miércoles, 20 de marzo de 2019

Alégrense en el Señor

"Por lo demás, hermanos míos, alégrense en el Señor. Para mí no es molestia volver a escribirles lo mismo, y a ustedes les da seguridad" (Filp.3:1) NVI

El apóstol Pablo escribió la carta a los filipenses durante un tiempo en el que permanecía bajo arresto por predicar el Evangelio. Él escribió esta carta para agradecerle a los filipenses por su generosidad y preocupación por él. En esta carta notamos que Pablo anima a los filipenses a seguir diferentes ejemplos. Ellos son: Jesús (Filp.2:1-11), Timoteo (Filp.2:19-24), Epafrodito (Filp.2:25-30), y el mismo Pablo (Filp.3:17). También es una carta que advierte de falsos profetas y falsos maestros que predican un evangelio diferente; ellos predican un mensaje que apunta a confiar en los esfuerzos humanos como medio de salvación y de conexión con Dios (Filp.3:2-21).

Uno de los puntos clave en esta carta tiene que ver con el gozo del cristiano. Pablo insiste que como verdaderos cristianos podemos tener un gozo que no depende de las circunstancias externas que lo rodean. Él habla del gozo en el Señor. Este gozo en el Señor tiene raíces muy profundas y está basado en el mismo Señor - no es un gozo aparte de Dios (Filp.3:1 / Filp.4:4 / Filp.1:18 / Filp.2:17-18 / Filp.2:28 / Filp.4:10). 

El apóstol estaba viviendo una situación difícil y de mucha incertidumbre - estaba encarcelado por causa del Evangelio. Él no sabía si iba a salir con vida de aquellos momentos y circunstancias o si iba a ser ejecutado. Sin embargo, notamos en la carta a los filipenses que Pablo se mantiene muy confiado ante la perspectiva de morir porque Cristo ha llenado su vida (Filp.1:19-26). 
En ese contexto el apóstol nos llama a nosotros a seguir su ejemplo y a gozarnos en el Señor. ¿Qué significa gozarnos en el Señor? Revisemos lo que Pablo nos dice al respecto en la carta a los filipenses.

  • Pablo se goza cuando el Evangelio es predicado. No importa los motivos que tengan algunos predicadores del por qué lo hacen; para Pablo es importante que el nombre de Cristo sea conocido. No se trata de tener gozo en falsos motivos, en falsas enseñanzas, en promociones de envidias o peleas. El que Cristo sea predicado es lo que alegra al apóstol. Podemos alegrarnos acerca de todo aquel quien predica la Palabra de Dios aunque no pertenezca a nuestro grupo en particular (Filp 1:18). (Mr.9:38-40 / Lc.9:50 / 1Cor.15:8-11 / 2Jn.1:9-11).
  • Pablo se goza por poder servir a Dios, aun si esto representa un gran sacrificio o aun morir. Él se goza que los filipenses siguen el camino de entrega, de servicio, de fe y de fidelidad a Dios. El apóstol llama a los filipenses a que no se pongan en plan de duelo si él muere, sino que más bien se sumen al gozo que él tiene por el privilegio de servir a Dios aun dando su vida como un sacrificio. Él anima además a que los filipenses igual estén dispuestos a dar su vida y que se alegren por tener ese privilegio. Podemos gozarnos por cada persona que se entrega fielmente al servicio a Dios y al prójimo (Filp.2:17-18 / 1Tes.3:7-9 /1Pe.2:5 / Filp.4:18 / Rom.12:1 / Hebr.13:15-16 / Col.1:24).
  • El gozo por ver gente que está dispuesta a pagar un gran precio por servir a Dios, jugándose la vida por servir a Dios y al prójimo, y por verlos de nuevo o verlos bien. Debemos gozarnos por cada persona que paga un alto precio por servir a Dios, quienes bajo amenazas de perder la vida siguen dedicados a la obra del ministerio. Nos podemos gozar de manera especial si nos volvemos a encontrar con gente que salió de entre nosotros y que después de haber servido fiel a Dios, aun en circunstancias difíciles, retornan bien (Filp.2:26-30 / Gn.45:27-28 - Gn.46:29-30 / Jn.16:22 / Hch.20:38 / 2Tim.1:4 / 2Cor.2:3 / 1Jn.1:3-4).
  • El gozo del cristiano es real en medio de los desafíos de la vida y en especial en medio de los desafíos que se presentan al seguir a Cristo. Puede haber persecución, pero nadie puede quitarnos el gozo en el Señor quien comenzó la buena obra en nosotros y quien la perfeccionará hasta el día de Su venida. El gozo se basa en Cristo y su fidelidad, en sus promesas y en la esperanza de su retorno. Podemos gozarnos en que tenemos un Dios quien es el mismo ayer, hoy y por siempre. (Filp.3:1 / Jn.16:22 / Rom.8:35-39 / Sal.5:11 / Mt.5:12 / Rom.5:2-3 / Stg.1:2 / 1Pe.1:6-8 / 1Pe.4:13 / Hch.5:41).
  • Nos regocijamos porque nuestros nombres están escritos en el Libro de la Vida. Nos regocijamos porque sabemos que el Señor vuelve pronto, porque podemos acercarnos a Dios en oración, porque Él se manifiesta en nuestras vidas con poder, porque experimentamos la paz de Dios que protege nuestros corazones y nuestra mente mientras vivimos en Cristo Jesús.  (Filp.4:3-7 / Sal.34:1-2 / Sal.145:1-2 / Sal.146:2 / Rom.5:2-3 / 1Tes.5:16-18).
  • Pablo se goza por el amor generoso y práctico que manifestaron los filipenses hacia él quien estaba viviendo momentos difíciles. Cuando los filipenses tuvieron la oportunidad manifestaron su amor y aprecio de manera práctica - eso generó mucho gozo en la vida de Pablo. El apóstol no había exigido nada de los filipenses - sin embargo, la generosidad y el amor de ellos lo llenó de gozo. Él aprendió a contentarse cualquiera que fuera la circunstancia en su vida - Pablo era independiente de las circunstancias y de personas para ser feliz; la base de su contentamiento era Cristo quien lo llenaba todo. Nos podemos gozar cuando vemos a otros cristianos avanzando en los caminos de Dios y cuando vemos como crecen cada día más a la imagen de Cristo (Filp.4:10-18 / 2Cor.7:6-7 / Filp.3:8 / Mt.6:31-34 / Lc.3:14 / 1Tim.6:6-9 / Hebr.10:34 / Hebr.13:5-6).

APLICACIÓN / REFLEXIÓN:
  • ¿Qué lecciones aprendió durante este estudio? Escriba en un cuaderno de notas una o dos frases completas que resuman las lecciones aprendidas.
  • ¿Debe arrepentirse de algo? - sea específico/a ¿Qué pasos debe tomar para ser obediente a los mandatos de Cristo? Sea específico.
  • Anote una petición de oración; y use este asunto para orar en este instante a Dios.
  • Comparta con una persona lo aprendido en esta lección. ¿A quién le compartirá? ¿Cuándo le compartirá?
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miércoles, 6 de marzo de 2019

Rendir cuentas es bíblico y es espiritual

“Yo te di la gloria aquí en la tierra, al terminar la obra que me encargaste. Ahora, Padre, llévame a la gloria que compartíamos antes de que comenzara el mundo. »Te he dado a conocer a los que me diste de este mundo. Siempre fueron tuyos. Tú me los diste, y ellos han obedecido tu palabra. Ahora saben que todo lo que tengo es un regalo que proviene de ti, porque les he transmitido el mensaje que me diste. Ellos aceptaron el mensaje y saben que provine de ti y han creído que tú me enviaste”(Jn.17:4-8) NTV 

“¿Alguno de ustedes está pasando por dificultades? Que ore. ¿Alguno está feliz? Que cante alabanzas. ¿Alguno está enfermo? Que llame a los ancianos de la iglesia, para que vengan y que oren por él y lo unjan con aceite en el nombre del Señor. Una oración ofrecida con fe, sanará al enfermo, y el Señor hará que se recupere. Y, si ha cometido pecados, será perdonado. Confiésense los pecados unos a otros y oren los unos por los otros, para que sean sanados. La oración ferviente de una persona justa tiene mucho poder y da resultados maravillosos” (Stg.5:13-16) NTV 

Jn.17 / Lc.16:2 / Mt.18:23 / Ez.20:36 / Ecl.11:9 / Ecl.4:9-10 / Mt.12:36 / 2Cor.5:10 / Gal.6:1-2 

Hay muchas directrices bíblicas acerca del rendimiento de cuentas y del hacernos responsables el uno al otro. Pero para muchos, la idea de revelar información personal parece restrictiva o incluso una invasión de la privacidad. El rendir cuentas parece un obstáculo para la búsqueda del placer, la prosperidad y el prestigio. La mayoría de las personas prefieren mantenerse aisladas y no involucrar a otros en sus negocios, mucho menos en su vida privada. La Biblia, sin embargo, deja en claro que los cristianos deben rendir cuentas y ser responsables los unos a los otros. El rendir cuentas en el cuerpo de Cristo es un principio bíblico. (Dr. Charles Stanley). 

EL EJEMPLO DE JESÚS:
Jesús fue enviado por su Padre con una misión específica. Llegando al final de Su recorrido en la tierra Jesús rinde cuentas al Padre quien lo había enviado. En Jn.17 notamos que Jesús por propia voluntad rinde cuentas de su trabajo realizado. Sabemos que Jesús no era un sospechoso de malos andares, sin embargo, Él pone sobre la mesa lo que hizo y los resultados. 

EL EJEMPLO DEL APÓSTOL PABLO:
El apóstol Pablo también rindió cuentas de su trabajo. Cuando regresó de su primer viaje misionero fue inmediatamente a la iglesia que lo había enviado e informó todo lo que Dios había hecho a través de ellos (Hch.14:24-28). 
La palabra ‘informar’ que aparece en Hch.14:27 significa: anunciar, dar aviso, dar cuentas (Diccionario Vine Nuevo Testamento en e-Sword) (Hch.15:4-6 / Hch.15:12 / Hch.21:19-22). Notamos que Pablo no tenía ningún problema en rendir cuentas de su vida y de su ministerio. Igual se presenta Pablo ante los líderes en Jerusalén para rendir cuentas en cuanto a lo que enseñaba (Gal.2:1-9). El saber que debemos rendir cuentas nos va a ayudar a vivir una vida diferente y a hacer el trabajo de acuerdo a lo que se espera de nosotros (Rom.14:12). El rendir cuentas nos ayuda a guardar una buena reputación (Prov.22:1), a mantenernos enfocados en aquello que sí tiene valor, y en cumplir con integridad la obra encomendada. 

¿Cuál es la importancia de rendir cuentas? (Lc.16:2 / Lc.12:42 / Rom.14:12)

Tanto en el mundo secular como en la iglesia se habla mucho de la necesidad de rendir cuentas para evitar la corrupción y la falta de integridad en las personas y en las instituciones. El rendir cuentas es esencial en toda sociedad. De alguna manera todos somos llamados a rendir cuentas: los ciudadanos, los políticos, el empleado, el estudiante, el profesor, etc. Si no cumplimos con una cierta ley de un país seremos llamados a rendir cuentas y en caso dado tenemos que sufrir las consecuencias de nuestras decisiones. 
Rendir cuentas es simplemente ser responsable. Gerentes deben rendir cuentas a la junta directiva respectiva, ancianos rinden cuentas a sus pastores, pastores rinden cuentas a sus supervisores, etc. El concepto de rendir cuentas es definido por el diccionario de la lengua inglesa (Nueva York, 1987) como: “Ser sujeto a la obligación de reportar, explicar o justificar; ser responsable ante alguien de algo”. 
El rendir cuentas es un acto en el cual una persona se somete al escrutinio, sea formal o informal, de otras personas o de sus autoridades, tomando la iniciativa de informar, anunciar o presentar lo que ha o lo que está ocurriendo en su vida y ministerio, dando libertad a los otros a indagar, hacer preguntas y en caso dado permitir ser confrontado para ser corregido. 
“Rendir cuentas significa desarrollar relaciones con otros cristianos que ayudan a promover verdadera espiritualidad, honestidad, obediencia a Dios, y que motivan una genuina evaluación del caminar personal con Dios y de las relaciones con el prójimo” (Marks of Maturity – biblical characteristics of a Christian leader de J. Hampton Keathly III, Biblical Studies Press, 1999).

Este concepto igual se encuentra en la Biblia y es una recomendación que Dios les da a todos los creyentes y a cada líder cristiano: 
  • Primero que todo debemos notar que la Biblia nos enseña que cada persona debe rendirle cuentas a Dios (Rom.14:12 / Ecl.11:9-10 / Ecl.12:14 / Lc.12:48). Toda persona debe responsabilizarse delante de Dios por sus pensamientos, hechos y actitudes. Los cristianos y los no-cristianos rendirán cuentas ante un Dios soberano (Rom.3:9-19 / Filp.2:9-11). Jesús aclaró que un día todos los humanos tendrán que rendir cuentas ante Dios (Mt.12:36). Si una persona no reconoce esta verdad tiende a desviarse y a gravitar hacia un estilo de vida pecaminoso, lleno de actos violentos y tiranos y permiten toda clase de maldades e inmoralidades.

  • La Biblia también nos dice que todos los creyentes somos parte de un cuerpo y que cada uno tiene una responsabilidad definida en este cuerpo (1Cor.12). De esta manera todo creyente está interconectado con el resto del cuerpo y no vive solamente para sí mismo. Esto igual vale para los líderes cristianos. Cada cual es responsable frente al prójimo. El hermano sí es importante para mí y yo debo ser importante para el hermano. Sí me debe interesar el bienestar del prójimo y al final mi bienestar será también de gran beneficio para el prójimo (Gn.4:9 / Gal.6:1-2). Si usted sabe de un amigo creyente que no anda bien y que anda contrario a lo que la Biblia enseña, entonces usted tiene la responsabilidad de ayudar a tal individuo a corregir su caminar, confrontándolo gentilmente, expresando perdón y animándolo a seguir los mandamientos de Dios - todo esto es posible si existe la disposición de rendir cuentas (Stg.5:16). Claro que nosotros también debemos estar dispuestos a ser confrontados y a recibir exhortación y reprensión si lo requerimos.

  • Otro aspecto de rendir cuentas es el de animar y edificar al prójimo. Todos requerimos de que alguien nos apoye, nos anime, nos de la mano en determinado momento de la vida. Un grupo al cual se le rinden cuentas no solamente se concentra en el tema de los pecados, en lo negativo, en las tentaciones, sino que también es un lugar en el cual se expresa un interés genuino por el otro ayudándole a crecer espiritualmente y dejándose ayudar (Hebr.10:24-25 / 1Tes.5:11). La Biblia sugiere que dos son mejor que uno (Ecl.4:9-10). Vivir la vida cristiana en un mundo secularizado no siempre es fácil. La cultura, los desafíos en el trabajo y en la vida en general tratan frecuentemente de desviar nuestra atención de aquellas cosas que son trascendentales. El pecado igualmente nos asedia, los deseos pecaminosos nos tientan a tomar decisiones que pueden destruir nuestras vidas y nuestras familias y puede acabar con nuestro ministerio. Todo en este mundo parece trabajar en contra de una vida santa delante de Dios. 
    • Por eso el libro de Proverbios reclama y dice: “Muchos son los hombres que proclaman su propia lealtad, pero un hombre de confianza, ¿Quién lo hallará?” (Prov.20:6). Es por eso que debemos tener en cuenta que la ayuda de otra persona nos puede colaborar a superar esta contradicción en la vida (Prov.27:17 / Prov.12:1). El versículo en Prov.27:17 nos hace ver que el crecimiento personal es agilizado por la contribución de otro. La vida simplemente requiere de la ayuda de otros para poder experimentar verdadera superación personal. Este versículo muestra que frecuentemente hay un abismo entre lo que decimos y lo que somos. Muchas veces decimos que amamos a Dios, pero al momento de sincerarse las cosas pueden sonar diferentemente. “La honestidad es un asunto de suma importancia para el hombre que lucha contra el pecado sexual. La honradez comienza al examinar uno mismo su corazón, sus pensamientos y sus acciones”. El sincerarse delante de otra persona es de gran beneficio en el proceso de proteger la vida de pecado o para salir de hábitos pecaminosos.
Muchas veces somos ciegos en cuanto a nuestros propios pecados y al posible desvío que estamos viviendo. Viendo la amonestación de Natán a David en 2Sam.12:5-6 notamos que David pudo ver fácilmente el pecado en la vida del hombre de la historia que menciona Natán, pero no pudo ver su propio pecado hasta que Natán le reveló directamente y le hizo ver que ésta historia era en realidad su propia historia (2Sam.12:7). 

Vea otras confrontaciones anotadas en la Biblia: 
  • Saúl fue confrontado y llamado a rendir cuentas. Samuel confronta a al rey Saúl a raíz de su desobediencia a los mandamientos de Dios. Lo triste es que Saúl nunca se arrepintió de sus malas decisiones y de su desobediencia (1Sam.13:13 / 1Sam15:19.23).
  • Elías confrontó a Acab respecto a su mal vivir. No fue Elías el que trajo el problema sobre Israel sino Acab (1Re.18:18). Acab no se arrepintió de sus malos caminos y murió (1Re.21:19-20).
  • Juan el Bautista amonestó a Herodes (Mt.14:4). Herodes tristemente tampoco pensó en cambiar su vida.
  • El apóstol Pablo confrontó a Pedro en un momento en el que Pedro había dejado principios bíblicos por agradar a un grupo de gente (Gal.2:14).
  • Jesús confrontó a los fariseos quienes no vivían la religión pura y santa (Mt.23). Jesús limpia el templo (Mt.21:12-17).
  • Jesús además nos enseña un camino para ayudarle a un hermano que se desvió para que sea restaurado (Mt.18).
 ¿Y qué pensar en el caso de nosotros? 
  • Vemos fácilmente la paja en el ojo del prójimo, pero no vemos la viga en nuestra propia vida (Mt.7:1-5). Por eso requerimos de alguien quien nos ayude a ver lo que no anda bien con nosotros para así poder tomar decisiones que llevan a la vida y no a la muerte.
  • Lea la historia del fariseo y del publicano (Lc.18:9-14). El fariseo creyó que él era mejor que ese otro pecador terrible y no se dio cuenta que su propia actitud era completamente hipócrita.
  • Vea también la historia de los escribas en el caso de la mujer sorprendida en adulterio (Jn.8:1-9). Los fariseos que acusaban a aquella mujer no vieron lo que pasaba en su propia vida y los problemas que tenían, hasta que Jesús los hizo reflexionar. Requerimos de gente que nos haga reflexionar en el momento correcto. Ya que muchas veces somos ciegos a nuestros propios pecados y faltas, debemos agradecer si tenemos amigos como en el caso de David quien tuvo a Natán. Gente que nos ama tanto y que se preocupa por nosotros, siendo sensibles a Dios, para dejarse usar en el momento y en la manera correcta para hacernos ver lo que nosotros no vemos (nos ayudan a ver los puntos ciegos). Estas son personas que además tienen suficiente valor para desafiarnos en cuanto a nuestro comportamiento. Al mismo tiempo debemos tener en la vida a una persona que tenga el derecho de preguntarnos y confrontarnos respecto a nuestra relación con Dios y con el prójimo, alguien a quien le rendimos cuentas de verdad. 
  • También tenemos que reconocer que el rendir cuentas es de gran ayuda, ya que tendemos a parecer como ovejas que andan por su propio camino, nos dejamos engañar y nos alejamos de aquello que es bueno para nosotros (Mt.10:6 / Mt.18:12 / Is.53:6 / Jer.50:6 / 1Pe.2:25). Hacer discípulos significa enseñar a otros a que obedezcan a Dios y este asunto no se puede llevar a cabo sin una cierta medida de rendimiento de cuentas. El rendir cuentas promueve el liderazgo servidor (Ef.4:11s / Hebr.13:17 / 1Pe.5:1-4). Una de las marcas de un liderazgo servidor es que cuida lo que se le ha encomendado (1Cor.4:1-2). El rendir cuentas protege tanto al líder como a las ovejas (Hebr.13:17 / 1Tes.5:12 / 1Tim.3:1-5). 

El caso de Salomón:
En el caso de Salomón vemos que le faltaba un Natán. En 1Re.10 vemos la gloria de Salomón, pero en 1Re.11 leemos que Salomón tenía un problema profundo. Eso nos enseña que el capítulo 10 no garantiza que no haya posibilidad de un capítulo 11. 
Esto nos lleva a concluir que cada día debemos dirigir nuestro corazón a Dios. Somos vulnerables y existen peligros para todos. Debemos ser honestos y hablar con gente en quien confiamos sobre las vulnerabilidades en nuestra vida.
Nos podemos preguntar si la historia de Salomón en el capítulo 11 se hubiera podido evitar si Salomón hubiera tenido un Natán en su vida. Puede ser que Salomón no veía la necesidad de tener un Natán, ya que él tenía tanta sabiduría y nadie le podía enseñar algo.

Leyendo 2Sam.7 y 2Sam.12 vemos que David abrió primero su corazón y su vida a Natán. A raíz de ese hecho Natán tenía una puerta abierta para confrontar a David. 

APLICACIÓN: 

Las personas evitan la responsabilidad por varias razones: el orgullo, la prepotencia, la ignorancia, el miedo y la autosuficiencia. Este es un enfoque peligroso para la vida. Nuestro enemigo conoce nuestras debilidades y sabe cómo explotarlas. Con el apoyo y la ayuda de amigos podemos prevalecer. Hay fortaleza al aceptar las dinámicas saludables en el cuerpo de Cristo. 
  • ¿Tiene usted un grupo o persona a la cual le rinde cuentas regularmente? ¿Pueden ellos hacerle las preguntas delicadas? Explique 
  • ¿Cuáles asuntos hay que considerar para un rendimiento de cuentas saludable? 
  • ¿Cómo se ve una organización si nadie le rinde cuentas a nadie? 
  • ¿Qué impedimentos existen en su organización para un rendimiento de cuentas saludable? ¿Qué debe mejorar o qué debe cambiar para que se dé ese rendimiento de cuentas?
No importa el cargo o la posición en la iglesia. Es tiempo que seamos responsables y que no nos engañemos creyendo que no somos vulnerables. Necesitamos de gente a la que le rendimos cuentas sinceramente. No le debemos dar lugar al diablo con una vida secreta untada de maldad. 
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jueves, 28 de febrero de 2019

Persiguiendo lo que permanece



"Una voz dijo: «¡Grita!». Y yo pregunté: «¿Qué debo gritar?». «Grita que los seres humanos son como la hierba. Su belleza se desvanece tan rápido como las flores en un campo. La hierba se seca y las flores se marchitan bajo el aliento del SEÑOR. Y así sucede también con los seres humanos. La hierba se seca y las flores se marchitan, pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre»" (Is.40:6-8) NTV

"Pues han nacido de nuevo pero no a una vida que pronto se acabará. Su nueva vida durará para siempre porque proviene de la eterna y viviente palabra de Dios. Como dicen las Escrituras: «Los seres humanos son como la hierba, su belleza es como la flor del campo. La hierba se seca, y la flor se marchita. Pero la palabra del Señor permanece para siempre». Y esta palabra es el mensaje de la Buena Noticia que se les ha predicado" (1Pe.1:23-25) NTV

En este mundo no hay nada que vaya a permanecer eternamente. Todo está sujeto al envejecimiento, al cambio, al desvanecimiento y aun a la desaparición (Mt.5:18 / Sal.102:26). De la tierra se dice que se gastará como una prenda de vestir (Is.51:6 / Hebr.1:11-12). Pero también sabemos que hay algo que traspasa todo lo temporal - eso es la Palabra de Dios y Dios mismo quien es el mismo ayer, hoy y por siempre (Hebr.13:8). El fiel amor de Dios para con nosotros permanecerá y Su pacto para con nosotros no se rompe (Is.54:10 / Sal.89:34). Dios no miente ni cambia de parecer  - por eso podemos confiar totalmente en Él (Nm.23:19 / Is.40:8 / Tit.1:2 / 1Pe.1:25). Los que hemos nacido de nuevo por la gracia y la misericordia de Dios vivimos para siempre porque la vida nueva proviene de la eterna Palabra de Dios (no de algo temporal) - y esta Palabra es el mensaje de la Buena Noticia (1Pe.1:23-25).

Sin embargo, debemos reconocer que como humanos trabajamos y nos esforzamos para otener algún tipo de gloria terrenal, aquello de lo cual la Biblia dice que es pasajero. Nos esforzamos para ser atractivos, buscamos que nos acepten y nos honren, trabajamos para obtener cosas en este mundo. Pero lo que sea que alcancemos, esas glorias son pasajeras, se deterioran y desaparecen de la escena rápidamente - solo hay que pensar en lo volátil que es el valor del dinero y lo corta que esa la vida humana (1Pe.1:23-25). 

Por obtener las cosas de este mundo caemos en la tentación de buscar a Jesús solamente por obtener lo pasajero, lo material, la gloria pasajera, sin considerar buscar primero las cosas del Reino de Dios (Mt.6:33), buscar honrarle a Él y que Él sea adorado: "... ustedes quieren estar conmigo porque les di de comer, no porque hayan entendido las señales milagrosas" (Jn.6:26) NTV. Que tan fácil cae el hombre en la trampa de buscar a Jesús, no necesariamente para adorarlo, sino por ver que puede obtener o sacar de Él en materia de cosas terrenales. Este es un enfoque materialista y egocéntrico (Stg.4:2-4 / 1Cor.6:13 / Ecl.6:7 / Is.29:8). Dios mismo reclama y dice: "¿Por qué gastar su dinero en alimentos que no les dan fuerza? ¿Por qué pagar por comida que no les hace ningún bien?Escúchenme, y comerán lo que es bueno; disfrutarán de la mejor comida" (Is.55:2) NTV. 

Y a veces vamos tan lejos en la búsqueda por los intereses personales como lo describe Santiago: "Desean lo que no tienen, entonces traman y hasta matan para conseguirlo. Envidian lo que otros tienen, pero no pueden obtenerlo, por eso luchan y les hacen la guerra para quitárselo. Sin embargo, no tienen lo que desean porque no se lo piden a Dios. Y, aun cuando se lo piden, tampoco lo reciben porque lo piden con malas intenciones: desean solamente lo que les dará placer" (Stg.4:2-3) NTV.

Jesús nos anima a enfocarnos en aquello que es eterno y de valor trascendente: "Pero no se preocupen tanto por las cosas que se echan a perder, tal como la comida. Pongan su energía en buscar la vida eterna que puede darles el Hijo del Hombre. Pues Dios Padre me ha dado su sello de aprobación" (Jn.6:27) NTV. Debemos buscar a Jesucristo por lo que Él es y no solo por lo que Él nos puede dar. Aunque Dios provee para nuestras necesidades físicas (Mt.6:33), nuestro esfuerzo y enfoque deben ser una relación íntima con el Eterno por medio de Jesucristo, adorarle y buscar Su gloria; y promover Sus intereses, valores y Su Reino. Esto lo hacemos porque sabemos que este mundo es temporal y Dios es Eterno. El agua y el pan que Él nos da satisface de verdad (Jn.4:14 / Jn.7:37 / Jn.6:33-35).

martes, 15 de enero de 2019

¿Quién es tu ayudador?



Cántico para los peregrinos que suben a Jerusalén. 
"Levanto la vista hacia las montañas, ¿viene de allí mi ayuda? ¡Mi ayuda viene del SEÑOR, quien hizo el cielo y la tierra! Él no permitirá que tropieces; el que te cuida no se dormirá. En efecto, el que cuida a Israel nunca duerme ni se  adormece. ¡El SEÑOR mismo te cuida! El SEÑOR está a tu lado como tu  sombra protectora. El sol no te hará daño durante el día, ni la luna durante la noche. El SEÑOR te libra de todo mal y cuida tu vida. El SEÑOR te protege al entrar y al salir, ahora y para siempre" (Sal.121:1-8) NTV

La vida es un viaje en el cual podemos experimentar cosas buenas como también cosas malas. No sabemos lo que el mañana nos depara. Y hacer planes sin incluir al SEÑOR es puro atrevimiento y tontería. Lo único que sabemos con toda seguridad es que en algún momento nos espera la muerte, el partir de este mundo (Stg.4:13-16 / Job 14:1-2 / Sal.39:5 / Sal.102:3 / 1Pe.1:24 / 1Jn.2:17).

A lo largo de nuestro caminar sobre esta tierra estamos de alguna manera conscientes que cualquier cosa puede pasar y que pueden haber de un día para otro cambios drásticos en nuestra vida. Lo vemos en el caso de Job quien en un día tenía de todo, era próspero, tenía empleados, tenía tierras y ganado, tenía hijos; y en un solo día todo cambió. Job pierde su salud, sus riquezas, su negocio, sus hijos. 
Otro ejemplo de cambios repentinos en la vida es el de José, quien en un día se encontraba en la cárcel y en el otro llegó a ser el segundo al mando de toda una nación; así terminó un largo trayecto de experiencias dolorosas (Sal.105:16-22). 

Sabemos que vivimos en un mundo que cambia constantemente y que además no es perfecto. A veces cambia más rápido de lo que nos gusta - y no siempre cambia para bien.  Sistemas, estructuras, circunstancias externas, la tierra, el mundo entero - todo cambia. Igualmente en el caso de los líderes y las personas (tanto en el mundo en general como en la iglesia), estas vienen y van. Nosotros cambiamos - la vida tiene sus etapas, nos envejecemos, la salud puede experimentar cambios drásticos. ¿Y quién puede frenar todo esto, evitarlo o escapar de ello? Esta realidad trata de infundirnos temor e inseguridad.

¿A dónde mirar en esos momentos? ¿De dónde viene la ayuda que necesitamos?

El Salmo 121 es un salmo que los peregrinos israelitas, que subían a Jerusalén para adorar, cantaban en el camino. Tres veces al año subían los israelitas a Jerusalén para participar de ciertas festividades. En el camino tenían que superar peligros, amenazas, cansancio, y toda clase de otros desafíos. Mientras avanzaban en el camino ellos cantaban este Salmo. En este Salmo notamos cómo ellos fijaban su mirada en la fuente que de verdad podía darles la ayuda oportuna, el consuelo, la fortaleza, la visión y la esperanza de un futuro seguro. Ellos declaraban su confianza en aquel quien los observaba y cuidaba a lo largo de todo el camino.

"Levantaré mis ojos a los montes; ¿de dónde vendrá mi socorro?" (Sal.121:1) LBLA

¿En quién ponemos la mirada? (Hebr.11:24-27 / Hebr.12:1-2)
  • para tener valor y vivir una vida que marca la diferencia,
  • para rehusar las cosas temporales y alcanzar lo verdadero,
  • para preferir o aceptar el sufrimiento temporal por alcanzar lo eterno,
  • para no temer lo que la gente le pueda hacer y más bien poner su confianza en la Roca eterna,
  • para seguir firme en el camino de la verdad y llegar bien a la meta, 
  • para superar todos los desafíos que se le presenten en el camino.
Existe el peligro de poner la mirada en el lugar equivocado
Cuando nos encontramos en momentos difíciles o cuando queremos asegurar que no nos ocurra nada malo somos tentados a buscar la ayuda en el lugar equivocado.
  • Si nos va bien y tenemos éxito tendemos a pensar que fuimos nosotros los buenos, inteligentes y hábiles para alcanzar lo que ahora se ve y olvidamos que es Dios quien nos da las fuerzas, la salud y las habilidades para salir adelante. Nos creemos la fuente de los éxitos y promulgamos la fe en nosotros mismos (Dt.8:17-18 / Dt.9:4 / Is.10:8-14).
  • El temor por lo que nos puede ocurrir en el camino radica frecuentemente en que hemos depositado nuestra confianza precisamente en aquellas cosas y personas que cambian, que son inciertas, que son inestables, que además no son perfectas y que nos han desepcionado. Tendemos a construir nuestra vida sobre arena (Hebr.13:5-6 / Mt.6:25 / Mt.7:24-27). O como lo dice la Biblia en otro lado: confiar en Egipto, en sus carros, en su gente y en su fuerza es una trampa con resultados costosos (Is.31:1 / Is.30:16 / Is.36:10 / Sal.33:16-17 / 2Cron.16:7 / Jer.2:13 / Jer.17:5 / Sal.146:3-5).
  • El ejemplo de Pedro
"Entonces Pedro lo llamó: - Señor, si realmente eres tú, mándame que vaya hacia ti caminando sobre el agua. - Sí, ven - dijo Jesús. Entonces Pedro se bajó por el costado de la barca y caminó sobre el agua hacia Jesús. Pero, cuando vio el fuerte viento y las olas, se aterrorizó y comenzó a hundirse. «¡Sálvame, Señor!» - gritó. De inmediato, Jesús extendió la mano y lo agarró. «Tienes tan poca fe - le dijo Jesús -. ¿Por qué dudaste de mí?»." Mt.14:28-31 NTV
NO FUERON LOS VIENTOS FUERTES ni las olas violentas que en aquel momento pusieron en peligro la vida de Pedro - Pedro alejó la mirada de Jesús y la puso en lo que lo rodeaba, la tormenta, las olas, las leyes naturales, etc., y DUDÓ DE JESÚS y de SU Palabra.
En cualquier momento/tiempo de tormenta o tensión - y también en cualquier buen momento - la mirada puesta fijamente en Jesucristo nos trae dirección, propósito, consejo, paz, consuelo y restauración.
Y si nos encontramos en momentos críticos, de estrés, de confusión, de dudas, de miedo, de sufrimientos de pérdidas, etc. - Mirar a Jesús es recordar la Palabra de Dios, Sus promesas; es recordar aquellos momentos en los que vimos el poder de Dios actuando en nuestra vida; además podemos SIEMPRE acudir a Jesús en oración. Él no está lejos. Él escucha nuestras oraciones y es poderoso para ayudar (Sal.120:1 / Sal.18:6 / Sal.107:13 / Sal.118:5 / Sal.103).
". . . Y corramos con perseverancia la carrera que Dios nos ha puesto por delante. Esto lo hacemos al fijar la mirada en Jesús, el campeón que inicia y perfecciona nuestra fe. . . ." (Hebr.12:1-2) NTV

"Mi socorro viene del SEÑOR, que hizo los cielos y la tierra" (Sal.121:2) LBLA

Los israelitas hicieron una declaración poderosa:
  • El SEÑOR creador del cielo y de la tierra, y no los dioses falsos o los ídolos de las naciones, es quien ayuda de verdad - Él es el verdadero Dios (Jer.10:11).
  • El SEÑOR es el poderoso quien está sobre todo lo terrenal y pasajero. Él controla el hoy y el mañana.
La mirada fijada en el SEÑOR Jesús, quien es el poderoso y quien no cambia; es esta mirada la que nos da la seguridad y la visión correcta para vivir una vida en paz, una vida que con paciencia (perseverancia) vence los momentos difíciles, y que además ayuda a marcar la diferencia en un mundo cambiante, caótico y lleno de imprevistos. Jesucristo es la firme Roca en la cual debemos anclar nuestra fe (Hebr.12:1-3 / Is.45:22 / Miq.7:7 / Jn.6:40 / Jud.20-21 / Is.17:7-8). La confianza en el SEÑOR es la clave: Él es quien nos provee seguridad, prosperidad, ayuda divina en el caminar diario y a través de cualquier circunstancia (Sal.37:3-7 / Sal.115:9-11 / Sal.125:1 / Is.12:2 / Is.26:3-4 / Jer.17:7-8 / Prov.3:5-6).

El SEÑOR bueno y perfecto es el mismo siempre y no cambia como una sombra en movimiento (Stg.1:17 / Apoc.1:8); SU poder divino es el mismo siempre y cada generación puede contar con ese poder (Hch.1:8 / Is.41:4). 
El mensaje de la Palabra de Dios es el mismo - no hay que añadirle nada ni quitarle algo. Es el mismo mensaje para todas las generaciones y todos los tiempos (2Tim.3:16-17 / Mt.28:18-20); Las promesas de Su amor y de Su presencia son las mismas siempre (Sal.103:17 / Mt.28:18-20); Si Dios demostró en el pasado SU amor en Cristo rescatándonos de la perdición, lo seguirá haciendo hoy (Hebr.2:17-18 / Hebr.4:14-16). 
EL ES DIGNO DE NUESTRA CONFIANZA. Y recuerde que el llamado también sigue siendo el mismo (Jn.14:12 / Mt.28:18-20 / Mt.10:7 / Mt.4:19).

"¡El SEÑOR mismo te cuida! El SEÑOR está a tu lado como tu sombra protectora" (Sal.121:5) NTV

Seis veces aparece en este Salmo la palabra "SHAMAR" que significa cuidar, proteger, vigilar (Sal.121:3.4.5.7.8).
  • El camino puede ser difícil, pero el SEÑOR conoce el camino y los desafíos que estos representan. Él cuida que nuestro pie no resbale (Sal.91:12 / Prov.3:23.26 / Sal.91:10-12) El cuida las sendas de los justos (Prov.2:8). Él nos guía por el mejor sendero para nuestra vida, nos aconseja y vela sobre nosotros (Sal.32:7-8). No solo nos cuida para que en esta tierra no enfrentemos tropiezos, sino que nos guarda para que lleguemos bien al final de la carrera espiritual (1Pe.1:5 / Jud.24 / 2Tes.3:3). El sabe cuantos cabellos tenemos sobre la cabeza (Mt.10:28-30). Si el Señor no cuida la ciudad de nada vale lo que hacen los guardianes (Sal.127:1 / Sal.33:16-18 / Prov.21:30-31 / 1Cor.3:7).
  • Otros dioses pueden estar distraídos o dormidos como Baal en 1Re.18:27, pero el Dios creador del cielo y la tierra es Dios siempre presente y atento a nuestro caminar (Is.8:9-10).
  • Nuestro Protector es Dios quien nos acompaña a lo largo de todo el camino, sea fácil o sea complicado lleno de desafíos. La historia de Israel y como Dios los acompañó en todos los momentos guardándolos con toda diligencia nos anima - partió el mar rojo para que pasaran con pie seco; los egipcios murieron tratar de perseguir a Israel porque Dios intervino en el momento correcto; milagrosamente proveía comida y agua en el desierto; protegía al pueblo de todo tipo de peligros mientras andaban por el desierto; sanó a Su gente de todo tipo de enfermedades; hizo que las murallas de Jericó cayeran, le daba la victoria al pueblo sobre los enemigos que los querían destruir (2Tes.3:3 / Jud.24 / Sal.91:10-12 / Prov.3:26). 
  • Él es Dios presente (Is.49:10 / Sal.91:1 / Is.25:4 / Hch.18:10 / Hch.23:11 / 2Tim.4:17-18 / Is.43:2 / Mt.28:18-20).
  • "El SEÑOR te protege al entrar y al salir, ahora y para siempre" (Sal.121:8). El Salmo 121 no nos enseña que nunca vamos a pasar por momentos difíciles o que nunca vamos a tener problemas (Jn.16:33 / Rom.8:35-39 / 2Tim.1:12 / 2Tim.4:18).
Hay suficientes ejemplos en la Biblia de personas que pasaron por valles de sombra y de muerte: Job, José, Daniel, Pablo, Jesús, etc. - y nosotros vamos envejeciendo y en algún momento tenemos que morir, si es que Jesús no viene antes. 
La verdad es que en medio de momentos difíciles Dios vigila nuestras vidas, nos guía y cumple Sus propósitos en nosotros (Gn.28:15). 
Y si problemas físicos y externos nos tocan, Dios siempre preserva nuestras almas. Los ejemplos arriba mencionados pasaron en sus vidas momentos muy difíciles, sin embargo, esas cosas nunca destruyeron a estos hombres. En medio de los problemas Dios los cuidaba. En el caso del apóstol Pablo vemos que finalmente los enemigos terminaron quitándole la vida física, pero jamás pudieron destruir a Pablo - no importa lo que nos pueda pasar, nada y nadie nos puede separar de Cristo y de Su amor para con nosotros (2Cor.5:8 / Mt.10:28 / Rom.8:35-39 1Pe.1:5)

ORACIÓN FRENTE A TANTA INCERTIDUMBRE EN EL MUNDO: 

"El SEÑOR es mi fortaleza y mi escudo; confío en él con todo mi corazón. Me da su ayuda y mi corazón se llena de alegría; prorrumpo en canciones de acción de gracias" (Sal.28:7) NTV

"Pero benditos son los que confían en el SEÑOR y han hecho que el SEÑOR sea su esperanza y confianza. Son como árboles plantados junto a la ribera de un río con raíces que se hunden en las aguas. A esos árboles no les afecta el calor ni temen los largos meses de sequía. Sus hojas están siempre verdes y nunca dejan de producir fruto" (Jer.17:7-8) NTV

martes, 8 de enero de 2019

No hay ley que sirva


“¿No se dan cuenta de que todo lo que entra en la boca va al estómago y después se echa en la letrina? Pero lo que sale de la boca viene del corazón y contamina a la persona. Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, la inmoralidad sexual, los robos, los falsos testimonios y las calumnias. Éstas son las cosas que contaminan a la persona, y no el comer sin lavarse las manos” (Mt.15:17-20) NTV
Hoy día se escucha de la mucha corrupción que se vive en todos los niveles de la sociedad; igualmente la inmoralidad, los abusos, la violencia, la mentira y el engaño son pan de cada día. No importa el nivel de educación que tenga la gente o de qué grupo social venga; todos, de una u otra manera, no pasamos el examen. Algunos proponen como solución que se hagan leyes aun más fuertes. La realidad es que ninguna ley, no importando cuan buena sea, va a ser suficiente para resolver este problema que tenemos los humanos - tanto a nivel personal como a nivel de toda la sociedad.
El apóstol Pablo dice de sí mismo y en relación con el cumplimento de las leyes divinas: "Sabemos, en efecto, que la ley es espiritual. Pero yo soy meramente humano, y estoy vendido como esclavo al pecado . . . Ahora bien,  si hago lo que no quiero,  estoy de acuerdo en que la ley es buena; . . . Yo sé que en mí, es decir, en mi naturaleza pecaminosa, nada bueno habita. Aunque deseo hacer lo bueno, no soy capaz de hacerlo" (Rom.7:14.16.18) NVI
El problema de los humanos no radica en las leyes. El desorden que creamos tampoco radica necesariamente en los factores exteriores que nos rodean. La Biblia nos dice claramente que la fuente de todos los males radica en un corazón dañado, corrompido y esclavo del pecado. 
Un árbol malo no puede producir buenos frutos (Mt.7:16-20 / Mt.12:34). Si el árbol es bueno va a producir buenos frutos (Mt.12:33 / Lc.6:43-44). La Palabra de Dios hace entender claramente que los frutos que una persona produce en su vida, dependen de las raíces - 'del corazón mana la vida' (Rom.11:16 / Stg.1:14-15 / Stg.3:12 / Prov.4:23). Del estado del corazón depende todo (Tit.1:15). Isaías nos dice además que el corazón del humano es por naturaleza extremadamente engañoso y perverso - ahí encontramos la raíz del problema (Is.17:9).
Jesús enseña diciendo que la raíz o fuente de nuestra vida es el corazón. Del corazón es que salen las diferentes cosas que se manifiestan en la vida (Mt.15:17-20 / Mt.12:34). Dios le dio al hombre el potencial para dar buenos frutos en su vida, pero en algún momento dado, algo pasó y los frutos que el hombre produce ahora son malos (Is.5:2-4 / Jer.2:21). 
El escritor de Hebreos nos hace un llamado serio cuando nos dice que hay gran peligro si dejamos de recibir la gracia de Dios - esto nos expone a que lo malo en el corazón brote libremente y nos termine dañando la vida (Hebr.12:15). Cuando una persona insiste en rechazar la gracia y la obra de Dios en su vida, llega el momento cuando Dios los deja a la deriva para que hagan lo que su corazón rebelde les dicte. Sin embargo, el final es desastroso (Rom.1:24 / Ef.4:18 / Hebr.3:8.10.12.15). 
El corazón debe experimentar un cambio radical, se tiene que convertir (1Pe.1:23 / Ef.4:23-24 / Col.3:9-10). Solamente con la intervención de Dios es que una fuente amarga puede ser cambiada en una fuente de agua dulce (Ex.15:22-25 / 2Re.2:19-22). La solución no se da al tratar de arreglar comportamientos externos con más leyes (tampoco nos ayudan más leyes religiosas - lea Mt.15:1-20); y tratar de usar nuestras propias fuerzas para cumplir las leyes o las expectativas tampoco lleva al éxito. Tampoco hay solución al meramente cumplir algunos rituales religiosos y seguir teniendo en el corazón intenciones malas, pensamientos inmundos - el secreto está en un corazón cambiado por el poder de Dios (Rom.2:29). Con un corazón cambiado queremos y podemos obedecer los mandamientos de Dios (Rom.5:5 / Rom.6:17). 
Dios purifica nuestro corazón por medio de la sangre de Cristo (Hebr.10:22) y pone sus leyes en nuestro corazón; eso hace la diferencia (Hebr.8:10). Cuando aceptamos humildemente la Palabra de Dios, que es sembrada en nuestros corazones, veremos la salvación de nuestras almas (Stg.1:21). Si Cristo habita en nuestros corazones, entonces ahora desde allí pueden brotar el amor y la vida de Cristo (Ef.3:17 / 1Tim.1:5). Podemos vivir una vida diferente porque Él da el querer como el hacer - Él es ahora el motor que nos impulsa a hacer lo que a Dios le agrada (Filp.2:12-13 / Hebr.13:21). 
ASÍ QUE: Primeramente debemos someter a Dios nuestras vidas para ser salvos y ser nuevas criaturas creados en Cristo para buenas obras (Ef.2:1-10 / 2Cor.5:17). No endurezcamos el corazón cuando Dios nos quiere hablar o tratar con nosotros para traer cambios de corazón (Hebr.4:7). Alejémonos de todo lo que pueda ocupar el lugar de Dios en nuestros corazones (1Jn.5:21). Cuidemos que nuestra lealtad no esté dividida entre Dios y el mundo (Stg.4:8). El escritor de Proverbios nos hace el llamado: "Sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque éste determina el rumbo de tu vida" (Prov.4:23) NTV - (Prov.23:19).
"Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce los pensamientos que me inquietan. Señálame cualquier cosa en mí que te ofenda y guíame por el camino de la vida eterna" (Sal.139:23-24).