesamos nuestros pecados a Dios, él es fiel y justo para perdonarnos nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad" (1Jn.1:8-9) NTV

APLICACIÓN:

¿Qué lecciones aprendió durante este estudio? Escriba una o dos frases completas que resuman las lecciones aprendidas.

¿Debe arrepentirse de algo? - sea específico/a ¿Qué pasos debe tomar para ser obediente a los mandatos de Cristo? Sea específico.

Anote a continuación una petición de oración; y use este asunto para orar en este instante a Dios.

Comparta con una persona lo aprendido en esta lección. ¿A quién le compartirá? ¿Cuándo le compartirá?

miércoles, 15 de mayo de 2019

DEPENDIENDO DE: ore - interceda - confiese - alabe


"¿Alguno de ustedes está pasando por dificultades? Que ore. ¿Alguno está feliz? Que cante alabanzas. ¿Alguno está enfermo? Que llame a los ancianos de la iglesia, para que vengan y que oren por él y lo unjan con aceite en el nombre del Señor. Una oración ofrecida con fe, sanará al enfermo, y el Señor hará que se recupere. Y, si ha cometido pecados, será perdonado. Confiésense los pecados unos a otros y oren los unos por los otros, para que sean sanados. La oración ferviente de una persona justa tiene mucho poder y da resultados maravillosos. Elías era tan humano como cualquiera de nosotros; sin embargo, cuando oró con fervor para que no cayera lluvia, ¡no llovió durante tres años y medio!" (Stg.5:13-17) NTV

Consejos divinos para cristianos en diferentes situaciones personales:

Introducción:   
  • Recuerdo aquel hombre en un retiro de hombres (Octubre ´95 en Santandercito ACJ) quien tenía un calculo en una glándula de la boca. Cuando otros hombres oraron por la sanidad y la intervención de Dios en su asunto, no demoró mucho tiempo cuando informa que expulsó ese calculo- El hombre mostró a todos los demás participantes el cálculo que había expulsado. 
  • En un cierto momento el rey David estaba mal emocional, espiritual y físicamente. Todo experimenta una solución cuando David confiesa sinceramente su pecado y cuando pide perdón a Dios. En ese momento su aflicción cambio de parecer (Sal.32 / Sal.38 / Sal.51) 
  • Todos nosotros podemos vivir momentos de todo tipo de aflicción. Algunas veces pasamos por tiempos difíciles a raíz de nuestra culpa y a veces no es nuestra culpa. La aflicciones son parte de la vida en la que vivimos. En esos momentos necesitamos herramientas para poder manejar la situación, poder vencer y salir adelante.
Dios nos da a través de Santiago unas herramientas efectivas para aquellos momentos de aflicción.

1.  La oración (Stg.5:13)

"¿Alguno de ustedes está pasando por dificultades?" 'Dificultades/Aflicción': habla de sufrir o pasar por momentos duros; cualquier situación que produce sufrimiento o dolor o angustia
  • Aquí vemos que los cristianos sí pueden experimentar momentos difíciles en su vida. Recordemos ejemplos como: Job (Job 1); Pablo en su viaje a Roma (Hch.27); Martha y Maria en el momento que muere Lázaro (Jn.11:11-44). El apóstol Pablo sufrió por predicar el Evangelio (2.Tim.2:9).
  • 'Alguno': A cualquiera le puede ocurrir el que tenga que pasar por dificultades. Por eso no critique ni condene cuando alguien esta viviendo alguna aflicción y usted por ahora le va bien.
  • El consejo de Santiago en tal situación: 'Que ore'. 
Santiago nos sugiere que en esos momentos debemos buscar a Dios en oración. Dios es siempre una buena dirección en tales momentos. En vez de resignarnos o alejarnos de Dios, debemos usar estos momentos como una motivación especial para buscar más de Dios en oración.
  • Ejemplos:
    • Los israelitas oraron por liberación de la esclavitud (Ex.2:23-25 / Ex.3:7-10). También oraron que fueran liberados de los ejércitos de faraón (Ex.14:10-30 / Neh.9:27).
    • El leproso ora por sanidad (Mt.8:2-3).
    • El salmista ora en momentos de angustia (Sal.116).
    • Pablo y Silas a medianoche en la prisión oraron (Hch.16:24-26).
    • Jesús sufrió mucho durante su estadía en la tierra y en esos momentos oraba al padre en el cielo (Hebr.5:7).
  • Aquel quien de verdad nos puede ayudar en momentos de aflicción es Dios, el nos puede consolar, guiar, sanar, liberar. Podemos acercarnos a Él con confianza (Sal.18:7 / Sal.50:15 / Sal.91:15 / Sal.118:5 / 2Cron.33:12-13 / Lc.22:44 / 2Cor.12:7-10).
"El SEÑOR dice: Rescataré a los que me aman; protegeré a los que confían en mi nombre. Cuando me llamen, yo les responderé; estaré con ellos en medio de las dificultades. Los rescataré y los honraré" (Sal.91:14-15) NTV

2. La intercesión  (Stg.5:14-16)

'¿Alguno está enfermo?': ¿está débil, tiene falta de fuerza, está enfermo? La expresión 'enfermo' habla tanto de debilidad física como espiritual o emocional; puede ser una enfermedad fuerte, estar cansado por el trabajo y el esfuerzo, cansado por la enfermedad (fisico: Jn.11:1-6 / Hch.9:37 / Filp.2:26 // emocional: Rom.4:19 / Rom.14:1 / 1Cor.11:30).
  • 'Que llame a los ancianos de la iglesia': Muchas veces se espera que los líderes sepan automáticamente que alguien está enfermo. La responsabilidad de llamar o hacer llamar es del enfermo.
Otro asunto a considerar seriamente: Cuidado con el turismo de iglesia en iglesia. Hay quienes buscan ayuda en todo lado, pero no necesariamente donde sus ancianos quienes sí lo conocen y le pueden ayudar verdaderamente. Muchas veces no se va donde los ancianos de la propia iglesia porque tiene con ellos una relación rota. Pero es este el momento apropiado para buscar el consejo de ellos y reparar cualquier relación dañada.
  • '... para que vengan y que oren por él y lo unjan con aceite en el nombre del Señor.': Aquí la oración es una oración intercesora - otros oran por el enfermo. El pedir que oren por uno tiene que ver con humildad, ya que el necesitado tiene que admitir que necesita apoyo de otros y tiene que admitir que no todo está bien.
La Biblia nos dice que el que se humilla a ese Dios lo levantará (1Pe.5:6).
  • La historia de Moisés que se genera durante la batalla con los amalecitas demuestra el poder de la oración intercesora (Ex.17:11-14).
  • El ungir con aceite es un símbolo y no tiene nada que ver con magia ni con un poder especial del aceite (Mr.6:13). El aceite nos está recordando que es el poder de Dios que sana. La clave es que se ora en el nombre del Señor - se ora porque Dios nos ha comisionado a orar los unos por los otros y donde hay dos o tres reunidos en Su nombre Él está presente.
    • Hay varios métodos que podemos usar, como por ejemplo imponer las manos en el nombre del Señor (Mr.16:18). Eliseo se acostó sobre el hijo de la sunamita y luego oró que Dios resucitara al hijo (2Re.4:33s). Naamán fue curado de la lepra al sumergirse siete veces en el río Jordán (2Re.5:1s). Jesús tocó al leproso y lo sanó (Mt.8:1-4). Jesús habló una palabra de sanidad y el sirviente del centurión se sanó (Mt.8:5-13). La sombra de Pedro sanaba a los enfermos (Hch.5:14-15). Pañuelos traídos de Pablo sanaban a los enfermos (Hch.19:11-12). 
    • Es importante que no nos enfoquemos en el modelo o método, sino en el ¡Sanador!  Mientras ministramos, Dios nos sorprenderá regularmente a través de CÓMO El sana a los enfermos. Pero siempre son sus sanidades.
    • Como iglesia fuimos llamados a orar por los enfermos - este llamado es para todos los seguidores de Cristo (Hch.3:6-8.12.16 / Hch.4:30 / Hch.5:15-16 / Hch.9:17-18 / Hch.9:24.40-42 / Hch.28:8- / Mr.16:18 / Mt.10 / 1Cor.12:9 / Stg.5:14-15).
La iglesia tiene el ministerio de sanidad y lo debe practicar en los diferentes servicios, en las visitas a hogares y hospitales, en llamadas telefónicas, por carta u otra comunicación (compare Mateo 8:5-8).
  • 'Una oración ofrecida con fe, sanará al enfermo': Jesús es el mismo, siempre (Hebr.13:8). Porque creemos en esa verdad oramos con confianza y esperamos que Él se manifieste con poder.
El SEÑOR sanará al enfermo; lo salvará, lo libera, lo protege, lo sana. ¡No es el poder de los ancianos!; tampoco es el poder del aceite y tampoco es la manera como se  ora ni las palabras religiosas; es el Señor quien hace la obra.
Por eso debemos darle a El la gloria por cualquier intervención de Él en nuestra vida.

"Estas señales milagrosas acompañarán a los que creen: expulsarán demonios en mi nombre y hablarán nuevos idiomas. Podrán tomar serpientes en las manos sin que nada les pase y, si beben algo venenoso, no les hará daño. Pondrán sus manos sobre los enfermos, y ellos sanarán»" (Mr.16:17-18) NTV

3.  La confesión  (Stg.5:15-16)

A veces tenemos problemas y debilidades tanto físicas como emocionales o espirituales que tienen como punto de partida un pecado o varios. La salida para poder experimentar sanidad en estos casos y ser restaurado es la confesión - reconocer, ponerse de acuerdo, profesar; reconocer o confesar públicamente los pecados (Mt.3:6 / Mr.1:5 / Hch.19:18 / Stg.5:16 / 1Jn.1:8 / Prov.28:13 / Lc.15:18-24).
Notamos en estas citas que la confesión ocurre hablando con otra persona - esto demuestra un acto de humildad; y el humilde recibe gracia (1Pe.5:6 / Stg.4:6). Vea los siguientes ejemplos: Acán (Jos.7:19); David (Sal.32 / Sal.38 / Sal.51); el pueblo de Israel (Num.21:7).

"Los que encubren sus pecados no prosperarán, pero si los confiesan y los abandonan, recibirán misericordia" (Prov.28:13) NTV

4. La alabanza (Stg.5:13)

'¿Alguno está feliz?': estar de buen espíritu (Hch.27:22-25). El que está de buen ánimo no es aquella persona que en el momento no tiene problemas o aflicciones, sino es más bien aquella persona que aún en medio de todo tiene confianza y buen ánimo.

'Que cante alabanzas': - tocar un instrumento con sus dedos; hacer una melodía; cantar. Aún en medio de las turbulencias podemos alabar a Dios porque sabemos que Dios es bueno y todo nos ayuda a bien. Estas alabanzas son un acto de fe y de seguridad en Dios. Las circunstancias exteriores no tienen porque afectarnos en nuestro hombre interior (Hch.16:25-26). Vea también: Sal.95:2 / Sal.105:2 / Ef.5:19).
  • El gozo es posible tenerlo en medio de la tribulación (Hab.3:17-19 / Hch.5:41-42 / Hebr.10:34 / 1Pe.4:12-14). 
Sin embargo, si nos va mal, no debemos tratar de tapar ese estado con una espiritualidad falsa y dar la impresión como si todo esta bien, diciendo „Gloria a Dios“. Debemos más bien humillarnos, ser sinceros, en caso dado expresar nuestro dolor a Dios y buscar Su ayuda.

"Alrededor de la medianoche, Pablo y Silas estaban orando y cantando himnos a Dios, y los demás prisioneros escuchaban. De repente, hubo un gran terremoto y la cárcel se sacudió hasta sus cimientos. Al instante, todas las puertas se abrieron de golpe, ¡y a todos los prisioneros se les cayeron las cadenas!" (Hch.16:25-26) NTV

"No se emborrachen con vino, porque eso les arruinará la vida. En cambio, sean llenos del Espíritu Santo cantando salmos e himnos y canciones espirituales entre ustedes, y haciendo música al Señor en el corazón. Y den gracias por todo a Dios el Padre en el nombre de nuestro Señor Jesucristo" (Ef.5:18-20) NTV

APLICACIÓN:

¿Qué lecciones aprendió durante este estudio? Escriba una o dos frases completas que resuman las lecciones aprendidas.

¿Debe arrepentirse de algo? - sea específico/a ¿Qué pasos debe tomar para ser obediente a los mandatos de Cristo? Sea específico.

Anote a continuación una petición de oración; y use este asunto para orar en este instante a Dios.

Comparta con una persona lo aprendido en esta lección. ¿A quién le compartirá? ¿Cuándo le compartirá?


viernes, 12 de octubre de 2018

¿Cómo están nuestros oídos?



"Pues Dios habla una y otra vez, aunque la gente no lo reconozca" (Job 33:14) NTV - Leer todo Job 33

"»¡Oh, Jerusalén, Jerusalén, la ciudad que mata a los profetas y apedrea a los mensajeros de Dios! Cuántas veces quise juntar a tus hijos como la gallina protege a sus pollitos debajo de sus alas, pero no me dejaste" (Lc.13:34) NTV

"Pues llegará el tiempo en que la gente no escuchará más la sólida y sana enseñanza. Seguirán sus propios deseos y buscarán maestros que les digan lo que sus oídos se mueren por oír. Rechazarán la verdad e irán tras de mitos" (2Tim.4:3-4) NTV

  • PARA SER BUENOS OIDORES de la voz de Dios debemos prestar atención a Su Palabra (Lc.11:31 / Ecl.5:1 / Hebr.5:11). Debemos ser gente rápida para escuchar y lentos para hablar (Stg.1:19). María se sentó a los pies de Jesús para escuchar Sus enseñanzas y Jesús alabó su actitud (Lc.10:39). Tener sincero interés (hambre) por escuchar la Palabra de Dios lleva a que finalmente escuchemos el mensaje de Dios, aquel mensaje que trae verdadera salvación (Hch.10:33 / Hch.13:42-43 / Hch.7:51-54).
  • HAY COSAS QUE TAPAN LOS OÍDOS espirituales - por ejemplo: Dejarse llevar por los propios deseos y buscar que estos sean satisfechos a nuestra manera (2Tim.4:3-4 / Jer.7:23-24). Negarse (Excusarse, evadir - Lc.14:18-19) el escuchar la Palabra de Dios porque hay otros intereses que predominan (Hebr.12:25 / Lc.13:34 / Lc.15:28 / Sal.81:11 / Jer.44:4-6 / Zac.1:4 / Mt.22:3 / Hch.3:14-15). Preferir las cosas malvadas y la mentira - esto inhabilita el escuchar la verdad de Dios. Amar más la oscuridad que la luz (Jn.8:43-44 / Jn.3:19 / Prov.1:24-30). Odiar el conocimiento de Dios y no temer a Dios (Prov.1:29). Tener un corazón endurecido; el corazón se ha hecho insensible por preferir los deseos pecaminosos y por apartarse voluntariosamente de la verdad siguiendo mitos  - (tienen dificulta en recibir y comprender) (Mt.13:15 / Jn.8:43-44 / Hch.7:57).

"Entonces se dijeron el uno al otro: «¿No ardía nuestro corazón cuando nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?»" (Lc.24:32) NTV

"Inclina mi corazón a tus testimonios y no a la ganancia deshonesta" (Sal.119:36) LBLA

viernes, 3 de agosto de 2018

La liberación de los sufrimientos (Rom.8:18-23)


"Pues considero que los sufrimientos de este tiempo presente no son dignos de ser comparados con la gloria que nos ha de ser revelada. Porque el anhelo profundo de la creación es aguardar ansiosamente la revelación de los hijos de Dios. Porque la creación fue sometida a vanidad, no de su propia voluntad, sino por causa de aquel que la sometió, en la esperanza de que la creación misma será también liberada de la esclavitud de la corrupción a la libertad de la gloria de los hijos de Dios. Pues sabemos que la creación entera a una gime y sufre dolores de parto hasta ahora.Y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, aun nosotros mismos gemimos en nuestro interior, aguardando ansiosamente la adopción como hijos, la redención de nuestro cuerpo" (Rom.8:18-23) LBLA

Todos los cristianos sufren y experimentan en algún momento de la vida aflicciones. La palabra sufrimientos hace alusión a todo tipo de sufrimientos que una persona pueda experimentar en la vida. Estos sufrimientos, luchas y aflicciones pueden ser de índole material, emocional, espiritual, físicos (enfermedades, persecución, pérdidas, lucha espiritual, abuso, envejecimiento, dolor, debilidad, etc.) (Hch.14:22). El que pasemos por sufrimientos nos recuerda constantemente que aun no hemos llegado al cielo ni a la nueva tierra donde no habrá llanto ni dolor (Apoc.21:1-4). Sin embargo, es importante notar que el sufrimiento no es sin propósito.

  • Sufrimos a fin de que seamos glorificados con Cristo (Rom.8:17). 
  • Los sufrimientos y las aflicciones son necesarias para probarnos, purificarnos e invitarnos a vivir una vida ordenada delante de Dios y del prójimo (2Pe.1:6-7 / Hebr.12:5-11 / Lc.13:1-5). 
  • Los sufrimientos hacen que el creyente dependa cada vez más de Dios (2Cor.1:8-11). 
  • Los sufrimientos nos hacen mejores servidores y ministros (2Cor.1:3-6).

Los sufrimientos, aflicciones y luchas que experimentamos en esta vida no es nuestro final ni nuestra meta. Hay una gloria que será revelada y que no se puede comparar con nada vivido en esta tierra (Rom.8:18 /Col.3:4 / 2Tes.1:7-12,14 / 1Pe.4:13 / 1Pe.5:1 / 1Jn.3:2).

La creación entera sufre las consecuencias del pecado. Ella fue sometida a vanidad - no alcanza los resultados para los cuales fue creada. Hay una interrelación entre los humanos y el bienestar de la tierra. Lo que vemos hoy ocurrir en el mundo no es el plan original de Dios con la creación (Rom.8:19-20). La creación sufre los efectos del pecado, está bajo maldición, sufre violencia, es profanada - todo esto por el pecado de los humanos. La creación no buscó ser condenada a la corrupción. Por la causa del hombre fue sometida a maldición (Gn.3:17-19 / Gn.5:29 / Gn.6:13 / Is.24:5-6 / Jer.12:4,11 / Jer.14:5-6 / Os.4:3 / Joel 1:18).

La otra realidad es que la creación está esperando ansiosamente (estira la cabeza en una espera anhelante y profunda de algo proveniente de un cierto lugar / Rom.8:19,23 / Filp.1:20) el momento cuando los hijos de Dios serán glorificados. Entonces llegará el momento en el que Dios crea cielos nuevos y tierra nueva (Is.65:7 / Hch.3:21 / 2Pe.3:11-13 / Apoc.21:1-5). Mientras tanto la tierra gime y sufre dolores de parto hasta ahora, queriendo ver cumplir el plan de redención divino - ella fue sometida a vanidad en la esperanza de que ella misma será también liberada de la corrupción (Rom.8:20-22). En la revelación de los hijos de Dios la creación también será liberada de la corrupción y de la maldición que experimenta por culpa de los humanos (Rom.8:21 / 2Pe.3:10-13).

Como creyentes en Cristo tenemos viviendo en nosotros el Espíritu Santo y con ello ya experimentamos la primicia (primer fruto) de lo que ha de venir en su plenitud. El Espíritu Santo en nosotros es el primer fruto de lo que será la total cosecha/resultado de la cruz. Ya hemos comenzado a vivir la vida abundante y eterna. Si el primer fruto es tan sabroso, entonces ¿cómo será la plenitud? (Rom.8:15-16,23-27 / Rom.5:5 / 2Cor.5:5 / Ef.1:14).
Pero la perfección aun no se manifiesta. Por eso el creyente, igual que el resto de la creación, gime en su interior anhelando la redención de su cuerpo - queremos ser librados completamente de los sufrimientos y limitaciones de este mundo (Filp.3.20-21 / 2Tim.4:8 / Tit.2:13 / Hebr.9:28 / 1Jn.3:2 / Lc.21:28 / Ef.1:4 / Ef.4:30 / 1Cor.15:50,53-53 / 2Cor.5:2).

Entendiendo lo que se nos viene esperamos, en medio de cualquier sufrimiento, la intervención final de Dios; la esperamos con paciencia, cuidando nuestro caminar con Cristo y sirviendo a Dios y al prójimo como Dios manda (Rom.12:12 / Hebr.6:12,15 / Stg.5:7-11 / Sal.37:7-9 / Sal.62:1,5-6 / Sal.130:5-7 / 2Tes.3:5 / Hebr.10:36 / Hebr.12:1-3 / Stg.1:3-4 / Apoc.1:9 / Apoc.14:12).
Nuestra espera no es fatigosa ni frustrante. Es una espera llena de expectación y de gozo. Por fuera vivimos los desafíos de un mundo afectado por el pecado, tenemos que enfrentar dificultades, sufrimientos, muerte, corrupción, etc. Pero recordamos que el cristiano no vive solo en este mundo - también vive en Cristo y el Espíritu Santo vive en él. No miramos solo hacia este mundo sino hacia arriba de donde nos viene toda ayuda para salir adelante en esta vida y luego vivir la plenitud de la redención.
Vemos la destrucción que trae el pecado, pero también vemos a Dios y Su poder, Su misericordia, Su amor y Sus promesas de vida. El cristiano no espera la destrucción final y la muerte eterna, sino la vida eterna y la manifestación total de la salvación divina.
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sábado, 28 de julio de 2018

La esperanza en los sufrimientos



"Es por esto que nunca nos damos por vencidos. Aunque nuestro cuerpo está muriéndose, nuestro espíritu va renovándose cada día. Pues nuestras dificultades actuales son pequeñas y no durarán mucho tiempo. Sin embargo, ¡nos producen una gloria que durará para siempre y que es de mucho más peso que las dificultades! Así que no miramos las dificultades que ahora vemos; en cambio, fijamos nuestra vista en cosas que no pueden verse. Pues las cosas que ahora podemos ver pronto se habrán ido, pero las cosas que no podemos ver permanecerán para siempre" (2Cor.4:16‭-‬18) NTV

El creyente cristiano y en especial los servidores/ministros del Señor enfrentan momentos difíciles y sufrimientos en la vida (2Cor.4). El apóstol Pablo menciona en sus cartas algunas de las cosas que él vivió. Él dice: Somos vasijas frágiles de barro, presionados por dificultades, estar perplejos (estar sin recursos, en apuros, sin saber qué hacer), perseguidos, sufriendo el desgaste del cuerpo, en peligros de muerte, etc. Sin embargo, el apóstol dice que nunca se da por vencido (perder el ánimo, carecer de valor) (2Cor.4:1,16). Para que Pablo pueda decir algo así debe tener un poder especial que lo sostiene y una visión diferente de la vida. ¿Qué es lo que Pablo tiene y que lo convierte en una persona con mucha esperanza en medio de tantas adversidades? El pasaje de 2Cor.4 nos da alguna luz de aquello que sostenía a Pablo en medio de las aflicciones que enfrentaba. 

[1] La presencia de Dios y el conocimiento de Dios (2Cor.4:6-7). La presencia de Dios en el vaso frágil hace que seamos algo especial, seamos fuertes, capaces y gente con esperanza. Su presencia nos transforma a los que hemos nacido de nuevo en nuevas criaturas (2Cor.5:17 / Ef.4:24 / Col.3:10 / 2Pe.1:4 / Jn.10:10 / Jn.3:16). Somos mortales y no nos podemos salvar a nosotros mismos ni cambiar por nuestras propias fuerzas: La presencia de Dios en nuestra vida como creyente hace la diferencia (2Cor.5:1,4 / Mt.28:18-20 / Gn.28:15)

[2] La esperanza de la manifestación del poder de Dios en su vida y en su cuerpo mortal (2Cor.4:7-12). El creyente enfrenta muchas y diferentes aflicciones y desafíos a lo largo del camino, pero el poder de Dios está a su disponibilidad para fortalecerlo en el hombre interior para marcar la diferencia, tener victoria y servir efectivamente en medio de circunstancias difíciles (Hch.1:8 / Hch.4:7-8,24-31 / Jn.14:16-18 / Ef.3:16 / Col.1:11 / 1Sam.30:1-6)

[3] El espíritu de fe (2Cor.4:13). En medio de las aflicciones y sufrimientos es fácil perder la fe en Dios, la tentación de dejar el camino de la verdad se torna en una gran tentación. Si el creyente pone su mirada en las dificultades y no en las promesas del Señor y en Su poder, entonces las cosas se tornan críticas y peligrosas. Solo la mirada en Jesús ayuda al creyente a salir adelante (Sal.116:10 / Rom.10:17 / Ef.6:16 / Stg.1:5-6 / Hebr.12:1-3).

[4] La esperanza de la resurrección de entre los muertos (2Cor.4:14). El creyente vive negándose a sí mismo y dejando a un lado la vida pecaminosa por amor a Dios y por cumplir con los mandamientos de Dios y sus planes para la vida - entendiendo que los planes de Dios son para vida. También entiende que un día morirá y que resucitará para vida eterna. Esta esperanza lo sostiene y lo mantiene en la carrera sirviendo al prójimo y enfrentando todos los desafíos de la vida y del ministerio con la ayuda y el poder de Dios. Esta esperanza se basa en que Jesucristo fue resucitado (Jn.5:25,28-29 / Jn.11:25 / Hch.24:15 / Rom.8:11 / 1Cor.6:14 / 1Cor.15:19-22 / 2Cor.4:14 / 1Tes.4:16-18).

[5] La necesidad de otros y ver la gracia de Dios obrando en ellos y a través del ministro, y sus resultados - todo esto es suficiente motivación para seguir firme en la fe (2Cor.4:15). Tanto el  ministro sincero como el creyente verdadero sufren lo que sea por amor a otros y por ver a Dios siendo glorificado. La satisfacción que produce el servir a otros y ver la gracia de Dios operando en la vida del prójimo sostiene al creyente en medio de los sufrimientos (Jn.21:16 / 1Cor.15:58 / Gal.6:10). Cuando servimos a Dios de manera sincera en medio de la oscuridad, entonces Dios es glorificado (Mt.5:16 / Jn.15:8 / 1Cor.6:20 / 1Pe.2:9)

[6] La esperanza de la gloria eterna lo sostiene (2Cor.4:16-18). Pablo escribe este pasaje para específicamente ayudarnos a no perder las esperanza, para que nunca nos demos por vencidos. El dice que nuestro cuerpo físico se va desgastando, se envejece, se debilita, se enferma. Sin embargo, el hombre interior del creyente en Cristo cambia continuamente para bien, es renovado cada día. Pablo sigue y dice que los sufrimientos acá en la tierra son pasajeros y livianos (aunque esto no lo percibimos todas las veces de esa manera). El peso de la gloria eterna no se compara con los sufrimientos pasajeros. Las aflicciones son cambiadas por la gloria eterna. Pablo nos anima a poner nuestra mirada en las cosas invisibles, ya que lo que nos rodea y nos aflige y que parece de gran peso nos jala para abajo. TAMBIÉN nos dice que los sufrimientos son una herramienta (producen, obran, consiguen, producen mediante esfuerzo) que nos prepara para la eternidad y añaden a la gloria que vamos a vivir - tienen un efecto positivo y eterno incalculable. Los sufrimientos tienen una recompensa eterna si sufrimos como cristianos - podemos decir que quien más sufre acá el peso de la gloria eterna será mayor (Mt.5:12 / Rom.5:3-5 / 2Tes.1:4 / Hebr.12:10-11/ Stg.1:3-4 / Stg.1:12 / Lc.6:23 / 1Pe.1:7-8 / 1Pe.5:10). La dirección de nuestra mirada juega un papel muy importante como fuente de desánimo o de ánimo y fortaleza (Hebr.11:25-27 / Rom.8:24-25 / Hebr.12:1-3).
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jueves, 14 de junio de 2018

Sufrimientos: oportunidad para crecer en santidad


"¿Acaso olvidaron las palabras de aliento con que Dios les habló a ustedes  como a hijos? Él dijo: 'Hijo mío, no tomes a la ligera la disciplina del Señor y no te des por vencido cuando te corrija. Pues el SEÑOR disciplina a los que ama y castiga a todo el que recibe como hijo'. Al soportar esta disciplina divina, recuerden que Dios los trata como a sus propios hijos. ¿Acaso alguien oyó hablar de un hijo que nunca  fue disciplinado por su padre? Si Dios no los disciplina a ustedes como lo hace con todos sus hijos, quiere decir que ustedes no son verdaderamente sus hijos, sino ilegítimos. Ya que respetábamos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, entonces, ¿acaso no deberíamos someternos aún más a la disciplina del Padre de nuestro espíritu, y así vivir para siempre? Pues nuestros padres terrenales nos disciplinaron durante algunos años e hicieron lo mejor que pudieron. Pero la disciplina de Dios siempre es buena para nosotros, a fin de que participemos de su santidad. Ninguna disciplina resulta agradable a la hora de recibirla. Al  contrario, ¡es dolorosa! Pero después, produce la apacible cosecha de una vida recta para los que han sido entrenados por ella" 
(Hebr.12:5-11) NTV

El Padre celestial, en Su amor, nos cuida y busca lo mejor en nosotros y para nosotros. Aun en los momentos más difíciles que podamos vivir en la vida, Él está cerca y busca transformar nuestras vidas para que vivamos una vida que marca la diferencia. Él no busca darnos golpes para destruirnos. Él siempre busca nuestro bienestar.

Sin embargo, El Señor sí nos disciplina - Él usa circunstancias externas para disciplinar, corregir, formar a aquel a quien Él ama. Muchas veces nos sentimos en tales situaciones difíciles y de dolor como si Dios no nos amara o nos sentimos menos amados o como si Dios estuviera lejos de nosotros. Pero la verdad es otra. La realidad es que la disciplina nos confirma como hijos de Dios. 
Dios no está buscando causarnos dolor, dificultades, aflicciones, sino más bien está preocupado en salvarnos y llevarnos a que seamos todo lo que Él quiere que seamos y que tengamos vida eterna. Dios no nos quiere dejar a la deriva y caminando por caminos errados.
La disciplina es corrección, pero también es enseñar, entrenamiento y formación. Las experiencias exteriores de dolor, sea que hayan sido causadas por nuestra culpa o no, se tornan en herramienta para Dios para conseguir Sus buenos propósitos en nosotros - fortalecernos en nuestra fe, crecer en santidad, crecer en nuestra dependencia de Él, etc.
Un llamado importante que encontramos en estos versículos es el de no despreciar la disciplina y el de no dejarnos desanimar por ella. Debemos tomar la disciplina en serio y permitir que cumpla con su cometido divino (Hebr.12:5 / Jer.32:33 / Jer.2:30 / Jer.5:3 / Apoc.16:11 / Hch.7:51)

Si como hijos de Dios, como aquellos que han sometido su vida al Señor, somos disciplinados, entonces no es porque Dios nos tiene bronca o nos desprecia, sino porque nos ama. Si nuestros padres terrenales, quienes nos dieron la vida física, nos tratan con disciplina por amor y por el interés de que no lleguemos a ser bastardos e hijos desordenados, cuanto más el Padre celestial, quien nos dio la vida espiritual, nos tratará de la misma manera. Dios no solo busca que nos vaya bien acá en esta vida, Él busca lo mejor para nosotros para la vida eterna. Los padres terrenales lo hicieron de acuerdo a lo que ellos pensaron que era lo mejor para nosotros en la vida. El Padre celestial sí sabe lo que es bueno para nosotros en todo tiempo. Sin disciplina el mundo estaría en una mayor situación caótica. El mundo requiere de disciplina, de instrucción, de formación, de corrección.
No somos perfectos, somos pecadores y frecuentemente tomamos decisiones equivocadas que nos llevan por caminos de muerte. Dios no quiere nuestra destrucción, sino nuestra vida, vida eterna y por eso trata con nosotros para encaminarnos por las sendas de vida (Hebr.12:7 / Stg.1:12 / Stg.5:11 7 1Pe.2:19 / Lc.10:27-28).

El propósito de la disciplina divina, que es por amor, es que lleguemos a ser participantes de Su santidad. Aunque la disciplina es dolorosa en su momento, al final llega a producir un fruto agradable - "la cosecha de una vida recta" (Mt.13:23 / Sal.34:14). Todo sufrimiento y aflicción tiene como fin el que seamos cambiados a la imagen de Dios, que crezcamos en santidad y vivamos una vida recta (Lv.11:45 / Lc.1:74-75 / 2Cor.7:1 / 1Pe.1:16 / 2Pe.3.11 / Rom.12:1-2). Si en medio de las circunstancias difíciles aprendemos a someternos a Dios de todo corazón, entonces veremos, que estos momentos que sirven como herramienta disciplinadora, nos cambian para ser gente que marca la diferencia y dan gloria a Dios (2Cor.1:8-9).

"Por lo tanto, renueven las fuerzas de sus manos cansadas y fortalezcan sus  rodillas debilitadas. Tracen un camino recto para sus pies, a fin de que los débiles y  los cojos no caigan, sino que se fortalezcan. Esfuércense por vivir en paz con todos y procuren llevar una vida  santa, porque los que no son santos no verán al Señor. Cuídense unos a otros, para que ninguno de ustedes deje de  recibir la gracia de Dios. Tengan cuidado de que no brote ninguna raíz  venenosa de amargura, la cual los trastorne a ustedes y envenene a  muchos. Asegúrense de que ninguno sea inmoral ni profano como Esaú,  que cambió sus derechos de primer hijo varón por un simple plato de  comida. Ustedes saben que después, cuando quiso recibir la bendición de  su padre, fue rechazado. Ya era demasiado tarde para arrepentirse, a pesar  de que suplicó con lágrimas amargas" 
(Hebr.12:12-17) NTV


APLICACIÓN:
¿Cómo se siente usted cuando pasa por momentos difíciles en la vida? - ¿Se siente amado o menos amado? ¿Por qué?

¿Está usted actualmente sufriendo o pasando por una aflicción? ¿Cómo puede usted aprovechar esta situación para acercarse más a Jesús en vez de alejarse de Él?

¿Tiene usted una persona de confianza con al cual puede compartir lo que está viviendo para orar juntos?
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